En medio de la Semana de la Biodiversidad en Cali, la Cumbre Mundial de Mujeres Cuidadoras de la Biodiversidad es un vibrante escenario de reclamo. Líderes, campesinas y académicas se unen exigir acciones concretas para cuidar la vida y mecanismos de financiamiento directo que les permitan seguir siendo las "guardianas de la vida" frente a la crisis climática.
El énfasis del primer día del encuentro las lideresas insistieron en preparar a las mujeres para la COP30 que se realizará en Brasil en noviembre de 2025. Esta cumbre climática es vista como la última gran oportunidad para que la agenda global y los flujos de financiamiento se concentren en América Latina y la Amazonía, antes de que las próximas Conferencias de las Partes (COP) enfoquen sus prioridades en las necesidades de los países insulares.
Del lenguaje académico, al lenguaje de la naturaleza
Las voces de las participantes resonaron con la misma fuerza que la naturaleza que defienden, haciendo una clara distinción entre el conocimiento de los libros y la sabiduría de la práctica milenaria.
— Rocío, una de las participantes, compartió una reflexión profunda: "Nos da miedo porque nos han metido en la cabeza que somos inútiles. No sabemos nada, no somos capaces de hablar como hablan los de alto mando o nuestro vestido no va acorde para el momento."
Denuncia acompañada por Piedad Guzmán representante de la Comisión Mixta de Asuntos Campesinos. "Hoy nos hablan de tecnicismos como 'sostenibilidad', pero eso lo hemos hecho las mujeres toda la vida en el campo".
La Edda Fernández, miembro de la junta directiva de Cacus de mujeres del convenio sobre biodiversidad biológica de la ONU, subrayó la importancia de la participación de las mujeres en foros globales:
— "El discurso se está haciendo desde alguien que no habla el idioma de la biodiversidad, que no sabe lo que es pararse abajo de una ceiba y perder el aliento de la impresión de lo que puede hacer eso."
Por eso, ella insiste en la necesidad de que las mujeres participen de los espacios de decisión y de que sus formas de cuidar se repliquen, en vez de implantar planes de conservación alejados de las prácticas tradicionales de los territorios.

La Grieta del Financiamiento: 0.1% llega a las mujeres
Uno de los puntos más álgidos es la dificultad que enfrentan las mujeres para acceder a los recursos financieros destinados a la acción climática y la biodiversidad. El reclamo es directo y respaldado por cifras contundentes:
—"El financiamiento para la acción climática, el 1% llega a las comunidades y de ese 1% el cero punto uno por ciento llega a mujeres”, denunció Edda Fernández, refiriéndose a los fondos de ayuda internacional. Explicó que el financiamiento pasa por agencias y agentes intermediarios, dejando a las comunidades al margen.
Actualmente, existe el Fondo Cali creado en la COP 16, así que en esta Cumbre se hace énfasis en que el dinero no se vaya en “intermediarios” y proyectos que no apoyan el trabajo de quienes día a día viven entre la biodiversidad y viven en la pobreza.
"El reclamo es que se aseguren los mecanismos, que se desarrollen los mecanismos para el acceso directo al financiamiento climático y el financiamiento de la biodiversidad." En el caso de Colombia, esto implica flexibilizar las exigencias.
— "Nos colocan una cantidad de tecnicismos, una documentación imposible de completar, que yo a veces digo que nos piden más papeles que para un allanamiento," expresó Piedad Guzmán líder sobre los requisitos para acceder a fondos nacionales.
El otro año será demasiado tarde: el momento es ahora
Estas líderesas concluyen con un llamado a las jóvenes y universitarias para que tomen acción, se informen sobre los debates globales y participen activamente, pues el momento es clave, ya que "la Amazonía está en la agenda climática" y no habrá una segunda oportunidad cercana para posicionar estos temas. El futuro de la biodiversidad depende, hoy más que nunca, de dar voz y poder a quienes la han cuidado por milenios.












