El Programa Académico de Ingeniería Química de la Universidad del Valle fue galardonado con el II Premio Nacional Aporte Profesional a la Ingeniería Química Colombiana – Categoría Institucional, otorgado por el Consejo Profesional de Ingeniería Química (CPIQ) el pasado 2 de julio de 2025 en la ciudad de Cartagena. El reconocimiento destaca el impacto sostenido del programa en la formación, la investigación y su relación con el sector productivo a lo largo de sus 80 años de trayectoria.
David Andrés Gómez Ríos, profesor y director del programa, explicó que el premio se entrega a instituciones que han contribuido significativamente al desarrollo de la ingeniería química. “En esta ocasión, el Consejo Profesional le hizo el reconocimiento a la Universidad del Valle por haber cumplido 80 años de estar formando ingenieros químicos”. El premio destaca el impacto que ha tenido el programa en la región del Valle del Cauca, así como los aportes en investigación que ha realizado a la ingeniería química en el país. Todo esto ha sido posible gracias a la trayectoria de sus profesores y a la valiosa contribución de sus estudiantes y egresados.
Uno de los pilares que sustenta este reconocimiento es el liderazgo de la Escuela de Ingeniería Química en materia de innovación. Prueba de ello es su destacada producción de patentes, que la posiciona como una de las unidades académicas con mayor número de registros, no solo en el suroccidente colombiano, sino a nivel nacional. "Algunas de esas patentes ya se han licenciado para que la industria las explote y así contribuir al desarrollo empresarial del país”, señaló Gómez Ríos. A esto se suma la productividad académica de su cuerpo docente, en colaboración con estudiantes de pregrado y posgrado, quienes “contribuyen con un importante número de publicaciones a nivel internacional, siendo una de las escuelas más productivas de la Universidad”, indicó.
El impacto del programa también se refleja en la empleabilidad de sus egresados y en el posicionamiento en pruebas nacionales. “Tenemos una muy alta tasa de vinculación de nuestros egresados en empresas dentro y fuera del país. Además, en las pruebas Saber Pro siempre estamos en los primeros lugares. Entre las universidades públicas, siempre estamos dentro de las que mayor puntaje logran. Y también tenemos un programa que va hacia su cuarta acreditación de alta calidad” agregó el director de Ingeniería Química de la Universidad del Valle.
Uno de los avances clave en los últimos años ha sido el fortalecimiento de los vínculos con el sector industrial. “Actualmente, gracias a que la Universidad ha constituido unidades administrativas que ayudan a ese acercamiento, esto se ha dinamizado mucho más”, explicó. En ese proceso ha sido clave el trabajo con la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI). Estas innovaciones comienzan a tener eco en sectores como el energético y el de la caña de azúcar, tradicional en la región.
Para Gómez Ríos, este galardón no solo reafirma el prestigio del programa a nivel nacional, sino que también tiene un profundo valor simbólico para la comunidad universitaria: “Es muy importante para nosotros al interior de la Universidad, para valorar lo que tenemos en nuestra escuela”. A su vez, considera que este logro consolida el respeto y la valoración que ya existe por parte de entidades privadas y públicas, tanto a nivel nacional como internacional y contribuye a que, dentro de la Universidad, los distintos estamentos reconozcan todo lo que se ha construido a lo largo de estos años.
En ese orden de ideas, hizo un llamado a fortalecer el sentido de pertenencia institucional: “Los estudiantes, el personal administrativo, los docentes, también debemos ser capaces de reconocer que hacemos aportes muy importantes a la sociedad y que estamos en uno de los mejores programas de ingeniería química del país. Que lo reconozcan afuera, pero que también podamos sentirlo como un honor propio”.
De cara al futuro, el director subraya la necesidad de mantener lo que llama la “receta de éxito”, basada en una investigación fuerte e innovadora. No obstante, advierte sobre un reto global que también afecta a Colombia: la caída en el interés por las ingenierías. “El interés por muchas carreras con componente científico-técnico está disminuyendo. Si bien nuestro programa sigue teniendo gran acogida, con muchos inscritos y estudiantes que se trasladan desde otros programas, debemos considerar cómo la formación debe adaptarse a las nuevas dinámicas globales. Las ingenierías están dejando de ser atractivas y debemos centrarnos en cómo vamos a seguir contribuyendo a la formación en el país desde ese punto de vista”.

Foto: Docentes, estudiantes y egresados de la Escuela de Ingeniería Química durante el evento. Créditos: Consejo Profesional de Ingeniería Química
¿Qué es el CPIQ y en qué consiste el premio?
El Consejo Profesional de Ingeniería Química de Colombia (CPIQ) es la entidad responsable de regular y vigilar el ejercicio de la ingeniería química en el país. Creado por la Ley 18 de 1976, el CPIQ mantiene una relación directa con el Estado colombiano y trabaja en coordinación con ministerios y entidades gubernamentales para garantizar el cumplimiento de las normas que rigen esta profesión. Además de expedir matrículas y tarjetas profesionales, promueve la ética profesional, apoya la actividad académica y científica, y colabora activamente con universidades, asociaciones gremiales y centros de investigación.
En línea con su misión de fortalecer la profesión, el CPIQ creó el Premio Aporte Profesional a la Ingeniería Química Colombiana, un reconocimiento que busca visibilizar contribuciones destacadas que impulsan el desarrollo y la innovación en esta área del conocimiento. El galardón se entrega cada dos años en tres categorías: institucional, industrial y profesional, y reconoce proyectos, iniciativas o trayectorias que hayan tenido un impacto relevante en los últimos tres años.
La edición 2025 del premio fue entregada en el marco del XXXI Congreso Interamericano de Ingeniería Química y el XXXIII Congreso Colombiano de Ingeniería Química, realizado en Cartagena, y consistió en un trofeo y un diploma oficial como constancia del mérito otorgado.
Foto arriba: De izquierda a derecha los docentes David Gómez Ríos (director de programa) y Howard Ramírez Malule (director de escuela) recibiendo el premio. Créditos: Consejo Profesional de Ingeniería Química.
Durante el XIII Congreso Latinoamericano sobre Abandono en Educación Superior (CLABES), celebrado en la Universidad Nacional de Costa Rica, la Universidad del Valle compartió su experiencia institucional frente a uno de los desafíos más importantes de la educación superior: la permanencia estudiantil.
Bajo el tema "Permanencia estudiantil: desafíos docentes y de acompañamiento ante la interculturalidad y el futuro de la Educación Superior", el evento que reunió a representantes de diversas universidades de América Latina, interesados en conocer e intercambiar estrategias frente al abandono académico.
La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, con la asistencia de Daniela Duque Largo (Dirección de Desarrollo Estudiantil y Éxito Académico, Facultad de Ciencias Naturales y Exactas), presentó el trabajo titulado "El Programa de Consejería Estudiantil: un camino para la adaptación universitaria a través de las actividades de inducción"* (Consulte aquí las memorias del evento. La presentación de Univalle se encuentra en la página 110), una estrategia que ha beneficiado a más de 700 estudiantes de primer semestre en programas como Biología, Física, Química, Matemáticas y Tecnología en Análisis y Laboratorio Químico.
Este programa parte de un enfoque integral del acompañamiento estudiantil que reconoce al estudiante como el centro del proceso formativo y articula dimensiones académicas, personales, sociales y profesionales para facilitar su adaptación al entorno universitario. Entre las acciones destacadas se encuentran las jornadas de inducción académica-administrativa, la bienvenida recreativa, cursos de herramientas básicas en matemáticas, visitas de padres y tours ambientales en el campus universitario.
Estas actividades no solo fortalecen el conocimiento académico y administrativo de los estudiantes, sino que también fomentan habilidades esenciales como la autonomía, el trabajo en equipo, la reflexión personal y el sentido de pertenencia. Además, han sido diseñadas con base en el análisis del alto riesgo de deserción identificado en los programas de la Facultad por el Observatorio de Éxito Académico.
El modelo de Consejería Estudiantil de Univalle ha evolucionado desde 1994 y se ha revitalizado en los últimos años, buscando consolidar un acompañamiento oportuno y humano desde el ingreso del estudiante, apostando por una educación más equitativa y consciente de las realidades sociales y emocionales del estudiantado. La experiencia presentada en CLABES resalta la importancia de las estrategias de inducción no solo como mecanismos informativos, sino como espacios transformadores para construir trayectorias universitarias más sólidas y sostenibles.
Esta participación reafirma el compromiso de la Universidad del Valle con la calidad educativa, la inclusión y la permanencia estudiantil, alineada con los principios de humanismo y pertinencia que inspiran el CLABES y la comunidad universitaria latinoamericana.
Tomado de la Gobernación del Valle
Con el propósito de consolidar una Agenda de Paz Territorial que articule las diversas voces del departamento, la Secretaría de Paz Territorial y Reconciliación, el Consejo Departamental de Paz, Reconciliación, Convivencia del Valle del Cauca, el Instituto de Investigación e Intervención para la Paz de la Universidad del Valle, con el apoyo de una amplia red de aliados, llevaron a cabo el taller “Cartografía Social para la Construcción de Paz”, un espacio pedagógico y participativo que reunió a delegados de diferentes municipios para reflexionar colectivamente sobre las conflictividades, violencias y experiencias de paz en el territorio vallecaucano.
El ejercicio permitió recolectar información clave mediante metodologías participativas que facilitaron el reconocimiento de las realidades locales, el fortalecimiento del tejido social y la promoción de iniciativas comunitarias de paz. Los aportes recogidos servirán como insumo fundamental para consensuar las prioridades de la futura Agenda de Paz del Valle del Cauca, que será construida por el Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia. Esta hoja de ruta orientará acciones transformadoras, fortalecerá la gobernanza territorial y dinamizará iniciativas locales de paz en el departamento.

Enfoque Territorial e Interseccional
El taller se desarrolló desde una perspectiva interseccional, reconociendo cómo las conflictividades y las experiencias de paz se manifiestan de forma diferenciada según género, etnia, generación, clase y territorio. Esta mirada integral es esencial para construir una paz sostenible, incluyente y transformadora en el Valle del Cauca.
Metodología Participativa
El proceso se llevó a cabo a través de dos encuentros regionales realizados en los municipios de Zarzal y Guadalajara de Buga, con la participación de al menos tres representantes por municipio o distrito. La metodología empleada combinó herramientas digitales y mapas físicos, cartografía participativa, relatorías colectivas y espacios de plenaria.
La jornada inició con un ejercicio simbólico de arraigo territorial, permitiendo alinear la visión sobre los propósitos del taller hacia las visiones colectivas, para construir paz a nivel territorial en el Valle del Cauca, posteriormente se dio paso a una Conceptualización colectiva de conceptos , para iniciar con la Cartografía Participativa a través del mapeo de conflictividades y violencias, abordándolas por territorios y subregiones, lo que permitió construir un análisis a través de la identificación de las conflictividades y experiencias de paz, para finamente poder realizar la Construcción Colectiva de prioridades para la Agenda de Paz.
Fases del Taller:
1. Conceptualización compartida:
Se abordaron colectivamente los conceptos clave como violencia, conflicto, paz, construcción de paz y gobernanza territorial. Este ejercicio permitió identificar, analizar y categorizar las dinámicas de conflicto y violencia presentes en el territorio, así como reconocer y articular las diferentes iniciativas territoriales de construcción de paz. Con los datos recolectados se construirá una base conceptual común para el análisis posterior
2. Análisis e Identificación Territorial:
Organizados por municipios y subregiones, los equipos identificaron las principales dinámicas de conflicto y violencia utilizando mapas, íconos temáticos y relatorías. Se profundizó en los actores, causas y consecuencias de las conflictividades, sentando bases para priorizar líneas de acción.
3. Mapeo de experiencias de Paz:
Cada grupo identificó iniciativas locales de construcción de paz, generando una base de datos en tiempo real. Se reflexionó sobre las dinámicas de paz existentes y su relación con los contextos de violencia.
4. Cierre y Proyección Colectiva:
En una plenaria final, se socializaron los resultados por subregión y, a través de herramientas digitales, se identificaron prioridades y potencialidades regionales para la construcción de la Agenda de Paz. Los participantes también definieron compromisos concretos para articular y fortalecer las iniciativas existentes.
Acompañamiento Institucional
El proceso contó con el acompañamiento y facilitación de entidades académicas y sociales como el Instituto de Investigación e Intervención para la Paz de la Universidad del Valle, la Fundación FICONPAZ, Unicatólica, la Pontificia Universidad Javeriana – Sede Cali, la Universidad Cooperativa de Colombia, la Asociación de Personeros del Valle del Cauca – ASOPERVAL, y equipos técnicos de la Secretaría de Paz Territorial y Reconciliación.
Al cierre del proceso, se consolidará un documento base de la Agenda Departamental de Paz del Valle del Cauca, nutrido con los aportes de todos los territorios participantes. Esta Agenda servirá como una hoja de ruta estratégica para su implementación, seguimiento y evaluación desde el Consejo Departamental de Paz.
Este ejercicio reafirma el compromiso del Valle del Cauca con una paz territorial con participación activa, mirada diferencial y apuesta por la transformación profunda de los conflictos.
La poesía es otro de esos géneros que intimidan a muchos lectores. Manos al frente, rostro radical, ceño fruncido y “no, yo poesía no leo”.
Por Paola Guevara, columnista de El País
La pregunta recurrente es: ¿Cómo leer más? Y la segunda: ¿Qué leer?
Todo empieza con la idea limitada que tenemos sobre lo que significa leer. Pasa con los géneros, por ejemplo, pues se cree que ser lector es igual a ser lector de novelas, por lo general novelas históricas.
Pero es tan amplio, diverso y apetitoso el amplio espectro de los géneros que se olvida, por ejemplo, que el ensayo es una ruta de acceso a los temas más amplios, a las plumas más seductoras y que es, si se hace bien, un elixir de pensamiento y cultura que bebe del ayer, interpreta el hoy y anticipa los patrones del futuro. Me encanta este género.
El ensayo arrastra la mala fama de la universidad, donde tantos maestros lo convierten en una camisa de fuerza estreñida, acartonada, pero cada vez más autores nos reconcilian con él. Incluso las editoriales colombianas están apostando, de forma decidida, por la publicación de nuevos autores nacionales en este género.
Otro que tiende a ser subestimado es el cómic, la novela gráfica, por considerar que su esencia visual le resta seriedad o rigor. En realidad es todo lo contrario, el formato gráfico contiene historia, análisis, opinión, política, divulgación científica y permite fusiones interesantes entre novelista y artistas gráficos, arquitectos, entre otros.
La poesía es otro de esos géneros que intimidan a muchos lectores. Manos al frente, rostro radical, ceño fruncido y “no, yo poesía no leo”. En parte es porque jamás nos condujeron de la mano, no nos enseñaron a apreciarla desde la mesita de noche de la infancia, y el vacío de información al respecto fue llenado con prejuicios, temores, automarginación.
Esta semana ocurrió, por ejemplo, el Encuentro de Mujeres Poetas en Roldanillo, Valle, dirigido por Águeda Pizarro con bendita terquedad, porque creer que la poesía tiene algo qué decirle a la sensibilidad humana en los tiempos de la Inteligencia Artificial es un acto de resistencia poderoso.
Águeda lucha sin tregua, a sus 84 años de edad, por hallar los recursos para mantener a flote este Festival que ya cumple 41 años. ¿Qué empresa se le mide a apoyarla? No podemos dejar a esta gran dama de la cultura sola.
Del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2025 viviremos la Feria Internacional del Libro de Cali, que lleva a la edición número 10. Por idea del Rector de Univalle, Guillermo Murillo, será Colombia el país homenajeado, pues es hora de recordar lo que nos une, abrazar el poder de la palabra, del idioma común, de celebrar a los narradores, editores, ilustradores y demás miembros de la virtuosa cadena del libro. En octubre nos vemos.
Ante más de 350 participantes de los estamentos profesoral, estudiantil, empleados y egresados de la institución, el equipo de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional presentó las estrategias y programas de los siete desafíos del Plan Estratégico de Desarrollo 2025- 2035 misión de futuro 2045 de la Universidad del Valle.
El evento, que se desarrolló en el Auditorio 1 de la Facultad de Ingeniería, hace parte de la socialización de los avances del Plan, luego de 18 meses de trabajo continuo que ha logrado la participación de miles de integrantes de la comunidad universitaria en esta construcción colectiva de futuro.
El profesor Luis Carlos Castillo Gómez, líder del proceso de formulación del Plan y jefe de Planeación y Desarrollo Institucional, informó que se diseñaron 14 estrategias y 33 programas que permitirán ejecutar las acciones previstas en formación, investigación, extensión, bienestar, regionalización, así como en los componentes de paz, medioambiente, inteligencia artificial, digitalización e infraestructura, entre otros.
El Plan de Desarrollo de la Universidad para el próximo decenio será presentado en tres tomos que contendrán: el Diagnóstico situacional, el Documento técnico de formulación estratégica participativa y el Diseño programático y financiero.
Uno de los puntos centrales del evento fue la presentación del presupuesto general indicativo del PED 2025-2035, que calcula la inversión prevista por cada uno de los desafíos trazados y su ejecución anual a lo largo del decenio.
Según explicó el profesor Castillo, para el PED 2025-2035 se desarrolló una metodología de costeo orientada a resultados que valora cada bien o servicio de manera individual y asigna responsabilidades financieras a las distintas unidades ejecutoras con el fin de facilitar una planeación presupuestal descentralizada y multianual.
Durante la sesión participaron las vicerrectoras de investigaciones y de extensión y proyección social, profesoras Mónica García Solarte y Fátima Díaz Bambula, respectivamente, así como vicerrector de regionalización, profesor Jaime Caycedo Ramírez.
También asistieron al conversatorio la profesora Leonor Cuellar Gómez, representante profesoral ante el Consejo Superior y el ingeniero Rafael Rodríguez Umaña, consejero que representa a los egresados en esa instancia directiva.
La socialización de las estrategias y programas del Plan Estratégico de Desarrollo se seguirá realizando en distintos espacios universitarios, incluidas las seccionales y sedes del Sistema de Regionalización. La próxima sesión se realizará el martes 22 de julio a las 2:00 pm en el Auditorio 1 del campus de Meléndez.
El Departamento de Biología de la Universidad del Valle invita a la comunidad universitaria a participar del 1er Encuentro de Biología Marina y turismo biocultural, que se realiza como parte del VIII Festival mundial Ballenas y Cantaoras.
Este evento busca generar un espacio de encuentro entre científicos, académicos, líderes comunitarios y turistas para profundizar en temas clave como la conservación de ballenas jorobadas, tiburones, tortugas marinas y ecosistemas como manglares; rescatar y valorar saberes ancestrales y canto tradicional como herramientas de memoria y de conexión cultural con el mar, y promover un turismo regenerativo y biocultural que beneficie tanto a las comunidades afrocolombianas como al entorno natural.
Este evento se realiza gracias a la articulación entre la Universidad del Valle, la Fundación Biosfera Pacifico, Consejo comunitario de la Plata Bahía Málaga, Instituto para la Investigación y Preservación del Patrimonio Cultural y Natural y la Gobernación del Valle del Cauca.
¡Exploremos la riqueza del Pacífico colombiano: ballenas, tiburones, tortugas, manglares y mucho más!
1er Encuentro de Biología Marina y turismo biocultura
24 al 26 de Julio del 2025
Museo de Ciencias Naturales Federico Carlos Lehmman - INCIVA
Entrada gratuita con registro previo, abierta al público general, investigadores, docentes y estudiantes: https://forms.gle/mjGr6dE8qFDk2EWTA
Programación: https://drive.google.com/file/d/1kC6Ip5tvCmm9gydegBeStv9eZI_aUAtR/view?usp=drive_link
Por Sindy Dayana Zape Granda
El programa integrado Raíces y Alas: Sembrando Palabras, Cosechando Memorias es una oferta cultural abierta a la comunidad. Esta iniciativa tiene como objetivos impulsar el acceso a los libros, la lectura, el arte, la música, el cine y la tecnología como medios de inclusión y bienestar colectivo; fomentar la escritura y la oralidad; preservar la memoria territorial; construir vínculos intergeneracionales y promover la participación social.
El pasado 17 de junio de 2025, la Universidad del Valle, Sede Norte del Cauca, presentó oficialmente el programa, liderado por la profesora María Fanny Olaya García, directora de la sede. En esta oportunidad, el área de Biblioteca, en alianza con la Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Santander de Quilichao, coordinó la visita del grupo de adultos mayores Bello Atardecer, quienes recorrieron el Campus Carvajal, compartieron lecturas y revivieron recuerdos.
Varias de las participantes rememoraron el surgimiento de la sede universitaria hace 29 años, y sus palabras de agradecimiento hacia la Universidad del Valle reflejaron el reconocimiento que tiene nuestra alma mater en el territorio, así como el papel que cumple como símbolo de esperanza y transformación para las familias.

La directora de la Sede Norte del Cauca expresó:
“La Sede Norte del Cauca es para toda la comunidad, y una de las metas de nuestra gestión es desarrollar espacios de encuentro, participación y construcción permanente, en los que la lectura, la escritura, la oralidad, la academia, la cultura y la inclusión social fortalezcan lazos y generen bitácoras de vida. Buscamos una conexión intergeneracional y el uso activo de los espacios del Campus Carvajal mediante proyectos de impacto social, donde confluyan experiencias, saberes, emociones y nuevas formas de ver el mundo”.
Por su parte, Sergio David Torres Meneses, coordinador del Centro Vida de la Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Santander de Quilichao, manifestó:
“Desde la Alcaldía Municipal y la Secretaría de Bienestar Social, consideramos muy valiosos estos espacios que se están articulando con la Universidad del Valle, ya que permiten brindar una atención integral a nuestros adultos mayores y contribuir al estímulo de sus procesos cognitivos, afectivos y de trabajo en equipo. Agradecemos profundamente esta articulación, y esperamos que estos espacios continúen fortaleciéndose en beneficio de nuestros adultos mayores y de toda la comunidad de Santander de Quilichao”.
Algunos de los espacios que estarán disponibles son: ¡Tu cuento, cuenta!, el Club de Lectura Intergeneracional Entre páginas, Momentos Musicales, el ciclo de cine-documentales Vivir y Sonreír, entre otros. Los encuentros se realizarán mensualmente y permitirán recopilar saberes, conocimientos y memoria del territorio.
Esta apuesta contribuye a fortalecer los vínculos entre niños, jóvenes y adultos mayores con la Universidad del Valle, así como a mantener un espacio permanente de encuentro, participación, construcción de saberes e inclusión social. La Universidad del Valle reafirma que crece de la mano de su comunidad, honra la vida, visibiliza las voces históricamente ignoradas y sigue construyendo una universidad con alma comunitaria.
Dos producciones del Canal Univalle Televisión están nominadas a los Premios TAL Edición Especial Colombia 2025, un certamen que reconoce lo mejor de la producción audiovisual del país.
En la categoría Programa de Estudio está nominado el programa Mujeres Sin Filtro: Derechos Menstruales y Salud Pública.
En la categoría Universitaria está nominado Eureka: Agricultura inteligente.
Por otra parte, en la categoría Gran Premio Colombia, que reconoce a los productores de television cultural y educativa, el Canal Univalle Televisión hace parte de la lista de nominados.
Los Premios TAL Colombia se realizan como parte de los 70 años de la televisión colombiana, de los 40 años de su televisión regional y como reconocimiento a su impacto en América Latina.
Un jurado integrado por especialistas de 19 países del continente será el encargado de evaluar las obras postuladas y elegir las más destacadas desde una perspectiva regional.
Estos premios son organizados por la Red TAL, unión de los canales públicos y culturales de América Latina, un espacio de coproducción, intercambio y fortalecimiento de los sistemas de televisión de servicio público en la región.
Para ver todos los nominados
Dos investigaciones en las que participa el profesor Vicente Benavides Córdoba, del Departamento de Ciencias Fisiológicas de la Facultad de Salud, fueron reconocidas en el 18° Congreso de la Asociación Latinoamericana del Tórax (ALAT), el evento más importante en salud respiratoria de la región, realizado del 9 al 12 de julio de 2025 en el Cancún Center, México.

Uno de los estudios, titulado "Trayectorias de la capacidad funcional: un estudio multicéntrico sobre el deterioro relacionado con la edad mediante el Sit-to-Stand Test", fue distinguido como el segundo mejor trabajo de investigación entre más de 300 estudios científicos aceptados. Este reconocimiento destaca la rigurosidad metodológica, el carácter colaborativo y la relevancia clínica de la investigación en el contexto del envejecimiento funcional en América Latina.
Este estudio se desarrolló en tres países sudamericanos y 12 ciudades, con una muestra de 1.283 adultos. Se aplicaron tres variantes del Sit-to-Stand Test (5 repeticiones, 30 segundos y 1 minuto), encontrando una asociación significativa entre niveles altos de actividad física y un mejor rendimiento funcional, así como una menor pérdida con el paso de los años. Los hallazgos respaldan la promoción de políticas públicas centradas en la actividad física como herramienta clave para un envejecimiento saludable.
El equipo de investigación está conformado por expertos de diversas instituciones: Universidad Autónoma de Chile y Universidad de Chile (Chile); Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, FUCS (Colombia); Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Internacional SEK y Universidad UTE (Ecuador); Universidad Federal de Rio Grande do Norte (Brasil); Universitat Ramon Llull (España); y el profesor Vicente Benavides Córdoba, en representación de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle (Colombia).

Sobre este logro, el profesor Benavides comentó: “Este trabajo es un ejemplo del valor de construir redes de investigación en América Latina. Necesitamos generar evidencia propia sobre lo que hacemos en la región, especialmente en temas tan relevantes como la salud funcional de las personas mayores. El trabajo colaborativo nos permite avanzar con más fuerza, con datos que reflejan nuestras realidades y necesidades. Y en ese mismo sentido, contar con valores de referencia para Colombia representa un paso fundamental para adaptar las herramientas clínicas a nuestras características poblacionales y tomar mejores decisiones en el cuidado de las personas.”
Además, otra investigación donde también participó el profesor Benavides, titulada "Valores de referencia para Colombia en la prueba de Sit-to-Stand de 5 repeticiones, 30 segundos y 1 minuto en adultos sanos", fue galardonada en la categoría del Departamento de Cuidados Respiratorios. Este estudio aporta por primera vez valores normativos específicos para la población colombiana, contribuyendo de manera significativa a la evaluación funcional en contextos clínicos y comunitarios.
La Facultad de Salud celebra estos reconocimientos como una muestra del compromiso con la investigación aplicada, la excelencia académica y el liderazgo regional en temas de salud funcional y rehabilitación. Estos logros reflejan la importancia de generar conocimiento contextualizado y útil para mejorar la calidad de vida de las poblaciones envejecidas en América Latina.
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La construcción de relaciones equitativas entre los seres humanos requiere de un reconocimiento de las diferencias, de las desigualdades y de las brechas. En la medida en que nuestra sociedad pueda respetar las diferencias, así como reconocer y visibilizar las desigualdades y las brechas de género que se han construido históricamente, seremos capaces de aportar a la construcción de territorios de paz, en términos democráticos, de reconocimiento, respeto, bienestar humano.
En el escenario actual, las instituciones de educación superior tienen un papel preponderante: no deben solo limitarse a la transmisión de saberes, deben también propender por la formación integral de los seres humanos, formando ciudadanías críticas y comprometidas con la transformación de la sociedad.
En ese sentido, las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de construir espacios más democráticos para todas las identidades: hombres, mujeres, población con identidades étnicas y raciales, población campesina, diversidades sexuales e identidades de género diferentes. A su vez, esto permitirá la construcción de sociedades más igualitarias, más democráticas y más participativas.
La construcción de paz es algo que todos y todas debemos hacer en las relaciones humanas cotidianas. Es propósito se logra mediante el esfuerzo consciente de que los gestos, las palabras y las acciones estén basadas en el respeto, la dignificación, el reconocimiento y valoración de las otras personas. Con estas herramientas seremos capaces de construir territorios más equitativos, territorios de paz.
Solo una educación superior comprometida con la justicia social y los derechos humanos nos permitirá formar seres humanos que lideren la construcción de escenarios de paz en medio de una sociedad abierta y plural.