Las siguientes fueron las palabras del rector de la Universidad del Valle Guillermo Murillo Vargas en el acto de apertura de InnovaVÉ.
Es muy grato para mí como Rector de la Universidad del Valle darles la bienvenida a este evento que reúne a nuestra universidad con la ANDI Valle del Cauca, la Cámara de Comercio de Cali, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle, NIDO, la Universidad Javeriana, la Autónoma de Occidente, la Icesi y Reddi. Ojalá reuniones como esta nos sirvan para encontrar la manera de fortalecer y visibilizar el potencial innovador de la región, fomentando el intercambio de conocimientos, experiencias y estrategias que contribuyan al desarrollo sostenible y a la generación de soluciones innovadoras frente a los desafíos actuales. El tema que nos convoca hoy es la innovación desde un enfoque ambiental y social.
La clave de este encuentro es que reúne al sector privado, al público y a la academia para significar que la innovación es un trabajo conjunto entre todos los protagonistas del desarrollo social. La Universidad del Valle cumple en 2025 80 años de fundada. A lo largo de todos estos años, ha sido un pilar en la generación de conocimiento, impulsando la investigación en ciencia, tecnología e innovación. Su aporte ha transformado la región y el país, fortaleciendo sectores clave y formando profesionales y científicos que han impactado el desarrollo social y económico de Colombia. Igualmente se ha articulado con el sector productivo transfiriendo tecnologías y co-creando soluciones que responden a las necesidades reales de las comunidades y las industrias. Esto ha permitido convertir el conocimiento generado en la Universidad en motor de desarrollo, posicionándola como un referente nacional en innovación ambiental y social.
Quisiera referirme brevemente a la gestión de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación –OTRI-, que ha estado enfocada durante sus 21 años de existencia a interactuar con el sector productivo para promocionar las capacidades de transferencia de resultados de investigación y en establecer una cultura de la propiedad intelectual, al igual que del emprendimiento de Base Tecnológica.
La OTRI, ha gestionado la concesión de 96 patentes para la Universidad con una tasa de éxito cercana al 99% en diferentes países, incluyendo además de Colombia a los Estados Unidos, Chile, México, Brasil, España y China. Aunque no es política institucional asociarse en unidades de negocio comercial, conocidas como spin offs, si ha fomentado condiciones para que miembros de la comunidad universitaria creen este tipo de iniciativas, prueba de ello empresas como BHI Ingeniería, Movacenter y Simprolab entre otras, quienes actualmente aprovechan licenciamientos para la comercialización de activos basados en conocimiento propiedad de la universidad.
Durante el año pasado y lo corrido de éste, se ha realizado un esfuerzo particular para identificar, evaluar y apoyar los resultados de investigación o de creación, registrados como innovación social, como un área estratégica que se va consolidando a nivel nacional. Para ello estamos trabajando en colaboración con las universidades Nacional de Colombia y de Antioquia.
Dentro de los logros más destacados de esa labor quisiera resaltar la firma del licenciamiento para la tecnología de producción de celulosa a partir de residuos verdes postcosecha, con la compañía Directex S.A. de C.V. de México. La finalización del convenio de validación comercial con el gestor ambiental LITO S.A.S. y el Ministerio de Medio Ambiente, para la tecnología de remoción de PCB´s en aceites y sólidos de transformadores de alta tensión. La actualización de la Ruta de Maduración de la Universidad del Valle y la formulación de una línea de proceso propia para el alistamiento tecnológico. Actividades orientadas al fortalecimiento de los Emprendimientos de Base Tecnológica a partir de la agenda Mangle, en asocio con la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. La identificación de 29 iniciativas de Innovación Social y el apoyo a la comunidad externa incluyendo la Cámara de Comercio de Cali, con nuestro CATI universitario que realizó 540 atenciones, llegando a las casi 10000 atenciones desde su creación, para la incorporación de la propiedad industrial en el sector productivo del Valle del Cauca.
Creería que hay un consenso entre nosotros sobre que la innovación empresarial, ambiental y social solo puede ser resultado del trabajo conjunto entre todos los que estamos aquí reunidos. El año pasado durante el desarrollo de la COP 16 la doctora Mariana Mazzucato, Directora del Instituto para la Innovación y Propósito Público de la University College de Londres, dictó una conferencia en nuestra Universidad precisamente sobre el papel del Estado en la generación y aplicación de las innovaciones.
Plantea ella una economía mundial impulsada por un Estado emprendedor que no se limite a corregir las fallas del mercado sino que sea innovador. Su idea central es que el desarrollo económico debe tener una misión formulada en términos de objetivos específicos, que permitan la rendición de cuentas, que pueda contar con instrumentos financieros ajustados a las características de las actividades de innovación y que estén acompañadas de sólidas capacidades institucionales en su implementación, con el fin de cumplir con los objetivos de desarrollo económico a largo plazo de una manera más inclusiva y sostenible que genere oportunidades para todos. O sea, innovación con gerencia y con resultados económicos, sociales y ambientales.
Lo que nos está diciendo la profesora Mazzucato es que la innovación es la clave del desarrollo pero que, por los costos de la investigación y las exigencias de una aplicación exitosa, solo puede ser el resultado del trabajo conjunto del Estado, el Sector Privado y la Academia. Ese mensaje de colaboración creativa es el que quiero dejarles a ustedes, con mis mejores deseos por el éxito de sus deliberaciones.
Muchas gracias.
Guillermo Murillo Vargas, Ph.D.
8 de abril de 2025.












