Las instituciones de educación superior utilizan actualmente el término de “internacionalización” al referirse a estudios de posgrados, ¿Pero qué entendemos por internacionalización? Al revisar con detenimiento es posible encontrar que no hay conceptos, contextos ni una cultura de internacionalización clara y universal. Hay en realidad unas diferencias conceptuales que muchas veces impiden entender y trabajar en conjunto; a la vez que se debe romper el paradigma de que ser internacional solo refiere a viajar.
Desde estas premisas inició la ponencia “Internacionalización de posgrado: realidad o buena intención" realizada por Víctor Cruz Cardona, director general de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrados – AUIP, durante el Primer Encuentro del Nodo Suroccidente de la Red Colombiana de Posgrados – RCP realizado en la Universidad del Valle entre el 26 y el 27 de mayo de 2016.
Cruz Cardona planteó generar un debate sobre lo que se entiende por internacionalización, invitando a hacer un recorrido por conceptos claros, contextos de desarrollo, implicaciones, supuestos básicos o condiciones y riesgos que es preciso tomar desde las instituciones.
Como base para el debate se propuso entender la internacionalización como una estrategia para enfrentar los retos de la globalización y la sociedad del conocimiento e información; y que debe ser una preocupación y esfuerzo de todos los estamentos de la universidad, aunque surja de iniciativas de académicos.
Para unificar conceptos, el director de la AUIP, propone analizar la globalización como una referencia a tendencias económicas y a la internacionalización definirla a partir de políticas, estrategias y prácticas para satisfacer demandas del entorno académico global. Desde esta perspectiva, la internacionalización se contextualiza en un mundo que trabaja macroproyectos que vinculan investigadores de distintas nacionalidades y áreas multidisciplinares del conocimiento; en una transformación radical de sistemas de producción y transferencia de conocimiento; en una dinámica de expansión de mercados; en una demanda creciente de educación superior y obligada; y en una lógica empresarial flexible y cambiante.

Para poder afrontar los retos de la internacionalización y, en especial, lograr unificar conceptos para trabajar hacia unos mismos objetivos, hay una necesidad de replantear, reformular y redefinir la visión institucional hacia una responsabilidad social, hacia la vinculación universidad-empresa y hacia la articulación internacional en redes de conocimiento y cooperación académica.
Las implicaciones de la internacionalización tienen, a su vez, tres supuestos básicos o condiciones de acción: la posibilidad real de integración y articulación de una cultura de internacionalización en todos los agentes institucionales, desde el docente hasta los funcionarios. La decisión institucional para ofrecer y diseñar una oferta académica de calidad, pertinente, flexible, innovadora y equiparable a ofertas de otras instituciones en otros países. Y preguntarse si las instituciones están listas para formular iniciativas de modelos institucionales de cooperación, alianzas estratégicas y previsión de presupuestos que orienten hacia una sostenibilidad y competitividad institucional.
¿Internacionalización para qué? Para lograr movilidad académica y laboral, incrementar índices de competitividad, minimización de incesto académico, desarrollo institucional y desarrollo nacional. Todavía hay retos para lograr unificar conceptos, generar una cultura de internacionalización, orientar los posgrados hacia lineamientos profesionales y riesgos como el “escape de cerebros”; pero son retos y riesgos necesarios de ser asumidos en las instituciones de educación superior.












