Por: Ángela Marcela Álvarez H / Semillero de Periodismo de El País
Las prácticas internacionales se han convertido en una buena alternativa para que los estudiantes tengan la posibilidad de viajar a otro país y así puedan conocer cómo se ejerce su carrera en otro lugar, adquieran independencia, más responsabilidad y diversos aprendizajes tanto laborales como culturales.
El motivo principal por el que muchos jóvenes buscan realizar su práctica en el extranjero es que desean una experiencia para alimentar su hoja de vida y, a su vez, dejar puertas abiertas en otro país para trabajos futuros.
En el mes de septiembre David González Velasco emprendió un viaje a París con el fin de llevar a cabo su práctica y poder obtener una doble titulación profesional, la cual le brinda la posibilidad de recibir un diploma profesional de una universidad de Francia (Escuela Nacional de Ingenieros de Metz) y la de Colombia (Universidad del Valle).
Este estudiante de Ingeniería Mecánica de séptimo semestre de Univalle es el encargado de trabajar actualmente en Lisa (Laboratorio Interuniversitario de Sistemas Atmosféricos), ayudando con el desarrollo de un subsistema integrado en un satélite que será enviado al espacio dentro de un año.
El caleño decidió marcharse ya que, explica, el área donde se encuentra haciendo su práctica actualmente, es decir, la aeroespacial, no está muy desarrollada en Colombia. Para él esta oportunidad es bastante significativa, ya que tiene la posibilidad de descubrir otros ámbitos de su carrera y, además, puede tener la experiencia de saber cómo es la vida laboral en otro lugar.
El principal motivo por el que pudo realizar su práctica en otro país fue por una de las becas que otorga el Gobierno francés para que universitarios vayan a continuar estudios o doctorados en este país. Fue así como David cumplió con todos los requisitos y fue postulado por la Escuela Nacional de Ingenieros de Metz. Dicha beca cubre tiquetes de ida y vuelta y un monto de dinero mensual, el cual utiliza para pagar arriendo, comida y otros gastos.

David González Velasco, estudiante que hace su práctica en el exterior - Especial para El País.
Una de las mayores enseñanzas de esta experiencia para David ha sido tener la oportunidad de sentir cómo es estar en el mundo laboral, aprender y poder ejercer labores relacionadas con su carrera, “eso me ayuda a entrar en el papel y aplicar todo lo que he aprendido, a resolver problemas, a sentir en verdad que lo que estoy haciendo es bastante motivante”, agrega.
Entre las experiencias complicadas que ha enfrentado está la de soportar la pandemia lejos de su tierra. “Cuando recién llegué la vida no había restricciones. Luego, cuando comenzó el confinamiento fue complejo, porque solo podíamos salir para cosas esenciales como comprar comida, teníamos derecho a una hora para salir a caminar por un radio de 1 km; el apartamento donde estoy no es muy grande, entonces también fue complicado, pero igual no la pasé mal porque también tengo personas aquí que me apoyan”, expone.
Para el joven lo más difícil de pasar Navidad en otro país es estar lejos de su familia y amigos, ya que asegura, las personas son las encargadas de ponerle la alegría a esta época. Añade que en París se celebran las fiestas más calmadas, pero, a pesar de esto, expresa que tiene la fortuna de poder compartir en este tiempo con personas que desde su llegada han estado para ayudarlo y apoyarlo. “Aquí la Navidad es muy diferente. En Colombia no se pasa por alto el día de las velitas, es una oportunidad para compartir con la familia, salir a poner las velas, charlar y aquí no existe eso. Además, acá no hacen natilla o buñuelos y son cosas que extraño mucho y que hacen parte del espíritu navideño”, finaliza el estudiante.
Luisa Fernanda Laguna Cardona se encuentra desde septiembre del 2019 en Madrid realizando su práctica en convenio con Foster Food, empresa de distribución en el sector de alimentación, tanto nacional como internacional. Ella es estudiante de la Universidad Javeriana Cali del programa de Negocios Internacionales.
Actualmente se encarga del área de proveedores y abastecimiento, es decir, de las compras y búsqueda de nuevos productos y proveedores. Adicional a esto se encuentra desarrollando algunas labores de logística internacional, área donde debe abastecer los transportes de mercancía y llenar los diferentes documentos para poder hacer una importación o un envío internacional.
“Ha sido muy complejo cumplir mi labor por el tema del covid porque en el departamento en el que estoy hay que estar pendiente de que tienes un producto que se vende, entonces si hay 200 cajas debes asegurarte de que al siguiente mes vas a tener otras 200; pero con la pandemia y los cambios que se han tenido ya no se sabe si hay que pedir tanta cantidad porque los restaurantes están cerrando, la gente no tiene cómo comprar”, asegura Luisa.
Su mayor motivación para realizar la práctica en otro país fue por su futuro, su experiencia en la hoja de vida y los aprendizajes que podía adquirir en este nuevo lugar. Asegura que con este viaje puede enriquecer su vida laboral y así poder abrir diferentes puertas no solo en Colombia sino también en Europa.
Para Luisa uno de los aspectos más difíciles que ha tenido que afrontar en su proceso de práctica ha sido el cambio de cultura, entender las diferencias que tienen los colombianos y los españoles en cuanto a su forma de hablar. “Para ellos soy una persona muy educada. Me dicen que tengo que ser más fuerte a la hora de pedir algo, ellos no son de ‘por favor’, ni nada, hablan muy fuerte, y aunque no lo hacen por mal, para mí fue un choque entenderlo porque no estaba acostumbrada”.
Luisa resalta de esta experiencia que al vivir sola ha aprendido a solucionar los problemas y a valerse por sí misma.
La caleña considera que ha adquirido mayor responsabilidad y orden, ha podido poner en práctica todos sus conocimientos y se ha ido adaptando a un ambiente laboral muy cambiante, pero lleno de aprendizajes.
Otra enseñanza que resalta es la vida independiente, asegura que viviendo sola ha aprendido a solucionar sus problemas y a valerse por sí misma.
Daniel Andrés Arboleda Manyoma tiene 22 años y es estudiante del programa de Diseño de Medios Interactivos de la Universidad Icesi. Actualmente realiza su práctica profesional en Bluepixel, cumpliendo la labor de diseñador de experiencia de usuario.
Este estudiante pudo haber hecho toda su práctica de manera remota, es decir, desarrollar las diversas labores desde su casa. Sin embargo, tuvo la posibilidad de viajar por un mes a Ciudad de México para poder vivir personalmente esta experiencia.
Las tareas que debe llevar a cabo son: identificar las necesidades u oportunidades de mejora para una aplicación, implementar cambios y rediseñar el sitio. En algunas ocasiones cuando llegan personas con una idea en mente y no tienen una aplicación creada, Daniel les ayuda a aterrizarla y volverla tangible. Sin embargo, cuando se desarrolla el respectivo sistema es necesario hacer fases de prueba y testing, es ahí donde el estudiante empieza a evaluar cómo está funcionando la plataforma y cuáles pueden seguir siendo los aspectos a mejorar dentro de temas de usabilidad y accesibilidad a estos sitios.
El principal motivo por el que este palmirano decidió realizar su práctica en otro lugar fue por la oportunidad que le brindaba su beca Ser Pilo Paga, ya que esta incluía un subsidio para una experiencia internacional. Además, le permitía cambiar de cultura, conocer otros lugares y abrir su mundo a nuevas oportunidades en el área en el que está.
Considera que la experiencia de trabajar en otro país es muy buena para su vida laboral, y, aunque su primera opción era viajar a Europa, la pandemia cambió sus planes y surgió el viaje a México.
Arboleda asegura que en Ciudad de México eran muy flexibles con el coronavirus, no había limitantes a la hora de salir a las calles, no obstante, asegura que esto le causaba temor ya que los contagios podrían aumentar y había más riesgo de que él se enfermara.
“Una de las cosas más complejas de afrontar la pandemia en otro país es saber que estás solo y que si te enfermas dependes de ti mismo. Es esa sensación de incertidumbre en caso de si te llega a pasar algo o si llegas a estar muy grave y no tienes a nadie al lado. Mi mayor temor era no poder disfrutar la experiencia al máximo o que me contagiara previo a mi regreso, ya que en ese tiempo estaba la condición de la prueba negativa para ingresar a Colombia”, afirma Daniel.
Actualmente este estudiante está terminando su práctica de manera remota, desde Colombia.
El pionero de las tabernas ahora vive con su perra Chacha chá en la casa que heredó de sus padres.
Por Fabio Martínez, columnista de El Tiempo y docente de Univalle
Tomado de El Tiempo
Fue Henry ‘Fats’ Zuluaga quien le puso el remoquete de ‘disc jockey errante’ porque desde su infancia, cuando vivía en la casa del barrio Alameda de Cali, comenzó a poner música en los tocadiscos o tornamesas que se usaban en la época.
Eran los tiempos de los discos de pasta negra. Los ‘Negritos del ritmo’ —como les llama el timbalero Alejandro Longa ‘Pichirilo’—, que hoy, ante la alta fidelidad de su sonido, se han vuelto a poner de moda y son los preferidos por los melómanos exigentes.
Gary, quien era hijo de doña Blanca, una señora antioqueña que se casó con Édgar Mallarino, el famoso jugador de fútbol del Deportivo América, en la época del Dorado, vivía en una casa llena de discos que coleccionaba su padre. Allí, después de un partido de fútbol, el maestro Mallarino acostumbraba reunirse con sus amigos a escuchar música. El discómano o ‘Al Capone’, como se le llamaba por aquellos años al hombrecito que cumplía con este noble oficio, era el niño Gary Domínguez.
Ahí comenzó su vocación de melómano y coleccionista. Luego se convirtió en el 'disc jockey' de los bares y ‘aguaelulos’ que se realizaban en los barrios de la ciudad.
Con sus discos de 45 r. p. m. debajo del brazo, donde se destacaban los guaguancós de Richie Ray, las pachangas de Joe Quijano y las bombas de la Sonora Ponceña, el joven Gary comenzó su errancia musical por una ciudad que, como Cali, ha sabido acoger la música caribeña y neoyorquina, y entronizarla en la cultura popular urbana.
El académico Alejandro Ulloa, autor, entre otros libros, de 'La salsa en Cali' y 'Salsa y nieve', ha sabido explicar este bello encuentro musical, llamado transculturación, entre el Caribe y el Pacífico colombiano.
En los años ochenta, el DJ errante fue el pionero de las tabernas junto con Bembé, La Barola y La Ponceña, introduciendo en la ciudad el tema de las videoaudiciones musicales, que comenzaron con la proyección de diapositivas, hoy completamente extinguidas debido a la revolución tecnológica.
A la taberna no se iba a bailar. Se iba a escuchar buena melodía y a cultivar el espíritu. De aquellos encuentros, donde asistieron músicos que pasaron por la ciudad como Larry Harlow, Papo Lucca y Junior González, y melómanos como Rafael Quintero, Benhur Losada, Édgar Hernán Arce, Claudia Giraldo, René Gómez, Alfredo Caicedo e Isidoro Corkidi, nació el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, que el próximo año cumple treinta años.
Gary fue el fundador del Encuentro de Melómanos y, en su momento, lo replicó en Nueva York, Puerto Rico y Panamá.
Hoy en día, el DJ errante vive con su perra Chacha chá en la casa que heredó de sus padres. La casa la convirtió en un pequeño museo de la música compuesto por dos grandes colecciones. La colección de 'blues', jazz y música brasileña, que cuenta con 6.000 larga duración, y la recopilación de salsa, con 9.000 títulos discográficos.
El museo Casa Latina está situado a pocas cuadras del parque Alameda, que se ha convertido en un espacio musical donde el paseante se encontrará con El Habanero, Siboney y el Tíbiri Tábara, inolvidables templos de la salsa.
En esta época decembrina, los amantes de la buena música pueden hacer un alto en el camino, tomarse una cerveza y escuchar 'Un día bonito' de Eddie Palmieri. Eso sí, con las necesarias medidas de bioseguridad y absteniéndose de bailar. En tiempos de pandemia, el baile puede ser un asunto contagioso.
En todo caso, estas reflexiones sirven para hoy, cuando se pueden disfrutar estas fiestas con prudencia, sin que se marchite el espíritu, e inclusive para recodar a quienes nos han dejado.
El colectivo “Al Cuadrado Arquitectos”, Integrado por egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, en alianza con “El Taller de Arquitectos”, obtuvieron el primer puesto en el Concurso Público Nacional de Arquitectura, en la modalidad de anteproyecto arquitectónico, para el diseño de prototipos de Espacios Deportivos de Desarrollo Integral – EDDI RETO.
El EDDI – RETO, es un equipamiento modular y progresivo que estará conformado por una cancha múltiple cubierta como módulo deportivo básico para la práctica de básquetbol, voleibol y fútbol de salón. Contará con un entorno en el que se articularán diferentes módulos deportivos y recreativos, los cuales estarán compuestos de áreas exteriores para juegos infantiles, gimnasios de fuerza para jóvenes y adultos, gimnasios al aire libre para adultos mayores e infraestructuras para nuevas tendencias deportivas como street work out y skate park.
Este concurso fue convocado por el Ministerio del Deporte de Colombia y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, y responde a la necesidad de infraestructuras deportivas, que teniendo en cuenta la variedad geográfica y etnocultural de Colombia, proporcionen prototipos replicables en diferentes zonas de nuestro territorio que fomenten y mejoren las condiciones para la práctica del deporte y la recreación.
Además del título de “Primer Premio” y un reconocimiento económico, los colectivos de arquitectos suscribirán un contrato de estudios y diseños con la entidad promotora.
Para la elaboración de la propuesta, tuvieron en cuenta la adaptación a cualquier condición del territorio colombiano tanto cultural como del entorno paisajístico y plantearon una idea base muy sólida, que lograra adaptarse a estas variaciones ambientales, sociales y urbanas, que ofrecen los diferentes emplazamientos, pero sin perder su esencia.
El proyecto se estructura bajo una lógica de dos sistemas de superficies organizadas dentro de una malla modular, el cual se integran elementos como sistemas de fichas dinámicas o pixel, cumpliendo con tres principios fundamentales, adaptabilidad, autosuficiencia e integralidad que juntos entretejen un sistema de relaciones urbanas y sociales, adaptables a cualquier condición de implantación.
En el mismo evento, el colectivo Nueve Arquitectura en asocio con Cosme Arquitectura, todos ellos egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, obtuvieron el segundo lugar con su proyecto Espacios Comunitarios y Deportivos de Desarrollo Integral.
La propuesta simula tres escenarios de la geografía colombiana: Ciénaga, Magdalena (Región Caribe), Mocoa, Putumayo (Región Amazónica) y Bogotá D.C (Región Andina). El diseño entiende el Prototipo como un equipamiento comunitario de características polifuncionales, replicable y sostenible, que genere apropiación en los contextos donde se implanta. Constructivamente, se plantea como una estructura aporticada revestida por una envolvente que responde climáticamente a las diversas condiciones del territorio colombiano.
Integrantes de Nueve Arquitectura, ganadores del segundo lugar con su proyecto Espacios Comunitarios y Deportivos de Desarrollo Integral.
Por su trayectoria en el país que le ha permitido generar un valioso patrimonio a Cali y a otras ciudades colombianas, la Universidad del Valle le otorgó el Doctorado Honoris Causa a Manuel Lago Franco.
La entrega de este título se realizó de manera virtual el pasado viernes 11 de diciembre en el Salón del Consejo Académico en el campus de la Ciudadela Universitaria de Meléndez.
De esta ceremonia participaron el rector Edgar Varela Barrios, la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo, el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid Ramírez, el secretario general Antonio Echeverry, el decano de la Facultad de Artes Integradas Luis Javier Echeverry Vélez y el profesor de la Escuela de Arquitectura Francisco Ramírez.
En la foto, de izquierda a derecha profesores Francisco Ramírez, Antonio Echeverri, Edgar Varela, Rector, Liliana Arias y Luis Javier Echeverri.
La obra de Manuel Lago Franco se ve reflejada en algunos de los edificios más icónicos de la modernización urbana en el siglo XX. Espacios emblemáticos de Cali como el Museo La Tertulia, la Cámara de Comercio, el Edificio Carvajal, el Parque Panamericano y la Facultad de Ingenierías de Univalle llevan el sello característico de este arquitecto.
“Para mí como rector es un honor y un gusto hacer este reconocimiento a Manuel Lago, una persona con una trayectoria tan larga de servicio a la ciudad y al país en el campo de la arquitectura. Los caleños y vallecaucanos en ocasiones no saben quién ha hecho los edificios y lugares emblemáticos. El Parque Panamericano, la Torre y Plazoleta de Ingenierías en la Ciudadela Universitaria de Univalle, el Museo La Tertulia, además de muchos edificios comerciales y residenciales fueron diseñados por Manuel Lago y Jaime Sáenz, en su firma de arquitectos, con un concepto innovador de la arquitectura moderna que tanto ha valorizado a Cali” manifestó el rector Edgar Varela Barrios.
“Este reconocimiento va a facilitar que los ciudadanos sepan quién ha sido Manuel Lago y que valoren y reconozcan los hitos arquitectónicos y urbanísticos de nuestra región” agregó el directivo universitario.
El arquitecto Manuel Lago Franco es egresado de la Universidad de Cornell donde tuvo maestros que desarrollaron la arquitectura del mundo, como el arquitecto Philiph Johnson.
Manuel Lago llegó a Cali a participar en la transformación de la arquitectura, haciendo una arquitectura moderna, adaptada a las necesidades de sus habitantes y coherente con las costumbres. Es uno de los primeros arquitectos del país que planteó una disgregación de la frontera entre la obra arquitectónica y el espacio urbano, buscando cambiar el contraste común entre lo público y lo privado, creando espacios de transición dentro del predio del edificio, de tal manera, que la frontera entre lo público y lo privado se confunda haciendo de la obra un aporte a la integración social de los habitantes de la ciudad.
El arquitecto Lago incursionó en distintos campos y tipologías de la arquitectura caleña, haciendo edificios importantes en el campo institucional, público y privado, la vivienda multifamiliar y unifamiliar, el diseño de espacios públicos, el diseño interior y la restauración de momentos históricos.
La obra del arquitecto Lago ha trascendido no sólo a nivel nacional, sino que rompió la frontera y fue divulgada por revistas internacionales, como es el caso de la revista francesa "Architecture d'aujourd'hui No. 80 de 1958".
En el libro "Historia del Arte Colombiano de Salvat", el arquitecto historiador de Colombia Germán Téllez destaca la obra de Manuel Lago comentando sobre dos de sus edificios: La Cámara de Comercio y el Banco Popular, dejando un llamado de atención en la historia de la arquitectura moderna del país, la obra de este importante arquitecto.
El arquitecto Manuel Lago recibe de manos de su hijo el libro editado por el Programa Editorial
El Doctorado Honoris Causa es la máxima distinción académica que otorga la Universidad del Valle a aquellas personas que se hayan dedicado a la ciencia, el desarrollo tecnológico, a las artes, a las humanidades, la educación o las Ciencias Sociales, durante la mayor parte de su vida y que, después de trayectorias vitales que merezcan mostrarse como ejemplo a las nuevas generaciones, hayan logrado crear una obra significativa en su campo.
En los últimos 5 años, la Universidad del Valle ha tenido el honor de otorgar el título Doctorado Honoris Causa a las siguientes personalidades: María del Carmen Zúñiga Solarte (Biología), Alain Chanlat (Administración), Pelayo Correo Calero (Salud), Nubia Muñoz Calero (Salud), Mario Bunge (Filosofía) y Carmiña Navia Velasco (Literatura).
La entrega de este Doctorado Honoris Causa fue aprobada en diciembre de 2019, después de una exhaustiva evaluación de la trayectoria y los aportes de Manuel Lago a la historia de la arquitectura colombiana. La ceremonia de entrega estaba programada para abril del presente año, sin embargo debido a la pandemia tuvo que ser aplazada.
Durante la ceremonia se hizo entrega del libro ‘Lago & Sáenz, la forma arquitectónica entre el vacío y la materia’, editado por el Programa Editorial de la Universidad del Valle, donde se recogen los aportes de esta firma de arquitectos.
La edición monumental de 27 obras de Manuel Zapata Olivella, en el centenario de su natalicio, es sin duda la más grande hazaña editorial de este año.
Por: Gustavo Tatis Guerra
Tomado de El Universal
La voz torrencial y enérgica de Manuel Zapata Olivella me sacude del letargo ardiente del verano en 1987, y me dice que pasará al mediodía por la sede del diario El Universal, en la calle San Juan de Dios. Mientras sube con sus pasos firmes y decididos por la escalera de la madera de la vieja sede donde trajo al muchacho García Márquez para que trabajara en el periódico naciente, Zapata saluda a todo el mundo, incluso a la gente que no conoce. El timbre grave de su voz es inconfundible, como su ancha y contagiosa sonrisa, y sus patillas enfáticas que recuerdan al general Padilla o a algunos de los precursores de nuestra Independencia.
Zapata Olivella ríe a carcajadas batientes cuando algo le toca su profundo sentido del humor, su sensibilidad y su temple de humanista. Es una criatura memoriosa que ha consagrado su vida a escuchar a los que no tienen voz en este país. Ha escuchado a los iletrados de las ciénagas y del valle del Sinú para escribir Tradición oral y conducta en Córdoba (1972). Y se fue a vivir con ellos para inventariar con sabiduría una memoria perdida con más de cuatrocientos años de historia bajo las aguas de Sinú. Pero así ha escrito todo: escuchando a sus ancestros.
Para escribir su novela épica Changó el gran putas (1983), tuvo que recorrer las aldeas africanas y adentrarse desnudo en el antiguo puerto, de donde salieron los africanos que serían esclavizados en América. Esa madrugada lloró con ellos e imploró por la heredad de su cultura fundacional en el mundo y por la libertad de sus espíritus. Para escribir Chambacú, corral de negros (1962), vivió donde sus tías, que tenían su casa en Chambacú, y escribió esta primera novela urbana de Cartagena, con sus conflictos sociales y raciales. Para escribir Tierra mojada (1947), su primera novela a sus 27 años, prologada por Ciro Alegría, recorrió todo el Sinú con el fin de conocer a fondo el drama social de los desposeídos de las tierras sembradas de arroz y el conflicto con los terratenientes. Para escribir su novela En Chimá nace un santo (1963) estudió la milagrería mágico-religiosa de esta región sinuana y las supersticiones heredadas del mundo indígena y europeo. Para narrar su espléndida crónica China 6 a. m. (1954), viajó a la China en 1952 como invitado a la Conferencia de Paz de los Pueblos del Asia y del Pacífico, en Beijing en 1952. Y, al regresar a Colombia, fue perseguido y acusado de traidor a la patria, declarado comunista y subversivo y encarcelado durante tres días.
Para escribir el relato autobiográfico He visto la noche. Las raíces de la furia negra (1952) tuvo que cruzar la frontera con México para entrar clandestinamente a los Estados Unidos, luego de que le negaran la visa. Allí se encontró con Langston Hugues, quien le prestó su cama para que durmiera y le tocó el pecho para saber que no era un fantasma cuando le confesó que deseaba escribir la novela total sobre la epopeya de los africanos no solo en los Estados Unidos sino en América, allí descifró en la cotidianidad, con su visión de agudo e insaciable rastreador de secretos, el palpitante universo social y cultural de Harlem, siempre intuyendo y escuchando el llamado de sus ancestros africanos en las voces de líderes sociales, poetas y pensadores como Franz Fanon, Aimé Césaire, Léopold Sédar Senghor, Leon Damas, entre otros. Para escribir su ensayo El hombre colombiano (1974), recorrió muy joven el país, a pie, en sus cuatro puntos cardinales, el Caribe, el Pacífico, la Zona Andina y el resto de la nación, en canoa, en barco, en bus, ascendiendo serranías, valles, remontando ríos y cruzando montañas. Una aventura que continuó por Centroamérica, México y EE. UU. Nadie emprendió esa travesía tan intensa y desmesurada antes de ese hombre que ahora subía por las escaleras con su voz, que resonaba como un mar al amanecer. Para escribir sus memorias de viaje y la decantación de su pensamiento americanista y la síntesis de su cosmovisión del universo africano en América, tuvo que encarnar cada metáfora y cada pensamiento que escribía en ¡Levántate mulato! Por mi raza hablará el espíritu (1987), que abarca desde sus ancestros, bajo el influjo de los tótems, el ancestro amurallado, la Cartagena mulata, la aventura científica, la huella del trashumante, la experiencia en Harlem y Estados Unidos, la medicina ritual y el llamado de los ancestros. Esas memorias abrieron el sendero para la creación de otros libros en los que amplió la visión de su pensamiento en ensayos que lo erigen como el más grande pensador del siglo XX en Colombia. Esos libros son Las claves mágicas de América (1987), Nuestra voz. Aportes al habla popular latinoamericana al idioma español (1987), La rebelión de los genes. El mestizaje americano en la sociedad futura (1997), El árbol brujo de la libertad. Ensayo histórico mítico (2002). En estos libros se descifra la filosofía africana y su vigente e insoslayable aporte a la cultura Occidental.
No se podrán comprender las raíces de la cultura Occidental sin empezar por África. Es increíble cómo Zapata Olivella, además de escribir estos ensayos de gran lucidez y sabiduría, escribió además un libro de cuentos para niños: Fábulas de Tamalameque. Los animales hablan de paz (1990), muy oportuno para los tiempos que vivimos. Y para escribirlos tuvo que escucharlos en las voces de los mayores recorriendo los pueblos del Cesar, como médico e investigador. También nos sorprendió con una novela insólita y magistral: Hemingway, el cazador de la muerte (1993), un monólogo que plantea la tesis de que un depredador de animales, como el escritor norteamericano Ernest Hemingway, que se pasó de safari en safari matando leones, tigres y búfalos, es en esencia, un depredador de sí mismo, por lo tanto, un suicida, como finalmente terminó su vida el escritor cazador, disparándose en el paladar. En esa novela, Zapata Olivella regresa a Kenia y a los escenarios de su viaje a África para la investigación y escritura de Changó.
En esta monumental reedición de toda su obra narrativa, ensayística y dramatúrgica, también se destacan sus relatos de Pasión vagabunda (1948), sus obras teatrales Hotel de vagabundos (1954), Los pasos del indio (1958), Caronte liberado (1959), su novela La calle 10 (1960), Cuentos de muerte y libertad (1961), la novela Detrás del rostro (1962), El galeón sumergido (1962), ¿Quién le dio el fusil a Oswald? y otros cuentos (1967), El fusilamiento del diablo (1986), y la compilación de Ensayos, artículos, entrevistas. Queda inédita aún su novela Itzao, el inmortal, que culminó poco antes de morir y cuya edición preparan sus herederos probablemente para 2021.
Vamos a almorzar
Las manos anchas de Manuel Zapata Olivella me saludan en el umbral de la sala de redacción de El Universal. “Vamos a almorzar”, me dice. Es increíble que este gigante de las letras y el pensamiento en el Caribe y el país tenga tiempo para todo, hasta para sacar a un joven periodista de la sala de redacción e invitarlo a almorzar, con la sencillez y la humanidad de un escritor que no se ufana por nada. Pero él es así: su revista Letras Nacionales fue la interlocutora de los nuevos talentos literarios de todas las regiones de Colombia.
A Zapata Olivella le encanta comer en los almorzaderos del Centro amurallado. Se detiene en las palanganas de las palenqueras y las saluda con entrañable efusividad y con la alegría de un hermano. Saca un par de guineos y los guarda en una bolsita. Almorzaremos una comida casera, corriente, con sopa, carne, lentejas y verduras. Y él añadirá en nuestro plato ese guineo que él dejará para el final. Y en el camino se ha tropezado con su amigo, el Capi Zúñiga, y también lo ha invitado a almorzar.
La muchacha mulata que nos atiende en el almuerzo -la semana pasada tenía un enorme afro que parecía unos helechos cayendo hasta sus hombros- ahora tiene los cabellos alisados y cortados, como hebras que quedan bailoteando sin tocar sus hombros. Zapata Olivella la ha mirado con perplejidad: ¿Qué hiciste con ese hermoso afro? Manuel le ha susurrado de pie que la belleza no tiene por qué homogeneizarse. Así, con su afro, lucía con un encanto propio, pero se ha alisado el cabello para parecerse a alguien que no es ella. Manuel se ha sentado a la mesa suspirando y le ha dicho que espera regresar para ver su afro recuperado.
Epílogo
La vida me dio el privilegio de viajar junto a Zapata Olivella desde Cartagena a Bogotá y Bogotá a La Habana, en un homenaje a Colombia en Cuba. Estuve siempre a su lado en el avión y, al descender a La Habana, en el hotel donde nos hospedamos, él quedó en la habitación de al lado, así que desayunábamos, almorzábamos y cenábamos juntos. En esa cercanía le conté que una vez él viajó con Honorio, mi padre, a Bogotá y él lo llevó a conocer el otro lado de la ciudad y la profunda pobreza de sus barriadas a 2.600 metros sobre el nivel del mar.
Zapata Olivella acaba de ser reivindicado en su inmensa grandeza como novelista, médico, antropólogo, folclorista, ensayista e investigador, gracias a esta reedición de sus libros, cuyo impulsador fue el historiador Darío Henao, decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, con el aval del Ministerio de Cultura. En esta hazaña editorial de tres años participaron la Universidad de Cartagena (Alfonso Múnera), la Universidad de Córdoba (Mauricio Burgos Altamiranda), la Universidad del Valle (Luis Carlos Castillo Gómez), la Universidad Tecnológica de Pereira (César Valencia Solanilla), pero, además, el apoyo incondicional de Harlem, hija de Manuel Zapata Olivella; sus nietos Karib y Manuela, hijos de Edelma, fallecida, y Gustavo Gómez, su esposo.
No hay duda de que Zapata Olivella, el más grande pensador colombiano del siglo XX, con toda la vastísima obra literaria y ensayística que nos dejó, hubiera merecido el Premio Nobel de Literatura. Es la oportunidad de leer toda su obra. Y sentir que estamos ante la magnitud de un gigante iluminado.
Manuel recoge las conchas del guineo. Se despide con una sonrisa de la muchacha que nos atendió. Su ancha sonrisa es más que una sonrisa. Es la gracia de su espíritu, la dignidad del guerrero, la nobleza del guardián de los ancestros. Él susurra esta frase que he dicho almorzando. Me dice: Es mi segundo bautizo: Guardián de los ancestros.
* En la foto: Rafael Escalona y Manuel Zapata Olivella
La Rectoría de la Universidad del Valle presentará ante el Consejo Superior la propuesta de ofrecer la exención de pago de la matrícula del próximo semestre a los estudiantes de estratos 1 y 2, así como descuentos para los estudiantes de estratos 3 y 4.
Frente a la iniciativa, igual a la tomada para el segundo semestre del 2020, el rector Edgar Varela Barrios afirmó: “El gobierno nacional transferirá a todas las universidades públicas del país los mismos recursos que definió en junio de este año para la matrícula del primer semestre del 2020. Con base en esta situación, consulté con la Gobernación y hemos tomado la decisión de llevar la propuesta para su formalización Y refrendación ante el Consejo Superior, pero estamos absolutamente seguro de que será aprobado.
Dentro de la iniciativa se propone el no pago de matrícula para los estratos 1 y 2 -correspondiente a cerca del 70% de los estudiantes-, el descuento del 40% para estudiantes de estrato 3 y del 30% para los de estrato 4. Con estos beneficios, se cubre a más del 90% de los estudiantes. Esta propuesta cuenta ya con el aval de la Gobernación del Valle y se espera que, al igual que en pasado mes de junio, cuente con el respaldo unánime del Consejo Superior Universitario.
Por otra parte, el rector Edgar Varela enfatizó en que no se contemplan alzas de matrículas para el próximo semestre. “Las matrículas de la universidad son estables y están definidas por los estratos socioeconómicos de las personas, donde ni la dirección universitaria ni las vicerrectorías tienen incidencia. Sin embargo, para los estudiantes que pagan, es decir, de los estratos 3 al 6, están abiertas las vías de comunicación para reclamaciones e informar asuntos particulares en búsqueda de algún tipo de exención específica, como ocurre en la universidad desde hace muchos años”.
Adicionalmente, se anunció la continuación del trabajo para beneficiar a estudiantes con estrategias del gobierno nacional y la Gobernación del Valle. “Desde la Rectoría y la Vicerrectoría de Bienestar Universitario se ha hecho un trabajo muy fuerte con el Departamento de Prosperidad Social -DPS, para lograr que nuestros estudiantes accedan al programa Jóvenes en Acción, entrega auxiliar monetarios importantes de hasta millón novecientos mil pesos por semestre. Este año cerramos con más de 12000 estudiantes beneficiarios de este programa que representan más del 30%, una de las cifras más altas en cualquier universidad pública en el país”.
Otro frente de trabajo que la dirección universitaria continuará será la aplicación al programa Generación E, con más de 1600 cupos, que proporciona el costo del semestre a sus beneficiarios y, además, entrega un auxilio de sostenibilidad a la universidad.
Por último, el rector Varela anunció que la Universidad del Valle seguirá invirtiendo importantes recursos para el bienestar, la conectividad y el acceso tecnológico de sus estudiantes para garantizar el acceso a una educación virtual de calidad.
“Mantenemos para el año 2021 el esquema de convenio con Empresas Municipales de Cali -EMCALI para garantizar la conectividad de más de 3500 estudiantes a los que se entregó gratuitamente USB-SIM card y para su acceso a internet durante todo el semestre anterior. Continuaremos también con el suministro y préstamo de equipos, en la medida que sean requeridos, para que no quede nadie sin estudiar por temas de conectividad”, aseguró el rector Varela.
Con estas estrategias de apoyo en materia de bienestar universitario y matrícula financiera, la Universidad del Valle enfatiza en su objetivo de asegurar la permanencia estudiantil como una de las mayores banderas de su misión institucional.
El humanismo implica hablar de liderazgos y no solamente de organizaciones. Incluye trabajar en los liderazgos individuales para generar procesos de cambio en los momentos y espacios en los que tenemos esferas de influencia.
Esta teoría de humanismo aspira a un mundo en el que todas las personas tengan igualdad de libertades y posibilidades.
La gestión social implica aprender a reconocer las diferencias, trabajar con otros, reconocer la capacidad de transformación, aprender desde la práctica y navegar con las paradojas contradicciones y las complejidades de la gestión social.
Estas son algunas de las reflexiones de Jenny Melo, estudiante de doctorado en sociología rural de la Universidad de Missouri, Estados Unidos, en el Conversatorio Internacional Humanismo y Gestión Social, que realizó de manera virtual la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle.
El Conversatorio tuvo como objetivo establecer el diálogo plural en torno a los vínculos posibles entre humanismo y gestión social, a partir de diversas perspectivas teóricas, metodológicas y aplicadas.
Para Mirna Inturias, socióloga, doctorando en Ciencias de la Educación del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales –Clacso, el concepto de humanismo ha tenido una diversidad de significados, tanto descriptivos como significativos, en diferentes contextos históricos, por lo tanto, adopta diferentes concepciones intelectuales.
Tiene la capacidad creadora de libertad y de dignidad para transformar al hombre y a su entorno social.
“Sin duda, las distintas miradas del humanismo afectan directamente el descubrimiento, la conquista, la dominación del nuevo mundo que en su momento constituyeron, para nosotros y para los pueblos prehispánicos, una experiencia impactante y culturalmente traumática”.
Por otra parte, para Óscar Iván Vásquez Rivera, magíster en ciencias de la organización de la Universidad del Valle y director del Programa de Finanzas y Negocios Internacionales de la Universidad Santiago de Cali.
El humanismo dignifica al ser humano y a la naturaleza, esto permite entender que la ecología de todo lo que nos rodea merece tener el mismo valor que tiene el ser humano.
El humanista es aquel que logra, a través de la acción, dignificar a otro, el que defiende sus derechos y los derechos de los demás.
Sin embargo, la gestión social y el humanismo se relacionan en el hacer, a través de proyectos y actividades sociales que promueve la inclusión y la vinculación efectiva de cada uno de los miembros de una comunidad.
Las universidades públicas del país enfrentamos con gran compromiso y altura los desafíos derivados de la crisis sanitaria desencadenada por la pandemia COVID-19. En primer lugar, se logró aportar con conocimientos científicos e infraestructura tecnológica al diagnóstico de la enfermedad y a la elaboración de diversas estrategias para disminuir el riesgo eminente de propagación del virus en el seno de todas las comunidades universitarias. En segundo lugar, las universidades han mantenido el cumplimiento de los compromisos misionales de docencia, investigación y proyección social como la forma magistral de cuidar el derecho fundamental de los colombianos para una educación superior pública de calidad.
Desde el inicio de la pandemia el Sistema Universitario Estatal (SUE) remitió importantes comunicaciones al gobierno nacional solicitando medidas y recursos concretos para evitar la preocupante deserción que se avizoraba a raíz de la crisis, además pidió apoyos a MinTIC para posibilitar conectividad a los estudiantes de las universidades con mayores dificultades, también como sistema se adoptaron varias medidas para atender la emergencia basadas en la solidaridad, el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica y la flexibilización curricular junto a la educación remota.
La petición del SUE fue escuchada por el Gobierno Nacional y se logró un recurso adicional de 97.500 millones de pesos para financiar matrícula de estudiantes de bajos recursos de las Instituciones de Educación Superior. Asimismo, los rectores gestionaron recursos fundamentales en municipios y gobernaciones para apalancar nuevos recursos que hicieran realidad la matrícula cero en buena parte de las universidades públicas del país. Estas medidas lideradas por el SUE han dado como resultado la permanencia de los estudiantes en las universidades públicas evitando la deserción que se proyectaba por encima del 40%.
Aunque el balance realizado por el SUE para enfrentar los efectos de la pandemia en el 2020 es positivo, surgen algunas preocupaciones centrales que el Consejo de Rectores presenta a continuación:
- En el Congreso de la República se han presentado iniciativas tales como el proyecto de ley queposibilitaría la creación de programas de posgrados por parte de institutos, reforma a los artículos 86 y 87 de la ley 30, entre otros, que no han tenido en cuenta los puntos de vista ni conceptos técnicos del SUE, lo cual es altamente preocupante porque desconocen la experticia académica y experiencia de las universidades públicas.
- En el último año se evidencia la vulneración de la autonomía universitaria consagrada en la constitución política con la intervención política de algunos entes del país en los procesos legítimos que se han adelantado en universidades públicas para la designación de rectores, particularmente preocupa la iniciativa de control político que se pretende someter al rector de la Universidad de Magdalena y casos similares han ocurrido en otras instituciones universitarias que han sido afectadas por una judicialización indebida de los procesos de designación de sus directivas y por las intromisiones de agentes externos en dichas dinámicas.
Lo rectores somos responsables y rendimos cuentas ante las comunidades universitarias, el Estado y la sociedad. Somos igualmente respetuosos de los partidos políticos y de las instancias del congreso, pero consideramos fundamental que desde estas esferas se respete la autonomía universitaria y se valore el rol positivo que las universidades públicas venimos cumpliendo en términos de cobertura, equidad y de calidad educativa.
De acuerdo con las gestiones del SUE, el Gobierno Nacional se ha comprometido con mantener recursos adicionales para costear las matrículas de los estudiantes de las distintas instituciones de educación superior para el 2021-1, de la misma forma se continuarán con las gestiones pertinentes con municipios y gobernaciones para obtener los recursos necesarios para lograr la matrícula cero para el próximo año.
Finalmente nos permitimos expresar los mejores deseos en las festividades de fin de año y ratificamos nuestro compromiso con el fortalecimiento de la educación superior pública de calidad para todos los colombianos.
Jairo Miguel Torres Oviedo
Rector, Universidad de Córdoba
Presidente del SUE
Consejo de rectores 11 de diciembre del 2020.
UNIVERSIDAD DEL VALLE
COMUNICADO DE LA RECTORÍA
La Rectoría se permite informar a la comunidad universitaria y en especial a los estudiantes, que el Gobierno nacional ha confirmado, para el primer semestre del 2021, el mismo aporte para subsidio de matrícula que fue definido para el segundo semestre del calendario académico de 2020 y que benefició al conjunto de las universidades públicas colombianas.
En esta misma dirección, la Rectoría presentará al Consejo Superior una propuesta similar de subsidio de la matrícula para los estudiantes de Cali en la próxima sesión del próximo 23 de diciembre. La iniciativa será preparada técnicamente por la comisión financiera y administrativa en la dirección de mantener la exención de matrícula en el contexto de la pandemia para los estudiantes de estratos 1 y 2, tal cual lo hicimos en junio Julio de este año, así como la compensación del 30% para estudiantes de estrato 4 y del 40% para los de estrato 3.
Los recursos complementarios para esta financiación, serán asumidos por la Universidad del Valle y por la Gobernación de nuestro departamento en una proporción que se definirá en la instancia del Consejo Superior Universitario. Por lo tanto, se extenderán las fechas de liquidación de los recibos de matrícula y la información al respecto será detallada durante la próxima semana por la Vicerrectoría Académica y su área de matrícula financiera.
La dirección universitaria considera muy importante que el conjunto de nuestros estudiantes continúe recibiendo estos beneficios que se suman al enorme esfuerzo que desde la universidad hemos hecho para la conectividad que, confirmamos, será prorrogada en los mismos términos del convenio que hemos adelantado con las Empresas Municipales de Cali, EMCALI.
Tengan la certeza que haremos todos los esfuerzos necesarios para evitar la deserción y lograr la permanencia en los términos de bienestar y de calidad que caracterizan a nuestra universidad como una de las más inclusivas y de mejores resultados académicos de todo el país.
Para ello, los estudiantes contarán con el apoyo del Gobierno Nacional y el Ministerio de Educación, de la Gobernación del Valle del Cauca, de la Rectoría y toda la dirección universitaria. Esperemos que la pandemia pueda ser enfrentada positivamente con estas acciones de inclusión y que el año próximo podamos implementar progresivamente, con los cuidados de bioseguridad requeridos en la alternancia con el retorno gradual de estudiantes y profesores a los campus.
Cordialmente,
EDGAR VARELA BARRIOS
Rector
11 de diciembre de 2020
Los egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle Luisa Arango, Luisa Aponte, Laura Núñez y Alex Espinoza obtuvieron el primer puesto en el Concurso Público de Diseño de Anteproyecto Arquitectónico de un Prototipo de Espacio Deportivo de Desarrollo Integral EDDI - RETO.
El EDDI - RETO es un equipamiento modular y progresivo que estará conformado por una cancha múltiple cubierta como módulo deportivo básico para la práctica de basquetbol, voleibol y futbol de salón. Contará con un entorno en el que se articularán diferentes módulos deportivos y recreativos, los cuales estarán compuestos de áreas exteriores para juegos infantiles, gimnasios de fuerza para jóvenes y adultos, gimnasios al aire libre para adultos mayores e infraestructuras para nuevas tendencias deportivas como street work out y skate park.
Además del título de PRIMER PREMIO y un reconocimiento económico, este grupo de egresados suscribirán un contrato de estudios y diseños con la entidad promotora.
En el mismo evento, el colectivo Nueve Arquitectura en asocio con Cosme Arquitectura, todos ellos egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, obtuvieron el segundo lugar con su proyecto Espacios Comunitarios y Deportivos de Desarrollo Integral.
La propuesta simula tres escenarios de la geografía colombiana: Ciénaga, Magdalena (Región Caribe), Mocoa, Putumayo (Región Amazónica) y Bogotá D.C (Región Andina). El diseño entiende el Prototipo como un equipamiento comunitario de características polifuncionales, replicable y sostenible, que genere apropiación en los contextos donde se implanta. Constructivamente, se plantea como una estructura aporticada revestida por una envolvente que responde climáticamente a las diversas condiciones del territorio colombiano.
Este concurso fue convocado por el Ministerio del Deporte de Colombia y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, y responde a la necesidad de infraestructuras deportivas, que teniendo en cuenta la variedad geográfica y etnocultural de Colombia, proporcionen prototipos replicables en diferentes zonas de nuestro territorio que fomenten y mejoren las condiciones para la práctica del deporte y la recreación.
* En la foto Integrantes de Nueve Arquitectura