La reunión del Consejo Superior de la Universidad del Valle del mes de septiembre fue especial. En esa sesión el grupo de consejeros presididos por la gobernadora del Valle del Cauca aprobaron de manera unánime el Plan Estratégico de Desarrollo 2025 -2035 visión 2045; un documento que llevó más de dos años de trabajo y que convocó a todos los actores posibles relacionados con la Universidad para su construcción.
La cabeza visible de este proyecto estuvo a cargo de Luis Carlos Castillo, un profesor de la institución con una amplia experiencia en los temas de planeación y prospectiva. El profesor Castillo, que además, dirige la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional, y quien junto a un equipo de profesionales calificados, diseñó y trabajó arduamente para la aprobación de este documento por parte del Consejo Superior: el Plan de Desarrollo más participativo e incluyente del que tenga memoria en la Universidad. “Hemos llegado a la construcción de la carta de navegación que va a definir a través de siete grandes desafíos lo que es el futuro de esta institución, incluso orientándola hacia el año 2045”, dijo emocionado el profesor Castillo después de la aprobación.
Siete desafíos
Los desafíos a los que se refiere el profesor Castillo sintetizan las metas que la Universidad se propone cumplir en los próximos 10 años, representados como una flor de loto que simboliza la capacidad de la Universidad para “florecer con resiliencia, claridad misional y vocación de servicio público aun en medio de aguas turbulentas de alta conflictividad”.
Uno de los desafíos es el de Formación pertinente y de calidad a través del cual se busca ampliar la oferta académica en las diferentes modalidades de formación, que articule la educación media, pregrado, posgrado y formación continua para una trayectoria de aprendizaje a lo largo de la vida en la que se fortalece la interacción profesor/a-estudiante, se promueve la orientación vocacional, se reduce la deserción y se actualizan programas académicos de acuerdo con demandas laborales territoriales y globales.
El segundo Conocimiento que impacta consolida el ecosistema de investigación, desarrollo tecnológico, innovación y creación artística, bajo principios de ciencia abierta, articulando laboratorios, transferencia y apropiación de conocimiento para atender problemas glocales, a través de estrategias que impulsan la investigación y complementada por los diversos programas con los que cuenta la institución.
El tercer desafío es el de Proyección social, extensión y regionalización: construyendo vínculos con la región y el mundo que busca posicionar la proyección social y la extensión como función misional integrada a la cultura institucional, los programas académicos y el relacionamiento con el entorno. En este desafío se reconoce a la Universidad como agente activo de co-construcción de conocimiento con diversos actores a través de programas y estrategias que fortalecen la extensión y el Sistema de Regionalización.
El Bienestar universitario incluyente, diverso, equitativo e intercultural es el cuarto desafío que consolida un nuevo modelo de bienestar basado en derechos humanos, inclusión y reconocimiento de las diversidades, trascendiendo enfoques asistencialistas. Este desafío se basa en diversos programas que tienen en cuenta la inclusión y la equidad, tolerancia cero a las violencias basadas en género y la prevención de riesgos para la comunidad universitaria, la salud y los entornos saludables, así como la promoción de la cultura inclusiva y plural.
El quinto desafío es el de Construcción de paz, convivencia y sustentabilidad socio-ecológica integra la cultura de paz y la justicia ambiental, promoviendo la gestión democrática de los conflictos, el diálogo intergeneracional e interinstitucional, en campus sustentables con huella de carbono reducida. Este desafío está sustentado en programas orientados hacia la convivencia y una cultura de paz en la Universidad proyectable al territorio y por un campus con sostenibilidad socioecológica y paz ambiental.
El sexto desafío es Evolución Digital Estratégica por la cual la Universidad adopta la inteligencia artificial y tecnologías avanzadas para docencia, investigación y gestión administrativa, propone la creación de un modelo institucional de vigilancia e innovación tecnológica mediante un Observatorio y laboratorios de experimentación en áreas como Inteligencia Artificial.
Por último, el séptimo desafío es Sostenibilidad financiera, transformación administrativa e infraestructura por el cual se plantea reorganizar la estructura organizativa, optimizar procesos y modernizar la infraestructura física y tecnológica con criterios de eficiencia, flexibilidad, horizontalidad y sustentabilidad. Este desafío tiene en cuenta un uso estratégico de las fuentes de financiación de la Universidad, modernización de la gestión administrativa y una infraestructura física y tecnológica pertinente, sustentable y accesible.
Estos siete desafíos estratégicos ordenan catorce estrategias convergentes y treinta y tres programas institucionales, cada uno con sus indicadores de resultado y metas al 2035.
Un arduo trabajo que da sus frutos
El camino que recorrió este Plan Estratégico de Desarrollo en su elaboración no estuvo exento de grandes desafíos y obstáculos que fueron sorteados por el equipo de expertos responsable llevarlo a buen puerto; uno de los más importantes fue su ambicioso alcance, como lo explica Edwin Arturo López Coordinador de la Estrategia y el riesgo de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional: “Desde hace más o menos 18 meses se vino trabajando con una propuesta metodológica que consistía precisamente en contar con la participación de toda la comunidad universitaria en toda la región, en cada uno de sus campus”.
Y además, señala Edwin Arturo López, conseguir que las personas que participaron llegaran a los espacios de conciliación “donde cada una de las mesas temáticas, cada uno de los actores, profesores, docentes, egresados y a la comunidad en general, se sentaran y no solamente revisaran los planes y las temáticas, sino que cada uno pudiera participar y escuchar y aprender a co-crear en estos procesos”.
Andrés Fernando Valencia, profesor de la Escuela de Ciencias del Lenguaje y también el responsable de la construcción de la visión de futuro de la Universidad para este Plan Estratégico, resalta que la aprobación de este Plan es un logro de equipo por todas las personas involucradas en su elaboración: “es un logro de la universidad, pero también es un logro en la amplia participación, a la inclusión, a tener en cuenta la diferencia y la diversidad que hay en nuestra universidad y ponerla a dialogar dentro de una visión compartida de futuro” Este logro es también para el profesor Valencia, el gran desafío; la heterogeneidad cognitiva, las diferentes relaciones de poder que se presentaron en las diferentes mesas y discusiones sobre cada tema “que involucraron a todo el mundo, incluso tuvimos en cuenta personas externas a de la universidad, pero que también son actores importantes, fuimos a las Juntas de acción comunal y hablamos con empresarios por ejemplo”.
Ese 29 de septiembre en el salón de reuniones en el último piso del edificio de la Gobernación del Valle donde se realiza el Consejo Superior de la Universidad, la aprobación de este Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035 visión 2045 fue unánime. Los aplausos recibidos por el profesor Luis Carlos Castillo y su equipo de trabajo vinieron acompañados por elogiosos comentarios de los consejeros por el trabajo realizado.
La representante profesoral al Consejo Superior, la profesora Leonor Cuellar expresó que “este plan refleja muchas cosas, entre ellas una visión participativa, una construcción a diversas manos que refleja la utilización de una metodología de planeación en visión prospectiva y en visión estratégica que nos permitió como Universidad del Valle, identificar los siete desafíos más importantes de cara al 2025 - 2035. Y un elemento interesante es que logra apalancarse en matrices de trabajo que tienen unos indicadores de gestión. Este Plan necesita y requiere fortalecer un apalancamiento financiero para poder pasar del ahora hacia un futuro soñado y deseado”.
También se pronunciaron los consejeros representantes estudiantiles Dallys Nicol Sinisterra y Juan David Cortés: “la aprobación del Plan Estratégico de Desarrollo representa un avance importantísimo en materia de nuestros ejes misionales, de la inteligencia artificial, de un mayor crecimiento en infraestructura, de bienestar universitario. Es una ruta de trabajo que se construyó con la participación de todas, todos y todes, donde cada uno aportó desde su estamento, contribuyendo con la construcción y propuso líneas de investigación y líneas de trabajo que han sido aprobadas para nuestra universidad, la universidad de hoy y la universidad del futuro” dijo la consejera Sinisterra.
Por su parte Juan David dijo que el Plan Estratégico “representa una gran oportunidad de transformar y llegar a la universidad que queremos, una universidad inclusiva, participativa, en la cual, todos tengan una inclusión, participación y sobre todo reconocimiento por parte de la Universidad. A través de este plan vamos a tener las condiciones mínimas y dignas para que la población pueda participar y tener una instancia en nuestra alma mater con dignidad y calidad”.
Por: Edgar Hernán Cruz
Agencia de Noticias Univalle












