La guerra implica un modelo de vida diferente para quienes están inmersos en la confrontación. Durante la guerra la población se interrelaciona de forma diferente, explicó Javier Murillo Muñoz, Ph.D en psicología y profesor de la Universidad del Valle, Sede Palmira, en la Cumbre Nacional de Paz, que se realiza en Palmira.
La guerra destruye la creencia básica en la bondad del ser humano y transforma las relaciones sociales, dando predominio al odio y la culpabilidad del otro, señaló el experto.
En el conflicto armado se termina por no creer en los demás, pues la guerra empobrece la visión de lo que sucede, empobrece la sensibilidad frente al dolor del otro, empobrece los estándares morales y distorsiona la moral, sostuvo el catedrático durante su disertación en la Cumbre nacional de Paz que continuará mañana jueves 31 de marzo.
Durante la guerra hay predominio del odio, de la anarquía, cogobiernan los parapoderes y la población vive en la incertidumbre y bajo las reglas del parapoder de turno.
La gran mayoría de los conflictos armados, en el mundo que han durado más de siete años, no han encontrado solución mediante la victoria militar y la guerra, destacó el profesor Murillo Muñoz y agregó que en el caso de Colombia, la guerra lleva más de 50 años y que por ello es urgente y necesaria la negociación para la terminación de la confrontación armada.
"Pero la negociación tiene sus inconvenientes y uno de estos es la desconfianza en la mesa de negociación. En las guerras prolongadas es connatural a las partes la desconfianza mutua, pues durante muchos años se buscó la aniquilación del otro y durante las conversaciones se reconoce y aceptan ciertas condiciones del otro" dijo.
La negociación no implica la sesión o concesión total de uno de los negociadores, pues si se sientan a dialogar es porque se consideran en similares condiciones. Después del acuerdo para terminar la confrontación armada es necesario comenzar a cambiar las relaciones con base en el perdón y este es un proceso largo y prolongado con muchos vericuetos, también es doloroso y tortuoso. Concluyó.












