Los retos que enfrentan los países en materia medioambiental para el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible, fue el tema central de la charla ofrecida por el experto Unai Pascual, del Centro Vasco de Cambio Climático de España, durante la Escuela Internacional de Formación Avanzada - EIFA, realizada por la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y la Facultad de Ciencias de la Administración con la coordinación de la vicedecana Lina Restrepo.
Entre los planteamientos presentados por el profesor Pascual aparece la urgencia de que las sociedades nacionales y la comunidad internacional adopten políticas de impacto para la reducción de la emisión de gases a la atmósfera y la conciencia de que la reducción que hoy se logre no producirá efectos positivos inmediatos sobre el clima, pues se requerirán decenas y centenares de años para corregir los daños causados al medioambiente, lo cual hace la tarea más compleja y obliga a pensar en el largo plazo y las afectaciones intergeneracionales.
El profesor Unai Pascual conversó con la Agencia de Noticias de Univalle, donde habló sobre la relación entre aspectos de la geopolítica actual y el cambio climático, así como de las opciones de los llamados 'países del sur' en los escenarios donde se deciden estrategias mundiales relacionadas con el clima.
Agencia de Noticias UV: ¿El cambio climático es también un asunto político además de un tema ambiental?
Unai Pascual: Es un tema ambiental por definición pero no solo es ambiental, es socio-ambiental y por lo tanto si se enfrenta una crisis socio-ecológica en la parte social entra la política, los valores, entran nuestras perspectivas sobre qué tipo de desarrollo, de progreso queremos tener y, si no entramos a ese debate muy difícilmente vamos a poder luchar contra el cambio climático, porque el cambio climático no es un tema puramente tecnológico sino de desarrollo y de tecnologías.
La historia tiene muchísimas evidencias, ya las conocemos muy bien. Cualquier desarrollo tecnológico conlleva una senda diferente a la anterior, donde hay ganadores y perdedores. La tecnología no solo no está equitativamente distribuida, no solo en la aplicación y en su uso, sino en quién es el dueño de esa tecnología, quien tiene la capacidad para seguir desarrollando una tecnología que esté en consonancia con la senda de desarrollo que los países quieren tener. Eso es algo que sobrepasa el problema del cambio climático. Si no entendemos la geopolítica en el mundo, las tensiones entre los diferentes bloques que tienen que ver también con el poder de dominar las tecnologías de la información, internet, las energías renovables, si no entendemos bien esa pugna por controlar el diseño y desarrollo de esas tecnologías para poder implantarlas en todo el planeta, difícilmente vamos a poder entender bien cómo solucionar un tema que tiene tantas aristas como lo es el cambio climático.
AN UV: ¿Cuál considera es el papel de China en este contexto?
Unai Pascual: China es uno de los grandes jugadores de esta partida, no es el único, pero está entre los principales. Hoy en día es el que más emisiones de CO2 emite a la atmósfera, más que Estados Unidos y más que otros países, pero tenemos que tener en cuenta que China tiene más de mil millones de habitantes, si esto lo viéramos desde un punto de vista de emisiones per cápita, China abandona ese primer lugar entre los grandes emisores. Hay otros países como Estados Unidos, por ejemplo y Rusia que están muy por encima de nivel de emisiones, desde esta perspectiva cambia sustancialmente el terreno de juego y cómo ver la problemática para encontrar soluciones.
China también está invirtiendo mucho en la reducción de emisiones. Durante la pandemia aplicó unas políticas de control muy estrictas, eso ha hecho que el metabolismo económico de China haya bajado porque la dinámica, la industria, la movilidad en Asia han disminuido. Es interesante que en China, en comparación con otros países, el nivel agregado de emisiones no bajó durante la pandemia, creo que entre el 2019 y el 2020 China subió un 0,4% en emisiones. Si no llega a existir la pandemia, el incremento de emisiones en el sistema habría sido muchísimo mayor, en el resto de países se redujeron las emisiones porque su metabolismo económico bajó.
Entonces China es un caso muy especial, es un país enorme, con grandes capacidades de crecimiento económico y de desarrollo tecnológico y está en sus manos y bajo su control la mayoría de tecnologías asociadas con las energías renovables, desde las baterías que se usan para acumular energía hasta paneles fotovoltaicos, pues la mayoría de los paneles fotovoltaicos que se producen hoy en día en el mundo provienen de China, que tiene un papel fundamental en muchos ámbitos. Ahora mismo los Estados Unidos y China están tratando de negociar a ver qué pueden hacer conjuntamente para luchar contra el cambio climático, pero tenemos que entender que geoestratégicamente son dos bloques que se están mirando continuamente por esa dominancia tecnológica y política en el mundo, la arista geopolítica del problema del cambio climático es muy importante y normalmente no le damos la importancia que tiene.
AN UV: En materia de cambio climático ¿qué injerencia tienen el sur y países como Colombia?
Unai Pascual: Yo creo que el sur ha jugado hasta ahora un papel fundamental en poner sobre la mesa el concepto de justicia climática. La responsabilidad del cambio climático es compartida por todos los habitantes del mundo, pero intuitivamente, incluso sin utilizar ningún dato, sabemos que en el mundo la responsabilidad es muy diferenciada entre países que sabemos que tienen muy poca responsabilidad a nivel de emisiones comparados con otros países que son los grandes emisores.
Si bien la responsabilidad es común, es diferenciada, y por lo tanto los países del sur tradicionalmente han luchado mucho porque este principio en las negociaciones sobre el clima siga estando permanentemente sobre la mesa. Uno de los puntos prácticos de mantener el principio de la responsabilidad común, pero diferenciada en las emisiones globales de CO2, es la necesidad de ser compensados por los daños que ya el cambio climático ha causado, sobre todo en los países del sur, que son mucho más vulnerables y tienen una menor capacidad adaptativa al cambio climático.
En las negociaciones que se van a dar en un par de semanas en Egipto, en la siguiente cumbre del clima, este va a ser uno de los grandes temas: ¿cómo se va a poder asegurar una financiación del norte global hacia los países del sur para compensar las pérdidas y los daños causados por el cambio climático? y además, propiciar un flujo de financiación para ayudar a los países del sur a contar con los recursos financieros, tecnológicos y otros para poder entrar en una transición o una transformación de su sistema energético por ejemplo, o de la protección de la biodiversidad como un bien común de toda la humanidad.
La biodiversidad es uno de los grandes activos que tiene Colombia y la pérdida de biodiversidad también tiene un impacto importante sobre el cambio climático y a su vez el cambio climático tiene un efecto negativo importante sobre la biodiversidad.
Entender las interacciones entre la biodiversidad y el clima es fundamental, y yo creo que Colombia tiene un papel fundamental como país que debe avanzar en explorar vías de resolución conjunta de los problemas de diversidad y cambio climático.












