“Los pequeños agricultores alimentan al 80% de la población del mundo, mientras las grandes empresas, que concentran las grandes superficies agrícolas, son las responsables del 30% de basura del mundo”, anunció la profesora María de Jesús Ordóñez en el Foro de Agua y Memoria
Proyectos agrícolas con disminución del consumo del agua y pedagogía para el cuidado de la vida y huertos urbanos, fueron el foco del Foro de Agua y Memoria realizado en el campus Meléndez de la Universidad del Valle, como parte de la programación de la agenda de la zona verde de la COP16.
7000 plantas diferentes alimentaban a la población mundial a comienzos del siglo pasado, actualmente, solo 15 alimentos proveen al 90% de la humanidad. Lo que nos vuelve más vulnerables a la hambruna, las plagas y al cambio climático.
Es allí donde asegurar el suministro de agua y fortalecer la siembra de especies nativas es fundamental para asegurar la supervivencia de la humanidad
El beneficio de las huertas Urbanas en México
60 familias con huertos urbanos en México reportaron mejor índice de salud mental y menor percepción de ansiedad e irritabilidad y depresión, durante la pandemia que aquellas que no tenían huertas.
“Sembrar nos permite tener seguridad de que podemos comer algo, aportar a la conservación de diversidad natural, mantener vivas las costumbres. Además la conexión con las plantas se vuelve emocional, aprendemos la paciencia del cultivo, nos desahogamos con ellas y podamos tramitar los conflictos más fácilmente”, explicó José Carmen García Flores, investigador de la UNAM en México.
Este trabajo se articula al gran Atlas Biocultural de Huertos Familiares, en el que se documentan las especies nativas y los usos que le dan las familias en México. Con esto se está preservando las tradiciones culinarias y también que la siembra de especies nativas se fortalezcan y puedan ser más resistentes a las plagas.
Cultivos del amazonas para el país
“Dentro de las semillas que tenemos hay 170 especies de yuca, pimentón, tubérculos y especies de plantas medicinales pues el alimento es también espiritual, no solo físico”, explicó María Jitoma del pueblo indígena Murui-Muina, quien trabaja por no perder la identidad alimentaria de las naciones indígenas y quiere que todo el sur occidente del país conozca sus productos.
Desde el Putumayo la gestora contó su experiencia con mujeres indígenas de todo el trapecio amazónico para implementar la soberanía alimentaria y fortalecer la autonomía económica de las mujeres y conservar la biodiversidad.
El amazonas se seca
En este panel también se hizo un llamado sobre los efectos devastadores que ha tenido la peor sequía del río Amazonas.
“El río amazonas es también la gran autopista para el tránsito de los alimentos entre Perú, Brasil y Colombia. Entonces con el río seco no hay intercambio y los alimentos desde Bogotá llegan en avión, así que se encarecen y no hacen parte de nuestra dieta”, comentó con preocupación Jitoma.
Esta alarma también fue compartida por el grupo mexicano, quien comentó las dificultades que hay en algunos estados como Chiapas, que están viviendo fuertes sequías, mientras las empresas continúan extrayendo el recurso.
“En Chiapas se concentra más de 50% del agua dulce del país, sin embargo, Coca-Cola hace un uso abusivo de este recurso mientras, las poblaciones locales que no tienen agua potable. Entonces hay un problema muy grande de injusticia”, firmó la profesora María de Jesús Ordóñez en el Foro de Agua y Memoria
Por eso, el aprendizaje que destacan es el rol de las huertas familiares y de los procesos que cuidan el agua para evitar que las crisis se agudicen.

Energía y sustitución de actividades ilícitas
Partir de los residuos de las plantas para generar energía, combustible y productos químicos es la base de la biorrefinería, que se presenta como una alternativa energética y de desarrollo sostenible.
Por eso, egresados de la Universidad del Valle y de la Universidad el Nariño presentaron su experiencia de aprovechamiento ancestral de la hoja de coca a partir de biorefinación, con la cual esperan desplazar el uso ilícito de las plantas en los departamentos del sur del país, comercializar productos medicinales y generar energía con bajo consumo de agua.
“Actualmente, nos encontramos en proceso de patente y esperamos poder ser apoyados por el gobierno nacional para ofrecer una alternativa económica a las familias cultivadoras de coca y fortalecer su uso ancestral”, explicó Juan José Losada, coinvestigador del proyecto.
Este evento hace parte de la agenda académica y activista que se despliega en la ciudad por la COP 16 y en él confluyeron distintas universidades latinoamericanas como la Universidad del Valle, la Ala Kusreik Ya Misak Universidad del Territorio PUBEN Universidad Misak, la Universidad Externado y la Universidad Nacional Autónoma de México, equipo liderado por las docentes Adriana Anacona y Diana Mendoza.
Por: Laura Parra Rodríguez












