“Deseo felicitar a los graduandos y a sus familias. Decirles que hoy no se van, que tendrán las puertas abiertas, porque con una nueva política de graduados vamos a hacer un acompañamiento para que puedan retornar, para que sientan que la Universidad del Valle sigue siendo su casa el resto de sus vidas” dijo el rector Edgar Varela Barrios durante la ceremonia de graduación realizada el sábado 2 de julio de 2016 y donde la Universidad entregó a la sociedad 1095 graduandos.
Durante la ceremonia solemne se confirieron 18 títulos de doctorado, 167 de maestría, 108 de especialización, 726 de pregrado y 76 de tecnologías. Divididos en 79 graduandos de Ciencias Naturales y Exactas, 202 de Humanidades, 57 de Ciencias Sociales y Económicas, 78 del Instituto de Educación y Pedagogía, 9 de Psicología, 130 de Artes Integradas, 103 de salud, 230 de Ingenierías, y 208 de Ciencias de la Administración.
Además, se otorgó por primera vez el título de “Tecnólogo en interpretación para sordos y sordociegos”. Se hizo un reconocimiento a 23 estudiantes que realizaron semestres de intercambio académico en convenios con universidades en Eslovenia, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Perú, Chile y Francia. Y se graduaron dos personas con discapacidad visual, una persona con discapacidad física y tres indígenas con sus trajes representativos, siendo las entregas más emotivas de la ceremonia.
Se contó con el Coro Magno de la Universidad durante la representación de los himnos en la ceremonia de la mañana y con la egresada de la Escuela de Música Viviana Lemus para los himnos en la jornada de la tarde. De igual forma, se realizó la intervención cultural de la Orquesta Big Band y la Banda Sinfónica de la Universidad del Valle durante las dos ceremonias.
Por otro lado, el rector Varela Barrios expresó el compromiso de la Universidad con la firma del Acuerdo de Paz que se está acercando entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno Nacional. “Colombia tiene el dudoso honor de ser el país con el gasto militar más alto, el dudoso honor de ser el país con el ejército y la fuerza pública más grande en términos cuantitativos en América Latina, superando a países que nos duplican en población como Brasil. Los recursos que hoy se han destinado para la guerra, deberán estimarse en los próximos años a la paz, la construcción de la equidad, a la lucha contra la pobreza, a la inversión en la universidad pública, al fortalecimiento de la educación superior, para que haya programas de becas y bienestar para los estudiantes, para mejorar significativamente y consolidar un modelo pionero en América Latina en calidad y cobertura de la educación superior”.
“Nuestra universidad ha contribuido a los procesos de paz desde lo que hace la academia con el debate, podemos además contribuir a través de la formación de los excombatientes, podemos contribuir también, como hemos venido haciendo, con el trabajo en las regiones, en el acompañamiento a las víctimas, damnificados del conflicto, y en el fortalecimiento de las políticas públicas” concluyó el rector Edgar Varela Barrios sobre el papel que la universidad, docentes, estudiantes y egresados asumirán en este proceso.












