Las 32 principales universidades públicas de Colombia, integradas en el Sistema Universitario Estatal – SUE, fueron convocadas entre el 27 y el 28 de julio de 2016, al Taller sobre Paz y Posconflicto, que se desarrolla en la Universidad de Antioquia, Medellín.
De la Universidad del Valle asiste Ernesto Piedrahíta, director de comunicaciones; Adolfo Álvarez Rodríguez, director de la sede Norte del Cauca; José Joaquín Bayona Esguerra, director del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos y Héctor Alonso Moreno, profesor del Programa de Estudios Políticos y Resolución de Conflictos.
La instalación del evento está a cargo del anfitrión y rector de la Universidad de Antioquia y del presidente del SUE y rector de la Universidad Tecnológica de Pereira. La primera conferencia estará a cargo de Óscar Sánchez de la Alta Consejería Paz y Posconflicto, sobre antecedentes, avances y perspectivas del proceso de paz y posconflicto en Colombia. Acto seguido se presentará la conferencia Comunicaciones sobre la paz, a cargo del Director de Comunicaciones de la Universidad del Valle.
También se realizará el panel “El papel de la Universidad Pública en la paz y el posconflicto” sobre las experiencias de las regiones a cargo de representantes de la Universidad del Valle, Universidad de Antioquia y Universidad Distrital. Y se presentará el Decálogo de compromisos de las Universidades Públicas con la paz, documento suscrito en una anterior reunión en Febrero de 2016.
Por último, durante la jornada de hoy 27 de julio, se hará división de equipos por mesas de trabajo, con el objetivo de generar una dinámica propositiva y construir documentos específicos sobre el papel de la Universidad Pública.
El SUE Fue creado por la Ley 30 de 1992, que reglamenta la educación superior del país; de acuerdo al artículo 81 de dicha ley, sus funciones son "racionalizar y optimizar los recursos humanos, físicos, técnicos y financieros; implementar la transferencia de estudiantes, el intercambio de docentes, la creación o fusión de programas académicos y de investigación, la creación de programas académicos conjuntos; y crear condiciones para la realización de evaluación en las instituciones pertenecientes al sistema.
Diego Roldán Luna, compositor del himno de la Universidad del Valle, publicó el libro “Los caminos de la guitarra en la comarca vallecaucana. Y su hermanad con el tiple y la bandola”, con relevantes entrevistas con profesores de la Escuela de Música de la Universidad, es un homenaje a los intérpretes de la guitarra en el Valle del Cauca.
El libro realiza un recorrido histórico desde la segunda mitad del siglo XIX, siglo XX y hasta nuestros días. Un recorrido cargado de imágenes, de viejas fotografías de aquellas figuras que escribieron, cantaron e interpretaron las penas y alegrías del amor y fueron así construyendo la leyenda y la historia bohemia. Este libro es el reflejo de la condición espiritual de los vallecaucanos que llevan la alegría musical en el alma.
Roldán Luna es economista, asesor, consultor y excatedrático universitario, además de intérprete. Su experiencia en las artes musicales junto a dos años de ardua investigación lograron este libro, escrito para ser oído.
Este viernes 29 de julio, la Universidad del Valle otorgará el Doctorado Honoris Causa en Salud a los médicos Pelayo Correa y Nubia Muñoz, dos colombianos que con su trayectoria académica y científica han aportado a la prevención del cáncer.
Este acto se realizará a las 10:00 a.m., en el Auditorio de Enfermería, Escuela de Enfermería, Campus de San Fernando.
Los médicos e investigadores Pelayo Correa y Nubia Muñoz han realizado aportes a la prevención de dos tipos de cáncer -gástrico y de cuello uterino, respectivamente-, desde los campos de la epidemiología y la salud pública.
Las investigaciones del Correa y Muñoz han puesto en evidencia la causa principal del cáncer de estómago y del cáncer de cuello uterino, respectivamente, y contribuido al desarrollo de estrategias para prevenirlas: el uso de tratamiento con antibióticos para la gastritis producida por el Helicobacter pylori y vacunas profilácticas que previenen la infección por virus de papiloma.
Estos desarrollos han salvado la vida de millones de personas en el mundo, sobre todo en Colombia y en países donde estos tipos de cáncer tienen alta prevalencia.
El Doctorado Honoris Causa es la máxima distinción académica que otorga la Universidad del Valle a aquellas personas que se han dedicado a la ciencia, el desarrollo tecnológico, a las artes, a las humanidades, la educación o las Ciencias Sociales, durante la mayor parte de su vida y que, después de trayectorias vitales que merezcan mostrarse como ejemplo a las nuevas generaciones, hayan logrado crear una obra significativa en su campo.
Sobre Pelayo Correa
Pelayo Correa, médico egresado de la Universidad de Antioquia en 1949, fue fundador y docente del Departamento de Patología de la Universidad del Valle y fundador en 1962 del Registro Poblacional de Cáncer de Cali, considerado actualmente como la fuente de epidemiología descriptiva de cáncer más importante de Latinoamérica y uno de los Registros de Cáncer más importantes del mundo.
Es graduado como especialista del Instituto de Anatomía Patológica de la Universidad de Antioquia y realizó estudios en patología en la Universidad de Emory, Atlanta. Junto con otros médicos, fue fundador de la Sociedad Colombiana de Patología, de la cual fue presidente y es miembro honorario desde 1992. Actualmente es docente de la División de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición de la Universidad de Vanderbilt, USA.
Ha recibido, entre muchas otras distinciones, el “Premio al Logro Distinguido” de la Asociación Americana de Gastroenterología, la medalla “Marshall and Warren” y la membresía honoraria de la Sociedad Latinoamericana de Patología.
A nivel mundial es reconocido por demostrar mediante sus estudios epidemiológicos el papel determinante que tiene el Helicobacter pylori en la aparición del cáncer gástrico.
Es autor de un modelo conocido como “la Cascada de Correa”, caracterizado por una secuencia de lesiones que preceden al cáncer gástrico; esta teoría, que es aceptada mundialmente, indica que esta enfermedad se produce a partir de un proceso (que dura décadas) de varias etapas que inicia como gastritis crónica, avanza a un estado anormal de los tejidos y finalmente puede convertirse en cáncer. Durante la década de los 90, dirigió un estudio clínico donde logró demostrar que erradicando Helicobacter pylori, cuyo tratamiento dura aproximadamente 15 días, se puede cambiar de manera significativa el curso de estas lesiones precursoras.
Sobre Nubia Muñoz
Nubia Muñoz Calero es egresada en 1964 del programa académico de Medicina y Cirugía y en 1967 de la Especialización en Patología, ambas de la Universidad del Valle; en 1969 obtuvo el título de Magíster en Salud Pública de la Universidad de Johns Hopkins. Trabajó como investigadora por más de 30 años en la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Actualmente es Profesora Emérita del Instituto Nacional del Cáncer y consultora del Ministerio de Salud de Colombia, entre otras entidades.
Fue una de las primeras personas en identificar que el virus del Papiloma Humano era la causa del cáncer de cuello uterino.
Sus contribuciones la han hecho merecedora de premios como La legión de Honor, en Francia, la Cruz de Boyacá, en Colombia, y el prestigioso premio "Salud Global" de la Fundación Gairdner, Canadá, entre muchos otros. En el año 2008 fue nominada por la Asociación Mundial de Epidemiología al premio Nobel de medicina, siendo la primera colombiana en recibir esa nominación.
Informes:
Universidad del Valle - Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Salud
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Tel. 321 21 00 Ext. 4068 – 4069.
Investigadores del Instituto Cisalva de la Universidad del Valle publicaron recientemente dos artículos en revistas científicas latinoamericanas especializadas en salud pública.
Caracterización de un proceso de intervención en salud mental realizado con víctimas del conflicto armado en el Pacífico Colombiano
La revista “Ciência & Saúde Coletiva” de Brasil publicó un artículo sobre la caracterización de un proceso de intervención en salud mental basada en el trabajo comunitario. Dicha intervención fue realizada con población afrodescendiente víctima del conflicto armado en Buenaventura y Quibdó, a través de los centros ACOPLE, implementados gracias a la alianza entre Heartland Alliance, el Instituto Cisalva de la Universidad del Valle, la Universidad John Hopkins y Afrodes; financiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID.
Esta iniciativa, que nació en el 2010, se generó debido a la escasa oferta de servicios de salud mental para esta población.
El artículo de autoría de los investigadores del Instituto Cisalva Sara Gabriela Pacichana, Gisel Viviana Osorio, Francisco Javier Bonilla, Andrés Fandiño y María Isabel Gutiérrez, se titula “Tratamiento de elementos comunes basado en terapia cognitivo conductual implementada en el Pacífico colombiano”.
El método utilizado para esta caracterización consistió en la realización de entrevistas individuales a profundidad a usuarios; trabajadores comunitarios psicosociales, encargados de orientar las terapias; supervisores y coordinadores de los Centros ACOPLE.
El estudio explora las percepciones de los ejecutores de la terapia en medio de un escenario que implica factores como conflicto armado activo, crisis económica y falta de recursos para la atención en salud mental, los cuales afectan el proceso de aplicación y los efectos de la intervención.
Lo anterior pone en evidencia la necesidad de establecer y fortalecer las asociaciones entre instituciones de diferentes sectores con el fin de promover la continuidad de la atención en salud mental para las víctimas de la violencia en la región del Pacífico Colombiano.
Gracias a su componente evaluativo, este estudio constituye un aporte para la mejora de futuras intervenciones de salud mental en población víctima del conflicto armado en el Pacífico Colombiano.
Observatorios de violencia para favorecer la toma decisiones en políticas públicas
Por otra parte, la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública publicó el artículo “Observatorios de Convivencia y Seguridad Ciudadana: herramientas para la toma de decisiones y gobernabilidad”, de los investigadores Gabriela Sánchez, Francisco Javier Bonilla, Andrés Fandiño y María Isabel Gutiérrez.
Esta investigación presenta cómo la creación de sistemas de vigilancia en violencia contribuye al fortalecimiento de la gobernabilidad y la generación de políticas públicas efectivas en materia de seguridad.
El estudio se realizó a partir de un análisis de los que se consideran componentes necesarios para la existencia de gobernabilidad - entendida como el equilibrio entre las demandas de la sociedad y la capacidad de los gobiernos para responderlas- y su relación con el propósito de los observatorios: proporcionar información confiable y oportuna.
Los observatorios de violencia trabajan a partir de la información recopilada gracias a la cooperación interinstitucional, permitiendo identificar problemas concretos, analizar las medidas de seguridad existentes y formular acciones encaminadas en políticas públicas y programas de desarrollo.
Con motivo de la publicación especial de El País sobre las “500 empresas más exitosas del Valle. Un Valle innovador”, se resalta el liderazgo de la Universidad del Valle en su desarrollo tecnológico para la innovación.
A la fecha, Univalle cuenta con 19 patentes en Colombia, 9 patentes internacionales, 3 negociaciones en curso para licitación de patentes con empresas, 12 proyectos de transferencia y desarrollo tecnológico con grandes y pequeñas empresas, y el aporte constante de 237 grupos de investigación de los cuales 164 están clasificados por Colciencias. Además es la única institución en la región del suroccidente que, a través de la convocatoria de Colciencias, puede hacer convenios con las empresas para formación de doctores con financiación de Colciencias.
La Universidad tiene un compromiso con la sociedad, y al hacer la transferencia de resultados de investigación, además de publicar y patentar, también se convierte en un proceso de innovación útil para el sector productivo, sobre todo en áreas de gran fortaleza institucional como las tecnologías ambientales, nuevos materiales, salud y alimentos, entre otros temas, explicó el rector de la Universidad del Valle, Edgar Varela Barrios.
Univalle le apuesta a la consolidación de la innovación, fortaleciendo los vínculos con el sector empresarial. Desde esta perspectiva, la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación acompaña el proceso de patentes, negociaciones y diálogos entre la academia, la empresa y el Estado.
Como parte de este esfuerzo, la Universidad del Valle hace parte de la Red de Universidades para la Innovación en el Valle del Cauca – RUPIV; desde hace 10 años integra el Comité Universidad Empresa Estado del Valle del Cauca – CUEEV como secretaria técnica; y además maneja uno de los dos Centros de Apoyo a la Tecnología y la Innovación – CATI en la región.
En el CUEEV se busca una fusión entre la academia como generadora del conocimiento, las empresas que demandan nuevos conocimientos para innovar y competir en otros mercados, y el Estado que fija reglas y promueve dineros de fomento. Se construye entonces una apuesta para que estos tres actores se fusionen y saquen adelante al Valle del Cauca a través de una nueva dinámica con cinco mesas de trabajo, divididas en agroindustria, logística, educación, energía y turismo que plantean tareas más puntuales y entregan resultados.
Por su parte el CATI trabaja por la propiedad intelectual en el Valle del Cauca. Es una responsabilidad social de la universidad con los derechos de autor y la propiedad intelectual. Y se caracteriza por estar abierto para todo el sector empresarial y por su consolidación no solo en Cali sino hacia todas las regiones.
Innovar es generar un valor agregado para la región, es unir fortalezas y trabajar en una prospectiva de hacia dónde debe enfocarse el Valle del Cauca. Ya hay un interés, adelantos y proyecciones, pero también hay retos que se deben asumir entre todos para continuar liderando como región, como aumentar el número de empresas privadas interesadas en los procesos de innovación a través del conocimiento, fortalecer las capacidades y tecnologías a transferir al sector productivo desde la academia, organizar portafolios de las universidades de la región para generar vínculos más fuertes con las empresas.
El grupo de percusión AKUA, integrado por estudiantes de la Escuela de Música de la Universidad del Valle, es finalista de la convocatoria Jóvenes Intérpretes 2017 del Banco de la República, y aspiran a participar en la Temporada Nacional de Conciertos liderada por esta institución.
Como finalista, el grupo participó el pasado viernes 22 de julio de una audición en vivo, en la cual fueron citadas cerca de 20 agrupaciones de las 220 que aplicaron inicialmente a la convocatoria.
AKUA es integrada por Álvaro Gómez, Gina Botía, Juan Sebastián Rodríguez y Mateo Montes; estudiantes en trabajo de grado de Música y Licenciatura en Música con énfasis en percusión. Con el acompañamiento de la maestra Mónica Castro Torres, docente de la Universidad del Valle, pretenden acercar la percusión a la ciudadanía, rompiendo esquemas y límites y compartiendo la riqueza de la percusión en espacios de fácil acceso para todos.
Los integrantes del ensamble han hecho parte de las Banda y Orquesta de la Universidad del Valle. Se han presentado como músicos invitados con la Orquesta Filarmónica de Cali y han participado activamente en las diferentes versiones del Festival Internacional de Percusión Tamborimba.
Álvaro Gómez es el baterista de la banda musical Rex marte y es músico activo de la banda El Nazareno desde hace 6 años. Gina Botía ha actuado como solista con la banda Sinfónica de la Universidad del Valle. Juan Sebastián Rodríguez, egresado del Instituto Popular de Cultura se ha presentado como solista con la Banda Departamental de Bellas Artes. Mateo Montes es también estudiante de la fundación musical El colectivo y baterista de La Bohéme Band.
AKUA participa como agrupación de música de cámara y viene trabajando desde febrero en esta convocatoria que dará los nombres de los ganadores el 5 de agosto. Para ellos “pase lo que pase, esta ha sido una experiencia muy enriquecedora y hemos ganado por montones como músicos y como seres humanos”.
La “Serie de los Jóvenes Intérpretes” se realiza desde 1985 y es parte importante de la programación musical del Banco de la República. Los ganadores harán parte de Temporada Nacional de Conciertos, un espacio que se caracteriza por presentar un repertorio variado e incluir siempre en sus programas obras de compositores colombianos.
En algunos casos estos recitales son la primera experiencia profesional de los mejores estudiantes de música del país y, con el paso de los años, ha demostrado ser un aporte al crecimiento artístico de músicos cuyas carreras continúan desarrollándose tanto en Colombia como en el exterior.
www.facebook.com/akua.ensamble
Deberá reconocerse como nodo del sistema regional articulada con municipios de suroccidente del país.
Tomado del Diario El Tiempo.
Para que Santiago de Cali alcance los estándares de desarrollo esperados para una ciudad de la segunda mitad del siglo XXI deberá cumplir con un plan estratégico y prospectivo adoptado sobre los estudios y planes elaborados en los últimos 20 años para Cali y el Valle del Cauca, en los cuales ha participado la Universidad del Valle.
Además, Cali deberá reconocerse a sí misma como nodo del sistema regional en el cual participan las redes de municipios de los departamentos del suroccidente colombiano con sus especificidades y complementariedades en un esquema que supere la dicotomía rural-urbana y que permita estabilizar sus niveles de crecimiento poblacional.
En tercer lugar, Cali tendrá que convertirse en hito urbano con un elemento diferenciador que la lleve a ser líder en el área Latinoamericana en gestión del conocimiento con políticas públicas cuya meta principal sea el incremento sustancial de la movilidad social.
Así, podremos decir en 50 años, en 2066: Cali es una urbe con crecimiento equilibrado, es decir, la ciudad mantiene su número de habitantes estable en 3 millones. Tiene fuentes de abastecimiento de agua que garantizan un siglo de servicio óptimo. La tasa de homicidios en la última década no supera 3 muertes por cien mil habitantes. No hay población en situación de pobreza extrema. En materia energética Cali se abastece en un 60 por ciento de energía solar para consumo doméstico. Ofrece múltiples oportunidades de empleo en sectores como los de industrias culturales y en servicios de diverso orden (cine, moda, turismo, diseño, gastronomía, entre otros) y la tasa de desempleo en los últimos 20 años está por debajo del ocho por ciento.
El número de empresas se ha multiplicado en forma sostenida por más de dos décadas con la presencia de minipymes cuyos niveles de innovación y desarrollo son competitivos frente a los de las más importantes urbes latinoamericanas.
Y se debe diseñar la estrategia para decir a esa fecha: El sistema de transporte masivo es uno de los más eficientes del continente. La población apropió progresivamente su uso y cuida los equipos e infraestructura consciente de que presta óptimos servicios a costos razonables y con oferta de subsidios para estudiantes, personas en situación de discapacidad y adultos mayores.
En su componente social la capital del Valle ha logrado altos niveles de inclusión y de movilidad social con una población que en un 80 por ciento se puede clasificar con el antiguo parámetro de estratificación en el estrato 4.
El núcleo de conocimiento y academia ubicado en el sur de la ciudad es conocido mundialmente y la sinergia entre universidades ha permitido importantes desarrollos tecnocientíficos al tiempo que se ha logrado que estudiantes extranjeros de los cinco continentes se formen en los posgrados ofrecidos por los centros de educación superior ubicados en el nodo de investigación y formación al sur de la ciudad.
En educación primaria y media vocacional se garantiza óptima calidad por parte de las Instituciones educativas lo cual garantiza que un 80 por ciento de los egresados de los colegios accedan a formación profesional y tecnológica de alto nivel. Además, un 65 por ciento de la población caleña habla un segundo idioma.
Las ciudades del Valle, eje cafetero y nortecaucanas conforman un sistema integrado y complementario de renglones productivos industriales, agrícolas, agroindustriales, de servicios logísticos, portuarios, aeroportuarios y financieros en los cuales Cali juega un papel de centro dinámico de desarrollo y enlace con el mundo.
Y decir que Cali se ubica entre las primeras tres ciudades con mejor calidad de vida entre los países latinoamericanos.
Foto: Archivo El Tiempo
Edgar Varela, Rector de Univalle.
El destino ha estado en manos de grandes poderes. Es hora que regrese a quienes viven en ella.
Tomado del Diario El Tiempo.
Casi nunca las celebraciones centenarias coinciden con eventos o cambios decisivos en la historia humana. Hablar pues de los 500 años de Cali puede resultar inútil: quizás 2036 sea un año tan anodino como cualquier otro. Es mejor hablar de la Cali de hoy y de lo que está cambiando muy rápido en una ciudad del interior que es capital del Pacífico colombiano.
De la ciudad compacta de 1960 que integraba al viejo centro colonial con las urbanizaciones que se extendían hacia el sur, los barrios ricos del norte y los barrios obreros que ocupaban el oriente, y era atravesada por un río como dijo el poeta, ya no quedan ni el sueño ni el río ni el recuerdo.
Hoy es una región urbana con más de dos y medio millones de habitantes, que absorbe buena parte de la migración y el destierro del Pacífico y del Sur colombianos, sin centro porque tiene muchos centros, inmersa en el mundo global, no sólo a través de flujos financieros, sino de los flujos humanos que llegan todos los días buscando brisa, música, baile y cuerpos en acción.
Los jóvenes, y no tan jóvenes, europeos, norteamericanos y orientales que llegan no buscan ni museos ni historia, sólo un presente en el que pueda pasar cualquier cosa, tal como ocurría con los extranjeros que llegaban de paso a Fez o a Casablanca, a mediados del siglo pasado, y se quedaban allí para siempre, olvidados de la historia y sus avatares.
Al calor de la globalización, de las migraciones y el destierro, la cultura mestiza, imitadora de la cultura estadounidense del siglo pasado, fue sustituida por una cultura integrada alrededor de lo afro y caribeño. El evento masivo más importante de la ciudad ya no es la Feria sino el Petronio Álvarez, que convoca centenas de miles de personas alrededor de unas músicas que hace unos 30 años no tenían ninguna influencia sobre la ciudad. La integración con la salsa de larga tradición local ha producido una mezcla potente y avasalladora que toma forma física en el baile que atraviesa la ciudad entera. Buscándolo, y siguiendo las pistas del voz a voz global, llega gente de todo el mundo. (Además: Festival Petronio Álvarez escoge lo mejor de los sonidos del litoral)
Lo paradójico es que los jóvenes que llegan de fuera encuentran paz y emoción en la misma ciudad en la que todos los años son asesinados, en promedio, medio millar de jóvenes, habitantes en su vasta mayoría de las comunas pobres y excluidas.
Ellos, al igual que al más de millón de personas que viven en el oriente y la ladera, no pertenecen a la misma ciudad global que crece a su lado, de la que están separados por una muralla de insuficiente conectividad social, mal transporte público, ausencia de oportunidades y exclusión pura y simple.
Hacia el futuro, gobernantes, comunidades y elites tendrán que inventar algo para integrar a las dos ciudades que hoy mal conviven en la región urbana que Cali ha llegado a ser.
Hasta ahora ni el paternalismo de las elites ni el clientelismo populista ni la represión abierta han logrado disminuir la brecha que separa a las dos ciudades. El alcalde confía en que el emprendimiento y la creación de empleos en el oriente y en la ladera podrían cambiar el panorama. Si lo intenta hacer con los emprendimientos tradicionales no pasará nada. Tendría que aventurarse por la ruta inédita del cambio tecnológico y la innovación ligadas a la cultura en un mundo global.
Lo que implicaría realizar la mayor inversión educativa de la historia en los menos favorecidos. Algo imposible de realizar mientras las redes de corrupción que dominan al sector educativo público mantengan su imperio, y mientras las elites locales y el estado central sigan pensando en la educación con la misma tacañería y torpeza con la que siempre han manejado lo público.
De hecho, hoy mismo el nivel de los salarios y la probabilidad de conseguir empleo de los trabajadores ha comenzado a depender de su calificación y educación formal y continua. Mientras una fracción muy grande de nuestros jóvenes sólo tenga acceso a una educación limitada y de mala calidad, el trabajo informal, el crimen y la pobreza absoluta seguirán siendo las opciones predominantes.
El mal diseño financiero del sistema de transporte público MIO ha desencadenado un caótico proceso de privatización generalizada del transporte y la movilidad, con cientos de miles de automóviles y motocicletas y miles de moto-taxis y taxis piratas disputándose las calles, convirtiendo a Cali en el mejor ejemplo de lo que no debe ser la movilidad de una ciudad de su tamaño. Las nubes de motociclistas que aparecen en todas partes y no respetan las normas mínimas de tránsito han cambiado el paisaje urbano de Cali, haciéndola similar -guardadas las proporciones- a ciudades como Karachi, en Pakistán.
La solución es obvia: diseñar un sistema de transporte multimodal, que integre al MIO como uno de sus elementos. Hacerlo implicaría una inversión económica y una decisión política que no parecen claras.
Al mismo tiempo, el potencial más grande de crecimiento y transformación están al oriente y en la ladera. Si la ciudad y sus líderes logran movilizar la creatividad, la capacidad de trabajo y la diversidad contenida en sus comunas, integrándolas al conjunto, Cali podría tener un futuro como ciudad global. No basta con las grandes obras públicas. Hay que transformar el diseño de conjunto de la ciudad, integrando sus partes fundamentales, pensándola a partir de las señales que ella misma nos da.
Foto: Archivo El Tiempo
Boris Salazar, catedrático e investigador de la Universidad del Valle.
El Centro de Innovación Educativa Regional-Sur y la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle iniciaron un proyecto con la Secretaría de Educación de Cali sobre el uso y apropiación de los recursos tecnológicos ya entregados por el programa Tit@.
Con este nuevo proyecto se busca generar mayor confianza, solvencia y autonomía entre los docentes para un mejor uso de la infraestructura entregada por esa Secretaría a las instituciones educativas de la ciudad.
De agosto a noviembre de 2016 se formarán 1.025 docentes en 32 sedes de Instituciones Educativas oficiales de Cali para el fortalecimiento de las prácticas educativas con integración de las TIC, contribuyendo al avance de la calidad de la educación en la ciudad.
La profesora María Victoria Polanco, quien asumirá la dirección técnica del proyecto con el apoyo administrativo de la Dirección de Nuevas Tecnologías y Educación Virtual – Dintev, puntualizó que este proyecto para la apropiación de los recursos tecnológicos continúa un proceso iniciado por la Universidad del Valle en el programa Tit@ desde 2013, formando y movilizando a los docentes para que incorporen los artefactos tecnológicos en su proceso de enseñanza y aprendizaje.
Precisó que, mediante la formación y la implementación de un plan de comunicación y movilización, se espera contribuir al desarrollo de competencias tecnológicas de los docentes, para el buen uso, aprovechamiento y cuidado de la infraestructura. Además de incentivar y avanzar en el proceso de uso e integración de las TIC en los procesos educativos y pedagógicos, mediante el reconocimiento e incorporación de contenidos digitales desarrollados por los cinco Centros de Innovación Educativa del país.
Por su parte, la profesora Gloria Castrillón, coordinadora del componente de formación del proyecto, enfatizó que la dotación tecnológica es necesaria pero que su incorporación en el aula de clases debe hacerse con fines pedagógicos y que para la Universidad del Valle es importante, como universidad pública, asumir este tipo de proyectos porque tiene una experiencia que garantiza confiabilidad en el proceso formativo, además que permite que la Universidad lidere este tipo de retos para el mejoramiento de la calidad de la educación en la región.
Este viernes 22 de julio se instalaron las “Mesas educativas y expedición por la paz”, un proyecto que recorrerá las zonas de Cali y los departamentos del Valle del Cauca, recogiendo las percepciones de los ciudadanos sobre la paz.
Este proyecto cuenta con el apoyo de la Alcaldía de Cali, la Universidad del Valle, el Sena, la Arquidiócesis de Cali, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Fundación Social Gane, entre otras instituciones.
“Esta iniciativa reconoce el arduo trabajo de muchos sectores sociales, comunidades, colectivos, pequeños grupos e instituciones, trabajando por la paz a lo largo de los años. Este proyecto busca convergencia, que en lugar de estar trabajando de manera paralela, se aúnen esfuerzos y se construya un gran mosaico de expresiones, acciones y proyectos que permitan construir la paz en las ciudades y regiones”, manifestó José Joaquín Bayona, docente del Instituto de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle.
Este proyecto comprende dos momentos iniciales: la instalación de unas mesas educativas en las que se reunirán sectores sociales para articular visiones, ideas y experiencias alrededor de la paz, al tiempo que se realizará una expedición en los territorios para documentar los aportes de las comunidades.
“Esta expedición se realizará con diferentes sectores sociales: empresarios, estudiantes, maestros, amas de casa, fuerzas armadas, iglesias, además de un recorrido urbano y rural, no solo en Cali, sino en el Valle y el Cauca. A estos sectores se les socializa la propuesta y luego de un taller de diseño, terminaremos de elaborar el cronograma y concretar actividades para llegar a los productos finales en diciembre, donde se realizará el cierre con un gran festival”, señaló el profesor Bayona.
Se espera que en diciembre se tengan como resultado una bitácora donde los diferentes actores se comprometen a realizar acciones para la paz, un documental que recoge cartas para la paz y un libro con las cartas que resulten de este proceso.