Karla Mayerling Paz Ledesma, Enfermera Especialista en Salud Mental y Psiquiatría, fue invitada al programa radial Sanemos Juntos de la Universidad del Valle para abordar el tema de la "Salud Mental Positiva".
¿Qué es la salud mental positiva? Tradicionalmente, entendemos que la salud mental está vinculada a varios problemas: cuando ya no puedo dormir, cuando tengo mucha tristeza, cuando la ansiedad o el estrés me superan. En esos momentos es cuando nos preocupamos por la salud mental. Este enfoque también se refleja en la investigación, donde muchos de nosotros nos hemos centrado en estudiar la cantidad de personas afectadas por problemas como la depresión, la ansiedad o el suicidio.
Sin embargo, cuando hablamos de lo positivo, nos referimos a lo saludable. La salud mental no es simplemente la ausencia de un problema.
¿Qué factores contribuyen a mantener buenas condiciones de salud mental? Es importante destacar que no estamos promoviendo la figura del "ser humano ideal". Aquí no se busca encontrar a la persona perfecta, feliz, que no enfrenta dificultades. Por el contrario, lo que buscamos es entender lo qué permite que, por ejemplo, una comunidad en situación de desventaja o adversidad pueda afirmar con determinación que no se rendirá ante esas circunstancias.
El término "positivo", aunque ahora está de moda, se refiere en este contexto a una dimensión de la salud mental que va más allá de las enfermedades. Este enfoque no solo se aplica a la salud mental; incluso en el ámbito educativo, se habla de educación positiva. La psiquiatría también ha desarrollado áreas que trabajan lo saludable, aquellas condiciones necesarias para que las personas avancen hacia sus propios objetivos, lo cual es igualmente relevante.
Es importante reconocer que no existe un manual para definir al "ser humano perfecto", ni una receta universal para la "educación perfecta". En cada comunidad, familia y persona, las realidades varían. Sin embargo, quiero resaltar que, lamentablemente, quienes nos formamos en el campo de la salud, a menudo nos enfocamos más en cuidar y atender las enfermedades que en promover la salud en su sentido integral. Cuando he preguntado a mis estudiantes qué más se le puede decir a una persona que llega a un consultorio, además de prescribirle un medicamento, la respuesta suele ser limitada.
Por ejemplo, en algunas áreas ya existe mayor conciencia sobre hábitos saludables: sabemos que fumar es perjudicial, que debemos beber suficiente agua y hacer ejercicio. Pero, ¿qué sabemos sobre lo que realmente protege y cuida la salud mental? Cuando nos planteamos esta pregunta, la respuesta no es tan sencilla, ya que aún tenemos un conocimiento limitado, especialmente en relación con las investigaciones y los programas educativos en varios sectores que no han avanzado lo suficiente.
Un aspecto esencial que debemos siempre cuestionarnos, sobre todo quienes somos docentes y estudiantes, es cuánto de lo que aprendemos y enseñamos contribuye realmente a mejorar, mantener y proteger la salud de las personas.
A menudo se piensa que los problemas de salud mental son consecuencia de un defecto o problema individual, pero esto no es así. Los factores que conducen a un episodio de salud mental, o incluso a un trastorno crónico, están estrechamente relacionados con nuestras condiciones de vida, no solo con nuestras capacidades individuales.
Creo que es fundamental ayudar a las personas a aceptar que, al igual que otros problemas de salud, los problemas de salud mental son bastante comunes. La depresión, por ejemplo, es uno de los trastornos más prevalentes, y no debe ser estigmatizada, ni ignorada.












