“Pasar del enfrentamiento a la amistad es absolutamente imprescindible en un proceso de Paz, sortear los obstáculos para resolver los problemas a través de la palabra en lugar de hacerlo por la fuerza o por las armas. Que bien que en este Seminario se celebren las cosas buenas que se han alcanzado, para luego identificar los retos que se deben afrontar”, dijo Federico Mayor Zaragoza, exdirector general de la UNESCO, durante su intervención en la clausura del seminario ‘Evaluación del Acuerdo de Paz: Primer Año, avances y retos’ que organiza la Universidad del Valle y el Sistema Universitario Estatal – SUE.
En el panel de cierre participaron también Guillermo Fernández Maldonado, representante adjunto de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los
Derechos Humanos; Pablo Catatumbo, de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común – FARC; Juan Manuel Jiménez, del Instituto Universitario de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada y Luis Fernando Gaviria, rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, y quien actualmente se desempeña como presidente del Sistema Universitario Estatal - SUE.
Guillermo Fernández Maldonado señaló, desde una perspectiva que pretende privilegiar los derechos humanos, que “la evaluación que se haga de la implementación de los acuerdos de paz, por supuesto que debe ser una evaluación de gestión donde se analice qué hace cada responsable, dependiendo de su obligación. Pero sobre todo debe ser una evaluación de resultados, pues el proceso debe estar encaminado a cambiar la vida de la gente, no es únicamente una gestión burocrática”.
“Creo no exagerar, si les digo que el acontecimiento más importante que ha tenido Colombia, en los últimos 100 años, es la firma del acuerdo de paz. Ponerle fin a una guerra de más de 70 años, a una guerra que nos desangró durante décadas no es cualquier cosa, es un hecho histórico. Por esta razón, construir la paz debe significar el principal propósito colectivo que como nación debemos asumir en el presente y en los años venideros”, dijo a su vez Pablo Catatumbo, quien además señaló que las FARC saben muy bien que el acuerdo alcanzado con el Gobierno no es la paz, pero se considera una herramienta para continuar en el camino de las transformaciones que, a su opinión, Colombia necesita.
El Seminario Evaluación del Acuerdo de Paz: Primer Año, Avances y Retos, hizo parte del compromiso y el aporte de las universidades a la reflexión y el debate público sobre los Acuerdos de paz y, en particular, sobre los avances, logros, dificultades y retos, al primer año de su firma y puesta en marcha. Este evento se realizó en una coyuntura decisiva en la que se requiere consolidar una mirada integral y documentada para contar con más elementos de juicio respecto de un proceso exigente y complejo: la puesta en marcha de los acuerdos y recorrer como sociedad el camino de la construcción de la paz.
La Maestría en Administración en Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle invita al “Encuentro Colombo-Brasilero: Experiencias Exitosas para la Gestión en Salud” que se llevará a cabo el 9 y 10 de noviembre del 2017 en la ciudad de Cali.
El Sistema Nacional de Salud atraviesa transformaciones muy significativas, ligadas al momento histórico, económico y político en el que se encuentra el país. Después de la expedición de la Ley 100 de 1993, que desde su implementación ha tenido fuertes cuestionamientos, el sector académico ha jugado un papel muy activo en el análisis de los impactos de dicha norma en la organización y prestación de los servicios de salud y sus repercusiones en la calidad de atención de los mismos a los pacientes en general.
En ese contexto, la Maestría en Administración en Salud de la Universidad del Valle organiza el “Encuentro Colombo-Brasilero: Experiencias Exitosas para la Gestión en Salud”, como un espacio académico abierto en el que tomen la palabra actores de los servicios de salud, contando sus experiencias exitosas en la gestión en salud, como aporte concreto y realista para el diseño de respuestas a problemas que tiene nuestro sistema de salud. Se trata, en suma, de compartir qué ha funcionado bien en gestión en salud, tanto en Brasil como en Colombia.
En palabras de la profesora María Fernanda Tobar, coordinadora de la Maestría en Administración en Salud “La salud está actualmente en su momento más crítico y la Maestría tiene la intención de buscar soluciones o por lo menos generar respuestas, frente a lo que el sistema de salud requiere. Tenemos un sistema de salud cada vez más desgastado, que no tiene suficiencia de recursos, que pone en peligro sus hospitales públicos y que en las entidades privadas también tiene deficiencias, debido a que hay fallas de calidad en ambas partes. Es un sistema inequitativo que ha permitido sólo el fortalecimiento de unos pocos dentro del mismo. El reto más grande que tiene la Maestría en Administración en Salud, es plantear nuevas formas de administrar y gestionar los servicios de salud, para que el sistema resulte efectivo y cumpla con la función para la que realmente fue creado en un Estado: resolver la necesidad de servir a la población.”
El “Encuentro Colombo-Brasilero: Experiencias Exitosas para la Gestión en Salud”, nace del acercamiento de la coordinadora de la Maestría en Administración en Salud, a la organización filantrópica brasileña Pró Saúde, que actualmente está vinculada a una estrategia que en América Latina ha empezado a reconocerse como importante para mejorar sus sistemas de salud: las alianzas público privadas. Un sistema que distancia significativamente de lo que en Colombia reconocemos como una alianza público privada en el Sistema de Salud. La Maestría en Administración en Salud, busca presentar estas propuestas, experiencias y conocimientos, en un encuentro que permita la retroalimentación de profesionales que desde las distintas áreas que componen la Salud Pública, puedan discutir sobre la Gestión en Salud en Colombia y América Latina.
Un factor diferenciador de la Maestría en Salud Pública de la Universidad del Valle, es que se crea dentro de una Escuela de Salud Pública, con una amplia tradición en el contexto nacional e importantes antecedentes en la medicina social. Una Escuela que hoy en día se reconoce como un nicho de generación del conocimiento, relevante para la toma de decisiones, que participa en la formación de políticas públicas, análisis de las mismas y formulación de proyectos, que se abre a profesionales formados en áreas como las ingenierías, la abogacía y las ciencias de la administración, que estudian y trabajan en conjunto con profesionales en salud, reconociendo de esta manera, los diversos actores que contribuyen a la construcción de un Sistema de Salud eficiente.
Consulte la programación http://encuentrocbgs.correounivalle.edu.co/home
Informes: Coordinación de Extensión y Proyección Social - Escuela de Salud Pública
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Tomado del sitio web www.hoyesnoticiaenlaguajira.com.
Para fortalecer el proceso de acreditación de programas.
Durante dos días una comisión de pares académicos de la Universidad del Valle realizó acompañamiento y apoyo técnico al proceso de autoevaluación y acreditación del Programa de Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deporte, adscrito a la Facultad de Educación.
El equipo de expertos estuvo conformado por los docentes Armando Henao Velarde, Aida Josefina Rojas y Adriana Reyes Torres.
El encuentro se produce luego que la universidad, por iniciativa de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad, resultara elegida por el Ministerio de Educación Nacional para conformar un banco de Instituciones de Educación Superior que recibirán asistencia técnica y recursos para el fomento de la acreditación los programas de licenciaturas, de acuerdo a los lineamientos del Consejo Nacional de Acreditación – CNA.
La jornada incluyó talleres sobre el reconocimiento del proceso metodológico, revisión normativa a las licenciaturas por parte de Mineducación y los factores establecidos para la acreditación de programas, entre otros.
Aida Josefina Rojas, par académico de la Universidad del Valle aseguró que de acuerdo a la revisión de documentos y a los factores institucionales para la acreditación del programa, la Alma Mater cuenta con una característica única en el país, el trabajo que realiza desde la multiculturalidad. La docente valoró como positivo las acciones emprendidas por los docentes del programa y de la institución para el logro de los objetivos académicos y de calidad.
Finalmente la académica reiteró que los procesos de acreditación se convierten en una oportunidad para evaluar y mejorar.
Por su parte Ricardo López Hernández, director del Programa de Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deporte destacó de la jornada la creación de nuevas estrategias para el impulso a la acreditación, así como las orientaciones recibidas para el mejoramiento continuo. Insistió que el programa académico es autentico debido a su intervención en contextos multiculturales y a que los proyectos de aula e investigación están dirigidos a comunidades étnicas y población vulnerable.
El acompañamiento de la Universidad del Valle a Uniguajira continuará con encuentros virtuales y se espera una próxima visita a finales del mes de noviembre a la institución.
“La paz no puede ser un compromiso exclusivo de las FARC y el gobierno Nacional, la paz se tiene que comer las aulas, tiene que estar en las casas de todos los colombianos. Desafortunadamente, por haber vivido tantos años en una situación anormal, terminamos banalizando todo, incluso la posibilidad de construir un país distinto”, así lo señaló Joshua Mitrotti, director de la Agencia Colombiana para la Reintegración durante su participación en el seminario ‘Evaluación del Acuerdo de Paz: Primer Año, avances y retos’ que organiza la Universidad del Valle y el Sistema Universitario Estatal – SUE.
Mitrotti, quien participó en el foro sobre el proceso de reintegración y fin del conflicto, que hace parte del Seminario, señaló que estos espacios de reflexión son fundamentales y agregó que se observa con preocupación como se están incumpliendo compromisos políticos y jurídicos que, según su opinión, el Acuerdo requiere para seguir adelante. “Este tiene que ser un compromiso de largo aliento para poder transformar las dinámicas de este país. El gobierno se dedicó a negociar, pero no pensó una estrategia de implementación de los acuerdos. Sin embargo, con sorpresa hemos percibido un compromiso férreo por parte de las FARC. Su sacrificio, que en la guerra era uno de sus valores principales para sobrevivir, se aplica hoy en los territorios para seguirle cumpliendo al país, y eso hay que reconocerlo”, dijo el funcionario.
En concordancia con lo anterior, Pastor Alape miembro de la Dirección Nacional del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común – FARC, dijo que “en todo este proceso hemos ido encontrando que había que iniciar la estructuración de la estrategia de implementación de paz del Estado, porque el gobierno se había ideado una estrategia de negociación, pero no tenía una para construir, para tejer la paz. Debido a la carencia de esas estrategias, encontramos fallas en ese proceso. La primera barrera que se puso el gobierno fue el plebiscito, nosotros insistimos en decir que ese no era el camino, sin embargo se llevó a cabo, demostrando la falta de estrategia política, pues estaba funcionando más bajo la lógica de las emociones”.
Según Alape, otra de los aspectos que permite evidenciar la falta de estrategias por parte del gobierno para implementar el acuerdo, se hace visible en la fase de sustitución de cultivos y erradicación forzada, que está “generando nuevos conflictos en el marco de la construcción de paz, lo que está en contravía de lo que habíamos acordado”.
Para el excombatiente la reincorporación a la sociedad debe entenderse como un proceso dinámico de integración del Estado con los territorios y poblaciones históricamente excluidas, “donde el Estado no hizo presencia para brindar soluciones políticas, económicas, sociales o culturales pues se dedicó exclusivamente a las acciones enmarcadas en la defensa armada con el uso de la fuerza”.
El Seminario Evaluación del Acuerdo de Paz: Primer Año, Avances y Retos, hace parte del compromiso y el aporte de las universidades a la reflexión y el debate público sobre los Acuerdos de paz y, en particular, sobre los avances, logros, dificultades y retos, al primer año de su firma y puesta en marcha. Este evento se realiza en una coyuntura decisiva en la que se requiere consolidar una mirada integral y documentada para contar con más elementos de juicio respecto de un proceso exigente y complejo: la puesta en marcha de los acuerdos y recorrer como sociedad el camino de la construcción de la paz.
El Departamento de Artes Escénicas, con el apoyo de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle, presentan Seis personajes en busca de un autor de Luigi Pirandello, a cargo de los estudiantes del convenio entre la Universidad Central y el Teatro Libre de Bogotá. La función se llevará a cabo el día jueves 9 de noviembre en la Sala de Teatro Univalle, (Auditorio 4).
Seis personajes en busca de autor es una de las obras mas emblemáticas del siglo XX; cuenta la historia de un misterioso grupo de personajes, nacidos de la fantasía y la imaginación de un desconocido autor, que llegan a un teatro donde el grupo está dedicado a sus ensayos, cargando un drama que nunca fue culminado. La historia desarrolla el intento de los seis personajes por convencer al director teatro para que su compañía represente su drama. Actores reales y personajes construyen desde la contradicción de su condición una trama donde se confronta la realidad y la ficción, lo lógico y lo absurdo, la vida y el arte.
Una puesta en escena desarrollada por los estudiantes del Programa de Arte Dramático de Universidad Central Universidad Central en convenio con el Teatro Libre de Bogotá.
Fecha: jueves 9 de noviembre de 2017
Hora: 5:30 pm.
Lugar: Sala de Teatro Univalle (Auditorio 4)
Información: escenicas.univalle.edu.co
La paz genera expectativas de cambio que a corto plazo no serán saciadas. La construcción de la paz requiere tiempo.
Esa es una de las conclusiones de la intervención de Borja Paladini, académico e investigador del Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame, invitado al Seminario Evaluación del Acuerdo de Paz, que organiza la Universidad del Valle y el Sistema Universitario Estatal - SUE.
La ponencia de Paladini hizo parte del panel “La construcción de la paz territorial, el proceso desde las regiones y el papel de las universidades”, durante la apertura de la jornada del último día del Seminario, que se adelanta en el Hotel Spiwak de Cali. De este panel también hicieron parte el director del Programa Institucional de Paz de la Universidad del Valle Adolfo Adrián Álvarez y el secretario de paz del Valle Fabio Cardozo. El panel fue moderado por la decana de la Facultad de Humanidades Gladys Stella López Jiménez.
Paladini sostuvo que la paz se logrará en un diálogo entre las experiencias que se gesten desde las regiones y territorios y los contenidos del Acuerdo. Esta construcción además presenta unos retos, desde la agenda contemplada desde la institucionalidad (desarrollo rural, participación política, erradicación de cultivos ilícitos, justicia transicional, entre otros), así como unos retos éticos y metodológicos.
Entre los retos éticos se encuentra la construcción de otro tipo de legitimidades, como por ejemplo, la de las víctimas, que deben estar en el centro de la atención.
El proceso de construcción de paz debe dar respuestas a las expectativas de las comunidades y, también, transformar las instituciones para lograr que lo pactado en el Acuerdo se ratifique en las regiones, logrando que la paz sea un punto de encuentro entre diversos sectores, ideologías, es decir, la diversidad de toda la población.
Paladini sostuvo que es necesario superar la polarización del debate, que algunos actores dejen de estar más interesados en demostrar que sus interlocutores están equivocados para pasar a escenarios y dinámicas de diálogo. El investigador finalizó diciendo que se requiere que el Estado tenga un trabajo más territorial, pero con una lógica más articulada y cohesionada.
Por su parte, el profesor Adolfo Adrián Álvarez señaló que una de las innovaciones del Acuerdo de Paz colombiano frente a otros acuerdos es la idea de paz territorial, que busca generar aprendizajes desde las regiones, una alternativa para trabajar desigualdades que fueron profundizadas por el conflicto armado. Esta noción va articulada con la de desarrollo territorial.
Esta noción de paz territorial implica nuevas reglas de juego: instituciones que garanticen los derechos en los territorios así como la creación de instancias básicas de participación.
Para el profesor Álvarez, la paz territorial implica la creación de una agenda común construida de manera colectiva, con el liderazgo y la participación de las comunidades. Así mismo, es necesario un rediseño institucional para dar vía a ciertas propuestas desde los territorios, en las que confluyan actores como los gobiernos municipales, policía, movimientos políticos, líderes comunitarios, empresas y universidades. Con estos actores se puede lograr un empoderamiento pacifista, pasar la página y mirar la paz en sus distintas dimensiones, generando dinámicas de participación desde las comunidades.
Finalmente,el secretario de paz del Valle Fabio Cardozo expuso el trabajo que desde la Gobernación del Departamento se ha liderado con las comunidades y que ha permitido conocer las experiencias y procesos que desde los territorios se están gestando. Estos ejercicios permiten al Estado, trabajar y repensarse, más allá de los escenarios de guerra, a partir de la interlocución e interacción con las comunidades.
Por Fabio Martinez.
Tomado de diario El Tiempo.
El programa Ser Pilo Paga genera un desequilibrio entre las universidades privadas y las públicas.
En 1803 se fundó la Universidad de Antioquia. Luego, en 1827, se creó la Universidad del Cauca. Cuarenta años después, en 1867, se fundó la Universidad Nacional. A partir de este momento, la educación superior fue un servicio público cultural que estuvo directamente ligado a la construcción de la nación.
La universidad pública es un patrimonio cultural que ha tenido como función principal formar a cientos de generaciones por el bien del país. Sin embargo, no obstante este legado, desde que comenzaron a soplar los vientos de privatización, las 32 universidades que hoy conforman el Sistema Universitario Estatal (SUE) se han visto amenazadas por los diferentes gobiernos y por nuestras élites, que en muchas ocasiones han abandonado el proyecto de construcción de nación y solo les interesan sus negocios.
La Ley 30 de 1992, que ampara a las universidades públicas, es clara en su 2.° artículo, al afirmar que “la educación superior es un servicio público cultural, inherente a la finalidad social del Estado”.
Parece ser que los gobiernos neoliberales de turno que se han sucedido desde los años noventa han venido distorsionando esta ley de la República con el único fin de darle un golpe de gracia al principal patrimonio educativo y cultural con que cuenta el país.
"Pero al año de implementado el programa quedó claro que este no garantizaba ninguna equidad entre los jóvenes"
El caso más reciente que se produjo durante el gobierno de Santos fue la creación del programa Ser Pilo Paga (PSPP) por la exministra de Educación Gina Parody.
En apariencia, el PSPP iba a ayudar a los mejores estudiantes a través del pago de sus matrículas semestrales. Ser Pilo Paga hacía parte de la estrategia del Gobierno que se resumía en el eslogan ‘Paz, equidad, educación’.
Pero al año de implementado el programa quedó claro que este no garantizaba ninguna equidad entre los jóvenes, pues excluía de plano a los menos pilos, dejándolos por fuera del derecho que tienen todos los jóvenes, sin excepción, a la educación.
Con el agravante de que los estudiantes que accedían al PSPP preferían las universidades privadas, en tanto las pruebas de ingreso a las universidades estatales son más exigentes. Esto generó un desequilibrio entre las universidades privadas y las públicas, pues la gruesa bolsa de dinero del Gobierno, que se deriva de nuestros impuestos, fue a parar a las universidades privadas, desprotegiendo a las públicas.
Para tener claridad sobre este desequilibrio, basta decir que en un año, la Universidad de los Andes percibió por el Gobierno la suma de 52.000 millones de pesos, el equivalente al presupuesto anual de la Universidad del Quindío.
El Gobierno prefiere ahogar la universidad pública, que es económica y va a los estratos más bajos de la sociedad, y prefiere comprar la educación más cara del mundo.
Según Édgar Varela, rector de la Universidad del Valle, el PSPP tiene proyectados, para 40.000 estudiantes, un costo equivalente al total de transferencias que la nación les entrega a las universidades públicas en un año.
A esta situación asfixiante de las universidades públicas se suman el recorte al presupuesto de un 41,5 por ciento a ciencia y tecnología y la desviación de los recursos al Icetex de la reforma tributaria que por ley estaban destinados a las universidades públicas.
La educación superior es un derecho de los jóvenes que está consignado en la Constitución. No se trata de crear falsos antagonismos entre lo público y lo privado. El Sistema Universitario Estatal (Sue), que cuenta con una tradición bicentenaria, debe protegerse, pues allí se educan la mayoría de nuestros jóvenes de bajos recursos económicos.
Los avances, logros y dificultades en la implementación del Acuerdo en relación con el desarrollo rural y territorial fueron materia de discusión en uno de los paneles del “Seminario Evaluación del Acuerdo de Paz. Primer año: avances y retos”, que organizan la Universidad del Valle y el Sistema Universitario Estatal - SUE.
En el panel “Desarrollo rural, tierras y desarrollo territorial y sustitución de cultivos” participaron Absalón Machado, docente e investigador de la Universidad Nacional de Colombia; Rocío Londoño, investigadora de la Universidad Nacional de Colombia; Andrés García, exasesor de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y Carlos Humberto Marín en representación de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común - FARC.
Para Absalón Machado, un investigador en temas agrarios, no hay suficiente información para hacer una evaluación consolidada del total de cultivos ilícitos en el país, tan solo opiniones de ciertos actores y el seguimiento que algunas entidades especializadas han hecho. Hace un año se firmó el Acuerdo pero no se sabe si aún es tiempo de hacer una evaluación en materia de desarrollo rural, un tema que ha estado en segundo plano ya que puntos como la desmovilización y la dejación de armas han ocupado la agenda pública.
Como aspectos positivos Machado destaca la firma misma del Acuerdo, las tres propuestas de desarrollo rural que han surgido de debates y reflexiones académicas, la puesta en marcha de la implementación del Acuerdo (esto es una muestra de voluntad política) y la experiencia y conocimiento que se pueden obtener de las comunidades rurales. Por otrolado, para el investigador son más los aspectos negativos: el proceso político electoral y la polarización que se ha generado, la presencia del narcotráfico y el poco control del Estado, la presión norteamericana con respecto a la erradicación de los cultivos, la falta de credibilidad de las instituciones encargadas de la implementación y la visión negativa de los habitantes de las zonas urbanas sobre lo rural.
Dice Machado que el proceso electoral del próximo año afecta la ejecución de los puntos del Acuerdo. El Congreso está legislando de manera lenta y algunos proyectos de ley, que se requieren para adelantarlo, aún no han sido presentados.
Para este investigador, la implementación es un gran reto para el gobierno. Son 25 años en los que no se hicieron políticas de desarrollo rural y por ese mismo motivo se requiere tiempo para demostrar resultados. El Acuerdo debe ser un salto para cambiar las concepciones que tiene el país sobre lo rural.
Para Rocío Londoño de la Universidad Nacional la política de tierras para la reforma rural integral tiene varios retos. El acuerdo agrario no plantea una reforma redistributiva, pero tiene elementos que permiten cerrar brechas. Sin embargo, por más legislación que haya, si no hay instituciones esto no va a surtir efecto.
Dice Londoño que la meta de asignación y formalización de tierras debe cumplirse en un lapso de 12 años. Sin embargo, no hay normas que le permitan al Estado cumplir con dicha meta. Se crea el Fondo Nacional de Tierras y el Registro de Sujetos de Ordenamiento, figuras que jugarán un papel decisivo para la asignación y formalización, así como para resolver el problema de la informalidad.
La Agencia Nacional de Tierras - ANT debe asignar 3 millones de hectáreas, en 12 años, pero no se sabe cuánta tierra van a demandar los sujetos que se inscriban, ni cuánta tierra necesita un campesino para salir de la pobreza.
Otros obstáculos para la ANT, en términos de asignación, es que son los pocos jueces y la falta de experiencia específica, la falta de personal capacitado en levantamiento predial, así como la deficiente información predial y catastral.
La discusión sobre los retos y oportunidades en el primer año de la implementación del Acuerdo de Paz continuará este martes con paneles sobre el papel de las universidades en la construcción de paz territorial en las distintas regiones y los retos para la consolidación de la paz.
El egresado del Programa de Física y de la Maestría en Ciencias-Física de la Universidad del Valle Jose Dario Perea Ospina , quien actualmente adelanta sus estudios doctorales en la Universidad Friedrich Alexander -FAU -Alemania, fue invitado para dictar una conferencia en el Instituto Tecnológico de Massachusetts – MIT, sobre ‘Predicción de la estabilidad de la microestructura en mezclas fotovoltaicas de polímero-fullereno usando la figura del mérito’.
Perea Ospina culminó su Maestría en Ciencias Físicas de la Universidad del Valle, en el 2014, donde se graduó con una investigación sobre semiconductores en el área de física del estado sólido teórico y fue admitido para el hacer el doctorado en la Universidad de Friedrich Alexander.FAU. Alemania
Como parte de la investigación que realiza en celdas solares, en el doctorado, fue aceptado por la Universidad de Harvard, como investigador asistente y recientemente invitado por el MIT para dictar una conferencia sobre los desarrollos alcanzados.
Durante la conferencia, el investigador señaló que una comprensión teórica de la microestructura de polímeros semiconductores orgánicos y mezclas, es vital para avanzar en el rendimiento del dispositivo optoelectrónico de la electrónica orgánica.
Según Perea Ospina, “resumimos el marco teórico de un enfoque numérico combinado basado en la teoría de la solución polimérica para estudiar la microestructura de las mezclas de polímeros de moléculas pequeñas. Suministramos los resultados de los cálculos de la química cuántica de la teoría funcional de la densidad ab initio en una red neuronal artificial para la determinación de los parámetros de solubilidad. Estos parámetros de solubilidad se usan para calcular los parámetros intermoleculares de Flory-Huggings”.
El investigador señaló que demostraron que los valores teóricos están en línea con los datos determinados experimentalmente. Sobre la base de los parámetros de Flory-Huggings, establecieron una cifra de mérito como una medida relativa para evaluar los diagramas de fase de mezclas semiconductoras orgánicas en películas delgadas.
Esto es demostrable para películas de mezcla de polímero-fullereno sobre la base de los polímeros prototípicos, después de confirmar la aplicabilidad de este modelo con una gama más amplia de materiales y diferencias en peso molecular.
Perea Ospina sugirió que este modelo combinado debe ser capaz de informar los criterios de diseño y las pautas de procesamiento para mezclas semiconductoras existentes y nuevas de alto rendimiento para aplicaciones de electrónica orgánica con morfología estable en estado sólido.
Perea Ospina estará en el 4th International Congress sobre “Next Generation Solar Energy” que se celebrará en la Universidad del Valle del 4-7 de diciembre de 2017.
Con miras a establecer un convenio que facilite que estudiantes estadounidenses vengan a realizar estudios en la Universidad del Valle, se realizó una reunión exploratoria que contó con participación de la Universidad de Howard y el CET Academic Programs, ambos de Washington D.C.
El encuentro contó con la participación de la subdirectora del Ralph Bunche International Affairs Center, de Howard University, Tonija Hope Navas y el responsable para américa latina del CET Academic Programs, Héctor Cruz Feliciano, como delegación visitante; y por parte de la Universidad del Valle, los profesores de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, Rosa Emilia Bermúdez y Adolfo García, así como Felipe García Vallejo, director de Relaciones Internacionales, quien estuvo acompañado con parte de su equipo de trabajo.
La visita de la delegación estadounidense surgió luego de que Colombia fuera escogida como destino para los programas de intercambio de sus estudiantes en el 2018. “Nos acercamos a varias universidades en Colombia y escogimos Univalle por su experiencia y desarrollos en las áreas de estudios con problemáticas y oportunidades afro”, explica Héctor Cruz, sobre la selección de la Institución para acordar el convenio. CET academic programs viene desarrollando, desde el año pasado, programas con Brasil y ahora dará inicio en Colombia.
Entre los temas tratados estuvieron la posibilidad de que estudiantes de la Universidad de Howard vengan a la Universidad del Valle a recibir cursos y asignaturas en la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y de Humanidades y quedaron planteadas otras iniciativas de movilidad bilateral, que serán estudiadas en cuanto se suscriba el convenio.
A propósito de las motivaciones que tiene la Universidad de Howard, Tonija Hope dice que “en la experiencia que tengo trabajando con Colombia y con comunidades afrocolombianas me he dado cuenta que la Universidad del Valle es muy reconocida internacionalmente en el campo del trabajo de temáticas de raza, etnia e identidad”.
El CET Academic Programs también manifiesta interés en facilitar la movilidad de los estudiantes a Colombia, pues, como expresa Héctor Cruz, “estamos convencidos que es urgente empezar a tener intercambios entre estudiantes de EE.UU. y Colombia, porque sabemos que serán experiencias muy provechosas”.
Por su parte Felipe García Vallejo, director Relaciones Internacionales –DRI, de la Universidad el Valle, expresó que “es una excelente oportunidad para expandir nuestras conexiones con los EE.UU. y con otros países interesados en estudiar temáticas de poblaciones diversas”.
La Universidad de Howard es una universidad de investigación, de carácter público-privada, que funciona desde 1867. Está integrada por 13 escuelas y colleges y 120 áreas de pregrado y posgrado. Es la más importante de las universidades con mayoría de estudiantes afroamericanos de los Estados Unidos y cuenta con varios egresados afroamericanos con cargos políticos, gerenciales y de liderazgo, a nivel internacional. De manera coloquial, esta universidad se conoce como la Harvard Negra de los Estados Unidos.
Gracias a la agenda desarrollada por la DRI, durante su visita la delegación tuvo la oportunidad de conocer la oferta que tiene la Universidad en temas de Bienestar Universitario y programas de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, así como también recorrer el campus de Meléndez, la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas y el panorama general de la Universidad del Valle.