El dominio de un régimen político y de una democracia imperfecta son culpables de que se hayan presentado conflictos armados en Colombia. Con la firma de los acuerdos de la Habana, en Colombia no habrá posacuerdo, habrá un posconflicto que termina el conflicto político armado, señaló el profesor de la Universidad del Valle Héctor Alonso Moreno, durante la conferencia de apertura del segundo día de la Cumbre Nacional de paz que culmina hoy jueves 31 de marzo, en Palmira.
Los conflictos son inherentes, naturales a la vida del ser humano, son un problema sensorial, perceptivo. Lo que no es propio del ser humano es darle un carácter violento al mismo para buscar darle solución.
En la Habana se está negociando el fin de conflicto político armado y el postconflicto implica la desmovilización de los guerrilleros y la recomposición de la sociedad que prevé la reinserción y seguridad ciudadana de los guerrilleros y su reincorporación a la sociedad.
Con la firma de los acuerdos se llega a una paz imperfecta que termina el conflicto armado y que seguramente dará paso a la exharcerbación del conflicto social para superar la inequidad, es decir posibilitar la revolución social pacífica.
Colombia ha vivido, desde 1947 un conflicto armado que terminó con el posconflicto y que generó el golpe de Estado en 1953. La violencia armada reaparece con el conflicto bipartidista en 1954. Esta nueva época de violencia termina en 1957 con el acuerdo del Frente Nacional.
Posteriormente, nacen las FARC en 1964 y esperamos que en la Habana regresemos a la paz imperfecta que implica la terminación de la violencia, pero debemos ser conscientes de que sólo si logramos que esta paz imperfecta llegue a un nuevo estado de perfección podremos avanzar socialmente, aseguró el profesor Héctor Alonso Moreno, Doctor (Ph.D) en Ciencias Políticas de la Universidad de Granada –España.












