Tomado de EL TIEMPO.
El más reciente hallazgo en los más de 40 años de actividad de la estación experimental de biología en la Universidad del Valle es un pequeño murciélago con cara de cachorro.
El animal, denominado rufo cara de perro, no se registraba desde hace 40 años en Colombia y solo había sido reportado en el departamento del Putumayo.
Este hallazgo extiende la distribución conocida de la especie, al menos 450 km al noroccidente de Colombia, pero también da cuenta de la importancia de la estación experimental de biología de la Universidad del Valle.
“Con este hallazgo queremos llamar la atención sobre esta estación que se constituye en un refugio de flora y fauna invaluable para la ciudad”, dijo la profesora Inge Armbrecht, del departamento de biología de Univalle.
La docente señaló que, en las cuatro hectáreas que componen la estación experimental, se intenta trabajar en la conservación del bosque seco tropical.
“Este es el único campus que tiene este privilegio de tener un pequeño bosque seco tropical y que se quiere restaurar para las futuras generaciones. Este ecosistema está en peligro en el mundo, se está acabando. Si nosotros conservamos y restauramos este bosquesito, que tienen varias especies en peligro de extinción, haremos un bien a futuras generaciones”, explicó Armbrecht.
Otra de las especies únicas de este pequeño espacio es una rana nueva para la ciencia que está siendo descrita por investigadores de las universidad. Se trata de una especie que recibiría el nombre colostethus univallensis, en honor a la Universidad del Valle.
“También hay una libélula en una variedad que no se encuentra en otra parte”, dijo la profesora.
De acuerdo con el registro de la universidad, en el espacio ocupado por la estación experimental, tienen refugio 10 especies de murciélagos; dos grupos de monos nocturnos, aotus lemorinus; siete especies de tortugas; además de ranas, aves y varias especies de insectos y arañas.












