Con los cambios que se avecinan, el reto de fondo es el de recuperar la política como el instrumento que defiende el interés de todos, como un espacio de debate de ideas, como el juego limpio de la representación de las distintas ideologías que permitan avanzar en la transformación de las instituciones, sostuvo el periodista, exconstituyente y exministro Juan Lozano Ramírez.
La afirmación la hizo durante el Foro Cali Epicentro Desarrollo & Paz, que se realiza en Cali, el 23 y 24 de agosto, organizado por La Fundación Para el desarrollo Integtral del Pacífico, Consorcio ciudadano, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y nla Alcaldía de Santiago de Cali, con el apoyo de la Universidad del Valle y con el propósito de discutir sobre “la región de cara a los acuerdos de paz”.
En un conversatorio con Juan Pablo Milanese, director de la Maestría en Gobierno de la Universidad ICESI, el exministro Lozano Ramírez explicó que para recuperar la política es necesario, bajarle el costo a las campañas políticas, pues su magnitud excluye a las mayorías y así ni as FARC ni cualquier otro grupo tiene garantías reales para hacer una campaña al Congreso de la República.
Agregó que lo ideal es reducir el costo de las campañas para cualquier corporación y hacerlas más transparentes y para ello se debe prohibir el manejo de dineros en efectivo en las campaña, para que todo quede documentado.
Es inaudito, explicó el exministro Juan Lozano, que por ejemplo, algunos candidatos registren, en sus campañas políticas, una valla publicitaria por 200 mil pesos mientras que para otros la misma tiene un costo de 15 millones de pesos, pues lo que demuestra es que se registra una cantidad y la otra se paga en efectivo, lo que implica falta de transparencia.
Dijo que si no hay un control no hay garantía de trasparencia, pero no todo puede ser policivo, también debe haber un cambio cultural de la transparencia y se castigue en las urnas a los deshonestos.
Por su parte el catedrático juan Pablo Milanese fue enfático en que con los acuerdos de paz serán necesarios algunos cambios institucionales sin embargo aclaró que éstos no llegan de inmediato, en uno o dos años, y que se requiere mucho tiempo para que se materialicen.
Explicó que Colombia es un país sobrelegislado, en el que se dictan leyes para todo, los actores sociales se ajustan a la nueva normatividad para seguir operando en iguales condiciones, por ello, con los acuerdos de la Habana, son necesarios algunos cambios institucionales y que es necesario iniciar esta labor aunque talvez muchos de los asistentes no los alcancen a ver.












