“Como rector comprendo que en esta época de emergencia y crisis económica debemos facilitar a los estudiantes las opciones para que puedan realizar el pago del semestre, por lo cual estamos ideando estrategias y buscando fuentes de recursos” dijo Edgar Varela Barrios, rector de la Universidad del Valle.
Al respecto, el rector señaló que se espera dar inicio al semestre académico, en las distintas Sedes Regionales de la Universidad, a partir del ocho (8) de junio. “Para ellos hemos propuesto extender el plazo de adelantar la matrícula hasta el último día del mes. Cabe destacar que más de 4.500 estudiantes, de un total de 12.000, ya han pagado la matrícula. Para los demás, brindaremos la posibilidad de cancelar 10% de manera inicial y diferir el pago restante en cuotas que se cancelarían a lo largo del semestre”.
De igual manera, el rector explica que la Universidad del Valle busca recursos para el pago de las obligaciones de matrícula con el gobierno central. “Estamos buscando igualmente que el gobierno cruce el pago. Así, el nivel Central del Estado podría darnos los recursos. En algunas ocasiones los Departamentos han girado esos aportes a las Universidades, sin embargo, conociendo la condición financiera del Valle del Cauca, que se encuentra bajo la ley 550, se dificulta esta opción”.
El directivo señala que los procesos de admisión a nuevos estudiantes continúa, sin embargo, debido a que las pruebas de Estado ICFES se han cancelado a lo largo del territorio nacional (y considerando que son requisito para aplicar a las universidades públicas del país) la Universidad del Valle está estudiando un nuevo modelo para aplicar durante este escenario tan particular. “Para los aspirantes más jóvenes, aquellos que aún cursan el colegio y no contaron con la posibilidad de presentar las Pruebas de Estado, tomaremos en cuenta las notas de grado 10 u 11 (el penúltimo año escolar). Dichas notas se promedian en función de las cuatro matrices contempladas en las pruebas: ciencias naturales, ciencias sociales, argumentación y pensamiento abstracto y matemáticas”. Igualmente, explica el rector, se tendrá en cuenta el rango de calidad en los colegios mediante un ranking elaborado previamente por el Ministerio de Educación.
Pensando en un escenario dónde las actual es dinámicas de restricción permitan retomar, de manera responsable y segura, algunas clases presenciales “hemos pensado en estudiar detenidamente la opción para disponer de dos o tres carpas, como las que se despliegan en los grandes conciertos, para habilitarlas como comedores temporales. Para ellas asignaremos turnos prefijados para que se eviten las filas. En San Fernando se pensó un plan de emergencia para habilitar cinco espacios para este fin”. Sin embargo el verdadero problema a resolver, explica el rector Edgar Varela, tiene que ver con el desempeño de las labores que garantizan la producción de los alimentos en el Restaurante Universitario, labores que adelantan un equipo de aproximadamente 90 personas, y a las cuales se les debe garantizar todas las condiciones de bioseguridad contempladas en los protocolos dispuestos para enfrentar a la pandemia del coronavirus COVID-19. “Estamos pensando entonces, con la ayuda de docentes de Ingeniería de Alimentos, así como con los profesionales del área, en la posibilidad de descentralizar las labores de producción. También hemos considerado adoptar un menú más liviano, de fácil preparación”.
Información de interés académico
1. Debido a las particularidades de este semestre, donde ya se había decretado la implementación de la nota cualitativa en favor de la nota cuantitativa, el Consejo Académico acordó que tampoco se aplicará la figura de salida por bajo rendimiento. Las pruebas numéricas rigen por el acumulado que tenga el estudiante.
2. Los estudiantes de música que se encuentran próximos a graduarse, y que aún no han contando con la posibilidad de presentar su recital (pre-requisito indispensable para aspirar a ceremonia) deben saber que la Rectoría, la Dirección de la Escuela de Música y la Vicedecanatura de la Facultad de Artes, preparan una propuesta para presentar ante el Consejo Académico de la Universidad, que pretende determinar una especie de exención de ese requisito. Los estudiantes tendrían que adquirir el compromiso ético de realizar sus recitales una vez se mitigue la emergencia, y sea posible volver a frecuentar eventos masivos.












