Tres décadas. Nacida a finales de los 80 con la audacia de concebir la tecnología como un eje estratégico, la Corporación BIOTEC se adelantó a su tiempo al proponer la biotecnología como motor de progreso social y económico con sostenibilidad ambiental. A sus treinta años, más allá de la conmemoración, resuena un mensaje claro: la biotecnología es la llave para desbloquear el inmenso potencial del Pacífico colombiano y aportar a la calidad de vida.
Los resultados hablan por sí solos: proyectos que transformaron la productividad agrícola, como el incremento exponencial en la producción de guanábana (de 12 a 40 toneladas por hectáreas) y el aprovechamiento de frutos autóctonos como la piña, la mora y la guanábana para la cosmética y la salud, han marcado un hito en el departamento al impactar tanto al pequeño campesinado como a la industria de la región.
Innovación y empresa para la calidad de vida
El empleo de organismos vivos ha acompañado a la historia de la humanidad. Desde alimentos hasta bálsamos, remedios y fungicidas. Por eso, BIOTEC nació para impulsar la tecnología en función de la producción agrícola sustentable tropical.
“A nosotros nos gusta la investigación científica, pero no para realizar publicaciones, sino para medirla en el impacto que pueda generar en la sociedad”, plantea la profesora Myriam Sánchez, directora de Biotec y docente de la Universidad del Valle.
El primer paso fue lanzar el curso "Biotecnología para no biotecnólogos", atrayendo a directivos de alto nivel del sector privado y público para invertir en proyectos de este tipo. Esto abrió el camino para alianzas estratégicas con empresas como Colombina, Nutresa y Cutis, Levapan, Bioetics y cerca de 50 entidades más que siguen cambiando su percepción sobre la ciencia. Incluso, muchos profesionales y directivas han hecho la maestría en biotecnología.
Una de ellas es C4, expertos en Control de Contaminación. Esta empresa es liderada por Carlos Manel Flórez, egresado de Biología de la Universidad del Valle, que se dedica a crear cabinas, equipos y laboratorios para el control de la contaminación del aire, que realizó varios de los espacios de trabajo para los proyectos, experiencia que también ha aplicado en otros países del continente.
La "Visión Pacífico: acción climática y biodiversidad"
La "Visión Pacífico: acción climática y biodiversidad" no es solo un eslogan, sino un compromiso intrínseco. Biotec trabaja con figuras como la reconocida economista Mariana Mazzucato, para priorizar iniciativas que conjuguen la riqueza de la biodiversidad de esta región con la urgencia de la acción climática, equiparando su importancia a la Amazonía.
Actualmente la propuesta de Biotec es la creación de un programa de Educación Ejecutiva para la transición a la bioeconomía que consolide la inversión económica en la región.
El desarrollo sustentable es posible
Para la doctora en economía Paola Andrea Arias Arévalo es posible equilibrar las necesidades económicas, la empresa privada con el bienestar humano y ecosistémico si cada proyecto se evalúa de manera integral, considerando las distintas necesidades y relaciones que las personas tienen con la naturaleza.
El éxito del proyecto de pago de servicios ambientales que se desarrolla en el municipio de Jamundí, corresponde a esta visión integral, en el que el apoyo económico es solo una parte de los beneficios, pues se logró crear mercados agroecológicos, unir a la comunidad afectada por el conflicto y cuidar los nacimientos de agua. Este proyecto fue acompañado por la profesora Arévalo y otros docentes de la Universidad del Valle y actualmente es referente para otros casos de Pagos por Servicios Ambientales.
Ante la pregunta sobre la aplicabilidad de estos modelos en zonas afectadas por la violencia y la minería ilegal, la respuesta de Arévalo es cautelosa pues para ella “los pagos por servicios ambientales son más exitosos en comunidades que ya protegen y son solo un factor”, por eso esto debe ir acompañado de otras propuestas de los gobiernos y de la empresa privada.
Un socio natural
Corporación Biotec es una organización privada, sin ánimo de lucro, promovida para su constitución en 1995 por la Universidad del Valle en el marco de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia, con la participación de asociados de los sectores académico, gubernamental, empresarial y de la sociedad civil.
Por: Laura Parra Rodríguez












