Solitaria, territorial y reservada, el gavilán caminero es uno de los habitantes frecuentes en Cali y en espacios como la Universidad del Valle. La presencia de este águila es menos notoria, pero su función ecológica es muy importante.
Su longitud es de 33 - 38 centímetros, se distingue por sus ojos, pico y patas amarillas, un plumaje gris castaño en la parte superior, y un abdomen con finas barras blancas y marrones. Aunque pueda parecer poco llamativo a simple vista, es una de las rapaces más comunes de la ciudad y de muchas otras zonas urbanas de América.
Esta águila, es cazadora activa y muy observadora. Desde lo más alto de los árboles, espera el momento justo para lanzarse sobre sus presas, que pueden estar en el suelo o incluso en pleno vuelo.
Según el biólogo Camilo Espinosa, este gavilán no es gregario. Vive solo o en pareja, y defiende fuertemente su territorio. A diferencia de otras aves rapaces, que se agrupan en zonas de comida, el gavilán prefiere la soledad, lo que ha ayudado a que no exista la percepción de que su población está fuera de control. Sin embargo, no hay estudios detallados sobre su número o comportamiento poblacional, lo que representa un vacío importante en la comprensión de esta especie.
El gavilán caminero es considerado una especie tope dentro de la red trófica, es decir, está en la cima de la cadena alimenticia. Su función es clave para controlar poblaciones de otros animales, como aves más pequeñas o roedores. Si estos depredadores desaparecen, podríamos ver un desequilibrio en el ecosistema urbano.
“La invitación es a ser empáticos porque la convivencia con la vida silvestre no es fácil y debemos adaptarnos lo que más podamos a esta situación”, insiste Camilo Espinosa.
Esta ave ha encontrado formas de coexistir con el ser humano en entornos altamente transformados. Pero eso no significa que no necesiten protección. Su inteligencia, sus comportamientos solitarios, y su importancia ecológica son razones más que suficientes para estudiar, valorar y conservar estas especies.
Por Melissa Pantoja Osorio, Agencia de Noticias Univalle
Fotografía Cindy Paola Gómez, Agencia de Noticias Univalle












