Si hay algo que ha cambiado enormemente con los avances tecnológicos es la geografía, la topografía, la agricultura y hasta la construcción.
Para hacer el levantamiento topográfico y medición y de suelos de un terreno de 100 hectáreas, por ejemplo, con herramientas tradicionales puede demorar un mes, aproximadamente. Ahora con los drones y nuevos desarrollos tecnológicos, esta tarea puede hacerse en 20 minutos.
Pero no solo el tiempo invertido ha disminuido considerablemente. La calidad de las mediciones también también ha sufrido una enorme transformación.
Si seguimos con el mismo ejemplo, con herramientas tradicionales es necesario medir cada 20 metros y luego se unen todos los datos recolectados y se puede hacer el levantamiento más o menos preciso del terreno.
Ahora a los drones se les adapta cámaras que disparan puntos de rayos láser que son leídos por el computador en tiempo real y permiten hacer mediciones y modelos digitales mucho más exactos, si se tiene en cuenta que se pueden disparar y escanear hasta 200 puntos láser, en un solo metro cuadrado, lo que da una precisión milimétrica de un terreno.
Con los modelos digitales se pueden conocer los efectos de movimientos de tierra, altura de la vegetación silvestre o sembrados, construcciones y postes de alumbrado eléctrico y hasta las escorrentías de agua.
En el Valle del Cauca está la empresa Real Group Interactive, que hace modelos digitales de gran precisión y es contratada por Petrobras, la Empresa de energía de Bogotá, Conconcreto, Cass la empresa de infraestructura de Colombia, la multinacional WSP, el ingenio Manuelita, la constructora Meléndez y constructora Jaramillo Mora, entre otras.
Real Group Interactive nació cuando uno de sus propietarios, Andrés David Valencia, terminaba sus estudios de Ingeniería mecánica en la Universidad del Valle y dedicaba gran parte de su tiempo académico a hacer modelos de motores en 3D.
Por esas cosas de la vida que no son fáciles de explicar, su novia trabajaba en una empresa que requería hacer un modelo en 3D de un centro comercial que estaban por construir. Los dos decidieron medírsele a ese trabajo y lo lograron con éxito. A partir de ahí formaron una empresa que hacía modelos digitales con intenciones meramente visuales, para la construcción.
Los desarrollos de la empresa continuaron y la demanda empezó a llegar del sector agrícola que requería modelos digitales de grandes terrenos. Luego la demanda llegó de las empresas de infraestructura.
Ahora los avances tecnológicos y la innovación les han permitido ir mucho más allá. Por ejemplo en un sembrado de caña de varias hectáreas, gracias a la cantidad de puntos laser que pueden enviar desde un dron, volando a 50 ó 70 metros de altura, dependiendo del terreno y la vegetación aledaña, pueden determinar la altura de cada metro o hectárea de la caña, la cantidad de agua que le llega al sembrado en todos los sectores y el comportamiento de la tierra.
El proyecto, a corto plazo, es presentar a los ingenios proyectos para determinar la producción con cada sembrado, lo cual se hará midiendo el tamaño de la vara de la caña y el grosor de la misma.
La socialización de esta experiencia se realizó durante las Charlas de la Mapoteca, que organizó la División de Bibliotecas de la Universidad del Valle, en las que se presentaron conferencias que muestran las nuevas tendencias de la investigación geográfica de diferentes entidades y organizaciones en la región.












