“La mayoría de los determinantes económicos que retrasan el desarrollo económico del país son interpelados por el proceso de paz. El acuerdo busca llevar la inversión, educación y salud al campo, con el cual tenemos una deuda histórica que saldar.
La reforma agraria y toda la política de centrar los gastos en el sector rural, van a permitir aumentar la capacidad de compra de la población rural, aumentar el mercado interno, llevar infraestructura de transporte. Es decir, impulsar el crecimiento económico en Colombia” expresó Carlos Humberto Ortiz, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle.
El crecimiento económico colombiano es un fenómeno multidimensional que depende de todo lo que sucede en la sociedad, sin embargo hay factores como la acumulación de capital humano, la diversificación productiva y la expansión de la capacidad de compra de la población, que son determinantes positivas del crecimiento.
Pero también encontramos que hay una serie de anclas que frenan el desarrollo económico nacional, como la infraestructura, especialmente la del transporte; los servicios del gobierno y sector financiero tratados de forma conjunta, servicios que ofrecen menos de lo que cobran o no llegan a donde deben llegar; derecho a la propiedad fundamental que es la vida, donde la tasa de homicidios afecta de manera directa y negativa el crecimiento económico nacional y la tasa de secuestros la afecta indirectamente porque disminuye la tasa de inversión.
“Nuestra apuesta sería que los resultados del acuerdo de paz impulsen el crecimiento económico en Colombia, sin contar todos los muertos heridos mutilados, huérfanos, viudas que nos vamos a evitar en el futuro” continuó Carlos Humberto Ortiz durante el Conversatorio sobre el Acuerdo de Paz de La Habana que se realizó el 23 de septiembre en la Universidad del Valle.
“Los acuerdos permitirán bajar los niveles de violencia e invertir en infraestructura de transporte para las regiones más apartadas, lo que se transforma en desarrollo económico. Además, con el proceso de paz se ingresa en una reforma agraria, porque la pobreza en Colombia es cercana al 30%, con un alto porcentaje concentrado en el campo. Y en este proceso, el gobierno se ha comprometido a garantizar la función social del acuerdo.”
Humberto Ortiz centró su participación en los costos y efectos económicos del acuerdo de paz, referido sobre todo a la región rural que se erige como eje principal de la reforma. Y expresó que Colombia es todavía un país premoderno con tres tareas pendientes: La reforma agraria, mejorar la restricción de la democracia, y reformar los gobiernos elitistas.
Carlos Humberto Ortiz es economista de la Universidad del Valle; magíster y Doctor (Ph.D.) en economía de la Universidad de Londres.
Autor de innumerables artículos en revistas especializadas de economía y ciencias sociales, el profesor Ortiz cuenta entre sus reconocimientos la beca Lauchlin Currie, del Banco de la República, en 1987; beca de asistencia de docencia en la Escuela de Ciencias Económicas y Políticas de la Universidad del Londres, en 1991; y la beca del Programa Joint Japan/World Bank, en 1992. Desde el 2010 es Miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas.












