Pasar del urbanismo tradicional a uno basado en la naturaleza es la clave para que los impactos climáticos y las estructuras urbanas puedan coexistir.
Según datos de la CVC, el 88% de los desastres naturales que ocurren en el Valle del Cauca son de origen hidrometeorológico (inundaciones, movimientos de masa y avenidas torrenciales). Además, como reporta esta entidad, ningún municipio del departamento tiene el dinero suficiente para costear los efectos de estos riesgos.
Por ejemplo, para el municipio de Zarzal, la CVC estimó que la inundación de la cuenca Las Cañas podría generar daños hasta por $79 millones de pesos. Mientras para Cali los daños por desbordamientos de las cuencas Cali, Lili y Cañaveralejo ascenderían a los $605 millones de pesos.
En este panorama, el objetivo de los nuevos proyectos arquitectónicos y urbanísticos para que la ciudad sea habitable es que sea resiliente al calor, proteja la biodiversidad y absorba el agua de lluvia.
En el foro “Soluciones Innovadoras para la Gestión Urbana adaptada al Cambio Climático”, se presentaron algunos programas que se adelantan actualmente en el departamento y que están haciendo las ciudades más resilientes.
Este evento fue realizado por Centro de Investigaciones Territorio, Construcción y Espacio (CITCE) y la Corporación Autónoma Regional CVC, en conmemoración del Día Internacional del Hábitat.

Construcciones económicas y comunitarias
Una gradería filtrante de bajo costo para terrenos inclinados que reduce el escurrimiento del agua y un tanque de tormenta para el ahorro del agua en espacios de sequía se realizaron en el barrio de San Francisco de Siloé en Cali y en barrio Las Américas en Yumbo.
“Esta gradería conduce el agua en su interior filtrando los sólidos, de tal manera que el agua que se almacena pueda ser utilizada para distintas actividades”, explicó la arquitecta Adriana López, docente de la universidad de la Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente (EIDENAR).
La solución tradicional para estos terrenos inclinados son los muros de contención, pero estos no facilitan el filtrado ni el uso del agua.
En su intervención, la profesora también exaltó el impacto del trabajo colectivo en el diseño del parque urbano interactivo con una ruta pedagógica con el ciclo del agua que disfrutan grandes y chicos de manera gratuita.
Los árboles una solución beneficiosa
"Los árboles urbanos proporcionan beneficios que valen dos o tres veces más que la inversión en su plantación y cuidado", explicó la ingeniera forestal Gloria Estefany Martínez Mora de la CVC, certificada en el uso de la aplicación i-tree para calcular el aporte de cada árbol y diagnosticar el índice de calidad ambiental urbana.
Por ejemplo, los 38.856 árboles identificados en el municipio de Palmira evitaron el escurrimiento de agua, un servicio que equivale a 115 millones de pesos al año, según las cifras presentadas por la corporación.
“Es una aplicación muy fácil e intuitiva que pueden usar todas las personas, además que puede ser complementada por los equipos profesionales”, relata la ingeniera Martínez.
En Cali, la Red Comunitaria de Bosques Urbanos de Santiago de Cali reúne a activistas e instituciones como el Dagma y la Universidad del Valle para proteger 25 parches de bosque seco en la ciudad.
"El éxito de los procesos es que las comunidades se apropien del proceso, que no solo sea que el contratista vaya abra el hueco y siembre el árbol, sino que la gente sepa qué árbol van a sembrar allí, por qué y esté pendiente y se pueda llegar a actos administrativos”, afirmó el experto en producción sostenible Carlos Acosta, agrónomo y Coordinador de la Red de Bosques Urbanos del Dagma.
Renaturalizar la urbe para evitar desastres
Siembra de árboles nativos que sostienen la tierra, caminos con gravas estabilizadas que permitan que el agua se absorba, instalación de paneles solares, casas para polinizadores, calles verdes y espacios recreativos que a la vez cumplen funciones ecosistémicas es el objetivo de adaptaciones realizadas en 12 áreas de espacio público natural ubicadas en 12 municipios del departamento.
“La mayor limitación son los carros y la movilidad, que era lo que siempre nos decía la población en las reuniones” explicó el profesor Kimmel Chamat, líder del proyecto realizado por la universidad y la CVC.
Para solucionar este problema hicieron diseños de andenes verdes, reducción de carriles, terrarios, que son compatibles con el tránsito vehicular, a la vez que invitan a caminar la ciudad, que quedaron plasmados en los lineamientos que pueden ser incorporados por los gobiernos locales.
Esta propuesta fue galardonada en la Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo 2024 por sus diseños de reverderización de calles para mermar los centros de calor, el uso de pavimentos permeables, concreto poroso y adoquines ecológicos.
“Exaltamos que la propuesta articula las iniciativas de la academia con la institucionalidad pública ambiental, lo que establece un mayor grado de coherencia en el proceso de gestión y su finalidad de hacer realidad proyectos que mejoren las condiciones de las comunidades y potencien el territorio hacia escenarios de sostenibilidad”, señala el acta de jurados de la bienal.

Por: Laura Parra Rodríguez












