Expertos juristas, investigadores y representantes de los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y el Estado conversaron sobre el reconocimiento de la naturaleza como víctima del conflicto y como sujeto de derechos y expusieron los avances jurídicos en esta materia.
El conversatorio "Diálogo de Saberes: La Justicia Transicional y Paz con la Naturaleza", fue organizado por la Universidad del Valle y la Unidad de Restitución de Tierras en el marco de la COP 16. Estas son algunas de las reflexiones expuestas en el espacio:
El río era la fosa
“Pero también el río era el espacio donde uno se juntaba con sus hijos. Porque mientras la mamá lavaba, el papá llevaba la pelota. Jugaban fútbol. Hacían el arroz y compartían con el vecino, montaban la olla juntos. O sea, era como un espacio de articulación comunitaria. Era como cuando usted coge con su vecino y se va para la piscina. Eso se acabó. La gente no podía ir al río porque en cualquier momento llegaban ellos a matar la gente. O en cualquier momento empezaban a pasar cuerpos cerca de donde estaba la gente bañando o lavando. El cuerpo sin vida. Por supuesto, el tema de la pesca se redujo enormemente. En vez de coger un pescado cogían una mano, un pie”. (Tomado del relato La fosa del Tomo testimonial Cuando los pájaros no cantaban del Informe Final de la Comisión de la verdad)
Durante el conflicto armado que vive el país el Río Cauca en su paso por los departamentos del Cauca y del Valle sirvió de cementerio a los grupos ilegales, así como de vertedero de contaminantes de la minería ilegal, y la producción de droga. La JEP a través del macrocaso 05 acreditó por primera vez a este río como víctima por las afectaciones causadas por el conflicto armado. “Todo lo que implica un río como fuente de vida, fuente de recreación , de transporte y de alimentación, que es un todo para las comunidades, pues se vio afectado, ¿y cómo estamos reparando?, un primer paso es hacer un reconocimiento del río cauca como víctima del conflictos armado y eso es fundamental porque partimos de un derecho propio de las comunidades afro de los pueblos indígenas y el derecho llamemoslo occidental o internacional, eso le está dando una ventaja a las decisiones que estamos tomando porque estamos tomando ese derecho propio y ese diálogo intercultural pero también un importante diálogo interjurisdiccional con el pueblo Nasa por ejemplo y en ese orden de ideas es que nosotros estamos adelantando el macro caso 5” asegura el magistrado de la Jurisdicción especial para la paz Raul Eduardo Sanchez Sanchez,
Otra de las medidas a destacar en este caso tiene que ver para el magistrado Sanchez con que son más de 180 mil víctimas acreditadas solo en este caso, lo cual lo hace el caso más grande de los investigados por la JEP, dándole un reconocimiento especial al río Cauca y en tercer lugar se han venido realizando actos de memoria y de reparación directamente con las comunidades afectadas que dependen del río para su subsistencia. Para la JEP, acreditar al río como víctima del conflicto armado es reconocer que la naturaleza tiene derechos, tiene memoria y que, por sí misma, tiene valor.
La paz hay que hacerla con la naturaleza
“La naturaleza no está a la espera de que salga un fallo judicial, reconociendo el río y reconociendo el humedal como sujeto de derechos, sino que cuando hay algún desastre generado por motivos hidrometeorológicos, un río que se desborda, una montaña que se derrumba, basta averiguar qué derechos fundamentales le han sido violados al agua, qué derechos fundamentales le han sido violados a la ladera, qué derecho fundamental le fueron violados a esa pareja de bajada del río Lagunilla para que produjera el desastre de Armero en 1985 y fue básicamente el derecho a la intimidad, porque en el mismo sitio donde en 1985 se destruyó Armero, ya habían sido destruidos otros asentamientos humanos y ya había advertido el volcán y había advertido el río que ahí no nos podíamos establecer los humanos porque ese era un espacio reservado para ellos, para que por ahí bajara su flujo de lodo”.
Gustavo Wilches Chaux es uno de los investigadores más importantes en temas ambientales del país, para él la paz hay que hacerla no solo entre seres humanos sino también con la naturaleza. “La paz en Colombia no se puede hacer solo entre las personas, es imposible que podamos seguir en este planeta si no nos aliamos con la naturaleza”. Y esta alianza parte de aprender a consultarla por las buenas para no obligarla a que proteste por las malas.
En este espacio de diálogo también tuvieron voz los pueblos indígenas, en su discurso plantearon la relación intrínseca que hay entre las personas y lo que nos rodea, todo en nuestro cuerpo está conectado y corresponde con la naturaleza. La naturaleza es la madre tierra y como madre cuida de las personas y de igual manera nos corresponde cuidarla de esta manera se mantiene el equilibrio y la armonía y en este sentido la restitución no sólo hace referencia a devolver la tierra a sus moradores originarios, si no que también tiene que ver con la restitución de la palabra, de la historia y de la memoria.












