Este miércoles 4 de abril inició la visita de pares académicos para la renovación de la acreditación de alta calidad de los programas de Contaduría Pública y de Comunicación Social de la Universidad del Valle.
Los pares académicos fueron atendidos por las directivas universitarias en cabeza del rector Edgar Varela Barrios, la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo, el vicerrector de investigaciones Jaime Cantera Kintz y el vicerrector de bienestar universitario Edgar Quiroga Rubiano.
El grupo de pares evaluadores del programa de Contaduría Pública lo componen Carlos Alberto Gutiérrez Cortés y Milena Isabel Zabaleta de Armas. Así mismo, los pares evaluadores de Comunicación Social son Luis Ignacio Sierra Gutiérrez y Raúl Alberto Acosta Peña.
En su presentación el rector Varela Barrios le explicó a los pares académicos la historia de la institución, los aspectos misionales, la forma en que se articula la universidad en la región, entre otros detalles.
“Los programas académicos que reciben la visita de pares el día de hoy son de gran tradición y altísimo reconocimiento. Este proceso de autoevaluación y de evaluación de pares externos nos parece importante porque nos permite identificar falencia y así trabajar en el mejoramiento continuo, que es una regla que la universidad ha construido”, señaló el rector Edgar Varela.
“Durante los últimos veinte años, la Universidad del Valle se ha guiado por la acreditación de alta calidad como un mecanismo que nos permite compararnos con nosotros mismos en el pasado para mejorar, así como con otras instituciones no solo a nivel colombiano. En este sentido, participamos de manera activa de estos procesos de acreditación porque sabemos que son oportunidades para aprender y mejorar”, agregó el rector Varela.
Durante los tres días de su visita, los pares evaluadores de cada programa académico conocerán de cerca los procesos académicos, investigativos y de proyección social que se adelantan en la institución, así mismo dialogarán con docentes, estudiantes, funcionarios y egresados. Con todas las evidencias que recojan emitirán un concepto ante el Consejo Nacional de Acreditación, ente que recomendará al Ministerio de Educación Nacional la renovación de la acreditación de alta calidad por un periodo determinado de años.
La Acreditación de Alta Calidad es el acto por medio del cual el Estado adopta y hace público el reconocimiento que los pares académicos hacen de la comprobación que efectúa una institución sobre la calidad de sus programas académicos, su organización, funcionamiento y el cumplimiento de su función social, constituyéndose en instrumento para el mejoramiento de la calidad de la educación superior.
La División de Bibliotecas invita a la comunidad universitaria a participar del Panel “Entre pares: investigación científica en Univalle” que se realizará el miércoles 4 de abril a las 3:00 p.m. en el auditorio Ángel Zapata.
En este primer conversatorio participarán docentes de los Departamentos de Física y Ciencias Fisiológicas de las facultades de Ciencias Naturales y Exactas y de Salud.
La investigación es una de las tres actividades principales que la sociedad colombiana ha delegado en las instituciones de educación superior, ella junto con la docencia y la extensión constituyen la vida académica por excelencia, y un patrón que mide la calidad de los programas de formación, su pertinencia y articulación social.
Bajo estos parámetros, es necesario conocer los procesos de investigación que se gestan al interior de la Universidad del Valle, identificar a sus protagonistas (profesores y estudiantes de postgrados), entender cómo se construye un tema de investigación, cuál es el aporte de la División de Bibliotecas en el proceso de recuperación bibliográfica, cuál es la ruta que sigue la investigación en el ámbito universitario y qué impactos pueden generar sus resultados en el contexto regional o nacional.
Participantes
Juan Carlos Granada Echeverry. Investigador senior y docente del Departamento de Física. Realizó una estancia postdoctoral en el International Centre for Theoretical Physics; físico y doctor (Ph.D) en Física, de la La Universidad de Járkov (Ucrania). Su línea de investigación es la fotónica. Autor de más de 60 artículos sobre actividades en superconductores, nanotecnología y ha participado en proyectos de investigación y desarrollo.
Ernesto Combariza Cruz. Docente jubilado del Departamento de Física. Físico de la Universidad Nacional de Colombia y doctor (Ph.D) en Física de la Universidad de Salamanca. Su línea de investigación es la física de la materia.
Nelson Porras Montenegro. Investigador emérito, docente del Departamento de Física. Físico de la Universidad del Valle, magister en Física de la Universidade Federal do Río Grande do Sul (Brasil) y doctor (Ph.D) en Física de la Universidade Federal Fluminense (Brasil). Su línea de investigación es la física de la materia. Ha publicado más de 100 artículos de investigación y participado en proyectos de investigación y desarrollo.
Rafael Santiago Castaño. Docente la Escuela de Ciencias Básicas, el Departamento de Ciencias Fisiológicas. Biólogo, magíster en Ciencias Básicas Fisiología y doctor (Ph.D) en Ciencias Básicas Médicas de la Universidad del Valle. Sus líneas de investigación son toxicología, fisiología, biofísica de membranas y electrofisiología, evolución molecular y biomodelos experimentales y bioindicadores. Ha publicado más de 10 artículos de investigación y participado en diversos proyectos de investigación y desarrollo.
Adalberto Sánchez Gómez. Docente la Escuela de Ciencias Básicas, Departamento de Ciencias Fisiológicas. Realizó sus estudios de pregrado en Biología - Genética en la Universidad del Valle, su Doctorado en Plan Breeding en la Texas A M University System y un postdoctorado en Complez Genome Analysis: Dupont. Sus líneas de investigación son marcadores moleculares y factores de riesgo para enfermedades óseas. Ha publicado más de 10 artículos de investigación y participado en diversos proyectos de investigación y desarrollo.
Moderador: Johannio Marulanda Casas. Investigador senior, docente Escuela de Ingeniería Civil y Geomática. Ingeniero civil, magíster en ingeniería civil y magíster en filosofía de la Universidad del Valle y doctor (Ph.D) en ingeniería civil de la Universidad de Carolina del Sur. Sus líneas de investigación son ingeniería estructural, dinámica y control estructural, instrumentación y monitoreo estructural, mecánica computacional, sistemas constructivos sismo-resistentes, ingeniería eólica e ingeniería sísmica. Ha publicado más de 10 artículos de investigación, capítulos de libros y participado en diversos proyectos de investigación y desarrollo. Ha participado en la producción técnica de softwares y de prototipos industriales.
Tres jóvenes poetas de Cali son los invitados a la siguiente sesión de Viernes de Letras, programa permanente de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
Los invitados son Ángela Camila González Barreto, Angélica Elizabeth Guzmán y Luis Carlos Bermeo Gamboa. El conversatorio con estos tres autores se realizará este viernes 6 de abril de 2018, a las 6:00 p.m., en el Auditorio Ángel Zapata, Biblioteca Mario Carvajal, Campus de Meléndez.
El conversatorio será guiado por el escritor Juan Fernando Merino. En esta ocasión, los invitados serán presentados por la estudiante de Licenciatura en Literatura Nataly Mora.
Sobre los autores
Ángela Camila González Barreto. Poeta colombiana, nacida en Cali, en 2001. Cursa grado 11 de bachillerato en el Colegio Ciudad de Cali. Ávida lectora de poesía y visitante asidua de las diferentes bibliotecas de la ciudad. Ganadora del Concurso de Poesía Inédita de Cali (2017), en la categoría juvenil.
Angélica Elizabeth Guzmán. Escritora y docente nacida en Cali, en 1985. Licenciada en Literatura de la Universidad del Valle. Ha publicado el cuento: "La sombra misteriosa" (1998); y los poemas "Velos de antaño", "Mi memoria", "Malabares"y "Renuncio a ti", incluidos en las revistas Lexicalia y Gavia. Otros textos suyos hacen parte del libro "Palabras que migran" (2016). Ganadora del Concurso de Poesía Inédita de Cali (2017), en la categoría abierta. Actualmente trabaja como docente de lengua castellana.
Luis Carlos Bermeo Gamboa. Escritor colombiano nacido en Yumbo, en 1985. Cursó estudios de comunicación y periodismo en la Universidad Santiago de Cali. Ha escrito tres poemarios: "Antídotos de ruda" (2005), "Libro de pan" (2010) y "Tesis sobre el fracaso" (2016); también ha publicado artículos y crónicas en medios colombianos como el periódico El País y las revistas El Clavo, Cartel Urbano y Corónica. Actualmente dirige y edita la revista virtual Barbarie Ilustrada: Lecturas Perjudiciales.
Trashumancia y Ganadería menor en la Mixteca colonial es el nombre de la conferencia que dictará el catedrático Jesús Edgar Mendoza García, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social-CIESAS (México), este jueves 5 de abril, a las 5:00 p.m., en el Auditorio Germán Colmenares, Edificio 386 (D10), de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle.
La conferencia hace parte de las actividades que desarrolla el Departamento de Historia y la Cátedra Germán Colmenares.
La trashumancia de ganado menor en la región de la Mixteca fue una actividad económica de suma importancia no solo para los españoles sino también para los pueblos de indios desde el periodo colonial hasta mediados del siglo XX. Los comerciantes y ganaderos españoles rentaban la tierra a los pueblos y entre los meses de octubre y noviembre efectuaban la matanza de miles de cabezas, lo que generaba una derrama económica para varios sectores sociales. La conferencia muestra la adaptación cultural y económica de los pueblos mixtecos ante la introducción del ganado europeo, su desarrollo y decadencia.
Francisco Javier Bonilla Escobar, egresado del Programa de Medicina y Cirugía y de la Maestría en Epidemiología de la Universidad del Valle e investigador del Instituto Cisalva de esta misma universidad, recibió la distinción "Leadership & Service Award 2018" que entrega la Universidad de Pittsburgh.
Este premio es entregado por el Gobierno de Estudiantes y Egresados (Graduate and Professional Student Government - GPSG, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Pittsburgh.
El galardón se le concede a los estudiantes y egresados de dicha universidad cuya trayectoria se destaca por su liderazgo, dedicación y servicio a la comunidad.
Francisco Bonilla es estudiante del doctorado en Investigación Clínica y Ciencias Translacionales de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh.
A propósito del éxito de su aplicación a este premio, dijo: “Mencioné, entre otras cosas, mis actividades en el Instituto Cisalva, en ACEMVAL (Asociación Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad del Valle) y aquí en Pittsburgh y comparto este premio con ustedes”.
El médico Bonilla Escobar ha sido investigador asociado del Instituto Cisalva desde que era estudiante de medicina; en el instituo realizó su año de servicio social obligatorio y ha estado vinculado a proyectos de investigación en atención en salud mental para víctimas del conflicto armado por medio de intervenciones psicosociales basadas en la comunidad. Así mismo, trabajó en proyectos de evaluación en seguridad vial y movilidad.
Nuevamente se dio inició otro ciclo de conversatorios en “Viernes de Letras”, un programa organizado por la Escuela de Estudios Literarios. El invitado para hacer apertura de este ciclo fue el escritor y profesor de literatura Pablo Montoya.
El conversatorio inició con una breve presentación del autor para dar paso a la charla encabezada por los profesores Jorge Ordoñez y Juan Moreno Blanco, quienes alrededor de una serie de preguntas, guiaron el conversatorio.
En un principio la discusión giró en torno a la lectura de un pasaje de la obra Los Derrotados y el tema de la violencia en la literatura colombiana. Para el autor, es ineludible el tema de la violencia en la literatura, sostuvo que es fundamental el tratamiento artístico que se le da, pues en los libros que se escriben sobre la violencia debe prevalecer la preocupación estilística y formal, y asumió que eso es lo que él intenta hacer en sus obras sobre la violencia colombiana y en mayor medida sobre la violencia humana.
Montoya explicó que es fundamental entender que los proyectos de estado –nación se enmarcan en la violencia y que justamente ésta responde a unos procesos sociales, políticos, culturales que se han afianzados profundamente en la sociedad y que por tanto esa idea de estado – nación es devaluada. El autor afirmó que es fundamental tener en cuenta eso para entender la obra Los derrotados.
Continuó hablando sobre el personaje Pedro Cadavid y las transformaciones que este ha sufrido, pues en Los Derrotados, el personaje es un escritor que ha empezado a cuestionarse sobre cómo escribir sobre la violencia en un país donde es fácil caer en la denuncia y en la caricatura. Para Montoya, este personaje es como un alter ego que vuelve a aparecer en su nueva novela.
El autor reflexionó sobre el rol del escritor frente al tema de la violencia y los riesgos que implica asumir una postura crítica como artista y sujeto social. Luego de hablar sobre la violencia, se centró en la obra Los derrotados como una novela experimental que es difícil de leer, que atraviesa la reflexión ensayística y el tema de la naturaleza. Sostuvo que la literatura es para polemizar con el lector, pues es una manifestación artística para los vivos, aunque uno termine derrotado.
El profesor Juan Moreno le preguntó al autor sobre su novela favorita en la literatura colombiana, remontándose a una entrevista que le hicieron al autor donde quien lo entrevistaba no le preguntó el porqué de su novela favorita. De manera jocosa, Pablo Montoya respondió que uno suele cambiar de gustos, pero que sin duda su preferida es La Vorágine de José Eustasio Rivera por ese increíble comienzo pero porque además resuelve de una manera muy inteligente el asunto de la violencia, de cómo narrar esa violencia, y de cómo definir eso que se llama Colombia. Pablo habló de su gusto por la novela gracias esa mirada poética del autor. Su interés por ella, además del punto de vista literario, es porque en la novela, Rivera cuestiona la mirada parnasiana de la selva, desmonta la idea de que la literatura nacional reproduce a un gran país, y toma un carácter denunciador con el tema de las caucheras; por lo que cada vez que se acerca a la novela la lee con el corazón en la mano. El autor refiere a que muchas de las grandes obras han sido concebidas bajo el efecto del paludismo, como es el caso de Isaacs con María, Rivera con La vorágine y el pintor Piranesi con las Cárceles Imaginarias. Pablo reflexiona entonces sobre el tema de la inspiración y la razón a la hora del ejercicio de escribir.
Se pasa entonces a hablar sobre la poesía del autor, su obra Terceto y sus influencias literarias. El autor nos cuenta que el primer libro de Terceto, “Viajeros”, es un libro cantera y que con este libro empezó a construir un mapa literario, que en un primer momento no tenía pensado pero que al revisar sus obras se da cuenta de los abrazos intertextuales entre sus obras de un escritor. Continúa hablando de su interés por hablar de la violencia desde el arte y cómo Terceto termina siendo una obra preparatoria para las obras que más adelante escribiría.
El auditorio escuchaba atento y entre risas interactuaba con aquello que el autor relataba. El conversatorio continuó hablando sobre el diálogo entre géneros que se pueden encontrar en sus obras y cómo éstas se convierten en obras anfibias porque navegan entre la prosa poética y el ensayo, los cuentos, las minificciones y la poesía que rompe justamente con los esquemas literarios establecidos. Se pasa a hablar de la obra Tríptico de la infamia y la influencia histórica que tiene, además de los intereses que tenía el autor para con su obra un poco contrarrestando a la obra de Marguerite Yourcenar y la idea contar una verdad histórica que convenza al lector y de cómo la literatura en el pleno ejercicio de la ficción desmonta eso, porque en la literatura todo es posible gracias a la labor de imaginativa del autor. Pasamos a la relación entre la enfermedad y la literatura con los cuentos de El Beso de la Noche, sobre las vivencias personales del autor y el asunto de la enfermedad y los estados anómalos, el arte y la ciudad.
Fue así como pudimos conocer al Pablo poeta, narrador, novelista, ensayista, cuentista y profesor, quien con una total sencillez nos dejaba ver su relación con la literatura y la historia, sus intereses personales y sus reflexiones sobre la condición humana, la violencia, el rol del escritor y la literatura, la ciudad y la sensibilidad del artista a la hora de comprender el mundo que le rodea.
El conversatorio concluyó con una serie breve de preguntas del público que giraron en torno a resolver algunas dudas que quizá habían quedado volando. El autor agradeció la invitación a este evento con la promesa de regresar en una nueva oportunidad.
Un viajero entre letras
Por: Luisa María Megudan
Tengo el gusto de presentar a Pablo Montoya, escritor colombiano y profesor de literatura nacido en Barrancabermeja. Su encuentro con las letras se dio a través de la música. De su madre heredó el amor por la lectura y de su padre la inclinación por la música. Para contarles un poco más, cuando Pablo llegaba de la escuela encontraba casi siempre a su madre leyendo. Su padre era un gran amante de la música, las tardes de los domingos escuchaba las óperas de Guiseppe, Verdi, Rossini y Bellini, y algo de eso dejó huella en el escritor, aunque su entrada a la música fuese tardía. En un principio Pablo ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, gracias al Premio Fidel Cano entregado a los mejores bachilleres. Su padre orgulloso le dio de regalo una flauta traversa, como estímulo por su rendimiento académico. Fue entonces cuando cursaba cuarto semestre de medicina que desertó de la universidad para estudiar música en Tunja. Aquí descubrió su vocación como escritor. A pesar de que en un principio su padre se opuso, terminó aceptando la decisión de Pablo y tiempo después le envió algunos libros sobre la historia de la ópera.
Tras ganar varios concursos de cuento empezó a interesarse más por la escritura. Sus primeros cuentos fueron dedicados a la música como es el caso de “Eutimio, el clarinetero”, el cual no reconoce como hijo suyo, pero le dio la posibilidad de ganar un concurso regional en Boyacá obteniendo así una máquina de escribir con la que haría posteriormente sus trabajos de Filosofía y Letras, y escribiría más cuentos sobre música, además de los “Cuentos de Niquía”. A los veinte años empezó a escribir poemas sobre sus amigos, su padre, el paisaje y la ciudad, pero decidió hacer un alto para darle paso a los cuentos. Se graduó en Filosofía y Letras de la Universidad Santo Tomás en Bogotá y obtuvo la maestría y el doctorado en Estudios Hispánicos y Latinoamericanos en la Universidad de la Nueva Sorbona en París, donde realizó una tesis sobre la música en la obra de Alejo Carpentier, Cortázar y literatura latinoamericana.
El viaje a París fue determinante para Pablo y su literatura. Significó el conocimiento del otro. Durante mucho tiempo vivió como inmigrante, lo que le permitió conocer de manera más compleja el ser colombiano y analizar la condición humana, además porque la “ciudad luz” empezaba a desmitificarse literariamente hablando. En su obra “Cuaderno de París” (2016), encontramos parte de lo que fue esta experiencia.
Su literatura se ha visto fuertemente influenciada por Rulfo, Cortázar y Carpentier, autores que han escrito sobre música. Además de autores clásicos como Tolstoi, Thomas Mann y Balzac. En la poesía Borges, Baudelaire, Michaux. También ha estado presente la influencia de las artes como la fotografía y la pintura además de la música. Un eje central en sus libros es su relación con las artes. Sería la literatura francesa la que le permitiese separarse de la influencia latinoamericana, rompiendo de alguna manera con la tradición literaria heredada del Boom, encontrando un estilo propio mediado por la frase corta y la poética de la prosa. Su obra nos permite ampliar el imaginario literario colombiano.
Una de las características del autor que lo diferencia con sus contemporáneos, como William Ospina y Juan Gabriel Vázquez, es su intento por romper con la tradición garciamarquiana de la literatura colombiana. Es posible que por eso no goce de reconocimiento, pues sus obras poseen un estilo propio determinado por la frase corta, la fragmentación y la poética de la prosa, que dan cuenta de su rebeldía. Una de las herramientas para la creación de sus obras es la inspiración que, como un impulso mediado por la emoción, se convierte en el punto de partida para el devenir de ideas que luego, tras varios ejercicios de escritura, materializa. Sin embargo, tras ganar varios premios como el Rómulo Gallegos en 2015, el José Donoso en 2016 y el premio Casa de las Américas en Cuba en 2017 por su obra “Tríptico de la infamia” (2014), Pablo Montoya reaparece en la escena literaria colombiana.
Pablo ha sido ganador de varios premios durante su trayectoria. Dentro de sus obras encontramos “Cuentos de Niquía” (1996), “La sinfónica y otros cuentos musicales” (1997), “Habitantes” (1999), “Viajeros” (1999), “Cuaderno de París” (2006), “Trazos” (2007), “Adiós a los próceres” (2010), “Adagio para cuerdas” (2012), “Los derrotados” (2012), “Programa de mano” (2014), “Tríptico de la infamia” (2014), además de ensayos sobre literatura y arte.
Su labor como artista colombiano es abrir espacios para la participación activa en el contexto social actual haciéndolo, claro, desde la literatura. En sus obras hay una voz que denuncia, que se burla de la injusticia. Su literatura recorre las artes, la historia, la vida con su ires y venires. Los invito no sólo a escuchar a este escritor sino también a leer su obra, porque seguramente los atrapará como lo viene haciendo conmigo.
La Asamblea General de Naciones Unidas instauró el 2 de abril como Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo. En esta fecha, se promueven campañas de concienciación para dar a conocer este trastorno a la sociedad y atraer la atención sobre las necesidades y la realidad de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias.
“Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible” es el lema elegido en 2017 y 2018 para celebrar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
El término Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.
El TEA tiene un origen neurobiológico y acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, aunque sus manifestaciones y necesidades cambian en función de las distintas etapas del desarrollo. Se presenta de manera distinta en cada caso. Por eso las necesidades individuales son muy heterogéneas. Afecta de manera fundamental a la esencia social del individuo y a su capacidad para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana.
Impacta no sólo en la persona sino también en su familia, y en la calidad de vida de todos sus miembros. Es por eso que requiere un abordaje integral de las necesidades de la persona, orientado a facilitar apoyos individualizados, especializados y basados en la evidencia científica que promuevan su calidad de vida y el ejercicio efectivo de sus derechos.
Es una “discapacidad invisible” en el sentido de que no lleva asociado ningún rasgo en la apariencia externa específico, y sólo se manifiesta al nivel de comportamientos.
Las personas con autismo se enfrentan a numerosas barreras, que varían en función de cada individuo y de sus necesidades específicas, a la hora de disfrutar de sus derechos fundamentales y de formar parte plenamente de la comunidad.
Para el movimiento asociativo del autismo es muy importante que la sociedad entienda cuáles son las barreras a las que se enfrentan las personas con TEA porque eso permitirá una mejor adaptación a sus necesidades y reforzará la inclusión de estas personas en todos los ámbitos de la sociedad.
Cada año, el 2 de abril, decenas de edificios de todo el mundo se iluminan de azul como muestra de solidaridad con el colectivo de personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias.
Se trata de una campaña de sensibilización de carácter internacional conocida por sus siglas en inglés LIUB (Light It Up Blue) (Ilumínalo de azul, en español).
Informes: http://diamundialautismo.com/
La obra de teatro Azul Gallinazo, dirigida por Sebastián Gómez y Anderson Bedoya, estudiantes de la licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle, se presentará este jueves 22 de marzo, a las 7:00 p.m., en el Auditorio Manuel Ignacio Osorio de la Universidad Antonio Nariño, en Bogotá.
Esta obra se presenta como parte de la programación del “II Coloquio Internacional de Escuelas de Teatro: Pedagogía en la formación actoral”.
Azul Gallinazo es una adaptación de la novela “Soy asesino y padre de familia” del dramaturgo colombiano Fabio Rubiano.
La obra cuenta la historia de Alejandro, un hombre común y corriente que trabaja en una oficina común y corriente, en la que persiguen subversivos comunistas o cualquiera que se interponga en su camino. Alejandro se disputa ser un buen padre de familia y esposo, pero su propósito aumenta cuando su hija mayor se está quedando por fuera del círculo social al que pertenecen y que, además se enamora de un hombre que no tiene buena conducta.
Mientras rastrea, interroga y desmiembra a los sospechosos, tratando de corregir su camino y el de sus familiares cómplices, este auxiliar contable debe luchar con la conducta y el comportamiento afeminado de su hijo menor, al que debe darle un buen ejemplo y a la vez guardar en la bodega de su casa, el miembro que tendrá que entregarle a la madre del último muchacho que pasó por la justicia de sus manos.
En la obra participan Sebastián Gómez, Anderson Bedoya, Alejandra Montes, Anderley Ramírez, Danharry Colorado, Gabriela Navia, María José Salazar y Alexander Vargas, estudiantes de la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle. La música es de Emily Valderrama.
Durante su reciente visita a la Universidad del Valle, el profesor Antar Martínez Guzmán, miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México, propuso acercarnos a las experiencias de las personas transgénero para una mejor comprensión de la sexualidad y el género y la reformulación de los principios con los cuales las Ciencias Sociales y las Ciencias de la Salud comprenden la sexualidad.
El investigador Martínez Guzmán estuvo en Cali durante el I Seminario Nacional sobre Género, Acoso Sexual y Derecho a la Diversidad que organizó la Escuela de Estudios Literarios, con el apoyo del Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad.
Antar Martínez Guzmán, Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Autónoma de Barcelona, le dio a la Agencia de Noticias Univalle su visión sobre el tema.
Agencia de Noticias Univalle: Regularmente, hablamos de comunidad gay ¿este término incluye a las personas transgénero?
Antar Martínez Guzmán: No, hay una distinción importante que tenemos que tener en cuenta: la diferencia entre orientación sexual e identidad de género. Cuando hablamos de personas gays o lesbianas estamos hablando de personas que tienen una orientación sexual diferente a la heterosexual. Sin embargo, cuando hablamos de personas transgénero o trans, estamos hablando de personas cuya condición no es la orientación sexual sino la identidad de género, que es como ellas se definen a sí mismas. Las orientaciones sexuales tienen que ver con quien me gusta, a quien deseo, y la identidad de género tiene que ver con cómo me defino yo, quien soy para mí mismo o para mí misma.
ANU: Lo común es que cuando vemos a una persona, especialmente un hombre vestido de mujer, uno dice “es transgénero” ¿es correcto?
AMG: Puede ser que sí, la palabra transgénero agrupa una diversidad de experiencias y de identidades muy heterogéneas. Hay personas travestis, que temporalmente se visten como el género opuesto y después regresan, van y vienen de su identidad asignada, pero hay personas que hacen un tránsito permanente y definitivo hacia el género contrario, por ejemplo, a una persona que se le asigna el género de varón pero que se siente como mujer y que transita a una vida de mujer, es una mujer transgénero, o puede ser el caso contrario, una persona que nació con genitales considerados femeninos se le dice que es una niña y esta persona se siente como un hombre y transita permanentemente al género hombre, eso es un hombre trans.
ANU: De acuerdo con su propuesta, ¿el desafío está en poder abordar el tema de lo transgénero?
AMG: Yo creo que el desafío está en darnos cuenta que los géneros no son cosas estáticas, no están totalmente determinados por lo biológico, sino que son formas de estar, que pueden cambiar, que se pueden modificar, que están abiertas a diferentes influencias que son múltiples, que son diversas, pues no tendríamos que quedarnos en el paradigma que nos dice que hay una forma posible de ser, o, solamente hay dos formas posibles de ser, de lo contrario estás mal, enfermo, equivocado; sino más bien que nuestros cuerpos, nuestras identidades son múltiples, cambian, se expresan de diferentes maneras y hay que reconocer esa diversidad como algo enriquecedor y dejar de tenerle miedo.
ANU: Si un infante pregunta si es niño o niña ¿qué se le debería contestar?
AMG: La exploración de quién soy, cómo me siento, qué me gusta, cómo me veo, es un proceso normal, y los niños deberían tener la posibilidad de explorar esos aspectos de su personalidad y de su persona sin ser juzgados; llegará un momento en donde las personas, los niños, los adolescentes consoliden una forma de ser, una orientación sexual, una identidad de género y, entonces, habrá que respetarla sea cual sea, pero mientras tanto hay que darles oportunidad de que se expresen de la forma que ellos se sienten.
Cuatro posgrados de la Universidad del Valle serán reconocidos por la Asociación Universitaria Iberoamericana de Posgrado – AUIP.
Los programas académicos de Maestría en Ciencias Biología y el Doctorado (Ph.D.) en Ciencias Biología recibirán una mención de Honor en los Premios AUIP a la calidad del postgrado en Iberoamérica, que se entregarán este jueves 22 de marzo, en Tenerife, Islas Canarias, en España.
En la misma ceremonia se entregará el Premio AUIP a la calidad del Postgrado en Iberoamérica al Programa de Doctorado en Química de la Universidad del Valle, al Programa Interinstitucional de Doctorado en Educación y a 24 programas de posgrado de universidades de Cuba, México, Colombia, Chile y Ecuador.
Por Colombia también serán condecorados programas de postgrado de la Universidad Nacional de Colombia y de la Universidad de Caldas.
La Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado -AUIP tiene como objetivo general contribuir con criterio de alta calidad académica a la formación de profesores universitarios, científicos y profesionales en el nivel de postgrado y doctorado, en función de las necesidades de desarrollo de cada país y de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.
La AUIP tiene el propósito de establecer un proceso efectivo de evaluación y reconocimiento de los estudios de postgrado que ofrece cada institución miembro de la Asociación, en el marco de la legislación de cada país.
Para lograr sus fines, la AUIP facilita el intercambio de profesores, investigadores y estudiantes entre los miembros de la Asociación, también promueve programas conjuntos de postgrado y de investigaciones científicas de forma cooperativa e interinstitucional.
Otra de sus labores es la de organizar, auspiciar y promover reuniones de carácter académico, cultural o científico para contribuir al intercambio y enriquecimiento de experiencias y conocimientos entre profesores e investigadores de programas de postgrado.
Los Premios AUIP a la Calidad del Postgrado en Iberoamérica fueron creados como reconocimiento a la calidad de los programas de formación avanzada que ofrecen las instituciones asociadas, en un intento por potenciar los esfuerzos institucionales que se están haciendo para mejorar la oferta académica y estimular su mejoramiento cualitativo.
Otro de los propósitos del premio es el promover los requisitos mínimos de calidad que aseguren un adecuado nivel de competitividad, reconocer públicamente los logros alcanzados por los programas, premiar a aquellas instituciones o programas que demuestren interés en permanecer activos aplicando una estrategia de mejoramiento continuo, facilitar los procesos de autoevaluación y de evaluación externa y divulgar las estrategias institucionales exitosas en pos de la calidad de sus programas de formación avanzada.