Un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Valle encontró que, entre mayo de 2023 y abril de 2024, hubo una disminución en la densidad poblacional del caracol africano en Cali, pasando de 1402 a 104 caracoles por hectárea.
Esta disminución, dicen los investigadores, puede ser consecuencia del incremento de la temperatura por el fenómeno del niño. Durante los períodos calurosos es más difícil detectar los caracoles porque se entierran para protegerse del calor intenso, evitar deshidratarse y mantener su temperatura corporal más estable, razón por la cual las capturas de individuos se reducen sustancialmente.
Otro de los hallazgos de la investigación, realizada en las 22 comunas de la ciudad, es la tendencia del caracol a concentrarse en puntos de la ciudad que le son favorables microambientalmente y donde encuentran fuentes de alimentación constante como parques y riberas de ríos y humedales.
Las comunas con mayor presencia de este molusco fueron la 14, 11, y 18, con densidades entre 93 a 118 individuos por hectárea, seguidas de la 12, 5, 15, 13, 2, 8 y 3 donde se superan los 63 individuos por hectárea. En las comunas 1, 9, 10, 21, 17, 4 y 22 se encontraron menos de 50 caracoles por hectárea.
Estos resultados fueron obtenidos dentro del proyecto “Investigación Eco-Epidemiológica de la plaga caracol gigante africano (L. fulica) y su potencial impacto en la salud ambiental del Valle del Cauca - BPIN 2020000100194 / CI71330)” y fueron presentados en el Simposio Nacional e Internacional “Avances en la eco epidemiología de la plaga Caracol Gigante Africano (L. Fúlica)”, que se realizó el 25 y 26 de julio en la Universidad Santiago de Cali.
Los encargados de presentar los resultados fueron los docentes Alan Giraldo, Andrés Castillo, Mario Fernando Garcés, la laboratorista María de la Vega, la estudiante de Maestría en Ciencias-Biología María Camila Rodríguez y la bióloga egresada Claudia M. Franco, todos ellos integrantes del grupo de investigación Ecología Animal de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas.
Los investigadores univallunos presentaron dos ponencias, la primera sobre la dinámica poblacional y reproductiva, y la segunda sobre diversidad genética del caracol africano en Santiago de Cali, en las cuales dieron cuenta de varios aspectos sobre la actual presencia de esta especie invasora en la ciudad.

Sobre el caracol gigante
El caracol gigante africano (Achatina fulica) es una especie de molusco terrestre originaria de la región tropical del África y su peligrosidad radica en que puede albergar nematodos (parásitos) del género Angyostrongylus, que se alojan en su tejido muscular y en las secreciones de baba y que, en los humanos, causan angiostrongiliasis abdominal cuando ingresan al cuerpo por vía oral. Sin embargo, el caracol también posee características antibacterianas que aún no se han estudiado completamente. Este caracol se alimenta de material orgánico: hojas de plantas, papel y excrementos de animales entre otras cosas, y es más activo cuando la temperatura es moderada y hay presencia de lluvias.
Método de control
El método de control más efectivo es la recolección manual, por eso es importante el empoderamiento de las comunidades para que las zonas verdes públicas y privadas permanezcan asedas y que haya una comunicación constante con el DAGMA, para su recolección y correcta disposición.
Canales de atención del DAGMA
Línea de atención ambiental DAGMA: 602 5240580.
También se pueden reportar situaciones relacionadas con el caracol africano al Grupo Ambiental de Reacción Inmediata, a través del WhatsApp 3137807532.












