En los próximos días inicia la construcción de la segunda fase en el campus La Carbonera de la sede Palmira de la Universidad del Valle, con la construcción de un edificio con una inversión cercana a los nueve mil 800 millones de pesos.
El Sistema Nacional de regalías aportará cinco mil 500 millones y el resto estará a cargo de la misma Universidad.
El nuevo edificio construido en un área de tres mil metros cuadrados, tendrá tres niveles e incluyen 11 aulas de clase, una biblioteca de dos pisos, nueve salas de estudio y otras áreas comunes. Adicionalmente, cuando se realice el traslado de la biblioteca, se habilitarán tres nuevos salones en el espacio donde se encuentra ubicada en la actualidad.
De acuerdo el rector de la universidad Édgar Varela Barrios, “esta nueva construcción en Palmira permitirá duplicar la capacidad de cupos de la sede, y en futuro, pasar de dos mil cien estudiantes que tiene la sede actualmente a cuatro mil alumnos”.
Para Luis Alfonso Escobar, director de la Sede Palmira, esta ampliación del campus La Carbonera es resultado del esfuerzo arduo y el trabajo conjunto con los estudiantes del campus, las directivas de la Universidad del Valle, la representación estudiantil y la Gobernación del Valle para los brindar espacios necesarios para el fortalecimiento de la sede y todo el Sistema de Regionalización en los próximos años.
La ampliación del campus La Carbonera hace parte del plan plurianual de inversiones 2017-2020, dentro del que se encuentran obras de infraestructura de gran importancia como la remodelación del Centro Deportivo Universitario de San Fernando, la terminación del campus Las Balsas de la Sede Zarzal, la construcción del CDU de la Sede Pacífico, entre otros proyectos de alto interés para el crecimiento de la Universidad del Valle y la región.
“La idea de una paz como sucedáneo de la guerra no nos ha permitido ver lo que ha acontecido en el escenario mismo de las violencias”, afirma el profesor Mario Hernán López Becerra, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad del Cauca, quien estuvo en la Universidad del Valle invitado por la Maestría en Intervención Social de la Escuela de Trabajo Social, para hablar de la ‘paz imperfecta’, una concepción que pretende reconocer la paz como una realidad dinámica e inacabada.
“Somos una fábrica de paz o paces, de acciones de paz que ha sido opacada por el ruido de las violencias”, afirmó el profesor López Becerra.
El académico, hizo un recorrido por las diferentes concepciones sobre la paz. Mencionó como, en la I y II Guerra Mundial, la preocupación se centraba en crear estrategias para terminar la guerra. De allí que, la investigación sobre la paz se confundió con la de la guerra buscando los factores detonantes de la misma, pues se pensó que al descubrirlos se podrían crear estrategias para contenerla, lo que se ha llamado la ‘paz negativa’. Este periodo coincidió con la agenda de investigaciones en la sociología y las ciencias sociales en Colombia, influenciada por la violentología, que indagaba sobre las causas, orígenes, dinámicas y daños de la violencia en Colombia.
“Obviamente hay que seguir haciendo el trabajo de las violencias en Colombia, pero hoy estamos dado un giro epistemológico en torno a la construcción de paz, para mirar aquello que ha desatado el potencial humano en medio del conflicto y la violencia”.
Posteriormente, finalizada la guerra, aparece la ‘paz positiva’, que lleva a la creación del Instituto de Investigación para la paz en Oslo, y da paso a una concepción donde se hace énfasis en el desarrollo y satisfacción de las necesidades de seguridad, bienestar, libertad e identidad de la población.
En América latina, en los 60, bajo este mismo contexto, el debate se va a asociar con mayores garantías democráticas, demandas sociales, y una concepción ideologizada de la paz.
El profesor López Becerra se refirió luego a los cambios que la idea de la paz toma en los años 90, cuando el análisis y la acción se trasladan del campo de las violencias al terreno de los conflictos.
“Eso implica pensar que los conflictos son inherentes a la condición humana, y, en la medida en que los conflictos en cualquier nivel: interpersonales, comunicatorios, locales, regionales, se puedan regular o transformar, se convierten en una experiencia de paz. Por eso hablamos de paz territorial, comunitaria, social, múltiple o de distintos tamaños de experiencias de paz”.
Punto de vista que algunos han señalado de conservador, pero que, de acuerdo con el trabajo del profesor, son experiencias micro o macro que, al agregarse, tienen efectos transformadores importantes.
“Es en este sentido, de la regulación de conflictos y bajo este tipo de transformación, que podemos hablar no de una paz en singular sino de paces”.
Finalmente, expuso el trabajo que la Universidad de Caldas ha venido desarrollando en la región cafetera afectada por el conflicto desatado por diferentes actores sociales armados, convirtiendo este acercamiento en una manera de hacer política pública pensando más en procesos vivos para la movilización social que en producción de información estrictamente académica.
“Es decir, las ideas de paces como transformaciones de conflictos en una política pública como construcción colectiva”.
Para reconocer su trayectoria docente e investigativa, la Escuela de Ciencias del Lenguaje realizó recientemente un homenaje a los profesores Tina Villarreal, Homero Sarria, Gerber Samacá y Gladys Stella López. Este acto se realizó en la Sala Baena de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle, Sede Meléndez.
Este Homenaje inició con unas palabras de la directora de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, la profesora Amparo I. Huertas quien con sus palabras destacó la labor del maestro como el ser valioso a quien se le atribuyen diferentes facetas como ser humano, académico, intelectual, retomando así las palabras del profesor Javier Tafur presente en el auditorio.
Los profesores organizadores del evento con sus intervenciones resaltaron el papel de cada uno de los homenajeados.
La profesora Tina Villarreal fue recordada por su contribución a la pedagogía, la cual estuvo acompañada de amor y ternura. La docente se destacó por ser una persona solidaria, además de esto, fue recordada por las invitaciones a celebrar con una copa de vino el día del profesor.
El profesor Homero Sarria fue descrito como una persona muy dedicada a su profesión, un profesor que reforzaba sus explicaciones con anécdotas, un investigador y crítico de la redacción en español.
El profesor encargado del homenaje al profesor Gerber Samacá lo recordó como una persona alegre, y como un docente amable, comprometido con sus proyectos de investigación, un profesor con “una vena de artista”.
La profesora Gladys Stella López fue destacada como una persona alegre, solidaria, además de buena bailadora. La profesora Gladys fue reconocida como Decana de la Facultad de Humanidades, profesora distinguida del año 1992 y directora de la Escuela de Ciencias del Lenguaje.
De igual manera, hizo intervención el profesor Javier Tafur con sus palabras y lectura del poema “Gratitud al sembrador”.
El profesor Homero Sarria designó el evento como un Encuentro universitario. Se refirió a la Universidad como un lugar importante donde se debe ir más allá de las aulas de clases. Hizo la invitación a escuchar a los estudiantes, a conocerlos, a dialogar con ellos quienes pueden aportar ideas muy valiosas. Hizo también un llamado a valorar a la gente de nuestra Patria.
El profesor Gerber Samacá hizo una reflexión sobre la importancia de enfrentar el miedo para poder encarar la vida cotidiana. Sus palabras estuvieron llenas de gratitud y nostalgia por este reconocimiento a su labor docente y su entrega a la institución.
La profesora Gladys Stella López agradeció a los colegas y principalmente a la Universidad del Valle como su proyecto de vida. Destacó a los demás colegas homenajeados como al profesor Homero con quien ella era capaz de entablar una conversación sobre todos los temas además de los académicos. Del profesor Gelber se refirió como una persona afable y cariñosa, muy comprometido con lo que hace. De la profesora Tina mencionó que era una persona apasionada por la docencia. Agradeció a todos los estudiantes que se hicieron presentes en el evento.
De esta manera, el evento se convirtió en una oportunidad para destacar las trayectorias de vida de los docentes que se encargaron de formar a los futuros profesionales sembrando en ellos conocimiento, entrega, dedicación para que construyan aulas de clase más abiertas al diálogo y a la reflexión.
El Consejo Superior de la Universidad del Valle entregará el Reconocimiento a la Mujer Investigadora en Ciencia Tecnología e Innovación, del Valle del Cauca 2020 a Mabel Gisela Torres Torres, actual Ministra Nacional de Ciencia y Tecnología.
Este reconocimiento se entregará en una ceremonia que se realizará el próximo 9 de marzo, en el Hotel Intercontinental de Cali, como parte del Galardón de la Mujer Vallecaucana, que organiza la Gobernación.
El Galardón de la Mujer Vallecaucana tiene el propósito de exaltar la Labor y el liderazgo de las mujeres que luchan por elevar los niveles de participación, de afirmación femenina y de construcción de sociedad.
Mabel Gisela Torres Torres es la primera ministra de Ciencia y Tecnología e Innovación en Colombia. La científica, de Bahía Solano, es bióloga química y magister en Microbiología de la Universidad del Valle. Tiene un doctorado en Ciencias Biológicas y PhD en Sistemática de hongos de la Universidad de Guadalajara.
También posee un magíster en Innovación y Emprendimiento realizado bajo la modalidad de doble titulación Business School OBS en la Universidad de Barcelona (España).
Mabel Gisela Torres Torres es la fundadora de la empresa Selvacéutica de Chocó y docente de la Universidad Tecnológica del mismo departamento.
Esta chocoana ha dedicado la mayor parte de su vida a la academia y la ciencia. Nació el 13 de junio de 1972 en Bahía Solano y en 1988 ingresó a la Universidad del Valle en Cali a estudiar Biología-Química, título que le fue concedido en 1993.
Entre 1994 y 1998 realizó una maestría en la misma universidad en Microbiología al tiempo que trabajaba en un proyecto de investigación sobre la ‘Quimioprevención del Cáncer Gástrico’ en la misma institución.
Desde enero de 1998 hasta agosto del mismo año, fue docente de Microbiología en la Universidad Tecnológica de Pereira. Un año, después, y hasta el 2002, trabajó como docente de Microbiología Ambiental en la Universidad Tecnológica del Chocó.
Así mismo, entre agosto de 1998 y marzo de 1999, fue asesora científica del Laboratorio Departamental de Referencia DASALUD de Chocó, y también se desempeñó como Jefe de Control de Calidad de las Empresas Públicas de Quibdó, cargo en el que estuvo hasta junio de 2003.
En agosto de ese mismo año, Torres viajó a México donde se doctoró en Ciencias Biológicas en la Universidad de Guadalajara. Su tesis de grado ‘Sistemática de Ganoderma P. Karst. Aspectos morfológicos, moleculares y químicos’ fue laureada y recibió el título en agosto de 2007.
En ese mismo año, realizó una estancia posdoctoral de un año en la misma Universidad en ‘Bioprospección Y Sistemática de Hongos’.
Regresó al país en 2012, y hasta el 2016, se desempeñó como Directora Ejecutiva el Centro de Investigación e Innovación 'BioInnova' de la Universidad Tecnológica del Chocó 'Diego Luis Córdoba'. Esta es una estrategia Nacional con trascendencia local, regional y mundial para liderar el desarrollo de la biodiversidad colombiana como recurso económicamente sostenible de las comunidades locales, regionales y nacionales.
De forma paralela a esta labor, en el año 2015 creó su propio centro de Investigación, Innovación y Desarrollo (Selvecéutica SAS) a través de la cual se desarrollan productos con valor agregado. Un nuevo modelo de producción que reconcilia ciencia, saberes ancestrales y economía desde su empresa de productos cosméticos y terapéuticos.
En junio de ese año, la nueva Ministra obtuvo un magíster en Innovación y Emprendimiento realizado bajo la modalidad de doble titulación Business School OBS en la Universidad de Barcelona (España).
Entre los reconocimientos recibidos se destacan, entre otros, el premio 'Afrocolombiana del Año' en la categoría Ciencia y Tecnología, otorgado por Fundación Color de Colombia - El Espectador; Globalizer Programa, Innovadora Social del mundo, otorgado por Ashoka-IKEA, Delf-Holanda; 'The BestCoo', categoría Social, otorgado por Coomeva Cooperativa, Quibdó; Fellows Ashoka, otorgado por Ashoka, USA y fue ganadora del Concurso Docente de Excelencia de la Universidad Nacional de Colombia, entre otros.
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación será el ente rector de la política de ciencia, tecnología e innovación que genere capacidades, promueva el conocimiento científico y tecnológico, contribuya al desarrollo y crecimiento del país y se anticipe a los retos tecnológicos futuros, siempre buscando el bienestar de los colombianos y la consolidación de una economía más productiva.
La conferencia 'De la Sonorización a la Cognición Aumentada' a cargo del Doctor en Diseño y Creación Héctor Fabio Torres, dará apertura a las clases de la primera cohorte de la Maestría en Música de la Universidad del Valle. En este espacio se presentará cómo a partir de las interfaces cerebro-ordenador y el uso de señales cerebrales se pueden crear composiciones sonoras.
El profesor Héctor Fabio Torres es Magíster en Diseño y Creación Interactiva y Licenciado en Música. Completa más de 12 años de trabajo en torno a la electroacústica y los nuevos medios y más de 6 años enfocado al análisis de la relación Música, cerebro y computador. A partir de este último es como llega a la sonificación a partir del uso de señales cerebrales.
Como parte de su proceso investigativo, el profesor Torres desarrolló un prototipo que capta desde un casco las señales bioeléctricas producidas por el cerebro humano y envía la información al software Brain-Score, que traduce las señales sonidos atonales.
En una entrevista realizada por El Espectador, el profesor Héctor Fabio Torres, aseguró que la lectura e interpretación de las señales cerebrales en unión de la inteligencia artificial tiene el poder de generar grandes cambios en la forma como la tecnología asiste a las personas en condición de discapacidad en las próximas décadas.
Si quieres conocer más sobres este prototipo y aspectos como su relación con la inclusión social o el paradigma que abre en materia de composición e interpretación musical. Acompáñanos mañana.
Fecha: jueves 13 de febrero
Lugar: Auditorio Carlos Restrepo, Universidad del Valle - Campus de Meléndez
Hora: 6:00 p.m.
Inscripción:
https://forms.gle/MRPLvPb2Skt2S9q87
Entre el 21 de febrero y el 19 de junio de 2020 se realizará el undécimo ciclo de Viernes de Letras, programa de conversatorios con autores nacionales e internacionales que organiza la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
Con esta edición, Viernes de Letras arriba a cinco años de realización ininterrumpida. El presente ciclo se compone de diez conversatorios en total, entre los que se encuentran autores como Jotamario Arbeláez, Alejandro González Puche, Alfonso Rubio, Sonia Truque, Óscar Perdomo Gamboa, entre otros.
En este undécimo ciclo, los conversatorios se efectuarán en el ya acostumbrado Auditorio Ángel Zapata (Universidad del Valle - sede Meléndez), y como escenarios alternos estarán el Teatro Esquina Latina y la Biblioteca del Centenario.
Esta nueva temporada de Viernes de Letras se realiza con el apoyo del Área Cultural División de Bibliotecas y de la Rectoría de la Universidad del Valle, del Teatro Esquina Latina y de la Biblioteca del Centenario.
Como producto de una investigación interdisciplinar, un grupo de profesores y estudiantes de posgrado de la Universidad del Valle desarrollaron un nuevo cemento óseo, patentado por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio.
“Kit de cemento óseo acrílico que comprende quitosano, óxido de grafeno, apatita, ácido poliláctico, cloruro de estroncio y comonomeros alcalinos” es el nombre de ésta nueva patente que le otorgaron a la Universidad del Valle.
El material cementante es utilizado en operaciones ortopédicas para fijar y pegar prótesis al hueso. Este desarrollo contó con el apoyo financiero del sistema general de regalías.
La investigación se desarrolló en los laboratorios de tres facultades o dependencias académicas y cada una de las cuales tenía su equipo de investigación que se ocupó de una parte del proyecto.
La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas aportó un grupo de investigadores en química que se ocupó de la síntesis de los polímeros biodegradables.
La Escuela de Ingeniería de Materiales de la Facultad de Ingeniería procesó los polímeros para obtener el cemento.
Los investigadores de la Facultad de Salud realizaron pruebas en los modelos vivos. En este caso las pruebas se realizaron en ratas con implantes subcutáneos, conejo con aplicaciones en el fémur; por último, se hicieron pruebas en cerdos, donde se realizaron implantes con resultados satisfactorios.
Las pruebas en humanos aún no se han realizado pues se esperan nuevos resultados con animales, para pasar a esta fase. Los cementos óseos son materiales empleados por cirujanos y ortopedistas para la fijación de prótesis articulares o dentales. Usualmente son dos componentes, una ampolleta de color oscuro y una bolsa estéril donde viene un componente sólido.
El cirujano mezcla ambos componentes y forma una pasta con la que impregna el hueso y la prótesis. El cemento endurece mediante una reacción de polimerización (exotérmica) que pega la prótesis al hueso.
Los cementos óseos convencionales que se encuentran en el mercado presentan algunas deficiencias en su aplicación como la generación excesiva de calor que puede quemar el tejido circundante y producir necrosis térmica de parte del hueso cementado.
También se pueden presentar problemas con el monómero o materia prima básica del material cementante que no alcanza a polimenizar y puede generar necrosis química. Otro problema que presenta este tipo de procedimiento es la presencia de infecciones por bacterias. Todos estos inconvenientes disminuyen el tiempo de fijación hueso-prótesis, que en procedimientos satisfactorios varía entre 7 y 10 años.
A partir de los inconvenientes generados por los cementos óseos convencionales, se decidió iniciar una investigación que contribuya a mejorar las formulaciones existentes para obtener características bioactivas, mecánicas y bactericidas superiores a las que se comercializan actualmente.
La ventaja principal que presenta este nuevo cemento óseo que se desarrolló en la Universidad del Valle es la mejora en la asimilación del material, gracias a los componentes de la formulación que en su mayoría son naturales.
Otras de las ventajas es la formación de hueso. Agregando nuevos componentes biológicos a la formula del cemento se busca promover la formación de hueso, de esta manera mejora la unión no solo desde el punto de vista mecánico, que a través de la interacción del cemento el hueso y el metal se cree hueso.
-Mejorar el trato a las infecciones que se presentan con los cementantes tradicionales, por medio de la inclusión de componentes que tengan propiedades antibacterianas.
-Incrementar el tiempo en que se debe realizar la operación para reemplazar el cemento desgastado.
-Evitar que se presente muerte de tejido por el excesivo calor producido al momento de la reacción exotérmica del cemento.
-Se cambiaron los componentes como el cloruro de circonio que sirven para visualizar el pegante en una radiografía, por materiales que son mejor asimilados por el cuerpo.
La investigación y la patente son el resultado de un trabajo realizado por un equipo conformado por profesores e investigadores de la Universidad, entre los figuran, José Herminsul Mina de la Escuela de Ingeniería de Materiales; Carlos Humberto Valencia de la Escuela de Odontología; Liliana Salazar Monsalve, María Carolina Pustovrh Ramos y Mario Alejandro Ortiz de la Escuela de Ciencias Básicas de la Facultad de Salud; Héctor Fabio Zuluaga Corrales de la Escuela de Ciencia Naturales y Exactas. Además, las estudiantes de posgrado de la Facultad de Ingeniería, Mayra Eliana Valencia Zapata, Karen Jesenia Lozano Nieva, Natalia Marcela Hurtado Chávez.
En la investigación también participó el egresado de pregrado y doctorado de la Universdad del Valle y actualmente profesor de la Universidad del Atlántico, Carlos David Grande Tovar.
Gracias a esta investigación podemos ver como la academia aborda un problema desde diferentes tipos de ramas del conocimiento en busca de una solución.
La Exposición El Último Testigo está compuesta por una serie de cortometrajes documentales que pone en escena historias que acontecieron hace décadas, de las que solo queda un último testigo. Esta exposición estará alojada en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle hasta el próximo 26 de febrero.
El acto central tendrá lugar en la Sala Mutis el próximo jueves 13 de febrero a las 6:00 p.m. con un conversatorio por parte de los autores de la obra. Igualmente, como parte del componente pedagógico de esta exposición se realizarán visitas guiadas, acompañadas de una charla sobre el proceso y objetivo de la exposición.
Apelando a la nostalgia y el recuerdo, la serie habla de oficios, maneras de amar, de habitar el mundo y de relacionarse, que pertenecen a otra época, que parece muy distante por los cambios frenéticos que ha vivido la humanidad en los últimos cien años. Como se puede deducir, son piezas emotivas que, a través de la memoria, reflejan la realidad latinoamericana de comienzos del siglo XX: cómo era el mundo y la gente cuando el planeta parecía más grande e inabarcable.
La muestra fotográfica surge de la serie documental El Último Testigo, y es el resultado de la visión que tiene dos jóvenes profesionales graduados en universidades caleñas, su director, Alejandro Montenegro, graduado de la PUJ, en convertirla en una multiplataforma que permita enriquecer la obra audiovisual complementada con la fotografía y la experiencia multimedial.
Bajo esa misma premisa Álvaro Ruales, comunicador social de la Universidad del Valle retrató a cada uno de los personajes y sus objetos entre su cotidianeidad y la grabación de la serie. Piezas fotográficas exhibidas que dan a conocer a cada uno de nuestros ilustres personajes, presentados desde una imagen que intenta manifestar un poco de su historia, y se expone en reconocimiento a sus logros a través desde esta propuesta transmedia.
Para vivir la experiencia dentro de la muestra fotográfica y conocer la historia de cada uno de los personajes, cada foto cuenta a su lado con un código QR que debe ser escaneado desde un teléfono inteligente, y lo remite de manera directa a ver la historia documental.
Consideramos relevante hacer un reconocimiento al esfuerzo y la dedicación de cada uno de los integrantes de la Agencia Buena Movida, donde nació y se desarrolló esta idea de hacer producción audiovisual complementada a través de multiplataforma medial.
Se invita a la comunidad universitaria y caleña en general a participar de esta exposición, cuya entrada es libre.
Informes: Área Cultural - División de Bibliotecas
3212974 - 3212955
El profesor de la Universidad del Valle Clemente Díaz cumplió 86 años de edad y la mayor parte de su vida la ha dedicado a mejorar su calidad como intérprete de la guitarra.
Su relación con el instrumento inició a los ocho años de edad, pues su padre era músico y aunque su familia no tenía suficientes recursos, desde el momento que tomó en sus manos una guitarra supo que quería estudiar música; así que con mucho esfuerzo se matriculó y se graduó años después en el Conservatorio de la Universidad el Cauca.
Con su título bajo el brazo regresó a Cali donde solo encontró trabajo de serenatero. Un día, en plena juventud, decidió que no pasaría su vida haciendo lo mismo y dejó a Cali para regresar a Popayán en busca de oportunidades; y, efectivamente, poco tiempo después encontró una.
La hija del candidato a la Presidencia de la República Guillermo León Valencia se casaba, así que el novel músico decidió arriesgar el todo por el todo y se coló en la celebración, pues no figuraba en la selecta lista de invitados.
En medio de la fiesta pidió que lo escucharan tocar la guitarra y aunque era un desconocido para la familia Valencia, le dieron la oportunidad. Por supuesto, Clemente Díaz se lució de tal manera que se convirtió en el centro de atención, el candidato a la Presidencia le otorgó el título de “mejor guitarrista del mundo” y prometió darle una beca para ir a estudiar a Europa si él ganaba las elecciones a la Presidencia.
En 1962, Guillermo León Valencia se posesionó como Presidente de Colombia y uno de sus primeras órdenes fue para cumplir la promesa al guitarrista.
Días más tarde Clemente Díaz viajaba en barco hacia España con rumbo al Conservatorio Real de Madrid. Luego estudió en el Conservatorio Superior de Málaga, donde se graduó.
De la península Ibérica se fue para Bélgica donde cursó algunas asignaturas en el Conservatorio Royal de Bruselas y continuó en el Conservatorio de Holanda. Mientras tanto dedicaba parte de su tiempo a la docencia en instituciones superiores de música en las ciudades de Heldober y Helboug.
En Europa subsistía con los cursos que dictaba y hasta fue finalista en concursos de música. Todo iba viento en popa, pero su deseo de regresar a Colombia fue en aumento y, entonces aceptó una plaza de docente en el Conservatorio de Música de la Universidad del Cauca. De allí pasó como profesor a la Universidad Nacional de Colombia, luego a la Universidad Pedagógica Nacional y de ahí al Conservatorio Antonio María Valencia, en Cali.
Aunque había trabajado en instituciones de educación superior de Europa y en las mejores de Colombia, su nuevo sueño era vincularse a la Universidad del Valle y, hace justamente 23 años, se abrió una convocatoria docente e ingresó como profesor.
Después de haber ganado varios renombrados premios como compositor y como intérprete, cuando le preguntan cuál ha sido su mayor logro en la vida, no duda en responder: “formar estudiantes que han ganado reconocimiento como guitarristas a nivel nacional e internacional. Incluso, gracias al método que uso he logrado formar como grandes guitarristas a jóvenes que parecían no tener cualidades para rasgar este instrumento que es el más difícil de todos”.
Otro de mis grandes orgullos, explica el profesor Clemente Díaz, quien se retira de la Universidad por la Ley de retiro forzoso que obliga a jubilar a los docentes a los 75 años de edad, “es el libro Secretos técnicos para la guitarra clásica que escribí durante el año sabático que me concedió la Universidad y que ha tenido buena acogida por docentes, egresados y estudiantes de música” explicó. Uno de los evaluadores del libro dijo que es la mayor investigación sobre la guitarra que se ha hecho en Colombia y en posiblemente Latinoamérica.
Una investigación sobre la estructura y funcionamiento del narcotráfico en Cali y Colombia, desde 1960 hasta el 2018, será presentada este viernes 14 de febrero de 2020, como sustentación de la tesis del estudiante del Doctorado en Sociología de Univalle Gildardo Vanegas Muñoz.
La sustentación de la tesis titulada “Cultura y barbarie. Los avatares de la saga del narcotráfico en Cali. 1960-2018” se realizará en el marco de Charlas de los Viernes a las 10:00 a.m. en el Auditorio Antonio J. Posada, campus de Meléndez de la Universidad del Valle.
En el trabajo se reconstruyen las trayectorias de siete generaciones que conforman la saga del narcotráfico en la ciudad, para develar sus dispositivos, sus colusiones con el mundo legal en la zona gris y las convenciones sociales que se empezaron a instalar desde la década de 1960.
El Doctorado en Sociología de la Universidad del Valle es único en su orden, a nivel nacional, siendo Gildardo Vanegas el primer estudiante en obtener dicho título en Colombia.
El trabajo de investigación fue dirigido por el profesor Alberto Valencia Gutiérrez, Doctor en Sociología de la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, con sede en parís.
“Cultura y barbarie. Los avatares de la saga del narcotráfico en Cali. 1960-2018”
El surgimiento y desarrollo del narcotráfico en Colombia en general y en Cali en particular, responde a encadenamientos de condiciones globales, regionales y locales, impredecibles hechos históricos, movimientos geopolíticos e individuos oportunistas que lograron un lugar prominente en complejos escenarios.
Además de las condiciones generales que permitieron el surgimiento de esta actividad, se deben sumar los aprendizajes acumulados de viejas redes de contrabando, las conexiones con narcotraficantes de distintas nacionalidades –no solo estadounidenses–, la experiencia de la violencia política desde los años 1940, un entorno institucional precario, una pobre contención política, la limitada inclusión de amplios sectores de la población a procesos productivos legales, la difusión de ciertas ideas que exaltan el logro económico por el camino que sea, las ingentes ganancias que desde el principio generaron los negocios ilegales y la venalidad en todos los órdenes, entre otros muchos aspectos.
En el trabajo se reconstruyen las trayectorias de siete generaciones que conforman la saga del narcotráfico en la ciudad, para develar sus múltiples dispositivos, sus colusiones con el mundo legal en la zona gris y las convenciones sociales que se empezaron a instalar desde los primeros años de la década de 1960 y que se observan en el presente. Si bien hay un acento en las personalidades y en las rutas que siguieron, pero menos para exaltar una condición individual extraordinaria y más como estrategia para recuperar los procesos y cambios que estos hombres anunciaron.
El énfasis en las generaciones permite eludir una cierta tendencia que ha dominado los estudios sobre narcotráfico y buena parte de la producción no académica (estos últimos, por supuesto, están exentos de crítica dado su carácter), relacionada con el papel de ciertas personas que por voluntad propia desencadenarían las derivas que ha seguido el narcotráfico. Por supuesto existen personas fácilmente identificables, pero hay que ir más allá dando cuenta de sus marcos relacionales más amplios.
En el trabajo se presenta otra mirada a la violencia en la ciudad, más allá de las formas establecidas y reconocidas de hacerlo, que han estado animadas por la inquietante estabilidad de la violencia homicida.
Con la investigación se pretende, a partir del examen de varios tipos de violencia, reconstruir desde distintas narrativas los procesos de violencia ligados al narcotráfico. Como se sabe, hay una versión pública de los homicidios registrados en la prensa local y un acopio y conciliación de datos de homicidios adelantado por distintas instancias del gobierno municipal, que opera como la fuente de información más frecuente de las aproximaciones académicas. Estas dejan de lado las relaciones densas que anteceden y preceden a los homicidios, no consideran los distintos vínculos que a estos subyacen, olvidan los actores que hay detrás de los autores materiales de las acciones y no ven las motivaciones e intereses que determinan las violencias. En concreto, lo que se quiere es arriesgar otra versión, en la que algunos de estos elementos se logren evidenciar al mostrar como las variables formas de violencia, que pueden incluir o no un homicidio, se anudan para definir el complejo panorama de la violencia en la ciudad. Los homicidios por supuesto son importantes, pero una explicación de la violencia no se puede agotar en estos y menos en las generalidades que ofrecen las fuentes secundarias.