El pasado 9 de noviembre, el líder empresarial vallecaucano Alfredo Carvajal Sinisterra recibió la “Gran Cruz de la Universidad del Valle”, máxima distinción que otorga esta institución, en reconocimiento a los eficaces servicios prestados como miembro de su Consejo Superior.
A continuación, el discurso proferido por el empresario durante la imposición de este honor:
“Agradezco a las autoridades que tomaron la decisión de otorgarme esta distinción, en especial a la señora gobernadora Clara Luz Roldán, al señor rector Edgar Varela y a los demás miembros del Consejo Superior de la Universidad del Valle, quienes por tantos años me acompañaron.
Para mi, no solamente se trata de un honor, sino también de una inmensa satisfacción por provenir de mi alma mater, a la que le profeso un especial afecto.
Soy producto del denominado curso del 66, cuando un puñado de profesionales idealistas recién graduados tuvieron la iniciativa de proponerle a la Facultad de Economía, así llamada en ese entonces, de la Universidad del Valle de crear un curso de maestría en administración para la dirigencia empresarial y cívica de la ciudad, con el fin de poner a su disposición herramientas de última generación en aquella época para que se obrase con mayor eficiencia y eficacia el profesionalismo de las entidades que tenían a su cargo.
Para este propósito, previamente habíamos contado con la anuencia de la dirigencia, que serían los alumnos en nuestra iniciativa. Asistí en calidad de miembro del grupo promotor, puesto que carecía de jerarquía para ser considerado parte de la dirigencia de la comarca.
Se logró que la universidad estatal de los Estados Unidos Georgia Tech se interesara en llevar a cabo este proyecto, para lo cual nos dio uno de sus profesores más destacados, Robert O’Connor - en muy grata recordación-, el tiempo completo para asesorar a la Universidad del Valle en la implementación y estructuración de los dos años de estudio.
El curso del 66 se convirtió en la primera maestría que se ofrecía en el país, razón por la cual el Ministerio de Educación tuvo que autorizar la creación de esta nueva categoría en los grados que se podían otorgar mediante un decreto.
Esta decisión permitió traer a Cali personajes del prestigio de Peter Drucker, en esa época una leyenda de la administración moderna. Menciono esta exitosa iniciativa en razón de que añoro los lazos de unión y confianza que se vivían en aquella época entre nuestra Universidad y la ciudadanía, lo cual permitió este tipo de realizaciones que, sin duda, acrecentaron el prestigio de nuestra alma mater más allá de nuestras fronteras.
Comprendo que el paso del tiempo produce huellas, muchas de ellas de profundo calado. Las circunstancias actuales son muy distintas, la Universidad ha tenido un desarrollo cuántico gigantesco en las últimas décadas, tanto en la calidad académica como en su cubrimiento. En el 2014 le otorgaron la acreditación de alta calidad por 10 años, hoy cuenta con 281 grupos de investigación, ofrece 166 posgrados, entre los cuales 21 son para optar por el título de doctor.
El equipo de profesores comprende 1.100 profesionales, el 50% de los cuales tienen el título de doctor. Se le imparte educación a más de 30.000 estudiantes, distribuidos en 8 sedes en nuestro departamento, además de las dos de Cali y una en el Cauca, situada en el sur de nuestro valle geográfico. Sin embargo, todo esfuerzo que se oriente a estrechar lazos de unión más fuertes con la comunidad no es vano, se invierte en nuevas oportunidades. Estos puntos de encuentro catapultan la labor de Univalle.
Quisiera que nuestra biblioteca, la mejor de la región, formase parte habitual de las redes en la ciudad para que cualquier estudiante de cualquier institución la pudiera consultar libremente. Vería con mucho halago que el tesoro de piezas de arqueología que hoy posee la Universidad y las que más tarde se puedan adquirir, estuviesen expuestas para el deleite de la ciudadanía y los visitantes. No sé si sería mucho soñar.
Comprendo las dificultades de orden público que tienen origen en el Campus de Meléndez, seleccionado por un puñado de subversivos que perturban el orden, perjudicando una institución que constituye el instrumento más eficaz para disminuir las brechas socioeconómicas, mediante la formación de las personas más capaces a los cargos más importantes, al margen de su estrato social o su raza. Sin embargo, creo posible que con voluntad, inteligencia y osadía se vuelva natural circular dentro del Campus de Meléndez como ocurre en San Fernando.
Suenan extrañas y atemporales estas disquisiciones habiendo sido el representante del sector productivo en el Consejo Superior, lo admito, pero ocurre que cualquier esfuerzo o declaración que se haga para rescatar la confianza entre la Universidad y la ciudadanía, en el sentido amplio de la palabra, nunca es vano.
Quizás no insistí lo suficiente cuando estuve en el Consejo Superior, pero ocurre que no todo se puede hacer con inmediatez. Se avanza paso a paso, cuando las circunstancias ofrezcan y permitan realizar las oportunidades.
La labor académica siempre es de largo plazo y exige un esfuerzo permanente y sin pausa, por esta razón, pocas son las personas que poseen la paciencia y el talento para visualizar sus inmensas e insustituibles virtudes; con el tiempo sus impactos sociales son enormes comparados con la inversión realizada, siempre y cuando la educación que se imparta sea de alta calidad como lo ha venido haciendo la Universidad del Valle.
Me refiero a la inversión en estudio, talento y además, claro está, a los requerimientos económicos correspondientes.
Quiero despedirme de todos ustedes, aunque nunca se van a romper esos lazos de unión, ni ese afecto que siempre le he tenido a la Universidad del Valle. Creo en la educación, creo en la educación pública porque, reitero, es el mejor instrumento para disminuir las brechas económicas y sociales.
Mil y mil gracias.”
Grandes empresas multinacionales como Ecopetrol y Tecnoquímicas hicieron parte de las 35 que participaron en la V jornada de Empleabilidad que se realiza virtualmente y culmina este viernes 13 de noviembre de 2020.
Para la Jornada Empresarial, que comenzó el miércoles 11 de noviembre, se inscribieron más de dos mil setecientos egresados, estudiantes, empresas y público en general.
Como balance de este evento se presentaron más de 500 vacantes entre empresas y agencias de empleo como el Sena, Comfenalco y Comfandi.
La V Jornada de Empleabilidad culminó con éxito, luego de un ciclo de conferencias virtuales sobre emprendimientos, como el de la Cerveza Malagana o ArmyOne. Otras de las conferencias versaron sobre cómo presentar una entrevista virtual, que dictó un representante de la Agencia de Empleo de Comfenalco.
La organización de la Jornada de Empleabilidad inició desde hace varios meses con la visita a grandes empresas para que ofrezcan, durante todo el año, conferencias a los egresados de la universidad y personas no profesionales. También se brindan talleres sobre emprendimiento para el fomento de la empleabilidad; el bilingüismo como camino de transformación social y generador de empleo; desarrollo de competencias y empleabilidad juvenil y la generación de valor con poca inversión.
En la jornada de Empleabilidad también se dictaron conferencias sobre créditos y becas para estudios de posgrado en el exterior
Durante el certamen de empleabilidad cinco personas apoyaron un chat interactivo entre los representantes de las empresas y los cerca de dos mil participantes.
El evento se transmitió por redes sociales como YouTube y Facebook y durante su inauguración el rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios enfatizó en la trascendencia específica de esta jornada de empleabilidad que se desarrolla en el marco de la reapertura de la economía, los mercados y la producción.
Por su parte, Carlos Alberto Ángel director de extensión de la Universidad del Valle, líder y organizador de la jornada de empleabilidad, dijo que el objetivo central del evento es apoyar la inserción laboral y el emprendimiento.
CEmprende es una estrategia del Gobierno Nacional que ofrece acceso a más de 67 cursos virtuales y gratuitos y ha beneficiado cerca de siete mil seiscientas personas.
Esta es una iniciativa que facilita la conexión entre la academia, la empresa privada, el Estado y la sociedad, para fortalecer y dinamizar el desarrollo del emprendimiento y la innovación en el país, dijo Janeth Londoño, líder regional de CEmprende Cali, durante la “V Jornada de Empleabilidad” que organiza el Programa Institucional de Egresados de la Universidad del Valle.
La V Jornada de Empleabilidad tiene por el propósito de fomentar herramientas para vincularse al medio laboral, proporcionando un espacio de fortalecimiento de las competencias y habilidades que requiere un profesional para emplearse o emprender un proyecto empresarial.
La Jornada de Empleabilidad se realizó virtualmente desde el miércoles 11 de noviembre de 2020 hasta el viernes 13 del mismo mes y contó con la participación de representantes de empresas del sector privado, empresas del Estado que promueven el emprendimiento y agencias de empleo.
Durante la Jornada de Empleabilidad, Janeth Londoño explicó que CEmprende cuenta con 5.800 emprendedores, 128 aliados entre cámara de comercio de todas las ciudades, empresas privadas y públicas, y la academia que incluye las universidades que son el principal socio y aliado en el desarrollo de esta estrategia.
Esta estrategia apoya emprendimientos formalizados y no formalizados, de cualquier tamaño, cualquier sector y cualquier lugar del país. Se considera como emprendedor a cualquiera que se encuentre en alguna de las siguientes categorías:
Emprendedores visionarios: Son aquellos que contemplan el emprendimiento como una opción viable dentro de su plan de vida, no cuentan con idea específica de negocio o, hasta ahora, están pensando alternativas para emprender.
Emprendedores en acción: Son personas que han iniciado su camino, que cuentan con un producto mínimo viable o la validación en el mercado, a través de la comercialización de su producto o servicio, y que se pueden ver fortalecidas con programas públicos o privados de incubación o aceleración.
Emprendedores consolidados: Corresponde a empresas constituidas que quieren fortalecerse y expandirse, por medio de procesos de innovación, relacionamiento con emprendedores y acceso a información que permita generar nuevas ventajas competitivas.
CEmprede se desarrolló en una visita a Francia, en noviembre de 2018, el Presidente Iván Duque conoció el campus de Station F, de la mano de su homólogo Emmanuel Macron. Ese espacio lo inspiró para replicar el proyecto en Colombia, reto que delegó al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo a través de iNNpulsa Colombia.
Link de la estrategia CEmprende https://innpulsacolombia.com/cemprende/
“Los egresados de la universidad del Valle encuentran rápidamente trabajo, e incluso bien remunerado, pero esto no significa que debamos quedarnos con los brazos cruzados, esperando que cada cual busque empleo sin apoyo de la institución, por eso se realizan las jornadas de empleabilidad”.
Las estadísticas y la información del observatorio laboral del Ministerio de Educación, desde hace 7 años, son bastante consolidadas y rigurosas, muestran que hay una buena empleabilidad de los profesionales recién egresados.
Estas son algunas de las ideas que presentó el Rector de la Universidad del Valle Edgar Varela Barrios durante la apertura de la V Jornada de Empleabilidad que organiza el Programa Institucional de Egresados de la Universidad del Valle.
La Jornada se realizó virtualmente desde el miércoles 11 de noviembre del 2020 hasta el viernes 13 del mismo mes.
Es importante el empleo tradicional pero también el emprendimiento y la actividad que pueden desarrollar los estudiantes para tener iniciativas de pequeña y mediana escala.
“Mi idea de emprendimiento es conectar la oferta y la demanda, que los estudiantes y egresados puedan conversar con las empresas y con los promotores de emprendimiento para mejorar la capacidad de absorción pertinente, que los estudiantes logren entrar en el medio productivo, empleo público, entidades del Estado o en el sector privado fundacional y social”, explicó el directivo universitario.
La pandemia nos ha traído muchos desafíos; sin duda ha causado un efecto negativo en la pérdida de empleo, particularmente agravada en Colombia y en otros países por la política de confinamiento, por las restricciones a los mercados, a los accesos y a la movilidad.
El decrecimiento ha sido significativo, en medio de esta situación no se prevé que en el resto del año y del próximo, cambie el panorama, a pesar de los anuncios prometedores que esperamos que se concreten de varias compañías farmacéuticas y laboratorios científicos que están en la carrera por la obtención de una vacuna, que nos permita retornar de nuevo a la normalidad.
En Colombia, como en otros países, hemos estado abocados a la reapertura de la economía, los mercados y la producción con los protocolos de bioseguridad, autocuidados, trabajo de las áreas de salud para prevenir y promover una vida saludable que impida la expansión del contagio y su letalidad.
En el marco de esta reapertura y en la necesidad de que la producción en los distintos ámbitos continúe su marcha, es que se ha desarrollado esta jornada de empleabilidad, a través de las plataformas virtuales.
Por su parte, Carlos Alberto Ángel director de extensión de la Universidad del Valle, líder y organizador de la jornada de empleabilidad, dijo que el objetivo central del evento es apoyar la inserción laboral y el emprendimiento dependiente e independiente.
La V Jornada de Emprendimiento contó con la participación de más de 30 empresas en stands virtuales, donde se brindó información relacionada con la gestión de talento humano y las vacantes vigentes, charlas en temas relacionados con la empleabilidad y emprendimiento, con ponentes nacionales e internacionales, talleres para la elaboración de hojas de vida y la preparación para la vida laboral, muestra de emprendimientos gestados por estudiantes y egresados de la Universidad del Valle, oferta académica de posgrados y educación continua.
Crónica de una Olimpiada anunciada. Olimpiadas Matemáticas en medio de la pandemia. Este fin de semana se realizará la clausura de las 14° Olimpiadas Regionales de Matemáticas
Este sábado 14 de noviembre, de 8:00 a.m a 11:00 a.m. se realizará el cierre de dos importantes y tradicionales eventos matemáticos:
Cierre del 7° Hablemos de Matemáticas
Evento dirigido a docentes de matemáticas y que finalizará con la charla "Las paradojas del infinito", a cargo del profesor Heber Mesa, del Departamento de Matemáticas de Univalle.
Hora: 8:00 a.m.
Ceremonia de premiación de las 14° Olimpiadas Regionales de Matemáticas
Evento dirigido a estudiantes de bachillerato.
Hora: 9:30 a.m.
Invitamos a la comunidad a conectarse a estos eventos que serán transmitidos a través del fanpage Olimpiadas Regionales de Matemáticas: https://www.facebook.com/OlimpiadasMatematicasUnivalle
Crónica de una Olimpiada anunciada
Desde hace 14 años el Departamento de Matemáticas lidera las Olimpiadas Regionales de Matemáticas (ORM), un evento que anualmente reúne en promedio 9000 estudiantes de bachillerato de varios departamentos y los embarca en una competencia que despierta su curiosidad matemática mientras los ayuda a mejorar habilidades como el raciocinio, la lógica y la resolución de problemas.
A mediados de marzo el país se paralizó momentáneamente en varios sectores, los toques de queda y el confinamiento de cuarentena rompieron con la cotidianidad y trajeron grandes retos para el desarrollo de las actividades presenciales, especialmente en la educación, que con el pasar de los días transformó la ausencia de las aulas por presencialidad asistida por tecnologías de información y la comunicación.
Los organizadores de las ORM, que ya estaban dando sus primeros pasos en la virtualización del proceso de eliminatorias, se vieron obligados a dar un salto de fe en las TIC para no cancelar el evento. Pero la pandemia no lo hizo fácil.
Cuando el Gobierno Nacional decretó el Estado de Emergencia Sanitaria las 14° Olimpiadas Regionales de Matemáticas se encontraban en pleno proceso de inscripción. Los colegios del país entraron en una larga pausa llena de incertidumbres y aunque el plazo para inscribirse a las Olimpiadas se extendió, la situación era difícil tanto para los organizadores como para los profesores enlace y los estudiantes: las dificultades para conseguir la financiación para inscribirse, la pandemia, la carga laboral de los profesores, la carga de tareas de los estudiantes y las carencias tecnológicas hicieron que la participación bajara casi un 40%.
Aun así, 5346 niños de 12 departamentos (Atlántico, Bogotá D.C., Bolívar, Caquetá, Cauca, Cundinamarca, Huila, Putumayo, Quindío, Santander, Tolima, Valle) lograron inscribirse, 50 de ellos ya se coronaron campeones de la Final Zonal, y 180 finalistas disputaron ayer (11/11/2020) las últimas pruebas en una Final que antes era Nacional, pero que con la virtualización se volvió Internacional gracias a la participación de 12 estudiantes de Lima, Perú, que se sumaron a este pulso matemático llegando también a la final.
La pandemia del Covid-19, que trastocó 14 años de competencia presencial y redujo considerablemente la participación este año “le regaló” a las Olimpiadas Regionales de Matemáticas la posibilidad de abrir sus puertas a los estudiantes de Suramérica, y por qué no, del resto del mundo. Así como también permitió que las olimpiadas de matemáticas de otras universidades, como la Universidad de Nariño, Universidad del Cauca, y UIS, unieran fuerzas y generarán toda una comunidad alrededor de las matemáticas, que involucra tanto a los más avanzados como a los principiantes en la materia.
En el 2021 seguramente se realizará sin falta la versión número 15 de las Olimpiadas Regionales de Matemáticas, un evento que ni la pandemia pudo detener porque el amor a las Matemáticas tiende hacia el infinito.
Este martes 17 de noviembre, como parte de las actividades del coloquio virtual "Manuel Zapata Olivella en México y Centroamérica" se proyectará a las 6:00 p.m. la Ópera Maafa, una adaptación libre de Changó, el gran putas.
La obra es dirigida por el maestro Alberto Guzmán Naranjo, director, compositor, pedagogo colombiano y docente de la Escuela de Música de la Facultad de Artes Integradas.
La presentación de la ópera estará a cargo de Douglas Salomón, profesor del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad del Valle, y se llevará a cabo por Youtube https://www.youtube.com/user/unampumc
El maestro Alberto Guzmán Naranjo describió Ópera Maafa de la siguiente manera:
“No es una obra folclórica. No tomo mano del folclor, sino que trato de crear unos ambientes musicales con lenguaje propio, con un lenguaje moderno, que está permeado por el estudio que he hecho sobre el mundo de la música africana.
La tragedia de la diáspora africana se puede simplificar diciendo que hay dos grandes actores: la cultura negra esclavizada y la cultura blanca esclavista. Concebí la obra de una manera muy sencilla, partiendo de la idea de caracterizar la relación binaria entre la cultura blanca y la negra. Por lo tanto, cuento con un personaje que es barítono y con otro que es contratenor para que representen a la cultura negra y a la cultura blanca, respectivamente. Estos dos personajes van a entrar en una confrontación y alrededor de ellos estarán tres mujeres personificando a la mujer negra: una soprano, una mezzosoprano y una contralto.
Ellas simbolizan el mundo de la esclavitud y también representan a las diosas de Changó, sus esposas. En medio de la obra aparece un personaje tenor que personifica al Padre Pedro Claver, quien abogó por los africanos y los indígenas.
Básicamente es la trayectoria de la diáspora africana en América. Se cuenta el proceso de desarraigo de una comunidad que es sacada a la fuerza de su territorio y es trasladada, en contra de su voluntad, a otra tierra extranjera. También se evidencian las relaciones metafísicas que vive la diáspora africana entre la religión Yoruba y las religiones cristianas que se estaban propagando en América.
En la elaboración del libreto trabajé con el profesor Darío Henao Restrepo, una de las personas que más conoce sobre la vida de Zapata Olivella”.
Alberto Guzmán Naranjo es Licenciado en Música de la Universidad del Valle, realizó sus estudios bajo la dirección del maestro Léon J. Simar, cuenta con un diploma de Dirección de Orquesta de Cámara en l’École Normal de París en la clase de Dominique Rouits, y diploma de Dirección de Orquesta en el Centre d’Études Poliphoniques de Paris, en la clase de Henri-Claude Fantapié. Fue primer premio, por unanimidad, en el concurso de la Jeune Philarmonie du Val de Marne. Además, ha estado en la dirección coral en el Centre d’Études Poliphoniques de Paris bajo la tutela de Philippe Caillard; escritura superior en la Schola Cantorum en la clase de Pierre Doury; composición con los maestros Max Deutche y Henri-Claude Fantapié; análisis de la música contemporánea con los maestros Pierre Boulez, Dominique Jameux en el IRCAM y Philippe Manoury en el Conservatorio de Genevilliers.
Martes 17 de noviembre de 2020
De 18:00 a 18:45 hrs.
Transmisión por https://www.youtube.com/user/unampumc
Fiorenza, es una miniserie dramática en 6 capítulos, para formato virtual, enmarcada en la legendaria ciudad de Florencia de los Médici, donde el esplendor de las artes consolidó el Renacimiento. Esta es la única obra dramática de Thomas Mann, donde dibuja el conflicto entre Lorenzo de Médici, el gran mecenas del arte y Girólamo Savonarola, un sacerdote dominico, prior de la catedral. El proyecto de creación dirigido por Ma Zhenghong y Alejandro González Puche, fue concebido para la escena y ahora se transforma para ser presentado en espacios virtuales. La serie se estrenará y presentará durante 6 veladas continuas, dentro del Festival Brújula al sur.
Esta singular creación del premio nobel de literatura (1929), plantea el conflicto entre una sociedad que se debate entre la libertad espiritual y el excesivo control moral por parte de los dogmatismos religiosos. Este conflicto ocurre cuando un sector busca el empoderamiento a través de la diversidad artística, definida por el autor como una sociedad “refinada, escéptica, tolerante, curiosa, voluble, compleja y sin prejuicios que la limiten”, valores, a su vez, profundamente democráticos, y que van en contraposición a los principios oscurantistas.
Por otra parte, Cali no ha sido ajena al análisis y admiración de la obra de Thomas Mann. Estanislao Zuleta (1935-1990) convirtió en legendarios sus cursos, conferencias y entrevistas sobre el escritor alemán, cuya obra lo maravillaba; especialmente José y sus hermanos y La montaña mágica, que analizó prolijamente. La puesta virtual imagina una lectura de Estanislao Zuleta sobre la única obra teatral de uno de sus ídolos literarios. Fiorenza se clasifica dentro del denominado teatro de tesis, que busca profundizar el debate sobre problemáticas filosóficas y humanísticas.
La producción del Laboratorio Escénico Univalle, grupo de Creación e Investigación, cuenta con la actuación de Ignacio Zuleta y de los estudiantes de la Licenciatura en Arte Dramático Andrés Felipe Rojas, Camilo Barrera Ríos, Alejandro Idárraga, Paula Vanegas, Juan Esteban García, Miguel García, Camila Domínguez y Vanessa Muñoz. La asesoría histórica de Luciano Arcella, música de Brahiam Camilo Mora, imagen de Pedro Ruiz, diseño gráfico de Kelly Gómez y la producción de Laura Posso.
El acceso a la miniserie dramática es gratuito, cada capítulo tiene una duración de 35 minutos, aproximadamente.
Fechas: Domingo 15 de noviembre al viernes 20 de noviembre de 2020
Hora: 8:00 pm
Lugar: Sala brújula virtual: https://teatrolaconcha.com/grupo-sin-sala/festival-brujula-al-sur-fiorenza/
La Orquesta de Salsa de Univalle fue ganadora en el Festival Metrópolis 2020, un concurso que incluye la salsa, el rock y la música urbana.
Los concursantes de Univalle participaron presentando dos obras inéditas en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura,
La final se llevó a cabo ayer miércoles 11 de noviembre de 2020, en la noche, donde compitieron con las agrupaciones “Kike Torres” y “Mauro y la 493”. En la sesión final fueron declarados por el jurado como los ganadores en la categoría de salsa.
La Orquesta de Salsa de Univalle se conformó, en el 2014, gracias a una convocatoria del área de cultura de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, encabezada en ese entonces por el profesor Jesús María Sánchez Ordóñez.
Durante estos seis años, la orquesta ha sido integrada por estudiantes de diferentes facultades, egresados, funcionarios y profesores que se han unido en el interés de aprender e interpretar la salsa y los ritmos latinos.
Actualmente, cerca de 20 integrantes de la comunidad universitaria hacen parte de esta agrupación que también cuenta con un semillero que recibe, cada semestre, a quienes desean formarse en este género musical.
Desde el 2017, Fran Kevin Rojas, estudiante de Música de la Universidad asumió la dirección musical de la orquesta, orientándola hacia los ritmos cubanos y la composición de temas propios, pues considera que la originalidad de las composiciones y la energía que distingue a la agrupación fue lo que la llevó a obtener este reconocimiento.
“Este es un premio que conseguimos con las uñas. Sacrificamos mucho, pagamos salas de ensayo, sacamos tiempo para las reuniones, para hacer arreglos, nos dimos a la tarea de componer letras, que son tareas difíciles pero necesarias para este tipo de concurso.
Más que ganar un premio, esta es una recompensa al sacrificio que hacemos como músicos, artistas e integrantes de la Orquesta de la Universidad del Valle, también es un escalón más que alcanzamos y el inicio de muchos proyectos que vienen.
El próximo año pensamos participar en el Mundial de Salsa con alguno de los grupos de bailarines de la Universidad y en otro tipo de concursos a los que queremos ir a ganar”, manifestó el músico.
Diego Prado, estudiante de geografía y cantante de la Orquesta de Salsa de Univalle, entró a formar parte de este grupo desde que se fundó, cuando él estaba en primer semestre. Ahora recibe junto a sus compañeros este premio con entusiasmo.
“Para mi y para mis compañeros es como un sueño hecho realidad, pues siempre quisimos participar en un concurso de envergadura en la ciudad y que la gente vea lo que somos. Aunque nos auto gestionamos para estos concursos, es un orgullo representar a Univalle y que la gente se dé cuenta que hay cosas muy bonitas y muy chéveres en la Universidad, eso vale muchísimo”, señaló Prado.
‘Metrópolis, Compartiendo Territorios’ es organizado por la Secretaría de Cultura de Cali y la Unidad Administrativa Especial Estudios Takeshima, como un proceso cultural que apoya a artistas emergentes, promueve la creación de trabajos inéditos y también ofrece espacios de formación.
Los ganadores en cada categoría acceden a un recurso económico, talleres de formación, grabación profesional en estudio de sus trabajos discográficos y difusión en plataformas musicales. Así mismo, se realizan trabajos audiovisuales como documentales y videoclips que los grupos pueden usar para promocionarse.
Desde que inició este proyecto, cerca de 2.000 agrupaciones han participado y más de 400 han recibido beneficios que les permiten visibilizarse en la región como artistas y actores culturales del ámbito musical
A sus 30 años, Alejandro Perdomo Ortiz, egresado de Química de la Universidad del Valle, empezó a trabajar en el Laboratorio de Inteligencia Artificial Cuántica de la NASA, siendo la representación colombiana en un equipo conformado por doce científicos de once nacionalidades distintas. Cinco años más tarde, cuando era el líder del Equipo de Aprendizaje de Máquinas Cuánticas de ese laboratorio, renunció para seguir buscando su propio camino en la ciencia.
De ser un científico de planta de la NASA que trabajó con la computadora cuántica D-wave 2, una potente máquina dominada tan solo por unos pocos en el mundo; hasta convertirse en consultor, profesor honorario del University College de Londres, líder de su propia compañía y ahora investigador de un sector más independiente de las ciencias de la computación, Alejandro Perdomo Ortiz, PhD en Química y Fïsica, ha mantenido la tenacidad como su bandera.
Su ingreso inicial a la Universidad del Valle fue a una carrera de ingeniería y se trasladó a las ciencias exactas siendo siempre un estudiante sobresaliente. De ahí pasó a las pasantías en grupos de investigación de universidades de Estados Unidos como la de Florida, la de Clemson y el Georgia Institute of Technology – Georgia Tech; después hizo su doctorado y pos doctorado en Harvard.
Alejandro Perdomo nació en Cali, en 1982, estudió en el Colegio San Francisco de Asís del Barrio Villa Colombia y después ingresó a la Universidad del Valle a Ingeniería Sanitaria, programa que cursó por dos años. Se describe así mismo como “super intenso” desde aquella época, pues pese a que su rumbo profesional aún no estaba claro, veía ocho materias por semestre y tenía un promedio entre 4.8 y 5.
Su profesora de bioquímica, en el Programa de Ingeniería Sanitaria, María Yolanda Ramírez, se convirtió en su primera mentora. Ella lo impulsó tempranamente a estudiar inglés - “Porque usted no sabe cuando llegan las oportunidades” - le decía, además le ayudó a conseguir una pasantía en el Laboratorio de Recursos Genéticos del Centro Internacional de Agricultura Tropical -CIAT, un centro de investigación de excelencia.
“Mientras estudiaba genética, observaba la estructura del ADN y me preguntaba ¿dónde está la molécula del pensamiento?¿donde está la molécula de la vida? ¿ la de la emoción? La religión, la filosofía y la ciencia se me presentaban como los caminos para buscar respuesta a las preguntas sobre el propósito de la existencia, y escogí por donde mejor me iba”.
Atraído fuertemente por las matemáticas, la química y la física que se ofrecían en los primeros semestres de Ingeniería y deseoso siempre de profundizar en estos cursos, se terminó de convencer de que su camino era la ciencia y cambió de carrera.
En el 2004, mientras Alejandro terminaba sus estudios de química, proceso que incluía el desarrollo de su tesis de pregrado, las oportunidades que la profesora Maria Yolanda Ramírez le había anunciado llegaron: el profesor Fabio Zuluaga contactó al profesor John R. Reynolds de la Universidad de Florida y lo recomendó como un estudiante destacado para hacer allí su pasantía. Por otra parte, un distinguido académico de la Universidad de Clemson lo reclutó igualmente con este propósito.
“El reconocido profesor de química de la Universidad de Clemson Luis Echegoyen también visitó la Universidad del Valle y, como una estrategia poco usual de su institución, buscó aquí estudiantes sobresalientes para que realizaran su pasantía en USA, con miras a que también hicieran su doctorado en esa Universidad. Muchos egresados del Departamento de Química de Univalle han pasado por Clemson, dejando una buena huella”.
El profesor Julio Arce, quién fue otro de sus mentores, lo apoyó para culminar su trabajo de grado y cerrar esta etapa en la Universidad del Valle.
Aprovechar las oportunidades
“Desde que trabajaba con el profesor Julio Arce, cuando estábamos en el pregrado, yo hacía cálculos en una computadora, pero la oportunidad que me salió en la Florida era para estar en un laboratorio con pipetas mezclando compuestos y preparando dispositivos, algo completamente experimental. Yo no soy químico experimental, nunca lo fui, pero salió esa oportunidad, y era cuestión de adaptarse”.
Aprovechar al máximo esta circunstancia, fue de nuevo la premisa seguida por Alejandro Perdomo mientras hizo su pasantía en la Florida y así las cosas se dieron a su favor. Al finalizar el periodo de tres meses que duraba esta práctica, Perdomo aprovechó para convencer al profesor Reynolds de trabajar en los cálculos de las moléculas que se sintetizaban en su laboratorio:
“En las noches, yo había estado trabajando en esto. Aproveché todos los cálculos de estructura electrónica que había aprendido en la Universidad del Valle, que el profesor Reynolds no hacía pero le interesaban, y le propuse que trabajáramos en eso.
En nuestra reunión de cierre le mostré todo el trabajo experimental que hice en el laboratorio. Él me dijo que desde el 82 estaba interesado en hacer este trabajo y que era muy amigo de uno de los 70 químicos más citados y conocidos en todo el mundo, Jean-Luc Bredas, desde esa época quería trabajar con él pero no había tenido un puente que quisiera hacer esos cálculos”.
Así, Perdomo aseguró un año más de trabajo en investigación en Estados Unidos. “Usted hace los cálculos y nosotros sintetizamos la molécula”, fue el cierre que le dio Reynolds a su reunión.
En Georgia Tech, Jean-Luc Bredas le ofreció un cupo para su doctorado, sin embargo Perdomo había aplicado a 8 universidades en Estados Unidos.
“Las universidades en Estados Unidos se pelean por uno. Por ejemplo, el profesor de Georgia Tech me ofreció casi 5 mil dólares más para que firmara con ellos, porque ellos saben que uno trae fortalezas de otros lados y quieren atraer los mejores estudiantes”.
Finalmente, Perdomo aceptó la oferta de la Universidad de Harvard, donde vivió una de las mejores etapas de su vida a nivel académico. Entre el 2006 y el 2012, hizo el doctorado en Química y Física e investigación pos doctoral.
Los años en la NASA
Culminando esta etapa, Alejandro se presentó para la beca Alexander Von Humboldt en Berlín, como científico senior, y al mismo tiempo aplicó a una nueva posición que ofrecía la NASA.
“Abrieron una nueva posición en la NASA, buscaban a un investigador senior, alguien que tuviera mucha experiencia. El profesor Alán Aspuru-Guzik, mi mentor en Harvard, me dijo que aplicara, que de pronto me aceptaban porque yo ya llevaba cinco años trabajando con esa máquina y era uno de los únicos en el mundo trabajando con ella.
Era una posición más permanente, de planta, no un pos doctorado. El líder que estaba formando el grupo se contactó conmigo y le mencioné la contra oferta que tenía para Alemania y que estaba a 15 días de firmar y él me dijo que esperara, que él conseguía la financiación y hablaba con el director de la NASA para abrir la plaza para que me quedara.
Una semana después presenté las entrevistas y así fue como en vez de irme a Alemania, terminé en California y comencé a trabajar en el equipo del Laboratorio de Inteligencia Artificial Cuántica, que se formó, en el 2012, con un grupo de doce científicos; eran 7 en la NASA y 5 en Google. Era muy bonito tener a Colombia ahí representado”.
En su paso por la NASA, Alejandro fue abriendo nuevamente sus horizontes: paralelamente a este trabajo fue asesor científico, por un par de años, en dos compañías privadas. En ese mismo periodo, el University College de Londres le abrió una posición honoraria, que aún conserva, en el Departamento de Ciencias de la Computación, para que supervisara a uno de sus estudiantes de maestría que llegó a investigar al equipo que Perdomo había conformado con su amigo de Univalle, Jhon Realpe, a quién había convencido de irse a trabajar con él.
“Este departamento es el más importante de Inglaterra en Ciencias de la Computación y a él llegan estudiantes excelentes. Allí tuve mi primer estudiante de doctorado graduado, con quién publicamos 10 artículos. Jhon Realpe me ayudó mucho en la supervisión y fue una buena experiencia, algo que no tenía desde que estaba en Harvard, ese contacto con la academia y poder supervisar estudiantes y tesis de doctorado”.
A principios de 2018, siendo el líder del Equipo de Aprendizaje de Máquinas Cuánticas, Alejandro Perdomo tomó la decisión de renunciar a la NASA porque se dio cuenta de que necesitaba tomar una pausa. Pidió permiso por 6 meses a esta entidad para hacer investigación a su paso y durante ese tiempo fundó con su esposa “Qubit/Era”, una empresa de consultoría. Su hermano y Vicente Leyton, otro amigo de Univalle, también hacían parte de este equipo.
Qubit/Era solo duró tres meses, pues rápidamente fue absorbida por otra compañía privada que continuó financiando la investigación del equipo hasta que un cambio de objetivos empresariales derivó en el cierre de todo el trabajo de investigación teórica.
Reconectar con sus maestros ha sido importante para Alejandro Perdomo y esto re direccionó nuevamente el rumbo de su carrera.
“Alán Aspuru-Guzik, quién había sido mi mentor en Harvard, formó ‘Zapata Computing’. Seguimos en contacto cercano desde mi graduación y él ya era profesor titular y había iniciado la compañía en Boston. Decidió renunciar a la NASA y radicarse en Toronto por convicciones personales y me llamó a ofrecerme que liderara la oficina en Canadá y trabajaramos juntos allá”.
“Tenacidad no es solo perseverancia”
Alejandro lleva un año en ‘Zapata’ como líder científico en aplicaciones cuánticas. Últimamente se ha ocupado en el diseño de algoritmos híbridos cuánticos clásicos para resolver problemas de optimización y rutinas de aprendizaje de máquinas. Después de todo su recorrido, asegura que tenacidad no es solo perseverancia.
“Uno siempre se encuentra con situaciones muy difíciles. En mi etapa de pregrado teníamos dificultades económicas en casa y me tocaba trabajar mientras estaba tomando 8 materias.
En segundo semestre de ingeniería vendía jeans, que compraba en el Centro, a mis compañeros y daba clases particulares para poder pagar el curso de inglés. Yo era la mano derecha de la profesora María Yolanda, le hacía mandados y con eso ella me pagaba parte del curso también.
Cuando estaba en Estados Unidos y tenía todavía las deudas de los pasajes y debía pagar exámenes, yo compraba memorias y artículos electrónicos en descuento y los vendía en Colombia. Así mismo, aprovechaba cuando las tiendas de Victoria Secret estaban en promoción, traía mercancía y mi mejor amiga de la carrera de Ingeniería, era quién se la vendía a las mujeres.
Cuando llegué al doctorado también venía con la visión idílica de cómo se maneja la ciencia en Estados Unidos, pero fue muy diferente a lo que había experimentado en Colombia, donde los grupos de investigación tienen más libertades y están menos sujetos al mercado”.
Alejandro también sobrellevó problemas de salud en varias ocasiones por las presiones a las que se sometía. “Ha habido muchas dificultades pero también uno va encontrando herramientas y poco a poco se va aprendiendo como manejarlo.
Es solo un camino. Lo importante es estar preguntándose a uno mimos siempre qué quiere hacer con su vida, hacia dónde va con cada decisión, si realmente siente que es lo mejor. Eso es lo que me ha perseguido constantemente y resuena cuando tomo decisiones”.
Alejandro reconoce que su hermano mayor Oscar Mario, quién fue profesor del Departamento de Matemáticas de Univalle y ahora trabaja en una Universidad de EEUU, fue un gran apoyo desde la familia:
“Mi hermano fue un faro que junto con la profesora María Yolanda se convirtieron en mi red de apoyo. A pesar de que nuestros padres no pudieron acceder a la educación superior; mi papá terminó la secundaria cuando tenía 40 años y esa es una de las cosas que nos hacen sentir más orgullosos.
Uno piensa que porque no tiene recursos no va a lograrlo. Yo no tenía ni para los pasajes cuando me fui, mi hermano me hizo un préstamo para una parte y después fue que logré devolverlo cuando estaba trabajando”.
La inspiradora historia de dedicación, esfuerzo y superación de este egresado del Departamento de Química, hizo parte de Conexión U, un espacio organizado por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas para que egresados exitosos compartan sus experiencias:
“El propósito es unir a egresados de la Facultad y de otras facultades, crear un espacio de conversación entre egresados y estudiantes actuales, buscar formas de interacción en diferentes niveles. En el mundo de hoy es muy importante construir redes de colaboración y es vital en estos casos aprovechar la experiencia acumulada de los egresados de la Universidad de diferentes generaciones”, señaló el profesor Walter Torres, decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas que organiza Conexión U.
CONEXIÓN U es una charla informal, con tintes académicos, que recorre la historia de vida del invitado, actualiza al público sobre trabajos y aplicaciones en campos específicos de la ciencia y genera una propuesta de valor que permite al público enterarse sobre oportunidades laborales, convocatorias, aplicaciones y cómo acceder a ellas. Información actualizada de la mano de profesionales que están en la jugada.
No se pierda la próxima CONEXIÓN U:
Miércoles, 18 de noviembre de 2020 a las 4:30 p.m.
Invitada: Juliana Soto Girón
Moderan: Ghisliane Echeverry y Jose Darío Perea
Conexión por Zoom con inscripción previa: https://forms.gle/wQwPQ6rbWdjSqUKLA
Para ver el evento fuera de la plataforma Zoom el canal de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas: https://www.youtube.com/c/CienciasNaturalesyExactasUnivalle
La Universidad del Valle, de la mano del Ministerio de Cultura, la Universidad de Cartagena, la Universidad de Córdoba y la Universidad Tecnológica de Pereira han adelantado esfuerzos para poner a disposición del público la obra del escritor Manuel Zapata Olivella como parte de las actividades de conmemoración del centenario de nacimiento de este autor colombiano.
Por Javier Ortiz
Tomado de El Espectador
Cuando uno revisa la voluminosa correspondencia de Manuel Zapata Olivella se da cuenta de que ninguna de sus empresas culturales y literarias fueron fáciles. Manuel era una orquesta de proyectos, en la que él solo era capaz de tocar todos los instrumentos al mismo tiempo: cantar, bailar y de paso regalarnos ocasionalmente una de sus carcajadas metálicas que hacían temblar al mundo. Nada fue tan quijotesco como la edición de su obra. Escribió mucho, pero la publicación de cada uno de sus libros era una hazaña. Algunos de estos, los primeros —escritos en los años cuarenta del siglo XX—, tienen unas portadas que nos transportan a un mundo artesanal, íntimo y familiar. Pasión vagabunda (1949), un libro que reúne los relatos de su trashumancia ilíquida por Colombia, Centroamérica, México y Estados Unidos, trae en la cubierta un dibujo inspirado —inocentemente inspirado— en una fotografía que le había hecho Nereo López: Zapata Olivella de gorra y camisa de obrero carga un talego amarrado a una pequeña vara, fiel a la iconografía que identificó a los vagabundos desde el siglo XIX. La diferencia —con la fotografía de Nereo y seguramente con muchos vagabundos— es que tiene un libro abierto entre las manos, como símbolo de su errancia ilustrada, mientras mira al horizonte.
Como para seguir ahondando en los caminos azarosos por los que transitaron los libros de Manuel, hace 20 años, cuando el Ministerio de Cultura decidió publicar Pasión vagabunda, Germán Espinosa —autor del prólogo— dijo que había descubierto aquel libro de edición rústica en la biblioteca de su padre. A Espinosa le extrañó, además de la portada, un sello que decía que el libro era un obsequio de la municipalidad de Cartagena, y ello indicaba —decía el autor de la Tejedora de coronas— que Manuel, en uno de sus viajes a Cartagena, metió en su maleta 100 ejemplares que le vendió al cabildo de la ciudad. Cuando uno sabe esto, cuando uno sabe que las obras de Zapata Olivella no se consiguen y que se han convertido en rarezas literarias por la escasez, no puede sino mirar con júbilo que bajo la coordinación de la Universidad del Valle y con el apoyo del Ministerio de Cultura, de la Universidad de Cartagena, la Universidad de Córdoba y la Universidad Tecnológica de Pereira, se esté reeditando la obra de Manuel en el marco de la conmemoración del centenario de su nacimiento. Este proyecto ha dejado a los colombianos sin excusas para no leer a Manuel, porque además estará al alcance de todos por su edición virtual e impresa.
Publicarlo, con el rigor que se merece, era algo que el país le debía a Zapata Olivella. Y que se haga con el concurso de estas universidades que tienen una importante presencia e influencia en diversas regiones de la geografía nacional, es la mejor manera de rendirle tributo al intelectual colombiano que más contribuyó a desentrañar la importancia de las manifestaciones culturales de la Colombia plural y profunda. “Después de varios días de camino —dice Manuel en Pasión vagabunda— comenzó a insinuarse la proximidad del mar. Desde muy lejos venía la brisa fresca que se confundía con el vaho de la vegetación. Todo el mundo estuvo atento al llegar a la desembocadura: el río, sin aspavientos ni cobardía, se entregaba sumiso, con su voluminoso caudal, al mar Caribe”. Así, como el Atrato entra al mar Caribe, están invitados e invitadas a sumergirse en la lectura de Manuel Zapata Olivella. Después de esta maravillosa edición de prácticamente toda su obra —repito— no hay excusas.