Tomado de la Revista SEMANA.
Investigaciones en biotecnología para extraer oro, en nanotecnología para encontrar la cura del cáncer o en terapia celular para trasplantes muestran que, pese a las denuncias de la Contraloría sobre el manejo del Fondo de Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI), no todo ha sido malo. Varios de sus resultados no tienen nada que envidiarles a los descubrimientos de otras partes del mundo.
De acuerdo con los datos del Departamento Nacional de Planeación, a corte de febrero de 2017 el fondo ha aprobado 281 proyectos por un valor de 2,8 billones de pesos, de los cuales 225 se encuentran en ejecución, 30 terminados, 10 sin contratar y 6 contratados, pero sin acta de inicio. De los 225 en ejecución, el 8 por ciento tiene un avance por encima del 91 por ciento, el 32 por ciento se encuentra en el 51 y 90, el 27 por ciento entre el 31 y 50, el 19 por ciento entre el 10 y 30, y el 13 por ciento por debajo del 10. Planeación le ha hecho seguimiento a 178 y ha encontrado que 18 tienen graves problemas que no pueden subsanarse.
Actualmente, más de una veintena de estos proyectos han comenzado a arrojar resultados que prometen mejorar la competitividad del país y el nivel de vida de los colombianos. En el Caribe, por ejemplo, la Universidad del Atlántico, la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, la Fundación Universidad del Norte, entre otras instituciones, desarrollaron una plataforma informática para mejorar la logística nacional y la actividad portuaria. En Medellín, Ruta N lideró un proyecto de telemedicina para llevar servicios médicos a los municipios más alejados de Antioquia.
Dentro de todo este universo se destaca la investigación liderada por la Universidad del Valle, que consiste en producir tejidos, órganos y biodispositivos para terapia celular y medicina regenerativa. En ese campo relativamente nuevo Colombia tiene potencial. Como dice el médico cardiólogo Óscar Gutiérrez, coordinador del proyecto, “Estados Unidos nos puede llevar más de 100 años de ventaja en cohetería o los países europeos son superiores en investigaciones astrofísicas, pero en lo que tiene que ver con terapia celular y medicina regenerativa prácticamente todos los países del mundo se encuentran en el partidor”.
El proyecto comenzó en diciembre de 2014 y tiene un costo de 19.000 millones de pesos, de los cuales el Fondo de Regalías para CTeI aportó 8.000 millones. Gutiérrez y su equipo de más de 50 investigadores buscan trasplantar órganos o implantar biodispositivos totalmente compatibles con el paciente a través de la quimerización. Esta técnica, en la que ellos son pioneros en el mundo, consiste en introducir células madre del paciente en el órgano que se le va a trasplantar para que no lo rechace.
Desde 2009 el profesor Gutiérrez empezó a investigar la manera de implantar los islotes del páncreas a diabéticos sin que el paciente los rechazara. En ese mismo año también tuvo la oportunidad de hacer el trasplante de tráquea a la que previamente había tratado con células madre del paciente. “Cuando se hacen trasplantes los pacientes tienen que tomar inmunosupresores por el resto de su vida. Con nuestra técnica antes de trasplantar el órgano lo hacemos compatible con el paciente. En la actualidad la persona a la que le pusimos esa tráquea no toma ningún inmunosupresor”, explicó Gutiérrez.












