La Universidad del Valle participó en la Semana de la Biodiversidad de Cali con una ponencia que desafió la visión tradicional antropocéntrica de la conservación, presentando su campus Meléndez como un "ecosistema socio-ecológico".
Bajo el título "Universidad del Valle: protección y recuperación de la biodiversidad en sus campus", el ponente Sergio Cardona, jefe de la sección de Servicios Varios y Gestión Ambiental, compartió una perspectiva crítica sobre el desarrollo sostenible y la urgente necesidad de "recuperar esa relación sociedad-naturaleza”.
El hilo conductor de la presentación fue el cuestionamiento a la dicotomía de separar la sociedad de la naturaleza, una falencia histórica en los modelos de desarrollo. Cardona explicó que el campus Meléndez, con sus edificios y lagos, no se construyó en medio de un bosque, sino que es el "resultado de una construcción social" forjada a lo largo de años de trabajo de la comunidad universitaria.
La universidad, que se erigió sobre un cañaduzal (cultivo de caña de azúcar) en lo que era la "zona rural de Cali" en 1970, asumió una "responsabilidad social" como impulsora del desarrollo en el sur de la ciudad. Este espacio, definido por el ponente como un ecosistema artificial en constante construcción, incluye proyectos clave de conservación y restauración como el jardín Botánico Universitario (JBU): establecido por acuerdo institucional en 2010, dedica al menos 25 hectáreas a la conservación de especies nativas del Bosque Seco Tropical; sus recursos hídricos: cuenta con dos humedales artificiales que, aunque no existían cuando se construyó la universidad, hoy son reconocidos por el Sistema Municipal de Áreas Protegidas (SIMAP); y el manejo de la flora y las jornadas de restauración participativa: el inventario arbóreo revela 5.225 individuos, 201 especies y 63 familias botánicas.
Proyectos como la zona de restauración ecológica participativa en la Estación Experimental de Biología -que a la fecha cuenta con la asistencia de 572 personas en las distintas jornadas de siembra y mantenimiento-, se enfocan en la ampliación del parche de bosque seco, utilizando 43 especies nativas. Se destacaron 63 árboles notables declarados, incluyendo la Ceiba pentandra y el Samanea saman.
En cuanto al manejo y conservación de la fauna y la gestión de recursos, la Universidad destacó iniciativas participativas orientadas a fortalecer la contribución de la naturaleza al bienestar humano. La creación de jardines florales para polinizadores: se han implementado siete jardines con una superficie de aproximadamente 80 m², que han contado con la participación de 300 personas entre estudiantes, docentes, funcionarios y comunidad externa; el Meliponario Institucional: un espacio educativo dedicado a la crianza y conservación de cuatro especies de abejas nativas sin aguijón;la implementación del Plan de Manejo de los Humedales: este plan incluye su limpieza, el fortalecimiento de la estructura arbórea, la recuperación del borde ripario y la instalación de un aireador solar para mejorar la calidad del agua.
La ponencia enfatizó que la clave de la gestión ambiental de Univalle radica en la Educación Ambiental. La estrategia se basa en el "aprender haciendo en el territorio", busca formar actores conscientes de sus prácticas desde una "mirada estructural" para generar acciones de territorialización y cuidado de la fauna, flora y fuentes hídricas.
Sergio Cardona concluyó su intervención con un llamado a las y los jóvenes asistentes a asumir una visión crítica y transformadora, invitándolos a ser “actores activos, que participen y propongan”, trascendiendo la simple asistencia hacia una participación propositiva en los procesos socioambientales universitarios. Su mensaje sintetiza el propósito central de la gestión de la biodiversidad en la Universidad del Valle: no se trata únicamente de un plan institucional, sino de un proyecto vivo que busca consolidar los campus como laboratorios de conservación y restauración ecológica, donde la investigación, la educación y la acción comunitaria confluyen para generar liderazgo ambiental y posicionar a la universidad como modelo de gestión ecosistémica a nivel nacional.












