Centenario del maestro Enrique Buenaventura

Por: Mauricio Doménici
Profesor Departamento de Artes Escénicas

Para mi generación, que bajo los fuegos anárquicos de las luchas estudiantiles entró en el movimiento del teatro caleño en la década del setenta, el nombre de Enrique Buenaventura era ya entonces un mito estelar del teatro colombiano. Su nombre comenzó a sonar desde mediados de los años cincuenta cuando asumió la dirección de la Escuela de Teatro de Bellas Artes y a los pocos años dio un golpe maestro de amplia resonancia con el montaje de “En la diestra de Dios Padre” (1958), una adaptación del cuento costumbrista de Don Tomás Carrasquilla, obra que trascendió a los escenarios nacionales e internacionales. Los reconocimientos y las polémicas de esta obra nunca se acabaron, Enrique alcanzó a hacer cinco versiones distintas, la quinta y última la hizo en 1984 bajo los impactos ideológicos de la Teología de la Liberación. Su dramaturgia es de una historicidad obsesiva y dialéctica, no es posible entenderla por fuera de las luchas sociales y políticas en las que él mismo estuvo inscrito.

La obra del Maestro Buenaventura, como director y dramaturgo, resume o condensa todos los desafíos y contradicciones del teatro colombiano en la segunda mitad del siglo XX. En lo que podría llamarse la primera etapa de su desarrollo artístico en los sesenta, tiene dos líneas de trabajo: la construcción de su propia dramaturgia como autor y la contextualización social del repertorio clásico y moderno en sus montajes a las circunstancias de la realidad nacional. Como autor brechtiano, marxista, desde el principio esta consciente del “colonialismo cultural”, del choque de etnias que constituyen nuestra nacionalidad, de todo lo que este proceso traumático ha significado: como autor dramático escribe “La Tragedia del Rey Christophe”, para citar solo lo más representativo, en el marco de la lucha por la liberación de los esclavos en Haití y el “Réquien por el Padre Las Casas”, acerca del clérigo radical, dominico, que en el siglo XVI denunció el genocidio indígena de la conquista española. Como director escénico monta el “Edipo Rey” de Sófocles, representado en las gradas del Capitolio Nacional, poniendo el foco significativo en el autoritarismo del monarca y su desprecio por la comunidad; y luego como director, en esta reflexión sobre el repertorio “universal”, monta según su propia versión el texto “La Celestina” del teatro clásico español; igualmente hace una adaptación del “Macbeth” de Shakespeare, donde aparece la figura diabólica de un tirano medieval, así igualmente adapta, como entre muchas otras obras del teatro contemporáneo, la puesta en escena de “Ubú Rey” (1966) con la que se produce un cambio esencial en la práctica teatral del TEC: surge el concepto de la Creación Colectiva.

La pregunta por el tipo de teatro que quería hacer Enrique la responde en una ponencia que en 1968 presenta ante un congreso de teatreros en Montreal. Allí explica que, en un determinado momento, por la intolerancia y la represión del gobierno frente al tipo de obras que estaban montando, son expulsados y se ven obligados a constituirse en un grupo de teatro independiente, así nace el Teatro Experimental de Cali, TEC. Si ellos, vinculados a la Escuela oficial del Instituto Departamental de Bellas Artes, vivían en la tensión de hacer un “teatro cultural”, oficial, referido a la tradición clásica europea o al naturalismo norteamericano, ahora querían hacer un teatro de liberación, propio, nacional, un teatro de lucha contra el colonialismo, un teatro inscrito en las prácticas sociales del pueblo, en su historia, en sus necesidades y conflictos. No hay que olvidar que la experiencia histórica del momento está impactada por el ascenso de la Revolución cubana en la conciencia de una América Latina anti-imperialista y las movilizaciones internacionales de los estudiantes contra la guerra norteamericana en Vietnam. Para esas fechas, finales de la década del sesenta, ya se ha puesto en marcha un movimiento nacional de teatro organizado y politizado hasta la médula. Durante dos décadas las figuras centrales de ese liderazgo teatral estarán en manos de los maestros Enrique Buenaventura y Santiago García.

Resuelto el contexto de referencias sociales, culturales e históricas que guiarían los intereses artísticos de este “Nuevo Teatro”, el Maestro Buenaventura se adentró en los problemas del cómo habría que crear y producir estas obras innovadoras, en las que el teatro colombiano se jugaba su destino. Una tarea titánica de redefinición del paradigma tradicional de cómo hasta ahora se había entendido el “hacer” teatral entre nosotros. El concepto central de este “nuevo teatro” se habrá de nominar la “Creación Colectiva” (CC) y allí se plantea la democratización radical de todas las decisiones artísticas y administrativas de la creación y la producción teatral. En teoría un grupo es un colectivo de actores sin división del trabajo entre sus miembros, sin jerarquías de dominación, por tanto, el director es uno más, no puede imponer su repertorio o la concepción ideológica de las obras, todos son responsables, nadie está por encima de nadie, y tal vez lo más esencial, ellos son los autores de sus propias obras. Esto último resultaba bastante paradójico en la medida que el TEC tenía como patrimonio propio un reconocido autor dramático como era Enrique, cuyo liderazgo artístico y moral era indiscutible, con más de veinte obras escritas hasta la fecha de su puño y letra, ampliamente reconocidas y premiadas. Las relaciones entre lo individual y lo colectivo en el arte escénico entran a partir de ahora en un debate permanente e interminable que no acabará nunca de resolverse, pero dará origen a procesos de formación y creación que han marcado la estética del teatro colombiano.

Con la CC se parten en dos las aguas del movimiento teatral colombiano y surgirán grupos y escuelas teatrales enfrentados. El Maestro Buenaventura construirá todo un andamiaje teórico en defensa del “Método de Creación Colectiva” y difundirá su ideario a lo largo y ancho de la geografía latinoamericana. Es muy difícil hablar de teatro colombiano y no hablar del MCC. Hay por lo menos dos campos de acción en el teatro de CC: la dirección colectiva del montaje y la escritura colectiva del texto, todo ello atravesado por el trabajo de improvisación de los actores. La colectivización de las tareas administrativas resulta poco relevante y pertenece más a la época cruda de la militancia política. No obstante, la CC produjo obras importantes en el repertorio del TEC y muchos desafíos: “Soldados” en la experiencia del TEC es el primer ensayo de dramaturgia colectiva, se convertirá en una obra emblemática del grupo y dará origen a cinco versiones. El contexto histórico de la obra está referido a la “masacre de las bananeras” del año 1928 en Ciénaga y a la lucha obrera contra la explotación de la United Fruit Company. La obra va a sufrir muchos cambios en el proceso de confrontación con el público, dado que, para Buenaventura, en su visión de la CC, la percepción de la obra por el público va a ser determinante. Se cuenta que en una representación de la obra ante los viejos obreros de la zona bananera su reacción fue negativa y reclamaron que la obra no mostraba la huelga. La participación del público en los foros al final del espectáculo se convirtió en una marca de identidad de la CC, sobre todo por la presencia iluminadora del Maestro Buenaventura en la conducción del mismo. La necesidad de atender con cierta fidelidad a la historia lleva al TEC al teatro documento de Peter Weis y así, como consecuencia de la vasta investigación en los archivos para “Soldados” nace la segunda obra de la CC: “La denuncia”. Esta vez se trata del debate en el Congreso Nacional de la masacre de las bananeras promovido por el joven Jorge Eliecer Gaitán. Hasta el final de sus días la CC siguió siendo para Enrique el eje de su trabajo teatral, no solo aparecieron nuevas obras como la “Bala de Plata” o la “Ópera Bufa” sino que el “método” siguió enriqueciéndose con nuevas y complejas disquisiciones teóricas provenientes de la Semiología.

En la década de los noventa comienza el declive del movimiento del “Nuevo Teatro”, el ideario de la CC agudiza sus contradicciones, su discurso y su práctica se hacen más abstrusos, los Festivales Nacionales de Teatro pierden su energía y surge el Festival Iberoamericano de Teatro con otros presupuestos y otros liderazgos. Pasados veinte años de su fallecimiento la memoria del Maestro Buenaventura sigue viva, su obra dramática, incluso la que emerge de la CC, tiene el sello particular de su autoría, lo esencial de su mensaje es la idea de un teatro popular, anti-comercial, anti-académico, antiprofesional, anti-oficial, surgido en la precariedad de un medio que se fue haciendo cada vez más adverso. La sala del TEC que fundara en una vieja casona del centro histórico de Cali sigue allí, activa, nunca fue cerrada en los más de cincuenta años que tienen de funcionamiento, un milagro, contra viento y marea la aureola sagrada del Maestro la protege.

El jardín de Freud

En la zona verde aledaña a la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas se reunía el Jardín de Freud.

Por Edgard Collazos Córdoba
Profesor Escuela de Estudios Literarios

 

No sé quién, hace ya casi medio siglo, bautizó ese espacio del campus de la Universidad del Valle con el nombre del Jardín de Freud. Por años he entrevistado a los que pertenecieron y convirtieron ese lugar en la sede de un cenáculo del pensamiento, y que aún persisten en andar vivos, y me he llevado la sorpresa de que ninguno está de acuerdo en el autor de tal ocurrencia. Debió ser alguno de los más hábiles con el lenguaje, aunque casi todos los integrantes del Jardín de Freud tenían el don de la palabra. Me han dicho que fue el poeta y dramaturgo Román Betancourt, pero ahora es imposible preguntarle, porque a inicios de este año falleció a causa de exceso de vitalidad, igual que el cuentista Arlet Corredor, quien murió a manos de un asesino parecido a uno de los personajes de sus relatos. Hay quienes coinciden en que el nombre es autoría del poeta y profesor de la Escuela de Literatura, Julián Malatesta y hay quienes se lo adjudican al ya fallecido, lúcido y diletante Jorge Santiago Quintana, o “Jorges”, como le llamaban, debido a su amplio conocimiento que ya en los años de la segunda mitad de los setenta del siglo pasado, tenía de la obra de Borges.

Vale precisar, que, antes de convertirse en un lugar de encuentro y reflexión donde se frecuentaron los más vastos temas del pensamiento y se habló sin reverencia de venerables autores de la filosofía, literatura, cine y política, ese espacio era solo un extenso césped al lado de un cruce de caminos de estudiantes y profesores que iban y venían por los senderos de la universidad en busca de sus aulas.

No me equivoco, si afirmo que los primeros en frecuentar el lugar fueron los estudiantes menos aconductados por el academicismo de la época. Se aposentaron ahí, porque era un cómodo mirador, desde donde se podía admirar la belleza de las estudiantes de las escuelas de Psicología y Ciencias de la Comunicación y las sabias y a veces adustas caras de los profesores de Humanidades e Ingenierías que pasaban prestos a dictar sus clases a las tres de la tarde, no sin antes voltear la cara y dar una mirada al Jardín de Freud.

A los fundadores, su actitud relajada les permitía sentarse en el prado después de ingerir el millón de arroz y el sudado de carne, papa y zanahorias que brindaba el restaurante de la Universidad, amén del tazón de mazamorra que suplía la sobre mesa, (o la pobre mesa, así le decían) y así fue como empezó a convertirse en un agradable sitio donde retozar después del almuerzo, entre comentarios de lecturas y frases que los profesores habían lanzado cuando dictaban sus cátedras.

Lo cierto es que el llamado Jardín de Freud, más allá de haberse convertido en un lugar de reunión de hombres y mujeres jóvenes, donde se concertaban citas, se cantaba, se escuchaba música de todo género, poco a poco se fue convirtiendo en un cenáculo intelectual ubicado al costado derecho del edificio de la administración de la Universidad del Valle.

Como el sitio estaba estratégicamente bien ubicado y la molicie que inspiraba la sombra de las Acacias de la India y el sentimiento de la época congregaba al diálogo, con el tiempo fueron llegando uno a uno estudiantes de inteligencia inquieta. Recuerdo haber visto por primera vez al gran Leudo, un estudiante de economía; piel de ébano y de una inteligencia clara y curiosa, pues tenía la pertinencia de acertados análisis políticos y económicos y junto a él Edgar Varela Barrios, acompañado siempre de su Aristóteles y Foucault bajo el brazo. Y a Gregorio llano y su hermano Gonzalo, a quien llamaban “el Comanche”, de pensamiento libertario, quien, según Darío Calvo, dejaba pasmadas a su paso las asiduas concurrencias del jardín.

Entre tantas jóvenes, traída por los vientos refrescantes del sur, llegó de Popayán la solidaridad inolvidable de Lucia Ponce de león Chaux, y el encanto de la paisita Marta Quintero, acompañada de las canciones de Joan Manuel Serrat. El toque de diferencia, indudablemente lo marcaban las mujeres cuando se recostaban en el césped, como cuando lo hacía Sandra E. Gómez (Q.e.p d) y su amiga Ángela Medina.

Cuando ya era hábito sentarse en el Jardín de Freud y la fama de su congregación crecía, llegaron los anarquistas del “guácimo”; les llamaban así porque su lugar de conspiración era bajo la sombra de un árbol ubicado cerca a los predios del lago entre el humo de perezosos inciensos adormecedores. Aparecieron un día con deseos de riña, al mando del inteligente David Lozano, Jaime Parra y Camilo Osorio, apodado CAOS, quien solicitaba a los profesores de filosofía “un toquecito de epistemología”, pero, la hermandad que se sentía en el jardín les derrotó su maledicencia mas no sus ideales, y en adelante fueron fuertes dialogantes.

Entre tantos congregados por la amistad y el fervor por el conocimiento, llegó “el hombre del tenedor”, Carlos Gómez, un filósofo preocupado por la “patafísica”, que lucía en la muñeca del brazo derecho a modo de pulsera un curioso y sofisticado tenedor retorcido, que jamás se quitaba, después de tantos años he preguntado por el, y quienes lo han visto me dicen que aún luce su icónico amuleto.

Luego, atraído por la curiosidad que generaban los comentarios, llegó el historiador Pablo Rodríguez, hoy eminente profesor de la Universidad de Bogotá, en compañía del diletante Rafael Uribe, y con Pablo hicieron presencia las teorías de su maestro Germán Colmenares; con la llegada de Oscar Campo, llegó la imaginación, y el cine e hizo presencia el Cali Wood y el Ojo al Cine de Andrés Caicedo. La erudición de varias áreas de la filosofía y la economía y la presuntuosa verdad teórica, se encarnó en la inteligencia de Boris Salazar y la rigurosidad de los puntos de vista del estudiante de filosofía Edgar Varela, quien para esa época ya mostraba ser el intelectual que es hoy. Llegaron también estudiantes de Ingeniería, Literatura, Filosofía, Ciencias de la Comunicación, también de Psicología, hasta que, sin saber cómo y por qué, se congregó una juventud libre pensadora y disidente de las graníticas convicciones políticas que agenciaban las organizaciones de izquierda que por ese entonces militaban en la Universidad Pública, y en adelante, fueron debutando inteligencias y erudiciones que no congregaba la academia, tanto, que hasta la astrología y el influjo de las estrellas se abovedó sobre Univalle, a cargo del brujo y sabio de las constelaciones, en ese entonces estudiante de idiomas: Darío Calvo, quien me recrimina olvidar la presencia de Ángela María Robledo, una de las voces femeninas más inteligentes de todas las generaciones de Univalle y asidua integrante del Jardín y hoy, académica de la Universidad Nacional de Colombia.

Es cierto que el ardor de la época fue cómplice de la cantidad de ideas que proliferaban día a día. Quizás los jardineros, así se les solía llamar, no sospecharon que eran herederos de las vicisitudes sociales de esos años: Mayo del 68; el Festival de Woodstook; el movimiento hippie; la Revolución cubana, el Boom literario. De todo ese crisol de ideas aprendieron a lanzar sarcasmos y feroces mandobles a la izquierda y a la derecha, y eso permitió que facciones ideológicas opuestas convivieran en el Jardín, sin rencores y dogmas. No sobra decir en estas notas, que estaba de moda hablar de Althusser, Marx, Foucault, el Boom, Mijael Bakunin y se revisaban los libros de la Literatura francesa. Las teorías de Jean Paul Sartre, la Paideia griega y el existencialismo, amén de Rayuela y el Ulises eran temas de primera mano; nadie era ajeno a la temática de la Guerra Fría y la Revolución Permanente y era obligación haber leído a Mircea Eliade y Gaston Bachelard, Aristóteles, y estar versado en epistemología. Tan poco es exagerado asegurar que ningún tema del pensamiento se quedaba sin revisar, se leía a Rimbaud y Verlaine. Baudelaire era de conocimiento general y como no había restricción para nadie, también los militantes de izquierda fueron llegando y enriquecieron el debate en las discusiones entre el troskismo, maoísmo y el stalinismo tan frecuente en el mundo intelectual europeo, y si algún poeta era querido por todos, era nuestro León de Greif.

En los predios del Jardín de Freud el enfrentamiento de las teorías políticas distaba mucho de los odios. Los que sabían de esos temas terminaban sus lúcidas discusiones embriagados por el humanismo que el Jardín imponía, y recuerdo, sin riesgo a equivocarme, que las discusiones más hábiles las generó el joven Julián Malatesta, cuando con su puntilloso estilo, su verbo y su humor provocador, ( que aún no lo abandona) llegaba con su Zaratrusta y su Sábato bajo el brazo y en su torrente verbal, digno de un antiguo sofista, se enfrentaba a los anarquistas y a todos los militantes, sin importarle en cuál partido militaba el contrincante ni el rango, sacando bajo su manga las lecturas de El Capital y teóricos que nadie había leído.

Ahí por primera vez, apenas abandonando la adolescencia, escuché hablar de Carson MacCuller, de Tomas Mann, de Hermann Broch y de tantos autores que enriquecieron mi conocimiento literario. Ahí se habló y se escuchó Jazz, Blues, salsa, folklore y la música andina, y se fueron engendrando melómanos como lo han sido Memo Bejarano, quien llegó de la escuela de Comunicación, poseedor de la colección más interesante de música Jazz y el erudito y curioso Gary Domínguez, estudiante de idiomas, hoy una autoridad en la música del Caribe.

Así pues, las sesiones de música se congregaban bajo los puntos de vista del fallecido Henry “Fat” Zuluaga, quien partió de este mundo con sus bongós ya hace siete años, llevándose tras él una estela de conocimientos musicales imposibles de recuperar. Estos melómanos no discutían, estaban lejos del debate, alegraban a los congregados con sus grabaciones, y caída la tarde, entre las sombras de los edificios que iban oscureciendo la universidad, los jardineros partían hacia el centro de Cali, para congregarse y seguir con sus diálogos itinerantes en el Café de los Turcos.

Los viernes en la tarde, a la manera de un orate medieval, en compañía de sus enormes perros, aparecía Fernando Taseche: se amarraba la cadena de sus enormes mastines como una especie de cilicio y parado frente al jardín como en una especie de púlpito, iniciaba una misa en contra del rector; un ditirambo interminable de acusaciones contra la administración.

Pero, no todo era pensamiento. La beligerancia de los Jardineros se hacía notar en las marchas estudiantiles. Estos románticos del trópico Iban adelante lanzando sus consignas poéticas, tan fuera de lugares comunes, diferentes a las de la izquierda, como parte de la impronta que los distinguía y eran los primeros en enfrentarse a los indiscriminados bolillazos que la policía y el ejército descargaba sobre los estudiantes, en medio de la lluvia de pedradas univallunas, que nadie supo jamás de dónde salían.

En fin, sé que, como dice Borges, es norma general que los novelistas no presenten una realidad, sino un recuerdo y que los hechos narrados tienen como única opción ser revisados y ordenados por la memoria, por eso intento en esta nota no dejar que esa bella historia sea simplificada por el tiempo y que la anécdota usurpe la temática.

Vale decir entonces, que el Jardín llegó a convertirse en una especie de Ateneo, donde se debatían teorías filosóficas, literarias, sociológicas y se comentaban los libros que ni los profesores habían leído. Hernando Aldana, uno de los fotógrafos más finos de la ciudad, en esa época estudiante de Historia, me asegura que Francisco Jarauta, el maestro Colmenares, Estanislao Zuleta, Angelo Papaccini y Álvarez Gardeazabal llegaron a sentarse en el Jardín y entablar diálogo intelectual con sus integrantes.

Sé que toda selección de nombres es injusta y que cuando los sobrevivientes del Jardín de Freud lean estas notas, me recriminaran no haber integrado a muchos amigos tragados por mi olvido y el trajín de las grandes ciudades donde habitan, como lo hizo Hernando Aldana, quien me llamó para recordarme al erudito Francisco Zuluaga, un joven de la Escuela de Filosofía, nacido en Sevilla Valle, poseedor de algún tormento que lo perseguía desde la infancia, y que le hacía destilar un corrosivo y fino humor, hasta que un buen día, fatigado del hartazgo intelectual, con sus gafas gruesas viajó a Buenaventura, alquiló una canoa, y con una botella de aguardiente, remó ebrio de vida, de mar y de filosofía, y enterró su vida frente a la costa de la Bocana.

Al cierre de esta edición, he recordado al exquisito e irrepetible Adolfo Montaño, y sus cantos gregorianos. Nadie como él llegó a acumular tanta música coral en su memoria, haciendo que su idioma se enriqueciera de latín y cuanta lengua entonaba el canto culto, y por eso, fue por años uno de los académicos más queridos y destacado por los estudiantes de la Escuela de Música, hasta el año pasado cuando alcanzó la jubilación.

También me ha llamado Diego Garcés, lucido lector y escritor, dueño de las mejores fotos de las selvas colombianas, que, cuando no está viajando por los territorios profundos, está escribiendo los mejores comentarios sobre poemas y textos literarios, para asegurarme, que el nombre del Jardín de Freud es autoría de Román Betancourt.

Sé que es imposible en estas cortas páginas recuperar esa historia univalluna y que el indefectible olvido se encargará de enterrarla en sus predios; pero, me queda la certeza, de que, en Cali, en la Universidad del Valle, hubo un tiempo y unos jóvenes que integraron el universo humanístico, y que el Jardín de Freud seguirá existiendo hasta el día cuando muera el último de sus integrantes.

Ajazzgo, una nota en Sol Mayor

De nuevo Cali vibrará a ritmo de jazz fusión y experimental en AJAZZGO 2024. En la edición 24 de este festival músicos de Estados Unidos, Francia, Cuba, Ecuador y Colombia deleitarán a los asistentes. La Universidad del Valle es el escenario del concierto de apertura.


Cali vuelve a vibrar con el Encuentro de Creadores de Jazz Fusión y Experimental AJAZZGO 2024 que, bajo el lema “Una Nota en Sol Mayor”, este año llega a su edición número 24.

Entre el 11 y el 15 de septiembre quienes acudan a la cita podrán disfrutar de los más destacados exponentes del jazz nacional e internacional, las fusiones y las nuevas sonoridades, en un encuentro que exalta la creación musical propia y las composiciones de autor.

Durante cinco días AJAZZGO 2024 reunirá a creadores, creadoras, compositores y compositoras, instrumentistas, vocalistas, arreglistas de la música, procedentes de Estados Unidos, Francia, Cuba, Ecuador y Colombia, quienes inundarán con sus notas los escenarios del Teatro Municipal Enrique Buenaventura; la plazoleta de la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle Meléndez, y el Teatro Salamandra.

 

Una divaganza

La imagen de AJAZZGO 2024 es autoría del maestro Diego Pombo, pintor, escultor, creador y director artístico del festival. La imagen da continuidad a la serie de los “Pajarohombres” y “Humanaves” que habitan el universo de los hallazgos de la imaginación. El afiche representa a una Diva Ganza que canta “Una Nota en Sol Mayor”, tonalidad que musicalmente inspira alegría y optimismo, y celebra la vida, como las músicas que trae el festival Ajazzgo: sonoridades fuera de lo común que trascienden lo cotidiano y afinan los oídos para otras propuestas musicales no comerciales, indica el maestro.

 

Programación

En esta ocasión, el Encuentro de Creadores de Jazz Fusión y Experimental de Cali Ajazzgo trae a los grupos y artistas internacionales Randy Brecker Quintet de Estados Unidos; Camille Bertault Quintet de Francia; La Cruzada Sexteto de Cuba y Gandhi Rubio Ensamble de Ecuador; la agrupación colombo-cubana Ekelequá Cuarteto; los colectivos colombianos Diego Oyola Quartet; la agrupación de Esteban Copete y su Kinteto Pacifico y el octeto Groove Out, darán vida a esta celebración.

La Ciudadela Universitaria de Meléndez es el escenario para el concierto inaugural de AJAZZGO 2024. El miércoles 11 de septiembre, a las 6:00 p.m., en la Plazoleta de la Biblioteca Mario Carvajal se presentarán la cantante Camille Bertault, en formato de quintero, y la la agrupación colombo-cubana Ekelequá Cuarteto.

Camille Bertault es considerada la nueva voz del jazz en Francia. En 2023, publicó su quinto álbum "Bonjour Mon Amour" con el sello colectivo de artistas VITA y ganó en la categoría jazz vocal “Les Victoires du jazz”, premios que se entregan anualmente a lo mejor del jazz francés. Por su parte Ekelequá Cuarteto es un grupo liderado por el cubano Raul Rizo Flores, fusiona los ritmos y melodías de la música cubana con influencias del mundo, desde el son cubano, la rumba, el jazz afrocubano y la música folclórica.

El jueves 12 de septiembre la cita será en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura a las 7:00 pm en un concierto de estrellas con Esteban Copete y su Kinteto Pacifico, agrupación que fusiona las corrientes del Pacífico colombiano con influencias contemporáneas, y el legendario trompetista Randy Brecker, prolífico compositor, ganador de seis premios Grammy y colaborador de artistas como James Taylor, Bruce Springsteen, Frank Sinatra, Steely Dan, Jaco Pastorius y Frank Zappa.

El viernes 13 de septiembre la sala del Teatro Salamandra recibirá a las 7:00 pm a Gandhy Rubio Ensamble de Ecuador, compositor y saxofonista ecuatoriano, galardonado con los premios del Ministerio de Cultura y Patrimonio (IFCI) en 2021 y con el premio PIM 2022 en la categoría de Jazz de SAYCE, representando a Ecuador en el Festival Internacional de Saxofón Perú 2020.

El sábado 14 de septiembre hay dos conciertos programados en el Teatro Salamandra. A las 4:00 pm se presentará la agrupación caleña Groove Out, con una propuesta musical basada en el jazz y funk fusión donde combinan diversas influencias de la música afrocubana, el latín jazz, swing, el funk-rock, jazz-funk, ritmos tradicionales colombianos, entre otras experiencias musicales.

A las 8:00 pm el turno es para Diego Oyola Quartet de Manizales; un grupo con fuerza rítmica que interpreta composiciones originales y arreglos con elementos de la música moderna, jazz y folclor de Colombia.

Ajazzgo 2024 cierra su programación el domingo 15 en la sala del Teatro Salamandra a las 5:00 pm con la presentación de la agrupación La Cruzada, uno de los colectivos musicales más importantes e influyentes de la nueva música cubana, ganadora del Premio CUBADISCO, el más relevante de la industria en el país.

Ajazzgo 2024 es organizado por la Corporación Salamandra, una sala concertada con el Ministerio de Cultura, con el apoyo de la Secretaría de Cultura de Cali, la Universidad del Valle y el Circuito de Jazz Colombia.

Para conocer más detalles sobre el festival, la programación y los artistas, visita el sitio web oficial: www.ajazzgofestival.com

Primer Encuentro de Egresados de la Especialización en Gerencia Pública

La Universidad del Valle organizó el Primer Encuentro de Egresados de la Especialización en Gerencia Pública, organizado conjuntamente por la sede Tuluá y la seccional Zarzal. Este encuentro tuvo lugar el pasado 22 de agosto y reunió a destacados profesionales del ámbito público, quienes compartieron experiencias y conocimientos en un ambiente de camaradería y aprendizaje.

El evento central del encuentro fue la conferencia titulada “Políticas Públicas de Paz Urbana”, impartida por el profesor Bairon Otálvaro Marín. La conferencia abordó temas cruciales sobre la implementación de políticas públicas orientadas a la construcción de paz en entornos urbanos, un tema de gran relevancia en el contexto actual de Colombia. El profesor Otálvaro Marín, con su vasta experiencia y conocimiento, ofreció una perspectiva profunda y enriquecedora sobre los desafíos y oportunidades en la gestión pública para promover la paz y la convivencia en las ciudades.

El encuentro también sirvió como plataforma para reconocer y celebrar los logros de los egresados de la especialización, quienes han contribuido significativamente al desarrollo y mejoramiento de la gestión pública en diversas regiones del país. La Universidad del Valle, a través de su sede Tuluá y la seccional Zarzal, reafirmó su compromiso con la formación de líderes públicos capaces de generar cambios positivos en la sociedad.

La jornada concluyó con un emotivo acto de clausura, donde se destacó la importancia de mantener y fortalecer los lazos entre la universidad y sus egresados. Los organizadores expresaron su satisfacción por el éxito del evento y manifestaron su intención de convertir este encuentro en una tradición anual, que continúe promoviendo el desarrollo profesional y personal de los egresados de la Especialización en Gerencia Pública.

Convocatoria estudiantil al Parlamento Andino de la Universidad del Valle

¿Te interesa formar parte de una iniciativa internacional y contribuir al diálogo y la cooperación entre los países de la región andina y América Latina? ¡Esta es tu oportunidad!

La Universidad del Valle, en colaboración con el Parlamento Andino, abre la convocatoria para el Parlamento Andino de la Universidad del Valle, una plataforma para que los estudiantes debatan, propongan y trabajen en soluciones para los desafíos de nuestra región.

¿Qué es el Parlamento Andino Universitario?
El Parlamento Andino Universitario es un espacio de participación que replica la dinámica del Parlamento Andino, fomentando la integración entre estudiantes y fortaleciendo la cooperación entre universidades de América del Sur y el Caribe. Los participantes podrán adquirir conocimientos sobre política regional, diplomacia, legislación y desarrollar habilidades de liderazgo y negociación. Mayor información: https://parlamentoandino.org/index.php/jovenes/parlamentos-universitarios


¿Cómo Participar?
Para postularte, inscríbete escribiendo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. a través del enlace de la Facultad de Humanidades, que actúa como el enlace institucional. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 17 de septiembre de 2024. ¡No dejes pasar esta oportunidad!

Requisitos de Participación:
Ser estudiante de la Universidad del Valle.
Estar entre el tercer y séptimo semestre de cualquier programa de pregrado.
Compromiso con una formación de dos años.
Disponibilidad para participar en sesiones presenciales o virtuales.
Interés en la integración regional y cooperación entre países de Sur y Centroamérica.

Detalles del Programa:
Duración: 2 años.
Número de Participantes: Mínimo 25, máximo 50 estudiantes.
Modalidad: Presencial y virtual.
Fecha límite de inscripción: 17 de septiembre de 2024.
Fecha de selección: 20 de septiembre de 2024.
Ceremonia de certificación: 8 de octubre de 2024, en el Auditorio Germán Colmenares de la Universidad del Valle, donde comenzarán las capacitaciones.
Proceso de Selección:
Los aspirantes deben presentar una propuesta de proyecto relacionada con la integración y cooperación regional en Sur y Centroamérica, enfocada en áreas como educación, sostenibilidad, cultura o política. Un comité evaluará las propuestas en función de su calidad y viabilidad, seleccionando a los participantes más destacados.

Instrucciones para la Propuesta:
Redactar en una hoja de tamaño carta, fuente Arial, 12 puntos.
Incluir nombre completo, celular, correo electrónico y el tabulado académico.
Cumplir con todos los requisitos establecidos. El incumplimiento anula la postulación.

Comité Evaluador: El comité estará compuesto por un representante ante el Consejo Académico y el enlace institucional del Parlamento Andino, junto con 3 representantes académicos del Consejo.


¡Sé parte del cambio y contribuye al futuro de la región!

Envía tu propuesta a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Inteligencia Artificial para predecir el Éxito Académico

Una estudiante del Programa Académico de Ingeniería de Sistemas desarrolló un modelo predictivo que contribuye a la identificación y prevención del fracaso en asignaturas del componente matemático a través de herramientas de Inteligencia Artificial. Este innovador proyecto no sólo busca entender las causas detrás del bajo rendimiento, sino también ofrecer soluciones prácticas y eficaces para mejorar la tasa de aprobación de estas asignaturas en la Universidad del Valle.

Se trata de Mavelyn Sterling Londoño cuyo trabajo de grado se desarrolló a partir de la articulación de diferentes fuentes de información (Registro Académico, Encuesta de Admitidos y Sistema de Información de ASES), lo que permite una visión más y precisa del rendimiento estudiantil.

Un hallazgo importante de su investigación revela que existe una clara relación entre la autopercepción que tiene el estudiante sobre sus habilidades en matemáticas al momento de ser admitido, con su posterior desempeño en las asignaturas de matemáticas en los primeros semestres. Datos de la Encuesta de Admitidos de la Universidad del Valle revelan que aquellos que se consideran buenos en esta área tienden a tener mayores niveles de aprobación en comparación con quienes se perciben como regulares o malos.

Otro hallazgo significativo es el impacto del factor vocacional en el rendimiento. Los estudiantes que no consideran cambiar de programa académico tienen niveles de aprobación más altos que aquellos que sí lo piensan, lo que subraya la importancia de los procesos de orientación vocacional en el éxito académico. Además, el género también juega un papel importante, ya que se encontró que las mujeres presentan mayores niveles de aprobación en matemáticas.

La población estudiada en esta investigación consistió en 1292 estudiantes que fueron invitados a participar en un cursillo de matemáticas basado en los resultados que obtuvieron en la prueba diagnóstica aplicada por el Departamento de Matemáticas durante el periodo XXX. Las variables consideradas incluyen los resultados en la prueba, el acompañamiento socioeducativo ASES, las respuestas de la encuesta de admitidos.

Un dato revelador del estudio muestra un aumento estadísticamente significativo en la aprobación de asignaturas en los estudiantes que asistieron al cursillo (54.8%), en comparación con quienes no lo hicieron (47.8%). Asimismo, recibir el acompañamiento ASES también está significativamente relacionado con mayores tasas de aprobación.

El proyecto de Mavelyn también ha avanzado en la aplicación de herramientas de inteligencia artificial para mejorar la permanencia estudiantil en la Universidad del Valle. Este desarrollo será integrado al sistema de información ASES, lo que permitirá la generación de mensajes pedagógicos de alerta para los estudiantes. Además, se creará un reporte de alerta para los profesionales, permitiéndoles considerar el nivel de riesgo inicial de cada estudiante y diseñar acciones preventivas específicas.

Este modelo predictivo no solo tiene el potencial de incrementar las tasas de aprobación, sino también de ofrecer un soporte más personalizado y efectivo a los estudiantes, mejorando su probabilidad de éxito académico y profesional.

Así fue nuestro proceso de ascenso de personal

Setenta y seis funcionarios de la Universidad del Valle han cumplido sus sueños de avanzar en sus carreras, gracias al reciente proceso de ascenso de personal en la Universidad del Valle. Este logro personal representa un paso importante en el desarrollo profesional de cada uno de ellos dentro de la institución, producto de su dedicación y esfuerzo.

Este proceso, clave para el desarrollo profesional de los empleados, se llevó a cabo por la División de Recursos Humanos conforme a lo establecido en el Acuerdo del Consejo Superior No. 025 del 19 de diciembre de 2014, que regula el Estatuto de la Administración del Personal Administrativo y la Carrera Administrativa Especial.

El proceso se realizó con los principios fundamentales de democracia, transparencia e igualdad, alineado con los acuerdos colectivos de la universidad. Mediante la Resolución de Rectoría No. 2365 del 27 de junio de 2024, se aprobaron las listas de elegibles para la provisión de los cargos públicos ofertados, listas que fueron publicadas el 26 de abril de 2024 y tienen vigencia por un año.

Con el fin de asegurar una integración efectiva en sus nuevos cargos, los funcionarios participaron en un plan de acogida diseñado para facilitar la adaptación a sus nuevas funciones. Dicho plan incluyó el acompañamiento de jefes inmediatos y áreas estratégicas de la Universidad, quienes brindaron toda la información necesaria para que el personal supere con éxito su periodo de prueba.

Desde la Universidad del Valle, felicitamos a todos los funcionarios que están ad portas de finalizar su periodo de prueba en sus nuevos cargos. Les deseamos un futuro lleno de valiosos aprendizajes y retos en los que su compromiso y talento seguirán contribuyendo al crecimiento de nuestra comunidad universitaria.

Cumbre Internacional U.S. - Colombia: Fortaleciendo la educación inclusiva a nivel global

En agosto, la Universidad del Valle fue sede de la U.S.-Colombia Summit: Partnerships for Inclusive International Education. Este evento, enmarcado en el Memorando de Entendimiento de 2019 entre el Departamento de Educación de los Estados Unidos y el Ministerio de Educación de Colombia, tuvo como propósito realizar un recorrido por las instalaciones de la Universidad y fortalecer las oportunidades de intercambio cultural y académico entre instituciones de educación superior colombianas y universidades históricamente negras (HBCU) de los Estados Unidos, con un enfoque en la diversidad étnica.

Adriana Patricia López, directora de Relaciones Internacionales, destacó la relevancia de esta cumbre, subrayando la oportunidad única que representa para conectar a profesores de universidades norteamericanas y colombianas en torno a temáticas cruciales como justicia racial, conocimiento ancestral, biodiversidad y sostenibilidad. Además, resaltó que el evento no solo fomenta la colaboración en proyectos conjuntos y la movilidad estudiantil a través de programas como Fulbright, sino que también permite mostrar la esencia de la investigación en la Universidad del Valle, la cual se refleja en su cercanía con las comunidades locales y en su impacto global, abordando necesidades regionales y contribuyendo a desafíos compartidos a nivel mundial.

Durante la visita internacional, varios docentes de la Universidad del Valle destacaron la importancia de la colaboración interdisciplinaria y la innovación para el desarrollo sostenible y la inclusión social. El profesor Oswaldo López Bernal, de la Escuela de Arquitectura, subrayó la relevancia de proyectos como el Solar Decathlon 2019, donde estudiantes y profesores de diversas facultades trabajaron en una casa sostenible que propone innovaciones en energía, agua y confort térmico. Según López Bernal, estas iniciativas no solo fortalecen la articulación entre docentes y estudiantes, sino que también abren nuevas líneas de investigación en sostenibilidad e innovación, con la posibilidad de convertir la casa en un laboratorio urbano.

Complementando esta visión, el profesor Edinson Franco Mejía, de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, destacó el diseño técnico de la casa, concebida para ser autosuficiente desde el punto de vista energético. A través de un sistema solar fotovoltaico y aire acondicionado eficiente, se busca alcanzar un consumo neto de energía cero. El profesor Mejía enfatizó la importancia de que los visitantes internacionales conozcan no solo estas capacidades técnicas, sino también el componente de edificaciones inteligentes que promueven la autogestión energética por parte de los usuarios, demostrando así la robustez de la investigación aplicada en la universidad.

Franz Pierre, representante de Georgetown University, expresó su satisfacción con la visita, destacando que la Universidad del Valle comprendió bien el objetivo de su presencia: fortalecer vínculos con universidades históricamente negras de Estados Unidos y enfocar esfuerzos en comunidades afrodescendientes. Pierre enfatizó que la población afrocolombiana debe ser parte activa de los procesos de investigación y desarrollo, y valoró el compromiso de la universidad en visibilizar sus necesidades y perspectivas.

En esta misma línea, Víctor Lenis, Coordinador del Área de Asuntos Étnicos, resaltó la importancia de la visita para visibilizar la temática afrocolombiana en la Universidad del Valle. Con alrededor de 4.000 estudiantes afrodescendientes, Lenis señaló que la articulación con instituciones estadounidenses fortalece la red internacional de investigación y promueve una mayor visibilización de las comunidades afrocolombianas.

Finalmente, el profesor Guillermo Andrés Jaramillo Pizarro, de la Escuela de Ingeniería Mecánica, presentó el proyecto del Centro Agroecológico Sostenible Autónomo, una iniciativa que busca, a largo plazo, construir una escuela tecnológica junto a la comunidad del Pacífico, capacitando a los estudiantes para desarrollar soluciones a problemas locales. Por su parte también subrayó que, aunque los recursos han sido limitados, la colaboración y el soporte adecuado podrían potenciar enormemente los resultados de estos proyectos.

Este intercambio de ideas refleja la capacidad de la Universidad del Valle para conectar saberes y construir puentes entre disciplinas y culturas, fortaleciendo su impacto tanto a nivel local como global.

El Polarizómetro, ciencia e inteligencia artificial para medir la polarización en un mundo influenciado por las redes sociales

Como parte del segundo evento de socialización de participación ciudadana del proyecto Promueva: El Polarizómetro, ciencia e inteligencia artificial para medir la polarización en un mundo influenciado por las redes sociales, se llevaron a cabo diversas actividades orientadas a educar e informar a la comunidad sobre la polarización en redes sociales : cómo se mide objetivamente con una propuesta científica y práctica formal, y cómo se exploran las redes usando la inteligencia artificial para analizar lo que éstas están “pensando y expresando”.. Este proyecto interdisciplinario es el resultado de la colaboración entre la Universidad Javeriana, la Universidad del Valle y la Escuela Politécnica de París, financiado por el Sistema General de Regalías, bajo la supervisión del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, con un presupuesto de $2 mil millones de pesos.

El encuentro, que contó con la presencia de docentes, estudiantes universitarios y de bachillerato, fue un espacio para aprender y reflexionar sobre este fenómeno social a través de charlas educativas y dinámicas interactivas.

Frank Valencia, Director del Proyecto Promueva 

El evento inició con una presentación general de los avances del proyecto, a cargo de Frank Valencia, Director del Proyecto Promueva donde explicó cómo la polarización, entendida como la división de una comunidad en torno a una opinión particular, puede tener efectos significativos en la sociedad. Además, resaltó la importancia de medir y analizar este fenómeno, lo cual motivó el desarrollo del Polarizómetro, una innovadora herramienta tecnológica que permite cuantificar el grado de polarización en redes sociales.

Jesús Alexander Aranda Bueno, Co - Investigador del Proyecto Promueva

Jesús A. Aranda, co-investigador del proyecto, profundizó en los métodos utilizados para medir la polarización. Explicó que esta medición se basa en el análisis de datos y en el esfuerzo que habría que hacer para moderar opiniones hacia un punto de consenso. La medición precisa de la polarización es crucial para entender cómo evolucionan las opiniones en una comunidad y cómo estas pueden impactar el comportamiento social.

Robinson Duque, Co - Investigador del Proyecto Promueva

Por su parte, Robinson Duque, también co-investigador, abordó la importancia de entender lo que se piensa en las redes sociales. Destacó cómo el análisis de grandes volúmenes de datos, incluidos textos, imágenes y videos, permite clasificar opiniones y detectar patrones de polarización. Este tipo de análisis es fundamental para desarrollar estrategias que promuevan un diálogo más constructivo en la esfera digital.

Juan Francisco Díaz, Co - Investigador del Proyecto Promueva

El Polarizómetro, una aplicación diseñada específicamente para medir la polarización, fue presentada por Juan Francisco Díaz, co-investigador y profesor de la Universidad del Valle. El profesor explicó que la aplicación funciona de manera similar a un termómetro, proporcionando una medida objetiva del grado de polarización en torno a un tema específico. La herramienta está disponible en la nube, lo que facilita su acceso y uso por parte de la comunidad.

Felipe Jaramillo, otro co-investigador del proyecto, reflexionó sobre la contribución del Polarizómetro a la sociedad. Según Jaramillo, esta herramienta no solo ayuda a comprender mejor la polarización, sino que también puede influir en la toma de decisiones en diferentes contextos, promoviendo una mayor cohesión social.

El evento destacó la naturaleza interdisciplinaria del proyecto, que combina conocimientos de las ciencias sociales, computacionales y matemáticas para abordar un fenómeno social crítico. Carlos Ramírez, co-investigador de la Universidad Javeriana, destacó la relevancia de los modelos matemáticos en el análisis de redes sociales, afirmando que estos modelos permiten predecir la evolución de las opiniones y determinar si se alcanzará un consenso o si persistirá la polarización.

Como actividad acadèmico lúdica, se interactuó con la audiencia indagando su grado de acuerdo o desacuerdo con diversas afirmaciones en diferentes temas, y también, solicitando una de sus respuestas en forma de comentario, y se utilizó el polarizómetro para saber qué temas polarizaban más o menos a la audiencia. De esta manera, se ilustró a la audiencia sobre cómo se puede usar el polarizómetro.

Finalmente, el encuentro concluyó con un llamado a la comunidad a involucrarse y aprovechar las herramientas tecnológicas como el Polarizómetro. Juan Francisco Díaz enfatizó que, como científicos de la computación, es fundamental desarrollar aplicaciones que tengan un impacto positivo en la sociedad, invitando a los participantes a conocer y utilizar esta herramienta, y a considerar cómo, usando herramientas como el polarizómetro, desde sus propias disciplinas pueden contribuir al estudio y solución de problemas sociales.

El Proyecto Promueva es un ejemplo claro de cómo la tecnología y el trabajo interdisciplinario pueden converger para abordar problemas sociales complejos. La polarización en redes sociales es un fenómeno que afecta a nuestras comunidades, y medirla de manera objetiva es el primer paso para promover un diálogo más informado y menos divisivo. Este tipo de iniciativas no solo destacan la importancia de la colaboración entre diferentes campos del conocimiento, sino que también subrayan el poder de la tecnología como una herramienta para el cambio social positivo.

La comunidad universitaria y el público en general están llamados a conocer, utilizar y difundir los resultados de este tipo de proyectos, que buscan no solo entender el presente, sino también construir un futuro más cohesionado y consciente que apoyen a una mejora de toma de decisiones.

 

Triunfo dorado en Boccia: los hermanos Chica hacen historia en los Paralímpicos de París 2024

Colombia celebra el triunfo de los hermanos Leidy y Edilson Chica, quienes hicieron historia al obtener la primera medalla de oro en boccia en la prueba de parejas mixto BC4 en los Paralímpicos de París 2024.

El jueves 5 de septiembre, además de subir al podio en competiciones individuales, los hermanos Chica se coronaron campeones ganando la presea de oro. Leidy, de 34 años, se destacó previamente en la categoría individual femenina BC4, logrando la medalla de bronce tras vencer a la malaya Noor Askuzaimey Mat Salim. Con este triunfo, reafirmó su estatus como la “reina del Boccia” en Colombia, un título que ha construido a lo largo de una carrera internacional llena de éxitos.

Por su parte, Edilson Chica, de 46 años, se llevó la medalla plata en la categoría masculina individual BC4, tras una reñida final contra el británico Stephen McGuire. Su medalla fue una muestra más de su esfuerzo y talento, consolidándose como uno de los mejores exponentes del boccia a nivel mundial.

El momento cumbre llegó cuando los hermanos vallecaucanos unieron fuerzas en la prueba de parejas mixto BC4, derrotando a Hong Kong con un contundente 6-1, lo que les aseguró la apreciada medalla de oro. Este hito es el primero para Colombia en la historia del Boccia y representa un logro monumental para el Deporte Paralímpico Nacional.

El éxito de Edilson y Leidy Chica es un ejemplo de talento y dedicación, y su legado en el boccia seguirá inspirando a las futuras generaciones de atletas colombianos. Gracias al triunfo dorado de los hermanos Chica, la Delegación Paralímpica Colombiana se encuentra entre las 20 mejores delegaciones de estas justas deportivas, y ha alcanzado en los Juegos Paralímpicos de París 2024 un total de 20 medallas: nueve de bronce, seis de plata y cinco de oro.

Desde la Universidad del Valle felicitamos a nuestra deportista Leidy Chica -estudiante estudiante de Licenciatura en Lenguas extranjeras con énfasis en Inglés y Francés- y felicitamos a su hermano Edilson Chica por este oro histórico para Colombia en Boccia. ¡Felicitaciones a los hermanos Leidy Chica y Edilson Chica!

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