La decisión que la administración municipal ha anunciado que tomará en 2021, para reducir la velocidad máxima a 50 kilómetros por hora en la ciudad de Cali, está en consonancia con la tendencia mundial para disminuir la siniestralidad.
Reducir los topes de velocidad máxima en la ciudad es una sugerencia general que, desde hace mucho tiempo, ha hecho el Grupo de Seguridad Vial de la Organización Mundial de la Salud, que considera la accidentalidad como una pandemia.
La decisión de la Alcaldía, a través de la Secretaría de Movilidad, para incidir en la tasa de accidentes con consecuencias fatales, es una medida positiva por sus consecuencias favorables en la siniestralidad, explicaron los expertos en movilidad de la Universidad del Valle, Ciro Jaramillo y Carlos Fandiño.
La disminución del tope máximo de velocidad no implica, necesariamente, que el tráfico sea más lento, pues por rápido que ande un conductor, debe hacer los pares correspondientes y detenerse ante los semáforos y, usualmente, entre más velozmente se desplace más esperará en el siguiente semáforo, explicó el médico y Doctor en Ciencias de la Salud del Instituto Karolinska de Suecia, Carlos Fandiño, docente de la Escuela de Salud Pública e investigador del Instituto Cisalva de la Universidad del Valle.
Por redes sociales se observa que gran parte de la ciudadanía cree que la disminución de la velocidad máxima afectará el tiempo de viaje dentro de la ciudad y aumentará los trancones, sin embargo, es menester tener en cuenta que por la semaforización el desgaste de la capa asfáltica y todos los incidentes que suelen presentarse normalmente, el promedio de desplazamiento en Cali no supera los 60 kilómetros; así que esta medida no tendrá una mayor incidencia en la efectividad de los desplazamientos, explicó el ingeniero con Doctorado en Optimización y Explotación de los sistemas de transporte, de la Universidad Politécnica de Valencia -España, Ciro Jaramillo Molina.
Lo importante, en este caso, explicó el académico, es la urgente necesidad de la Secretaría de Movilidad de sensibilizar a la ciudadanía sobre las bases y el por qué toma tal medida y los beneficios que traen para toda la ciudad.
Cuando un vehículo viaja a menor velocidad, la accidentalidad disminuye pues el conductor tiene mayor posibilidad de maniobrar para evitar un accidente y el peatón, el ciclista o el otro conductor alcanzan a reaccionar para evitarlo, explicó el experto en movilidad.
Por su parte el investigador de Cisalva, Carlos Fandiño, sostuvo que los estudios indican que a menor velocidad de los automotores las posibilidades de siniestralidad bajan y esto se aplica, con mayor énfasis, en las ciudades colombianas en las que los peatones atraviesan las calles en cualquier parte.
De acuerdo con el documento técnico de soporte para la reducción de la velocidad en Cali a 50 kmts/hora, elaborado por la Secretaría de Movilidad con apoyo de la Fundación Bloomberg Philanthropies, en 2019, en la capital del Valle murieron 309 personas, constituyéndose en la peor tasa de muertes en accidentes de tránsito entre de las ciudades colombianas.
La tasa de accidentalidad, que se mide por cada cien mil habitantes, dobló a la de Bogotá, según el Observatorio de Movilidad Sostenible y Seguridad Vial de la ciudad.
Para el mencionado Observatorio, entre enero y el 6 de diciembre de 2020, y pese a las medidas restrictivas por el covid y que las calles permanecían solas, fueron 267 muertes por accidentes de tránsito en la ciudad. Para el investigador Carlos Fandiño, estas cifras son muy altas y, al parecer, son consecuencia de falta de respeto a las disposiciones de tránsito, tales como pasarse los semáforos en rojo y en algunos casos el andar en contravía, aprovechando la poca circulación.
Entre 2016 y 2019 murieron 1,327 personas debido a la accidentalidad. Es la causa de muerte No 13 en la ciudad, superando el Sida, el cáncer de mama o el de próstata. Para las personas entre 15 y 44 años es la segunda causa de muerte, apenas superada por los homicidios.
De acuerdo con el investigador Ciro Jaramillo, un estudio elaborado por la Universidad del Valle evaluó la incidencia en la accidentalidad de las obras de infraestructura elaboradas por el municipio, en los últimos años y llegó a la conclusión que la mortalidad por accidentes en Cali no disminuyó, sino que la siniestralidad cambió de lugar, a otras vías.
Sobre la disminución de la velocidad máxima a 30 km por hora en algunas vías, estipulado por la Secretaría de Movilidad de Cali, los docentes universitarios también se pronunciaron.
El profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, Ciro Jaramillo, explicó que a esta medida se le conoce como “calmar el tráfico” y se toma para las calles en las que la circulación no motorizada es fuerte, es decir que hay una gran movilidad de peatones y/o ciclistas y no hay suficiente espacio peatonal o de bicicarriles.
En algunas zonas de la ciudad aparece la demarcación en el piso de los 30 km por hora, a pesar de que hay un bicicarril, entonces se genera confusión para conductores y ciclistas y eso debe cambiar.
Por su parte, el profesor Carlos Fandiño considera que es adecuado que el tope de velocidad sea de 30 kilómetros hora en zonas escolares, de hospitales, centros de salud y demás lugares con una alta concentración en la que hay una fuerte interacción de peatones y motorizados. En otros países, como los escandinavos, dijo, donde el diseño vial tiene claramente segregada la zonas residenciales, la velocidad máxima en esos lugares de habitación es de 20 kms/hora, pues los automotores no circulan usualmente por esas áreas residenciales y si lo hacen deben ser muy precavidos.
El maestro en Teatro con especialización en Teatro Afroamericano de la Universidad de Louisville, Kentucky, nominado en la categoría Academia, responde con brevedad once preguntas sobre su perfil profesional y biográfico.
Tomado de Blogs El Espectador
Viveros es un reconocido actor y director de teatro caleño. Terminó maestría en 2020 y fue becado para doctorado en Literatura en Español y Portugués de la Universidad de Nueva York. Egresado de la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle.
¿Esta distinción en qué etapa o punto de su carrera profesional lo encuentra?
Estoy iniciando un nuevo ciclo. Es la segunda vez que me nominan en este reconocimiento. Justo hace 10 años estuve nominado en la categoría artística. Luego de eso me he desplazado a la academia como una manera de profundizar teóricamente mi trabajo en el arte.
Graduarme del master aquí en Estados Unidos y empezar el doctorado es el inicio en un campo nuevo para mí como es la academia. Tengo la sensación que mi vida está siempre en movimiento.
¿Cómo llegó a destacarse en lo que hace profesionalmente?
Como artista he actuado en teatro, cine y tv. En la academia, creo que por el compromiso con multiplicar el saber y el deseo de colaborar en la difusión de las artes y su estructuración académica y teórica para el fortalecimiento de la identidad afrocolombiana.
Mencione dos personas a las que usted quiera agradecer por haberle ayudado a ser quien es.
Más que personas, tengo dos arquetipos que siempre me han acompañado. Uno es la figura de la madre representada en mi mamá Mariella Viveros y las dos tías que me criaron, Marlene y Manuela Viveros.
La segunda es la del maestro representado en Alejandro González Puche, Nefertiti Burton y Derek Goldman.
Mencione dos instituciones que le ayudaron a ser quien es hoy.
Soy producto de la educación pública en Colombia y por eso estoy convencido de que se debe defender y fortalecer.
En lo personal, el Colegio de Santa Librada en Cali, donde empecé a hacer teatro; y la Universidad del Valle donde la práctica, la teoría y el compromiso social me impulsaron a seguir estudiando y retribuir en mi comunidad lo que sé.
¿Usted está emulando a alguien de su familia o es un pionero en ella?
En mi familia tuvimos varios profesores. Mi mamá es profesora retirada, y su relación con el conocimiento me motivó siempre. Además, tuve un par de primos deportistas que viajaban mucho con selecciones Colombia (uno de ellos el exfutbolista asesinado Martín Zapata). Ellos siempre han sido orgullo en mi familia y yo quería hacer algo similar.
Un antepasado (de su árbol genealógico) sobre el que le gustaría investigar y saber más en algún momento.
Tengo una deuda investigativa familiar alrededor de la historia de mis abuelos y su lugar de origen en El Ortigal, en los límites entre Cauca y Valle. Creo que a mi regreso a Colombia es el proyecto por desarrollar.
Tres canciones, solo tres, que sean un adelanto de la banda sonora de su vida.
Te vengo a cantar de Grupo Bahía: «aprendí que no soy solo yo, y que somos muchos más».
De mar a mar de La Pacifican Power: “de mar a mar, voy de mar a mar, vengo navegando, voy de mar a mar” es el coro, pero la versión de la Pacifican Power me parece musicalmente muy bien lograda.
y Pacífico de Herencia Timbiquí: también el coro “que bueno es nacer en el Pacífico, que bueno es vivir en el Pacifico, se vive lo natural, y se disfruta lo mágico”.
Una película y/o un libro que les recomendaría a jóvenes cercanos para ver si causan (película y/o libro) el mismo impacto que en usted.
El poder de lo invisible de Paula Moreno y la película Secretos y Mentiras.
El libro de Paula siento que nos acerca a su experiencia, haciéndonos entender el potencial que tenemos y los retos que nos falta superar. Es como una serie de consejos en clave de experiencia personal.
Secretos y mentiras es una película donde sus protagonistas nos dan una clase magistral de actuación mientras pone de manifiesto un problema de aceptación racial dentro de una familia. Pienso en el mestizaje en Colombia y cómo algunas familias no entienden nuestra realidad racial mixta.
Si usted pudiera impulsar con éxito un cambio en el departamento o municipio donde nació, ¿cuál sería?
Seguiría con la idea de conectar las artes con la formación ciudadana. Mi proyecto tiene que ver con eso. Tratar de contestar con un proyecto la pregunta ¿Cómo puede el arte crear ciudadanos con deseos de participar en todos los procesos democráticos?
¿Tiene una idea del legado que quiere dejar? ¿Nos puede adelantar dos frases al respecto?
Este año ha sido un año de reflexión sobre el proyecto en el que colaboré hace 10 años: El programa de Teatro de la Sede Pacífico de la Universidad del Valle. Estoy pensando en una red artística académica para todas las costas de Colombia. Hablo de red como un sistema de intercambio de saberes, prácticas e inquietudes que permita la movilidad de las personas y las ideas.
La Universidad del Valle rindió un homenaje póstumo al profesor y exrector Emilio Aljure Nasser, quién falleció el pasado mes de noviembre.
Sus familiares, las directivas universitarias, los miembros del Consejo Superior y los exrectores Oscar Rojas y Rodrigo Guerrero hicieron parte de los asistentes a este evento.
A continuación, compartimos las palabras que el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios pronunció en memoria del doctor (Ph.D) en Medicina Aljure Nasser:
“Quiero saludar a los exrectores Oscar Rojas, que continuó la tarea que Emilio desarrolló en el fondo pensional de la Universidad del Valle, del que también estuvo encargado, y a Rodrigo Guerrero, exalcalde, exrector y exdecano.
Diría que los exrectores Rodrigo, Oscar y Emilio son de la misma familia, egresados de la Facultad de Salud, académicos destacados, con formación avanzada, doctorados, investigadores y ocupados también de la vida pública. No solo fueron profesores universitarios, sino que han ocupado cargos públicos y han participado en la vida política del país, contraviniendo una regla no escrita que dice: “cuando se es académico, no se puede hacer política”.
Se puede hacer política para beneficiar el interés público y se puede hacer academia de calidad.
No voy a narrar la historia del doctor Emilio, pero resaltó que fue un gran ejemplo de la capacidad de hacer una carrera académica y profesional. Primero fue abogado de la Universidad Nacional de Colombia, después decidió estudiar medicina. Uno podría decir que en la Universidad del Valle desarrolló más el servicio público universitario, pero también lo hizo en la Universidad Nacional de Colombia.
Tuvo dos almas mater que hacen parte de las tres mejores universidades públicas de nuestro país, hizo contribuciones significativas porque paradójicamente, fue un rector de crisis de la Universidad Nacional. Esta institución venía en una serie de cierres sucesivos con los movimientos universitarios de la época y a él le tocó tomar una decisión difícil, que los rectores nunca queremos tomar, y es la de poner muros a los campos universitarios.
Anhelaría que no existieran muros en Ciudad Universitaria, que nuestro campus fuera como las universidades inglesas, norteamericanas y canadienses que están integradas a los barrios, pero las situaciones políticas, de orden público y de gobernabilidad lo implican. Al contrario, nos toca reforzar los muros para garantizar la custodia del campus universitario.
A Emilio le tocó tomar la decisión de cerrar el campus de la Universidad Nacional de Colombia, que es el más importante del país.
En los seis meses que estuvo en este mismo cargo en la Universidad del Valle, y siendo miembro del Consejo Superior, participó de su recuperación en una época crítica, en que la universidad estuvo al borde del colapso financiero.
Su acción más significativa fue restablecer el equilibrio financiero, particularmente en lo concerniente a la deuda acumulada por el manejo indebido de la estampilla y del fondo pensional.
Recuerdo que, siendo profesor en la época, él, a los pocos días de ser designado como rector, me invitó al Club Campestre para que le diera mi visión de lo que pasaba con el fondo pensional de la Universidad del Valle.
Como profesor de administración pública conozco esos asuntos y le di mi perspectiva de los problemas por los cuales habíamos llegado a una situación prácticamente insostenible de fondo y de diseño. Con mi apoyo y el de otros profesores de economía y de administración se hizo una redefinición del esquema de pensiones, tarea que se continuó en los cuatro años de la rectoría de Oscar Rojas y que asumí después en carne propia.
Este es un tema que nunca muere. Esta semana tengo una reunión en Bogotá con el Ministerio de Hacienda para seguir revisando un tema pensional, pues a pesar de que casi todo está despejado todavía se mantienen algunas incertidumbres derivadas del esquema con el cual este tipo de beneficios se pueden extender convencional o legalmente en nuestras instituciones.
Allí hubo una contribución importante de Emilio, pero también su larga trayectoria como investigador es significativa. Lo recuerdo mucho en los pasillos porque soy docente en el Campus de San Fernando, de la Facultad de Administración, pero nos cruzábamos todo el tiempo en investigación.
Después de su jubilación continuó una permanente relación con la investigación. Estudió en una de las universidades más destacadas del mundo, como lo es la de Columbia, una de las ocho mejores universidades norteamericanas, y ayudó a que los temas de calidad académica y de excelencia estuvieran presentes.
Fue el primer presidente del Consejo Nacional de Acreditación - CNA, donde ha habido una participación muy destacada de nuestra universidad.
Ninguna universidad ha tenido tantos presidentes y directivos de acreditación en el CNA como nosotros, porque somos líderes en calidad, excelencia y servicio público. Esta es una importante contribución a lo que significa la Universidad del Valle, tal como Emilio Aljure lo dijo en la entrevista que le hicimos hace algunos meses para conmemorar los 75 años de esta institución”.
Conozca más sobre la trayectoria de Emilio Aljure Nasser en este video:
“Los medicamentos para las personas mayores deben ser seguros, recetarse de manera adecuada, estar disponibles y ser accesibles. No obstante, estas metas representan todo un desafío para la mayoría de los sistemas de salud. Las personas mayores toman más medicamentos que las más jóvenes y habitualmente toman varios al mismo tiempo”.
Con estas palabras, la médica residente del Servicio de Salud Viviana Barrera abre la webinar “¿cómo evitar la polifarmacia?” organizada por el Servicio Médico Familiar de la Universidad del Valle.
De acuerdo con la médica Barrera, la polifarmacia se suele definir, con criterios cuantitativos, como el consumo diario de cinco o más fármacos. Sin embargo, considera más importante la evaluación cualitativa, pues una persona de avanzada edad puede tomar cinco o más medicamentos que estén correctamente indicados, lo cual puede resultar inevitable.
En ese sentido, el objetivo de la exposición se orienta a la invitación al uso racional de los medicamentos, definido por la OMS como el hecho de recibir un medicamento apropiado para la necesidad clínica del paciente, en las dosis necesarias a sus requerimientos, por un tiempo adecuado y a un menor costo para él y la comunidad.
Además, la residente advierte que, a medida que el cuerpo envejece, los efectos de los fármacos también cambian y el mal manejo de los medicamentos puede aumentar con la edad. Por lo tanto, es imperioso mejorar el uso que las personas mayores hacen de los medicamentos, además de aplicar prácticas apropiadas de prescripción.
El problema de medicamentos en adultos mayores es frecuente; se reporta que un tercio de los medicamentos son prescritos para personas mayores de 65 años, más del 50% de todos los medicamentos expendidos son consumidos por adultos mayores, más del 80% de las personas adultas mayores toman al menos una medicación diaria y el 75% no informa a su médico que usa tratamientos no convencionales, incluidas hierbas medicinales.
Dentro de los mayores factores de riesgo en adultos mayores para caer en la polifarmacia se encuentra en factor educacional y el factor socioeconómico, encontrándose mayor consumo de medicamentos de forma irracional en mujeres, adultos mayores con bajo nivel de escolaridad y con bajo nivel de ingresos o socioeconómico en general.
Como consecuencia de ese consumo de medicamentos, se observa un aumento de enfermedades crónicas no transmisibles, principalmente cardiovasculares, y también un mayor número de personas con dependencia. Esto a su vez, desencadena mayor utilización de medicamentos y, por ende, más riesgo de errores de medicación, prevalencia de efectos adversos, interacciones farmacológicas y riesgo de mortalidad asociada a su uso.
Adicionalmente, la médica Barrera explica que la polifarmacia en los adultos mayores con salud frágil está asociada de forma proporcional al deterioro funcional, tanto físico como social, y a la disminución de la adherencia a fármacos esenciales.
Para Viviana Barrera, un problema frecuente que se asocia al incremento en el número de fármacos resulta de la denominada cascada de prescripción, situación que se suscita asumiendo erróneamente que un nuevo síntoma debe ser manejado con un nuevo fármaco y no descartar que se deba a uno de los fármacos recibidos y que, por lo tanto, debiera ser suspendido. La valoración por diferentes especialistas a un mismo paciente suele ser un factor importante de polimedicación, debido a la falta de comunicación sobre los medicamentos prescritos anteriormente. En ese sentido, la médica sugiere que especialmente los adultos mayores pluripatológicos sean vistos por un solo médico, el de Atención Primaria, de forma holística.
Aunque las prescripciones hechas por especialistas son un problema, la expositora recalca que gran parte de la polifarmacia se da por medicamentos autoprescritos, conducta que representa el 40% de los medicamentos ingeridos y a la que acude el 33% de la población mundial. Esa práctica tan arraigada es una de las mayores causantes de errores en la medicación y de interacción entre medicamentos.
Dentro de los errores más comunes, la médica Barrera mencionó la administración de dosis incorrecta, el error en la frecuencia de administración, ruta o técnica de administración equivocada, medicación con finalidad terapéutica errada y la omisión de la interacción de los medicamentos.
Viviana Barrera explica varias de las interacciones que se pueden presentar con los medicamentos.
De manera complementaria a las interacciones, la médica mencionó que una de las consecuencias más importantes, poco asociada a la polimedicación, es la aparición de efectos adversos, que aumenta tres veces en probabilidad en adultos mayores debido al deterioro de la función renal, así como la función cardiaca y hepática.
En ese sentido, considera necesario revisar las listas de medicamentos esenciales, teniendo en cuenta la dinámica de salud de las personas mayores. Por ejemplo, los complementos alimenticios, las vitaminas y los micronutrientes no suelen incluirse, pero su adición debe considerarse en virtud de sus efectos en el funcionamiento de este grupo etario.
Otro paso que plantea Barrera es preguntar a los pacientes sobre todos los medicamentos que consumen. Los estudios han demostrado que, si no se les pregunta directamente, los pacientes no suelen mencionar los suplementos ni las medicinas alternativas que consumen.
En otra perspectiva la médica menciona varios efectos que pueden ocasionarse a largo plazo con la polifarmacia.
A raíz de lo anterior, la médica Viviana Barrera hace una serie de directrices para lograr una prescripción adecuada de medicamentos.
Con esta serie de recomendaciones, Viviana Barrera espera que los asistentes puedan lograr los “cinco correctos” tanto en el caso de los médicos para recetar a sus pacientes, como en el caso de los pacientes a la hora del consumo de medicamentos.
Lina Bonilla Mejía, egresada de la Facultad de Ciencias de la Administración, obtuvo un reconocimiento como mejor ponencia en el VI Coloquio Junior Internacional de Investigación “Globalidad y Dinámica de los Negocios Internacionales”, evento organizado por la Asociación de la Red Colombiana de Profesiones Internacionales-RCPI, el cual fue realizado en el mes de octubre del presente año bajo modalidad virtual.
La ponencia, titulada “La canasta exportadora de Colombia: un reflejo de la importancia de los principales instrumentos de competitividad para el Comercio Exterior de Colombia entre 2000 y 2018” fue postulada al eje temático de Negociación Internacional y Relaciones Interculturales. Una vez aceptada por los jurados, la profesional debió presentar su disertación ante los evaluadores de módulo, quienes finalmente le otorgaron el primer puesto, entre veintisiete ponencias aprobadas.
Lina Bonilla Mejía es abogada con amplia experiencia en Derecho del Comercio Internacional, Derecho de la Competencia y del Consumo, y recientemente obtuvo su segunda titulación como profesional en Comercio Exterior de la Universidad del Valle, institución donde también culmina sus estudios de maestría en Comercio Internacional, en el marco de la cual realizó su estancia de investigación en la Universidad Europea de Viadrina en Frankfurt, Alemania entre 2019 y 2020.
La abogada y profesional en comercio exterior ha participado en proyectos de investigación relacionados con gestión territorial, género, procesos de integración, tratados de libre comercio y propiedad intelectual; así como en mega proyectos de competitividad, ciencia, tecnología e innovación, economía y transferencia del conocimiento. Durante su ejercicio profesional se ha desempeñado como litigante por cerca de un lustro y como asesora en el sector público y privado en Colombia, Norteamérica y Europa.
La ponencia galardonada fue producto del trabajo de investigación que realizó en el marco de sus estudios de pregrado en Comercio Exterior, con la dirección del profesor, investigador y Jefe del Departamento de Administración y Organizaciones de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, Tulio F. Silva Castellanos.
Jose Darío Perea Ospina ha liderado proyectos en los que niños de Cali, el Departamento de Santander, las comunidades Wayú y, recientemente, de Filipinas, envían celdas solares al espacio.
Perea Ospina es físico y magíster en física de la Universidad del Valle y doctor (PhD) en Ciencias de Materiales de la Universidad de Erlangen-Núrembergm - FAU, en Alemania. Actualmente es investigador de la Universidad de Toronto -Canadá, donde realiza su estancia posdoctoral, bajo la tutoría del científico Alán Aspuru-Guzik.
El emprendimiento social se convirtió en uno de los derroteros de su carrera, pues además de ser un investigador destacado a nivel internacional, ha buscado impactar en la vida de las personas, manteniendo un compromiso social.
En este propósito coincide y trabaja con varios colegas colombianos que también han llegado a las instituciones de investigación y formación más prestigiosas del mundo; como la egresada del programa de Ingeniería de Materiales Diana Carolina Gasca y el de Química de la Universidad del Valle Alejandro Perdomo, quienes, entre los tantos logros con los que cuentan en su joven trayectoria, han trabajado con el proyecto Cubes in Space, de la NASA.
Hasta ahora, los beneficiarios han sido niños, que hoy pueden decir orgullosos que han lanzado un objeto al espacio o que hacen parte de un proyecto de la NASA.
“Con los niños se han enviado 5 celdas solares orgánicas al espacio, con un globo aerostático y un cohete, que fue a la termosfera y estratosfera.
Más allá de hacer investigación, trabajar en temas de frontera y tener un modelo aplicativo, también le cambia la perspectiva y la vida a las personas. Para esto, este equipo ha trabajado con clubes para niños de Cali, Oiba -Santander y miembros de comunidades Wayú. Actualmente el equipo es finalista del concurso ‘Titanes Caracol’.
Este mismo club fue repetido en Filipinas, gracias a la Universidad de Toronto, en asocio con National Geographic”, señala Jose Darío.
El camino para llegar a ser seleccionado y liderar equipos de trabajo en instituciones como el Instituto Tecnológico de Massachusetts - MIT; Harvard, la FAU o la Universidad de Toronto, no fue sencillo, pero la persistencia lo llevó hasta allí.
En el 2010, dos años después de haberse titulado como físico en Univalle, Jose Darío terminó la maestría en Física teórica y trabajaba con el profesor Nelson Porras. Al año siguiente recibió la buena noticia de que había sido admitido en la Universidad de Oxford para hacer su doctorado, pero no logró hacer realidad ese anhelo porque la VISA le fue negada.
“Una de las razones fue porque no tenía el examen de inglés. Si tuviera la oportunidad de volver a empezar todo, una de las cosas que haría sería estudiar inglés, sobre todo para esos exámenes”, cuenta Perea Osorio.
En sus años de estudiante en la Universidad del Valle, Jose Darío tenía dos grandes pasiones, una era la física, por lo que se ganó la confianza del profesor Nelson Porras para trabajar con él en estudios de pozos cuánticos acoplados en presencia de campos magnéticos.
Su segunda pasión es el violín. Incluso después de graduarse de Univalle y emplearse como profesor hora cátedra en universidades como la del Valle, Autónoma de Occidente, San Buenaventura y Católica, Jose Darío seguía disfrutando de rozar las cuerdas frente al público en un restaurante todos los viernes y sábados.
Así transcurrió el tiempo entre el 2010 y el 2014, aplicando a muchas universidades en el mundo, hasta que finalmente fue admitido en la Universidad de Erlangen-Núrembergm - FAU.
Las cartas de recomendación de los profesores Pedro Prieto y Nelson Molina lo llevaron hasta esta universidad alemana, donde empezó a trabajar con Christhop J. Brabec en celdas solares.
Jose Darío había esperado y buscado nuevas oportunidades durante seis años para alcanzar el sueño de hacer su doctorado en el exterior. Desde entonces se prometió ayudar a todos los investigadores colombianos que le fuera posible, el requisito era cumplir con el perfil necesario para alcanzar la meta que él tanto anhelaba en esos años de espera.
Su equipo de colegas ha logrado ayudar a cerca de 12 jóvenes investigadores colombianos, que ahora hacen su doctorado en universidades como Princeton; Georgia Institute of Technology u Oxford.
El profesor Christhop J. Brabe visitó Cali en el 2016 y planeó junto a su estudiante de doctorado, Jose Darío, un Congreso para el año siguiente, así como propiciar nuevos intercambios de estudiantes.
Querían que estos jóvenes se enteraran de la investigación que ellos estaban desarrollando en Alemania y a la vez hacer un panorama general del estudio de las celdas solares fotovoltaicas, tema de la tesis doctoral de Perea.
Gracias a su amigo Alejandro Perdomo, Perea contacto a Alán Aspuru-Guzik, su actual jefe en la Universidad de Toronto, quien en ese entonces era profesor de Harvard, y lo llamó a trabajar en colaboración en esta universidad de los Estados Unidos.
“Recuerdo que le había dicho al profesor Christhop que tenía la intención de enviar celdas solares al espacio y a él le cayó muy en gracia, creía que nadie iba a enviar nunca una celda orgánica porque la eficiencia y resistencia no compiten todavía con los paneles de silicio. Sin embargo, dos años después enviamos celdas solares al espacio con Cubes In Space de la NASA.
De hecho, ahora Crhisthop J. Brabe tiene una línea de trabajo, dentro de la FAU, en la que hacen investigación en el espacio exterior. Acaban de recibir dinero de la agencia espacial europea, lo que ha sido un gran éxito”, relata Jose Darío.
En el 2018, Jose Darío Perea fue invitado a un club de ciencias en Cali, parte de los Clubes de Ciencia Colombia que se hicieron gracias una alianza con el SENA y Colciencias. Allí enseñó a fabricar celdas solares orgánicas a niños de Cali y Caicedonia.
“Sabíamos cuál era el panorama general y diseñamos un club que no se había hecho antes, eso nos llevó a tocar las puertas de Cubes In Space de la NASA y así logramos enviar celdas al espacio”, dijo Perea refiriéndose a las celdas hechas por estos niños.
A inicios del 2019, Jose Darío Perea obtuvo su título de doctor, PhD de la FAU. Le ofrecieron una plaza en el MIT y además tenía una oferta para quedarse en Alemania y otra, para irse a la Universidad de Toronto.
Escogió el MIT, donde trabajó nuevamente con niños, en este caso de una comunidad Wayú, que también elaboraron celdas que luego fueron enviadas al espacio para hacer testeo; después continuó su carrera en la Universidad de Toronto.
Aprendizaje de Máquina y Alto Rendimiento, futuro de la investigación
Temas tan diversos como la automatización de celdas solares, la mejora en la pintura de automóviles hechos en India y la búsqueda de medicamentos efectivos para el tratamiento del cáncer, hacen parte de los proyectos en los que este joven científico participa actualmente.
Jose Darío Perea recomienda a quienes desean incursionar, aprovechar la cantidad de oportunidades que hay para trabajar en robots, aprendizaje de máquinas y alto rendimiento; este último utiliza altos índices de reproducibilidad.
Perea Osorio ha sido precursor en la automatización en celdas solares orgánicas y de perovskitas, un proyecto de aprendizaje de máquina y alto rendimiento para la fabricación de fotovoltaicos.
“En este caso, estamos trabajando en los tipos de fundamento, en la escogencia de los materiales base que se llaman los aceptadores y donadores, algo que está en moda y que es presente y futuro de casi todos los sistemas orgánicos por los índices de reproducibilidad y la eficiencia en el uso de los materiales, pues a mano se gastan muchos más y el método no es muy preciso. La reproducibilidad de los materiales orgánicos es muy inestable, aún teniendo la misma línea”.
El MIT, la Universidad de Toronto, la FAU y Harvard están utilizando inteligencia artificial, robótica plus y aprendizaje de máquina para el mejoramiento de estas celdas y el de los dispositivos. José Darío afirma que igualmente buscan evitar, indirectamente, la “prueba y error”, pues también para eso se hace teoría.
“Entonces tenemos alta reproducibilidad y alta idea de lo que podemos hacer en un futuro. Lo que hacemos es trabajar con procesos y al final hacer dispositivos en energía solar”, señala el doctor en Ciencias de Materiales.
Por otra parte, José Dario Perea lidera el equipo de la Universidad de Toronto que trabaja en un proyecto financiado por Tata Steel, la compañía más grande de la India y una de las más ricas del mundo, en el que se desarrolla un sistema de recubrimiento listo para pintar sobre acero, con el fin de mejorar el proceso de pintura de los carros. La Universidad de Cambridge también está asociada a esta investigación.
Cuando regresó a Toronto, su jefe, Alán Aspuru-Guzik lo comisionó para trabajar en este nuevo tema, en el que podía aplicar toda la experiencia en investigación teórica en cálculo de primeros principios y en aprendizaje de máquina, que hasta ahora había enfocado en energía solar.
“Tata Steel busca que la pintura de su línea de carros sea más resistente a la salinidad y a los impactos por choque, por eso la empresa tiene claro que quiere hacer puertas muy finas, como las de los Mercedes Benz o BMW, pero muchísimo más baratas”, afirma Jose Darío.
Pese a que podía asumir este nuevo reto desde Toronto, para Jose Darío era importante viajar hasta la India, conocer a sus pares allá, tener un intercambio más humanizado y aprender de esta cultura. Por esto logró establecer buenas relaciones con sus colegas en este país de Asia, lo que permitió que, a pesar de que el proyecto se ha retrasado más de 8 meses por causa de la pandemia y se han hecho muy pocos experimentos, Tata Steel no bloqueara el financiamiento de esta iniciativa a la Universidad de Toronto.
Perea Osorio también decidió participar en un estudio que combina el aprendizaje de máquina y el crecimiento de microfluídos organoides del cáncer para el descubrimiento de drogas efectivas para el tratamiento de esta enfermedad. Allí trabaja con un oncólogo en la mezcla de dos medicamentos.
Innovación +social
Asociado con su compañero Camilo Luna, José Darío Perea Osorio se ha propuesto traer al país lo que él llama “las celdas solares del futuro”, una tecnología innovadora en cuya producción viene trabajando desde su doctorado y que es aplicable en la industria y la investigación.
Este proyecto ha tenido acercamientos con el Gobierno Nacional, empresas privadas como la EPSA y con la Universidad del Pacífico. “Siento que podríamos ser el país número uno en este tipo de tecnología. Podríamos venderle al mundo estas ventanas fotovoltaicas”, expone Perea.
Perea y Luna trajeron sus paneles solares y crearon “Sunmer Solutions – Innovación + social”, compañía con la que buscan crear estos artefactos en Colombia, aprovechando que este es un país rico en los materiales base para fabricar los fotovoltaicos.
José Darío Perea fue el invitado más reciente a CONEXIÓN U, una charla informal, con tintes académicos, que recorre la historia de vida de egresados destacados de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, actualiza al público sobre trabajos y aplicaciones en campos específicos de la ciencia y genera información sobre oportunidades laborales, convocatorias, aplicaciones y cómo acceder a ellas.
Usted puede acceder a la conferencia completa de José Darío Perea y de otros egresados destacados en el canal de Youtube de Comunicaciones de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de Univalle.
Por: Ángela Marcela Álvarez H / Semillero de Periodismo de El País
Las prácticas internacionales se han convertido en una buena alternativa para que los estudiantes tengan la posibilidad de viajar a otro país y así puedan conocer cómo se ejerce su carrera en otro lugar, adquieran independencia, más responsabilidad y diversos aprendizajes tanto laborales como culturales.
El motivo principal por el que muchos jóvenes buscan realizar su práctica en el extranjero es que desean una experiencia para alimentar su hoja de vida y, a su vez, dejar puertas abiertas en otro país para trabajos futuros.
En el mes de septiembre David González Velasco emprendió un viaje a París con el fin de llevar a cabo su práctica y poder obtener una doble titulación profesional, la cual le brinda la posibilidad de recibir un diploma profesional de una universidad de Francia (Escuela Nacional de Ingenieros de Metz) y la de Colombia (Universidad del Valle).
Este estudiante de Ingeniería Mecánica de séptimo semestre de Univalle es el encargado de trabajar actualmente en Lisa (Laboratorio Interuniversitario de Sistemas Atmosféricos), ayudando con el desarrollo de un subsistema integrado en un satélite que será enviado al espacio dentro de un año.
El caleño decidió marcharse ya que, explica, el área donde se encuentra haciendo su práctica actualmente, es decir, la aeroespacial, no está muy desarrollada en Colombia. Para él esta oportunidad es bastante significativa, ya que tiene la posibilidad de descubrir otros ámbitos de su carrera y, además, puede tener la experiencia de saber cómo es la vida laboral en otro lugar.
El principal motivo por el que pudo realizar su práctica en otro país fue por una de las becas que otorga el Gobierno francés para que universitarios vayan a continuar estudios o doctorados en este país. Fue así como David cumplió con todos los requisitos y fue postulado por la Escuela Nacional de Ingenieros de Metz. Dicha beca cubre tiquetes de ida y vuelta y un monto de dinero mensual, el cual utiliza para pagar arriendo, comida y otros gastos.

David González Velasco, estudiante que hace su práctica en el exterior - Especial para El País.
Una de las mayores enseñanzas de esta experiencia para David ha sido tener la oportunidad de sentir cómo es estar en el mundo laboral, aprender y poder ejercer labores relacionadas con su carrera, “eso me ayuda a entrar en el papel y aplicar todo lo que he aprendido, a resolver problemas, a sentir en verdad que lo que estoy haciendo es bastante motivante”, agrega.
Entre las experiencias complicadas que ha enfrentado está la de soportar la pandemia lejos de su tierra. “Cuando recién llegué la vida no había restricciones. Luego, cuando comenzó el confinamiento fue complejo, porque solo podíamos salir para cosas esenciales como comprar comida, teníamos derecho a una hora para salir a caminar por un radio de 1 km; el apartamento donde estoy no es muy grande, entonces también fue complicado, pero igual no la pasé mal porque también tengo personas aquí que me apoyan”, expone.
Para el joven lo más difícil de pasar Navidad en otro país es estar lejos de su familia y amigos, ya que asegura, las personas son las encargadas de ponerle la alegría a esta época. Añade que en París se celebran las fiestas más calmadas, pero, a pesar de esto, expresa que tiene la fortuna de poder compartir en este tiempo con personas que desde su llegada han estado para ayudarlo y apoyarlo. “Aquí la Navidad es muy diferente. En Colombia no se pasa por alto el día de las velitas, es una oportunidad para compartir con la familia, salir a poner las velas, charlar y aquí no existe eso. Además, acá no hacen natilla o buñuelos y son cosas que extraño mucho y que hacen parte del espíritu navideño”, finaliza el estudiante.
Luisa Fernanda Laguna Cardona se encuentra desde septiembre del 2019 en Madrid realizando su práctica en convenio con Foster Food, empresa de distribución en el sector de alimentación, tanto nacional como internacional. Ella es estudiante de la Universidad Javeriana Cali del programa de Negocios Internacionales.
Actualmente se encarga del área de proveedores y abastecimiento, es decir, de las compras y búsqueda de nuevos productos y proveedores. Adicional a esto se encuentra desarrollando algunas labores de logística internacional, área donde debe abastecer los transportes de mercancía y llenar los diferentes documentos para poder hacer una importación o un envío internacional.
“Ha sido muy complejo cumplir mi labor por el tema del covid porque en el departamento en el que estoy hay que estar pendiente de que tienes un producto que se vende, entonces si hay 200 cajas debes asegurarte de que al siguiente mes vas a tener otras 200; pero con la pandemia y los cambios que se han tenido ya no se sabe si hay que pedir tanta cantidad porque los restaurantes están cerrando, la gente no tiene cómo comprar”, asegura Luisa.
Su mayor motivación para realizar la práctica en otro país fue por su futuro, su experiencia en la hoja de vida y los aprendizajes que podía adquirir en este nuevo lugar. Asegura que con este viaje puede enriquecer su vida laboral y así poder abrir diferentes puertas no solo en Colombia sino también en Europa.
Para Luisa uno de los aspectos más difíciles que ha tenido que afrontar en su proceso de práctica ha sido el cambio de cultura, entender las diferencias que tienen los colombianos y los españoles en cuanto a su forma de hablar. “Para ellos soy una persona muy educada. Me dicen que tengo que ser más fuerte a la hora de pedir algo, ellos no son de ‘por favor’, ni nada, hablan muy fuerte, y aunque no lo hacen por mal, para mí fue un choque entenderlo porque no estaba acostumbrada”.
Luisa resalta de esta experiencia que al vivir sola ha aprendido a solucionar los problemas y a valerse por sí misma.
La caleña considera que ha adquirido mayor responsabilidad y orden, ha podido poner en práctica todos sus conocimientos y se ha ido adaptando a un ambiente laboral muy cambiante, pero lleno de aprendizajes.
Otra enseñanza que resalta es la vida independiente, asegura que viviendo sola ha aprendido a solucionar sus problemas y a valerse por sí misma.
Daniel Andrés Arboleda Manyoma tiene 22 años y es estudiante del programa de Diseño de Medios Interactivos de la Universidad Icesi. Actualmente realiza su práctica profesional en Bluepixel, cumpliendo la labor de diseñador de experiencia de usuario.
Este estudiante pudo haber hecho toda su práctica de manera remota, es decir, desarrollar las diversas labores desde su casa. Sin embargo, tuvo la posibilidad de viajar por un mes a Ciudad de México para poder vivir personalmente esta experiencia.
Las tareas que debe llevar a cabo son: identificar las necesidades u oportunidades de mejora para una aplicación, implementar cambios y rediseñar el sitio. En algunas ocasiones cuando llegan personas con una idea en mente y no tienen una aplicación creada, Daniel les ayuda a aterrizarla y volverla tangible. Sin embargo, cuando se desarrolla el respectivo sistema es necesario hacer fases de prueba y testing, es ahí donde el estudiante empieza a evaluar cómo está funcionando la plataforma y cuáles pueden seguir siendo los aspectos a mejorar dentro de temas de usabilidad y accesibilidad a estos sitios.
El principal motivo por el que este palmirano decidió realizar su práctica en otro lugar fue por la oportunidad que le brindaba su beca Ser Pilo Paga, ya que esta incluía un subsidio para una experiencia internacional. Además, le permitía cambiar de cultura, conocer otros lugares y abrir su mundo a nuevas oportunidades en el área en el que está.
Considera que la experiencia de trabajar en otro país es muy buena para su vida laboral, y, aunque su primera opción era viajar a Europa, la pandemia cambió sus planes y surgió el viaje a México.
Arboleda asegura que en Ciudad de México eran muy flexibles con el coronavirus, no había limitantes a la hora de salir a las calles, no obstante, asegura que esto le causaba temor ya que los contagios podrían aumentar y había más riesgo de que él se enfermara.
“Una de las cosas más complejas de afrontar la pandemia en otro país es saber que estás solo y que si te enfermas dependes de ti mismo. Es esa sensación de incertidumbre en caso de si te llega a pasar algo o si llegas a estar muy grave y no tienes a nadie al lado. Mi mayor temor era no poder disfrutar la experiencia al máximo o que me contagiara previo a mi regreso, ya que en ese tiempo estaba la condición de la prueba negativa para ingresar a Colombia”, afirma Daniel.
Actualmente este estudiante está terminando su práctica de manera remota, desde Colombia.
El pionero de las tabernas ahora vive con su perra Chacha chá en la casa que heredó de sus padres.
Por Fabio Martínez, columnista de El Tiempo y docente de Univalle
Tomado de El Tiempo
Fue Henry ‘Fats’ Zuluaga quien le puso el remoquete de ‘disc jockey errante’ porque desde su infancia, cuando vivía en la casa del barrio Alameda de Cali, comenzó a poner música en los tocadiscos o tornamesas que se usaban en la época.
Eran los tiempos de los discos de pasta negra. Los ‘Negritos del ritmo’ —como les llama el timbalero Alejandro Longa ‘Pichirilo’—, que hoy, ante la alta fidelidad de su sonido, se han vuelto a poner de moda y son los preferidos por los melómanos exigentes.
Gary, quien era hijo de doña Blanca, una señora antioqueña que se casó con Édgar Mallarino, el famoso jugador de fútbol del Deportivo América, en la época del Dorado, vivía en una casa llena de discos que coleccionaba su padre. Allí, después de un partido de fútbol, el maestro Mallarino acostumbraba reunirse con sus amigos a escuchar música. El discómano o ‘Al Capone’, como se le llamaba por aquellos años al hombrecito que cumplía con este noble oficio, era el niño Gary Domínguez.
Ahí comenzó su vocación de melómano y coleccionista. Luego se convirtió en el 'disc jockey' de los bares y ‘aguaelulos’ que se realizaban en los barrios de la ciudad.
Con sus discos de 45 r. p. m. debajo del brazo, donde se destacaban los guaguancós de Richie Ray, las pachangas de Joe Quijano y las bombas de la Sonora Ponceña, el joven Gary comenzó su errancia musical por una ciudad que, como Cali, ha sabido acoger la música caribeña y neoyorquina, y entronizarla en la cultura popular urbana.
El académico Alejandro Ulloa, autor, entre otros libros, de 'La salsa en Cali' y 'Salsa y nieve', ha sabido explicar este bello encuentro musical, llamado transculturación, entre el Caribe y el Pacífico colombiano.
En los años ochenta, el DJ errante fue el pionero de las tabernas junto con Bembé, La Barola y La Ponceña, introduciendo en la ciudad el tema de las videoaudiciones musicales, que comenzaron con la proyección de diapositivas, hoy completamente extinguidas debido a la revolución tecnológica.
A la taberna no se iba a bailar. Se iba a escuchar buena melodía y a cultivar el espíritu. De aquellos encuentros, donde asistieron músicos que pasaron por la ciudad como Larry Harlow, Papo Lucca y Junior González, y melómanos como Rafael Quintero, Benhur Losada, Édgar Hernán Arce, Claudia Giraldo, René Gómez, Alfredo Caicedo e Isidoro Corkidi, nació el Encuentro de Melómanos y Coleccionistas, que el próximo año cumple treinta años.
Gary fue el fundador del Encuentro de Melómanos y, en su momento, lo replicó en Nueva York, Puerto Rico y Panamá.
Hoy en día, el DJ errante vive con su perra Chacha chá en la casa que heredó de sus padres. La casa la convirtió en un pequeño museo de la música compuesto por dos grandes colecciones. La colección de 'blues', jazz y música brasileña, que cuenta con 6.000 larga duración, y la recopilación de salsa, con 9.000 títulos discográficos.
El museo Casa Latina está situado a pocas cuadras del parque Alameda, que se ha convertido en un espacio musical donde el paseante se encontrará con El Habanero, Siboney y el Tíbiri Tábara, inolvidables templos de la salsa.
En esta época decembrina, los amantes de la buena música pueden hacer un alto en el camino, tomarse una cerveza y escuchar 'Un día bonito' de Eddie Palmieri. Eso sí, con las necesarias medidas de bioseguridad y absteniéndose de bailar. En tiempos de pandemia, el baile puede ser un asunto contagioso.
En todo caso, estas reflexiones sirven para hoy, cuando se pueden disfrutar estas fiestas con prudencia, sin que se marchite el espíritu, e inclusive para recodar a quienes nos han dejado.
El colectivo “Al Cuadrado Arquitectos”, Integrado por egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, en alianza con “El Taller de Arquitectos”, obtuvieron el primer puesto en el Concurso Público Nacional de Arquitectura, en la modalidad de anteproyecto arquitectónico, para el diseño de prototipos de Espacios Deportivos de Desarrollo Integral – EDDI RETO.
El EDDI – RETO, es un equipamiento modular y progresivo que estará conformado por una cancha múltiple cubierta como módulo deportivo básico para la práctica de básquetbol, voleibol y fútbol de salón. Contará con un entorno en el que se articularán diferentes módulos deportivos y recreativos, los cuales estarán compuestos de áreas exteriores para juegos infantiles, gimnasios de fuerza para jóvenes y adultos, gimnasios al aire libre para adultos mayores e infraestructuras para nuevas tendencias deportivas como street work out y skate park.
Este concurso fue convocado por el Ministerio del Deporte de Colombia y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, y responde a la necesidad de infraestructuras deportivas, que teniendo en cuenta la variedad geográfica y etnocultural de Colombia, proporcionen prototipos replicables en diferentes zonas de nuestro territorio que fomenten y mejoren las condiciones para la práctica del deporte y la recreación.
Además del título de “Primer Premio” y un reconocimiento económico, los colectivos de arquitectos suscribirán un contrato de estudios y diseños con la entidad promotora.
Para la elaboración de la propuesta, tuvieron en cuenta la adaptación a cualquier condición del territorio colombiano tanto cultural como del entorno paisajístico y plantearon una idea base muy sólida, que lograra adaptarse a estas variaciones ambientales, sociales y urbanas, que ofrecen los diferentes emplazamientos, pero sin perder su esencia.
El proyecto se estructura bajo una lógica de dos sistemas de superficies organizadas dentro de una malla modular, el cual se integran elementos como sistemas de fichas dinámicas o pixel, cumpliendo con tres principios fundamentales, adaptabilidad, autosuficiencia e integralidad que juntos entretejen un sistema de relaciones urbanas y sociales, adaptables a cualquier condición de implantación.
En el mismo evento, el colectivo Nueve Arquitectura en asocio con Cosme Arquitectura, todos ellos egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, obtuvieron el segundo lugar con su proyecto Espacios Comunitarios y Deportivos de Desarrollo Integral.
La propuesta simula tres escenarios de la geografía colombiana: Ciénaga, Magdalena (Región Caribe), Mocoa, Putumayo (Región Amazónica) y Bogotá D.C (Región Andina). El diseño entiende el Prototipo como un equipamiento comunitario de características polifuncionales, replicable y sostenible, que genere apropiación en los contextos donde se implanta. Constructivamente, se plantea como una estructura aporticada revestida por una envolvente que responde climáticamente a las diversas condiciones del territorio colombiano.
Integrantes de Nueve Arquitectura, ganadores del segundo lugar con su proyecto Espacios Comunitarios y Deportivos de Desarrollo Integral.
Por su trayectoria en el país que le ha permitido generar un valioso patrimonio a Cali y a otras ciudades colombianas, la Universidad del Valle le otorgó el Doctorado Honoris Causa a Manuel Lago Franco.
La entrega de este título se realizó de manera virtual el pasado viernes 11 de diciembre en el Salón del Consejo Académico en el campus de la Ciudadela Universitaria de Meléndez.
De esta ceremonia participaron el rector Edgar Varela Barrios, la vicerrectora académica Liliana Arias Castillo, el vicerrector de investigaciones Héctor Cadavid Ramírez, el secretario general Antonio Echeverry, el decano de la Facultad de Artes Integradas Luis Javier Echeverry Vélez y el profesor de la Escuela de Arquitectura Francisco Ramírez.
En la foto, de izquierda a derecha profesores Francisco Ramírez, Antonio Echeverri, Edgar Varela, Rector, Liliana Arias y Luis Javier Echeverri.
La obra de Manuel Lago Franco se ve reflejada en algunos de los edificios más icónicos de la modernización urbana en el siglo XX. Espacios emblemáticos de Cali como el Museo La Tertulia, la Cámara de Comercio, el Edificio Carvajal, el Parque Panamericano y la Facultad de Ingenierías de Univalle llevan el sello característico de este arquitecto.
“Para mí como rector es un honor y un gusto hacer este reconocimiento a Manuel Lago, una persona con una trayectoria tan larga de servicio a la ciudad y al país en el campo de la arquitectura. Los caleños y vallecaucanos en ocasiones no saben quién ha hecho los edificios y lugares emblemáticos. El Parque Panamericano, la Torre y Plazoleta de Ingenierías en la Ciudadela Universitaria de Univalle, el Museo La Tertulia, además de muchos edificios comerciales y residenciales fueron diseñados por Manuel Lago y Jaime Sáenz, en su firma de arquitectos, con un concepto innovador de la arquitectura moderna que tanto ha valorizado a Cali” manifestó el rector Edgar Varela Barrios.
“Este reconocimiento va a facilitar que los ciudadanos sepan quién ha sido Manuel Lago y que valoren y reconozcan los hitos arquitectónicos y urbanísticos de nuestra región” agregó el directivo universitario.
El arquitecto Manuel Lago Franco es egresado de la Universidad de Cornell donde tuvo maestros que desarrollaron la arquitectura del mundo, como el arquitecto Philiph Johnson.
Manuel Lago llegó a Cali a participar en la transformación de la arquitectura, haciendo una arquitectura moderna, adaptada a las necesidades de sus habitantes y coherente con las costumbres. Es uno de los primeros arquitectos del país que planteó una disgregación de la frontera entre la obra arquitectónica y el espacio urbano, buscando cambiar el contraste común entre lo público y lo privado, creando espacios de transición dentro del predio del edificio, de tal manera, que la frontera entre lo público y lo privado se confunda haciendo de la obra un aporte a la integración social de los habitantes de la ciudad.
El arquitecto Lago incursionó en distintos campos y tipologías de la arquitectura caleña, haciendo edificios importantes en el campo institucional, público y privado, la vivienda multifamiliar y unifamiliar, el diseño de espacios públicos, el diseño interior y la restauración de momentos históricos.
La obra del arquitecto Lago ha trascendido no sólo a nivel nacional, sino que rompió la frontera y fue divulgada por revistas internacionales, como es el caso de la revista francesa "Architecture d'aujourd'hui No. 80 de 1958".
En el libro "Historia del Arte Colombiano de Salvat", el arquitecto historiador de Colombia Germán Téllez destaca la obra de Manuel Lago comentando sobre dos de sus edificios: La Cámara de Comercio y el Banco Popular, dejando un llamado de atención en la historia de la arquitectura moderna del país, la obra de este importante arquitecto.
El arquitecto Manuel Lago recibe de manos de su hijo el libro editado por el Programa Editorial
El Doctorado Honoris Causa es la máxima distinción académica que otorga la Universidad del Valle a aquellas personas que se hayan dedicado a la ciencia, el desarrollo tecnológico, a las artes, a las humanidades, la educación o las Ciencias Sociales, durante la mayor parte de su vida y que, después de trayectorias vitales que merezcan mostrarse como ejemplo a las nuevas generaciones, hayan logrado crear una obra significativa en su campo.
En los últimos 5 años, la Universidad del Valle ha tenido el honor de otorgar el título Doctorado Honoris Causa a las siguientes personalidades: María del Carmen Zúñiga Solarte (Biología), Alain Chanlat (Administración), Pelayo Correo Calero (Salud), Nubia Muñoz Calero (Salud), Mario Bunge (Filosofía) y Carmiña Navia Velasco (Literatura).
La entrega de este Doctorado Honoris Causa fue aprobada en diciembre de 2019, después de una exhaustiva evaluación de la trayectoria y los aportes de Manuel Lago a la historia de la arquitectura colombiana. La ceremonia de entrega estaba programada para abril del presente año, sin embargo debido a la pandemia tuvo que ser aplazada.
Durante la ceremonia se hizo entrega del libro ‘Lago & Sáenz, la forma arquitectónica entre el vacío y la materia’, editado por el Programa Editorial de la Universidad del Valle, donde se recogen los aportes de esta firma de arquitectos.