Curso de Integración

Laura Vannesa Puerta es Comunicadora Social de la Universidad del Valle, realizadora audiovisual, especialista en Gerencia Social y Magíster en Estudios Interlingüísticos. En 2016 intentó emigrar a Alemania y a su regreso como trabajo de grado de su maestría, escribió esta sensible novela en la que narra escenas de vida propias y de las personas con las que compartió durante su estadía en este país.

En un mundo donde se recrudecen las políticas contra los migrantes y donde las guerras y la pobreza obligan a las personas a moverse, la novela de Laura Puerta propone e imagina el tema desde una manera experiencial y cercana .

Cada uno de sus relatos componen, como lo dice en la novela, una pequeña torre de babel compuesta por representantes de naciones con idiomas y costumbres diferentes, pero con similares dolores y razones como causales de la emigración. Son historias con denominadores comunes como el de proteger la vida y de sus más cercanos ante la guerra, buscar un mejor futuro en mejores condiciones socioeconómicas o establecerse con una pareja extranjera en su país de origen.

Esas personas e historias se encuentran en el Curso de Integración, un programa de formación del gobierno alemán dirigido a nuevos migrantes que aún tienen problemas con el idioma en la vida cotidiana. “La posibilidad o la obligación de asistir a un curso dependen del país de origen y de los conocimientos de alemán” 1. En este escenario son esas personas provenientes de países como Cuba, Tailandia, Rumania, Bulgaria o Irak las que alimentan con sus historias los relatos testimoniales narrados por Laura Vannesa.

Esta novela de autoficción está dividida en capítulos denominados como objetos; una peluca, unos aretes, un retrato…cada objeto remite a una experiencia propia de desarraigo, objetos que cada personaje conserva porque son signos identitarios y remiten, de manera irrefutable, a todo eso que se dejó atrás para migrar a un nuevo país donde esperan construir un hogar y un mejor futuro.

Curso de integración es una bitácora que evidencia el proceso de aprendizaje de la autora, también narradora, y el de sus compañeros de clase, en la dificultad por aprender un idioma difícil como el alemán y ponerlo en contexto. El idioma está ineludiblemente ligado a la cultura y en la novela se hace más evidente su necesidad en lo cotidiano; aceptar sugerencias para hacer una compra o hablar a los gritos con los compañeros de trabajo en el Mcdonalds . Y es también el vehículo que recorre cada relato de vida, el dolor del desarraigo que tiene que ser traducido para ser compartido, hasta el de la misma autora, porque nadie decide dejarlo todo en su país sin traer un dolor detrás. Una de las riquezas de esta novela es precisamente la sensibilidad para abordar cada historia: desde la cercanía y la amistad en la lengua compartida, como en el capítulo La Peluca de Yuri donde la protagonista es cubana, o en el idioma aprendido con el que Laura escucha y empatiza con los otros extranjeros en un juego de identificación mutua en el exilio.

En el capítulo Año Nuevo en Mcdonalds Laura relata cómo en una de las clases leen un titular en alemán “¡Colombia dice NO a la paz!”, lo que narra después es la manifestación de emociones propias y compartidas con sus compatriotas, amplificadas por la lejanía y la imposibilidad de darle sentido a lo incomprensible “Todos mis compañeros esperaban que les explicara ese titular y lo que estaba sucediendo en mi país, pero no tenía ni el alemán, ni el conocimiento de mi país, ni las fuerzas para entenderlo, y mucho menos explicarlo. Solo pude llorar”. Lo que viene después es la discusión y el juzgamiento en alemán por los otros que han vivido la guerra en carne propia, pero también, en medio de ellos, encuentra las palabras, en árabe y alemán, para sobreponerse.


Schereiben Sie ein eigenes Geditcht…

El aprendizaje del alemán es un hilo conductor de toda la novela que evoluciona (o no) permitiendo la integración de los migrantes a la sociedad alemana. En el camino de este aprendizaje se hacen más notorias las diferencias culturales, las renuncias a la expresión de la propia alteridad, por encajar o por preservar la vida, ser uno en lugar distinto. El capítulo Los aretes de Jaiide ejemplifica de manera contundente cómo dominar el idioma no es garantía de habitar la cultura, así resume Laura los sentimientos de impotencia del personaje en esta escena: “Se sintió despojada de su derecho a protestar, a replicar, a ofender, eso que solo nos da la lengua materna y que nos permite a plenitud expresar la ira. También está el hecho de ser extranjero, que rápidamente se vuelve la causa de un trato distante que lleva al desespero y, sobre todo, a sentirse solo y desarmado”.

“El hogar es un sentimiento de seguridad. Los sentimientos no conocen fronteras” , son los últimos versos de un poema citado por Puerta para después invitar al lector a escribir su propio poema en relación con eso que llamamos hogar, ¿cómo se construye un hogar en un país y cultura distintos? ¿cómo se supera la exclusión por verse o tener un acento distinto?; quizás la respuesta está en encontrar esa sensación de seguridad cuando se huye de la guerra, en encontrar una familia entre los otros, en la esperanza de un mejor porvenir y la esperanza de regresar a lo que se dejó atrás.

Curso de integración es un documental universal sobre las distintas particularidades y facetas que tiene el fenómeno de la migración. Es una invitación a reconocer en los migrantes sus historias y capacidades, a ser empático, sobre todo en estos tiempos en los que se enarbolan nacionalismos para los que son una amenaza.

Por Edgar Hernán Cruz García

Periodista de la Dirección de Comunicaciones Universitarias

Rendición pública de cuentas 2024: Univalle le cumple a la región

Con la participación de estudiantes, docentes, funcionarios, representantes docentes y estudiantiles, integrantes del Consejo Académico y Superior, así como de la comunidad en general, el equipo directivo de la Universidad del Valle llevó a cabo la rendición pública de cuentas de la vigencia 2024.

En su intervención el rector Guillermo Murillo Vargas destacó que en la vigencia anterior la Universidad del Valle recibió la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por un periodo de diez años, “un hecho que no solo nos llena de orgullo, sino que es una gran responsabilidad”.

El rector destacó que las directivas universitarias trabajaron en la consecución de recursos a la base presupuestal para seguir creciendo y mejorando la infraestructura universitaria, fortaleciendo la movilidad académica y las capacidades institucionales, entre otros factores.

El vicerrector académico Héctor Cadavid Ramírez resaltó que en la pasada vigencia la Universidad trabajó en la creación de nuevos programas académicos: el Doctorado en Economía Aplicada, cinco maestrías, cuatro especializaciones, cuatro especialidades clínicas, dos pregrados, así como dos programas en trámite de aprobación para el registro calificado ante el Ministerio de Educación Nacional.

El vicerrector Héctor Cadavid agregó que se crearon tres programas de posgrado que serán desarrollados a través de la virtualidad. Mencionó además que once programas se encuentran en proceso de reglamentación y diseño.

Así mismo, la profesora Mónica García Solarte destacó que desde la Vicerrectoría de Investigaciones se acompañaron 29 proyectos de convocatoria externa. Resaltó que para 2024 la Universidad contó con 260 grupos de investigación, de los cuales tres fueron creados en esa vigencia. La vicerrectora manifestó que a 2024 la Universidad del Valle cuenta con 95 patentes otorgadas. Agregó que se realizó una inversión de más de $846 millones en equipos de laboratorios, de los cuales $400 millones fueron destinados a laboratorios y equipos en las sedes y seccionales.

La vicerrectora de Bienestar Universitario Adriana Reyes Torres mencionó que, con relación a la vigencia 2023, en 2024 se dio un aumento del 12%. Agregó que el número de almuerzos entregados en la Sede Cali aumentó un 5%, para un total de 19.056 y un incremento del 27% en las regionales para un total de 2193 beneficiarios.

La profesora Fátima Díaz Bambula, vicerrectora de Extensión y Proyección Social, destacó la consolidación por primera vez de las convocatorias internas de proyección social y solidaria con ocho proyectos de las facultades, así como la convocatoria “Soy Comunidad, soy Univalle”, en la cual se articulan estudiantes en procesos de práctica.

Con relación a los egresados, la vicerrectora Fátima Díaz Bambula resaltó la consolidación de la bolsa de empleo, el Observatorio y el Sistema de Información de Egresados, con más de 45.000 egresados inscritos que ha permitido tener una mayor conexión y vínculo con ellos. Resaltó que por primera vez se realizó un Festival para los egresados, que tuvo lugar en la Seccional Palmira.

Por su parte, el vicerrector de Regionalización Jaime Alberto Caycedo Ramírez resaltó que las sedes y seccionales tuvieron grandes transformaciones, entre ellas la conformación de los cuerpos colegiados. “Por primera vez tuvimos la elección directa de los directores y directoras de sede, como también de los representantes docentes y del estudiantado en ese espacio”. Destacó que la cobertura subió; paso de 12978 en 2023 a 14331 en 2024, con una tasa de absorción del 88%.

El vicerrector administrativo Javier Fong Lozano comentó en su intervención que la Contraloría Departamental emitió un concepto favorable en relación al cumplimiento en rendición de cuentas. Destacó que con relación a 2023, los aportes de la Nación incrementaron un 11.3%. Añadió que en 2024 se inició el proceso de compra del Campus San Miguel, donde inicia actividades académicas y administrativas el Nodo Suárez.

Uno de los ejes de trabajo de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional fue el trabajo articulado alrededor de la construcción del Plan Estratégico de Desarrollo 2025-2035, con visión prospectiva a 2045. El jefe de Planeación Luis Carlos Castillo Gómez resaltó que en este proceso “participaron activamente más de 6000 personas de la comunidad universitaria”. Así mismo mencionó la ejecución en un 99% del plan de inversiones con los recursos de la estampilla, que llegó a ejecutar más de 100 mil millones de pesos.

Al final de la audiencia pública de Rendición de Cuentas el equipo directivo de la Universidad del Valle agradeció a toda la comunidad universitaria por su compromiso y dedicación. “Son 80 años de historia. A nosotros nos tocó este momento de la historia. Larga vida a la Universidad del Valle, larga vida a la educación pública en Colombia”, finalizó el rector Guillermo Murillo.

 

Barrio Oriente y las 57. No sólo toqueteadas: ¡desaparecen!

Entre 2017 y 2024, 129 niñas y adolescentes en el suroccidente colombiano han desaparecido - Ciudad Vaga y Organización Hasta Encontrarlas.

Casi 2.300.000 personas vivían en Cali en 2018. Casi el 60% hacen parte del registro SISBEN. Según Cifras del Dane, hay alrededor de 600 mil hogares. De uno de ellos salió M.T.O01, 12 años, de rasgos indígenas. La contactaron por redes sociales. Dejó una carta a su familia en la que decía que le habían ofrecido un trabajo en el que ganaría mucho dinero. Ella accedió: quería una casa grande para su familia. Desapareció de su hogar el 11 de enero de 2017 en el barrio El Rodeo, para aparecer viva algunos días después. S.M.C.C, afrodescendiente, 13 años, desapareció el 1 de noviembre de 2017. Iba a la tienda, pero nunca llegó. Continúa desaparecida. A.T.M, 13 años, desapareció el 13 de mayo de 2024. Estudiaba en el colegio Agustín Nieto Caballero. No hay rastro de ella hasta ahora.

Entre 2017 y 2024, 129 niñas y adolescentes mujeres (83%), niños y adolescentes hombres (17%) en el suroccidente colombiano han desaparecido para siempre o transitoriamente. 105 sólo en lo que va corrido del 2024. Algunas regresan. Otras aparecen violadas y asesinadas. Otras nunca vuelven y terminan en redes de trata de personas y explotación sexual. Algunas han escapado de sus casas, hartas de la pobreza, del maltrato o del abuso. Todas son víctimas: las que huyen de sus hogares, las raptadas, las violadas, las explotadas sexualmente, las heridas y asesinadas.

Son al menos 7 años de negligencia estatal en el Oriente de Cali, de acuerdo con una denuncia presentada por el Movimiento Social de Mujeres en 2023. De las 57 niñas y adolescentes que habían desaparecido hasta ese momento. Con contadas excepciones, no se habla mucho en los medios de comunicación, porque son niñas y adolescentes de las barriadas pobres, porque son negras, mulatas, aindiadas; porque sus familias no tienen influencia ni poder; o porque la tragedia de las niñas y adolescentes excluidas y racializadas, muchas víctimas del conflicto armado, y sus familias no aporta votos en las elecciones.

¿Pero qué pasa en casa cuando una niña o adolescente desaparece?

Un hogar no es un lugar aislado. Es una red conectada a otros hogares y personas. Cuando desaparece una niña se estremece toda la red. Y en Cali, en los barrios populares, esa red es más densa y tupida que en los barrios acomodados, en los que los lazos de vecindad son escasos, hay menos hogares por hectárea y en los que sólo muy excepcionalmente desaparecen las niñas. Los hogares de barriadas populares suman decenas de vínculos con los hogares vecinos, las casas de parientes y amigos, las casas de familias con las que comparten vínculos porque las niñas y adolescentes estudian en la misma escuela o juegan juntas en el mismo parque. Entrelazadas las vidas de las niñas, se entrecruzan las familias que experimentan como suya la desaparición de una pequeña. Cuando esto sucede, el terremoto se siente a lo largo y ancho de los barrios que, como está enseñando una iniciativa llamada PopuLab (Laboratorio de Barrios Populares, Universidad del Valle), sólo pueden ser entendidos de manera interseccional, articulando variables y dimensiones que con frecuencia se han atendido de manera separada.

Cada hogar en un barrio popular conecta, fácilmente, con decenas de hogares más. La desaparición de una niña estos sectores populares sacude a, por lo menos, tres centenares de personas de carne y hueso que la conocían y seis centenares más que saben algo de sus familias. Poco más de mil personas, mal contadas.

Entonces, 129 niñas, niños, y adolescentes reportadas como desaparecidas afectan de manera directa a más de 129 mil personas y a una red indirecta que suma a miles más. También desaparecen o se trastornan para siempre las trayectorias, los sueños, el bienestar físico y emocional de esas 129 vidas. La angustia se sienta a la mesa de cientos, de miles de hogares que no saben cuándo ni cómo volverán a ver a una niña o una joven que no regresa a casa.

¿Cuándo y dónde desaparecen? Las desapariciones ocurren con mayor frecuencia en los meses de vacaciones, de turismo en la ciudad, y suelen darse en los trayectos entre el colegio y la casa, en parques públicos, o a través de ofertas laborales en redes sociales. Las edades más comunes de las niñas y adolescentes desaparecidas oscilan entre los 12 y 15 años, con un énfasis particular en las adolescentes de 14 años.


Este es un fragmento del informe periodístico Vivas se las llevaron, VIVAS LAS QUEREMOS, elaborado por Hasta Encontrarlas y Laboratorio de Medios de Ciudad Vaga.

Puede leer el informe completo aquí

Este es un año para seguir construyendo futuro

2024 fue un año en el cual la educación superior tuvo especial protagonismo porque tanto las universidades públicas como las privadas pusieron en evidencia los grandes desafíos que les imponen los avances en la sociedad del conocimiento que son de todo orden, conceptual, tecnológico, financiero, social. Cómo responder a su obligación de ser un factor de equidad social, cómo asimilar los desarrollos tecnológicos que revolucionan los procesos educativos muy especialmente la inteligencia artificial, cómo agenciar los recursos económicos que le permitan mantener la calidad, la cobertura, la pertinencia, cómo llegar a los territorios menos desarrollados. En una palabra, cómo estar a la altura de los tiempos que corren tan llenos de amenazas y posibilidades. Es un debate bienvenido y oportuno, que debe adelantarse con la mayor responsabilidad.

En 2023 la matrícula total en las instituciones de educación superior IES, que incluye universidades, instituciones técnicas profesionales, instituciones tecnológicas e instituciones universitarias, fue de 2’475.833 estudiantes, de los cuales 1’141.862 estaban en privadas y 1’333.971 en públicas. O sea, un reparto casi por mitades. Las públicas financiadas en su integridad por el Estado y sus recursos propios; las privadas, principalmente por matrículas, que pueden tener origen en créditos oficiales. Unas financiando la oferta, otras la demanda. Es un sistema mixto que se ha mantenido por decenios y que debe fortalecerse en su integridad, no uno a expensas del otro.

El tema económico es central. La situación actual es de enormes dificultades financieras en ambas clases de universidades. Las universidades públicas acumulan un déficit cuantioso que nace del hecho de que sus costos fijos aumentan más que sus recursos legales, sin contar con los que se requieren para aumentar su cobertura, modernizar su infraestructura y su entable tecnológico. Las universidades privadas dependen cada vez más de los créditos del Icetex o de programas de becas. Hoy hay una gran incertidumbre sobre el futuro de ambas instituciones y no hay política más urgente que despejarlo, para que continúen haciendo el extraordinario trabajo conjunto que han hecho a través de su historia, dándole a la universidad pública la prioridad social que le corresponde y la financiación estatal que necesita.

En lo que respecta a las instituciones de educación superior públicas, la propuesta reforma a los artículos 86 y 87 de la ley 30 de 1992, que reglamentan la financiación de las universidades públicas, en trámite en el Congreso de la República, recoge juiciosos estudios adelantados por las propias universidades. Su trámite exitoso contribuiría de modo decisivo a aliviar su déficit histórico y a planear su futuro con seguridad. La aprobación de esa reforma es fundamental para el logro de los fines sociales de las universidades públicas.

Uno de esos fines es el fortalecimiento de la presencia regional de la Universidad. La Universidad del Valle ha asumido como propia la iniciativa gubernamental de descentralizar la educación superior y llevarla a los territorios donde no ha tenido presencia. Durante cuarenta años del desarrollo del sistema de regionalización es un ejemplo nacional exitoso de esa política. El inicio de actividades del nodo de Suárez, Cauca, que se une a los cinco ya existentes, es una demostración de ese interés que se ha fortalecido a través de los años.

En ese contexto la Universidad del Valle, con un manejo austero y transparente, como lo certifican los organismos de control, ha cumplido los objetivos propuestos en su Plan de Desarrollo 2015-2025, y adelanta la construcción del Plan de Desarrollo 2025- 2035, con la perspectiva del 2045 cuando se cumple el centenario de su fundación. La metodología adoptada, que combina planeación estratégica y prospectiva, ha demostrado ser efectiva, permitiendo una amplia participación de todos los estamentos de la Universidad y garantizando la inclusión de diversas perspectivas y necesidades. Es una metodología ampliamente participativa, la cual ha movilizado a amplios sectores del estudiantado, egresados, docentes y trabajadores a las mesas temáticas con 1396 personas inscritas. Se ha logrado hasta el momento un proceso de construcción de consensos y aportes con la preparación de documentos de diagnóstico y análisis DOFA (Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas) que ha permitido una comprensión profunda del entorno interno y externo de la Universidad, facilitando la identificación de retos y oportunidades. La participación amplia y representativa de todos los actores universitarios y externos ha sido un pilar fundamental, asegurando que el plan sea inclusivo, equitativo y refleje las aspiraciones de toda la comunidad universitaria. Se han conformado equipos técnicos, asesores y de enlaces, asegurando una estructura organizativa robusta para la formulación del plan. La integración de expertos internacionales y enlaces internos fortalece la calidad y pertinencia del plan. Allí se está diseñando nuestro inmediato futuro. Ese trabajo ha sido sin duda la principal actividad institucional de 2024.

La mejor medida de cumplimiento del Plan de Desarrollo 2015-2025 ha sido la renovación de la Acreditación Institucional de Alta Calidad por diez años, resultado de otro proceso que concluyó con la expedición de la resolución No. 007464 del 15 de mayo de 2024, del Ministerio de Educación Nacional. Este reconocimiento que fue otorgado por primera vez en 2005, avala la transparencia, prudencia y confiabilidad en la gestión institucional y respalda la cultura de autoevaluación, autorregulación y mejoramiento continuo en sus funciones misionales.

A ese reconocimiento nacional se suman dos rankings internacionales que nos colocan entre las principales universidades colombianas. De acuerdo con el último informe del Ranking U-Sapiens del segundo semestre de 2024, la Universidad del Valle ocupa el cuarto lugar entre las mejores universidades del país, con un puntaje de 65 después de la Universidad Nacional (131), la de Antioquia (109) y la de los Andes (70). En la clasificación se evaluó el número total de revistas indexadas y categorizadas en A1, A2, B y C, el número total de programas activos y que pueden recibir estudiantes nuevos para posgrados, y el número total de grupos de investigación categorizados en A1, A, B y C por MinCiencias.

De otra parte, el ranking Times Higher Education le dio a la Universidad el segundo puesto a nivel nacional entre las universidades donde más se aprende con 24 puntos después de la Universidad Pontificia Bolivariana con 26.5. Los factores evaluados fueron: Calidad docente, proporción entre personal y estudiantes, relación entre doctorados y licenciaturas, número de doctorados otorgado en comparación con el personal académico e ingresos de la institución.

La actividad académica puede resumirse así: durante la vigencia 2024 se ofrecieron 209 asignaturas de formación general, en las que estuvieron matriculados 32.429 estudiantes de la sede Cali. Por su parte en las seccionales y nodos se ofrecieron 110 asignaturas de formación general donde estuvieron matriculados 34.966 estudiantes. En el año fueron creados y aprobados ante el Ministerio de Educación Nacional, 16 nuevos programas académicos lo que refleja un crecimiento significativo en la oferta académica. El SACE-MEN aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos y fueron radicados ante este organismo la renovación de registro calificado de 22 programas académicos más. El SACE-MEN aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos, fueron radicados ante este organismo la renovación de registro calificado de 22 programas académicos más y aprobó la renovación de registro calificado de 41 programas académicos. Se realizó la Convocatoria de Reemplazos 2024 que fue aprobada por el Consejo Académico mediante Resolución No. 157 del 4 de julio, en la cual se convocó a concurso público de méritos para la selección y vinculación de 101 profesores (72 de tiempo completo y 29 de medio tiempo - (86,5 TCE))- para las Facultades de Artes Integradas, Ciencias de la Administración, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales y Económicas, Derecho y Ciencias Políticas, Educación y Pedagogía, Humanidades, Ingeniería, Psicología, y Salud. Esta convocatoria contó con 769 inscripciones y el resultado del proceso de evaluación de méritos dio como resultado que se seleccionaran 59 nuevos profesores.

Durante 2024 se adelantaron innumerables procesos administrativos para mejoramiento de infraestructura y equipos que pueden resumirse en las siguientes cifras: sin tener el cierre fiscal definitivo, el recaudo por concepto de la estampilla Pro Universidad del Valle fue de $127.825 millones, que equivalen al 91% del presupuesto inicial aforado. La participación para la Universidad, 90%, fue de $115.043 millones. La División de Contratación gestionó 1.167 procesos contractuales por $223.275.000 millones, destacando inversiones en compras corporativas, seguros y bienes inmuebles. Además, se fortaleció la capacitación en contratación con 16 talleres dirigidos a 1.149 personas. La Dirección de Infraestructura Universitaria ejecutó $47.144.000 millones en 12 proyectos, incluyendo obras de sostenibilidad, mantenimiento preventivo y correctivo, y nuevos desarrollos bajo la metodología BIM. Además, se invirtieron $2.360 millones de pesos para asegurar el adecuado desarrollo de las actividades de laboratorios de docencia. En recursos. En los diferentes programas de bienestar universitario se ejecutaron de recursos del Fondo Común 19.144.985 millones; de recursos del fondo especial 34-334-397 millones; de recursos de estampilla 27.193.954 millones; de recursos de estampilla Prounal 2.918.750 millones; y de planes de fomento a la calidad 1.450 millones. La Vicerrectoría de Extensión y Proyección Social contó con un presupuesto total en el Plan Operativo Anual de Inversiones de $2.232.980 millones.

En lo referente a investigaciones, durante el 2024 se dio inicio a 119 proyectos de investigación, 18 corresponden a proyectos de convocatorias externa, 81 convocatorias interna y 20 presentación interna. Durante la vigencia acompañó la gestión de 402 proyectos activos: 119 de convocatoria externa, 230 convocatoria interna y 53 presentación interna.

El informe de gestión de la Rectoría que hoy presentamos es un resumen de las actividades misionales realizadas por las vicerrectorías, cada una de las cuales ha presentado un informe extenso y detallado de su gestión que puede verse en la página web de la Universidad, allí están igualmente los informes que corresponden a diferentes áreas de apoyo y a las facultades. El conjunto de esa información refleja un trabajo coordinado y eficaz, adelantado con el criterio de contribuir a la construcción de una sociedad más educada, incluyente, libre y democrática.

Este informe recoge los resultados del primer año de gestión de mi período rectoral en el cual la Rectoría ha estado abierta a todos los estamentos universitarios y a las iniciativas gubernamentales y de la sociedad civil, con el propósito de crear un ambiente propicio para el desarrollo de nuestras tareas cotidianas. Mis agradecimientos a cada uno de los miembros de la comunidad universitaria ejecutores de la tarea que hoy presentamos con orgullo y a los órganos colegiados de dirección, los Consejos Superior y Académico, con cuya sabia orientación se ha adelantado.

En el año 2025 la Universidad del Valle cumple 80 años de fundada, un aniversario que será la oportunidad para mirar hacia atrás, para reconocer los aportes de generaciones visionarias y para seguir construyendo futuro.


Guillermo Murillo Vargas, Ph.D.
Rector

7 de marzo de 2024

Salud Mental Positiva

Karla Mayerling Paz Ledesma, Enfermera Especialista en Salud Mental y Psiquiatría, fue invitada al programa radial Sanemos Juntos de la Universidad del Valle para abordar el tema de la "Salud Mental Positiva".

¿Qué es la salud mental positiva? Tradicionalmente, entendemos que la salud mental está vinculada a varios problemas: cuando ya no puedo dormir, cuando tengo mucha tristeza, cuando la ansiedad o el estrés me superan. En esos momentos es cuando nos preocupamos por la salud mental. Este enfoque también se refleja en la investigación, donde muchos de nosotros nos hemos centrado en estudiar la cantidad de personas afectadas por problemas como la depresión, la ansiedad o el suicidio.
Sin embargo, cuando hablamos de lo positivo, nos referimos a lo saludable. La salud mental no es simplemente la ausencia de un problema.

¿Qué factores contribuyen a mantener buenas condiciones de salud mental? Es importante destacar que no estamos promoviendo la figura del "ser humano ideal". Aquí no se busca encontrar a la persona perfecta, feliz, que no enfrenta dificultades. Por el contrario, lo que buscamos es entender lo qué permite que, por ejemplo, una comunidad en situación de desventaja o adversidad pueda afirmar con determinación que no se rendirá ante esas circunstancias.
El término "positivo", aunque ahora está de moda, se refiere en este contexto a una dimensión de la salud mental que va más allá de las enfermedades. Este enfoque no solo se aplica a la salud mental; incluso en el ámbito educativo, se habla de educación positiva. La psiquiatría también ha desarrollado áreas que trabajan lo saludable, aquellas condiciones necesarias para que las personas avancen hacia sus propios objetivos, lo cual es igualmente relevante.
Es importante reconocer que no existe un manual para definir al "ser humano perfecto", ni una receta universal para la "educación perfecta". En cada comunidad, familia y persona, las realidades varían. Sin embargo, quiero resaltar que, lamentablemente, quienes nos formamos en el campo de la salud, a menudo nos enfocamos más en cuidar y atender las enfermedades que en promover la salud en su sentido integral. Cuando he preguntado a mis estudiantes qué más se le puede decir a una persona que llega a un consultorio, además de prescribirle un medicamento, la respuesta suele ser limitada.
Por ejemplo, en algunas áreas ya existe mayor conciencia sobre hábitos saludables: sabemos que fumar es perjudicial, que debemos beber suficiente agua y hacer ejercicio. Pero, ¿qué sabemos sobre lo que realmente protege y cuida la salud mental? Cuando nos planteamos esta pregunta, la respuesta no es tan sencilla, ya que aún tenemos un conocimiento limitado, especialmente en relación con las investigaciones y los programas educativos en varios sectores que no han avanzado lo suficiente.
Un aspecto esencial que debemos siempre cuestionarnos, sobre todo quienes somos docentes y estudiantes, es cuánto de lo que aprendemos y enseñamos contribuye realmente a mejorar, mantener y proteger la salud de las personas.
A menudo se piensa que los problemas de salud mental son consecuencia de un defecto o problema individual, pero esto no es así. Los factores que conducen a un episodio de salud mental, o incluso a un trastorno crónico, están estrechamente relacionados con nuestras condiciones de vida, no solo con nuestras capacidades individuales.
Creo que es fundamental ayudar a las personas a aceptar que, al igual que otros problemas de salud, los problemas de salud mental son bastante comunes. La depresión, por ejemplo, es uno de los trastornos más prevalentes, y no debe ser estigmatizada, ni ignorada.

El aire que respiramos en los salones de clase

En un salón de clase mal ventilado hay más riesgo de contagiarse de enfermedades infecciosas.

La conexión entre arquitectura y salud se ha estudiado por décadas, pero cobró gran relevancia en 2020 con la pandemia del Covid-19 cuya propagación por el aire fue evidente en espacios cerrados y mal ventilados. Sin embargo, en Colombia todavía no tomamos las medidas necesarias para comprender la importancia de una ventilación adecuada.

Desde hace más de dos años hemos medido el CO2 en universidades de Cali y Bogotá, para conocer la concentración aproximada de aerosoles infecciosos en el aire y la probabilidad de respirarlos. El resultado es que la mayoría de los salones superan las 900 ppm y algunos llegan a más de 2000 ppm. Sin embargo, esto puede bajar fácilmente. Por ejemplo, en una universidad caleña el CO2 pasa de 1064 ppm (minisplit prendido, puerta y ventanas cerradas) a 495 ppm en 5 minutos con la ventana abierta.

 

 Salones en universidades de Cali y Bogotá

¿Qué tan graves son estos datos?

Se considera riesgosa una concentración de CO2 a partir de 800 ppm (1), pues favorece la supervivencia de los virus y aumenta el riesgo de transmisión(2).

A continuación, se enumeran algunas consecuencias:

  1. Personas expuestas a más de 1000 ppm tienen más riesgo de presentar tos seca, asma, problemas respiratorios, irritación, mareos, fatiga, dolor de cabeza
  2. Entre más tiempo se pase en un salón de clase mal ventilado, más riesgo hay de contagiarse de enfermedades infecciosas (3), efectos que se propagan a las familias de estudiantes y profesores. Por eso, los centros educativos son claves para el control de enfermedades (4).
  3. Las enfermedades y la mala calidad del aire generan ausencias de estudiantes y profesores, perjudicando el proceso de aprendizaje (5). Éstas disminuyen en un 10-20% si la concentración es menos de 1000 ppm y un incremento de solo 100 ppm(6) aumenta las ausencias en un 0.2% (7)
  4. Los niveles altos de CO2 pueden deteriorar la función cognitiva, bajar rendimiento, afectar el desempeño en pruebas de matemáticas (8), lectura, memoria, memoria de trabajo espacial (9)y toma de decisiones y pueden causar problemas de comportamiento empeorando la dinámica de clase
  5. Además, en un espacio mal ventilado se acumulan gases, vapores químicos y partículas, y la exposición constante puede causar enfermedades a largo plazo como cáncer y problemas cardiovasculares.

Por el contrario, una buena calidad de aire interior tiene efectos positivos como menos ausencias, mejor rendimiento académico, mayor satisfacción en el trabajo y estabilidad de la planta docente. Por lo tanto, los estudiantes pueden terminar su educación en mejores condiciones, con mejores notas, repitiendo menos años y materias, con periodos educativos más cortos (10).

Escuela al aire libre 1918 en Francia. 

Soluciones más cerca de lo que creemos

Una forma fácil de mejorar la calidad del aire es con ventilación natural, es decir, abriendo puertas y ventanas. La importancia del aire fresco no es un descubrimiento reciente. En el siglo XVIII, Benjamin Franklin abogaba por un aire limpio para mejorar la salud, mediante la ventilación. A comienzos de 1900, en la lucha contra la tuberculosis y durante la pandemia de gripe española la ventilación era tan indispensable para mitigar los contagios que se crearon escuelas al aire libre alrededor del mundo. Más recientemente, con la pandemia del Covid-19, la Universidad de Hong Kong invirtió en la ventilación y purificación de aire (11) de los edificios y buses, reduciendo los contagios (12).

Algunos países tienen reglas para construir edificios, que integran este indicador desde hace décadas. Sin embargo, el ahorro energético y el confort térmico, agravados por el cambio climático, que obliga a utilizar cada vez más aire acondicionado y calefacción, hicieron que las construcciones fueran más herméticas y con menos suministro de aire exterior (13), creando condiciones ideales para que el virus del Covid-19 se expandiera rápido y diera lugar a una pandemia.

Hoy, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda máximo 615 ppm en un salón de clase (ver imagen). En algunos países hay sensores de CO2 visibles en las aulas de clase y mapas colaborativos que visibilizan los niveles de CO2 de espacios interiores alrededor del mundo (14).

Este cambio de paradigma (15), está llevando a utilizar purificadores de aire, como hicieron colegios públicos de Denver, EEUU, en 2021, para reducir el contagio de Covid-19 (16). También hay bibliotecas que prestan purificadores (17).

Estas nuevas recomendaciones consideran los edificios como herramientas para preservar nuestra salud durante la pandemia actual de Covid-19, las epidemias de gripa, tuberculosis y demás, y posibles futuras pandemias como la de la gripe aviar (H5N1) (18).

En Colombia hay mucho por hacer, pero tenemos un clima isotermo y podemos mejorar la calidad del aire interior abriendo puertas y ventanas. En este sentido, la educación es de gran importancia, pues personas informadas hacen una gran diferencia en su salud y la de su entorno.

Es primordial generar conciencia desde los espacios educativos sobre las lecciones que podemos aprender de las pandemias y promover cambios en la forma en que nos relacionamos con los espacios que habitamos. La prevención colectiva es una herramienta clave para lo que enfrentamos en la actualidad y en el futuro.

Por Irene Ramos Vacca, Doctora en Sociología Universidad de Paris 1 Panthéon-Sorbonne, Psicóloga Universidad del Valle

Daniela Rodríguez, maestra en museología con énfasis en educación de la universidad nacional de Colombia

1.Partes por millón (ppm) es una unidad de medida con la que se mide la concentración. Determina un rango de tolerancia. Se refiere a la cantidad de unidades de una determinada sustancia (agente, etc.) que hay por cada millón de unidades del conjunto.

2.Haddrell, A., Oswin, H., Otero-Fernandez, M. et al.(2024). Ambient carbon dioxide concentration correlates with SARS-CoV-2 aerostability and infection risk. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41467-024-47777-5

3.Somsen, G., van Rijn C., Kooij S., et al,(2020) Small droplet aerosols in poorly ventilated spaces and SARS-CoV-2 transmission. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S2213-2600(20)30245-9

4.Chen C., Whitehead A. (2021), Emerging and Re-emerging infections in children. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41390-023-02878-7

5.Chen L., Jennison B.L., Yang W., Omaye S.T.,(2000) Elementary school absenteeism and air pollution. Disponible en: https://doi.org/10.1080/08958370050164626

6.Shendell, D., Prill R., Fisk W., et al,(2004) Associations between classroom CO2 concentrations and student attendance in Washington and Idaho. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1600-0668.2004.00251.x

7.Gaihre S., Semple S., Miller J., et al,(2014) Classroom carbon dioxide concentration, school attendance, and educational attainment. Disponible en: https://doi.org/10.1111/josh.12183

8.Shaughnessy R., Haverinen-Shaughnessy U., Nevalainen A, Moschandreas D. (2006)
A preliminary study on the association between ventilation rates in classrooms and student performance. Disponible en: https://doi.org/10.1111/j.1600-0668.2006.00440.x

9.Sadrizadeh S., Yao R., Yuan F.,et al, (2022), Indoor air quality and health in schools: A critical review for developing the roadmap for the future school environment. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jobe.2022.104908

10.Chetty R., Friedman J., Hilger N., et al. (2011) How does your kindergarten classroom affect your earnings? Evidence from project star. Disponible en: https://doi.org/10.1093/qje/qjr041

11. Es un dispositivo que elimina los elementos contaminantes, tales como el polvo, el humo, pelos de animales, polen, etc, mediante un filtro de alta calidad y un ventilador.

12.Molteni, M. (2021) The 60-Year-Old Scientific Screwup That Helped Covid Kill. Disponible en: https://www.wired.com/story/the-teeny-tiny-scientific-screwup-that-helped-covid-kill/

13.Jimenez JL, Marr LC, Randall K, et al.(2022) What were the historical reasons for the resistance to recognizing airborne transmission during the COVID-19 pandemic? Disponible en: https://doi.org/10.1111/ina.13070

14.Raven App o Indoor2map

15.Tang JW, Marr LC, Li Y, Dancer SJ. (2021) Covid‐19 has redefined airborne transmission. Disponible en: https://doi.org/10.1136/bmj.n913

16.Adams E. (2021) Researchers fight COVID-19 with new air filtration in Denver Public Schools. Disponible en:
https://www.colorado.edu/engineering/2021/01/11/researchers-fight-covid-19-new-air-filtration-denver-public-schools

17.https://www.google.com/mymaps/viewer?mid=1GVu8htPDJuVRgNWX9wU58s5xZXH2hiA&hl=es

18.Nimo Omer (2025) What you need to know about the underreported bird flu crisis. The Guardian.

 

 

 

 

 

Resultados de la Expedición Pacífico Sostenible

El pasado 23 de agosto, cinco integrantes del grupo de investigación Ciencias Oceanográficas* de la Universidad del Valle, junto con otros 15 investigadores de la Dirección General Marítima (DIMAR) y Parques Nacionales Naturales de Colombia, zarparon en una misión científica con el propósito de realizar un análisis regional del fenómeno de El Niño en el Pacífico colombiano.
Durante esta expedición, el equipo de investigación recolectó diversas muestras para estudiar la captura de dióxido de carbono en la región del Pacífico. Tras completar todas las fases del estudio los investigadores concluyeron que "las anomalías de temperatura superficial del océano se mantuvieron dentro de los valores normales según el Índice Multivariado de Tumaco, lo cual sugiere condiciones neutrales. En otras palabras, no se observó ni un calentamiento ni un enfriamiento significativo del océano Pacífico colombiano".
Según el informe de resultados, al analizar los datos históricos (1998-2023) junto con los datos recolectados en septiembre de 2024, se determinó que “el Pacífico colombiano fija, en promedio, 65.19 millones de toneladas de carbono por mes”, Este proceso comienza con los organismos que ocupan los primeros niveles tróficos marinos.
Además, el análisis histórico reveló una “tendencia generalizada a la disminución de la Producción Primaria Neta en la región, lo que indica una alteración en los procesos físicos, químicos y biológicos del océano”. Según los investigadores esta alteración podría afectar la estabilidad de los ecosistemas marinos y los servicios que estos proporcionan, en particular, aquellos relacionados con la fijación de dióxido de carbono y la provisión de alimentos.
Para consultar el informe completo con los resultados detallados de la investigación, haga clic aquí.
*El grupo de investigación Ciencias Oceanográficas está liderado por el profesor Alan Giraldo López, del Departamento de Biología de la Universidad del Valle. Este grupo cuenta con la categoría B de Minciencias y sus líneas de investigación incluyen: Acoplamiento Bento-Pelágico, Cambio Climático, Ecología Pelágica, Interacción Costa-Océano, Oceanografía Biológica, Oceanografía Física, Oceanografía Geológica y Oceanografía Química. Los investigadores de la Universidad del Valle que participaron en el estudio fueron: Juan José Gallego, estudiante del Doctorado en Ciencias Biológicas; Valentina Girón, Valentina Arana, Sara Plazas y Emilio Torres, estudiantes de Biología y el Dr. Julio Cesar Herrera Carmona, docente de Biología.

Univalle y Javeriana: un año del primer doctorado en paz de Colombia

Publicado en El Tiempo
 
Cali es la sede del primer doctorado en Colombia de Estudios para la Paz y reúne a 52 docentes de 22 grupos de investigación de la Universidad del Valle y la Universidad Pontifica Javeriana, quienes se unieron desde la filosofía, el trabajo social, la pedagogía, la ecología, la sociología y las artes para fomentar la investigación de alta calidad en la resolución de los conflictos.
 
“El doctorado nace como una respuesta al estallido social de 2021 que reveló conflictos y exigencias sociales insatisfechas, que exigían una nueva manera de acercarse a las comunidades”, expresó Guillermo Murillo, rector de la Universidad del Valle, celebrando esta unión público privada que, en aras de los conflictos actuales, marca su necesidad y nuevos retos.
 
“Este doctorado y sus estudiantes son una luz en medio de los momentos difíciles que atraviesa el país”, manifestó el rector de la Universidad Javeriana, Vicente Durán Casas S.J, durante el panel con estudiantes, docentes y activistas, que debatieron sobre el presente y futuro de este campo de estudio.

Paz y ecología: la línea de mayor crecimiento

En contraste con la violentología, para el profesor Adolfo Álvarez el sello de este programa académico es que “desde el comienzo nos propusimos formar en investigación para la paz”, reflejado en una propuesta teórica y metodológica por contribuir la comprensión y la resolución de los conflictos en todas las áreas del conocimiento.
Al respecto, los conflictos ambientales y la comparación de los distintos procesos de paz nacionales e internacionales son los intereses de mayor crecimiento entre los profesionales, como lo demuestran las 230 investigaciones sobre la paz, identificadas por el padre Mauricio García Durán con el estudiantado de doctorado.

El estudio de los justos y los antídotos para la polarización

“Hay una cuestión que no ha sido muy estudiada y es lo que Carlos Donato refiere como ‘Los justos’: ¿Quiénes son esos terceros en el conflicto, empresarios que se negaron a financiar paramilitares, que se negaron a ejecutar las órdenes de sus comandantes, a pesar de perder el cargo?”, afirmó la docente María Eugenia Ibarra, actual directora del Posgrado en Sociología reconocida por sus investigaciones sobre acciones colectivas por la paz y la incorporación del enfoque de género.
El estudio de los “Justos” en otros países ha aportado claves para conducir los procesos de paz, desbloquear los diálogos, observar y garantizar compromisos. Además, lo más importante es que “ofrece un antídoto para remediar los efectos dañinos de la polarización extrema que hemos vivido”, continúo Ibarra.
Las evaluaciones desapasionadas del conflicto y concentrarse en las cifras la invitación del profesor Luis Carlos Castillo, quien considera que la polarización está impidiendo ver los avances de paz en medio del conflicto.
“Al comparar las cifras registradas en el conflicto armado actual con las del 90's y la primera década del siglo XXI se puede ver que eran ejércitos de 20.000 y 30.000 hombres armados, ejércitos mayores que los ejércitos de Centroamérica. Actualmente, los enfrentamientos no son en estas circunstancias”, dimensionó Castillo.
Situación que le parece grave, en la medida en que “esto podría llevar a que la población piense que los esfuerzos que se están haciendo para cumplir el acuerdo con las Farc son esfuerzos que no deberíamos seguir haciendo”, explicó el docente.

Geografías de la Esperanza

Gloria Cuartas, trabajadora social y ex alcaldesa de Apartadó, reconocida por defender la paz en esa región, participó en un diálogo con la Profesora Alba Nubia Rodríguez, explorando el rol de la geografía en los estudios para la paz. Con la presentación de su libro Geografías de la Guerra y Geografías de la Esperanza, Cuartas explicó la superposición de intereses del Urabá desde 1985 hasta el 2013.
“Después de 30 años de muerte, de despojo y de eliminación de los sindicatos, nos muestran un gran puerto. Por su parte, la comunidad advirtió que valía la pena quedarse en su territorio, que valía la pena amar, estar con sus hijas, cuidar el campo. Encontramos esos dos extremos: el gran desarrollo que generó muerte y el desarrollo de una comunidad que hace una propuesta anti hegemónica”.
Finalmente, Cuartas agradeció con cariño a la universidad del valle, puesto que en medio de su ejercicio como alcaldesa y las amenazas de grupos paramilitares por sus declaraciones a instancias internacionales “esta universidad me recibió y pude contar lo que estaba sucediendo y los grupos de mujeres de Cali me ayudaron a sanar”.
 
Laura Parra Rodríguez - Agencia de Noticias Univalle

Conozca a la primera generación que estudiará en Suárez

El día que supe que ingresé a la universidad me sentí muy contenta. Yo no estaba en la casa, cuando llegué, me conecté y el correo de aceptación estaba ahí. Me sentí muy contenta, hasta me salieron lágrimas, expresa Maide.

La profesora del colegio de Maide le dio la información a todos sus estudiantes sobre la primera carrera profesional que se abriría en Suárez. Ella dijo que sí y la profesora se apersonó. “Yo casi no entendía, así que ingresamos juntas a la página de la universidad para ver los requisitos”, manifiesta Maide.

Maide es una de las 40 estudiantes de los municipios de Suárez, Buenos Aires y Morales que van a estrenar el Campus de la sede San Miguel de la Universidad del Valle, en Suárez Cauca. La inauguración de este nuevo campus educativo es un hito: en el 2024 de 820 estudiantes que se graduaron de secundaria en estos municipios, solo 10 accedieron a la educación superior. Este semestre se esperan 120.

María Camila también recibió la información de su profesor. “El programa de Agroindustria me parece algo muy interesante porque tiene que ver con los alimentos que consumimos diariamente y lo más importante es que hayan venido a Suárez, porque hay muchos estudiantes que no tenemos los recursos para poder viajar a Cali”, exclama. 

Uno de los profesionales que sabe lo que es vivir afuera para estudiar es Miguel Ballesteros, egresado de Filosofía en la sede Cali y docente de la I.E Mary López Bellavista. Sus estudiantes no habían nacido cuando él soñó con estudiar en Suárez.

“No es lo mismo que los muchachos vayan a la universidad, que la universidad venga a los muchachos. Dejar la casa les coarta porque se piensa en el transporte, los gastos. Ahora, con una universidad tan importante ya no tenemos esa excusa”, dice este maestro durante el acto de inauguración del nuevo campus, quien también espera que el enfoque étnico sea parte de los currículos. 

Detrás de él, una guardia indígena levanta el bastón de mando al iniciar el acto, más atrás adultos, abuelitos y niños celebran, lloran, sonríen a las cámaras. Las maestras y maestros siguen buscando periodistas, han oído que se buscan estudiantes recién admitidos para una foto con el presidente. “Él se acaba de graduar”, dice una profe.

Es Alejandro, habla con timidez porque no le gusta la política y decidió estudiar Agroindustria porque prefiere los negocios, las empresas, viajar y hacer proyectos. Al final, desiste de la foto. “Mejor no, porque no me gusta eso”, comenta.

Quien oye la conversación es José Néstor Mansilla Canabal, rector de la I.E. Asnazu,  ubicada en un corregimiento de Suárez. Es egresado de la Universidad del Valle hace más de 30 años y se encargó de coordinar el transporte de cien estudiantes entre noveno y once. “Que vengan y se emocionen, que esto es una oportunidad para todos”, menciona.

Desde la cancha del Campus San Miguel, donde se realiza la inauguración, se alcanza a ver la piscina, el restaurante y el gimnasio, instalaciones que estarán al servicio de la comunidad estudiantil. Además, hacia arriba de la montaña se extienden los 59.000 m2 (5,9 hectáreas), en los que estarán las huertas para las prácticas agroindustriales y se pueden hacer salones y laboratorios. Este es parte del encanto con el que el profesor Mancilla incentiva a Santiago. “Muestre la sangre, las raíces”, le dice el docente a su estudiante. El joven sonríe para la foto, pero le da pena hablar. “Yo entré así a la universidad, no me gustaba hablar, pero en la universidad toca soltarse, ya le va a tocar”, agrega Mancilla.

En marzo 25 empiezan las clases en el nuevo campus de la Universidad del Valle en Suárez, Cauca. Todavía hay cupos para las carreras de Tecnología en Gestión de las Organizaciones Turísticas y Tecnología en Producción Agroforestal.  

Plazoleta Terrazas de San Fernando: un espacio de bienestar e inclusión

La Dirección Universitaria presentó en el año 2021 el proyecto de construcción de la Plazoleta Terrazas de San Fernando, como parte del plan trienal de infraestructura de la Universidad del Valle. Esta iniciativa surgió con el propósito de optimizar los espacios de encuentro y convivencia en el campus respondiendo a las necesidades de la comunidad universitaria. La obra, financiada con recursos propios de la universidad, cuenta con un presupuesto aproximado de $6 mil millones y representa un avance significativo en el fortalecimiento de la infraestructura institucional.

Este proyecto no solo busca aumentar la capacidad y comodidad del área de alimentación en la sede San Fernando, sino también mejorar la distribución del espacio, garantizar las condiciones óptimas de seguridad y promover un ambiente más acogedor para estudiantes, docentes y personal administrativo.

La obra contempla la construcción de una plazoleta con zonas de esparcimiento, mobiliario urbano y adecuaciones que favorecen la accesibilidad y la sostenibilidad. En total, se intervendrán 700 metros cuadrados, duplicando la capacidad actual hasta alcanzar un aforo de 240 personas aproximadamente.

La Plazoleta Terrazas de San Fernando contará con una infraestructura moderna y funcional, con un diseño arquitectónico innovador que se integrará armoniosamente con el entorno. Además, garantizará accesibilidad mediante adecuaciones que faciliten el ingreso y desplazamiento de personas con movilidad reducida, promoviendo así un campus más inclusivo.

Las obras, iniciadas en el segundo semestre de 2024, evidencian un progreso satisfactorio, específicamente en las fases de demolición, excavación y cimentación del módulo 1. Paralelamente, se lleva a cabo la fabricación de la estructura metálica, la cual se encuentra próxima a su finalización. ( Vea video de avance de la obra aquí )

Durante el desarrollo del proyecto, la comunidad universitaria ha sido informada de manera continua sobre los avances mediante anuncios oficiales y publicaciones en medios institucionales. Además, desde la Decanatura de la Facultad, se ha implementado una campaña de cultura y convivencia para promover el respeto por las zonas en construcción y garantizar la seguridad de todos los miembros que habitan el campus. ( Vea aquí video de campaña aquí )

El decano Tulio Ferney Silva Castellanos explicó que “en ciertos momentos, será necesario el uso de maquinaria pesada y la ejecución de maniobras de traslado de estructuras de gran tamaño. Para minimizar los riesgos, se coordinará la implementación transitoria de la presencialidad asistida por tecnología (PAT), evitando la exposición de la comunidad universitaria a posibles peligros. Este plan de contingencia será anunciado con la debida anticipación, permitiendo a estudiantes, profesores y colaboradores realizar los ajustes necesarios en sus actividades”, afirmó el directivo.

La Plazoleta Terrazas de San Fernando representa un paso importante en la modernización de la Universidad del Valle, mejorando la calidad de los espacios y fortaleciendo el sentido de comunidad dentro del mismo. Además de responder a una necesidad urgente, proyecta a la institución hacia un futuro con infraestructura más inclusiva, sostenible y funcional. Se espera que su inauguración marque el inicio de una nueva etapa en la vida universitaria, con mejores condiciones para el bienestar y la interacción de todos los miembros de la institución.

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