Maria Cecilia Gonzalez Robledo es directora del Área de Investigación en Equidad para la Salud en el Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública de México y estuvo como invitada en la Primera Semana de Internacionalización de la Facultad de Salud que se realizó entre el 5 y el 9 de mayo de 2025. En un diálogo con la Agencia de Noticias Univalle habló sobre porqué son necesarias y cómo se hacen las evaluaciones cuando se hace un proceso de intervención que afecta a la salud pública
Agencia de Noticias Univalle
¿Porqué es importante que desde las instituciones de educación superior se adelanten procesos e intervenciones en evaluación de salud pública?
Maria Cecilia Gonzalez
La salud pública es práctica, es acción. Entonces, las instituciones de educación superior estamos en el proceso y tenemos que pasar de la academia y de la investigación a la acción. Y la acción solamente se da a través de intervenciones y esas intervenciones, requieren ser evaluadas para saber finalmente si son útiles, si son efectivas y además para entender cuáles son los cambios que generan en la salud de las poblaciones. Entonces, este es un aspecto clave que está en desarrollo y que necesitamos profundizar para poder ayudar al sistema de salud a ser más efectivo.
ANU. Desde su experiencia, ¿cuáles son los criterios que deben primar al momento de evaluar las políticas que las regiones establecen alrededor de la salud pública?
MCG. Tenemos que entender qué se está haciendo, cómo se está haciendo y qué resultados estamos obteniendo. Yo creo que esos son los puntos clave que tenemos que entender. En México estamos desarrollando toda esa parte de evaluación desde hace bastante tiempo con un modelo que se llama Evaluación Integral de Programas de Desarrollo Social que incluye el tema de la salud.
Es importante para nosotros entender el proceso integral de evaluación: primero, cómo se diseñan las intervenciones y si tienen el potencial de resolver el problema público. Tenemos que hacer evaluaciones de diseño, pero no nos quedamos ahí, necesitamos saber, después del diseño, cómo se están implementando, entonces necesitamos hacer evaluaciones de proceso e implementación, esas evaluaciones básicamente nos dicen qué, cómo, quién, con quién y por qué. Podemos tener diseños muy buenos, pero que a la hora de ser ejecutados por algún motivo no funcionan, porque eso depende de la adopción, de la fidelidad, de la cobertura de una serie de características que no necesariamente tienen que ver con el implementador solamente, también con la los beneficiarios, con la población.
Entonces necesitamos monitorear esa implementación para saber qué está funcionando y para saber si algo no está funcionando, para hacer las adecuaciones que necesitamos para cumplir con el objetivo. Luego viene una tercera fase, que es la evaluación de resultados y esa evaluación de resultados lo que nos dice es qué tanto efecto de corto y mediano plazo se está logrando con relación al programa o a la intervención, porque al final, las evaluaciones de impacto que son de largo plazo, nos van a decir qué tanto estamos cambiando la sociedad.
ANU. ¿Podemos nombrar algún caso? ¿Un ejemplo de evaluación de intervenciones en América Latina que haya generado un impacto considerable en la salud pública?
MCG. México ha tenido muchas políticas públicas e intervenciones evaluadas, por ejemplo, en el caso de la nutrición: en el 2014, se empezaron a implementar algunas políticas de etiquetado de alimentos y otro tipo de políticas como el impuesto a los refrescos para generar cambios de comportamiento de las personas para disminuir el sobrepeso y la obesidad. Todas esas intervenciones en México han sido evaluadas y hay algunas que han tenido unos efectos muy interesantes y hay otras que no y eso finalmente es lo que nos permite entender si el dinero que se le está poniendo al programa está funcionando y si está logrando los objetivos y si no, para decir por ahí no es, tenemos que buscar otras alternativas.
El etiquetado frontal en México era inicialmente toda la tabla nutricional, te decían cuánta grasa trans, cuánto sodio, qué elementos tenía el producto. Pero también entendimos después de evaluaciones que la gente no sabía leer la etiqueta de ese tipo de cosas, entonces no podía tomar decisiones informadas. Para ello se cambió la forma de etiquetado, que son estos rombos de color negro que te dicen, si esos alimentos son altos en sodio, en carbohidratos, en azúcares y tú con base en eso puedes tomar una mejor decision informada. Esos son ejemplos prácticos de cómo la evaluación ayuda a tomar mejores decisiones.
ANU. ¿Cómo lograr en contextos de desigualdad e inequidad que las poblaciones más vulnerables puedan tener acceso a servicios básicos y a salud?
MCG. Esa es la pregunta del millón. En este momento estamos trabajando mucho en entender cuáles son esas brechas y la manera más eficiente de poder entregar servicios oportunos y de calidad a estas personas y es a través del trabajo intersectorial.
El sector de la salud no puede resolver todos los problemas. Lo que sí nos toca es asumir las consecuencias de la pobreza, de las carencias que tienen las personas en educación, en ingresos, en vivienda, porque eso finalmente afecta la salud física, emocional y esas consecuencias, el tratamiento, la atención de la salud, la tenemos que asumir nosotros. Entonces necesitamos trabajo intersectorial, nos tenemos que sentar un montón de gente, un montón de actores, nos tenemos que involucrar.
ANU. ¿Cuáles serían esos actores?
MCG. Son de todo tipo, por ejemplo, a la población que la hemos dejado por fuera, o sea, creemos que a la población hay que dejarla por fuera, porque los tomadores, los que sabemos tomar decisiones, somos nosotros, no la población. Hablamos también de profesionales de la salud, organizaciones no gubernamentales, legisladores, personas que hagan apoyos gubernamentales. Entonces, yo creo que esa es una tarea de todos.
La definición de sistemas de salud es la respuesta social organizada para atender las necesidades de salud de la población. Y cuando decimos respuesta social organizada, ahí nos estamos involucrando absolutamente todos en la sociedad: gremios, académicos, profesionales.
Esto no es del gobierno o del sector privado o de alguien, es de absolutamente todos.












