Asael Cuesta, estudiante de Licenciatura en Música de la Universidad del Valle, fue seleccionado como finalista de un certamen que reúne las voces de los mejores contratenores del mundo en Cuba y además estará un mes en la isla, gracias a una beca de estudio otorgada por un maestro contratenor.
Asael Cuesta participó en el certamen a través de una audición virtual y al poco tiempo le llegó una carta que lo convocaba como finalista del certamen que se realiza dentro del Festival “Contratenores del Mundo” entre el 6 y el 8 de octubre de 2016.
Durante esta versión espera tener la oportunidad de asistir al Coro Nacional de Cuba, después de conocer en Cali y cantar ante su directora, la maestra Digna Guerra.
Cuesta también fue finalista en el 2015 del certamen organizado por Leo Brouwer, un reconocido compositor, guitarrista y director de orquesta cubana, y realizado dentro del Festival Les Voix Humaines en Cuba. En esta versión fue premiado como el contratenor revelación joven del mundo. Además de tener la oportunidad de cantar ante grandes maestros contratenores que ejercían como jurados; escuchar el concierto de Andrea Scholl, que para muchos es considerado el contratenor más importante del mundo; y cantar junto a la Camerata Vocale Sine Nomine de Cuba, un grupo de contratenores cubanos con los que justamente Asael Cuesta inició sus primeros estudios en este tipo de voz.
“El premio no lo es todo, los trofeos no hablan y no hacen nada por ti una vez que te los ganes, voy con toda la expectativa de aprender, conocer nuevas personas y dar lo mejor, siempre llevo en mi repertorio una canción colombiana porque es lo que me identifica. Además de sentirme pleno porque ahora sé lo que yo soy: un contratenor” dice Asael Cuesta.
En Latinoamérica se vive una crisis porque no hay escuelas para estudiar este tipo de voz; aunque actualmente Asael estudia música , con énfasis en violín, en la Universidad del Valle, está interesado en continuar sus estudios como contratenor en Estados Unidos o Europa.
El contratenor es una voz masculina más aguda que la del tenor, desde el punto de vista tímbrico se sitúa entre las voces soprano y la contralto femenina. Su espectro es más bien claro, penetrante, dotado de pureza.
El contratenor es un cantante con su voz desarrollada, a diferencia de la voz infantil (voz blanca). Es un cantante masculino en posesión de todos sus atributos, que a través de determinadas técnicas de canto, trabaja su registro de cabeza y aprende a utilizar sus frecuencias más altas desde un dominio de las resonancias.
Anteriormente la Iglesia no permitía que las mujeres cantaran, por lo que hombres empezaron a cantar en el registro de la mujer sin alterar su proceso hormonal. Después llegaron los castratis y los contratenores quedaron en el olvido. Los castratis eran adultos que mediante el proceso de castración a temprana edad lograban mantener voces agudas, conservando su voz infantil pero con la capacidad respiratoria, potencia y fuerza de un adulto. Con la llegada de otras voces y la prohibición de esta práctica los castratis entraron en declive.
En el siglo XX llegó el contratenor Alfred Deller, considerado como uno de los artistas que hizo renacer el repertorio para voz de contratenor y pionero en la popularización de la práctica actual de la interpretación de música antigua. Deller fue justamente el contratenor homenajeado en el primer certamen de contratenores en el 2015 e impulsó al resurgimiento de esta voz, que actualmente cuenta con escuelas de estudio y compositores contemporáneos que hacen música para los contratenores.












