Natalia Lara Salazar y Johana Medina Zapata fueron invitadas al programa radial "Sanemos Juntos" de la Universidad del Valle para discutir el tema de "Las habilidades de la vida como estrategia para el bienestar y el buen vivir".
María Adelaida Arboleda, profesora del Departamento de Psiquiatría, Univalle
“El bienestar y el buen vivir, son dos términos que tienen que ver con la manera como asumimos lo cotidiano y cuáles son esas cosas que hacen que podamos disfrutar de lo simple, disfrutar de lo complejo, pero también asumir el malestar que puede venir en algunos momentos y mirar qué recursos tenemos para para afrontarlo”.
Natalia Lara Salazar, Médica
¿Cuáles son esas habilidades para la vida?
Una de las cosas que puede hacernos más difícil vivir la vida que nos tocó con cosas buenas o cosas malas, es no saber quiénes somos, muchas veces sabemos cuánto calzamos, que talla blusas oímos, pero no sabemos cómo nos sentimos, cómo nos relacionamos y ahí van las habilidades para la vida, comenzando por el autoconocimiento, ¿Por qué soy así y de dónde vengo? ¿Para dónde voy? ¿Qué quiero hacer? ¿Cómo me relaciono? ¿Soy empática? ahí se van desarrollando todas esas habilidades. También hay una parte ya más desde lo colectivo, desde cómo me comunico, cómo está ese pensamiento crítico, el pensamiento creativo que quizás se desarrolla en la universidad, toda esta parte crítica, pero que tanto lo estamos integrando ya con la comunidad donde está la ética, los valores y esa es una de las apuestas que tiene habilidades para la vida.
¿Cómo se conectan estas habilidades de la vida y cómo pueden impactar la salud mental?
Está completamente relacionada con la salud mental y a pesar de no enunciar las habilidades para la vida para la salud mental, es algo que va floreciendo en medio del proceso, porque tenemos que cambiar ese estigma de la salud mental. Ese asunto de yo estoy mal, necesito medicamento, tenemos un montón de formas más de ver qué es esa salud mental que nos permite entender que sí, que sufrimos, que nos duele, que estamos triste, que hay días que no son tan buenos como otros pero en medio de esos días que no son tan buenos como los otros, hay días buenos, tenemos una pareja, tenemos una familia, tenemos amigos, tenemos espacios donde podemos desarrollar nos como personas, donde podemos no solamente ser un buen médico, una buena enfermera o un buen sociólogo, sino un sociólogo que ayuda a la comunidad, que comparte con los demás y es esa relación la que permite que la salud mental florezca.
La Universidad del Valle cuenta con un servicio de bienestar amplio y suficiente, donde los y las estudiantes pueden tener acceso a un servicio psicológico, también a una consulta por psiquiatría, pero también tienen baile, tienen ballroom, tienen cine, tienen teatro, que esto hace que ese buen vivir se vuelva mejor todavía.
Johana Medina Zapata, Enfermera
“Hay que mirar que cada persona tiene una visión del mundo cierto de que será vivir sabroso para cada uno. Hay unas subjetividades y también hay unas subjetividades que uno debe abordar.
En habilidades para la vida, lo que uno busca es que las personas se den cuenta de que tienen unas potencialidades y que a través de esas potencialidades florezcan y logren entrar en armonía consigo mismo y con el entorno, un entorno social, un entorno afectivo, un entorno natural, porque es el contacto con todo lo que nos rodea y cuando yo logro ese equilibrio y ese desarrollo de esas potencialidades se me facilita afrontar los desafíos que para una persona puede ser incluso el transporte, puede ser un desafío, pero para otra el desafío puede ser levantarse cada día con energías para continuar y asumir las diferentes cargas o las diferentes demandas que se tienen en la cotidianidad. Habilidades para la vida resulta, para mí, como un eje transversal, son las estructuras que nosotros tenemos porque todas las tenemos, pero que muchas veces no lo hacemos fortalecido. Entonces, como muy bien lo decía la profesora Natalia Lara y ese autoconocimiento, esa empatía que yo tengo, esa comunicación que yo logro desarrollar y en la medida en que yo voy fortaleciendo esos aspectos, también voy influyendo o impactando en el entorno que me rodea.
Bueno, hay algo muy interesante de nombrar y es que nosotros los seres humanos somos dinámicos, somos cambiantes y estamos sujetos a un mundo que siempre nos desafía. Entonces las habilidades para la vida o la estrategia que está dentro de la universidad, busca generar ese potencial que cada uno tiene para que exitosamente pueda afrontar todo lo que le llegue en ese momento y esas habilidades se trabajan desde una manera creativa, de una manera participativa, para que uno pueda construir en conjunto. No es un proceso magistral, es un proceso que busca que las personas, en este caso estamos hablando de estudiantes, pero en las habilidades para la vida es para todos, en cualquier ciclo vital, porque como estamos en ese proceso de cambio, pues es importante que siempre estemos como afinando, ajustando detalles, mejorando, y eso nos lo da la experiencia de la vida. En Univalle la metodología es lúdico, participativa, es tipo taller, son encuentros conversacionales en los que se le da el espacio a cada uno de hablar desde sus experiencias, desde sus saberes, porque somos seres emocionales, somos seres afectivos que estamos todo el tiempo digamos, eh, vivenciando y experimentando y aprendiendo y ese aprendizaje es continuo y nosotros nos alimentamos en esas relaciones de lo que el otro ha vivido, pero también de lo que yo he vivido.
Habilidades para la vida es el espacio para estar conmigo mismo, pero a la vez para compartir con los demás, porque se construye en colectivo, porque entendemos que eso que las relaciones son las que nos van a dar la clave.
¿Cómo se conectan estas habilidades de la vida y cómo puede impactar la salud mental?
Cuando a mí me hablan de salud mental, yo me imagino este espacio, por ejemplo, de convivencia, de intercambio, de aprendizajes, donde uno logra entrar en armonía con las cosas positivas de la vida, pero también con el reconocimiento de las cosas que me pueden generar algún malestar.
Entonces la salud mental está presente siempre, en cada instante, en cada cotidianidad, en cada actividad que uno desarrolla, hay que trascender al hecho de que cuando me dicen salud mental pienso solo en enfermedad mental, sino que como su nombre lo dice, salud mental, qué cosas o que potencian y qué fortalezas tengo para solventar todo lo que tiene este mundo en este universo de posibilidades de salud mental. En ese sentido va de la mano con las habilidades, porque si yo desarrollo mis habilidades, posiblemente mi salud mental va a estar más hacia el lado armónico y en contacto con los otros de una manera un poco más tranquila, pero cuando tengo ese caos interno, es posiblemente porque me falta potenciar algunas habilidades como mis habilidades emocionales, mis habilidades de relación, de toma de decisiones que se viven constantemente.
Las Gratificaciones instantáneas, si estamos mal, queremos obviarlo, no queremos evitarlo, no queremos hacer como el análisis y precisamente en el proceso de habilidades para la vida uno busca es hacer una introspección de lo que está sucediendo y a veces ese proceso no es tan, digamos sabroso, sino que más bien es complejo y me lleva a vivir situaciones que no me gustan, pero que no necesariamente son malas, sino que me invitan al crecer. Entonces, esas gratificaciones con los jóvenes hacen que muchos busquen alternativas no tan saludables para evitar e identificar lo que realmente está sucediendo consigo mismo o con las personas que lo están rodeando. Nos hemos volcado no al presente, sino a un futuro, esa incertidumbre de hacia lo que va a suceder, pues aumenta también la ansiedad en los jóvenes, muchas veces uno le pregunta, pero ¿qué es lo que te genera ansiedad? ¿Qué es lo que te genera ansiedad? Son cosas que no están en este momento, sino que imagino, posiblemente que van a ocurrir como cuando inician el semestre y todavía no ha sucedido nada con los profesores, sino que vengo con un montón de ideas y entonces ya estoy predispuesto hacia cosas, eso aumenta mi carga también de estrés. Entonces hay como un ciclo allí de que mi factor estresante principal soy yo, yo y mi incapacidad de poder solventar, de poder mirar hacia adentro realmente lo que está pasando y lo que tengo.
Sí es importante empezar a ver que estamos en un momento diferente, donde los espacios para pensarse en sí mismos pues son limitados pero que nosotros dentro de ese proceso de formación en habilidades para la vida, debemos aprender a crearnos.
¿cómo cambio, cuál es el sentido de nuestra vida?
Cuando yo busco el reconocimiento externo, nunca voy a poder satisfacer cierto las demandas de los otros, porque va a ser imposible cumplir las expectativas de los demás.
Pero se olvidó, reconocer la importancia de los pequeños avances en reconocer, digamos, nuestros logros, no a partir de lo que los otros nos dicen o de los likes, sino a partir de lo que yo veo que me ha permitido llegar hasta donde estoy. Siento que por eso cuando decimos gratificación de una es porque yo estoy visualizando que en esto me gradué, entonces pongo la foto, pero no disfruto el proceso, no disfruto ni reconozco la importancia de los aprendizajes que tuve en ese camino hasta llegar hasta cierto lugar que no va a ser estático, que va a ser una parada entre tantas las que voy a poder tener a lo largo de mi vida pero creo que si hemos perdido un sentido de nuestra vida y hemos olvidado que realmente somos nosotros quienes definimos si algo es valioso o no para mí, y no necesariamente lo que hice en esta sociedad, que si es una sociedad capitalista, de consumo y ahorita es de consumo de redes sociales y lo que busco es que los demás vean que también estoy.
La vida es bella y vale el esfuerzo de vivirla.












