Talento Vallecaucano

A semifinal de la Clinton Global Iniciative

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Lunes, 09 Febrero 2015
Agencia de Noticias Univalle

Cinco estudiantes de Univalle clasificaron a la semifinal del concurso Hult Prize de la Clinton Global Iniciative, en Dubai. Ellos deberán viajar, este 7 de marzo, a sustentar su propuesta de emprendimiento social en inglés. Solo hay un problema: no tienen para el viaje.

La historia, como de reality, nació en 2005, en el conocido distrito de Aguablanca, oriente caleño. ¿Sus iniciadores? La Cooperativa de Madres Comunitarias del Valle, Coomacovalle. La idea de la Cooperativa –dice Viviana Cárdenas, su coordinadora- surgió como una búsqueda de reconocimiento por parte del Estado.

Coomacovalle en realidad es un emprendimiento social que surge como una necesidad sentida de la comunidad. “Queríamos que los niños, de cero a seis años del sector de Aguablanca, pasaran, de ser atendidos en casas por madres comunitarias a un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) con todas las comodidades”.

El CDI de la Cooperativa recibe financiación del Estado a través del ICBF. Como un colegio de cobertura. Las madres comunitarias pasaron a ser socias de la Cooperativa. “Nuestra Cooperativa busca generar un mayor impacto en la comunidad”, señala Cárdenas. “Ya no hay varios grupos atendiendo a la población infantil de la zona, sino un único operador: Coomacovalle”.

Cárdenas dice que, ante la necesidad de apuntalar su proyecto social, una vez conocieron lo de los premios Hult Prize Foundation, pensaron en la Universidad del Valle. El Hult Prize es la competencia más grande del mundo dirigida a jóvenes universitarios que aporten ideas para resolver problemas sociales mediante la creación de emprendimientos sociales en seguridad alimentaria, acceso al agua, a la energía y la educación, entre otras.

La convocatoria de la Hult Prize para el 2015 es la primera infancia. Gracias al vínculo previo de la Cooperativa con el Instituto de Educación y Pedagogía (IEP) de la Universidad del Valle, el equipo de estudiantes que este marzo viajará a Dubai en busca de uno de los cinco cupos para la gran final que será en septiembre en Nueva York, vio en esta experiencia una oportunidad para aplicar las herramientas que se han venido afianzando en su proceso académico.

Hoy, diez años después de que se creara Coomacovalle, y gracias a cinco estudiantes de la Universidad del Valle que planean su autosostenibilidad, el proyecto es semifinalista entre 20 mil propuestas del mundo, del Hult Prize que respalda la Clinton Global Iniciative. ¿El premio? Un millón de dólares, capital semilla que asegurará una educación de calidad a los niños menos favorecidos de Aguablanca.

Ser parte de los 20 equipos semifinalistas en competencia, es un logro y un reto significativos para la Universidad, ha dicho María Cristina Ruiz, pedagoga que acompañará al grupo en su viaje. “La participación de los 5 estudiantes del Área de Educación Desarrollo y Comunidad del IEP, coloca a la Universidad del Valle ante las realidades de la internacionalización de la educación universitaria”. 

Y es que la calidad del proyecto presentado por los universitarios caleños, lo hizo merecedor de llegar a la semifinal, evento que se llevará a cabo del 13 al 14 de marzo próximos en Dubai. Con orgullo, los univallunos competirán junto a proyectos de diferentes países, siendo el único por América Latina y una propuesta de gran impacto social para Cali y la región. Aunque tienen solucionado lo de la estadía, les resta 80 millones de pesos para los tiquetes del viaje.

Cada grupo tendrá 10 minutos para exponer, en idioma inglés,  su propuesta ante el jurado. Quien se ha encargado de que los univallanos en su intervención en inglés salgan impecables es el canadiense Luc Lapointe, gerente de la mentoría KeenTO. “Los hemos estado entrenado y estamos seguros que se van a traer este premio para Cali”, sostuvo Lapointe, quien el año pasado asesoró a jóvenes de la Universidad Autónoma de Occidente.

“A través de este concurso, nuestros estudiantes se proponen apoyar el trabajo realizado por este grupo de Madres Comunitarias en las zonas más vulnerables de Cali”, señaló Ruiz. De hecho, desde 2005 la Universidad apoya a estas mamás con una serie de talleres para fomentar entre ellas el cooperativismo, lo mismo que fortalecer su liderazgo y condiciones de vida.

Por su parte, Cárdenas destaca el trabajo de Cooomacovalle. “Con la Cooperativa buscamos generar un mayor impacto en la comunidad. Ya no hay varios grupos atendiendo a la población infantil de la zona, sino un único operador: Coomacovalle”. 

Actualmente, la Cooperativa atiende a más de 6 mil niños de Cali, en el Valle; y Juradó, Nuquí y Quibdó, en el Chocó. Cárdenas explica que, gracias a que muchos de los profesores del CDI de Aguablanca son del Chocó, licitamos en ese departamento para llevar nuestra propuesta educativa. “Y ganamos”.

La organización ha ido creciendo. Inicialmente se constituyó con el fin de romper el ciclo de la desigualdad en barrios de estrato socioeconómico bajo, a través del mejoramiento integral de la calidad de vida de niños, madres comunitarias y comunidad en general.

En octubre de 2005, cuando fue creada, Coomacovalle comenzó como un operador del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Entonces atendía a 60 niños y niñas. Hoy son 6.943 beneficiarios: niños, niñas y mujeres lactantes y gestantes. Genera, además, 693 empleos directos.

Según Cárdenas, pronto entendieron la necesidad de ser auto-sostenibles, “pues nadie sabe si el ICBF siga financiando el programa”. Gracias a un convenio firmado con Univalle, 254 madres comunitarias de la Cooperativa empezaron a recibir formación en emprendimiento social.

“Es en esta etapa que nos enteramos del concurso Hult Prize de la Clinton Global Iniciative”, dice Cárdenas. Como el concurso está dirigido a emprendedores estudiantiles, “vine a la Universidad, les mostré la propuesta y decidieron acompañarnos”. 

Para María Cristina Ruiz, delegada por el IEP quién acompañará a los estudiantes en su viaje a Dubai, el premio es importante porque “se reconocen las problemáticas sociales, y entienden que uno de los mecanismos para solucionar las mismas a nivel mundial es mediante la creación de economías locales que rompan con las condiciones de discriminación y reproducción de la pobreza”.

De hecho, Coomacovalle no solo enfoca su trabajo en la parte educativa. “Nosotras apoyamos pequeños emprendimientos en la zona, seis en total”, dice Cárdenas. “El dinero con el que operamos tratamos de irrigarlo en la economía local. Si hay desarrollo, el entorno cambia”.

Al servicio de la cooperativa, de hecho, hay tres centros de costura encargados de confeccionar la indumentaria de las madres comunitarias. También hay una panadería, una zapatería que diseña y fabrica los zapatos de las profesoras y una proveeduría. Esta última provee el alimento para los menores del CDI.

 “Cuando necesitamos uniformes o zapatos para nuestras profesora, utilizamos a las modistas y los zapateros de la zona”, señala Cárdenas. “Lo mismo pasa cuando requerimos a los panderos para que nos provean pan”.

Las ideas que premia la Hult Prize se evalúan considerando el plan de trabajo propuesto para tres años esperando que sean precisas, medibles, claras en la asignación de responsabilidades, realistas en sus propósitos y claras en la temporalidad de sus acciones y resultados.

En un país donde se destacan los logros de jugadores de fútbol como James Rodríguez y de ciclistas como Nairo Quintana, seguramente noticias como la de estos cinco estudiantes no pasarán de una breve mención. Todos confían que en septiembre en Nueva York, sitio de la ceremonia final, el expresidente Bill Clinton entregue el premio a estos cinco jóvenes univallunos. Amanecerá y veremos.

 

LOS ESTUDIANTES

LAURA MELISSA PARRA. Edad: 21 años y líder del grupo. Cursa octavo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Desde su perspectiva, la propuesta de emprendimiento se puede desarrollar haciendo énfasis en el componente pedagógico, como una herramienta para trabajar en un contexto como en el que se enmarca el proyecto, apoyando a la construcción de aprendizaje significativo con la comunidad y aportando al mejoramiento de la calidad de vida.

JUAN CARLOS GRUESO. Edad: 23 años. Cursa segundo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Contempla esta oportunidad como un gran reto dentro del desarrollo de su carrera.

RICARDO ARAÚJO. Edad: 19 años. Está en séptimo semestre del programa académico de Recreación. Para Ricardo, la educación y el bienestar en todas sus variantes son imprescindibles para la formación personal de los niños.

ADRIANA MARÍA ABELLA. Edad: 20 años. Cursa segundo semestre de la Licenciatura en Educación Popular. Sus estudios le han ampliado su comprensión de la primera infancia, temática a trabajar en este concurso.

DAVID MORALES. Edad: 22 años. Cursa segundo semestre del Programa Académico Profesional en Recreación. David cuenta con un título de Profesional en Diseño Multimedial, y cursó un diplomado de Diseño de Videojuegos. Le interesa la aplicación de estas ideas de publicidad, negocios e innovación aprendidas en sus estudios previos con sus aprendizajes actuales de la recreación dirigida en el análisis de los contextos socio-históricos y culturales de las comunidades y del sector pedagógico.

 

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