Medio Ambiente

Frente a El Niño no podemos bajar la guardia

itemlink
Lunes, 02 Febrero 2015
Agencia de Noticias Univalle

Yesid Carvajal-Escobar (*), investigador de la escuela EIDENAR de la Universidad del Valle y experto en Cambio Climático, advierte que la probabilidad de ocurrencia de un nuevo fenómeno “El Niño” ahora es de un 80%. “En los próximos años el fenómeno impactará aún más a la región, lo que implicará tomar acciones de corto, mediano y largo plazo para estar preparados y tener una sociedad más resiliente. La probabilidad de ocurrencia de un nuevo evento ha aumentado al 80%, lo que se traduce en una alta posibilidad de que se presente.

¿Por qué tanta incertidumbre con el fenómeno de El Niño?

Porque está asociado a múltiples variables que se monitorean en el Océano Pacífico Tropical, y su predicción está sujeta a las modificaciones e incertidumbres asociadas a dichas variables. La previsión sobre la ocurrencia del mismo se define hacia el futuro en términos de probabilidad de que ocurra o de que las condiciones cambien repentinamente. Otro aspecto a considerar, se relaciona con el impacto en diferentes regiones: en algunos casos impacta fuertemente el territorio colombiano (por ejemplo El Niño de 1991-1992) y en otros casos su impacto es menor. Con base en los análisis sobre el comportamiento de las diferentes variables océano-atmosféricas en el Pacífico Tropical, se tiene que durante el último mes se está desarrollando un fenómeno de 'El Niño' de intensidad débil con una tendencia a establecerse a comienzos de 2015, y con la posibilidad de extenderse hasta marzo, según reportes de la NOAA. Además, las anomalías de las temperaturas en la superficie del océano en noviembre superaron el umbral de un episodio débil de 'El Niño', con valores de temperatura que oscilan entre 0,5 y 1,0 °C por encima de lo normal, con altas probabilidades de consolidación del fenómeno de “El Niño”, tal como lo anuncia el IDEAM.

¿Pero será débil o fuerte?

Aunque se anuncie débil no se debe bajar la guardia; Colombia es uno de los países más vulnerables al cambio climático; una cosa es la magnitud e intensidad del evento en el Océano Pacífico y otra el impacto en una determinada región. Colombia ha sufrido el impacto de anteriores fenómenos que se han traducido en racionamientos, sequías, aumento de epidemias, olas de calor, heladas, incendios forestales, reducción de la navegabilidad en ríos y estrés hídrico con consecuencias como pérdidas económicas en diferentes sectores y alza en el precio de los alimentos.

¿Por qué es tan difícil predecirlo?

Por su complejidad. Su ocurrencia depende de varios factores y de lo bien que ajusten los modelos y como estos representan el fenómeno; ajuste que depende de múltiples variables: temperatura del océano, velocidad de los vientos, presión atmosférica, entre otros. Cada fenómeno de “El Niño” tiene un impacto diferente dependiendo de las regiones. Para el caso de Colombia, produce sequías. En otras regiones como Ecuador y Perú viene acompañado de intensas lluvias. La probabilidad de ocurrencia de un nuevo evento ha aumentado al 80%, lo que se traduce en una alta posibilidad de que se presente.

¿Cali y la región si están preparados para un Niño fuerte?

En general Colombia es un país muy vulnerable; es importante mejorar la capacidad de respuesta a los impactos del fenómeno: monitoreo a incendios forestales, olas de calor, enfermedades y suministro de agua a sectores urbanos con limitado acceso al recurso.

¿Qué planes deben implementar las autoridades de la región?

Identificar amenazas y vulnerabilidad de los acueductos mediante un monitoreo permanente y de alerta temprana en los caudales de los ríos que abastecen las ciudades. Invitar a la comunidad para que haga uso racional y eficiente del recurso, e incluso penalizar su consumo excesivo. Generar conciencia de que podemos atravesar una sequía fuerte y que la prestación del servicio podría afectarse. Adelantar campañas para crear cultura de uso eficiente y fortalecer acciones preventivas monitoreando las cuencas abastecedoras para tomar las acciones pertinentes.

De llegarse a dar ahora, ¿hasta cuándo podría ir?

“El Niño” se presenta con una frecuencia cuasi-periódica de 4 años, con intervalos irregulares cada dos a siete años, siempre con características distintas. Por lo general “El Niño” se inicia cerca de la Navidad y suele durar de 8 a 12 meses, y hasta más. Depende del desarrollo que vaya teniendo el evento. Estudios recientes indican que con el cambio climático, en un futuro se darán eventos extremos mucho más frecuentes e intensos. El episodio climático más intenso registrado en el siglo pasado ocurrió entre 1982 y 1983. Desde entonces, ha habido muchos eventos más entre los que cabe mencionar los de 1986-87, 1991-1992 (uno de los de mayor impacto en la región), 1997-98, 1990-95 (el más prolongado); y el último, entre 2009 y 2010.

¿Hay una regularidad en la presencia del fenómeno?

Mientras “El Niño” ha ocurrido en los últimos 60 años con una frecuencia media de 4 años y variaciones entre 2 y 7 años, “La Niña” es un evento no periódico, que sucede con frecuencias medias de 7 años. “El Niño” en Colombia está asociado a sequías, incendios forestales, racionamiento energético, disminución en la producción agrícola, pesquera y pecuaria. “La Niña”, por el contrario, en un incremento de las precipitaciones, mayor erosión y transporte de sedimentos de los ríos, incluyendo pérdidas de vidas humanas por deslizamientos, crecientes e inundaciones y efectos sobre la salud por el aumento de enfermedades endémicas.

¿Luego de esto vendrá una “Niña”? ¿Cuándo? ¿Con qué intensidad?

Es muy difícil establecerlo por la misma complejidad del fenómeno; lo que sí es cierto es que en los próximos años ocurrirán este tipo de eventos extremos con una frecuencia aproximada de 4 años en el caso de “El Niño” y de 7 en el caso de “La Niña”. Colombia, dada su alta vulnerabilidad, sufrirá impactos fuertes sino se involucran los riesgos climáticos en la planeación para un desarrollo humano sustentable y resiliente.

¿Qué actividades se afectarán en el campo?

Los cronogramas de siembras, el establecimiento y mantenimiento de las actividades agropecuarias, el consumo de agua, el normal desarrollo fenológico de los cultivos, el ciclo de vida de plagas y enfermedades; los rendimientos, oferta y precios de los productos agropecuarios. Mayor probabilidad de heladas.

¿Qué se recomienda para el sector agropecuario?

Recolección de aguas lluvias, proveer sombrío para el ganado en zonas descubiertas; disminuir la carga animal por hectárea; hacer una mejor redistribución de los animales por potrero; establecer planes de suplemento nutricional con follajes de plantas herbóreas; conservar la humedad del suelo aumentando el abono orgánico; mantener coberturas vivas y/o muertas en el suelo; aumentar la cantidad de semilla por hectárea; evitar el sobrelaboreo del suelo optando por la labranza mínima; incorporar residuos vegetales o materia orgánica al suelo; en el sistema tradicional, considerar el asocio con otros cultivos; se recomienda trasplantar en las últimas horas de la tarde; hacer un uso eficiente del riego; establecer huertas caseras por cuanto permiten un mejor manejo de los semilleros y mejor aprovechamiento del agua.

Para tener en cuenta

Hacer un uso eficiente del recurso hídrico, evitar el uso de fuego en los paseos para reducir probabilidad de incendios forestales; dar uso responsable al agua y al consumo de energía; ahorro de agua en actividades como lavado de vehículos, aseo personal y riego de matas; no encender fuego en el campo ni quemar rastrojos o pastos, ni utilizar fogatas en áreas recreativas; no arrojar fósforos al suelo, ni cerillas, colillas, cigarros u objetos en combustión. Tampoco papeles, plásticos, vidrios o cualquier tipo de residuo o material combustible susceptible de originar incendios.

 

(*) Yesid Carvajal-Escobar es Ingeniero Agrícola de la Universidad del Valle con un doctorado de la Universidad Politécnica de Valencia (España) en Hidráulica y Medio Ambiente. Actualmente es profesor titular de la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente (Eidenar). Carvajal ha ocupado cargos importantes, entre los que destaca como Secretario Ejecutivo de la Red de Universidades del Pacífico Sur (Rupsur) y representante Científico por Colombia al Programa Hidrológico Internacional de la Unesco.

  • _blank

Información de la Agencia

  • Director
  • Ernesto José Piedrahíta
  • Coordinador de Información
  • Jairo Canaval Erazo
  • Comunicadores y Periodistas
  • Diego Alejandro Guerrero
  • Estefanía Vargas Cardona
  • Yizeth Bonilla Vélez
  • Camilo Montaño Duque
  • Cindy Paola Gómez Prada
  • Contactos
  • agenda@correounivalle.edu.co
  • Universidad del Valle
  • Cali, Colombia