¡Histórico! Univalle aprueba medidas para facilitar el acceso a posgrados a partir de 2025

Como parte de la conmemoración de sus 80 años, la Universidad del Valle anuncia una serie de disposiciones institucionales orientadas a facilitar el acceso a la formación posgradual. Entre ellas, se destacan nuevas exenciones en la matrícula financiera para egresados, gratuidad en la inscripción durante el año 2025 y una actualización de los costos de matrícula en programas.

Con motivo de la celebración de sus 80 años de fundación, la Universidad del Valle anunció la implementación, por primera vez y a partir de 2025, de una serie de beneficios que buscan facilitar el acceso a programas de posgrado.

Estas medidas fueron aprobadas en la más reciente sesión del Consejo Superior de la institución, que se llevó a cabo este jueves 27 de marzo en las instalaciones de la Gobernación del Valle del Cauca.

Gratuidad en la inscripción durante todo 2025
En coherencia con el objetivo institucional de fomentar el acceso y permanencia en la educación superior, el Consejo Superior promovió que, durante todo el año 2025, las inscripciones a programas de posgrado —tanto para ingreso a primer semestre como por transferencia— no tendrán ningún costo para los aspirantes. Esta medida se aplica a todas las sedes de la Universidad del Valle y a todos sus programas posgraduales, con excepción de los posgrados clínicos de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud.

La medida tiene como finalidad reducir barreras de ingreso para la comunidad académica y profesional interesada en ampliar su formación en maestrías, especializaciones y doctorados.

Otra de las medidas que aprobó el Consejo Superior es que, a partir del periodo académico 2026-1, se fije el valor de la inscripción a primer semestre y por transferencia a los programas académicos de posgrado de la Universidad del Valle así:
10% del Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) a los programas académicos de especialización.
14% del Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) a los programas académicos de maestría y doctorado de la Universidad del Valle.

Además de un nuevo valor para los derechos de grado de los programas de posgrado, correspondiente al 50% del salario mínimo mensual legal vigente.

Descuentos para egresados: un reconocimiento al mérito y la pertenencia institucional

Por otro lado, el Consejo Superior aprobó la Resolución No. 003 - CS (27/03/2025), iniciativa que busca fortalecer la formación de sus egresados que han contribuido al desarrollo académico, cultural y social de la región y el país.

A través de esta medida, la Universidad del Valle reafirma su compromiso y vínculo con el desarrollo profesional de sus egresados, otorgando descuentos significativos en la matrícula básica para los programas académicos de posgrado, con las siguientes particularidades:
20% de descuento en la matrícula básica para todos los egresados de pregrado y posgrado de la Universidad del Valle.
30% de descuento para egresados con los mejores resultados en el examen Saber Pro a nivel nacional.
30% de descuento para egresados que hayan obtenido premios nacionales o internacionales en su proceso de formación.
30% de descuento para egresados que hayan realizado un trabajo de grado, investigación o tesis con distinción meritoria.
40% de descuento para egresados que hayan realizado un trabajo de grado, investigación o tesis con distinción laureada.
50% de descuento para aquellos egresados reconocidos como mejor graduando.

Este beneficio se implementará en el segundo semestre de 2025, único período académico en el que todos los egresados que inicien sus estudios de posgrado podrán beneficiarse de las exenciones. A partir del primer semestre de 2026, la exención del 20% se aplicará sólo a egresados de pregrado o posgrado que se hayan graduado dentro de los diez años anteriores al año de admisión en un programa académico de posgrado. Y las exenciones del 30%, 40% y 50% se aplicarán a egresados que se hayan graduado dentro de los cinco años anteriores al año de admisión.

Limitaciones y Consideraciones
Las exenciones no son acumulables; en caso de que un egresado sea elegible para más de una, se aplicará la que represente el mayor beneficio económico. 

Asimismo, las unidades académicas tienen la facultad de otorgar exenciones adicionales si estas son más favorables para los egresados, siempre en concordancia con la normativa vigente y la viabilidad financiera de los programas.

Reducción en los costos de matrícula de la mayoría de los programas
De forma complementaria, más del 50% de los programas académicos de posgrado han sido objeto de un ajuste significativo en su valor de matrícula. En muchos casos, la reducción alcanza hasta un 50% respecto a los valores anteriormente establecidos.

Este ajuste se traduce en que, a partir del período académico 2025-2, la mayoría de los programas ofertados tendrán un costo inferior a los 7 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV), sin incluir los valores adicionales como estampillas y otros cargos asociados, y su aumento quedará fijado con el IPC y no con el salario mínimo, como se ajustaba anteriormente.

Con esta iniciativa, la Universidad del Valle reafirma su compromiso con la calidad, el acceso equitativo y la proyección social de la educación superior, facilitando el camino a la formación avanzada para profesionales de distintos campos.

 

Crean innovador software gratuito para ayudar a las comunidades en el diseño de plantas de tratamiento de aguas residuales

Un equipo interdisciplinario de la Universidad del Valle y la Universidad Santiago de Cali creó un software gratuito y de código abierto para planificar y predimensionar sistemas de tratamiento de aguas residuales individuales y comunitarios.

Por: Joan David Zúñiga
Agencia de Noticias Univalle / Facultad de Ingeniería

El grupo de investigadores, conformado por los docentes e investigadores Andrea Pérez Vidal (Universidad del Valle), Jorge Antonio Silva Leal (Universidad Santiago de Cali) y Claudia Liliana Zúñiga Cañón (Universidad Santiago de Cali), diseñó el software PTAR con el objetivo de brindar una herramienta tecnológica que facilite el cálculo de las áreas y los volúmenes de los sistemas de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), teniendo en cuenta la variedad de sistemas biológicos y las condiciones físicas de los territorios donde se requieran implementar.

Las PTAR son sistemas que pueden contar con la combinación de diferentes tecnologías destinadas a la descontaminación de las aguas residuales, esto con el objetivo de disminuir la carga contaminante resultante del uso humano y su impacto ambiental. En relación con esto, en Colombia, solo el 48,2 % del total de municipios cuenta con al menos una planta de tratamiento de este tipo, lo que implica que únicamente el 42,7 % de las aguas residuales urbanas es tratado, según datos de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios).

Origen de la investigación
La investigación, que condujo a la creación del software PTAR, inició en 2019, cuando los investigadores identificaron la necesidad de facilitar los procesos de planificación de las plantas de tratamiento de aguas residuales en Colombia, de cara a beneficiar su construcción y aportar a la meta nacional de procesar el 68,6 % de las aguas residuales urbanas en 2030.

“Ya existen otras herramientas y sistemas de información, pero tienen un costo y no se adaptan a las condiciones de Colombia” contó, Jorge Antonio Silva Leal, quien estudió su especialización, maestría y doctorado en Ingeniería en la Universidad del Valle.

Acerca del software
El desarrollo de la investigación y del programa pasó por múltiples retos, como la pandemia de Covid 19, que retrasó todo, y la recopilación de la información y los parámetros necesarios para mejorar los cálculos del software. Sin embargo, tras múltiples testeos y actualizaciones, PTAR ha logrado generar datos confiables que pueden tener impactos sociales importantes, tanto a nivel individual como colectivo.

PTAR ofrece dos funciones de diseño principales: una individual (sistemas in situ) y otra colectiva (sistemas centralizados o descentralizados). La primera está direccionada a infraestructuras pequeñas, casas, escuelas, centros recreativos, unidades residenciales o comunidades no mayores a 500 personas, que, por su ubicación dispersa, no pueden conectarse a una solución colectiva de alcantarillado.

“Con esta función las personas pueden calcular fácilmente las dimensiones de su tanque séptico, su filtro anaerobio, su humedal, etc., la solución que ellos consideren conveniente”, explicó Andrea Pérez Vidal, magister y doctora en Ingeniería, y docente nombrada de la de Escuela de Ingeniería de los Recursos Naturales y del Ambiente de Univalle.

La segunda función está pensada para comunidades mayores a 50 habitantes con una clara proyección de crecimiento poblacional futuro, ya sean veredas, pueblos o ciudades.

“Si bien requiere conocimientos técnicos, es una plataforma amigable, que las comunidades pueden usar para predimensionar, seleccionar alternativas de tratamiento o estimar el requerimiento de área; lo que apoyará la etapa de toma de decisiones sobre el proyecto”, amplió la docente Andrea Pérez Vidal.

Características técnicas
El software PTAR considera 15 sistemas de tratamiento de aguas residuales (rejillas, trampa de grasa, desarenador, tanque séptico, filtro anaerobio, humedal de flujo subsuperficial, tanque Imhoff, reactor UASB, lodos activados, biodiscos, lagunas de estabilización, entre otros) y 3 de manejo de lodos (espesador, digestor anaerobio y lechos de secado), lo que permite predimensionar gran variedad de proyectos de plantas de este tipo.

“A veces diseñan las plantas y la línea de lodos no es considerada, lo que, después, resulta en un problema ambiental por el manejo inadecuado del lodo resultante del proceso de tratamiento”, puntualizó la investigadora Andrea Pérez Vidal.

El software, que fue registrado el diciembre pasado ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor del Ministerio del Interior, también busca tener un impacto educativo, pues es de código abierto y de libre acceso.

“Esto va a permitir que las personas lo mejoren y que sea una buena herramienta pedagógica para estudiantes e ingenieros sanitarios, ambientales o civiles interesados en el diseño de PTAR y manejo y proyección de caudales”, destacó el investigador Jorge Antonio Silva Leal.

Adicionalmente, el programa cuenta con un tutorial integrado y un canal de comunicación para gestionar dudas y preguntas de manera directa con el equipo de investigadores.

Acceso a PTAR
Para usar el programa, los interesados pueden ingresar a PTAR (las instrucciones de uso las hallan acá). Por su parte, quienes quieran conocer el código fuente y desarrollar futuras mejoras deben entrar aquí, donde encontrarán los recursos necesarios.

Se espera que con este software se mejore el proceso de planificación de las plantas de tratamiento de aguas residuales, facilitando la consideración de las áreas de terreno requeridas, la estimación de eficiencias de remoción de materia orgánica y la obtención de información que permita, en posteriores etapas, calcular los costos económicos de la infraestructura.

En la foto de portada: Investigadores del proyecto: (de izquierda a derecha) Jorge Antonio Silva Leal, Andrea Pérez Vidal y Claudia Liliana Zúñiga Cañón.

La historia de la estudiante Misak de Univalle que busca enseñar matemáticas ancestrales

“Donde ustedes ven una espiral, yo veo mi historia, mi familia y mi comunidad", reflexiona Blanca Jenny Tumiñá

Por Laura Parra Rodríguez, tomado de El Tiempo
 
Blanca Jenny Tumiñá estuvo a punto de abandonar sus estudios en sexto de bachillerato porque sus maestras no le entendían cuando hablaba español. A sus 24 años, esta indígena Misak cursa octavo semestre de Licenciatura en Matemáticas y es políglota: habla Namtrik, Nasa, español e inglés. Además, integra las Autoridades Indígenas del Suroccidente (AICO) y participa en la mesa de diálogo con el Ministerio de Educación Nacional, donde defiende el derecho de las infancias indígenas a recibir educación en colegios que hablen su propia lengua.
 
A las reuniones llega a veces con su atuendo tradicional, otras con jean o vestido. Siempre lleva una mochila diferente y luce su cabello largo, generalmente suelto. Esa es su identidad. En estos espacios, su personalidad extrovertida es una característica que muchos consideran inusual en una mujer indígena. A diferencia de otras mujeres de su comunidad, ha decidido hablar sobre la matemática ancestral misak y dedicar su carrera en la Universidad del Valle a estudiarla y difundirla.
Lea

¿Cómo fue su infancia de niña misak?

Yo perdí muchas veces español. Me acuerdo mucho de una tarea que decía mitos y leyendas. En español no sabía qué era un mito y qué era una leyenda, pero en mi idioma sí lo tenía súper claro. La profe decía: ‘usted, ni siquiera sabe español, ni siquiera sabe los verbos ser o estar’. Sentí que no me hallaba, de hecho, no quería estudiar. Eso sí, recuerdo mucho que era muy buena en matemáticas. Nos colocaban los ejercicios y era la primera en terminar.
Blanca Jenny
A las reuniones, Blanca Jenny llega unas veces luciendo su atuendo tradicional. Foto:Agencia de noticias Univalle

¿Entonces, qué le impidió dejar el colegio?

Nuestra casa estaba en la zona rural, así que nos alquilaron una habitación en el pueblo y allí conocí a una profesora del colegio Nasa. Ella me dijo: ‘es un colegio chévere. Venga y mire’. En el colegio Nasa las abuelitas se encargaban de decir la historia de cada figura geométrica y después el profesor definía el cuadrado, el rombo. También aprendimos muchos autores indígenas, por ejemplo, yo no sabía quién era Quintín Lame o Floro Tunubalá, que fue el gobernador Misak del Cauca.

¿Cómo empezó a trabajar la matemática propia?

En tercer semestre vi el curso de Etnomatemática con el profesor Fabián Porras. Ese curso me llamó muchísimo la atención y ahí se hablaba de la matemática de los pueblos indígenas y se habló de la matemática de los mayas y dije: ‘bueno, si eso existe yo también
puedo hacer algo con lo Misak’.

¿Podría acercarnos a la geometría Misak?

En el cuadrado están los cuatro elementos Misak: la familia, los abuelos, la comunidad y el territorio. En la cocina también hay cuatro piedras. Para la cultura Misak, la forma de contar es de a cuatro. Esas cuatro piedras representan al papá, la mamá y los dos hijos. Los niños crecemos alrededor del Nachak (fogón).
Cuando explicamos la matemática desde esta perspectiva, siento que los niños la comprenden mejor. En un trabajo final de didáctica, les pedí que hicieran dibujos incorporando figuras geométricas, y representaron arañas, a la mujer embarazada, el sol y el ciclo de la luna. Figuras que ya conocían porque están en nuestros tejidos. También incluimos conceptos como el ángulo y los vértices.
Desde el Nachak también surge la doble espiral del pueblo Misak. Para ustedes, la matemática está inscrita en una epistemología, en una construcción del saber. Es la espiral de Fibonacci. Donde ustedes ven una espiral, yo veo mi historia, mi familia, mi comunidad y mi territorio.
El centro de la espiral es el nacimiento, el fogón, el territorio. Pero mire que la espiral ya está construida. Nosotros caminamos sobre lo que construyeron nuestros abuelos. Por eso decimos que nuestro camino ya está abierto, solo debemos seguirlo.
Para los Misak, el futuro está atrás y el pasado adelante. Las mujeres Misak cargan a sus hijos en la espalda porque van abriendo el camino para ellos. Para el bebé, yo no seré el futuro, sino el pasado. Yo estoy pasando por ahí y él seguirá ese camino. Caminar no es solo avanzar. ¿Para qué recorremos lo que ya está construido? Para pervivir, para continuar. A medida que avanzamos, descubrimos nuevas cosas.

¿Cómo ve la situación actual de la etnoeducación?

Estamos trabajando con el Ministerio de Educación en los estándares de educación para que se reconozca la educación propia en los estándares de educación (convencional), que
es muy difícil, pero ya casi ganamos. La Etnomatemática nos permite hacer investigación y pararnos desde los diferentes contextos y saberes existentes para que ningún saber sea
castrado, porque está la matemática de los campesinos, cada comunidad y cada pueblo tiene sus formas de hacer matemáticas desde su idioma, desde sus conocimientos.
 

Estreno de “Costalaziones”

¿Usted cree que hay algo aún no resuelto con sus antepasados?

Costalaziones, escrita y dirigida por Carlos Alberto Pinzón, es una puesta en escena que indaga sobre las complejas relaciones entre la política y la vida privada, inspirándose en hechos reales de los antepasados del director en Moniquirá, Boyacá, a principios del siglo XX, unos meses después de finalizada la Guerra de los Mil Días, la temporada de estreno se realizará los días 25, 26 y 27 de marzo a las 7:30 PM en el Teatro Bernardo Romero Lozano, en la ciudad de Bogotá.

Costalaziones plantea una analogía con la terapia de las Constelaciones Familiares. La obra juega con la teatralidad, la memoria y las diversas dimensiones del tiempo, espacio y lugar, reflexionando sobre la condición humana y las alternativas de nuestro pasado… ¿o quizás del futuro? Esta experiencia teatral invita al espectador a explorar y conectar con su propia historia familiar. Con las actuaciones de Dévora Roa, Juan Manuel Barona y Carlos Torrado

El estreno se realiza en el marco de la Temporada de Trabajos de Puesta en Escena de Grado de la Maestría en Creación y Dirección Escénica de la Universidad del Valle, cohorte Bogotá (2022-2024), programa de la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle en convenio con la Fundación Teatro Nacional y la Fundación Universitaria del Área Andina.

Lugar: Teatro Bernardo Romero calle 46# 28-30. Bogotá.

Fechas: martes 25, miércoles 26 y jueves 27 de marzo

Hora: 7:30 P.M.

Informes: Teléfono: 3105707439

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¿Qué hay detrás de los ‘capuchos’ en Univalle? Habla el rector, Guillermo Murillo

Guillermo Murillo, rector de Univalle, profundiza sobre los problemas de seguridad del campus Meléndez. Asegura que la gobernabilidad del mismo jamás se ha perdido.

Por: Por Santiago Cruz Hoyos - Editor de Crónicas y Reportajes
Tomado de El País


En la mañana del pasado martes 18 de marzo, cuando el presidente Gustavo Petro decretó día cívico para que “el pueblo” marchara por sus reformas, el rector de la Universidad del Valle, Guillermo Murillo, se encontraba en la sede de este diario conversando sobre la rendición de cuentas que acababa de presentar en Buenaventura.

Al mismo tiempo, un grupo de ‘capuchos’ –se desconoce si eran estudiantes o no– quemaban un bus del MÍO frente a la universidad, un hecho que la rectoría rechazó a través de un comunicado.

Justamente de estos dos asuntos –la rendición de cuentas de su gestión y los problemas de seguridad del campus Meléndez de Univalle– el rector habló con El País.

Comencemos por la rendición de cuentas, rector. ¿Cuál es el balance de su primer año de gestión?
Acabamos de presentar la rendición de cuentas anual del primer año de gobierno universitario. Pudimos mostrar desde cada dependencia, cada vicerrectoría, nuestra oficina de Planeación y la rectoría, los avances en temas de investigación y académicos. Pudimos mostrar, por ejemplo, que tenemos 95 patentes y otras 8 en curso. Tal vez somos la universidad con más patentes en Colombia, junto a la Nacional. Pudimos mostrar los avances de nuestro sistema de regionalización. La universidad tiene 35 mil estudiantes y de ellos 15 mil están en nuestro sistema de regionalización, en las nueve sedes, lo que significa que la educación de altísima calidad llega a diferentes zonas. Y pudimos mostrar el impacto que tiene la universidad en la región.

También pudimos mostrar todo lo que se ha hecho a través de la política de género en los últimos años, cómo hemos crecido en número de programas, hoy tenemos alrededor de 25 doctorados, y hemos venido creciendo en variables que tienen que ver con la formación de los profesores. Hoy, el 61 % de nuestros profesores tienen formación doctoral.

En su rendición de cuentas habló de la seguridad. ¿Cuál es su diagnóstico de los ‘capuchos’ que con frecuencia generan disturbios fuera de la sede Meléndez, en la Pasoancho?
El de los ‘capuchos’ es un fenómeno que está desde los orígenes de la universidad. Pero debo decir que es un fenómeno cada vez más esporádico. Son expresiones que no compartimos, como los bloqueos de las vías. El Consejo Académico, el Consejo Superior, la Rectoría, hemos sacado comunicados señalando lo inconveniente de estos hechos. Pero también tengo que decir que 2024 fue el año en que menos episodios de estos ocurrieron. Lo que sucede es que salen personas que es difícil saber si son estudiantes o no, por la capucha, pero salen 8, 10, 12 personas y bloquean la Pasoancho. El campus Meléndez de Univalle tiene 17 mil estudiantes. Y la universidad en su conjunto, 35 mil. La pregunta es: ¿mientras esto está pasando, qué está haciendo el resto? Estudiando. Y hay otro elemento que es importante señalar, y es que la universidad no tiene jurisdicción sobre las vías.

Se plantea que no hay gobernabilidad en el campus Meléndez...
En el campus Meléndez y en la universidad en su conjunto existe una gobernabilidad muy importante. Desde el año 1998, en Univalle no se ha perdido un solo semestre. Por eso no comparto la idea de que no existe gobernabilidad. Todo lo contrario, por la gobernabilidad es que se pueden hacer las patentes y los grupos de investigación su trabajo. Por la gobernabilidad es que podemos graduar más de cinco mil personas cada año. Eso sería impensable si la universidad no tuviera gobernabilidad. Ahora, sí hay momentos específicos donde hay una fragilidad, que no ocurre no solo en la Universidad del Valle, sino en todo el país. Pero yo rechazo la idea de que no existe gobernabilidad en los campus universitarios y en particular en Meléndez.

Frente a los temas de seguridad, el Consejo Académico ha creado una comisión. Lo que más nos genera problemas, en particular en la sede Meléndez, son las personas que llegan de afuera y que no son actores estudiantiles.

Hay una unidad ‘anticapuchos’ en Univalle, que genera tensiones. ¿Qué se sabe?
Estamos indagando para determinar a qué corresponde esta situación. Pero hay que decirlo también, porque eso es un conocimiento general en la universidad: hay sectores que históricamente han rechazado estos actos de violencia. Cuando aparecen estos episodios, nos preocupa un ejercicio de confrontación. He leído algunos panfletos y nuestro equipo está indagando. Pero el grueso de la comunidad estudiantil no tiene esas prácticas. Son minorías que hacen mucho ruido con los episodios de violencia. Los temas de seguridad se complejizan por los disturbios. Lo que hacemos es proteger a nuestra comunidad universitaria y damos ordenes de evacuación. Pero incluso la gente me ha protestado porque, cuando están en sus laboratorios, en sus clases, los estudiantes a veces ni se enteran de lo que está pasando en la Pasoancho, porque al interior de la universidad todo el mundo está estudiando o trabajando.

Cuando van a ocurrir los disturbios, o el tropel, como lo llaman, hay señales: aniversarios que se cumplen, papas bomba que ensayan antes. ¿Por qué no se previene? ¿Cómo leen ustedes esas señales previas?
Lo que ocurre es que estos son fechas históricas desde la época en que yo estudiaba en 1986. Aniversarios como el día del estudiante o el aniversario de muerte Jhonny Silva, que es bastante emblemático en la universidad. Pero no tenemos forma de prevenir ese tipo de cosas porque primero no son actos que tengan una autorización previa. Además, al interior de la universidad no ocurren, ocurren al exterior y en eso quiero hacer bastante énfasis. Nosotros ahí no tenemos margen de maniobra al no presentarse los disturbios al interior de la universidad, ya es competencia de otros actores. Nosotros somos profesores universitarios, estudiantes, empleados haciendo su trabajo. Al exterior de la universidad le corresponden a otras instancias.

Se habla de la necesidad de un acuerdo en Univalle para que los disturbios se reemplacen por otro tipo de manifestaciones. ¿Es posible lograrlo?
Sí, la universidad viene trabajando en eso desde hace ya un tiempo importante. Nosotros tenemos un Instituto de Paz muy reconocido en el país, a través de él estamos trabajando la política de convivencia, que es justamente trabajar con toda la comunidad universitaria y llegar a acuerdos, y hemos avanzado. Pero también hay que entender que estos son procesos complejos y que es muy difícil poner a una comunidad de 35 mil personas de acuerdo. Sin embargo, lo seguimos intentando.

También hay problemas en las audiciones o fiestas de los viernes. Se ha denunciado microtráfico de drogas y agresiones a guardas...
La única que puede autorizar audiciones es la Vicerrectoría de Bienestar. Y eso tiene unos requisitos. Lo que pasa es que existe la audición que tiene autorización y otras que no la tienen. Y eso es parte del trabajo que está haciendo la comisión del Consejo Académico, revisando el tema de seguridad. Además, como lo señalé al inicio, el mayor problema que tenemos son las personas que vienen de la calle, que no son parte de la universidad. Son con las que más tenemos episodios. Ahí es donde tenemos que centrar nuestros mayores esfuerzos de tener regulaciones y controles. Ya hay una mesa de seguridad revisando ese tema. Tenemos que controlar el acceso de personas externas a la comunidad universitaria, que vienen con otros propósitos, a alterar el ambiente universitario.

El 14 de febrero circuló un WhatsApp de un intento de secuestro de un estudiante. ¿Qué pasó?
Fue el típico “se nos metieron”, que la ciudad ya vivió hace unos años, y Cali entró en un caos de seguridad. Alguien tiró el rumor de un intento de secuestro de un estudiante y, por supuesto institucionalmente, y es nuestra responsabilidad hacerlo, tomamos los controles, revisamos cada carro, abrimos la cajuelas, revisamos todo, y en ningún momento se encontró una situación como la que se señaló en las redes sociales. Fue un rumor que surgió con la idea de hacerle daño a la universidad, seguir con ese estigma negativo. De otro lado, es cierto que han pasado episodios como que a alguien le roban un portátil durante estas audiciones, eso pasa, y hay que controlarlo.

El Colectivo Ultravioleta denunció a un exhibicionista en la universidad. ¿Qué medidas tomaron frente a este acoso a la mujer?
El supuesto exhibicionista fue un episodio que sucedió en dos días diferentes y fue controlado. Trabajando con estos colectivos, se tomó la decisión de reforzar la seguridad en los espacios donde están las mujeres, que son más privados, como los baños. Tenemos guardas mujeres. Además, la universidad hace dos años, después de una discusión larga con la comunidad universitaria, aprobó la política de género, que tiene un anexo muy importante, que es la implementación de una estructura que ya se creó, está funcionado con trabajadores sociales, psicólogos, abogados, para ese acompañamiento a los temas de género. La universidad ha trabajado en el tema intensamente, al punto de que del Ministerio de Educación Nacional nos están pidiendo que hagamos acompañamiento a otras universidades, porque Univalle es ejemplo.

¿Se va a controlar el acceso a la universidad?
Ese es parte del trabajo. Es un reto inmenso. Otras universidades como la Nacional y la de Antioquia tienen controles de acceso. En Univalle ha habido una discusión desde hace varios años sobre este tema. Yo soy partidario del control de acceso. ¿En qué condiciones? Para los miembros de la comunidad universitaria, que muestren su carnet. Y el que viene de afuera, que se identifique. El argumento para no hacerlo hasta el momento es que la universidad es pública. Pero es que por el hecho de ser pública, cualquier estudiante de colegio puede ingresar a la biblioteca de la universidad, por citar un caso. Pero lo que queremos es que se identifique y diga el uso que va a hacer de la universidad. Eso nos va a ayudar a mejorar la seguridad de la comunidad universitaria.

Cambiando de tema, ¿cómo se logró la certificación de alta calidad?
La acreditación institucional es un reconocimiento que da el Estado, a través del Ministerio de Educación, señalando que una institución es de alta calidad. Eso tiene categorías: seis, ocho y diez años. La Univalle, en dos ocasiones, esta es la segunda renovación, la logró por diez años, lo que significa que su educación es de altísima calidad. Y esa certificación en Colombia solo la tienen siete universidades, entre ellas cinco públicas y dos privadas. La certificación mide tanto las capacidades y los recursos, como el impacto en las regiones, y ahí es donde la Universidad del Valle tiene unas fortalezas inmensas. Por ejemplo, 250 grupos de investigación, de altísima calidad y, repito, el mejor sistema de regionalización que existe en el país. Muchas de las personas que graduamos son de zonas apartadas y nos han dicho: “Soy el primer profesional de mi familia”.

A la gente no se le puede olvidar que el 93 % de nuestra población estudiantil es estrato 1, 2 y 3. El 86 % de los ingenieros de los ingenios azucareros son de Univalle, para seguir midiendo ese impacto regional. Los disturbios de la Pasoancho no pueden empañar el trabajo de tanta gente en la comunidad.

Para terminar, ¿cómo están las finanzas de Univalle?
La universidad, como todas las universidades públicas, tiene situaciones financieras complejas. La Universidad del Valle recibe recursos de transferencias del Gobierno Nacional, vía Oficina del Tesoro del Ministerio de Hacienda. El presupuesto aprobado está por encima de un billón de pesos. Sin embargo, la universidad viene arrastrando un déficit desde hace ya muchos años, como el resto de universidades, que se ha ido acumulando por varias razones.

Los recursos que se transfieren no reconocen las negociaciones que se hacen por los aumentos. Nos dan el incremento IPC, y algunos puntos adiciones, y necesitemos IPC más siete puntos, para estar en equilibrio financiero. Pero tengo que reconocer que el Gobierno Nacional ha hecho esfuerzos inmensos, que nos ha dado recursos adicionales, importantes, pero seguimos requiriendo recursos porque la universidad va creciendo. Pese a eso, la Universidad del Valle no tiene deuda financiera. Fue una decisión tomada en el Consejo Superior en 1998: no deberle un peso a ningún banco, y eso es una gran ventaja.

Hacia una Universidad más inclusiva

Avances en la Construcción del Protocolo contra la Discriminación Étnico-Racial

Este 21 de marzo, en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial y a 60 años de la Convención contra el racismo, la Universidad del Valle reafirma su compromiso con la equidad, la diversidad y la lucha contra esta forma de violencia que debilita el tejido social. 

Según el Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes (2018), el racismo es más evidente en las zonas rurales de la Costa Pacífica, la Amazonía-Orinoquía y el Caribe colombianos.  Las comunidades indígenas y afrodescendientes son las  más estigmatizadas y sus contribuciones al desarrollo del país siguen siendo subvaloradas.

Dos investigaciones recientes, realizadas por la Universidad Distrital (2023) y la Universidad del Rosario (2024), revelan que en las universidades colombianas el racismo opera de manera sutil y velada, disfrazado bajo discursos que aparentan neutralidad, el denominado “racismo daltónico” (negar las desigualdades raciales y culturales), mientras perpetúa estereotipos, bajo la ilusión de una supuesta universalidad académica que omite las experiencias históricas y culturales de las poblaciones racializadas.

Desde el Área de Asuntos Étnicos de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, hemos trabajado arduamente en la construcción del Protocolo para la Atención y Prevención de la Discriminación Étnica/Racial, una herramienta clave para garantizar espacios libres de  prácticas racistas en nuestra comunidad universitaria.

En este proceso, hemos desarrollado diversas actividades que han permitido abrir el debate, visibilizar problemáticas y recoger insumos valiosos para la formulación del protocolo y la Política Étnica: 

  • Foros sobre Discriminación y Racismo en la Universidad (marzo y octubre del 2024): realizamos dos encuentros con profesores, estudiantes y otros miembros de la comunidad universitaria, acompañados por representantes de universidades de la región, donde se abordaron experiencias, testimonios y estrategias para combatir la discriminación racial en el contexto académico.
  • Semana de la Afrocolombianidad (mayo 2024): en el marco de esta celebración, organizamos actividades académicas y culturales que promovieron el reconocimiento y la valoración de las comunidades afrocolombianas en la historia y el presente de nuestra sociedad.
  • Foro Espíritu y Tierra: la salud desde un enfoque étnico/racial (noviembre 2024), fue un espacio que contribuyó a visibilizar los saberes tradicionales de los pueblos indígenas y afrodescendientes como formas legítimas de conocimiento y cuidado. Con la participación de caminantes de la medicina ancestral, médicos, académicos y la comunidad universitaria, el foro cuestionó la hegemonía de la medicina occidental. Este ejercicio no solo fortaleció la valoración de la diversidad cultural sino que también aportó a la construcción de una universidad más inclusiva y equitativa.

Por último, hemos recopilado información sobre casos de discriminación en universidades colombianas y las sentencias de la Corte Constitucional al respecto.  Esto garantiza identificar los mecanismos que perpetúan el racismo en el ámbito universitario y diseñar estrategias de atención y prevención dentro de la Universidad del Valle.

Este año continuamos trabajando en la consolidación del Protocolo, con el objetivo de establecer un mecanismo formal y eficaz para la recepción de denuncias, el acompañamiento a las víctimas y la implementación de medidas preventivas.  Además, avanzamos en la formulación de una Política institucional sobre discriminación y racismo, que refuerce nuestro compromiso con la inclusión y la justicia social.

Invitamos a toda la comunidad universitaria a sumarse activamente a este proceso, aportando sus experiencias, reflexiones y propuestas para construir una Universidad del Valle más justa e incluyente.

 

Un evento para reconocer la Cultura de Seguridad del Paciente

El pasado viernes 14 de marzo, la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle realizó la segunda jornada de socialización de experiencias y la ceremonia del Premio Internacional en Cultura de Seguridad del Paciente en un evento que reunió a diversas instituciones de salud de todo el país, con el propósito de compartir y reconocer las mejores prácticas en la mejora de la seguridad del paciente.


A la jornada asistieron representantes de hospitales e instituciones de salud de ciudades como Popayán, Rionegro (Antioquia), Bogotá, Medellín, Cali y Buga que expusieron de manera oral sus experiencias, abordando su implementación y los resultados obtenidos en la consolidación de una cultura de seguridad del paciente.


Además, algunas instituciones, entre ellas Imbanaco, la Red de Salud del Norte Cali E.S.E. y la Clínica Nuestra Cali, presentaron sus experiencias en modalidad de póster, lo que permitió una mayor interacción y análisis entre los asistentes de otras entidades, interesados en conocer y retroalimentar estrategias exitosas en este ámbito.


El proceso de evaluación estuvo a cargo de un jurado especializado, integrado por Luz Nercyn Gómez López, médica y cirujana, especialista en Gerencia de Servicios de Salud, Jairo Elías Arcila Jiménez, médico cirujano, especialista en Auditoría en Salud, docente y auditor líder del Sistema de Gestión de Calidad y Carlos Edgar Rodríguez Hernández, director nacional de Acreditación en Salud en ICONTEC.


Como resultado de esta evaluación, la experiencia denominada "Cuidando a Huevardo Colón: Todos unidos por la prevención de caídas" del Hospital San Vicente Fundación Rionegro, del departamento de Antioquia, fue la ganadora del Premio Internacional en Cultura de Seguridad del Paciente para este 2025.


El Premio Internacional en Cultura de Seguridad del Paciente reafirma el compromiso de la Universidad del Valle y su Escuela de Salud Pública con la promoción de espacios académicos y científicos que fomenten la mejora continua en la seguridad del paciente, destacando el esfuerzo de las instituciones participantes en la implementación de prácticas innovadoras y efectivas en este campo.

Encuentro de ajedrez interuniversitario: Univalle muestra su talento en el tablero

La Universidad del Valle participó en el I Encuentro Amistoso Interuniversitario de Ajedrez, organizado por la Universidad Autónoma de Occidente (UAO). El evento, realizado en Cali el pasado 14 de marzo de 2025, reunió a 30 jugadores de diversas instituciones en una jornada que promovió el deporte y la sana competencia.

El equipo de Univalle, conformado por 1 egresado y 3 estudiantes, mostró gran destreza en las cuatro rondas del concurso, logrando un destacado desempeño que lo mantuvo en los primeros puestos. Aunque el título quedó en manos de la Universidad ICESI - tras un reñido desempate en partidas Blitz-, la participación de nuestro equipo univalluno dejó en alto el nombre de la institución y evidenció el talento de nuestros representantes.

El campeonato se disputó en formato Round, con partidas rápidas de 10 minutos y un incremento de 5 segundos por jugada. Los desempates se resolvieron en modalidad Blitz (3 minutos + 2 segundos adicionales). El equipo de la Universidad del Valle tuvo un gran inicio, logrando igualar en el primer puesto con ICESI, lo que llevó a una serie de partidas de desempate. Finalmente, la Universidad ICESI se impuso con un marcador de 3-1.

Para Fabián Restrepo Santa, entrenador del equipo de Ajedrez de Univalle y docente de ajedrez de la UAO, señala que este evento “permite compartir experiencias, fortalecer lazos académicos y sociales, y mejorar las habilidades estratégicas a través del ajedrez”

¡Felicitamos a nuestros representantes por su desempeño!

De izquierda a derecha: Andrés Felipe Hernández (Ing. Sanitaria y Ambiental); Juan David Calderón (Estudios Políticos y Resolución de Conflictos); Germán Mejía (Lic. en Matemáticas); Jorge Junior Cañón (Lic. en Matemáticas)

 

Univalle en los territorios

Una demostración con hechos de que unidos podemos construir una mejor sociedad y un país en paz.

Por Guillermo Murillo Vargas, rector de la Universidad del Valle
Tomado de El Tiempo

El 20 por ciento de la población colombiana vive en zonas rurales. Llevar las instituciones estatales a los territorios quiere decir la presencia del Estado en esos sitios alejados de la geografía del bienestar; de la Colombia urbana que concentra la mayor parte de la población, del sector productivo, de los servicios públicos. La educación superior es uno de esos casos de concentración. Existen 34 universidades públicas, cinco de ellas en Bogotá y el resto en capitales de departamento. Algunas de ellas tienen sedes en otros municipios. Las universidades privadas acreditadas están en las grandes ciudades.

La Universidad del Valle es un caso excepcional de descentralización de la educación superior que responde a que el Valle del Cauca es un departamento de ciudades, cada una con su propia dinámica de desarrollo. Tiene 2 campus en Cali, y 4 seccionales y 5 sedes en Buga, Caicedonia, Cartago, Norte del Cauca (Santander de Quilichao), Buenaventura, Palmira, Tuluá, Yumbo y Zarzal. Es un proceso que cumple 40 años, convertido en una marca distintiva de la universidad, que cumple 80 años. De los 33.139 estudiantes de pregrado, 14.076 estudian en las regionales.

La meta en el largo plazo de ese enorme esfuerzo institucional es que cada una las seccionales y sedes tenga la misma calidad académica, investigativa y de bienestar que hoy existe en Cali y que su oferta académica responda a las diferentes necesidades de cada una de las regiones. Es una tarea continua en la cual el mejoramiento de la infraestructura y dotación de equipos y laboratorios ha sido muy importante en los últimos años. Justamente el pasado 21 de febrero se inauguró el centro deportivo académico cultural universitario de Buenaventura, obra de 2.830 metros cuadrados de área cubierta que tuvo un costo de 16.227 millones de pesos, de los cuales 8.500 millones fueron aportados por el departamento del Valle del Cauca; 4.725 millones, por la universidad, y 3.000 millones de pesos, por el Ministerio de Educación Nacional.

A su vez, las seccionales y sedes se han volcado sobre los territorios a través de los denominados nodos, que son programas de extensión llevados a sitios distantes de los grandes centros urbanos con el propósito de generar arraigo de los estudiantes a sus comunidades con una oferta de programas orientados a atender sus necesidades más sentidas. Hoy están en funcionamiento nodos en los municipios de Florida, Candelaria, Miranda, Jamundí y Sevilla. Y el pasado 28 de febrero, con la presencia del señor Presidente de la República, la señora Vicepresidenta y el ministro de Educación Nacional se inauguró el nodo de Suárez (Cauca) como resultado de un trabajo conjunto con la comunidad y el cuerpo docente de los municipios en la definición de los espacios de infraestructura, y en la elaboración del documento que establece la pertinencia de la oferta académica. La inversión final en infraestructura será de 52.000 millones de pesos.

No por coincidencia, la mayoría de esos nodos están en zonas con serios problemas sociales y de orden público, que nacen en buena parte de su aislamiento y la falta de oportunidades educativas de su gente. El compromiso de la Universidad del Valle es convertirse en un factor de transformación y fortalecimiento del tejido social de esas comunidades. Es la presencia de la universidad en los territorios con acciones concretas, concertadas con las comunidades y con los gobiernos nacional, departamental y municipal. Una demostración con hechos de que unidos podemos construir una mejor sociedad y un país en paz.

 

Comunicado de la Rectoría

La Rectoría de la Universidad del Valle rechaza enfáticamente la quema de un bus del Sistema de Transporte Masivo Público que un grupo de encapuchados perpetró en las horas del mediodía en las inmediaciones de la Ciudad Universitaria de Meléndez.

La Constitución Nacional consagra el derecho a la protesta, a la libre expresión, a la organización y a la movilización, incluso, para defender dichos derechos, pero por la vía pacífica. Los hechos antes comentados son actos de vandalismo en contra de un servicio público que en nada contribuyen a la solución de los grandes problemas que enfrenta actualmente la sociedad colombiana.

El Masivo Integrado de Occidente (MIO) es un sistema de transporte que brinda un servicio público muy importante a múltiples miembros de la comunidad universitaria, fundamentalmente estudiantes, quienes tienen que movilizarse desde los lugares más alejados de la urbe para llegar a las aulas de clase. Por ello, cualquier acto que atente contra la integridad de este bien de servicio público, como el del día de hoy, debe ser condenado y repudiado.

La rectoría de la Universidad del Valle hace un llamado a la comunidad universitaria para que se una a la condena de este acto vandálico que va en contra del ethos universitario, y que empaña el derecho legítimo a la movilizacion ciudadana.

Reiteramos el compromiso institucional en la búsqueda de caminos de diálogo que propendan por la construcción de paz.

Guillermo Murillo Vargas
Rector
Universidad del Valle


Cali, 18 de marzo de 2025.

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