“El machismo es un complejo de acciones, de creencias y de comportamientos que están basados o que están constituidos por una ideología”. Pero pocas veces nos detenemos a pensarlo realmente. Este fue el tema central de una reciente emisión del programa radial Sanemos Juntos, conducido por Fulvia Carvajal, directora de Comunicaciones de la Universidad del Valle.
En este espacio, Harold Valencia, sociólogo de la Universidad del Valle y magíster en Políticas y Prácticas del Desarrollo Transdisciplinar, con una experiencia de más de 15 años, explicó cómo el machismo no es solo una actitud agresiva o autoritaria, sino una estructura cultural que está en muchos lugares como en las instituciones, en los medios, en la música, en el lenguaje cotidiano, entre otros.
Para él, el machismo es como un iceberg: "lo que se ve, las violencias físicas o sexuales, es solo la punta". Debajo está una base mucho más profunda, formada por ideas que se han naturalizado y sostienen el patriarcado. Sin embargo, esta problemática no solo afecta a las mujeres. El machismo también les hace daño a los hombres. Los obliga a no sentir, a competir sin parar, a demostrar fuerza a toda costa, incluso sacrificando su salud mental.
Desde su experiencia trabajando con grupos de hombres en distintos contextos, Valencia ha visto que cuando ellos encuentran un espacio para hablar de sus miedos y sus contradicciones, pueden empezar a cambiar de verdad.
Un ejemplo de esto, fue el trabajo con la Subsecretaría de Equidad de Género de Cali en la que se creó un programa con la empresa Taxis Libres. Cerca de 400 conductores participaron en talleres sobre discriminación, tratos respetuosos, entre otros. Muchos trabajan jornadas largas y sufren dolores físicos, obesidad y diferentes problemas de salud, pero cuando se les preguntaba por qué no compartían las responsabilidades económicas en casa, sus respuestas eran “por miedo a perder a sus parejas”.
Otro ejemplo es el programa Calma en Bogotá, una línea telefónica para hombres que buscan orientación y ayuda. Esta línea recibe más de 3.000 llamadas a la semana, principalmente para evitar acciones violentas. Esto muestra que ellos también necesitan espacios donde no sean juzgados por mostrar vulnerabilidad.
Según cifras de Medicina Legal, en Colombia se registraron 8.908 hombres y 732 mujeres como víctimas de homicidio. En cuanto a accidentes de tránsito, se reportaron 4.524 hombres y 974 mujeres fallecidos. Por su parte, los casos de suicidio alcanzaron las cifras de 1.448 hombres y 363 mujeres.
Es importante hablar de lo que pasa; lo que no se habla, se actúa sin conciencia, y a veces se hace daño. Por eso hablar es el principio para vivir mejor, no porque nos obliguen, sino porque es la forma de cuidarnos entre todos.













