Tras la captura el pasado miércoles de dos presuntos responsables del asesinato de dos empleadas de la Universidad del Valle ocurrido el 22 de febrero, y para precisar aspectos relacionados con el caso, el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios conversó hoy con periodistas en la Sede San Fernando.
“Celebro que se adelante con celeridad la investigación de la Fiscalía, la Policía Metropolitana, la Secretaría de Seguridad y la propia Alcaldía de Cali” manifestó el rector Edgar Varela Barrios.
Afirmó que la comunidad universitaria ha permanecido atenta al desarrollo de la investigación con apoyo de la Sección de Seguridad y Vigilancia y el acompañamiento y veeduría de líderes y representantes de la organización sindical SINTRAUNICOL.
“Somos respetuosos del debido proceso. Nos ha sorprendido que una de las capturadas, acusada por la Fiscalía como autora intelectual, sea una funcionaria de nuestra universidad. Hemos escuchado solicitudes para que esta funcionaria sea suspendida o retirada del cargo. Estamos a la espera de la notificación de la Fiscalía a la Universidad sobre la captura y sobre la acusación formal que han hecho para proceder en consecuencia”, señaló el profesor Varela.
Manifestó que “he visto que en las acusaciones y las declaraciones de la Fiscalía se habla de un cártel o de una asociación ilegal para la venta de cargos dentro de la universidad. Quiero ser muy preciso: lo que la Fiscalía ha dicho hasta el momento es que se ha tipificado el delito de estafa, es decir, que hubo personas que les ofrecieron a terceros en venta cargos públicos en la Universidad y que, por retaliación se presentó el asesinato de las dos funcionarias por incumplimiento en relación con la supuesta venta de cupos”.
Comentó que los cupos que se estarían ofreciendo serían de trabajadores oficiales, los cuales están regidos por una reglamentación diferente a los de docentes y empleados públicos administrativos.
El rector dijo que no se cuenta hasta la fecha con ninguna denuncia o queja concreta de alteración de procedimientos relacionados con enganche de trabajadores.
“Estaremos atentos a cualquier indicio en esta materia en la investigación en curso pues la universidad tiene bien definido el nombramiento de los trabajadores oficiales mediante procedimientos de convocatoria basados en perfiles y estudio de las hojas de vida, entre otros elementos de análisis”.
Recalcó que Univalle se caracteriza por la meritocracia y la trasparencia de sus procesos administrativos y académicos, pues ellos hacen parte de su patrimonio moral. “Las conductas aisladas de algún funcionario o funcionarios, contrarias al ethos universitario, de ninguna manera comprometen nuestros valores éticos y democráticos. Creo que debemos insistir en la disposición de seguir colaborando con las autoridades para que se esclarezcan estas investigaciones que en nada comprometen a la comunidad universitaria”.
“Hemos dado instrucciones a la División de Recursos Humanos de la Universidad para que se realicen todas las indagaciones pertinentes solicitadas por las autoridades. Siempre obraremos, por supuesto, bajo los parámetros de presunción de inocencia, teniendo en cuenta las declaraciones de los testigos y de todo el procedimiento legal que se adelante”.
“Es necesario dejar claro que no se trata de toda la contratación, como se ha señalado en algunos medios. La Universidad contrata bienes y servicios, suscribe contratos y proyectos de convenios de carácter académico, investigativo de los cuales se encarga la Vicerrectoría de Extensión. En ningún caso la Fiscalía está hablando de esta contratación, señala específicamente una supuesta venta de cupos de trabajadores oficiales, en donde, repito, lo que hay hasta ahora, según la Fiscalía, es la tipificación del delito de estafa”.
“Estamos dispuestos a continuar apoyando a las autoridades con el fin de que se esclarezca el caso para que la justicia asuma, si es del caso, la condena de los acusados. Es lo que en el país pedimos siempre cuando este tipo de episodios suceden”, finalizó el directivo.
Gabriel Carrasquilla Gutiérrez, egresado de Medicina y Cirugía de la Universidad del Valle, se posesionó este jueves 30 de marzo como presidente de la Academia Nacional de Medicina de Colombia, para el período 2023-2025.
Es la primera vez que un egresado de la Facultad de Salud ocupa este importante cargo en dicha Academia.
Bachiller del Colegio Berchmans (1968), el Dr. Carrasquilla se graduó como Médico y Cirujano de la Universidad del Valle y Magister en Salud Pública de la misma Institución; es Magister en Ciencias en Medicina Tropical y PhD en Salud pública, de la Universidad de Harvard. Fue docente de epidemiología en la Facultad de Salud desde 1986 hasta su jubilación en 2010.
Con un importante recorrido docente el Dr. Carrasquilla se ha desempeñado como profesor de epidemiología en la Universidad del Valle (1986-2010), profesor de la Maestría en Epidemiología de la Universidad El Bosque en Bogotá (2015-2020) y director del Centro de Investigaciones en Salud – CEIS –Fundación Santa Fe de Bogotá (2003-2014). Así mismo fue director División Salud de la Fundación FES (1990-1999) y secretario de Salud del Valle del Cauca (2000).
Hasta el 30 de marzo el Dr. Carrasquilla vicepresidente de la Academia Nacional de Medicina y a partir de ese día, presidente de esta hasta 2025. Ha sido miembro del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud hasta 2009, también del Consejo Nacional de Salud de Colciencias, Junta Consultiva del Instituto Nacional de Salud y Consultor temporal de OMS, OPS, CIID/IDRC, OEA, Fundación Rockefeller, Unión Europea, Organización Andina de Salud a nivel internacional y para el Ministerio de Salud, Departamento Nacional de Planeación y otros organismos gubernamentales en Colombia.
La Academia Nacional de Medicina fue creada el 3 de enero de 1873, con el nombre de Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales y tuvo entre sus fundadores al médico vallecaucano Evaristo García. Según la Ley 2 de 1979 es entidad consultora del gobierno para todos los asuntos relacionados con la salud pública y la educación médica del pueblo colombiano. Llega ahora a su presidencia el bisnieto de Juan de Dios Carrasquilla Lema, cuyo hermano, Juan Antonio, la presidió entre 1889 y 1891.
El Programa Editorial de la Universidad del Valle estará presente en la celebración de los 35 años de la Feria Internacional del Libro de Bogotá -FILBo, evento que tendrá lugar del 18 de abril al 2 de mayo en Corferias y cuyo país invitado de honor será México.
El tema principal de la FILBo para esta versión es Raíces, una palabra que se remonta al origen y que conlleva a celebrar las tres raíces de nuestra cultura –indígena, español y africana–; como soporte para tener conversaciones urgentes desde la sostenibilidad, el medioambiente, el género y la paz; y como fundamento, para hablar de los arraigos y desarraigos de las personas que migran.
En concordancia con el hilo conductor de esta versión, el Programa Editorial pondrá a disposición de los asistentes 36 novedades editoriales, dentro de las cuales se destaca la Colección Biblioteca Afrocolombiana de las Ciencias Sociales, compilación realizada por el Dr. William Mina Aragón, profesor de la Universidad del Cauca.
La Biblioteca Afrocolombiana de las Ciencias Sociales representa un logro enorme de corte político-epistémico en la medida que comienza a codificar la producción intelectual escrita de uno de los más importantes escenarios de pensamiento y política negra, del rico y diverso mundo afrocolombiano, desde su costa Caribe y la gran comarca del Pacífico, hasta los valles interandidos, los territorios afroandinos y afroamazónicos, y los espacios urbanos de la afrocolombianidad, afirma el Dr. Agustín Laó-Montes, profesor de la Universidad de Massachusetts Amherst (EE.UU.)
La colección está conformada por 15 volúmenes y es escrita, según lo señala el autor, por subjetividades reflexionantes afros que invitan a escucharnos desde el marco de la igualdad y la tolerancia. “Siempre fuimos visibles, tú me invisibilizaste… ahora es tiempo de que te pongas en nuestro lugar” interpela a los lectores el profesor William Mina.
Otras novedades editoriales que también serán exhibidas en esta edición de la FILBo son: Gabriel García Márquez a 40 años del Premio Nobel. Lecturas desde Suecia y Colombia, de Julián Vásquez Lopera y Juan Moreno Blanco; Vivienda y Cultura de Ángela María Franco Calderón; Parto como diría el obstetra de Wilmar Saldarriaga Gil, Javier Fonseca Pérez y Hoover O. Canaval Erazo y la emblemática Colección de Manuel Zapata Olivella, presentada por el profesor Darío Henao Restrepo.
El Programa Editorial de la Universidad del Valle divulga de forma universal el conocimiento científico y artístico que se gesta al interior de la Institución y es considerado como uno de los principales medios de producción y difusión de conocimiento en el suroccidente colombiano.
Informes a prensa: Comunicaciones Programa Editorial de la Universidad del Valle. Cel: 3185799007
La Fiscalía General de la Nación acaba de informar oficialmente que fueron capturados los dos presuntos responsables del asesinato de nuestras compañeras empleadas de la Universidad del Valle: María Elena Mendoza y Gloria Mendoza, ocurrido hace unas semanas en horas de la mañana, cuando ingresaban a laborar sobre la calle 86.
Según dicha información, una de las capturadas es una empleada de nuestra institución. Esperamos que se avance en la siguiente etapa de la investigación en la cual la justicia tomará en cuenta las pruebas de la Fiscalía para proceder a la eventual condena de los sindicados. El reclamo a la justicia ha sido una voz unificada de la comunidad universitaria para que no ocurra una situación de impunidad.
En lo concerniente a los detalles del proceso, cuando este sea de conocimiento público y seamos notificados por los canales legales, estableceremos las indagaciones administrativas a que haya lugar dada la condición de funcionaria pública de una de las capturadas. La Universidad del Valle está interesada, por supuesto, en que no haya ningún tipo de connivencia con delitos de diverso tipo que afecten a nuestra comunidad como ha ocurrido en este lamentable episodio.
Edgar Varela Barrios
Rector,
Cali, 31 de marzo de 2023.
El pasado 22 de marzo la profesora Ángela Franco y la profesora Jubilada Gilma Mosquera de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle lanzaron el libro Vivienda y Cultura. Modos de habitar el espacio urbano y rural en Colombia en el auditorio del ICANH de Bogotá.
El libro Vivienda y Cultura. Modos de habitar y construir la vivienda en el espacio urbano y rural en Colombia presentado hace una semana por el Programa Editorial de la Universidad del Valle y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), en Bogotá, revela como las expresiones arquitectónicas y urbanísticas representativas de distintas regiones del país son una muestra de nuestra riqueza cultural.
Sus editoras, las arquitectas Gilma Mosquera Torres y Ángela María Franco, recopilaron durante tres años doce experiencias investigativas que abordan el vínculo entre vivienda y cultura en la región Caribe (San Andrés, alta Guajira, Sierra Nevada de Santa Marta y La Mojana), el litoral Pacífico (aldeas costeras y ciudades como Buenaventura y Tumaco), la región cafetera (Caldas, Risaralda y Quindío), el suroccidente andino (norte del Cauca y el caso particular de Cali) y el Amazonas (Leticia y Mocoa).

En palabras de la arquitecta Ángela Franco, el libro “aporta un acervo de información sobre la vivienda autóctona, tradicional y contemporánea que sirve como base para que se construyan proyectos de vivienda social capaces de ser sostenibles ambiental y económicamente, sin dejar de responder a las diversas culturas que existen en el país, tanto en las ciudades como en los contextos rurales”.
Cabe anotar que la presentación del libro suscitó el interés del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, del Departamento Nacional de Planeación, así como de distintas universidades y público en general, debido, según las editoras, a que este puede convertirse en un referente importante para definir proyectos de vivienda apropiados para las regiones y que cumplan con las expectativas planteadas en la reciente aprobada política de vivienda rural en Colombia.
Para la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle este libro es una evidencia de la importancia de investigar cómo está constituido el patrimonio cultural de una comunidad. En este caso, la investigación de las profesoras Gilma Mosquera y Ángela Franco nos permite entender los modos de habitar que tienen las comunidades, con sus respectivas formas de ocupación y aprovechamiento del entorno natural, las tipologías arquitectónicas y las formas de construir. En este sentido, amplía la comprensión acerca de que el territorio, la ciudad y las edificaciones son manifestaciones concretas y tangibles de valores culturales, referidos a formas de pensar el mundo material y espiritual, así como la producción y las relaciones sociales que determinan prácticas de ocupación de espacios individuales y colectivos.
Esta obra será presentada en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, en la Feria Internacional del Libro de Cali y en la inauguración de los salones de exposición de la Escuela de Arquitectura en la Ciudad Universitaria de Meléndez.

¿Sabías que 8 de cada 10 horas de trabajo de cuidado no remunerado son aportadas por mujeres? Este y otros datos fueron socializados el pasado 24 de marzo en el Auditorio Ives Chatain de la Universidad del Valle, como parte del estudio de la oferta y demanda de cuidado en Cali.
La investigación realizada por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad -CIEGMS de la Universidad del Valle, en alianza con la Secretaría de Desarrollo Social de la Alcaldía de Cali, corresponde a la etapa diagnóstica del Sistema Distrital de Cuidado, iniciativa que busca fortalecer la oferta de servicios de cuidado en Cali, así como reducir las brechas de género, contribuir a la igualdad de oportunidades y garantizar el el bienestar cotidiano de quienes ejercen trabajo de cuidado remunerado y no remunerado, al igual el de la población dependiente de cuidados.
Al encuentro de socialización asistieron organizaciones de mujeres, cuidadoras remuneradas y no remuneradas, así como estudiantes y personas interesadas en la reivindicación de las tareas de cuidado como pilares de la vida diaria.
“Esta es una investigación que pone sobre la mesa esas desigualdades que históricamente han cargado las mujeres y que coloca al cuidado como un factor de desigualdad social y de género. Para la Alcaldía de Cali el paso ahora es tomar los resultados y definir las intervenciones a realizar para brindar muchas más oportunidades no solamente para las personas que requieren cuidado, sino para bien para las cuidadoras en cuestiones de ascenso social”, explicó la coordinadora de la Subsecretaría de Género de la Alcaldía de Cali Mariela López.
La profesora Jeanny Posso, docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas e integrante del CIEGMS, enfatizó en el beneficio de las poblaciones de cuidadores y de personas con requerimientos de cuidado. “La oferta y la demanda de cuidado son temas cada vez más importantes en la estructura social y en la forma en que nos relacionamos en la sociedad. Mecanismos como el que saldrá de esta línea base que fue la investigación, benefician principalmente a las mujeres, pues son ellas las que históricamente han desarrollado actividades de trabajo en su entorno familiar, social y comunitario”, apuntó.
El estudio se realizó mediante una encuesta a 1525 hogares de la ciudad. En él se identificó que las mujeres dedican en promedio 7 horas y 50 minutos al día al trabajo de cuidado, mientras que los hombres dedican solo 3 horas. Además, se encontró que las mujeres racializadas dedican aún más tiempo al cuidado, con un promedio de 9 horas diarias.
La diferencia, de acuerdo con los hallazgos del equipo de docentes de la Universidad del Valle, se debe a las desventajas materiales que las mujeres enfrentan en su vida diaria. “La disparidad está relacionada con la falta de elementos materiales de apoyo, llámese una lavadora, un refrigerador la una lavadora, llámese un refrigerador, o incluso alguien con quién compartir las actividades en casa. Esto implica que las mujeres en mayor desventaja social requieren invertir más horas de tiempo para el trabajo de cuidado” comunicó la profesora Rosa Emilia Bermúdez, parte del equipo del CIEGMS.
La investigación también encontró que las mujeres en las zonas más desfavorecidas de la ciudad dedican más tiempo al cuidado que las mujeres en zonas más prósperas.
“En cuanto al análisis por territorios, se detectó que las zonas de oriente y ladera son las dos áreas con mayores desventajas. Las mujeres que viven en zona de ladera dedican más tiempo que las mujeres del oriente y, en menor medida, las mujeres del corredor centro norte, con posibilidades de estratificación más convenientes para el desarrollo de trabajos de cuidado”, complementó la docente.
Los resultados también revelaron que los hogares con niños menores de cinco años, personas con discapacidades y adultos mayores son los que más tiempo de cuidado requieren, lo que hace que las tareas sean aún más exigentes para las mujeres.
En ese sentido, el CIEGMS planteó un esquema de desafíos resumidos en tres R: la primera enfocada en Reconocer y visibilizar el trabajo de cuidado, que a menudo es invisible y no se reconoce como un trabajo valioso. La segunda es la Redistribución del trabajo de cuidado, de modo que no recaiga exclusivamente en las mujeres. Y la tercera es la necesidad de Reducir el tiempo total que se dedica a las tareas de cuidado a través de elementos que faciliten su realización.
Además de las tres R planteadas desde los hallazgos de la investigación, el Sistema Distrital de Cuidado plantea 2 más: Recompensar, referido a la creación de condiciones de trabajo decente, salarios dignos y entornos seguros para las y los trabajadores de cuidado remunerado. Finalmente, la R enfocada en Representar, dirigida a garantizar la representación plena y efectiva de las trabajadoras de cuidado en todos los niveles de decisión política.
Con su aporte desde diferentes etapas a la formulación de políticas públicas, la Universidad del Valle reitera el compromiso social expresado en su lema y se une a la pugna por la igualdad de oportunidades para las mujeres y por la valoración del trabajo de cuidados en término económico y social para lograr una sociedad más justa y equitativa.
La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita al lanzamiento del libro “Gabriel García Márquez a 40 años del Premio Nobel. Lecturas desde Suecia y Colombia” que se realizará este viernes 31 de marzo de 2023, a partir de las 6:00 pm, en el Auditorio Ángel Zapata, Biblioteca Mario Carvajal, Meléndez.
Este lanzamiento hace parte de Viernes de Letras, programa de extensión coordinado por la Escuela de Estudios Literarios.
En esta ocasión los invitados son los docentes Eric Rodríguez Woroniuk y Adolfo Cardona, bajo la coordinación y presentación del profesor Juan Moreno Blanco.
El libro “Gabriel García Márquez a 40 años del Premio Nobel. Lecturas desde Suecia y Colombia” es publicado por el Programa Editorial de la Universidad del Valle. Está dividido en dos partes. La primera, “García Márquez-Suecia” (13 artículos), contiene testimonios, análisis y perspectivas que permiten aquilatar y resignificar la atribución del Nobel al escritor colombiano; la segunda, “En coordenadas garciamarquianas” (10 artículos), brinda análisis de textos particulares de la obra del colombiano en época en que decae la perspectiva magicorrealista para dar lugar a análisis que se preocupan más de los contextos literarios, filosóficos, históricos y políticos-culturales cuyo conocimiento permite nuevas valoraciones de esta obra literaria leída en todo el mundo.
Viernes de Letras cuenta con el apoyo del Área Cultural División de Bibliotecas y de la Rectoría de la Universidad del Valle.
Estudiantes de la Universidad del Valle tuvieron una destacada participación en el VIII Concurso de Oratoria Nacional en Japonés, organizado por la Embajada del Japón y la Universidad de los Andes en Bogotá, el pasado 18 de marzo de 2023.
La ganadora del concurso y del primer puesto del Nivel Avanzado fue Diana Quintero, estudiante de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Escuela de Ciencias del Lenguaje
Víctor Loaiza, estudiante de la Maestría en Física, obtuvo el premio especial Nivel Avanzado. Sara Campos, estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, obtuvo el segundo puesto del nivel intermedio.
En total, 18 estudiantes de varias instituciones de educación superior participaron en el concurso. El evento fue patrocinado por Jica Colombia - Asociación de Empresas del Japón Mokuyokai - Japan Foundation, ente otros.
Las profesoras Natalia Kondo y Akemy Duarte Fujii son las docentes de lengua y cultura japonesa de la Universidad del Valle. Ellas apoyaron a los estudiantes para que participan en el mencionado concurso. Por parte de Univalle participaron tres estudiantes, todos ellos con una participación destacada.
Desde hace aproximadamente diez años los estudiantes de Univalle han participado de este importante concurso y han obtenido reconocimientos.
Felicitaciones a los estudiantes y sus profesoras por representar tan bien a la Universidad del Valle, así como por ayudar a expandir las posibilidades de estudio e intercambio.
En la imagen, de izquierda a derecha: Diana Quintero, estudiante de la Licenciatura en Lenguas Extranjeras, primer puesto en nivel avanzado; Víctor Loaiza, estudiante de Maestría en Física, premio especial Nivel Avanzado; Sara Campos, estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras, segundo puesto del nivel intermedio.
Una muestra de 70 fotos del teatro colombiano y caleño son la memoria que el profesor del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, Gabriel Uribe, inauguró en la Casa del Valle en Bogotá.
La exposición Memorias del teatro caleño, que se inauguró el pasado miércoles 22 de marzo en la Casa del Valle en Bogotá, es una recopilación que el profesor y artista del programa de Artes Escénicas de la Facultad de Artes Integradas Gabriel Uribe ha realizado en los últimos años y en la que se encuentran fotografías desde los años 70, 80 y 90 del teatro en Colombia, especialmente en Cali.
Este proyecto de creación, financiado por la Vicerrectoría de Investigaciones, contó con la colaboración del fotógrafo José Kattán, quien ayudó con la recopilación y restauración de aproximadamente 5.000 archivos fotográficos, que conservan la memoria de obras de grupos como el Teatro La Candelaria, la Escuela Departamental de Teatro en Bellas Artes, el Teatro Experimental de Cali, entre otros.
El profesor Gabriel Uribe expresó: “la muestra es un homenaje a los precursores del teatro en Colombia y una invitación a las nuevas generaciones para revitalicen su herencia. Esta muestra tiene la virtud de rescatar imágenes de eventos, personas, obras que no pudieron ser registradas en ningún otro medio, puesto que no era prioridad para la época el uso de tecnologías para conservar la memoria”.
Según el maestro Uribe, el proyecto de creación de este archivo recuperado, digitalizado y clasificado “se debe al apoyo brindado por la Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle, a la Biblioteca Mario Carvajal que tiene la meta de subir la mayor cantidad de fotos de las 5000 recopiladas a su repositorio, a la Facultad de Artes Integradas que financió la impresión y transporte de la muestra a Bogotá y a la Casa del Valle por acogerla”.
El decano de la Facultad de Artes Integradas Cristian Chamorro Rodríguez y la profesional de la Oficina de Extensión Sandra Chavarro acompañaron al profesor Gabriel Uribe en el acto de inauguración, convencidos de que fortalecer la memoria del teatro nos recuerda la importancia de acompañar a los actores y actrices en formación del programa de Artes Escénicas de la Universidad del Valle.
Esta exposición estará durante dos meses en la Casa del Valle y podrá visitarse de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.
De izquierda a derecha: el maestro Gabriel Uribe; la profesional de Extensión de la Facultad de Artes Integradas Sandra Chavarro; la exministra de Cultura Patricia Ariza; el decano de la Facultad de Artes Integradas Cristian Chamorro; y el director de la Casa del Valle, Diego León Giraldo.
Con este eslogan acuñado por el movimiento feminista en el mundo se encabezan muchas de las marchas en las que participa la Ruta Pacífica de Mujeres. Gloria Inés Montoya Duque, quien ha investigado sobre el papel político de esta organización dentro de las coyunturas sociopolíticas más recientes del país, fue la invitada a la pasada sesión de las Charlas de los Viernes, organizadas por la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas.
Montoya es egresada del Departamento de Ciencias Sociales de Univalle, doctora en Ciencias Sociales de la FLACSO y actualmente se desempeña como profesora de la Universidad del Pacífico. Su trabajo de investigación analiza el carácter de este movimiento en Colombia y su rol en la sociedad, en la búsqueda de paz y contra toda forma de violencia hacia la mujer.
La Ruta Pacífica de las Mujeres es un movimiento de carácter feminista y pacifista que nace en 1996 como una acción de rechazo por parte de una red de mujeres a una de las masacres ocurridas en Mutatá, municipio del suroccidente antioqueño. La premisa ha sido que las mujeres tengan una postura política frente la paz. El colectivo se amplió con un encuentro realizado en Medellín en el que participó otra organización de mujeres de Antioquia que promovía la No Violencia durante los años en los que se intensificó el conflicto.
El movimiento se consolidó en medio de la guerra a través de acciones colectivas como marchas, caravanas que recorrían las zonas afectadas por el conflicto y el acompañamiento a las mujeres en los territorios, a partir del cual se crearon nuevas organizaciones que ampliaron la red.
“La perspectiva feminista con que inició el movimiento interpela a diferentes estructuras de poder como el Estado, los grupos armados y en general, al ejercicio del patriarcado en todas las esferas de la vida social. Por otro lado, en su carácter pacifista, la organización busca una transformación de la sociedad y la salida negociada al conflicto. En su proceso de consolidación y después de la implementación de la Ley de Justicia y Paz, el discurso del movimiento se transformó para hacer una exigencia mayor por la reparación y el derecho a la verdad de las víctimas”, señala la profesora Montoya.
La Ruta está compuesta por mujeres representantes de 300 organizaciones cuyo trabajo tiene impacto en más de 142 municipios de 18 departamentos del país: Antioquia, Atlántico, Bogotá, Bolívar, Caldas, Caquetá, Cauca, Guajira, Chocó, Huila, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Santander y Valle del Cauca.
El movimiento contribuyó en la salida negociada del conflicto con la guerrilla de las FARC. “En una de sus marchas más importantes en el 2015, la Ruta logró crear una agenda colectiva de mujeres con aquellas que habían sido víctimas. También tuvo representación en el proceso de negociación y como logro más importante contribuyó a que el Acuerdo tuviera perspectiva de género, sentido de reparación de las víctimas y una búsqueda de transformación de las condiciones actuales para las mujeres”, apunta la investigadora.
Montoya también expone que, desde su rol político, la Ruta consigue romper el sentido de subordinación y contraponerse desde abajo, desde las clases subalternas. “La Ruta tiene una dimensión de clase muy importante. Las redes de mujeres que la conforman son campesinas, desplazadas, trabajadoras y obreras”, indica la investigadora.
Una de las estrategias de trabajo de esta organización es la formación y la investigación que también tiene en cuenta las perspectivas de clase, etnia y género de las mujeres que conforman la red. “Así lograron incidir en procesos de cambio, en las políticas públicas y en la implementación de los Acuerdos de Paz”, afirma Montoya, quien también recuerda que Alejandra Miller, líder de la Ruta, fue integrante de la Comisión de la Verdad, a la que el movimiento aportó como puente de enlace en los territorios con muchas mujeres víctimas.
La Ruta Pacífica de Mujeres cuenta con aliados como el Observatorio femenino, UNIFEM y otros colectivos que hicieron parte de la misma organización como La Casa de la Mujer. Además, mantiene relaciones con otras ONG 's que trabajan procesos en torno a la paz en el país, como el Movimiento de Víctimas y la Asamblea por la Paz. Así mismo, con el movimiento indígena del suroccidente colombiano y el movimiento afrodescendiente. De igual manera, la Ruta tiene alianzas internacionales que cooperan para el sostenimiento de sus centros de apoyo, proyectos de formación, la creación de asociaciones productivas de mujeres, atención y capacitación en derechos humanos, entre otros temas, en los que la mayoría de las beneficiarias han sido víctimas del conflicto o de violencias basadas en el género.
Después de su participación en el proceso y en los Acuerdos de Paz, las actividades de este movimiento de mujeres continúan. “Actualmente, la Ruta y otros colectivos feministas siguen marchando en el Día de la No Violencia contra la Mujer o el Día Internacional de la Mujer. Con su acompañamiento al Proceso de Paz y la participación en la Comisión de la Verdad se generó un proceso de institucionalización del movimiento. Sin embargo, la Ruta mantiene un sentido crítico y no pierde su propósito de reivindicación profunda de transformar la sociedad, rompiendo relaciones de poder y subordinación”, indica la socióloga.
En América Latina, la Ruta ha establecido alianzas con otras organizaciones y colectivos feministas, sobre todo de mujeres defensoras de los derechos humanos. “El trabajo realizado por esta organización en medio de la guerra es reconocido a nivel mundial como una experiencia ejemplarizante”.
Para Montoya, además de que esta organización materializa la relación de lucha contra distintas estructuras de poder, crea el ‘poder-hacer’, es decir, desarrolla una expresión propia y una propuesta independiente que son reconocidas por la sociedad, con una identidad que integra la reivindicación de género, clase y etnia.
La socióloga destaca que “para la Ruta Pacífica de las Mujeres la construcción de la paz es una proyección reivindicativa de larga duración y profundos cambios en la sociedad y como parte de sus estrategias de lucha, esta red contribuye a establecer un diálogo con el Estado”.
La Ruta acoge distintos feminismos, posturas, tendencias y concepciones. “Es un punto de encuentro, mediación y creación de propuestas colectivas para la paz y la no violencia hacia la mujer”, puntualiza.