En el Valle del Cauca, Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas se han sembrado 232.070 hectáreas de caña. En el 2015 se cosecharon 24 millones de toneladas de caña que se transformaron en 2,3 millones de toneladas de azúcar: 1.575.000 toneladas para el consumo interno y 725.000 toneladas para exportación.
Estas cifras son alentadoras si se tiene en cuenta que representan el 3,4 % del PIB agrícola del país y el 2.0 % del PIB industrial y, a nivel regional, el 34% del PIB Agrícola del Valle del Cauca.
Así lo mencionó Alexander Carvajal Cuenca, director de Asocaña en Bogotá, durante la sexta sesión de los Diálogos Empresariales de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle. En este conversatorio también participó Álvaro Amaya Estévez, director general de Cenicaña. Ambos líderes empresariales reflexionaron sobre los retos y oportunidades del sector azucarero.
A pesar de que Colombia es el mayor productores de caña por área cuadrada, sólo aporta el 1.5% del azúcar en el mundo y tiene como vecino a Brasil, país que cultiva 7 millones de hectáreas de caña. La soberanía alimentaria es una de las razones por las cuales los gobiernos de otros países deciden proteger el sector azucarero: blindan los precios en el mercado interno y exportan prácticamente el azúcar que les sobra, siendo en ocasiones la de menor calidad.
En el caso de Colombia, la negociación del TLC restringió a exportar sólo 50 mil toneladas de azúcar a cambio de permitir importar 1.500.000 toneladas sin aranceles. Como si fuera poco comprar un tractor en el país cuesta el doble que comprarlo en Brasil. Estas visibles desventajas demuestran la dificultad al momento de comparar los precios del azúcar sin considerar todas sus variables.
Los retos principales del sector deben estar concentrados en la aplicación de un marco regulatorio, pues algunas decisiones se toman por desconocimiento de mercados y se desarrollan bajo políticas distorsionantes que imperan en el mundo agrícola. Los principales mercados en el mundo son financiados por el Estado, entre ellos el azúcar, en el caso de Colombia no es así, creando una competencia desigual. Lo anterior, impide un verdadero aprovechamiento del mercado internacional, aunque seamos el mayor productor de azúcar, explicó Carvajal.
El principal producto derivado de la caña es el azúcar, no obstante, gracias a las actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación realizadas por el Centro de Investigaciones de la Caña de Azúcar de Colombia –Cenicaña, se ha logrado derivar otros productos como el Bioetanol (biocombustible de origen vegetal que reduce en 74% las emisiones de gases de efecto de invernadero); la melaza para alimentación animal y otro usos; el bagazo para el papel ecológico y la producción de energía limpia (una capacidad equivalente al 53% del consumo de Cali).
El futuro de la caña está en la creación de BIOMASA como energía, afirmó, Álvaro Amaya Estévez, director de Cenicaña.
Entre los desafíos de este Centro Tecnológico se encuentra mejorar la productividad por unidad del área, el manejo ambiental, la gestión de la administración y el análisis económico. Otros de los retos que se proponen es una interacción permanente con las instituciones académicas de orden local.
En un balance general, la Universidad del Valle aportó el año pasado en investigación al sector azucarero: 77 trabajos académicos (tesis, pasantías, investigación) 33 proyectos fueron ejecutados por egresados, en su mayoría en el campo del conocimiento de las ingenierías. En las áreas de la economía y administración son escasos los trabajos adelantados, pero hay una brecha abierta en la cual es necesario generar conocimiento: por ejemplo, analizar los nichos de mercado para los productos derivados de la caña o conocer cuál es el proceso para determinar el precio del azúcar en Colombia.
Teniendo en cuenta los retos en materia de competitividad, estructura de las organizaciones, gobernanza, entes reguladores, mercado, educación, innovación y desarrollo tecnológico; el sector privado, como es la industria azucarera, necesita aprovechar los recursos investigativos desarrollados en la Universidad. Estos temas son fundamentales y se hace necesario un trabajo de gestión, monitoreo y análisis.
Para eso el reto es lograr la vinculación de la academia en ese trabajo, reconociendo la capacidad de los egresados de la Universidad del Valle, manifestó Amaya Estévez.
Natalia Restrepo, Economista y Magíster en Economía Aplicada de la Universidad del Valle y estudiante del Doctorado en Ingeniería, énfasis en Ingeniería Industrial, participó como ponente en la Octava Conferencia Internacional sobre Energía Aplicada, en Beijing, China, del 8 al 11 de octubre de 2016.
Durante la Conferencia la estudiante presentó el artículo “Effects of Oil and Stock Market Prices on Oil Firms Returns: A Multivariate Quantile Approach”, escrito en coautoría con los profesores Jorge Mario Uribe y Diego Fernando Manotas. Este trabajo busca analizar teórica y empíricamente la estructura de capital de las firmas, pertenecientes al sector energético, a través de la implementación de modelos que permitan usar eficientemente la información disponible; igualmente, realizar un análisis dinámico de los factores que inciden en las decisiones financieras de las empresas.
Restrepo explica que dada la importancia que han ganado las firmas energéticas en los mercados financieros mundiales, resulta conveniente y necesario desarrollar un análisis de riesgo que considere las circunstancias que pueden presentarse en los mercados accionarios, objetivo fundamental dentro de su ponencia.
La “8Th International Conference on Applied Energy”, evento organizado por la revista Applied Energy, abordó temáticas vinculadas a energía renovable, tecnologías energéticas limpias, tecnologías de mitigación, sistemas de energía inteligentes, almacenamiento de energía sostenible, administración, política y economía energética.
Puede ver la página de la conferencia aquí
Desde el jueves 28 de octubre hasta el viernes 4 de noviembre, la biblioteca Mario Carvajal se viste de Halloween, por tal motivo el Área Cultural y el Grupo de promoción de lectura de la División de Bibliotecas invitan, a la comunidad universitaria, a la Jornada lúdica recreativa “Halloween en la biblioteca”, con el objetivo promover la lectura de libros de la literatura de terror universal, como conocer mitos, relatos y leyendas tradicionales de nuestra región.
La literatura de terror, también llamada gótica, tiene como elementos esenciales y característicos la aparición de seres sobrenaturales. Existen muchos autores que han incursionado en este género añadiendo a la tradición literaria nuevos elementos, estructuras, formas y temas que convergen en un solo camino: el terror. Otra característica esencial es que infunden el miedo psicológico entre sus lectores.
El Departamento de Artes Escénicas, en asociación con el Festival Brújula Sur, presenta al teórico teatral argentino Jorge Dubatti en su charla inaugural del taller "Escuela de formación de públicos" hoy lunes 31 de octubre de 3:00 p.m. a 6:00 p.m. en el Auditorio 4, Sala de teatro Univalle.
Jorge Dubatti es el creador y coordinador de La Escuela de Espectadores en Buenos Aires, una de las actividades de formación de público más exitosas en la escena del teatro mundial.
Fechas: lunes 31 de octubre
Lugar: Auditorio 4, Sala de teatro Univalle
Hora: 3:00 p.m.
Desde este martes 1 hasta el viernes 4 de noviembre DE 2016, la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle celebrará la Semana del Administrador de Empresas con una variada programación para todos los gustos.
Este homenaje, organizado por el grupo Comunidad de Estudiantes de Administración de Empresas de la Universidad del Valle -CEADE UV, busca crear sentido de pertenencia, entre los estudiantes y la comunidad universitaria hacia sus programas de formación, específicamente al Programa de Administración de Empresas, mediante la realización de actividades culturales, deportivas y académicas que contribuyan al crecimiento y a la formación integral de los estudiantes.
El emprendimiento universitario será incentivado a través del intercambio de experiencias con microempresarios invitados. De igual forma, se abrirá un espacio para dar a conocer los productos y servicios innovadores en una muestra empresarial.
Se realizará un concurso de simulación empresarial con el fin de que los estudiantes se apropien de los conocimientos adquiridos durante la carrera y puedan reconocer y evaluar sus capacidades administrativas haciendo uso de las tecnologías con las que cuenta la Universidad del Valle.
El acto inaugural de la Semana del Administrador de Empresas, será una velada musical a cargo del Dueto: Laura Villa (Soprano lírica) y Valeria Betancourt (Pianista), ambas egresadas del Conservatorio Antonio María Valencia y la Universidad del Valle.
Así mismo se llevará a cabo la Charla: “Planeación Prospectiva y Conflictos”, donde se tratarán temas como el proceso de paz de Colombia y su comparación con el proceso de paz en Sudáfrica, esta actividad estará coordinada por profesor Benjamín Betancourt de la Universidad del Valle.
El homenaje al Administrador de Empresas culminará con la realización de un evento deportivo y una audición organizada por los grupos estudiantiles de la facultad: CEADE, ASECUVA y COEX.
Vea la programación completa aquí
Del 8 al 10 de noviembre se llevará a cabo el V Encuentro de Investigadores de Cine – Cines Latinoamericanos en el Siglo XXI, organizado por el grupo de Investigación Caligari y la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle.
Para el evento, que se adelantará durante los tres días, en el auditorio 5 del Campus de Meléndez, fueron invitados cuatro conferencistas magistrales con reconocida trayectoria artísticas y académica, entre los que se encuentran la profesora Nancy Berthier, quien cuenta con una amplia trayectoria en investigación académica sobre cine español y latinoamericano; Julie Amiot-Guillouet, profesora titular en el Departamento de Filología Española de la Universidad París-Sorbona; el artista visual José Alejandro Restrepo, pionero de las artes visuales en Colombia; el crítico de cine Roger Koza, quien ha sido programador invitado y jurado en numerosos festivales internacionales de cine en Israel, Argentina, Colombia, Holanda, Brasil, Chile y México, entre otros.
La inscripción al evento no tiene costo, sin embargo, es necesario inscribirse en el sitio web http://investigacine2016.univalle.edu.co/ donde además podrá enterarse de toda la programación.
Para mayor información puede comunicarse al correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
La catedrática del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura, y de las Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Barcelona, Lucile Nussbaum, se encuentra en la Universidad del Valle para dictar un seminario-taller, en la maestría en estudios lingüísticos e interculturales de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle.
El seminario, que se dicta en el Campus de Meléndez, esta enfocado en el plurilingüismo, “un campo de investigación dentro de las ciencias del lenguaje, cuyo interés se centra en estudiar como las personas en contextos multilingües utilizan estas lenguas en la vida cotidiana, aunque en este caso particular nos centraremos en las interacciones en las aulas en que se enseñan lenguas, que pueden ser lenguas estandarizadas o lenguas de signos”, argumentó la docente.
Según la apreciación de Lucile Nussbaum, Doctora (Ph.D) en Filología, esta maestría es valiosa pues demuestra interés en invitar profesorado de otras partes del mundo que está trabajando en los campos de la lengua para ofrecer a los estudiantes de la Univalle miradas distintas sobre un mismo fenómeno de estudio, en este caso el plurilingüismo y la apropiación de lenguas.
‘Serv’, el proyecto de Olga Fernanda García Espinoza, estudiante de décimo semestre de Diseño Industrial de la Universidad del Valle, fue seleccionado entre las 50 mejores ideas a nivel mundial de la competencia ‘Electrolux Ideas Lab 2016’, que busca ideas revolucionarias al rededor del mundo que inspiren a las personas a disfrutar de una cocina más saludable y sobre todo sostenible.
'Serv' es un dispositivo para cocina que tiene 2 funciones. En su parte superior tiene un jardín con plantas comestibles y en su parte inferior tiene un recipiente que ayuda a conservar las verduras y las frutas frescas. El jardín se alimenta con la misma agua que se utiliza para mantener fresca la comida en la parte inferior. Serv también tiene una interfaz que ayuda a las personas a elegir recetas que se pueden preparar con los ingredientes que se encuentran en el dispositivo.
Los diez primeros lugares de la competencia serán elegidos por medio de una votación pública y serán anunciados el 17 de noviembre. Si usted quiere apoyar a Olga Fernanda García, solo debe ingresar al siguiente enlace y votar por su iniciativa. https://goo.gl/yST9pZ
Autor: Diego Torres González | Equipo de comunicaciones Ciencias Naturales y Exactas
La existencia del ser humano ha estado marcada por la necesidad de dar respuesta a los distintos fenómenos de la naturaleza, esta necesidad fundamental para la supervivencia de la especie, devino en una curiosidad innata que ha propiciado la indagación científica y gestó el desarrollo de la Ciencia mucho antes de que el renacimiento incluyera el conocimiento de la naturaleza dentro de la filosofía. La Ciencia es pues una actividad humana, con la cual construimos una imagen de la Naturaleza.
Si en sus comienzos la actividad científica era casi inseparable de la religión y la magia, las necesidades crecientes de la humanidad y el desarrollo de la misma ciencia la fueron haciendo cada vez más rigurosa y especializada, a través de los años “se dividió” en muchas “ciencias”, pero en todas ellas podemos distinguir dos grandes categorías, que solemos designar como: ciencia básica y ciencia aplicada, ambas complementarias entre sí.
Ciencia básica
La ciencia básica permite establecer y corroborar los fundamentos de nuestro conocimiento del mundo, su objetivo es, esencialmente, desarrollar y crear nuevo conocimiento sobre el comportamiento de la Naturaleza, establecer o descubrir sus leyes básicas, entender el porqué de las cosas y aumentar el conocimiento humano sobre el entorno; conocimiento que a posteriori puede ser de utilidad para el desarrollo de aplicaciones.
Ciencia aplicada
La ciencia aplicada es, en principio, el desarrollo y la utilización de procesos científicos con el fin de solucionar problemas específicos y proponer los fundamentos o soluciones para la creación de nueva tecnología.
El profesor Efraín Solarte, del Departamento de Física, afirma que “el papel de la ciencia aplicada no es el desarrollo mismo de la tecnología, sino que se encarga del desarrollo de sus bases, entender cómo funciona y cómo se puede mejorar”. La importancia en esta forma de investigación radica en que gracias a ella, hoy gozamos de grandes innovaciones en áreas vitales como la agricultura, la medicina, la ingeniería y las artes.
Aunque la ciencia básica tiene como pretensión desarrollar las áreas en que el pensamiento humano tiene curiosidad, su investigación trae futuros beneficios que se materializan a través de la ciencia aplicada. Al respecto Héctor Fabio Zuluaga, profesor del Departamento de Química, manifiesta que “en muchas partes, algunos colegas opinan que la investigación debe dedicarse a resolver los problemas urgentes del país, pero no caen en cuenta que la ciencia básica al final puede derivar en aplicaciones, por lo que debe fomentarse ambas investigaciones y que el país debe trabajar en ambos frentes”.
Luis Norberto Granda, Jefe del Departamento de Física, resalta: “el mismo procedimiento que va creando la ciencia básica es una especie de motor para que la ciencia aplicada desarrolle tecnología que permita comprobar sus predicciones, lo que trae desarrollos en tecnología de punta”.
Por ejemplo, en 1916 Albert Einstein estableció los fundamentos para el desarrollo de los láseres, pero solo hacia la década de los 50 se logró el primer prototipo, desembocando en todas las aplicaciones que en la actualidad permite esta herramienta, siendo de gran utilidad en los campos de la medicina, la defensa, la navegación y la agricultura, entre otros.
Por otro lado, la creación de objetos tecnológicos sin una investigación científica previa y sin un acompañamiento científico de sus procesos deja en el empirismo todo su desarrollo, dando paso a explicaciones e interpretaciones mágicas o acientíficas, como era el caso de procesos tecnológicos muy antiguos como el del vidrio o la fabricación de armas y herramientas, que se tiñeron con el aura mágica de la alquimia, o de la metalurgia primitiva.
Cuando fuimos capaces de hacer química para entender cómo se hacían los vidrios, y cuando entendimos la Física de los cuerpos sólidos y cómo funcionan los metales, empezamos a usar esas bases para mejorarlos” explica el profesor Efraín Solarte sobre la importancia de investigar.
Univalle: básica y aplicada
Los distintos grupos de investigación de la Universidad del Valle, y específicamente los de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, se dedican a la investigación científica tanto en su forma básica como aplicada. Los profesores reconocen que la formación en ambos tipos de investigación es fundamental para quienes mañana se enfrentarán al mundo laboral en el campo científico y productivo.
Ante esto, Juan Miguel Velásquez, profesor del Departamento de Matemáticas, resalta que “el desarrollo de una sociedad se mide por la capacidad de producir ciencia y en la forma que es capaz de usar esa ciencia para mejorar su calidad de vida”. Igualmente, añade que no darle la misma importancia a la ciencia básica, con respecto a la aplicada, sería poner un obstáculo al futuro al limitarnos solo a la búsqueda de respuestas a los problemas actuales.
La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas y en general, la Universidad del Valle, realiza investigación científica básica sobre física del estado sólido, fotónica, computación cuántica, análisis numérico, gravitación, química teórica y computacional, genética humana, genética molecular, biología evolutiva entre otras, pero también es fuerte en la investigación aplicada, como por ejemplo el desarrollo de tecnología con el fin de aumentar la producción en cultivos marinos, especialmente camaronicultura; el desarrollo de un tipo de acero para la construcción, más liviano, resistente y económico que los aceros comerciales; el uso de láseres para control de cultivos celulares; la invención de celdas de combustible para equipos portátiles usando etanol, y el uso de métodos de la física, la química y la biología, para contribuir al mejoramiento de la agricultura regional, entre muchas otras investigaciones.
La ciencia es el soporte que nos permite entender cuanto nos rodea y los investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle, independientemente de su área de trabajo, destacan las labores que se llevan a cabo en ambos modos de investigación, los cuales impulsan el desarrollo de nuevo conocimiento y adelanto científico en el Valle del Cauca y la región.
El profesor Jaime Arango, del Departamento de matemáticas, concluye: “no sabemos los problemas que se van a presentar, los avances de la tecnología plantean retos enormes, la complejidad de los problemas, la cantidad de información que hay en este momento hace que se necesiten teorías y aplicaciones realmente novedosas”.
Tomado del diario El País- Cali. | Autor: Manuela Rubio Sarria
Juddy Heliana Arias, de 35 años, vallecaucana, y Nidia Yadira Caicedo, con 33 y nariñense, son las primeras mujeres en convertirse en doctoras en ciencias matemáticas de la Universidad del Valle. Se graduaron en julio de este año. Antes estudiaron en colegios normalistas, o sea que desde niñas se formaron para ser profesoras. ¿Pero de matemática? ¿Y por qué apenas dos mujeres graduadas en un doctorado con 11 años de vida?
Juddy Heliana
Juddy Heliana Arias nació en Jamundí. Es alta, transmite elegancia y seguridad. Actualmente es docente de tiempo completo en la Univalle, donde además del doctorado cursó licenciatura en matemática y una maestría en ciencias matemáticas. Ahora dicta el curso de ecuaciones diferenciales y otro curso electivo de introducción a la biología matemática. “Desde pequeñas a las mujeres no las impulsan a que se metan a la ciencia, pareciera que fuera solo para hombres…”, dice ella, contando que en sus clases los hombres son siempre la mayoría.
Entre risas también cuenta que en su caso, las matemáticas son innatas. Su mamá, María Heliana, le contó que cuando estaba embarazada de ella, se convirtió de repente en una muy buena alumna de esa materia, cuando antes sus calificaciones no eran muy buenas: “Mi mamá dice que eso era yo, que ya la estaba influenciando”, afirma Juddy.
Aunque luego tuvo escuela familiar: creció viendo a sus abuelos, que tuvieron una tienda y eran muy ágiles con las cuentas pues de esa forma se ganaban la vida. Y de la mano de ellos aprendió a cogerle el gusto a los números: “Las matemáticas ayudan a desarrollar un pensamiento crítico. Para mí, casi todo está regido por las matemáticas, la vida cotidiana es muy lógica y allí están las matemáticas. La música, por ejemplo, tiene que ver con números. A partir de las matemáticas se puede modelar interacciones entre animales, crecimiento de plantas, interacción de células. Desde ahí se pueden encontrar modelos que puedan representarlos matemáticamente”, dice Juddy.
El gusto adquirido viendo a sus abuelos trabajar, sumado a la vocación innata por los números, y la formación como normalista, podría ser los elementos principales de la fórmula cuyo resultado final es el título como doctora en matemáticas. En su niñez hay otra anécdota que habla de su afinidad con los números: por una hepatitis y apendicitis aguda, en algún momento estuvo 20 días sin poder ir al colegio. Al volver a clase pensó que sería difícil desatrasarse pero resultó que en matemáticas le bastaron unas horas para aprenderlo todo. Hasta fue capaz de enseñarle a sus compañeros lo que ellos aún no entendían. En su caso, las matemáticas son pura pasión.
Nidia Yadira
Nidia Yadira Caicedo cuenta que desde muy niña se sentía atraída por las matemáticas, pues su mamá le enseñaba las tablas de multiplicar a su hermana mayor y Nidia siempre se las aprendía primero. Desde entonces dice haber creado una relación eterna con los números: su pregrado fue en matemática, al igual que los dos posgrados que ha hecho; y espera seguir en la ruta de la matemática a través de la docencia. Su hermana, a pesar de que no haber sido muy rápida con las tablas de multiplicar, terminó siendo Química. Y su hermano está terminando Ingeniería electrónica. En la familia las ciencias son un factor común.
“Las matemáticas son la ciencia del pensar, leí en un libro, y es cierto: ellas ayudan a desarrollar el pensamiento abstracto y el creativo, y le ayudan a uno a tener una visión diferente de las cosas. Son la madre de las otras ciencias, en ellas se establece la base para las aplicaciones, además se utiliza en la vida cotidiana desde que Dios creó al mundo”, asegura.
Después de terminar la licenciatura en matemática en la Universidad del Nariño, Nidia estudió matemáticas puras porque ese siempre había sido su deseo. La diferencia, entre una y otra cosa, explica, es que en las matemáticas puras se estudian los fundamentos teóricos de la materia, que pueden tener aplicaciones en la vida cotidiana para darle soluciones a problemas reales. Mientras que la licenciatura está enfocada a la pedagogía, a la formación docente.
Y es por eso que decidió dejar por un tiempo su querido Pasto e ingresar a la Universidad del Valle, “porque es una universidad reconocida a nivel nacional”. En la región, solo la Univalle tiene ese doctorado. Además allí, cuenta, le brindaron la oportunidad de financiar los estudios con una asistencia de docencia, pues en esa época Nidia no estaba vinculada a ninguna institución. Gracias a ese apoyo fue que pudo realizar el doctorado.
Actualmente Nidia es profesora de álgebra en la Universidad del Tolima. Y al igual que Juddy, dice que en sus clases predominan los hombres: “En Pasto, en el pregrado, siempre había más hombres. Y al llegar a Cali noté exactamente lo mismo en la maestría y en el doctorado, al parecer las mujeres se van más por las humanidades y los hombres por la ciencia, pero yo no estoy de acuerdo con que sea así siempre”.
En la utilidad que tienen las matemáticas en la cotidianidad, Nidia, coincide con su compañera Juddy. Por ejemplo, ambas, en sus trabajos de grado, desarrollaron investigaciones centradas en ayudar a buscar solución para dos líos en la ciudad: la interferencia en la señal de los celulares y el mosquito del dengue.
Nidia demostró a través de algunos conjuntos de números bien construidos, que las antenas de la señal celular se pueden ubicar estratégicamente para mejorar la recepción telefónica. Y Juddy, por su parte, demostró con modelos matemáticos que hay larvas y depredadores que, en estado acuático, pueden ser determinantes en el control del mosquito del dengue. “El ciclo de vida del vector esta dividido en dos estadios generales: el adulto, el aéreo, que es el transmite la enfermedad, y esta el acuático, es decir el de los huevos, larvas y pupas. Cada uno tiene una dinámica de desarrollos y cambios en el tiempo. Se ha demostrado que se pueden controlar, desde el nivel matemático. Matemáticas en función de la vida.
“Por cosas como estas es muy bonito ver como a través de las matemáticas estás aportando algo a la sociedad”, dice su compañera justamente, Juddy. Durante la entrevista para este arículo, ella, Juddy, cuidaba en su oficina de la Univalle al hijo de uno de sus compañeros de trabajo: un niño pequeño que trató con gran cariño, con voz tierna, al que recibió con un pedazo de plastilina porque sabe que le encanta jugar con plastilina. Al pequeño se le notaba lo mucho que la quiere. Ella, como buena profesora, siempre le responde con paciencia.
Pocos doctores
Según el Consejo Nacional de Acreditación, en Colombia solo hay 226 doctorados y al año se gradúan 245 alumnos, cifra muy baja a comparación de Brasil donde al año se gradúan 12,217 doctores.
Además en Colombia solo 43 universidades tienen programas de doctorado y 6 de ellas tienen 126, de los 226 que actualmente existen.
Se trata de la Universidad Nacional, con 57, la Universidad de Antioquia, con 24, la Universidad de los Andes, con 15, la Universidad del Valle, con 13, la Universidad del Norte, con 10, y la Universidad Javeriana, que cuenta con 7 programas.