Debe haber un proceso de sanación y reparación de las víctimas del conflicto armado para iniciar la reconstrucción del país. De esta manera habrá garantías de no repetición. En el contexto actual, el perdón es necesario para la construcción de paz.
Esas son algunas conclusiones del panel sobre reconciliación que se realizó como parte del “Foro sobre Justicia Especial para la Paz y Reconciliación”, que se realizó este viernes 30 de junio de 2017, en el Auditorio 5, de la Universidad del Valle.
El propósito de este foro era propiciar un diálogo sobre la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) recientemente aprobada y sus alcances en materia de justicia y reconciliación.
En este panel participaron Erlendy Cuero Bravo, representante de víctimas y miembro de la Asociación de Afrocolombianos Desplazados – AFRODES; Lucas Carvajal, Representante de las FARC y Luis Eduardo Schnitman, psicoanalista e investigador de la Fundación Montesabio.
Erlendy Cuero señaló que tan solo en Cali han llegado desplazadas más de 140 mil víctimas del conflicto armado, y que habitan los lugares más pobres de la ciudad. Esa es una de las razones fundamentales por las cuales Colombia debe apostar por la reconciliación.
Las comunidades afro, indígenas, de mujeres, entre otros, que han vivido de cerca el conflicto le apuestan a la paz. Es fácil estar en contra de ella para alguien que ha vivido en la ciudad, explicó Cuero Bravo, quien invitó para que todos se pongan en el lugar de las víctimas y contribuyan a la construcción de paz.
Lucas Carvajal señaló que el papel que ocupan las víctimas en los Acuerdos de Paz es una señal del compromiso y simboliza su reconocimiento político, demuestra que es posible pensar en otras alternativas para no repetir los horrores de la guerra.
“Son las víctimas quienes deben jugar un papel importante en la construcción de paz. El acuerdo y los grandes consensos fueron posibles gracias a ellas. Son quienes le están poniendo el pecho al proceso de paz, con todo lo complejo que esto implica”, dijo Carvajal.
Por último, el psicoanalista Luis Eduardo Schnitman dijo que, aunque suene un poco ingenuo, el diálogo es el único camino para la construcción de paz.
Schnitman dijo que la descreencia de la realidad es una de las enfermedades del posconflicto, pues, luego de vivir todos los vejámenes y consecuencias de la guerra en qué realidad van a creer las víctimas, cómo van a volver a creer en la realidad.
Por eso, es importante el papel que juega la creatividad en todo este proceso. “Si no puedo creer en la realidad, la tengo que volver a crear”, plantea. El inconsciente es la esencia de la mente humana, que permite reinventar y resignificar la vida.












