La Universidad del Valle recibió a cientos de jóvenes del oriente de Cali que llegaron al Multicampus Nuevo Latir, para conocer más e inscribirse en la oferta académica que ofrecerá este nuevo proyecto educativo.
Esta iniciativa busca mejorar el acceso a la educación superior y ampliar las oportunidades para los jóvenes del oriente de Cali.

“Es importante ampliar los servicios que se ofertan a la comunidad, ayudando a que los sueños de muchos de los jóvenes del oriente de Cali se vuelvan una realidad”, señaló Hugo Alberto Lozano Valderrama, rector de la Institución Educativa Nuevo Latir.
Como explicó Alejandro López, asesor del despacho del Ministerio de Educación Nacional, “es una deuda histórica con los jóvenes del oriente. Logramos por primera vez concurrir con la Alcaldía de Cali e instituciones de educación superior este gran proyecto que es la apuesta social más importante para Cali en los últimos años”.
Son tres las instituciones que abrieron inscripciones a la oferta académica: la Universidad del Valle con la Licenciatura en Educación Infantil, la Institución Universitaria Antonio José Camacho con la Tecnología en Sistemas de Información y la Escuela Nacional del Deporte con la Tecnología en Gestión Deportiva.

“Es una gran oportunidad para una población juvenil acentuada en el oriente de la ciudad, que ha tenido dificultades históricas para poder acceder a la educación superior pública y de alta calidad”, dijo Luis Carlos Castillo Gómez, director de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional de la Universidad del Valle.
Para los aspirantes, esta iniciativa representa una oportunidad clave para su futuro profesional. “Siempre he estado rodeada de un entorno de niños, debido a que mi papá es profesor. Los niños ven el mundo con resiliencia, honestidad y creatividad y quisiera acompañarlos en ese camino para que tengan un lindo futuro. Univalle es una universidad donde hay buenos profesores, buenas carreras y los estudiantes salen muy bien preparados”, contó Sofía Mallama, una de las jóvenes habitantes del sector que se acercó al Multicampus en el primer día de inscripciones.
Por su parte, Sara Sofía Mezquita López destacó: “tengo experiencia trabajando con niños y la Universidad del Valle me puede abrir muchas puertas”.

“Esto es un ejemplo positivo de que podemos trabajar conjuntamente esfuerzos nacionales, territoriales e instituciones que permitan mejorar el impacto en la ciudadanía”, expresó Víctor Hugo Viveros Bermúdez, Líder de Educación Superior de la Secretaría de Educación de Santiago de Cali.

Las inscripciones estarán abiertas hasta el 6 de febrero. Quienes deseen más información pueden visitar la página web de Admisiones o acercarse a la Ciudadela Educativa Nuevo Latir, ubicada en la Calle 76 #28-20 barrio Alfonso Bonilla Aragón, de lunes a viernes de 3:00 pm a 7:00 pm y los sábados de 9:00 am a 12:00 m.
Inscríbete en
https://admisiones.univalle.edu.co/new/index.php
La Universidad del Valle será la sede del XII Seminario y I Congreso Internacional de la Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior, un espacio académico de alcance internacional para analizar y proponer estrategias frente a la violencia de género en el ámbito universitario.
El Seminario y Congreso Internacional, se realizará el 2 y 3 de febrero de 2026, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., en el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal (Universidad del Valle, Campus Meléndez), dirigido a estudiantes, docentes, investigadores, egresados, funcionarios y público en general.
El evento es organizado por la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad del Valle y la Universidad de Alicante (España); contará con la participación de integrantes de “La Red Diseño y Atención a las Oportunidades de Género en la Educación Superior”.
El programa se desarrollará durante 16 horas en modalidad presencial y presencial asistida por tecnología (PAT), reunirá a más de 25 profesores/as expertos de América Latina y España, miembros de la Red, presentes en países como España, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Guatemala y El Salvador.
Esta Red se encuentra anualmente para compartir experiencias, políticas institucionales, rutas de atención y buenas prácticas en prevención de violencias de género en la educación superior.
Desde la Facultad de Derecho y Ciencia Política, el encuentro se concibe como una apuesta por la pedagogía constitucional y la defensa de los derechos humanos, reconociendo que la violencia de género sigue siendo uno de los principales problemas sociales que también impacta los entornos universitarios y laborales.
La dirección académica y coordinación general estará a cargo de las profesoras Gladys Merma Molina, Universidad de Alicante, (España) y Raquel Ceballos Molano, Universidad del Valle (Colombia).
Los asistentes que participen en al menos el 75 % de las actividades recibirán certificado de la Universidad del Valle y la Universidad de Alicante.
Inversión
-Estudiantes Univalle: $30.933
-Estudiantes universitarios: $61.292
--Docentes, egresados y funcionarios: $147.660
Público en general: $184.429
Bajo el principio de que “la Facultad la hacemos todos”, esta iniciativa se extiende a la comunidad universitaria y al público en general, para participar activamente en la construcción de espacios educativos seguros, igualitarios y libres de violencia.
La Universidad del Valle y La Facultad de Derecho y Ciencia Política reafirman su compromiso con una cultura universitaria basada en el respeto, la igualdad y la no violencia, con enfoque de género.
En un contexto donde la palabra tiene el poder de transformar realidades, se llevará a cabo el encuentro “Palabras que siembran paz: Rutas metodológicas para la convivencia y la transformación de conflictos”. El evento reunirá a dos de las académicas más destacadas de la región para analizar cómo la lectura, la escritura y la comunicación comunitaria son herramientas vitales para la construcción de una cultura de paz. El diálogo se llevará acabo este jueves 12 de febrero a las 9 am. en el Auditorio Ángel Zapata del Campus Meléndez.
Este encuentro hace parte de la Conferencia inaugural Doctorado Interinstitucional en Estudios para la Paz y busca brindar herramientas prácticas y teóricas sobre el lenguaje como acto fundamental de participación política. Para ello se contará con la participación de la profesora Karen López Gil de la Universidad del Valle, experta en literacidad crítica y democracia digital. Su intervención se centrará en cómo la escuela puede ser un espacio para resignificar el conflicto a través del diálogo y los desafíos que plantea la participación ciudadana en entornos digitales.
En la conversación también estará como ponente la profesora Fanny Patricia Franco Chávez de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en comunicación y cambio social. Ella aportará su experiencia sobre la sistematización de vivencias comunitarias en el Pacífico colombiano y el análisis de la hegemonía mediática frente a las periferias.
Algunos de los temas que se abordarán son:

La Universidad del Valle llega al Multicampus Nuevo Latir, con el programa académico de Licenciatura en Educación Infantil.
Entre el 27 de enero y el 6 de febrero estarán abiertas las inscripciones a este programa de pregrado.
En total son tres instituciones que tienen abiertas las inscripciones a este proyecto educativo que busca fortalecer el acceso a la educación superior para los jóvenes de Cali: la Universidad del Valle (con el programa ya mencionado), la Institución Universitaria Antonio José Camacho (con la Tecnología en Sistemas de Información) y la Escuela Nacional del Deporte con la Tecnología en Gestión Deportiva).
Quienes deseen más información pueden visitar la página web de Admisiones o acercarse a la Ciudadela Educativa Nuevo Latir, ubicada en la Calle 76 #28-20 en el barrio Alfonso Bonilla Aragón, de lunes a viernes de 3:00 pm a 7:00 pm y los sábados de 9:00 am a 12:00 m.
Inscríbete en https://admisiones.univalle.edu.co/new/index.php
Sé parte de la primera iniciativa de formación en Colombia que te brinda herramientas de liderazgo inclusivo
¿Alguna vez te has preguntado cómo influye el género en tu campo de estudio? Ya seas de ingeniería, artes, salud o administración, el mundo profesional de hoy exige algo más que conocimientos técnicos: requiere perspectiva humana y capacidad de liderazgo inclusivo.
La asignatura Género, Pluralidad y Diversidades (304035C) es una oportunidad para entender las realidades de nuestra sociedad y fortalecer tu perfil profesional con una mirada crítica y necesaria.
¿Por qué esta asignatura debería estar en tu horario?
¿Cómo matricularse? Busca en tu oferta de formación general "Género, Pluralidad y Diversidades", el código de la asignatura es 304035C.
La Rectoría de la Universidad del Valle designó al profesor Edgar Varela Barrios como director del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento (IPIGC). El profesor Varela asumirá la dirección del Instituto a partir del viernes 16 de enero de 2026, por un periodo de tres (3) años.
Perfil del nuevo director
El profesor Edgar Varela Barrios es Ph.D. en Administración de la Escuela de Altos Estudios Comerciales de Montreal (HEC Montréal, Canadá), licenciado en Filosofía y magíster en Historia Andina de la Universidad del Valle. Es experto en Management, políticas públicas, gerencia pública y ciencias sociales, con una trayectoria docente en la Universidad del Valle desde 1992.
A lo largo de su carrera, fue rector de la Universidad del Valle; así como vicerrector administrativo; jefe de Planeación y director del Instituto de Prospectiva. Ha sido par evaluador del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y del Consejo Nacional de Acreditación (CNA).
Cuenta con reconocimientos académicos, entre ellos el Premio Jorge Isaacs (Gobernación del Valle del Cauca), en la categoría Ensayo. Es autor de más de veinte (20) libros, además de publicaciones, ponencias y articulos en revistas especializadas, de sus libros más recientes se destanca la trilogía La hegemonía del Management, esta obra se desarrolla en dos momentos: la trilogía original -Una genealogía del poder managerial (2018), Gobernar, disciplinar y resistir (2021) y El mundo post y el nuevo empresarismo (2022)- y su versión actualizada en la colección: La hegemonía del Management: Fundamentos del Management (2025), Gobernar, disciplinar y resistir (2025) y El mundo post y el nuevo empresarismo (2026).
También ha sido conferencista internacional en diversos países, en el plano internacional, el profesor Varela fue elegido presidente del Grupo Latinoamericano por la Administración Pública (LAGPA/IIAS) para el periodo 2025–2028, lo cual fortalece la proyección regional del Instituto y sus alianzas en temas de gobernanza pública.

Un Instituto de alto impacto en transferencia de investigación
El IPIGC es una destacada unidad académica de transferencia de investigación, adscrita a la Facultad de Ciencias de la Administración. Su trabajo se soporta en grupos de investigación con amplia trayectoria y ha desarrollado una labor relevante, a nivel nacional e internacional, en prospectiva, vigilancia tecnológica, estudios de futuro e innovación, con incidencia en el sector público, privado y social.
En el sector público, el Instituto se ocupa de la asesoría y acompañamiento a gobiernos y entidades públicas en diseños institucionales, reformas administrativas, planes estratégicos y procesos de mejoramiento de la calidad institucional, con un enfoque centrado en la eficiencia, la equidad y la inclusión social.
En el sector empresarial, el Instituto ha concentrado su acción en promover la innovación, la competitividad y la gestión del conocimiento, mediante convenios y procesos de acompañamiento con organizaciones del sector público y privado, así como con pymes, fortaleciendo capacidades institucionales en organizaciones productivas y de servicios.
En el ámbito de la educación superior, básica y media, el Instituto ha adelantado tareas relacionadas con formación técnica y tecnológica y formación para el trabajo, además de asesorías a universidades públicas y privadas en procesos de mejoramiento, y actividades de cooperación con el SENA, la ESAP y otras entidades públicas.
Proyección internacional y continuidad institucional
En el ámbito internacional, el Instituto participa en redes y espacios de cooperación en estudios de futuro y prospectiva, articulándose con referentes del campo como el profesor Javier Medina Vásquez, fundador del Instituto y actual Secretario Ejecutivo Adjunto a. i. de la CEPAL.
Asimismo, el Instituto integra activamente la Red Abierta de Prospectiva e Innovación para América Latina y el Caribe (CYTED) en el marco del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), y la Red Iberoamericana de Prospectiva (RIBER).
Nuevos frentes estratégicos 2026–2029
En esta nueva etapa, bajo el liderazgo del profesor Varela, el Instituto fortalecerá frentes de acción adicionales, entre los que se destacan:
• Políticas globales de defensa y seguridad (nacional e internacional).
• Fronteras, movilidad humana y asuntos migratorios, en correlación con organismos multilaterales de América Latina.
• Política industrial y desarrollo productivo, en alianzas con gobiernos territoriales de Colombia y otros países de la región, apalancadas por redes académicas y de transferencia en gobernanza pública.
Finalmente, el IPIGC impulsará y coordinará, a futuro, la formulación y creación del Doctorado en Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento, en alianza con diversas universidades y con el apoyo de redes académicas especializadas en prospectiva a nivel latinoamericano y global.
La Universidad del Valle consolida su liderazgo en investigación tras los resultados publicados recientemente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias), correspondientes a la Convocatoria Nacional de Actualización y Transición para el Reconocimiento y Medición de Grupos de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación y para el Reconocimiento de Investigadores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Convocatoria No. 957 de 2024).
En esta medición, la Universidad alcanzó un resultado altamente significativo: 205 de los 208 grupos de investigación avalados fueron categorizados, lo que evidencia la solidez, continuidad y calidad de sus capacidades investigativas y reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento pertinente para el desarrollo científico, social y tecnológico del país.

Grupos por categoría convocatoria 957-2024.
En cuanto a la distribución por categorías, la categoría C concentra el mayor número de grupos (33,7%), seguida de la categoría A (25,9%), la categoría B con 45 grupos (22%), la categoría A1 con 26 grupos (12,7%) y 12 grupos reconocidos (5,9%). Este comportamiento refleja un sistema de investigación equilibrado, con una presencia destacada en las categorías de mayor nivel y una base amplia en procesos de fortalecimiento y consolidación.
En relación con el talento humano, de los 948 profesores nombrados, 449 investigadores cuentan con categorización en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación: 165 como sénior, 94 como asociados y 190 como junior. Adicionalmente, la Universidad cuenta con 34 investigadores en condición especial, de los cuales 8 fueron reconocidos en esta convocatoria.
El análisis comparativo entre la convocatoria 894 de 2021 y la convocatoria 957 de 2024 muestra una evolución positiva: el 54,6% de los grupos mantuvo su categoría y el 25,8% logró ascender, lo que evidencia procesos de mejora continua, fortalecimiento de capacidades y acompañamiento institucional efectivo.
Estos resultados confirman que la investigación es un eje estratégico para la Universidad del Valle, no solo como indicador de excelencia académica, sino como un motor fundamental para la innovación, la formación de talento humano de alto nivel y la contribución al desarrollo regional y nacional.
Para más detalle, consultar el visualizador de la Vicerrectoría de Investigaciones: https://lookerstudio.google.com/s/mzPaOOWK_9k
Los resultados oficiales se encuentran disponibles en la página web del Ministerio: https://minciencias.gov.co/convocatorias/investigacion/convocatoria-nacional-actualizacion-y-transicion-para-el-reconocimiento
Un egresado de Biología de la Universidad del Valle encontró que un compuesto presente en objetos tan comunes como el agua o la carne puede causar anomalías en la mosca de la fruta. Este descubrimiento le exige al ser humano su especial atención, puesto que somos más parecidos a este insecto de lo que creemos.
Por Salomé Mizrachi Medina
Agencia de Noticias Univalle
El ser humano tiene 60 órganos, 206 huesos, más de 600 músculos, y una similitud del 75% en los genes asociados a patologías con Drosophila melanogaster, más conocida como la “mosca de la fruta”. Ese animalito que vive en nuestras casas donde encuentra el paraíso entre la fruta fermentada para reproducirse, aquel que tiene 2 alas, 6 patas y 5 ojos.
Puede resultar insólito que organismos tan diferentes puedan tener tanto parecido a nivel genético, pero lo que ocurre en el cuerpo diminuto de esta mosca podría estar contándonos algo sobre nuestra propia vulnerabilidad frente a los químicos que nos rodean en nuestro diario vivir como la NDMA, un compuesto que el ser humano es incapaz de evitar.
Este particular hallazgo se le debe al candidato a Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Oscar Eduardo Tabares Mosquera, un biólogo egresado de la Universidad del Valle y Maestro en Ciencias en el campo de la Genética y Toxicología Ambiental de la UNAM, que ha trabajado bajo la tutela de la Dra. Patricia Ramos Morales, una de las pioneras en el campo de la mosca de la fruta como modelo para la investigación genética.
1, 2, 3, 4, 5, 6… ¿7, 8?
Una característica que se le puede atribuir a Oscar es la constancia, ya que siempre ha elegido como compañera a la mosca de la fruta, que en retribución por su lealtad, ha sido generosa con él. Desde pregrado, ha sido sujeto de su análisis, por lo que no es sorpresa que sea el modelo investigativo en su tesis doctoral enfocada en los efectos a largo plazo del NDMA, un contaminante que se puede considerar omnipresente.
Para comprender la apuesta constante del científico por este pequeño insecto, conviene recordar la sorprendente similitud en términos de genes que conserva el ser humano con Drosophila melanogaster, denominada como “homología”, que la convierte en un modelo poderoso, pues se da cuando dos especies distintas comparten un origen evolutivo remoto y, por ello, muchos de sus genes y mecanismos biológicos funcionan de manera parecida. Por tanto, estudiar lo que ocurre en la mosca puede ayudar a entender procesos que también suceden en nosotros. Al tener cuatro pares de cromosomas —estructuras dentro de cada célula donde se empaqueta y organiza el ADN—, diecinueve pares menos que el ser humano, y un ciclo de vida que no llega al mes, la mosca de la fruta se convierte en el organismo ideal para estudiar procesos biológicos de manera rápida y precisa.

Uno de estos es la exposición a N-nitrosodimetilamina (NDMA), un compuesto catalogado como carcinógeno por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer que sólo se produce para su uso dentro de laboratorios. No obstante, resulta inevitable el contacto del ser humano con este compuesto en su diario vivir, debido a que las plantas de tratamientos utilizan productos como el cloro para purificar el agua, proceso necesario que genera sustancias no deseadas como la NDMA cuando sustancias orgánicas que ya están en el agua reaccionan con la dicloramina —un tipo de cloro—. Además de esto, se encuentra en otras fuentes externas industriales como las carnes crudas, los enlatados, el cuero y el tabaco.
En el laboratorio, Oscar alimentó a diferentes grupos de larvas, que llegaron a ser moscas, con diferentes concentraciones de NDMA: la encontrada en el tratamiento de aguas residuales, así como algunas con niveles mayores e inferiores a esta, con el objetivo de conocer si los posibles efectos dependen de la cantidad de compuesto que ingiere la primera generación de moscas expuestas. En un avance significativo para la investigación, encontró ejemplares con una o dos patas extra de las habituales seis. No está de más decir que el hallazgo fue mayor, el biólogo no oculta la alegría que sintió al observar a través del microscopio estereoscópico su descubrimiento: “El evento fue épico en el laboratorio. Ese día fue todo revolucionario” comenta con la tranquilidad de que los resultados se atribuyen con certeza al NDMA gracias a las condiciones controladas que garantiza un laboratorio.

Oscar Tabares observando a través de un microscopio estereoscópico.
De generación en generación
Oscar llegó a México hace algunos años para realizar sus estudios de maestría bajo el ala de otra apasionada de la biología, la Dra. Patricia Ramos, que trabajó con Drosophila melanogaster por más de cuatro décadas y es una de las responsables de permitir que el modelo sea accesible y eficaz dentro de la formación científica según lo reconoce la Sociedad Mexicana de Genética. La Doctora en Ciencias, que falleció recientemente, ha dejado un legado profundo alrededor del estudio de este insecto, un trabajo que no sólo formó generaciones de científicos, sino que abrió caminos para que este modelo se consolidara en la investigación latinoamericana con la creación del Banco de Moscas y del Laboratorio de Genética y Toxicología Ambiental de la Facultad de Ciencias de la UNAM. La investigación de Oscar, de quien fue directora de tesis de posgrado y como una segunda madre, hace parte de ese legado, que hoy él continúa mientras opta por su propio título de Doctor en Ciencias.

Oscar junto a la profesora Patricia Ramos, su directora de tesis de maestría y doctorado.
Así como permanece la fascinación de los expertos respecto a este diminuto espécimen a través de las generaciones, el efecto de la NDMA no desaparece tras ser aplicada a la primera generación de moscas, sino que el desarrollo de malformaciones se presenta a partir de la primera generación y por lo menos por tres más, según la información del momento. La intención era demostrar que los efectos nocivos del contaminante pueden transmitirse a la descendencia después de que el compuesto es removido, e incluso se observaron moscas con malformaciones dentro de los grupos que fueron alimentados con cantidades menores al límite establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para NDMA en agua potable.
El siguiente paso dentro de la investigación que lleva a cabo el biólogo, es descubrir cuál es la causa exacta del desarrollo de patas extra en la mosca de la fruta dado que este resultado podría atribuírsele a dos procesos diferentes. Por un lado, se encuentra la vía genética, considerada porque la NDMA es un mutágeno y promueve la alteración del ADN a través de la metilación de la guanina, reacción química que puede generar un daño persistente e irreversible en el código genético debido a que funciona agregando grupos metilo al ADN. Sin embargo, la aparición de diversos y severos defectos morfológicos a través de varias generaciones sin exposición directa sugiere que una simple mutación no es la explicación más probable.
Por esta razón, el investigador se inclina por la regulación epigenética, la cual implicaría que el daño puede deberse a alteraciones en el material que compacta el ADN —las proteínas que lo envuelven— en lugar de un cambio directo en la secuencia, pues existe una baja probabilidad de que el mismo tipo de mutación que involucra a numerosos organismos ocurra repetidamente, ya que la frecuencia de una mutación en la secuencia de ADN suele presentarse en porcentajes extremadamente bajos dentro de las poblaciones, pero no es el caso. A raíz de esto, no se puede tener la certeza de llamarles “mutaciones” a estos defectos en la morfología de Drosophila melanogaster porque primero debe identificarse en qué nivel ocurre la desestabilización causada por la exposición a NDMA.
Después del descubrimiento, Oscar se tomó un tiempo para revisar si existían casos similares, pero no dio con ninguno; por lo que decidió, junto a la Dra. Ramos, presentar el hallazgo en un artículo científico, el cual fue publicado recientemente en la revista Environmental Pollution bajo el nombre: “Extra-legged flies and several other transgenerational developmental defects induced by environmentally relevant concentrations of N-nitrosodimethylamine in Drosophila melanogaster”. En el sitio web donde reposa el manuscrito también se presentan dos videos de una mosca con ocho y otra con siete patas. Este carácter inédito del hallazgo ha generado que algunos lo denominen como “suerte”, pero no se le puede entregar el mérito al azar por algo que es fruto de la dedicación a este modelo.

Drosophila melanogaster con dos patas extra.
Medidas que se deben medir
Resulta fundamental prestar especial atención a las malformaciones que se encontraron en los descendientes de las moscas que fueron expuestas a concentraciones ambientales, e incluso inferiores al límite permitido por la OMS de NDMA en agua potable. Sin embargo, “No quiere decir que si le salen más patas a la mosca, a un humano le van a salir más brazos” aclara el biólogo. A pesar de que el metabolismo de este tipo de compuesto ocurre de manera similar entre las moscas de la fruta y los seres humanos, no es posible afirmar que las consecuencias de la exposición constante al NDMA se presentan de la misma manera en ambos organismos.
Dado que estas secuelas ocurren a niveles de exposición pertinentes para los humanos, los hallazgos invitan a una revisión de los límites de seguridad instaurados por la OMS y los riesgos asociados con el NDMA, resaltando la importancia crítica de considerar los efectos transgeneracionales en la protección de la salud humana y el medio ambiente. Aparte de esta preocupación directa por la salud humana, también se trata de un llamado a la sociedad para ser conscientes sobre la calidad del agua, debido a una revelación: las sustancias formadas durante la desinfección pueden tener efectos invisibles, pero persistentes, en nuestra información genética o el material que la empaqueta. El futuro doctor habla de la necesidad latente de un fortalecimiento de políticas ambientales en los gobiernos para mejorar el monitoreo y tratamiento del agua.
A simple vista la mosca resulta desemejante del ser humano con sus reducidos milímetros de largo, pero esto no significa que a niveles internos, no se puedan encontrar similitudes con el funcionamiento de nuestro cuerpo. Entonces, entender lo que sucede en este diminuto y noble organismo es una oportunidad para conocer nuestras propias vulnerabilidades y los riesgos que pueden heredarse a las próximas generaciones.

Las artes y las humanidades son dos campos del conocimiento necesarios para la formación integral de sujetos críticos, sensibles y comprometidos con las transformaciones que el mundo contemporáneo y la sociedad necesitan. Estos saberes permiten y ofrecen herramientas para interpretar la complejidad del presente, cuestionar los discursos establecidos y construir nuevos sentidos para el bien común.
La política curricular de la Universidad del Valle da cuenta de esa visión. La formación integral es un proceso que va mucho más allá de la transmisión de conocimientos. En este sentido, las artes y las humanidades ocupan un lugar trascendental, puesto que permiten la construcción de subjetividades que puedan dialogar en un entorno diverso, multidisciplinario y lleno de matices, permiten reconocer la memoria de los territorios y las comunidades, así como actuar de forma ética ante los retos que plantea el mundo contemporáneo. Como universidad pública entendemos que nuestra misión formativa es un compromiso con la sociedad y con la transformación de las inequidades que la atraviesan.
La propuesta editorial que articula la presente edición de nuestra Revista Institucional Campus es reflejo de una universidad que forma, en la más alta calidad, sujetos que, a través de las artes y las ciencias humanas, puedan comprender, reflexionar y transformar el mundo; una universidad abierta al debate, al pensamiento crítico y a la construcción colectiva de saberes. Invitamos a los lectores y lectoras a recorrer estos contenidos que buscan abrir un escenario de diálogo.
Por: Julio César Vargas Bejarano
Profesor titular, Universidad del Valle, Decano de la Facultad de Humanidades. Dedico este texto a la Dra. Luz Mary Sánchez, cuyas observaciones fueron decisivas para esta reflexión.
1. Formación de la subjetividad y formación para un mundo común
Goethe y Thomas Mann advierten que la formación entendida como un proceso cuya meta es alcanzar la genialidad, el reconocimiento o la riqueza a toda costa, sin importar los caminos a seguir, significa más una degradación del espíritu humano, que su esplendor: una pérdida o reducción del mundo. Y la pérdida del mundo es el movimiento contrario a la formación; se origina por la desorientación del sí mismo, por la falta de autoconciencia, que derivan en la desconfianza ante el otro, en privilegiar los intereses personales sobre el bien común, en la apatía ante los asuntos públicos y en la desesperanza.
El maligno –que seduce a Fausto– es una metáfora para desenmascarar los peligros de la ilusión. Desde sus inicios en la tradición griega, el oráculo de Delfos advierte que para cultivar el espíritu hace falta conocerse así mismo. El autoconocimiento es el fundamento de la formación humanista. Conocerse a sí mismo es una labor compleja, que se evidencia en la claridad en las metas personales, en los recursos con que cuenta cada uno y en el reconocimiento de las debilidades. Sin embargo, para alcanzar tal claridad hace falta valentía para superar la ilusión o el autoengaño. El autoengaño es la argucia del dios proteo, cuyos diversos rostros dificultan identificar su identidad. Sus innumerables semblantes no son una falla moral individual, sino una estructura fenomenológica del aparecer, que sólo se disipa mediante la apertura a lo otro, a lo extraño. Las epifanías en las que nos damos cuenta de que algo no es como creíamos, suceden a partir de la respuesta a lo extraño, al otro que nos interpela. En este movimiento de apertura a lo extraño, a la alteridad tiene lugar la formación de la subjetividad.
Pero la formación no está focalizada exclusivamente en la subjetividad, como si esa dimensión singular –única e irrepetible- estuviera atomizada o desvinculada de los otros. Antes bien, la formación es una fluctuación permanente entre la constitución de la singularidad –esencialmente indefinible o inexpresable, según el dictum medieval– y la interacción con la alteridad. Un componente central de la formación es la apertura a la acción o interacción con los demás, no sólo exige el conocimiento de la tradición cultural y de las instituciones en las que está inserto el individuo, sino también comprometerse en procesos de renovación de carácter comunitario, sí político.
La apertura a los otros y el compromiso para la participación en el espacio público se efectúan mediante el discurso, la deliberación y los debates. La apertura al mundo social y político también exige mirar más allá de los intereses personales y del círculo de amigos, para acceder a una visión amplia, que respete la diversidad y que esté en disposición de cumplir los acuerdos y compromisos pactados. Los vínculos intersubjetivos se conforman gracias a la confianza y a la credibilidad ante la palabra empeñada por el otro y en el respeto a las normas y principios que fundan la institucionalidad. Todos estos valores y disposiciones son posibles cuando el cuerpo social tiene la moral alta, esto es, con una disposición anímica de comprometerse en los asuntos comunes.
Sin embargo, la formación humanista no sólo configura sujetos capaces de apertura y deliberación, también permite habitar, sostener y transformar instituciones, formas sedimentadas de intersubjetividad. Uno de los retos del mundo actual es el fortalecimiento de las instituciones sociales y políticas por parte de los/as ciudadanos/as. Más que un aparato burocrático, el sentido de las instituciones está en dar continuidad al mundo común, en garantizar que los acuerdos que sustentan las normas deben cumplirse y ser efectivos. Las instituciones políticas y sociales fungen como el puente entre el pasado y el futuro y la formación humanista tiene una vocación intrínseca a la construcción, mantenimiento y renovación de las instituciones. Esta es quizás la tarea más crítica de la política, si de las democracias contemporáneas.
2. El desafío tecnológico: de la sustitución a la complementariedad crítica
Los valores y disposiciones mencionados constituyen el sentido de las ciencias humanas y sociales; valores perennes cuya consecución es resultado de un trabajo arduo sobre sí mismo. Sin embargo, la formación humanista no se limita a la esfera subjetiva y psicológica, sino que tiene una función decisiva para comprender y afrontar los problemas más urgentes del mundo. La degradación del espíritu no sucede sólo a escala individual, sino que afecta el orden social, cultural y político. Algunos fenómenos estructurales que contribuyen a la fragmentación y/o cierre del mundo – fenómenos que, en este espacio, sólo puedo enumerar –, que deben ser atendidos con urgencia y que las humanidades pueden ayudar a comprender y contrarrestar, son:
1.La creciente polarización entre fuerzas políticas de extrema derecha y extrema izquierda, las burbujas informativas que generan las Inteligencias Artificiales Generales en las redes sociales y que refuerzan visiones segmentarias o ideologizadas de la realidad.
2.La mutación del régimen de la atención: economías de la distracción que
dificultan precisamente el trabajo de autoconocimiento.
3.La experiencia de pérdida de resonancia, de incapacidad de inscribir la propia vida en un sentido compartido.
4.El riesgo de reducir las humanidades a un componente decorativo de la formación, el ‘brochazo de cultura general’.
Podríamos plantear – con razón – que los valores y principios de la tradición humanista no pueden ser reemplazados por las nuevas tecnologías; pero lo decisivo no está allí, sino en que las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y que si no existe una sana distancia con respecto a ellas – de manera que éstas no reemplacen el pensamiento, el juicio estético y político, y la creatividad personal – entonces producen sujetos sin mundo. En este sentido, las humanidades son más urgentes que nunca, pues resisten a la homogenización del pensamiento y a las directrices e intereses de estas nuevas tecnologías de la información. La nueva tarea de las ciencias humanas es acompañar críticamente la configuración del espacio digital y los nuevos modos de vida que emergen en él.
3. Las humanidades como infraestructura del mundo común
Que el sentido de las humanidades no se limita a las disciplinas que conforman las ciencias humanas, nos permite identificar una tesis central: las ciencias del espíritu (Geisteswissenschaften, en la tradición de Dilthey, Husserl, Gadamer, entre otros), no se oponen a las ciencias naturales, sino que dan cuenta de una infraestructura civilizatoria invisible, equivalente a las infraestructuras materiales y científicas que sostienen la vida social. Esta infraestructura simbólica comprende los lenguajes de interpretación, los marcos de reconocimiento mutuo, las tradiciones de memoria, las normas éticas compartidas y las prácticas de cuidado e imaginación política que hacen posible la existencia del mundo común. La trama de esta infraestructura son las mediaciones simbólicas y la experiencia sensible, corporal, que hacen posible la vida social y que, desde Husserl y Heidegger constituyen el mundo de la vida como estructura histórica de sentido. Enumero algunos temas constitutivos del mundo de la vida: los lenguajes que nacen de mundos entornos y culturales definidos y que permiten interpretar la experiencia; prácticas de interacción que permiten el reconocimiento mutuo; tradiciones que ordenan la memoria y permiten proyectar el futuro; normas éticas compartidas, indispensables para la convivencia social; prácticas de cuidado del otro, de escucha y de imaginación política; diversas maneras de vivir la sexualidad y de expresar el género, entre otros.
Tal es el campo en donde florecen las humanidades, de ahí que el reto más urgente sea la respuesta moral ante la interpelación del otro, el respecto a las diversas maneras de habitar el mundo, de expresar los sentimientos y de sentir la corporeidad, la innovación en modo de narrar y sostener la vida en común. Allí operan las humanidades, de manera que antes que defenderse a sí mismas, su tarea primordial es – como afirma Albert Camus – “sostener el mundo”, un mundo donde hay espacio para la pluralidad de perspectivas, la libertad y la inclusión con equidad. En última instancia, las humanidades no son un adorno cultural: son la condición de posibilidad de que exista un nosotros.