Colombia tiene varios retos en materia de salud, para la construcción de la paz. El primero es reivindicar el derecho a la salud sobre cualquier condición económica. Hay que recuperar el acceso universal a la salud, desde un concepto integral, que involucre la salud física, mental, social, el desarrollo espiritual que, por ejemplo, es fundamental para nuestros pueblos indígenas y afrodescendientes.
Así lo manifestó Dionne Alexandra Cruz Arenas, secretaria general de la Asociación Colombiana de Salud Pública, durante el “Simposio Grandes Retos en Salud para la Construcción de la Paz”, que dio inicio al II Encuentro Latinoamericano de Salud Pública, que organiza la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle y que culmina este sábado 3 de septiembre de 2016.
Dionne Cruz Arenas es politóloga de la Pontificia Universidad Javeriana; magister en Administración de Empresas – MBA, y especialista en Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia; es experta en temas de integración regional andina, participación y movilización social y ejerce la Secretaría de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Salud Pública.
“El segundo reto es recobrar el estado social y de derecho que tenemos en nuestra carta política de 1991 y hacer del Estado un garante de nuestros derechos y libertades, a lo largo del territorio nacional. De ahí derivan una cantidad de retos particulares: cualificar a nuestros profesionales del sector para entender el tema de la ciudadanía, de la participación en la democracia”, señaló Cruz Arenas.
“Tenemos todo un programa por adelantar en salud mental para la convivencia, para recuperar todas las heridas que ha dejado el conflicto y que arroja más de ocho millones de víctimas, pero que, para los colombianos ha tenido un impacto en nuestra relación con la sociedad. Por eso, el 90% de nuestra violencia se da en el ámbito cotidiano en tanto violencia intrafamiliar y doméstica, en las riñas callejeras, situaciones de intolerancia y matoneo en general”, añadió.
Según Cruz Arenas, cada cuatro minutos un colombiano interpone una tutela para buscar atención en salud, lo que genera cerca de 120 mil tutelas al año.
Dice la politóloga que, fortalecer la presencia del Estado, operar de manera efectiva, coordinada y transectorial los determinantes sociales en salud, el tratamiento de las adicciones desde un enfoque integral, la defensa de las mujeres, jóvenes y niñas, la reivindicación del interés público sobre los medicamentos y la regulación de las patentes son otros retos que debe asumir el país, desde la salud, para construir la paz.
“Varios de los puntos negociados en el Acuerdo de paz por el Gobierno Nacional con las FARC tienen que ver con la salud: el desarrollo agrario integral, la solución al problema de las drogas ilícitas, la participación política y la reparación integral a las víctimas del conflicto armado. En todos los puntos encontramos referencias a la salud. Solo un país que tiene salud integral, mental, física, acceso a las tecnologías, sistemas y especialistas será un país que está apto para la paz.
Un país que al año presenta 120 mil tutelas está reclamando angustiosamente acceso a la salud, vinculado con el derecho a la vida. Si no reivindicamos ese derecho a la salud no tendremos una conquista a largo plazo de una paz estable y duradera para Colombia”, finalizó Dionne Cruz Arenas.












