Con ocasión del X Simposio Internacional Jorge Isaacs, abrió en la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle la cuarta edición del Salón Yemayá, un espacio de exposición de las artes afrocolombianas.
El Salón Yemayá es un proyecto cultural que la universidad recuperó, consciente de la importancia de ofrecer un espacio expositivo a las artes afroamericanas, incluido desde luego, las afrocolombianas. Artes que son el resultado de la actividad de los artistas del Caribe y de nuestros dos continentes que asumen el legado africano, lo renuevan y actualizan en términos contemporáneos.
Los artistas que hacen parte de este salón promueven un renacimiento cultural que asume la expresión de los conflictos, las exigencias y las esperanzas que el presente depara a los afrodescendientes, contando con el pasado del que aún intenta separarlos el colonialismo residual que aún padecen.
Una de las invitadas a la reapertura del Salón es la artista Margarita Ariza, decana de la Facultad de Artes Visuales del Instituto Departamental de Bellas Artes. Ella participa con Blanco Porcelana, el polifacético proyecto con el cual saca a la luz el racismo subyacente en nuestra sociedad, el racismo que se niega a decir su nombre, y que permea tanto los usos y las costumbres como al lenguaje cotidiano, cargándolo de expresiones que desprecian y ofenden a aquellos cuya piel no tiene un color “blanco de porcelana” y que, de manera paradójica, son usadas por muchos de los que tienen piel oscura.
“Blanco Porcelana trabaja a partir de elementos muy sencillos y que podrían pasar desapercibidos, pero que tienen alto contenido político: las prácticas de belleza aprendidas en casa, las frases familiares que se dicen y las historias personales en relación con el color. Se cuestiona la aspiración de blancura vigente en nuestras cabezas, en nuestra sociedad. Tenemos una carga histórica que repetimos y se reflejan en nuestros prejuicios e imaginarios” señaló durante la apertura del salón.
La artista explicó que la mayoría de los elementos que componen su exposición aluden a la infancia, “un momento en que se asimilan todas las construcciones culturales y los mensajes que van directo a la construcción de la subjetividad”. Para Ariza, este trabajo es una relectura de su historia personal que se cruza y da una visión de la sociedad.
El hecho de que Margarita Ariza haya recurrido al análisis de su propia experiencia personal, involucrando a destacados protagonistas de su escena familiar, es una prueba de cuán importante ha sido para ella este proyecto y de cuánto coraje le fue requerido para ahondar en dramas que también afectan su intimidad.
El salón incluye además obras de siete artistas que respondieron al llamado de Ariza de pintar un retrato de Juan José Nieto Gil, el primer presidente negro de Colombia. Y obras de arte africanas de la Colección Bertrand de Univalle, con el propósito, en primer lugar, de mostrar cuán altos han sido los logros de las culturas africanas en el ámbito de las artes para acallar a quienes siguen despreciándolas. Y en segundo, de probar que en África las culturas llamadas tradicionales aún son fecundas y actuantes: las piezas expuestas, aunque sometidas a patrones consuetudinarios, fueron realizadas en la segunda mitad del siglo XX”.
Margarita Ariza dirige el grupo de investigación Aisthesis: Teoría y Creación. Trabajó como coordinadora del área de Educación Artística de la Dirección de Artes del Ministerio de Cultura. Dirigió el Proyecto Industrias Culturales de Cali, del Banco Interamericano de Desarrollo operado por Comfandi.
Ha trabajado en el área de curaduría del Museo de Arte Moderno de Bogotá y en el área de educación del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. Ha sido docente en universidades como la Javeriana de Cali, Icesi y la Escuela de Artes y Letras de Bogotá.
El Salón Yemayá realizó en la sala Mutis de su Biblioteca Central, tres ediciones. La primera dedicada a artistas afrocubanos, la segunda a artistas afrobrasileños y la tercera al notable trabajo de documentación fotográfica de las comunidades afro del litoral Pacífico, realizado por François Dolmestch en la segunda mitad del siglo pasado.
Esta exposición estará abierta al público en la Sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal hasta el 13 de noviembre.
El X Simposio Internacional Jorge Isaacs estará dedicado a la vida y obra de Manuel Zapata O.
Por Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios
Publicado en El Tiempo
Conocí a Manuel Zapata Olivella en una fiesta folclórica que realizó su hermana Delia en su casona del barrio La Candelaria de Bogotá. Allí, rodeado de músicos, escritores y amigos, estaba el autor de ‘Changó, el gran putas’, la novela que nos habla del viaje cruel y ominoso de los negros africanos a América.
Nacido en Santa Cruz de Lorica, un bello pueblo situado a orillas del Sinú, Manuel comenzó a descollar en los años sesenta con las novelas ‘Tierra mojada’, ‘La calle 10’ y ‘En Chimá nace un santo’.
El autor loriquero, quien había estudiado Medicina en la Universidad Nacional, fue receptivo al movimiento negro internacional que en aquellos años era comandado por el intelectual senegalés Leopoldo Sedar Sengor y el poeta martiniqués Aimé Césaire.
Fueron Sengor y Césaire quienes en París reivindicaron por primera vez el concepto de ‘negritud’. “Quien no me comprenda, no comprenderá el rugido del tigre”, dice Césaire para reivindicar sus orígenes afros.
Según el investigador Luis Carlos Castillo, en el año de 1943, un grupo de intelectuales negros del Caribe y el Pacífico conformaron el Club del Negro, como una manera de reivindicar la africanidad invisibilizada por las élites colombianas que siempre se han creído ‘blancas’ y herederas en línea directa de la Casa de Lara de España.
En el grupo figuraban los jóvenes caribeños Manuel y Delia Zapata y los intelectuales del Pacífico caucano Helcías Martán Góngora, Marino Viveros, Adolfo Mina y Natanael Díaz.
Zapata Olivella fue uno de los pioneros en hacer conciencia sobre la presencia de la cultura negra en Colombia, y el rico aporte que esta le ha brindado al país. Junto con su hermana Delia fueron los primeros en establecer el puente cultural entre el Caribe y el Pacífico.
En 1963, Delia Zapata fue coreógrafa y directora del cuerpo de danza del Instituto Popular de Cultura de Cali (IPC), y Manuel realizó en 1977, en esta misma ciudad, el Primer Congreso de las Culturas Negras de las Américas.
A diferencia de la obra de Gabo, donde escasean los negros, la presencia de la etnia afro en la obra literaria de Zapata Olivella es rica y copiosa. Lo podemos apreciar en sus libros ‘La calle 10’, ‘Chambacú, corral de negros’ y ‘El fusilamiento del diablo’.
Pero es en ‘Changó, el gran putas’ donde la impronta afro queda plasmada en una de las mejores novelas de la literatura hispanoafroamericana, como afirma el editor español Basilio Rodríguez Cañada.
El libro comienza con un poema épico donde se reivindica el panteón africano que viene de la cultura yoruba, y donde Changó, el dios de la guerra, el fuego y los tambores, es el orisha protagonista de la novela.
En 2003, la Universidad del Valle le otorgó a Manuel Zapata Olivella el doctorado ‘honoris causa’.
El X Simposio Internacional Jorge Isaacs (del 29 de octubre al 2 de noviembre), que dirige el académico Darío Henao Restrepo, estará dedicado a la vida y obra del escritor de Lorica, quien supo mantener el legado afro en el país y establecer el puente intercultural que existe entre el Caribe y el Pacífico colombianos.
El concierto - conferencia 'Dúo ar. co. Música académica latinoamericana para violín y piano' se realizará el próximo jueves 01 de noviembre en el auditorio Carlos Restrepo del edificio E15 a las 4:00 p.m.
La conferencia, coordinada por la Escuela de Música, tiene como objetivo presentar los resultados de investigación de las maestras Tatiana Tchijova y Dora de Marinis, quienes con su amplia trayectoria han articulado una propuesta de investigación y práctica del repertorio musical académico latinoamericano para violín y piano.
Tatiana Tchijova, docente de la Escuela de Música resalta que, con este trabajo, “Se involucraron con las obras para Violín y Piano de los compositores latinoamericanos de los siglos XX y XXI que representan no solo la tradición enraizada en las corrientes nacionalistas propias de cada país, sino también los estilos contemporáneos y de vanguardia. Se trata de brindar a las jóvenes generaciones de músicos y público en general, espacios de intercambio entre intérpretes y creadores musicales, además de ampliar, consolidar y construir nuevos públicos”.
La Profesora Tatiana Tchijova también es directora del Festival de Música de Cámara de Guadalajara de Buga, cuya quinta versión se realizará del 08 al 11 de noviembre y tendrá como invitada internacional a la pianista argentina Dora de Marinis.
DORA DE MARINIS
Egresada de Música, especialidad Piano de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina y de la Musikhochshule des Saarlandes en Alemania, donde obtuvo su Maestría en Interpretación Pianística.
Como pedagoga desde 1980 ha desarrollado una intensa actividad en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, donde ha formado discípulos de destacada trayectoria no solo pianística, sino también en Investigación musicológica e interpretativa, campo de la Investigación artística creado por ella.
Ha creado y dirigido el programa de Maestría en Interpretación de Música Latinoamericana del S. XX de la Universidad Nacional de Cuyo, en donde también se ha desempeñado como directora de Investigación y Desarrollo, asesora de Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional.
En 1994 creó y dirigió el Grupo “Ostinato”, para el estudio y difusión de la Música Argentina para Piano.
De Marinis ha dictado cursos, seminarios y clases magistrales sobre Música Latinoamericana del siglo XX en connotadas universidades de Argentina, Canadá, Estados Unidos, México e Inglaterra
Como concertista ha llevado a cabo 65 Conciertos con Orquestas Sinfónicas, más de 200 recitales como solista de piano y más de 600 en Música de Cámara.
Desde 2010 y durante seis temporadas consecutivas ha dirigido el Festival Internacional “Música Clásica por los Caminos del Vino”, posicionándolo como uno de los más destacados en su género.
TATIANA TCHIJOVA
Tatiana Tchijova es directora de los programas académicos de Música y Licenciatura en Música. Cuenta con un doctorado en Artes y es magister en violín del Conservatorio Estatal de San Petersburgo (Rusia). En su tesis de doctorado abordó la obra del compositor colombiano Antonio María Valencia.
Es miembro de la Asociación de Procultura de San Petersburgo. Dentro de su labor pedagógica se ha desempeñado como profesora de Violín en el Colegio Musical de M. Rostropovich en Rusia y desde el año 1994 como profesora de Violín y conjunto de Cámara en la Escuela de Música de la Universidad del Valle.
Es directora artística de la Fundación Camerata Alférez Real de Cali. Ha ofrecido recitales de música de cámara en Rusia, Polonia, Serbia, Venezuela, Guatemala, Colombia, Argentina y Cuba con artistas renombrados como Harold Martina, Tatiana Pavlova y Dora De Marinis. Desde 2010 es profesora invitada de violín y música de cámara en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico y del Departamento de Música de la Universidad del Norte, en Barranquilla.
PROGRAMA
• LUIS GIANNEO (Argentina, 1897-1968)
Siete Piezas infantiles para Violin y Piano
- Vidala
- Canción incaica
- Chacarera
- Canción de cuna
- Zapateado
• CELSO GARRIDO LECCA (Perú, 1926)
Danzas Populares Andinas para Violín y Piano.
• HEITOR VILLA-LOBOS (Brasil, 1887-1959)
Sonata-Fantasía #2 para Violín y Piano.
-Allegro non troppo
-Largo
-Allegro
El sexto conversatorio de la segunda temporada de 2018 de Viernes de Letras contó con la participación de Alberto Ruy Sánchez, escritor mexicano reconocido internacionalmente tanto por sus publicaciones de carácter creativo como por su trabajo de editor de la revista Artes de México. Esta actividad fue coordinada por Mario Jursich Durán, editor de la revista El malpensante, y Hernando Urriago Benítez, director de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
El invitado, oriundo del norte de México, deleitó al público asistente a la velada con una conversación de ilustrado cosmopolita. Contó los inicios de su carrera intelectual a través del interés que tuvo, siendo estudiante de pregrado, por la cinematografía soviética, interés que cristalizó con una investigación sobre la estadía de Eisenstein en México.
Reveló cómo a este deslumbramiento con el cine al servicio del socialismo siguió, en breve espacio de tiempo, el desengaño o descubrimiento de la verdad, por medio de las lecturas de las novelas de Aleksandr Solzhenitsyn y de un trabajo de documentación en torno a la biografía de André Gide, escritor que tempranamente asumió su equivocación ante el totalitarismo soviético, lo que le valió el desprecio del gremio de intelectuales favorables a dicho sistema.
Una investigación de Ruy Sánchez acerca de Willi Münzenberg, el artífice de la propaganda leninista, fue crucial para su posicionamiento crítico frente a la utopía de las utopías, motivo del que se sirvió profusamente en la elaboración de sus primeras novelas.
De su etapa de formación destacan los años como estudiante de doctorado en París, donde fue alumno del entonces muy cotizado Roland Barthes, quien, dentro de una academia de implacable tecnificación lingüística, era el representante de una forma de estructuralismo que no había roto del todo con la tradición humanística. Francia primero y Marruecos después ampliaron las perspectivas de Ruy Sánchez, que retornó a México como un intelectual adulto con una visión distinta de su propio país, amablemente divorciada de las determinaciones localistas y de los imperativos indigenistas en que militan de ordinario los letrados de Hispanoamérica, prohibiéndose a sí mismos el acceso a lo mejor de la cultura universal.
El artesano de palabras
Por Pedro Chávez
Quiero comenzar citando unas palabras de un libro de ensayos del autor con las que explica de cierta manera el título que lleva: Con la literatura en el cuerpo: [Cito] “Escribir ensayos es como ir bailando muy gozosamente con nuestros temas y autores y problemas; y por supuesto, también es devorarlos ritualmente: hacerlos nuestra carne, nuestros pasos. Es aceptar que la literatura nos entra por el cuerpo y muchas veces se queda en él”.
De manera que Alberto Ruy Sánchez comenzó a “bailar” desde muy pequeño “con [sus] temas y autores y problemas”, entre Ciudad de México, lugar donde nació en 1951, y los desiertos de Sonora y Villa Constitución, al Norte del país. Pero fue en el desierto, lugar ajeno a las escuelas, donde su madre le enseñó a leer los libros y su padre “la arena silenciosa que se mueve como el mar”. Desde entonces, la literatura formó parte de su vida y en compañía de su padre fue capaz de leer las variaciones del sol durante el día, la presencia de los animales en el rocío lamido de los Nopales o el vuelo del colibrí—al que luego se refiere cuando lo compara con un enamorado de la siguiente manera: “El colibrí es una flor que vuela / que contagia de ave a las flores”. En una entrevista cuenta que durante este primer periodo en México escribió el cuento Eco perdida en el Bosque, experiencia que le enseñó a “esperar el tiempo para que la forma sea la que desea el artesano”, a pesar de los elogios de un jurado de escritores como Juan Rulfo y Juan José Arreola. [Sobra decir que el cuento fue premiado].
Así pues, Alberto Ruy Sánchez aprendió desde muy pequeño que “todo pasa por nuestro cuerpo”, pero también que un “buen lector” es aquel que percibe las imágenes corrientes de su entorno de otra manera y con ello sale de la uniformidad. La melancolía de Fatma, personaje principal de su primera novela Los nombres del aire, revela el mecanismo interno de este proceso cuando siente de repente, producto de la contemplación a la bahía de Mogador y a la música del deseo que comenzaba a tocarse en su cuerpo, que “un mar secreto la estaba modelando” por dentro. Y entonces Fatma fue tempestad callada e inició “un viaje sin regreso, muy dentro de ella misma”, y su alteración, [porque ya vimos que la Literatura entra por el cuerpo] “fue una de esas heridas que ya no cicatrizan”. Esta novela fue publicada en 1987 y recibió el Premio Xavier Villaurrutia, el más prestigioso de México, pero en realidad se empezó a escribir desde que el autor viajó a París y rompió su itinerario para visitar el desierto del Sahara, donde conoció Mogador a dos horas y media hacia el Atlántico desde Marrakech. De manera que inició ese “viaje sin regreso” que venía preparando desde su infancia con esta novela y parece que habitara en Mogador desde entonces.
De este “viaje” también es responsable Roland Barthes, de quien aprende siendo su alumno que “donde el Saber toma Sabor aparece el escritor y desaparece el escribano”. Al respecto, Alberto Ruy Sánchez recordando a su maestro dice en la introducción de su libro de ensayos [que cité al comienzo], que “a mitad de curso transformó completamente sus puntos de vista (…) e introdujo en todo lo que escribía una buena parte de lo que estaba viviendo”; su maestro se había enamorado de una mujer. Le sucedió también a Ibn Hazm, personaje de Los nombres del aire, cuando descubre que el Corán es insuficiente para descifrar a Fatma y recurre a los libros paganos; le sucedió también a Alberto Ruy Sánchez, cuando sintió la necesidad de comprender a su esposa Margarita, investigación que sigue llevando a cabo como un minucioso documentalista y se refleja en toda su obra poética, sobre todo en el Quinteto de Mogador, publicación que reúne el trabajo de más de veinticinco años de escritura e indagación alrededor del tema.
Por tal motivo, en su obra podemos ver cómo se conjura la forma en que los cuerpos reaccionan y leen su espacio, con esa búsqueda del erotismo interior que se ha vuelto esclavo de las imágenes convencionales “de espejo de pared”, imágenes que limitan su significado cuando focalizan la mera exterioridad. Hay que tener en cuenta que para Alberto Ruy Sánchez “cualquier género es un yo ensayándose en el mundo”, de manera que más que ver en los géneros una receta literaria para darle forma a sus fantasmas, Alberto trabaja sobre su yo y así reinventa dichos caminos establecidos más propios de la ortodoxa crítica literaria que de la creación poética. Por ejemplo: Nueve veces el asombro se publicó en España como un poema, en Estados Unidos como un ensayo y en Francia como una novela. Los géneros son un problema para los editores, confesó en una entrevista. Lo importante es transmitir la vida a través de la literatura, y para ello hay que entender que “cada uno crea su método a partir de su propio cuerpo”.
Alberto Ruy Sánchez es Doctor por la Universidad de París VII Denis Diderot y actualmente se desempeña como Director General de la revista Artes de México junto con su esposa. A lo largo de su carrera ha escrito siete novelas, cuatro antologías de cuentos y relatos, trece libros de ensayos, seis libros de poesía, y con ello ha cosechado más de veinticuatro premios nacionales e internacionales, entre los que se destaca el nombramiento como Oficial de la Orden de las Artes y las Letras por el gobierno de Francia; y el Doctorado Honoris Causa, otorgado por el Centro Universitario de Integración Humanística de México. Como profesor ha sido invitado a varias universidades e imparte con frecuencia conferencias y seminarios en cuatro de los cinco continentes del mundo.
En la mesa de coordinadores también se encuentra esta noche el periodista, poeta, escritor y traductor colombiano, Mario Jursich Durán, director y miembro fundador de la revista Malpensante de Bogotá. Estudió Filosofía y Letras en la Pontificia Universidad Javeriana y se ha desempeñado como profesor de periodismo en esa misma universidad y la de los Andes. Tradujo obras de Alessandro Baricco, Rubem Fonseca y Gesualdo Bufalino. Como poeta se dio a conocer en 1990 con su libro Glimpses. Ha publicado ensayos y crónicas donde explora aspectos inéditos de la vida sociocultural del país. Por otro lado, también se encuentra esta noche Hernando Urriago Benítez, director de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Como poeta y ensayista obtuvo el Premio Departamental de Poesía del Ministerio de Cultura en 1998 por la colección de poemas Magisterio de ceniza, y en 2006 el Primer Premio de Cuento y de Poesía en el Concurso Palabras Autónomas de la Universidad Autónoma de Occidente.
Para terminar, se puede decir que Alberto Ruy Sánchez es un escritor que explora todas las dimensiones del deseo, un tema inagotable que está vinculado a la diversidad humana y a la posibilidad que tiene cada uno de contar el amor y sus anhelos. Y la tarea que emprendió como artesano fue darle forma a esa pasión, materializar “a la luz de los ojos humanos la escritura escondida en todas las cosas y en toda la gente”, construir un lugar “donde las mujeres de Mogador puedan tejer sus complicidades”. Doy paso al autor, Alberto Ruy Sánchez.
El quinto conversatorio de Viernes de Letras de la segunda temporada de 2018 tuvo como invitada a Andrea Serna, escritora de textos para el público infantil, la cual goza de una reconocida trayectoria en el ámbito nacional e iberoamericano. Silvia Valencia y Alice Castaño, docentes de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle, coordinaron el conversatorio.
Durante la velada se tocaron puntos atinentes a la investigación de índole psicológica que debe efectuar el escritor adulto de textos dirigidos a niños. Asimismo fueron comentados los aspectos de carácter comercial que determinan tipológicamente a las publicaciones de este género.
La invitada compartió detalles y anécdotas de su desempeño como creadora de contenidos de producciones audiovisuales e hizo énfasis en que el texto literario no debería ser identificado ni confundido con materiales extraliterarios como los que corresponden a la semiótica de la imagen.
Algunos vídeos proyectados durante el conversatorio mostraron al público asistente la labor de Andrea Serna como promotora de lectura en diversos lugares del país.
Literatura infantil
Por: Diana Satizabal Herrera
Cuando hablamos de literatura infantil es común que a nuestra mente lleguen imágenes representativas de magia, hadas, princesas, dragones y piratas. Mundos mágicos que embargan al ser de fantasía. Es normal encontrar estos arquetipos representativos de las tradiciones culturales en las historias infantiles. No obstante encontramos que en las últimas décadas estos paradigmas mentales han ido evolucionando. Se han ido transformando en una continua búsqueda del enigma humano. Es decir, se considera el infante un ser complejo y autónomo, el cual en su devenir se enfrenta realidades igualmente complejas. Es a partir de este punto donde surge la transformación de la literatura infantil. Como lo expresa Yolanda Reyes “los niños siempre quieren leer cosas sobre cómo hicieron algo los otros. Tienen curiosidad por conocer otras miradas, por ver cómo funciona el mundo de afuera, pero también cómo funciona el de adentro. Encontrar libros que les permitan refugiarse en el fondo de sí mismos.”
La autora con la cual compartiremos la noche de hoy es un reflejo de esto, además encarna la filosofía de la nueva ola en lo concerniente al propósito de la literatura infantil. Andrea Vega Serna nació en Cali es guionista, productora y diseñadora de contenidos para público infantil. Egresada en literatura de la universidad del valle. Su enfoque práctico hasta la fecha había sido el Campo Audiovisual. Es miembro fundador de LaTetera S.A.S, colectivo de realización de contenidos. Su búsqueda personal la ha conectado con las narrativas del yo y el discurso autobiográfico, de modo que sus proyectos están permeados por sus experiencias infantiles y su vida adulta. Ha sido productora y guionista de las series infantiles Salta la Página, A Que Sí y (Des) Conocidos, para la renovación de la franja infantil del canal regional Telepacífico. Entre sus trabajos se destacan las cuatro temporadas de ‘Guillermina y Candelario’, para Señal Colombia y la productora valluna Fosfenos Media.
Afirma que su amor por la literatura se lo debe a su mamá y a su abuelo, que sembraron en ella el gusto por los libros. Entre sus influencias resalta la lectura de autores como Irene Vasco, Yolanda Reyes y Claudia Rueda, cuyas historias la han ayudado mucho, incluso para la construcción de sus guiones. Ganadora de la beca de escritura de largometraje infantil del Ministerio de Cultura 2015 con su proyecto La carta de Rafaela. Beca Ibermedia, Taller Andino de desarrollo de proyectos con su guión La Carta de Rafaela. Co-directora de (Re) Paso, proyecto documental ganador de la convocatoria Estímulos 2016 de la Secretaría de Cali. Ganadora de estímulos de la Secretaría de Cali 2017 para el desarrollo del cortometraje Cosiánfiras, animación experimental dirigida a público infantil - 2017.
Uno de sus últimos reconocimientos es el Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor y la publicación de la obra “Adiós, Oscurita” en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2018. El cual tiene como propósito promocionar la literatura infantil y juvenil en todo el territorio nacional. “Adiós Oscurita” es un relato dirigido a niños entre los siete y nueve años de edad, que entra a formar parte de la Serie Azul del Plan Lector de SM. El libro, que fue ilustrado por el ecuatoriano Roger Ycaza, narra la conmovedora historia de la inquieta Rafaela, quien mantiene una comunicación por medio de cartas con Oscurita, su mascota recién fallecida.
La novela infantil “Adiós, oscurita” es una historia que llega y conmueve todos los corazones, y me atrevo a decir, que no solamente el de los niños sino el de los adultos. La historia de este pequeño libro relata un momento por el que todos hemos pasado, un enfrentamiento al curso natural de la vida que, aunque doloroso, todos deberíamos aprender a aceptar. La muerte y el duelo son situaciones las cuales nos cuesta tratar con ellas en cualquier etapa de nuestras vidas, pero estas, hacen parte de nuestra condición humana y por tanto debemos enfrentarnos a ellas tarde o temprano.
Rafaela es una niña llena de sueños y rodeada de un mundo mágico repleto de payasos, guaduales y riachuelos. Además tiene la compañía de su mejor amiga, en medio de este paraíso, una labradora negra de nombre Oscurita. La cual la acompaña hace muchos años en sus aventuras infantiles. Sin embargo Oscurita Muere y la tristeza embarga a Rafaela por la pérdida de su compañera y amiga leal. Y aunque el dolor es infinito, como suele ser el dolor de la muerte, Rafaela encuentra en el lápiz y el papel la manera de sortear esa sensación tan misteriosa que le sale del corazón.
Es por eso que “Adiós, Oscurita” es también un diario que explora la escritura como mecanismo de sanación, Un libro repleto de cartas que Rafaela le escribe a su mejor amiga, interrogándola sobre el dolor de su pérdida y todas las incógnitas que puedan surgir en medio del dolor. El libro es una muestra de expresión íntima, un reflejo del alma y de la sensibilidad de una pequeña niña que encuentra en la escritura una herramienta para aliviar su dolor y lidiar con la pérdida. Además encuentra un camino que la lleva a convertirse en autora y creadora.
Unos de los aspectos más valiosos de esta novela de la escritora caleña Andrea Serna, es el encuentro entre Rafaela y el Señor Muerte, un hombre grande con traje de colores y sombrero, de actitud amable y graciosa. Una representación bastante alejada de todos los paradigmas mentales y sociales que comúnmente asociamos con la muerte. Resulta fundamental que este personaje pueda alejarse del temor y la oscuridad que lo ha identificado a lo largo de la historia. Y es precisamente esto lo que le permite a Rafaela, mirarlo a la cara y comprender que no debe temerle, puesto que es natural y amigable. Y es a través de esa relación, que surge en medio del bosque de papayos, que el dolor de la muerte se vuelve efímero con la presencia de un ser bonachón y dulce que es, en este caso, el Señor Muerte.
Observamos que la autora nos presenta una obra tan basta y agradable, pero no sencilla. Leer “Adiós, Oscurita” es asistir a una catarsi, a un encuentro con las emociones más profundas del ser, enfrentarse a los miedos primigenios de la vida, las grandes pérdidas y lo sobrenatural. Sin embargo la autora ha logrado por medio de la estética literaria mostrarnos otra cara de la moneda de la muerte, ha logrado que esta figura y este proceso sean nuestro amigo y nuestro aliado en la superación del dolor.
Las relaciones de los niños con los animales fueron el camino más sencillo para contar esta historia. Andrea Serna encuentra en este libro, un arma para hablar sobre la muerte como un tema que nos atraviesa a todos y que más allá de las creencias religiosas necesita tener un tratamiento especial para saber cómo lidiar con el dolor que ella produce, especialmente en los niños. Como lo expresa la autora Yolanda Reyes “Cuando yo hablo de poética y política lo que estoy diciendo es que debemos dar a los niños la posibilidad de descifrarse, construir un lenguaje, de conversar de nutrir su psiquis con historias, estímulos, arte. Es un acto puramente político. Por esta ruta se lleva el lenguaje y las alternativas de representación simbólica, está la construcción de la ciudadanía, la capacidad para aprender, expresarse etc. Está todo eso y en esos primero años, se construye o se deja de aprovechar esto”.
Finalmente no queda sino agradecer a nuestra escritora Caleña Andrea Serna, por el compromiso social que su obra refleja, por ese viaje al centro del alma humana que nos transforma y nos permite encontrarnos a nosotros mismo en un mundo lleno de emociones y procesos confusos. Nos permite dialogar con nuestros miedos y transformarlos en nuestros amigos para hacer la vida y la muerte más llevadera.
La Asociación de Estudiantes de Contaduría Pública de la Universidad del Valle - ASECUVA realizará los días 2 y 3 de noviembre de 2018, el IV Encuentro Regional & II Nacional: Fortaleciendo Redes de Estudiantes de Contaduría Pública, cuya temática es Desafíos éticos de la profesión contable en el marco de las interrelaciones del entorno organizacional.
El día 02 de noviembre el encuentro se desarrollará en el Auditorio 5 de la Facultad de Ingeniería del Campus de Meléndez; el día 03 de noviembre en el Auditorio Diego Israel Delgadillo de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, campus San Fernando. Ambos días la programación se desarrollará a partir de las 8:00 a.m.
Esta iniciativa surge con la intención de problematizar aspectos de la profesión contable, respecto al rol que desempeña en las organizaciones, pues en la sociedad contemporánea la profesión ha sido cuestionada por sus implicaciones en casos de corrupción, los cuales atentan contra los objetivos de bienestar en una sociedad.
Desde las reflexiones que suscita el espacio de reunión estudiantil, nace la preocupación de comprender las prácticas organizacionales que por un lado, generan valor a la sociedad, y por otro, atentan contra la confianza y el buen nombre de la profesión.
Conferencistas
Aida Patricia Calvo Villada. Docente e investigadora de la Universidad Nacional de Colombia y magíster en sociología de la misma universidad. Contadora Pública de la Universidad del Valle. Egresada del proceso ASECUVA.
Driver Ferney Ramírez Henao. Investigador de la Universidad del Valle, contador público y estudiante del Programa de Maestría en Contabilidad de la misma institución. Ha participado como ponente en eventos académicos a nivel nacional e internacional. Egresado del proceso ASECUVA.
Efrén Danilo Ariza Buenaventura. Docente e investigador de la Universidad Nacional de Colombia, contador público, magister en sociología Industrial y director del Grupo de Investigación “Contabilidad, Organizaciones y Medio Ambiente” de la misma universidad.
Jorge Alexander Rodríguez Otálora. Docente e investigador de la Universidad Libre de Colombia. Contador público y magíster en ciencias económicas de la Universidad Nacional de Colombia. Egresado del proceso Colectivo de Trabajo Nosotros.
Entrada libre, con previa inscripción aquí: https://goo.gl/forms/OJFkuXdDT3pj3fJd2
La inversión extranjera en el Valle del Cauca es el tema de la próxima sesión de los Diálogos Empresariales, un programa de conversatorios de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle.
Este conversatorio se realizará este jueves 01 de noviembre, a las 6:30 p.m, en el auditorio Diego Israel Delgadillo, Campus de San Fernando.
El Valle del Cauca se ha convertido en uno de los polos de inversión extranjera más importante del país, gracias a que es uno de los departamentos con mayor potencial de desarrollo y la diversificación y sofisticación de la oferta productiva regional es un reto y, a la vez, una oportunidad frente a los desafíos de la globalización de los mercados.
Las empresas vallecaucanas han logrado trascender las fronteras de su región y posicionarse en mercados internacionales. El Departamento del Valle del Cauca representa una región privilegiada para la atracción de inversiones extranjeras en varios sectores, debido a una serie de ventajas competitivas únicas que lo hacen atractivo, tanto para inversionistas nacionales e internacionales.
De tal manera se hace necesario explorar experiencias de este tipo para conocer cuáles son los aspectos que permiten identificar y desarrollar estrategias inversionistas y aprovechar las oportunidades que ofrece una región líder con proyección nacional e internacional.
Invitados
Mauricio Concha. Gerente de Inversión Sector Manufacturas, Invest Pacific. Economista de la Universidad Icesi, cuenta con un Máster en Administración de Empresas de la Escuela Europea de Negocios de Bilbao, España, y 11 años de experiencia profesional nacional e internacional. En el exterior trabajó durante más de 7 años como funcionario de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington D.C. y a nivel nacional ha trabajado en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y en la Secretaría de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Cali. Se destaca por su conocimiento de las relaciones exteriores y sus habilidades administrativas, financieras y de comunicación y análisis.
Natalia Saavedra. Ejecutiva de Cuenta, Zonamerica. Ingeniera industrial egresada de la Universidad Icesi en el año 2013. Inició su vida profesional trabajando en Colgate Palmolive como Ingeniera de Productividad Jr, posteriormente prestó servicios de consultoría en procesos para pymes locales. En el año 2015, viajó a Estados Unidos, donde tomó cursos en finanzas y políticas públicas. En el año 2017, realizó una maestría en Finanzas y Administración de la Inversión en la Universidad de Liverpool, ubicada en la ciudad de Londres, Reino Unido. Durante este tiempo, también trabajó en el área de ventas y mercadeo para una empresa de medios. Regresó a Colombia en octubre de 2017, y en febrero del presente año se vinculó a Zonamerica, donde actualmente es parte del equipo de Ventas y Mercadeo, teniendo como principal objetivo, la atracción de empresas globales a Zonamerica, y por ende a Cali.
Carlos Taborda. Gerente de operaciones y cadena de suministro, Hero Motos. Estudio Ingeniería Industrial de la Universidad del Valle, desempeñó cargos de dirección de operaciones y control de calidad en empresas como Fanalca S.A., Honda Motos, sector metalmecánico y Autopartes, realizando trabajos de optimización mediante la utilización de modelos matemáticos y simulación discreta, experiencia en gestión de operaciones en sistemas de manufactura y diseño de procesos del sector de vehículos en países como Brasil, India, China y Korea, Gerente del proyecto Hero MotoCorp Ltd. Colombia, responsable desde el análisis de la localización del proyecto, la conceptualización y cálculo de la empresa, los diseños de las instalaciones y de los procesos, la construcción y puesta en marcha del proyecto.
Carlos Alberto Arango Pastrana. Profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle. Doctor (Ph.D.) en Organización Industrial y Gestión de Empresas de la Universidad de Sevilla -España, máster en organización industrial y gestión de empresas de la misma universidad y profesional en comercio exterior. Director de los posgrados en Calidad y Marketing de la misma institución. Con experiencia en instituciones universitarias nacionales e internacionales, desempeñando cargos como investigador, docente y decano. Su experiencia profesional le ha permitido participar y liderar importantes proyectos de investigación relacionados con el transporte, la logística internacional, la gestión portuaria, la gestión de la cadena de suministros y la gestión empresarial.
Entrada libre, previa inscripción en el siguiente enlace: https://goo.gl/forms/81nMHva2rO4mbD6d2
La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle invita al Foro “Atención psicosocial y salud integral a las víctimas del conflicto armado: Política e Intervenciones” que se realizará este miércoles 31 de octubre, a partir de las 2:00 p.m., en el Auditorio Ives Chatain, Campus San Fernando.
Este foro tiene como propósito promover el debate academia – autoridades de salud sobre el alcance y progresividad de la atención psicosocial dirigida a víctimas del conflicto armado en la ciudad de Cali y el país.
El país hace no más de una década ha propiciado políticas públicas para la reparación integral de las víctimas del conflicto armado con un fuerte énfasis en salud física, mental y psicosocial, tomando en cuenta a los individuos, sus contextos inmediatos y el acceso a la institucionalidad protectora de derechos.
Cali y el Valle son zonas receptoras de población desplazada y población víctima del conflicto armado. Hoy se reconocen los desafíos de la política nacional y del Programa de Atención Psicosocial y Salud Integral a Víctimas - PAPSIVI, en el marco de la atención integral en salud, que es justo analizar en el contexto de país y de región, y de cara a consolidar la garantía del derecho a la salud y a la vida de los colombianos.
Este foro en salud pública estimula el debate sobre una de las políticas más sensibles del país, que afecta a cerca de 8 millones de personas desplazadas por el conflicto y convoca las miradas necesarias para hacer que la atención psicosocial se constituya en un elemento que restituya derechos vulnerados.
Se contará con presentación de conferencistas del Departamento y la ciudad, así como autoridades sanitarias e investigadores de la Universidad del Valle. Se promueve al final un foro en el que los participantes interactúen con los invitados a propósito de una guía de debate y de preguntas de los asistentes.
La Rectoría de la Universidad del Valle informa a la comunidad universitaria y a la sociedad en general que el pasado 26 de octubre, los rectores del Sistema Universitario Estatal –SUE,- luego de una reunión en el Palacio de Nariño con el Presidente de la República, Iván Duque Márquez y la Ministra de Educación, María Victoria Angulo González, llegamos a un acuerdo sobre el incremento de recursos de funcionamiento y de inversión para las universidades.
El acuerdo significa que en 2019 las transferencias de la Nación a la base presupuestal de las universidades, se incrementarán en 3 puntos porcentuales por encima del IPC y que entre el 2020 y el 2022 el aumento será de 4 puntos por encima del IPC. Con estos incrementos, el Sistema Universitario Estatal conformado por 32 universidades públicas recibirá durante el próximo cuatrienio 1,1 billones de pesos adicionales para funcionamiento. Para inversión las universidades estatales recibirán en ese lapso 1,2 billones de pesos. En el marco del acuerdo también se incorporarán al presupuesto de las universidades los recursos de los excedentes de las cooperativas que determinó la Reforma Tributaria en su Artículo 142, por un monto esperado de $280 mil millones. En total, las universidades públicas recibirán $2,3 billones adicionales durante el cuatrienio. El Presidente Duque también se comprometió a que, una vez que los estudiantes del programa Ser Pilo Paga se gradúen, los recursos que se liberen se destinarán a financiar programas de educación superior pública.
Para las finanzas de la Universidad del Valle, tal como se presenta en la siguiente Tabla, el acuerdo implica que a los $252 mil millones que se han recibido para funcionamiento en el 2018, se sumarán a la base presupuestal un aproximado de $76 mil millones durante el cuatrenio y que en 2022 el presupuesto de funcionamiento será cercano a los $330 mil millones. Para inversión, incluyendo los excedentes de cooperativas, Univalle recibiría en total unos $55 mil millones durante el cuatrenio. El uso eficiente de estos recursos, aunado a una política de austeridad en el gasto, representa un importante avance para la solución del déficit financiero que actualmente tiene la Universidad.
En términos generales, se podría decir que es un acuerdo positivo porque se logra desbalancear un modelo que tendía solo a darle recursos al sector privado y a financiar la demanda antes que la oferta; es un triunfo de los estudiantes, profesores, empleados y padres de familia que se han movilizado masivamente por la defensa de la universidad pública; es el logro más importante que se ha obtenido en los últimos años.
Debe recordarse, que hace más de un decenio, los rectores hemos venido sosteniendo que no basta con transferir recursos año tras año incrementados solo en la inflación, sino que la superación del desfinanciamiento del Sistema Universitario Estatal pasa necesariamente por el aumento de las transferencias de la Nación en 4 puntos porcentuales por encima del IPC, lo que se ha logrado en esta oportunidad, pero solo para el periodo del actual gobierno.
La Rectoría sabe que falta todavía una agenda por desarrollar. En el caso de lo propuesto por los estudiantes, los puntos cubren temas no solo financieros. Por ello, se solicitó al Presidente que establezca una mesa de diálogo con la representación estudiantil en la que los rectores podemos servir de mediadores. Respecto a algunas solicitudes de los profesores, se informa que el profesor Orlando Aguirre, representante del estamento docente ante el CESU, presentó al Congreso de la República un proyecto de ley que busca modificar la Reforma Tributaria y regresar a la situación anterior del monto excepto de tributación.
Por último, como consecuencia de este logro, es necesario seguir trabajando para que se establezca una ley de financiamiento del sistema universitario estatal que vuelva permanentes los recursos adicionales a la base presupuestal y defina una política de Estado para la educación superior pública. Se hace un llamado a la comunidad universitaria para trabajar conjuntamente en esa dirección y para lograr también recursos adicionales para Colciencias ya que la disminución de su presupuesto ha tenido impactos negativos en la investigación y en la formación doctoral en las universidades.
Se requiere mantener la Universidad abierta y socializar los términos de este acuerdo. La comunidad universitaria deberá seguir trabajando de consuno y con el apoyo de toda la sociedad colombiana en la construcción de un modelo de formación superior pública que resuelva los diversos problemas que aún la afectan y le permitan convertirse en un proyecto compartido de nación.
EDGAR VARELA BARRIOS
Rector
Cali, 29 de octubre de 2018
Científicos de la Universidad del Valle, acompañados por la CVC, descubrieron una especie nueva de orquídea y otra especie de la cual no se sabía nada hace 165 años y se creía extinta.
Como parte de los hallazgos aparece la especie Epidendrum holtonii, orquídea considerada extinta ya que su última colecta fue realizada en 1853, por Isaac Farrell Holton, quien llevó consigo la única colecta que se conoce de esta especie a Estados Unidos y actualmente permanece en el herbario del Jardín Botánico de Nueva York.
Solo hasta el 2009 Hágsater y Sánchez-Saldaña notaron que indiscutiblemente se trataba de una especie nueva y describieron la especie nombrándola en honor a su colector, sin embargo, no se conocían poblaciones vivas de la misma ni se tenían registros aparte de lo que Holton había escrito en sus notas de campo “Las playas, río Tuluá”.
Wilmar Bolívar, líder del equipo de trabajo de Univalle convocó a varios botánicos, entre ellos a Guillermo Reina, quien había estado buscando esta y otras orquídeas, durante sus estudios de doctorado y en el desarrollo de su investigación, parte del proceso le había llevado a evaluar cerca de 27 localidades en el Valle del río Cauca, desde Santander de Quilichao (Cauca) hasta la Virginia (Valle del Cauca), sin rastro de la misma.
Lo que nunca pensó Reina fue encontrarse finalmente con uno de los tesoros más preciados por los orquidiólogos el “Epidendro de Holton” algo así como el santo grial para los botánicos.
Para el grupo de biólogos que hacen parte del convenio, fue una sorpresa encontrar la flor en zona del valle del río Cauca, en la cuenca media del río Bolo, en el municipio de Pradera.
De otro lado, y en el marco de este mismo convenio, también fue hallada una nueva especie del género Stelis, la cual llevará un nombre asociado a la zona donde fue colectada, el páramo de Las Tinajas. Estos hallazgos fueron realizados en la subzona hidrográfica Guachal, entre los municipios de Palmira y Pradera.
Wilmar Bolívar, líder del proyecto afirma que “estos hallazgos constituyen sin duda un ejemplo claro que el conocimiento de la flora y fauna del Valle del Cauca presenta muchos vacíos de información y aún hay mucho por investigar y descubrir”. Los resultados de estos hallazgos fueron posibles gracias al convenio 166 de 2017, entre la CVC y la Universidad del Valle, el cual se encuentra liderado por el Grupo de Investigación en Ecología Animal, donde su equipo de trabajo ha logrado reportar nuevos hallazgos de orquídeas en el departamento.