Luis Castaño, Yusep Gómez, Joan David Zuñiga, Fabián Eraso y Marcela Sánchez, estudiantes de Comunicación Social e integrantes del Colectivo Oírmás Radio de la Universidad del Valle, hacen parte del Laboratorio Petronio en Clave Digital, organizado por el Ministerio de Cultura.
Para fomentar la creación de contenidos comunicativos culturales, la Dirección de Comunicaciones del Ministerio de Cultura desarrolla como parte del Festival de Música del Pacífico “Petronio Álvarez”, el Laboratorio de creación y circulación de contenidos comunicativos digitales llamado “Petronio en Clave Digital”, con el ánimo de promover y hacer el mejor uso de la colaboratividad y la convergencia de contenidos comunicativos en plataformas digitales.
Se conformó un grupo de 31 creadores que hacen parte de colectivos de Comunicación de la Universidad Santiago de Cali, Universidad del Valle, la Institución Universitaria Antonio José Camacho y periodistas de la región. Este equipo participará de jornadas de formación y de producción donde se construirán piezas en distintos formatos durante el festival.
Durante el evento, los participantes producirán proyectos de contenido: piezas en todos los formatos que abordan un mismo tema desde diferentes enfoques. Algunos de estos contenidos se traducirán al inglés y al portugués para generar diálogo entre investigadores, productores y amantes de las tradiciones culturales de Colombia.
De esta experiencia hacen parte estudiantes de la Universidad Santiago de Cali, Javeriana y la Universidad Autónoma de Occidente, además de integrantes de la Asociación de Parteras de Buenaventura.
Para conocer los contenidos visite http://direcomunicaciones.wixsite.com/petroniodigital

Funcionarios de las diferentes dependencias, facultades e institutos de la Universidad del Valle hicieron parte de la “Jornada de Reflexión sobre Riesgos de Corrupción en la Gestión” que organizaron la Secretaría General de la institución y la Corporación Transparencia por Colombia.
Las jornadas se realizaron el 17 y 18 de agosto en la Sala Luis Ángel Baena del edificio 315 (Escuela de Ciencias del Lenguaje) del Campus de Meléndez.
El objetivo de estas jornadas era propiciar el intercambio de reflexiones y análisis sobre los riesgos de corrupción en la gestión de organizaciones estatales, con base en la propuesta analítica y metodológica del Índice de Transparencia de las Entidades Públicas (ITEP) para las Instituciones de Educación Superior, el cual hace parte de los indicadores de seguimiento y control del Plan Estratégico de Desarrollo 2015 - 2025 de la Universidad del Valle.
“Es muy interesante que la Universidad se haya vinculado en esta jornada, desde el rector y el Consejo Académico hasta los funcionarios encargados de gestionar todos los instrumentos y de tener alertas frente a los temas de corrupción”, mencionó Marcela Restrepo, directora de Gestión del Conocimiento de la Corporación Transparencia por Colombia.
“Estamos generando con los funcionarios una reflexión que aporte elementos para identificar un riesgo de corrupción. Queremos generar, a partir del Plan Anticorrupción que ya hizo la universidad, a través de un trabajo exhaustivo, una reflexión sobre el mismo a partir de los elementos metodológicos que hemos planteado”, agregó.
Desde el 2002, la Corporación Transparencia por Colombia elabora el Índice de Transparencia de la Entidades Públicas para identificar los riesgos de corrupción administrativa, es decir, la posibilidad de que ocurran hechos de corrupción en estas entidades a partir de la existencia de ciertas condiciones institucionales y prácticas de los actores asociados al proceso de gestión administrativa.
Los riesgos de corrupción en una entidad pública se pueden dar en términos de visibilidad (opacidad de la gestión), institucionalidad (exceso de discrecionalidad por parte de las autoridades y bajo desarrollo de los procesos administrativos) y control y sanción (debilidad en el control de la gestión).
Esta jornada hace parte de las actividades programadas para el Día Nacional de la Lucha Contra la Corrupción, que se conmemora el 18 de agosto, una iniciativa liderada por la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República.

Daniela Vallejo Gil, estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad del Valle, ganó medalla de plata al representar a Colombia en el Centroamericano de Escalada Deportiva en Guatemala, que se realizó recientemente en el país centroamericano.
Las justas deportivas en las que participó Daniela hacían parte del Festival Deportivo Internacional de Guatemala 2017, un evento en el que compitieron cerca de mil atletas de 20 países del continente americano. En total fueron trece las disciplinas en competencia: bádminton, boliche, canotaje, ciclismo, gimnasia artística y rítmica, nado sincronizado, patinaje, escalada, tiro con arco, entre otras.
La participación de Daniela en esta competencia se dio gracias a una invitación que realizó la Federación Colombiana de Escalada Deportiva a los diferentes clubes de esta disciplina, para que, por medio de válidas internas, se escogieran los representantes de en el país.
La escalada, en términos competitivos, tiene tres modalidades: en Dificultad (superficies de gran altura), en Bloque (a baja altura) y en Velocidad (se escala a través de una ruta predeterminada para ascender en el menor tiempo posible). En Guatemala, Daniela compitió con deportistas de Guatemala, El Salvador y Colombia, en la modalidad de escalada en bloque, en la categoría Libre que es la de mayores.
A su regreso de Guatemala, Daniela continúa su participación en la Copa Colombia de Escalada, evento en el que se seleccionarán los representantes nacionales en los certámenes internacionales que se realizarán el próximo año, donde ha logrado obtener hasta ahora el segundo lugar en el ranking.
Este no es el primer triunfo que Daniela Vallejo ha cosechado en su carrera deportiva. Ella práctica este deporte desde hace cerca de 9 años. Gracias a su potencial, sus entrenadores le recomendaron que, a pocos meses de haber empezado a practicar esta disciplina, hiciera parte de certámenes a nivel nacional.
Ha ocupado el primer lugar en varias competencias locales y nacionales. Además, tuvo una destacada participación como parte de la selección Colombia que participó en el Panamericano que se realizó en Venezuela en 2012.
En la actualidad, combina esta práctica deportiva con la realización de su trabajo de grado, enfocado en el diseño de experiencias para realizar la promoción de la práctica deportiva, en este caso la escalada.
Sobre esta disciplina deportiva
La escalada es una práctica deportiva que, en su modalidad clásica, consiste en subir o recorrer paredes de roca, laderas escarpadas u otros relieves naturales caracterizados por su verticalidad, empleando medios de aseguramiento recuperables en casi su totalidad y la posibilidad en su progresión de utilizar medios artificiales.
Consta también de una modalidad deportiva que consiste en subir o recorrer paredes provistas de vías equipadas con seguros colocados fijos en la pared para garantizar la seguridad del escalador. Su principal particularidad es que la escalada se realiza únicamente utilizando el relieve natural de la roca para progresar, sin que el deportista se detenga o caiga.
En la escalada, la dificultad de una vía se marca por la combinación de varios factores: la inclinación de la pared, el tamaño y forma de los agarres, la distancia entre ellos, los puntos de reposo y el número total de movimientos.
Informes: Perfil de FB de Daniela Vallejo Gil

El Programa Editorial de la Universidad del Valle participa en la XIII Feria Internacional del Libro de Panamá, que se realiza del 15 al 20 de agosto.
Colombia es el país invitado de honor a este evento editorial, que contará con la participación de una delegación de autores y tres espacios en el evento, entre los que se incluye un estante infantil.
De la muestra editorial colombiana también participan universidades como la Universidad del Rosario, Javeriana, Nacional, entre otras.
El Programa Editorial participa en la muestra editorial con más de 50 títulos, todos ellos correspondientes a novedades editadas en los últimos dos años, en áreas del conocimiento como química, literatura, historia, filosofía, entre otros.
Como señaló el profesor Francisco Ramírez, docente de Arquitectura y director del Programa Editorial, la participación de la Universidad del Valle en este evento internacional se da al ser una de las editoriales universitarias con mayor crecimiento en los últimos años.
La participación colombiana
La delegación colombiana la conforman autores como William Ospina, Evelio Rosero, Piedad Bonnet, Jorge Franco, Horacio Benavides, Irene Vasco, Pilar Lozano, Amalia Low, Sindy Elefante y Jaime Abello Banfi.
En este evento editorial Colombia participa con tres estantes. En uno de ellos habrá una librería que contará con más de mil títulos de la producción nacional. A su vez, en el Pabellón Infantil, como país invitado de honor tendrá un espacio lectura con actividades permanentes para motivar la lectura de niños y jóvenes. Por último, se hará la exposición “Nereo y el río de nuestra vida”, con las fotografías de los viajes de Nereo López, uno de los fotoreporteros colombianos más importantes del siglo XX.
La participación de Colombia se logró en conjunto entre el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, la Embajada de Colombia en Panamá, la Cámara Colombiana del Libro, el Instituto Distrital de las Artes –Idartes- y la Cámara Panameña del Libro.

El Área Cultural de la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle invita a la comunidad universitaria a la exposición “Sincretismo, cosmos y realidad” del artista Adolfo León Rodríguez, que desde el 9 de agosto estará alojada en la Sala José Celestino Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal. La entrada es libre.
Adolfo León Rodríguez es un pintor caleño, egresado del Instituto Popular de Cultura de Cali, vive y trabaja en París, donde realizó estudios de música en la École Normale de Musique de Paris, con diploma en flauta traversa. Ha participado en diferentes salones de pintura en Europa y ha realizado igualmente exposiciones individuales en galerías y en mercados del arte contemporáneo en Francia.
De la obra de Adolfo León Rodríguez, el escritor William Ospina manifestó: “Es difícil, en los juegos del arte abstracto, olvidar las nociones que nos ha dejado la experiencia. Todo azul agitado es el mar, todo negro es la noche, todo rojo es flor o es sangre. El artista se esfuerza por hacernos olvidar esas convenciones, o por atenuarlas; crea en sus obras nuevas posibilidades para nuestra emoción. Asistimos a un triunfo de las sensaciones sobre la mera razón, de las memorias guardadas sobre la memoria evidente”. Entonces el ritmo entra en acción. Como si el cuadro fuera de repente un espejo de nuestro ser interior, vemos esas fuerzas ascendentes, esos golpes de luz, esos espacios libres que contrastan con otros más cerrados, y nos preguntamos por qué en lo abierto hay más monotonía, y en lo cerrado más color, más precisión. Cada obra no está hecha para comunicar un hecho preciso sino para desatar el juego de asociaciones, la danza interior”.
Como parte de la exposición, se realizará una presentación el miércoles 23 de agosto, en la Biblioteca Mario Carvajal, a las 6:00 p.m., con la participación del escritor y novelista Edgard Collazos, docente de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
Informes: Área Cultural - División de Bibliotecas.
Tel 3212974 - 55
Como parte de la celebración de los 30 años del Sistema de Regionalización de la Universidad del Valle, la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y el Teatro Esquina Latina presentarán algunas obras del repertorio de esta agrupación artística.
Estas obras se presentarán durante los meses de agosto, septiembre y octubre del 2017, en las sedes regionales de la Universidad del Valle.
El Teatro Esquina Latina surgió en 1973, por iniciativa de algunos estudiantes de la Universidad del Valle. Hoy, luego de más de cuarenta años de trabajo artístico experimental y más de treinta años de animación sociocultural, se ha consolidado como grupo teatral independiente y en permanente actividad artística.
Las obras
“El Enmaletado” (Mención de honor, concurso nacional de dramaturgia de 1986). Dirección y dramaturgia de Orlando Cajamarca.
Cuenta la historia de Amadeo, sobrino de doña Rosalía, la dueña del bar, quien escapa de la cárcel con el propósito de asesinar por encargo al terrateniente Leoncio Terreros: tras cometer el acto, lleva la cabeza de este en una maleta que luego se extravía. Don Edmundo es quien descubre el horror del crimen, tras encontrar la maleta y llevarla a la cantina de Doña Rosalía. A la cantina llega un extranjero con una maleta idéntica a la que lleva don Edmundo. A partir de esto se crea un juego de equívocos alrededor de las dos maletas lo que desarrolla la trama, escrita en un lenguaje de farsa y tragicomedia.
“Cuentos Eróticos Africanos”. Dirección y dramaturgia de Orlando Cajamarca y Alfredo Valderrama.
Este es un espectáculo de cuentería teatral realizado por 4 actrices a partir de la gestualidad iconográfica de las mujeres del pacífico colombiano, y a través de una búsqueda experimental de lenguaje aleatorio ajeno a la significación semántica que denota el texto narrativo; un montaje donde la franqueza erótica, el humor drástico y el ingenio agudo de estos relatos de la Madre tierra África, vuelven a nuestros ojos como un cuadro viviente y actual, una asombrosa variedad sobre los seres humanos y su mundo.
Los Cuentos Escogidos son:
- “Leyenda de las Amazonas II”. Aquí el hombre y la mujer descubren su sexo; primero las mujeres poseen a los hombres y luego son dominadas por ellos.
- “Un Hombre cuyo oficio es el amor o el Nsani”. Aquí el conocimiento de los asuntos del Amor demuestra ser más útil e importante que los oficios artesanales como la carpintería y la albañilería.
- “Las hijas del Aguelida”. Aquí el amor y el erotismo se mezclan con una dosis de humor, juego, sensualidad y lucha por el poder.
Programación
Martes 29 agosto – Sede Buga – Obra: El Enmaletado
Jueves 31 de agosto – Sede Palmira – Obra: El Enmaletado
Viernes 8 de septiembre – Sede Caicedonia - Obra: El Enmaletado
Viernes 6 de octubre – Sede Yumbo - Obra: El Enmaletado
Martes 10 de octubre – Sede Pacífico – Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Jueves 12 de octubre – Sede Zarzal - Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Viernes 13 de octubre – Sevilla - Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Lunes 16 de octubre – Sede Cartago - Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Martes 17 de octubre – Sede Norte Del Cauca - Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Miércoles 18 de octubre – Sede Palmira – Obra: Cuentos Eróticos Africanos
Jueves 19 de octubre – Sede Tuluá - Cuentos Eróticos Africanos
Informes: Teatro Esquina Latina
Calle 4 Oeste Nº 35-30 Cali
PBX: 5542450 - 3145197549
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El Centro Nacional de Memoria Histórica, el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), con la participación del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle y otros grupos teatrales representativos de la ciudad presentarán la obra Por algo sería, este lunes 31 de julio, a las 6:30 pm. en el Teatro Jorge Isaacs. La entrada es libre.
“Por algo sería” ensambla seis perfiles de líderes y lideresas sociales del Valle del Cauca, que han sido asesinados o desaparecidos por el estado o grupos al margen de la ley. Cuatro estudiantes del Departamento de Artes Escénicas han trabajado en la creación del perfil del estudiante de la Universidad del Valle Jhonny Silva Aranguren, fallecido el 22 de septiembre de 2005, dentro del Campus universitario.
Otras víctimas como Sandra Viviana Cuellar, José Orlando Giraldo, Everardo de Jesús Puerta, Olga Lucia Bonilla y Didear Alexander Roldán harán parte de esta representación, que les posibilita convertirse en la voz de otras miles de víctimas.
Las obras se construyeron con la participación de los familiares de líderes asesinados y tres colectivos teatrales caleños: La Máscara, Laboractores y Sopa de piedras, con la colaboración del Departamento Artes Escénicas de la Universidad del Valle, quienes apuestan por incorporar estas temáticas en la dramaturgia y la puesta en escena del teatro caleño.
Obra: Por algo sería.
Lugar: Teatro Jorge Isaacs de Cali (carrera 3 #12-28)
Hora: 6.30 p.m.
Más información
Entrada Libre.
El Espectador publicó un perfil sobre Isabel Llanos, egresada de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad del Valle y una de las organizadoras del LATP 2017, evento que reunió a neurocientíficos de todo el mundo (entre ellos Erwin Neher, premio Nobel de Medicina) en nuestra institución.
Durante más de un siglo se pensó que las células nerviosas se comunicaban en una sola dirección. Esta científica caleña radicada en París demostró que era un error y detonó todo un nuevo campo de investigación.
Isabel Llano conoció a Rodolfo Llinás en los años setenta. Ya no recuerda muy bien el año. Fue en algún congreso de neurociencias. En Canadá. Ella estaba recién graduada de la Universidad del Valle y comenzaba un doctorado en fisiología en la Universidad de Michigan. Su tutor sabía que Llinás también era colombiano y decidió presentarlos.
“Rodolfo sacó un papel y me dijo: ‘Deríveme estas ecuaciones que presenté ayer’”, recuerda la neurocientífica. “Obviamente yo no podía. Me acuerdo que dijo: ‘En ese caso, si todavía no has llegado a ese nivel de biofísica, es mejor cambiar de rumbo por ahora. Abandonar las neurociencias y enfocarse en biofísica”.
Las palabras de Llinás resultaron un baldado de agua fría. Después de varias semanas de reflexión decidió hacerle caso y cambiar de rumbo. Si quería llegar lejos en la comprensión del cerebro tenía que tomar ese largo desvío. Francisco Benzanilla, un biofísico chileno que trabajaba en la Universidad de California, la aceptó en su grupo.
Por un tiempo se esforzó en mantener a raya la ansiedad por entender cómo se comunican las neuronas, cómo emerge la conciencia del tejido nervioso, dónde residen la memoria y el razonamiento. No fue fácil renunciar al lado más seductor de las neurociencias para encerrarse por horas y horas a estudiar matemáticas y los fundamentos de la física. Treinta años después, desde el Laboratorio de Fisiología Cerebral de la Universidad París Descartes, sabe que aquella fue la decisión más inteligente. Aunque su nombre no sea muy popular en Colombia, sus investigaciones han abierto nuevos caminos en la comprensión del cerebro humano.
Una de sus primeras y más importantes contribuciones, en los años ochenta, consistió en adaptar una técnica para estudiar y medir el voltaje de las neuronas a las células del sistema nervioso central. Un escollo que hasta ese momento había resultado difícil de superar para otros científicos.
Más adelante, y contrario a lo que se había pensado durante más de un siglo, Llano demostró que la comunicación entre neuronas no ocurre sólo de manera unidireccional entre la neurona que envía un mensaje y la que lo recibe.
Al descubrir los “mensajeros retrógrados”, Llano y sus colegas demostraron que una neurona puede avisarle a su antecesora que “debe disminuir su actividad”.
Aquel descubrimiento ocurrió en la década de los noventa. “Este hallazgo provocó una explosión gigantesca de nuevas investigaciones”, cuenta Llano. Hoy es un intenso campo de trabajo.
Durante varios años, su vida como investigadora siguió cruzándose con la de Llinás. Cada verano en Woods Hole, un pequeño poblado en la Costa Este de Estados Unidos, sede del Marine Biological Laboratory, los dos neurocientíficos colombianos siguieron compartiendo discusiones y trabajos. Es un lugar ideal para investigar, por el acceso a especies marinas que, gracias a sus grandes neuronas, como el caso del calamar, facilitan el trabajo de los que quieren entender la transmisión nerviosa.
Llano concentró gran parte de sus esfuerzos científicos a lo largo de su carrera en entender mejor el funcionamiento del cerebelo, una pequeña estructura del tamaño de una pequeña manzana que reposa en la parte posterior del cerebro y está asociada al control del movimiento. Llinás, en la década de los sesenta y setenta, trazó los principales mapas fisiológicos de esta zona cerebral.
Es una mujer seria. Rigurosa. Es discreta y con una voz tranquila va rescatando recuerdos de una vida dedicada a la ciencia. Llano sin duda está en la lista de los cerebros fugados de Colombia, pero siempre ha hecho lo posible por seguir vinculada de alguna forma al país.
Tras la conformación de la Comisión de Sabios que presidió Llinás, junto con Gabriel García Márquez y otras mentes brillantes del país en 1994, Llano se encargó de la creación de un laboratorio de biofísica en Colombia con el apoyo de Colciencias. Aquel intento de ayudar al país terminó causándole más de un dolor de cabeza. “En algún momento pensé que era el fin de mi colaboración porque el nivel de frustración fue terrible”.
Cada vez que puede regresa al país para volver a probar sus comidas favoritas, visitar la familia y mantenerse al tanto de la realidad colombiana.
Del 19 de Julio al 3 de septiembre, la sala Alterna del Museo La Tertulia alojará la exposición artística “Sin novedad en la noche”, del egresado de Comunicación Social de la Universidad del Valle Breyner Huertas Rendón.
El acto de apertura de la exposición se realizará este miércoles 19 de julio, a las 7:00 pm, en la Sala Alterna del Museo. La entrada es libre.
Esta es la primera exposición individual del artista y escritor caleño Breyner Huertas. Su trabajo se desenvuelve entre la investigación, el ensayo, la instalación y la publicación, técnicas que confluyen en Sin novedad en la noche donde reflexiona sobre los polos opuestos, el momento en que dos contrarios se tocan o se vuelven lo mismo por condiciones adversas. Ello a partir de unas viejas fotografías, manuscritos y libros encontrados en Medellín del cura franciscano, con estudios antropológicos, Fray Javier Montoya Sánchez, co-fundador de la revista Ethnia y colaborador para diversas universidades, un escritor de cuentos de misterio y evangelizador-educador de indígenas en los años 50 y 60.
La exhibición está compuesta por una serie de piezas como una instalación de siete metros con camisas guayaberas típicas intervenidas, que tiene como punto de partida una fotografía en la que un grupo de niños hace fila en un colegio indígena en la Guainía (1965), haciendo referencia a diversas ideas como al choque permanente entre lo civilizado y su brazo colonial.
Otro elemento interesante de esta exposición será la página web, que estará en funcionamiento a partir del viernes 14 de julio, la cual se irá alimentando día a día con videos, imágenes y textos como una extensión del espacio museográfico.
Esta es la primera exhibición individual de Breyner Huertas, quien ganó el premio Arte Cámara en la más reciente versión de ArtBo, una de las ferias de arte más importantes de Colombia, y la Beca para la realización de exposiciones individuales del XVI Salones Regionales de Artistas (16SRA). Ambos premios están relacionados: el primero fue la base para la investigación artística y conceptual que es Sin novedad en la noche.
Breyner Huertas Rendón es artista y escritor; egresado de Comunicación Social en la Universidad del Valle. En la actualidad, se desempeña como parte del equipo de Lugar a dudas y escribe para la revista Art-Nexus Arte en Colombia y Periódico Arteria.
Ha sido ganador de diversos reconocimientos y becas entre los que se destacan: Premio de Crítica desde el malestar, 14 Salones Regionales Zona Pacífico 2012, Beca de creación de artistas jóvenes, Ministerio de Cultura 2014, Beca de publicaciones literarias, programa de estímulos de la Secretaría de cultura de Cali y el Fondo mixto 2015, Mención de honor Arte Cámara, Artbo 2016 y Beca de publicaciones artísticas del Ministerio de Cultura 2016.
Ha expuesto colectivamente en Arte Cámara, Artbo 2016; Bienal de arquitectura, C.A.M.P.O y Laagencia Bogotá 2016; Artist talking back to the media, Museo La Tertulia 2016; Premio de arte joven 2015, Galería Nueveochenta Bogotá 2015; The Wilson Days, El Parche ArtistResidency Bogotá 2015; Escuela de Garaje, 15 Salón Regional Zona Centro, Espacio Odeón, Bogotá 2015; Objeto/Workshops, Museo La Tertulia Cali 2015; Frente a la Euforia, curaduría por FábioZuker, IsabellaRjeille e Mariana Lorenzi, Casa do Povo, Sao Paulo 2015.
El autor habló sobre su primera novela, ‘Este infierno mío’, y compartió su opinión acerca de este género y sobre cómo ha explorado la condición humana en los contextos de conflicto.
Tomado de El Heraldo.
Este infierno mío es la primera novela de Julián Malatesta –seudónimo de Juan Julián Jiménez Pimentel–, quien a sus 62 años, luego de publicar más de una decena de libros de poesía, decidió explorar este género al que ha considerado durante toda su carrera como “mendigo”. Julián es profesor de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
Su relato es sobre una guerra que ha estado presente durante tanto tiempo que los involucrados han olvidado cómo nació. Los combatientes, al igual que los habitantes de estas poblaciones, intentan enfrentar su suerte intentando que su vida, sin importar qué sea, les pertenezca.
P. ¿Cuál es la importancia de estas historias en el momento de reconciliación por el que atraviesa el país?
R. Lo que sucede con la novela es que los acontecimientos históricos y sucesos de la realidad pretenden ser leídos a través de ella y yo creo que allí hay un equívoco. El novelista construye una ficción con la cual el lector tiene instrumentos de cómo pensar su contexto y cómo pensar su momento histórico. Pero uno en la novela crea un mundo que le es propio a la novela, y por supuesto yo en Este infierno mío interrogo un poco lo que es la vida de la gente en la guerra y la vida cotidiana dentro de la guerra. Me preocupa mucho la condición humana independientemente de sus postulados ideológicos, políticos, dogmáticos. Qué acontece con esas almas y esos espíritus metidos en el torbellino y en los grandes vórtices de la confrontación.
P. La novela muestra que el bienestar no siempre se antepone a la vida de cada persona. ¿Busca resignificar la libertad personal en estos contextos?
R. Lo que ocurre es que los ideales y los móviles con los que las personas asisten a la guerra pueden ser antagónicos entre si, o expresar discrepancias excesivamente radicales. Pero lo cierto es que en la guerra hay vida, y así como se sufre, se ama. Se va a la confrontación con miedo, pero también se va con valor y coraje. En la guerra, a su vez, se asiste a la fiesta de alguna manera. Yo tengo la superstición de que los hombres y mujeres de la guerra son una casta, una gente especial. Desde la antigüedad hasta nuestros días todas las culturas han tenido gente para eso, y lo que es sorprendente en nuestro país es cómo se produce: hay gente para la guerra de manera diaria. Yo creo que la gran pregunta que hay que hacerse es ¿qué clase de seres humanos somos que hemos necesitado a la guerra para ser lo que somos? Es decir, para llegar a esta civilización con sus grandes conquistas, con sus grandes inventos, con sus grandes descubrimientos, todo ha sido través de la guerra.
P. ¿Considera que la sensibilidad poética que ha desarrollado con sus trabajos anteriores le permitió construir un relato más humano?
R. A mí me parece que el trabajo del creador en el mundo del arte realmente es explorar a fondo el alma humana. Ir hasta el fondo del espíritu humano e interrogar eso: sus valores, el bien y el mal. Creo que la poesía a mí me ha servido mucho. Hace mucho tiempo vengo escribiendo una poesía amorosa, pero atrapada en los contextos históricos, de guerra, de orfandad, porque ahí también se ama. Y sí, es probable que la poesía sea un instrumento para entrar en una dimensión narrativa de la cual todavía tengo muchas expectativas y muy pocas certezas.
P. ¿Esperó hasta los 62 años para escribir su primera novela porque ha considerado que ese es un género “mendigo”?
R. Creo que es un acto de precocidad llegar a esta edad y lanzarse a escribir una novela de esa dimensión. Pero realmente es porque considero que la poesía es el género en sí mismo del arte, el gran género. En cambio me parece que cuando digo que la novela es un género mendigo es en un sentido muy coloquial y también mítico. En el sentido coloquial es porque el novelista, atrapado en la descripción y la necesidad de narrar situaciones por pequeños cuadros, dibujos o detalles, le tiene que mendigar todo el tiempo a la realidad. Tiene que pedirle que le ayude a construir las geografías y las cartografías por donde andan los personajes, etc. El poeta se despreocupa de eso, está en la palabra más pura, entra de manera directa a la expresión metafórica, al lugar en que puede identificar una pasión o un sentimiento.
P. ¿Cuál es el infierno de Julián Malatesta?
R. Pues el infierno mío es mi ciudad, mi país, mi planeta. Creo que no hay un lugar donde llegar, como tampoco tuvimos un lugar de dónde partir. Este es el lugar de las luchas, el lugar de las aflicciones, el lugar de los dolores, de los miedos, pero también es el lugar del amor, la alegría y la fiesta, que también es parte de la dimensión del infierno. La otra es que esto es un infierno porque es el lugar donde lo natural y lo sobrenatural hacen vida juntos y se manifiestan de manera normal como ocurre en las tradiciones populares. Quiero mostrar que no hay promesa, que no hay un discurso mesiánico que nos pueda ofrecer la vida más eterna o la vida más próspera. Que tenemos que acostumbrarnos que cuando superamos un conflicto entramos a otro, y que la sociedad que nos toca existe para que haya progreso. Para que pueda haber un sentido de proyección en el tiempo estamos es otorgándole mejor calidad al conflicto. Y en ese sentido yo creo que la novela puede ser muy valiosa para que el lector sea capaz de interrogarse sobre su época.