Trayectorias como la de Paula Ferrada, médica egresada de la Universidad del Valle, son testimonio de la calidad de la formación de excelencia que muchos jóvenes de la región reciben en las aulas y campus de la institución. Ella es ejemplo del alto nivel de competencia y de empleabilidad en su campo, es muestra que los egresados de la institución son líderes y referentes internacionales, que generan impactos al desarrollo cultural, científico y social.

Agencia de noticias Univalle: ¿Cómo recuerda sus años de formación en la universidad y qué elementos recuerda que fueron determinantes para su vocación en la medicina?
Paula Ferrada: Yo entré a Medicina en la Universidad del Valle en 1994, que se desarrolla a lo largo de varios años. Hubo un periodo de burbuja, que no sé si todavía lo tienen en la universidad del Valle para este programa. Para mí muchas cosas fueron súper importantes. Una de las cosas que me pareció más chévere es que, aunque nuestras clases se adelantaban en San Fernando, teníamos clases también en Meléndez, lo que hace que conozcas gente que no está solamente en medicina y eso te hace más completo como persona. Para la gente que está haciendo cosas en el ámbito de la salud, es supremamente importante ser humano, no solamente saber de biología, medicina y de anatomía. Es importante poder ver otras asignaturas que no tengan nada que ver con medicina. Yo vi cine, por ejemplo, porque eso te ayuda a amplificar la mente y a tener otras perspectivas.
Cuando quedé en la Universidad del Valle estaba súper emocionada. No sé si todavía lo hacen, los resultados con los admitidos salían en el periódico. Recuerdo la emoción de mi papá y mi mamá, todos contentos, porque es una de las mejores universidades de Colombia. Recuerdo con mucho cariño mi paso por la Universidad del Valle.
Agencia de noticias Univalle: Fue en ese período de burbuja, cuando aprovechó esa oportunidad para vivir una experiencia de internacionalización ¿cómo empezó ese camino a proyectarse como una profesional, buscando espacios por fuera del país?
Paula Ferrada: Hubo un periodo de cuatro meses, que nosotros en Medicina le llamamos la burbuja. Yo fui a Atlanta y miré otras cosas. Eso fue importante para mi vida. Sabía inglés, pero es muy distinto venir acá, interactuar con gente que lo habla todos los días y entender las chanzas, los dichos y esas cosas.
Otra cosa que fue importante y que me ayudó a tomar la decisión de venir a Estados Unidos, fue ver todos los recursos que tenía. Nosotros hacíamos prácticas en el Hospital Universitario del Valle. Cuando yo hice las prácticas, en ese momento no había muchos recursos. Recuerdo que le teníamos que pedir a las familiares que compraran las suturas. Y en Estados Unidos, incluso en los hospitales del Estado, que no son hospitales privados, que no tienen tanta plata, pero inclusive en esos hay escanografía, rayos X, suturas, hay de todo. Eso me dio la idea de que yo quería entrenarme en los Estados Unidos.
Siempre pensé que yo iba a volver a Colombia, a servir a mi país. Sin embargo, siempre cambia la vida cuando uno ya se casa, tiene hijos.
He seguido trabajando con cirugía internacional a través de la Sociedad Panamericana de Trauma y a través de mi papá. Él fue profesor de Cirugía de la Universidad del Valle y fue jefe de cirugía en el HUV. Y mi madre era jefe de partos. Mi formación en medicina cuenta como una extensión de la educación que me dio mi familia.
Yo nunca he sentido que el hospital y la universidad son otra parte. Me parece que son una extensión de mi hogar.
Agencia de Noticias Univalle: Una vez que se gradúa y empieza ese proceso de migrar a Estados Unidos ¿qué otros retos enfrentó? ¿Cómo fue ese proceso?
Paula Ferrada: Hubo un montón de retos. El número 1 fue el inglés, puedes estar en en un colegio bilingüe, pero igual la movida es muy distinta cuando te están hablando, así como estamos hablando nosotros.
La segunda es el clima. Primero estuve en Miami y luego me fui a Boston. Vivir en esa ciudad es como estar en un congelador con viento. Eso a mí me dio muy duro. Es un clima terrible.
Y creo que el reto más importante para mí, más que el clima y el lenguaje, estar lejos de los papás, que te hagan falta los amigos, que la comida no te sepa a nada, fue entrar a cirugía. Es muy competitivo para la gente de aquí y aún más para los extranjeros. Pienso que una de las cosas que nosotros los colombianos tenemos, como yo le estaba explicando a mi esposo que es de Estados Unidos, un colombiano nunca se vara ¿cuándo has visto un colombiano viviendo bajo un puente? Nosotros nunca nos varamos, somos súper trabajadores, tenemos una ética de trabajo superior. Es disciplina y es no dar por hecho todas las cosas que tenemos, sino saber que hay que luchar por cada cosita que se tiene. Esa disciplina, esa entereza, esa resiliencia, que tenemos los colombianos, eso me ayuda todos los días.
Agencia de Noticias Univalle: Y precisamente en Estados Unidos se está moviendo en un entorno supremamente competitivo. Entiendo que es la primera colombiana en completar el programa de Medicina en Harvard, que es uno de los centros de formación médica más prestigiosos del planeta. Lidera el departamento de cirugía del Hospital Innova Fairfax ¿Cómo son las culturas académicas y profesionales tanto de acá Colombia como allá en Estados Unidos?
Paula Ferrada: Pienso que en Colombia también es competitivo entrar en cirugía, pero es distinto. Colombia produce cirujanos que son excelentes clínicamente y creo que en Estados Unidos hay más investigación y promoción de liderazgo. El médico ideal debería tener formación clínica y manual en Latinoamérica o en Colombia y formación intelectual de investigación en Estados Unidos.
Me gradué de Harvard como la primera colombiana que se graduó de cirugía de un programa quirúrgico de uno de los hospitales que llevan el símbolo de Harvard. No busqué ser la primera colombiana, solo quería terminar mi residencia y trabajar como cirujano. Ahora soy la jefa del Departamento de Cirugía de Fairfax. Y soy jefe del sistema de trabajo que tenemos en Innova Health Care System, donde tenemos cinco hospitales. Fui presidenta de la Sociedad Panamericana de Trauma y ahora soy presidenta electa del Eastern Association for the Surgery of Trauma (EAST), la sociedad más grande de cirujanos de trauma del mundo.
Todo eso suena súper chévere, pero nada ha sido regalado. Ha sido trabajo. Es levantarse más temprano que todo el mundo; es irse a la casa más tarde que todo el mundo. Es hacer las cosas con el corazón, mantener al paciente siempre en el centro. Es tener un ancla en la familia, saber que al final del día van a estar ahí para vos, es trabajar mucho, echarle el hombro y seguir adelante.
Agencia de Noticias Univalle: Además usted creó un espacio de mentoría para cerrar las brechas de género hacia las mujeres en las especialidades médicas. Quisiera que nos contara un poco de esta experiencia ¿que la motivó? ¿Cómo ha sido ese trabajo?
Paula Ferrada: No solo en género, sino también en liderazgo. Cuando empecé a trabajar, ya había salido de la residencia, después de todo lo que me costó, hice dos fellowship, me di cuenta que la discriminación hacia las mujeres es real y en algunos espacios no hay muy buenos líderes. Eso desmoraliza al equipo, y en últimas afecta al paciente. Eso me hizo caer en cuenta que, si a ti no te gusta cómo está funcionando algo, entonces tienes que ser parte de la solución.
Las mujeres en medicina en Estados Unidos ya no somos minoría. El 50% del estudiantado en las escuelas de medicina son mujeres, pero menos del 5% son líderes. ¿Por qué? Falta oportunidad, exposición, mentoría. Entonces hay que llenar ese espacio y acortar la distancia para darle oportunidades a la gente que se lo merece.
Es importante que la gente que obtiene estos puestos y que sale adelante sea por mérito. Eso fue lo que me motivó: el hecho de que a tantas mujeres le ignoren su mérito y la capacidad. Hay prejuicios solamente por tu género.
He creado unos espacios de mentoría con la Panamerican Trauma Society o la Eastern Association for the Surgery of Trauma, lugares donde he trabajado y he tratado de dejar algo, para ayudar a las mujeres, a las minorías, a salir adelante, porque me parece importante dejar el mundo mejor que como uno lo encontró.
Agencia de Noticias Univalle: ¿Cómo es esa conexión emocional, profesional, ese vínculo con la Universidad del Valle?
Paula Ferrada: Los médicos que se gradúan de la Universidad del Valle son excelentes. Es importante que a donde uno vaya llevar la bandera de donde uno es y no olvidarse de dónde salimos.
Para mí es un honor que en donde yo esté, en cualquier parte, representar a mi universidad y hacerle entender a la gente que nosotros los latinos también somos trabajadores, inteligentes, brillantes y que el hecho de ser latinos no nos hace menos.
También me parece importante hacer las cosas con el corazón. Si no las haces así, no te salen tan chéveres ¿no? Es lo mismo que cocinar, hay que ponerle amor a la cocina, hay que ponerle amor a la cirugía.
Agencia de Noticias Univalle: ¿Algún mensaje o recomendación para los estudiantes de nuestra institución que quieren tener una experiencia internacional?
Paula Ferrada: Primero hay que prepararse y hacer un poquito de investigación, no me refiero a tener publicaciones, sino usar los computadores y el internet, buscar lo que se está haciendo, buscar quién puede ser su mentor, quién le puede ayudar, si hay un proyecto que le gusta. Fíjese también en la cultura en donde usted va a estar: las micro-culturas son muy diferentes en cada hospital.
Pregúntele a la gente, trabaje duro, arriésguese, porque como dicen en Colombia, quien no arriesga un huevo, no tiene un pollo. Así es la vida. A veces se tienen que tomar riesgos calculados, y así es irse de Colombia.
Creo que a la hora de la verdad, así se quede o salga en Colombia, no se dé por vencido. La gente a veces me decía que no iba a poder, que es muy difícil. Luego pensé que tal vez esa gente te da esos consejos porque ellos piensan que no van a poder. Están viendo la vida desde su propia lente. Es mejor ver las cosas desde su propia perspectiva: si usted quiere hacerlo, lo va a hacer. Quizás le va a costar más, va a ser más difícil, más duro, pero si usted se lo propone, lo va a lograr.

En Colombia, la violencia posee la inquietante capacidad de mudar de piel sin cambiar de esencia. A través de una rigurosa mirada a la memoria histórica, el profesor Luis Castillo de la Universidad del Valle demuestra que el bandolerismo no es una postal del pasado, sino un fenómeno vivo.
Cuando Luis Carlos Castillo era apenas un niño, su madre le contó la historia de un perverso bandido que, escondido entre las montañas de Girardot, asesinaba con sevicia a los hombres y les efectuaba el famoso corte de corbata. Su nombre era Sangrenegra. En ese momento, solo la mención de ese nombre fue necesaria para producir inquietud en su tierna mente con tanta fuerza que el criminal quedó grabado en su cabeza con tinta indeleble.
Ahora, sociólogo de la Universidad del Valle y doctor en Estudios Iberoamericanos de la Universidad Complutense de Madrid, el profesor Castillo se ha encargado de analizar la figura del bandolero, fundamental en la historia de la violencia colombiana del siglo XX dentro de su libro El Bandolerismo en Colombia, presentado en la última edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
Su investigación muestra que la violencia no es el eco de un tiempo pasado, sino que se inmiscuye en el paisaje serpenteando con sigilo en las zonas donde el Estado tiene poco alcance, donde las disidencias se ocultan en medio de los matorrales, donde las áreas limítrofes permiten evadir a la fuerza pública. Como una serpiente que se oculta entre el follaje, la violencia sigue activa en Colombia, pero ya no opera de la misma manera.
Tipología del bandolero
Aunque el fenómeno del bandolerismo ha sido estudiado extensamente, El Bandolerismo en Colombia surge como un nuevo examen que incorpora el archivo personal de Germán Guzmán Campos. Este sacerdote y sociólogo, movido por la cercanía con el conflicto armado, se dedicó a documentarlo hasta convertirse en un pionero en los estudios sobre La Violencia. Siendo así, su investigación constituye el acervo documental más importante en la materia que, tras el exilio y posterior fallecimiento del sacerdote en México, fue repatriado por la Universidad del Valle. Al integrar este material inédito, el análisis presentado se erige como el primero de su clase.
Al sumergirse en estos archivos, el profesor Castillo tropezó con un hallazgo sinigual: una carta firmada por Jacinto Cruz Usma, el mítico bandido que habitaba sus memorias de infancia bajo el alias de "Sangrenegra". En el documento, el criminal le exigía a un hacendado el pago de una cuota por su seguridad. Pero antes de transformarse en este oscuro referente que azotó el occidente colombiano con cuadrillas dedicadas al secuestro, la extorsión y el asesinato durante el periodo de La Violencia, Cruz Usma estuvo ligado a las guerrillas liberales.
Para comprender esta transición, el sociólogo explica que la figura del bandolero emerge desde los tiempos de Robin Hood en los bosques ingleses, replicándose en las sociedades agrarias donde la distribución desigual de la tierra empuja a los campesinos a armarse para enfrentar la injusticia. Sin embargo, en un país donde la violencia se volvió sistemática, las fronteras entre quienes se rebelan contra el Estado y quienes simplemente delinquen resultan difusas, sobre todo para las víctimas de actos atroces o aquellos que consumían el horror a través de los medios de comunicación.
“Entonces, ¿cuándo el guerrillero se convierte en bandolero? Lo hace cuando la acción armada pierde el principio político” resume con pericia el profesor Castillo. Mientras que el guerrillero utiliza las armas bajo un ideal de transformación social, lo que le permite ser reconocido por el Estado como un sujeto político para negociar la paz, el bandolero surge cuando la lucha pierde ese norte político. En este caso, el combatiente se mueve por la venganza de sangre o por la búsqueda de beneficios económicos.
El novísimo bandolerismo
El recuento histórico señala que los bandoleros surgieron como consecuencia directa del conflicto bipartidista y permanecieron activos alrededor de tres décadas, desde finales de la República Liberal hasta mediados de los años 60 durante el Frente Nacional. De esos hombres y mujeres, se habla en un tiempo pasado absoluto, como si fuesen figuras de un museo extinto. No obstante, las dinámicas de los grupos armados actuales replican métodos de control territorial y coacción de aquellos antiguos delincuentes rurales, desdibujando la frontera cronológica de la guerra.
Frente a este escenario, Luis Carlos Castillo transgrede la temporalidad convencional. El autor propone la categoría del «novísimo bandolerismo» , un concepto donde el actor armado actual ya no surge de las mismas motivaciones del siglo pasado, sino que el rearme de ciertos sectores prescinde de cualquier horizonte de transformación social para volcarse hacia la acumulación de capitales mediante rentas ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal. Esta preocupante vigencia revela la crudeza de una guerra implacable que ha mutado de piel a lo largo de las décadas logrando insertarse en el tejido mismo del país.
El profesor Castillo ejemplifica esta desgarradora dimensión al recuperar un dato de la Comisión de la Verdad, el cual señala que nueve millones de colombianos son víctimas de la guerra, “eso significa que en casi todas las familias colombianas ha habido alguna víctima del conflicto”. Tras tantas décadas de dolor, esta realidad dista de ser una simple casualidad, pues la violencia en Colombia constituye un ciclo repetitivo que encuentra su combustible en una profunda desigualdad estructural.
Este bucle destructivo demanda una ruptura drástica que convoca el esfuerzo conjunto de las instituciones del Estado y la sociedad civil. Es imperativo que la acción oficial en las periferias territoriales se sintonice con una ciudadanía activa en la defensa de la memoria, abriendo el camino para debilitar la tragedia que ha conseguido normalizarse dentro de nuestra rutina cotidiana. Por esta razón, las páginas de El Bandolerismo en Colombia resultan indispensables para que se continúe la conversación, dejando el miedo de lado para poner fin al ciclo de violencia.
El sistema consta de un chaleco con sensores y un microcomputador que ofrece información en tiempo real para mejorar la ejecución de la RCP. Suministrado por los estudiantes.
Por Joan Zúñiga
Facultad de Ingeniería

Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali y del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), cuatro estudiantes de la Universidad del Valle desarrollaron un sistema inteligente que busca mejorar el aprendizaje de la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP).
El dispositivo, de bajo costo, se acopla a maniquíes de práctica y ofrece retroalimentación en tiempo real sobre la posición, la fuerza, la profundidad y la frecuencia de las compresiones torácicas, factores clave para ejecutar correctamente la maniobra. Esta información permite ajustar la técnica durante el entrenamiento y fortalecer la preparación del personal de emergencias, lo que podría resultar determinante para salvar vidas.
El potencial impacto del sistema es tal que fue seleccionado para presentarse en la International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los eventos académicos más importantes del mundo en instrumentación electrónica, que este año se celebrará en Nancy, Francia.
RCP: una técnica que salva vidas
¿Sabías que La Macarena puede ayudarte a hacer RCP correctamente? Descúbrelo en este video.
La reanimación cardiopulmonar es una maniobra de emergencia que se realiza cuando una persona deja de respirar o su corazón deja de latir, es decir, cuando ocurre un paro cardiorrespiratorio. Mediante la combinación de compresiones torácicas (presiones rítmicas y firmes sobre el pecho) y ventilación artificial (suministro de aire en la boca del paciente), se busca mantener la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno a los órganos vitales hasta que llegue atención médica especializada.
Esta técnica resulta crucial si se considera el aumento en el número de personas diagnosticadas con enfermedades cardiovasculares, las cuales provocan cerca de 19,8 millones de muertes en el mundo cada año y constituyen la principal causa de mortalidad a nivel global.
El protocolo moderno de la RCP se consolidó entre las décadas de 1950 y 1960, cuando organizaciones como la American Heart Association, la American Red Cross y la American Medical Association respaldaron las investigaciones de William Kouwenhoven, Guy Knickerbocker y James Jude , sobre las compresiones torácicas, y las de Peter Safar, James O. Elam y Lourdes A. Escarraga, centradas en la ventilación artificial boca a boca. Esto permitió estandarizar y difundir la técnica a nivel mundial, contribuyendo a salvar millones de vidas.
Según la American Heart Association, la aplicación inmediata de la reanimación cardiopulmonar puede incrementar las probabilidades de supervivencia en más de un 80 % frente a los casos en los que no se aplica, elevando la tasa de supervivencia en paros cardíacos extrahospitalarios de menos del 10 % a cerca del 18 %.
No obstante, la efectividad de la maniobra depende de que se ejecute correctamente. Presiones torácicas inadecuadas pueden no generar el flujo sanguíneo necesario para mantener la oxigenación de los órganos vitales o provocar lesiones como fracturas de costillas o contusiones pulmonares. Asimismo, una ventilación incorrecta puede causar hipoxia o hiperventilación, generando complicaciones adicionales.
En este contexto, el proceso de aprendizaje de la RCP resulta fundamental, especialmente en su componente práctico, donde el personal en formación puede ejecutar y corregir su técnica.
La idea que nació en un laboratorio

Los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, junto con el docente Asfur Barandica López, durante el desarrollo del prototipo. Suministrado por los estudiantes.
Con este panorama en mente, los estudiantes José Luis Moreno Campeón, Santiago Córdoba Tovar, Juan Sebastián Tobar Moriones y Luis Mauricio Molina Valencia, con el apoyo del docente Asfur Barandica López, desarrollaron el proyecto "Dispositivo inteligente para entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP) con retroalimentación en tiempo real", orientado a crear un sistema que brindara información objetiva sobre la calidad de las compresiones torácicas durante el proceso de aprendizaje.
“La idea surgió al observar unas pruebas con un maniquí que simulaba la marcha humana. En ese momento recordé los maniquíes de RCP con los que había trabajado: eran muy básicos y no ofrecían retroalimentación más allá de la que podía dar el capacitador”, explicó José Luis Moreno, estudiante de Ingeniería Electrónica y líder del equipo.
Durante la fase práctica del adiestramiento en RCP, los aprendices realizan la técnica sobre maniquíes que simulan la anatomía del torso humano. Por lo general, explica Moreno, estos dispositivos “son torsos de goma con un resorte interno que genera resistencia y unos canales que simulan las vías aéreas”, que permiten a los practicantes percibir el rebote después de cada compresión y la elevación del pecho tras la ventilación, pero no brindan información sobre la calidad de la ejecución de la maniobra.
En consecuencia, los aprendices dependen casi exclusivamente de las observaciones del instructor para evaluar y corregir su técnica, lo que puede limitar la precisión del entrenamiento.
Del concepto al prototipo
Para desarrollar el sistema, los estudiantes contaron con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, que les brindó capacitación en reanimación cardiopulmonar y les permitió comprender mejor los factores clave de esta maniobra.
“Gracias a eso pudimos entender mejor qué hace que una compresión sea correcta y cómo debía aplicarse”, explicó Moreno.
El grupo también logró financiar el proyecto mediante la convocatoria EPICS in IEEE, un programa internacional que apoya iniciativas de ingeniería orientadas a resolver problemas reales de la comunidad.
“Participamos a través de la rama estudiantil del IEEE en la Universidad del Valle y resultamos ganadores. Eso nos permitió obtener 1700 dólares para construir el prototipo”, añadió Moreno.
Un sistema para medir cada compresión

El chaleco cuenta con dos tipos de sensores que sirven para medir, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones. Suministrado por los estudiantes.
Tras cerca de un año de trabajo, el equipo desarrolló un prototipo compuesto por un chaleco equipado con cinco sensores piezorresistivos y un sensor de tiempo de vuelo, además de un microcomputador con pantalla integrada y un software de análisis.
Los sensores piezorresistivos, ubicados en el centro del chaleco, a la altura del pecho, son dispositivos cuya resistencia eléctrica varía cuando se les aplica presión.
“Al relacionar el valor de la resistencia con una determinada fuerza de presión, podemos calcular la intensidad con la que se realiza cada compresión. Además, al contar las variaciones sucesivas, podemos estimar el número por minuto, es decir, el ritmo de las compresiones. Y, al combinar la información de los cinco sensores, podemos saber dónde están ubicadas las manos y verificar si las presiones se hacen en la zona correcta”, indicó Luis Mauricio Molina, estudiante de Ingeniería Electrónica.

Especificaciones del sensor piezorresistivo utilizado. Suministrado por los estudiantes.
Por su parte, el sensor de tiempo de vuelo, ubicado en una estructura orientada hacia el centro del pecho del maniquí, permite medir la profundidad de los movimientos de compresión.
“Estos sensores miden la distancia desde ellos hasta un punto determinado usando un haz de luz. En nuestro caso, lo usamos para medir la distancia entre el sensor y las manos sobre el pecho antes y durante las compresiones. Así podemos estimar la profundidad de cada una y ver si está dentro de los cinco o seis centímetros recomendados”, destacó Molina.

Los sensores de tiempo de vuelo miden distancias a partir del tiempo que tarda la luz en llegar a un objeto, reflejarse y regresar. Suministrado por los estudiantes.
En cuanto al microcomputador (un Raspberry Pi 4), este recibe la información de los sensores y la procesa mediante el software desarrollado por los estudiantes.
“El software genera una interfaz que se muestra en la pantalla y permite ver, en tiempo real, el ritmo, la fuerza, la ubicación y la profundidad de las compresiones”, explicó Juan Sebastián Tobar, estudiante de Ingeniería de Sistemas y desarrollador del software.

El microcomputador ejecuta el programa que interpreta los datos de los sensores. Suministrado por los estudiantes.
El resultado es un sistema que ofrece retroalimentación inmediata durante el entrenamiento y cuyo costo es considerablemente inferior al de tecnologías comparables disponibles en el mercado.
“La ventaja es que el chaleco se acopla a los maniquíes básicos con los que ya cuentan muchos organismos de emergencia. Además, producirlo cuesta alrededor de un millón seiscientos mil pesos, que es una fracción de lo que valen equipos similares. Incluso resulta más barato que algunos maniquíes electrónicos que solo dan señales visuales”, destacó Molina.
Entrenar con datos mejora los resultados

Con el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, fue posible evaluar el impacto del sistema en el entrenamiento de la RCP.. Suministrado por los estudiantes.
Durante las pruebas realizadas con el acompañamiento del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, el equipo comprobó el impacto del sistema en el aprendizaje de la RCP. Al comparar dos grupos de aprendices (uno entrenado mediante métodos tradicionales y otro con el chaleco), se evidenciaron mejoras significativas en la calidad de las compresiones torácicas del grupo que utilizó el dispositivo.
“La eficiencia global de las compresiones de quienes no usaron el chaleco fue menor al 88 %, e incluso hubo personas por debajo del 70 %. En cambio, todos los que entrenaron con nuestro prototipo superaron el 92 %. Eso muestra una mejora clara en el aprendizaje y aumenta las probabilidades de aplicar bien la técnica y salvar más vidas”, resaltó Moreno.
Adicionalmente, el proyecto ha despertado el interés de investigadores del sector salud, quienes ven en el dispositivo una oportunidad para profundizar en el estudio de la reanimación cardiopulmonar y en sus procesos de entrenamiento.
“Por ejemplo, nos han dicho que podría servir para monitorear de manera objetiva si las personas mantienen la habilidad para aplicar RCP y para diseñar programas de reentrenamiento para el personal de emergencias”, añadió Moreno.
De Univalle a un escenario científico internacional
El potencial impacto del dispositivo es tal que fue seleccionado para representar a Colombia en la IEEE International Instrumentation and Measurement Technology Conference (I2MTC), uno de los encuentros más importantes del mundo en instrumentación y sistemas de medición electrónicos.
“Primero, superamos una selección interna para representar a la Universidad del Valle. Después, competimos con cientos de proyectos de estudiantes de pregrado y posgrado de todo el mundo relacionados con sistemas de medición electrónica, y quedamos entre los diez mejores”, explicó Molina.
El equipo presentará su trabajo en el evento, que se realizará este año del 25 al 28 de mayo en Nancy, Francia, con la participación de investigadores, ingenieros y estudiantes de todo el mundo.
“Vamos a presentar el prototipo y también a vivir la experiencia de compartir con expertos y conocer nuevas tecnologías para medir fenómenos físicos. Es muy emocionante”, señaló Molina.
Esto representa un logro significativo para el grupo, especialmente si se tiene en cuenta que el proyecto nació solo como una iniciativa académica.
“La verdad es que es algo muy especial porque, cuando iniciamos con esto, no esperábamos un impacto así. Sentimos que todo el esfuerzo ha valido la pena”, concluyó Tobar.
Así, el dispositivo desarrollado en la Universidad del Valle se proyecta como una innovación tecnológica con potencial para fortalecer el aprendizaje de la reanimación cardiopulmonar y, en última instancia, ayudar a salvar vidas.
La Vicerrectoría de Investigaciones de la Universidad del Valle abrió oficialmente las Convocatorias Internas 2026, una estrategia orientada al fortalecimiento de la investigación, la creación artística, la innovación y la formación de alto nivel en la institución.
Las convocatorias, que están abiertas desde el 28 de mayo de 2026, buscan impulsar proyectos de investigación y creación artística en diferentes áreas del conocimiento, promover la asociatividad inter y transdisciplinaria, así como apoyar la culminación de trabajos de maestría y tesis doctorales.
Investigación y creación artística en las ciencias, las artes, las humanidades, las tecnologías y la innovación
Dentro de las convocatorias dirigidas a grupos y profesores investigadores, se encuentra la convocatoria para la conformación de un banco de proyectos elegibles de investigación y creación artística en las ciencias, las artes, las humanidades, las tecnologías y la innovación, la cual contará con dos modalidades:
-Modalidad 1: dirigida a grupos de investigación registrados en la Universidad del Valle, con financiación de hasta $80 millones y una duración máxima de 18 meses.
-Modalidad 2: dirigida a profesores nombrados o grupos de investigación, con financiación de hasta $50 millones y una duración máxima de 12 meses.
Asimismo, se abrió la convocatoria para promover la investigación inter y transdisciplinaria e interinstitucional, orientada al fortalecimiento de proyectos de I+D+i articulados con los focos temáticos de la Misión Internacional de Sabios y los retos territoriales de la región Pacífico. Esta convocatoria financiará iniciativas de hasta $250 millones y tendrá una duración máxima de 36 meses.
Impulso a la creación artística y humanística
La Vicerrectoría también presentó la Convocatoria Interna de Creación Artística y Humanística 2026, cuyo objetivo es fortalecer la productividad artística institucional y consolidar procesos de creación en la Universidad del Valle.
La convocatoria está dirigida a profesores nombrados y grupos de investigación o investigación-creación registrados ante la Vicerrectoría de Investigaciones. Se financiarán proyectos individuales hasta por $40 millones y obras de realización colectiva hasta por $65 millones.
Apoyo a estudiantes de maestría y doctorado
Como parte de la estrategia de fortalecimiento de la formación investigativa, la Vicerrectoría abrió las convocatorias de apoyo para estudiantes de maestría y doctorado.
La convocatoria para estudiantes de maestría apoyará la finalización de trabajos de investigación con propuestas de hasta $15 millones y un tiempo máximo de ejecución de 12 meses.
Por su parte, la convocatoria dirigida a estudiantes de doctorado financiará propuestas hasta por $25 millones para apoyar la culminación de tesis doctorales, con un periodo de ejecución de hasta 18 meses.
La comunidad académica interesada podrá consultar los términos de referencia, requisitos y cronogramas específicos a través de los canales oficiales de la Vicerrectoría de Investigaciones.
Con estas convocatorias, la Universidad del Valle continúa fortaleciendo el desarrollo científico, tecnológico, artístico y humanístico, promoviendo la generación de conocimiento con impacto regional y nacional.
Informes: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Consulta las convocatorias en: https://viceinvestigaciones.univalle.edu.co/convocatorias-y-ofertas/convocatorias-internas
Por primera vez, Cali se convirtió en el escenario del XVII Congreso Nacional de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo, uno de los encuentros académicos más importantes del país en el área del cuidado crítico, realizado del 13 al 15 de mayo y que reunió a cerca de 1.700 asistentes entre médicos especialistas, médicos generales, profesionales de enfermería, rehabilitación, estudiantes de pregrado y posgrado e investigadores de diferentes regiones de Colombia.
La Facultad de Salud de la Universidad del Valle tuvo una destacada participación en este importante evento científico y académico, especialmente a través del liderazgo de la profesora Sandra Lucía Lozano Álvarez, docente del Programa Académico de Tecnología en Atención Prehospitalaria y presidenta de la Regional Suroccidente de la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo (AMCI), quien integró el comité organizador del Congreso.
La profesora Lozano resaltó que la agenda académica se desarrolló en un 100%, consolidando un espacio interdisciplinario que permitió reunir diferentes profesionales alrededor del cuidado del paciente crítico. “La propuesta de la agenda consistía en unir diferentes disciplinas y profesionales que trabajan alrededor del paciente en la unidad de cuidados intensivos sobre distintas temáticas que afectan a nuestra población a nivel nacional y regional”, afirmó la docente.
El Congreso contó con la participación de conferencistas nacionales e internacionales con amplia experiencia clínica e investigativa, lo que permitió fortalecer el alto nivel académico del encuentro. Durante los tres días se realizaron 17 talleres enfocados en distintas perspectivas del cuidado intensivo, dirigidos a médicos, enfermeros, rehabilitadores y otros profesionales de la salud. Asimismo, se presentaron cerca de 140 trabajos de investigación en modalidades de póster y presentación oral, consolidando este escenario como un espacio clave para la divulgación científica y el intercambio de conocimientos en medicina crítica y cuidado intensivo.
Uno de los momentos más significativos del Congreso fue la conmemoración de los 30 años de la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo, espacio en el que se reconoció la trayectoria de diferentes profesionales que han aportado al fortalecimiento del cuidado intensivo en Colombia. Entre los homenajeados se destacaron docentes vinculados a la Universidad del Valle como el doctor Elías Viera, especialista de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario del Valle y docente de los programas de Medicina Interna y Medicina Crítica; y la profesora Esther Cecilia Wilches, docente de la Escuela de Rehabilitación Humana, reconocida por sus aportes al cuidado intensivo en la región y el país.
El Congreso también integró espacios orientados al bienestar y al cuidado emocional de los profesionales de la salud bajo el lema “Cuidando al cuidador”. A través del espacio denominado RCP: Respirar, Conectar y Pasar, los asistentes participaron en actividades de musicoterapia, arteterapia, aromaterapia y encuentros de conversación enfocados en el autocuidado y el manejo del desgaste emocional derivado del ejercicio profesional.
De igual manera, se desarrolló el segundo concurso nacional de fotografía “Observar también es cuidar”, una iniciativa que invitó a los participantes a capturar, desde la fotografía, momentos relacionados con la naturaleza y el avistamiento de aves, promoviendo nuevas formas de conexión y bienestar. Las actividades académicas se desarrollaron de manera simultánea en cinco auditorios, abordando temas relacionados con el cuidado intensivo del adulto, el cuidado intensivo pediátrico, la enfermería crítica y la rehabilitación.
Finalmente, la profesora Sandra Lucía Lozano expresó su agradecimiento a la Facultad de Salud por el respaldo brindado al Congreso y destacó el impacto positivo que este evento tuvo para la región. “La Facultad de Salud puso todo el empeño para apoyar este gran Congreso que dejó muy en alto nuestra región”, concluyó.
Con este importante encuentro, Cali se consolida como un referente nacional para el desarrollo académico y científico de la medicina crítica y el cuidado intensivo, fortaleciendo además los vínculos entre instituciones, profesionales y comunidades académicas comprometidas con la atención integral del paciente crítico.
La Universidad del Valle en Cali fue sede de la segunda fecha del Freestyle Tour MEN 2026, iniciativa del Ministerio de Educación Nacional que busca conectar la educación pública con la cultura urbana y el talento joven del país.
El pasado miércoles 20 de mayo, las canchas de baloncesto del Campus Meléndez recibieron a artistas, estudiantes y amantes del freestyle para una jornada de batallas, exhibiciones y expresión cultural. Este evento nacional, organizado por el Ministerio de Educación junto con Asimétrico, arrancó a las 2:00 p.m. y contó con el acompañamiento del Área de Cultura de Bienestar Universitario de Univalle.
Así disfrutamos en Univalle del Freestyle Tour MEN 2026
La tarde se dividió en batallas categorizadas y una exhibición especial que demostró el nivel del freestyle local:
Batallas
Litch vs Pandora (Especialistas)
Vallejo vs JM Serna (Profesionales)
Sam vs Jagger (Practicantes)
AR15 vs J-Nueve (Primíparos)
Exhibición
Valles-T vs Puppy
Puedes revivir los mejores momentos de la segunda fecha del Freestyle Tour MEN 2026 en Univalle aquí y aquí . Y revive las rimas de Vallest_rap. En el Freestyle Tour MEN, la dinámica consiste en que los artistas locales pueden ganar y asegurar su cupo para la siguiente ciudad de la gira.
Los clasificados de batallas fueron:
Pandora (Especialistas)
JM Serna (Profesionales)
Jagger (Practicantes)
AR15 (Primíparos)
El Freestyle Tour MEN 2026 actualmente se desarrolla en cinco fechas a nivel nacional. La gira comenzó el 14 de mayo en la Universidad Pedagógica Nacional en Bogotá y llegó a Univalle la semana pasada como su segunda parada, brindando un espacio de encuentro para las nuevas generaciones.
Esta iniciativa promueve, a nivel nacional, una cultura universitaria de pensamiento crítico, uso creativo y sano del tiempo libre, además de la participación estudiantil a través de escenarios activos de creación cultural.
Los días 26 y 27 de mayo, los campus Meléndez y San Fernando fueron escenarios del evento “Reencuentro por la vida y convivencia en entornos de libertad”, con dos jornadas que incluyeron una amplia programación dirigida a la comunidad universitaria y población visitante, como parte de la estrategia impulsada por la Política Institucional Universidad Saludable que busca entornos libres de humo de tabaco.
El Sistema de Gestión Ambiental de la Universidad del Valle (SIGAUV), a través de su equipo de educación ambiental, participó activamente con dos actividades lúdico-pedagógicas orientadas a sensibilizar a las personas sobre el impacto ambiental que genera el consumo de tabaco y sus residuos -en particular las colillas de cigarrillo-, impactando aproximadamente a 200 personas que visitaron el stand en las dos sedes de Cali.
El propósito central fue promover prácticas cotidianas que despierten la toma de conciencia sobre nuestras interacciones en el territorio y su relación directa en la degradación o conservación de la biodiversidad local, “ya que la Universidad del Valle, es un territorio complejo, de prácticas, significados y disputas, que deben estar orientadas al cuidado de la comunidad y los espacios ecológicos, pues toda acción humana tiene un impacto directo sobre el medio ambiente”, como lo señala Julián Anaya, profesional del equipo de educación ambiental del SIGAUV.
Para ello, la estrategia implementada se basó en dos elementos interactivos: una baraja de cartas de mitos y realidades, donde estudiantes, docentes, funcionarios y visitantes, debatieron sobre los imaginarios del humo de cigarrillo, identificando qué prácticas aportan a un territorio más sostenible y reconociendo el impacto de nuestras acciones en la biodiversidad de los campus universitarios. Como ejercicio de cierre, los y las participantes plasmaron de forma visual y analógica en un mural denominado “el pulmón y el árbol”, las acciones cotidianas que deterioran el aire y aquellas que, por el contrario, favorecen la conservación de un ambiente sostenible.
Esta jornada reafirma la sinergia que existe entre la Política Institucional Universidad Saludable y el Sistema de Gestión Ambiental por transversalizar el cuidado de la salud humana y ambiental en el bienestar institucional.
La Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad del Valle invita a toda la comunidad académica, profesionales y entusiastas del ámbito jurídico a participar en la I Jornada de Derecho Público, un encuentro diseñado para el intercambio de conocimientos, el debate profundo y el análisis de las nuevas perspectivas legales. Este evento se presenta como un espacio idóneo para conectar con las tendencias actuales del derecho y fortalecer el diálogo interuniversitario en la región.
La jornada se desarrollará el miércoles 27 de mayo de 2026, de manera presencial en el Auditorio Ángel Zapata y de manera virtual a través de Google Meet.
Bajo la moderación del profesor John Fernando Restrepo, este evento académico imperdible te ofrecerá una mirada fresca y crítica a los desafíos actuales del derecho.
Durante la jornada se desarrollarán las mesas de trabajo Debido proceso y principios constitucionales, Derechos fundamentales, Administración pública y principios constitucionales, Teoría del Estado y homenaje a Jürgen Habermas. Estas mesas contarán con la participación de reconocidos académicos y expertos de la materia a nivel nacional.
Enlace: https://meet.google.com/dmz-rzrr-ycj
El médico José Fernando Celades Hernández, egresado del Programa de Medicina de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle en el año 1986, fue elegido presidente de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología - FECOLSOG para el periodo 2028-2030. Esta designación se dio durante el desarrollo del XXXV Congreso Nacional de Ginecología y Obstetricia realizado en la ciudad de Bucaramanga.
La elección representa un importante reconocimiento a su trayectoria profesional, liderazgo gremial y compromiso con la salud integral de las mujeres colombianas. Actualmente, el doctor Celades se desempeña como presidente de la Asociación Quindiana de Ginecología y Obstetricia y obtuvo el respaldo mayoritario de la Asamblea General de FECOLSOG, integrada por las 24 filiales del país y la Junta Directiva Nacional.
FECOLSOG agrupa de manera oficial a cerca de 2.000 médicos ginecoobstetras de Colombia y lidera procesos académicos, científicos y gremiales orientados al fortalecimiento de la salud femenina, la actualización médica continua y la defensa del ejercicio profesional de la especialidad.
Como presidente electo, el doctor Celades ingresará inicialmente a la Junta Directiva de la Federación y luego asumirá la presidencia titular para el periodo 2028-2030, liderando iniciativas académicas, educativas y de incidencia nacional relacionadas con la ginecología y obstetricia.
Entre las responsabilidades del cargo se encuentran la coordinación de programas de educación médica continua, congresos nacionales y procesos de actualización científica dirigidos a especialistas, médicos generales, residentes y profesionales de enfermería. Además, la Federación impulsa estrategias nacionales orientadas a la reducción de la mortalidad materna, el fortalecimiento del parto humanizado, la atención digna y respetada de las mujeres y el manejo oportuno de emergencias obstétricas.
Sobre este nuevo reto, el doctor José Fernando Celades señaló que su propósito será dar continuidad al fortalecimiento académico de la Federación y avanzar en acciones que impacten positivamente tanto a las mujeres colombianas como al gremio médico. “Queremos seguir trabajando por el bienestar de la mujer colombiana, fortalecer la educación médica continua y avanzar en temas fundamentales como la analgesia obstétrica, el parto humanizado y la defensa de las unidades obstétricas en el país”, afirmó.
Asimismo, destacó la importancia de impulsar mejores condiciones laborales para los médicos ginecoobstetras, promoviendo estabilidad laboral, acompañamiento gremial y apoyo jurídico y académico para los profesionales del área.
El doctor Celades también resaltó el papel fundamental que tuvo la Universidad del Valle en su formación profesional y humana, recordando con especial gratitud a los maestros y al equipo académico del entonces Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Evaristo García. “Siempre recuerdo con inmenso respeto, cariño y admiración a mis maestros de la Universidad del Valle. La formación recibida marcó profundamente mi vida profesional y fortaleció mi vocación de servicio hacia la salud de las mujeres”, expresó.
Este importante reconocimiento evidencia el impacto, la empleabilidad, la trayectoria y la proyección nacional de nuestros egresados en escenarios de liderazgo académico, científico y gremial al servicio de la salud del país.

En la foto de arriba, de quinto de izquierda a derecha, el egresado de Medicina José Fernando Celades Hernández.
Palmira, Zarzal y Pacífico lideraron la fase final realizada en Sevilla y Caicedonia, la cual reunió a 580 estudiantes deportistas en torno a la sana competencia y la integración regional.
La Universidad del Valle vivió entre el 20 y el 24 de mayo la fase final de los IX Juegos Intersedes 2026 – Eje Cafetero, un encuentro que reunió a estudiantes deportistas provenientes de sedes, nodos y seccionales del Sistema de Regionalización. Durante cinco días, las delegaciones compartieron escenarios de sana competencia, experiencias y una muestra del espíritu univalluno: compromiso, trabajo en equipo y articulación territorial en 9 disciplinas deportivas.
Para María Camila Colorado Cardona, deportista de natación de la Seccional Buga y estudiante de noveno semestre de Ingeniería Industrial, los juegos le permitieron “conectar y compartir con otros estudiantes deportistas que viven el mismo deporte y así nos podemos motivar entre nosotros al saber que sí es posible combinar nuestra vida universitaria con logros deportivos y académicos”.
En los deportes individuales como ajedrez, atletismo, natación, taekwondo y tenis de mesa, todos compitieron por el podio directamente en la fase final. Mientras que, en los deportes de conjunto como baloncesto, fútbol, fútbol sala y voleibol, los equipos de las sedes y seccionales debieron clasificar previamente durante la fase zonal realizada en abril.
Para Cristhian Estiben Isaza Campo, deportista de voleibol masculino de la Sede Norte del Cauca y estudiante quinto semestre de la Tecnología en Gestión del Talento Humano, su participación “significó muchísimo para mí y todo el equipo Norte del Cauca. La experiencia fue totalmente maravillosa y extraordinaria desde los zonales hasta la final, ya que somos 11 y para 9 de nosotros fueron nuestros primeros Juegos Intersedes, mientras que para 2 son los últimos. Así que esta versión significó mucho trabajo y sacrificio; y es que en nuestras mentes solo teníamos una meta: ¡Ganar… Y lo hicimos realidad!”.
Medallero

En estos IX Juegos Intersedes Univalle, Palmira se alzó como la Gran Campeona con 112 puntos. El segundo puesto fue para Zarzal, subcampeona con 87, mientras que Pacífico ocupó el tercer lugar con 73 puntos.
El cuadro de honor se completó con la destacada participación de Buga (56 puntos), Regional Eje Cafetero (55 puntos), Yumbo (36 puntos), Norte del Cauca (32 puntos), Tuluá (29 puntos) y Cartago (11 puntos), evidenciando el alcance territorial y el espíritu de integración que caracteriza a los Juegos.
Aquí y aquí encontrarás el medallero general de las 9 disciplinas deportivas de los IX Juegos Intersedes Univalle, Eje Cafetero 2026. Ver comunicados oficiales
Campeones y campeonas por disciplinas deportivas
Ajedrez: Campeona femenina - Seccional Pacífico |
Campeón masculino - Seccional Buga
Atletismo: Campeona femenina - Seccional Zarzal
Campeón masculino - Seccional Pacífico
Baloncesto: Campeona femenina - Seccional Zarza
Campeón masculino - Seccional Palmira
Fútbol: Campeón masculino - Seccional Palmira
Fútbol sala: Campeona femenina - Seccional Palmira
Campeón masculino - Seccional Buga
Natación: Campeona femenina - Sede Norte del Cauca
Campeón masculino - Seccional Palmira
Taekwondo: Campeona femenina - Seccional Buga
Campeón masculino - Seccional Zarzal
Tenis de mesa: Campeona femenina y masculino - Seccional Palmira
Voleibol: Campeona femenina - Seccional Pacífico
Campeón masculino - Sede Norte del Cauca
Voces de campeones

Equipo campeón de voleibol femenino - Seccional Pacífico
Cada competencia contó con el acompañamiento de nuestra comunidad universitaria y de la ciudadanía de Sevilla y Caicedonia. Además, fue una oportunidad para reconocer el compromiso de quienes representaron con orgullo a sus sedes, nodos y seccionales, demostrando que el deporte universitario también es un escenario de encuentro, convivencia y articulación territorial.
Para Diana Yanelly Valenzuela Caicedo, deportista de voleibol femenino de la Seccional Pacífico y estudiante de octavo semestre de la Licenciatura en Ciencias Naturales, “representar a mi seccional se siente increíble. Regresar campeona con mi equipo es doble emoción porque es un equipo nuevo, así que guiarlas desde mi posición como capitana y jugadora con experiencia y de alto rendimiento, es muy valioso e importante para mí”. Diana, junto a su equipo, regresó Bicampeona de voleibol femenino en esta novena versión, sumó una medalla de oro para su seccional y recibió el reconocimiento especial como mejor jugadora de voleibol femenino.
Por otra parte, María Camila Colorado Cardona de la Seccional Buga, quien ganó todas las medallas en sus pruebas de natación: 4 en pruebas individuales y 1 en relevos, señala que esta novena versión dejó en ella “esa satisfacción de superarme, disfrutar mi paso por la universidad, aprender y conocer nuevas personas”. La Seccional Buga, gracias al esfuerzo de María Camila, ocupó el segundo lugar de natación femenina.
Deportistas como Luis Alberto Veloza Echeverry, integrante del equipo de tenis de mesa de la Seccional Palmira y estudiante de octavo semestre de Administración de Empresas, esta edición fue una despedida. “Estos juegos son nostálgicos porque son los últimos Intersedes en los que representaré a Palmira y saber que no estaré en los próximos me dio nostalgia”. Luis ganó medalla de plata y contribuyó, junto al equipo femenino y masculino de tenis de mesa, a que la Seccional Palmira se coronara campeona de esta disciplina.
Otra deportista para quien su participación fue una despedida bañada en gloria es Angie Paola Gelves Quintero, integrante de fútbol sala femenino de la Seccional Zarzal y estudiante de noveno semestre de Contaduría Pública, para ella “ganar el premio como goleadora de fútbol sala femenino es un honor y no me lo esperaba, pero me sentí muy emocionada al saber que, gracias a mis 8 goles, recibí el reconocimiento de goleadora de nada más y nada menos que los Intereses univalle; es una felicidad que no se explica, solo se siente.” Ella, junto a su equipo femenino de fútbol sala, quedaron subcampeonas.
Aunque para algunos estudiantes-deportistas los Intersedes representan el cierre de un ciclo universitario, para otros marcan el comienzo de una historia deportiva cargada de expectativas y gloria. Es el caso de Julio César Salazar Meneses, deportista de voleibol masculino de la Sede Norte del Cauca y estudiante de segundo semestre de Administración de Empresas. Él y su equipo tenían “expectativas muy altas y las cumplimos: ¡Somos Campeones de voleibol masculino!” A este logro se sumó el reconocimiento para Julio César como mejor jugador, una sorpresa para él.
Mientras tanto, Luis Fernando Saavedra Osorio, deportista de baloncesto masculino de de la Seccional Palmira y estudiante de sexto semestre de Licenciatura en Educación Física y Deporte, señala que es la segunda vez que participa en los Intersedes y para él, sus dos participaciones representan “una alegría inmensa, ya que en ambas quedamos Campeones y es muy satisfactorio aportar como capitán para que podamos lograr nuestro objetivo. Este es mi segundo Intersedes y quedar bicampeón se siente bien. Se siente bien representar a mi seccional y el hecho de quedar campeón como capitán y jugador quiere decir que hacemos las cosas bien. Esperamos poder conseguir de nuevo el título en los próximos juegos y así me podré graduar más que feliz”.
Más allá de las medallas

Integrantes equipo campeón de fútbol sala femenino - Seccional Palmira
Más allá de las medallas, los Intersedes Univalle nos dejaron testimonios de crecimiento personal, académico y deportivo en estudiantes y entrenadores. Por ejemplo, en las disciplinas individuales, John James López Robles, entrenador de atletismo y natación de la Seccional Yumbo, asumió en simultáneo la dirección de dos disciplinas, lo cual implicó un reto que lo fortaleció en su quehacer docente y le permitió afianzar lazos con sus estudiantes. Para él, “lo más gratificante fue acompañar a quienes inician en el deporte: enfrentaron cada prueba con valentía y disciplina, demostrando que el verdadero valor está en el crecimiento personal, más allá de los resultados”, puntualizó López.
En las disciplinas de conjunto, destacamos el momento histórico que vivió la Seccional Palmira: Astrid Carolina Herrera Sosa fue la primera mujer que ejerció en simultáneo como Directora Técnica de los equipos femenino y masculino de fútbol sala de su seccional. Y su vínculo con Univalle va mucho más allá de su cargo: caminó los pasillos de la U como estudiante, defendió el arco y sudó la camiseta, quedando campeona en dos ocasiones.
Es por eso que, al hablar de su nuevo rol como DT, ella siente “un orgullo indescriptible y una responsabilidad muy hermosa. Como Univalluna, esto es un asunto de corazón. Sé perfectamente lo que pesa ese escudo y lo que significa el ADN de Palmira”. Así que pasar de la cancha a la línea de dirección, es para Astrid una forma de retribución, pues, “es devolverle a la universidad un poquito de todo lo que me dio”. Y, a la vez, es una declaración: “dirigir al equipo femenino es un honor, pero asumir la dirección técnica del equipo masculino, en un entorno que históricamente ha sido liderado por hombres, fue un reto gigante. Con este logro demostramos algo contundente: la capacidad táctica, el liderazgo y la visión de juego no tienen género; tienen trabajo, disciplina y conocimiento”.
Astrid Carolina es consciente de ser la primera mujer DT, así que no lo toma a la ligera y mira hacia adelante con la meta clara: que sus resultados sean las puertas que abran más espacios para las mujeres en la dirección técnica de Univalle. Y los resultados hablan fuerte y le dan la razón a Astrid: en estos IX Juegos Intersedes, su equipo femenino de fútbol sala se coronó campeón y dos jugadoras ganaron reconocimientos especiales: máxima goleadora y valla menos vencida. Por otro lado, el equipo masculino de fútbol sala fue subcampeón.
Revive los IX Juegos Intersedes
Este 2026, los Juegos Intersedes Univalle contaron con el acompañamiento especial del Canal Univalle y aquí te dejamos los enlaces donde puedes revivir cada jornada:
Inauguración IX Juegos Intersedes Univalle – 20 de mayo
Especial Informativo IX Juegos Intersedes - 21 de mayo
Especial Informativo IX Juegos Intersedes - 22 de mayo
Clausura IX Juegos Intersedes - 23 de mayo
Además, en los siguientes links encontrarás los mejores momentos de algunos deportes como ajedrez, atletismo, baloncesto femenino, fútbol masculino, fútbol sala (femenino y masculino), natación, taekwondo y tenis de mesa.
Desde la Universidad del Valle, a través de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y la Sección Cultura, Recreación y Deporte de Univalle, reconocemos el esfuerzo y compromiso de cada deportista, entrenador, entrenadora, delegación y equipo de apoyo que hizo posible esta novena versión. Los Juegos Intersedes Univalle 2026 nos dejan una experiencia significativa de encuentro, integración y participación universitaria; un espacio que fortalece los vínculos y reafirma el compromiso de la Universidad del Valle con una formación integral, cercana a los territorios y construida en comunidad.
¡Felicitamos a nuestras y nuestros estudiantes deportistas Univallunos por hacer parte de estos juegos y aplaudimos cada victorias de las y los campeones de las 9 disciplinas! ¡Nos encontraremos en la próxima edición!