“Estamos pasando por un excelente momento después de la pandemia, que fue un desafío para la reactivación de la movilidad internacional”, indicó la directora de Relaciones Internacionales Adriana Guzmán Umaña durante la bienvenida al grupo de 23 estudiantes extranjeros y ocho lectores de idiomas que visitan Univalle este semestre.
En lo corrido de 2022, 103 estudiantes extranjeros han elegido a Univalle como destino académico. Los visitantes internacionales que estarán en la universidad durante el segundo semestre de este año provienen de Alemania, Argentina, Canadá, Cuba, España, Francia, Italia, Madagascar, México, Noruega, Reino Unido y Uruguay.
“Varios de estos estudiantes llegaron a través del programa Puma, impulsado por el rector Edgar Varela Barrios entre los temas relacionados con la Francofonía. Otros vienen a través del programa PILA, que también es importante para el intercambio en Latinoamérica”, señaló la profesora Guzmán.
Micaela Gallegos, estudiante de trabajo social de la Universidad Nacional de Rosario en Argentina, quien realizó el intercambio a través del programa Pila, manifestó que el interés por ahondar en los quehaceres de su profesión en otra región del continente fue lo que la trajo a Univalle. “Entre los destinos de intercambio estaba la Universidad del Valle y otras de México, pero me decidí por esta universidad porque quería conocer más la cultura colombiana, que en mi plan de estudios en Argentina no está tan presente como la de Brasil o Chile. Para mí la educación pública es una bandera que llevo todos los días de mi vida, porque me parece que es la clave para el progreso de todas las personas, por eso siempre busco la opción pública antes que la privada”, afirmó la estudiante.
Por su parte, los lectores de idiomas, que son estudiantes de alto nivel de formación que vienen a través de convenios con el Icetex, el DAAD o el British Council estarán en la Escuela de Ciencias del Lenguaje apoyando la enseñanza del inglés, francés, alemán y chino madarín. “La cifra de lectores de idiomas da cuenta de cómo estamos reactivando las posibilidades de fortalecer el intercambio cultural y los aspectos de internacionalización entre la comunidad universitaria”, expresó la directora de Relaciones Internacionales.
Liuqing Yang es una lectora de idiomas, proveniente de la Universidad de Dalian en China, que llega a Colombia después de estudiar español por cinco años en su país, donde actualmente cursa un máster en Filología Hispánica. “Vine para enseñar chino a los estudiantes de Univalle. Quiero enriquecer mi comunicación en español porque siempre me siento muy nerviosa de hablar con desconocidos y a los chinos no les gusta mucho conversar. Esta experiencia aporta al trabajo que quiero buscar a futuro y también me interesa divulgar aquí mi cultura”, expresó.
La universidad también continúa siendo un destino atractivo para los estudiantes de otras universidades del país. El profesor Harold Manzano Sánchez, subdirector de la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica de la Vicerrectoría Académica indicó que actualmente la movilidad nacional entrante y saliente tiene un promedio cercano a 50 estudiantes por semestre.
Univalle cuenta con tres tipos de convenios de intercambio con universidades a nivel nacional: El Convenio Move, en el que participan diez universidades del país; dos convenios bilaterales de movilidad con otras universidades y convenios de movilidad local con las universidades de la región.
El profesor Manzano destacó la importancia de que los estudiantes de Univalle establezcan contacto con los de otras universidades para que observen las dinámicas de la formación profesional en distintos contextos universitarios. “Cuando estamos formando profesionales también estamos formando ciudadanos. En la medida de que los jóvenes conozcan otras formas de relacionarse y otros ambientes culturales se enriquecen como profesionales. Cada universidad tiene fortalezas en diferentes áreas de conocimiento que se puedan compartir con otros estudiantes”, anotó.
En el caso de Univalle, la oferta de programas de la Escuela de Medicina y la trayectoria en temas como la resolución de conflictos son dos grandes atractivos para los estudiantes visitantes nacionales y extranjeros. Por otro lado, Cali se ha posicionado como ciudad abierta a la multiculturalidad. “El intercambio no solamente es académico, también es cultural. Necesitamos seres humanos más interculturales, más respetuosos de la diversidad y Cali es un escenario propicio para trabajar este tema”, enfatizó el subdirector de la Dirección de Autoevaluación y Calidad Académica.
La Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana de Cali son anfitrionas del Encuentro Nacional de Vicerrectorías, Direcciones y Unidades de Gestión de la Investigación, Desarrollo e Innovación Ascun – Corema 2023, que se realizará el 17 y 18 de agosto.
La primera jornada tuvo como sede el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal de la Universidad del Valle, Meléndez.
Este encuentro tiene como propósito reunir a los líderes y gestores encargados de la gestión de la investigación, desarrollo e innovación de las instituciones de educación superior del país, con el fin de intercambiar y compartir avances en estos temas; además brindará la posibilidad de cualificar los equipos de gestión de la investigación de las entidades participantes y estrechar lazos de cooperación entre los asistentes.
“Desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, vemos esto como una gran oportunidad para seguir trabajando por la investigación, la ciencia y la tecnología del país, pero además fortaleciendo un actor muy importante que son los gestores, su forma de desarrollar la gestión en los proyectos, los mecanismos, el fortalecimiento del ejercicio que nos ayudan a mejorar y a fomentar el ecosistema científico”, destacó María Alejandra Tejada Gómez, directora de Ciencia del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Así mismo, durante su intervención el rector Edgar Varela Barrios habló sobre el papel del componente de investigación en la gestión de las instituciones de educación superior. Mencionó que muchas veces las prioridades en materia de ciencia de las agendas gubernamentales no son las mismas de las prioridades de las IES, esto debido a la autonomía universitaria. Hace varias décadas atrás, las capacidades instaladas de investigación en las universidades no eran tantas, pero gracias a la inversión en formación doctoral y a las diferentes becas que otorgan diferentes actores, ha permitido un fortalecimiento en este sentido.
El rector Varela agregó que las universidades están trabajando en mejorar la articulación con el sector empresarial, bien sea para promover procesos de transferencia o para trabajos en conjunto.
Finalizó su intervención haciendo un llamado a continuar la articulación en materia de investigación, desarrollo e innovación con el Gobierno nacional, pero también a desarrollar investigaciones pertinentes de acuerdo a los intereses de cada institución, aprovechando además las redes internacionales de cooperación a las que está vinculado cada investigador.
Como parte de este encuentro se llevarán a cabo charlas y conferencias sobre: Gestión de la investigación desde la International Network of Research Management Societies -INORMS, las políticas orientadas por misiones, taller: Política en CTI orientada por misiones, panel: Experiencias de cooperación en gestión de la investigación interinstitucional y cooperación internacional para la I+D+i, taller: Tips para formulación de proyectos en regalías, taller: Evaluación Responsable, entre otros.
Para el Vicerrector de Investigaciones de la Universidad del Valle Héctor Cadavid Ramírez, es muy importante haber concretado esta iniciativa de reunir a los vicerrectores de investigación y directores de unidades de investigación de las universidades públicas y privadas del país. “Podríamos decir que independientemente de las limitaciones que podamos tener todas las instituciones en temas de investigación e innovación y desarrollo tecnológico, hoy el país ya tiene una capacidad instalada muy importante, representada en su capacidad de laboratorio, en el número de doctorados, en el número de maestrías y en los posgrados y lógicamente, en la capacidad de personal humano y tenemos un importante número de investigadores en las diferentes instituciones y creo que como país lo que necesitamos es cooperar, necesitamos desarrollar las posibilidades de plantear proyectos conjuntos para nuestra región y el país”.
La Asociación Colombiana de Universidades-ASCUN en alianza con la Asociación Colombiana de Gestión y Administración de Investigación -COREMA, son los organizadores del Encuentro Nacional de Vicerrectorías, Direcciones y Unidades de Gestión de la I+D+i 2023.
Por Cindy Paola Gómez Prada
La estudiante Natalia Bustos Ocampo será la representación de la Universidad del Valle en la Selección Colombia Femenina de Fútbol Sala.
El director técnico de la Selección Colombia Femenina de Futsal, Roberto Bruno, dio a conocer la lista de 18 jugadoras que harán parte de un ciclo de trabajo del equipo nacional y el nombre de Natalia Bustos, estudiante de noveno semestre de Licenciatura en Educación Física y de primer semestre en Medicina y Cirugía, se integró como uno de los talentos que representará con honores la bandera tricolor. La concentración del conjunto colombiano, se realizará del 16 al 25 de agosto en Bogotá.
En la competencia del deporte y la educación, Natalia emerge como un ejemplo de perseverancia en el mundo del Fútbol Sala Femenino. Con un camino marcado por la resiliencia y la disciplina, Natalia se ha convertido en un referente para la Universidad del Valle y las ligas deportivas del país.
Orígenes en el Fútbol Sala: más allá de los estereotipos
Para Natalia, el amor por el fútbol sala nace como un encuentro fortuito. Inicialmente practicante del patinaje, no se le permitía jugar al fútbol por ser considerado un deporte "para hombres". Sin embargo, como acompañante de su hermana mayor a los partidos, encontró la oportunidad para unirse al juego.
“Antes patinaba y lo hacía a nivel competitivo. Entonces, mi hermana mayor empezó a jugar fútbol y yo la acompañaba. Siempre faltaba una, no sé por qué. Entonces ahí empecé a jugar. Yo ni sabía si tenía talento o no, pero un día, como con 13 años, me vio Amparo Maldonado, la entrenadora más antigua y conocida por el mundo del fútbol sala, y le gustó mi juego” expresó Natalia Bustos.
Amparo Maldonado, conocida como una de las pioneras del fútbol femenino, hizo historia al ser parte del primer torneo organizado en el país, en 1971. Ahora, desde el Club Independiente de Cali, forma jugadoras con pasión y talento como Natalia, que se integró a este equipo, donde ha cosechado gran parte de sus triunfos.

Un camino de triunfos
El don de Natalia con la pelota no solo ha brillado en competencias a nivel nacional, sino que también ha dejado una huella que ha cruzado fronteras. En 2019, jugó en la Copa Libertadores en Brasil, donde Independiente alcanzó la final y logró el subcampeonato contra un equipo del país anfitrión . Su desempeño y tenacidad la convirtieron en un pilar del equipo que llevó la representación del país a lo más alto.
A pesar de su éxito en el fútbol sala, Natalia también exploró otros caminos deportivos a través de la Liga Águila de Fútbol. Sin embargo, su pasión por el fútbol sala prevaleció, debido a que, en su nueva faceta, no encontraba la misma gratificación personal. El esfuerzo requerido para continuar en el deporte no sería un obstáculo para Natalia, que conoce la forma de combinar su amor por el deporte con su educación.
El equilibrio entre la deportista y la estudiante
La administración del tiempo es una cuerda floja. El equilibrio entre los estudios y la práctica del deporte no es una tarea fácil para nadie, y Natalia no es la excepción. Como estudiante de dos carreras, ambas con una exigencia académica intensa, ha enfrentado el reto de dosificar su tiempo para lograr el éxito en las aulas y el campo de juego.
Gracias al sostén de su familia, sumado al apoyo brindado por la Universidad del Valle y su anterior institución, Natalia ha superado estos obstáculos y ha participado en torneos importantes sin dejar a un lado su educación.
“Estudié en mi carrera profesional en Deporte en la Escuela Nacional del Deporte y ahí me ayudaron mucho. Siempre tuve beca deportiva y académica porque también me iba muy bien en el estudio hasta que me gradué en el 2019. Después ingresé a la Universidad del Valle. Aunque entré por Indervalle, también me decían que no fue solo por eso, sino también por mi nivel académico.
Ahora estoy estudiando Licenciatura en Educación Física y también viendo materias de primer semestre de Medicina y Cirugía. Como ya no me quedaba tiempo para entrenar por ambas carreras, lo dejé de lado, pero fui a la pre - Libertadores con el permiso de la Universidad. Creo que ahí me vieron y me convocaron a la Selección Colombia”.
Una historia que inspira
La vida de Natalia Bustos Ocampo es un testimonio de perseverancia, disciplina y capacidad de soñar. Ella, a través de su experiencia, valora el reconocimiento logrado por el deporte femenino y, en especial, el fútbol. Sin embargo, apela a las instituciones a valorar en equidad las carreras profesionales de las mujeres en el deporte y a brindar mayor fortaleza a las instancias competitivas para ellas.
Natalia enfatiza también en la importancia de que todas las personas que anhelan una vida en el deporte aprovechen al máximo la oportunidad de estudiar y generen alternativas más allá de la corta vida activa de los deportistas competitivos.

“Es muy gratificante estudiar y hacer deporte al mismo tiempo, siempre y cuando te ayude la universidad en cuanto a los permisos y los pagos, porque alguien que entrena todo el día no tiene mucho tiempo para trabajar. Es importante tener una alternativa más. Uno no va a jugar toda la vida porque la vida como deportista es súper corta” explicó.
Natalia Bustos Ocampo personifica la dedicación y el ímpetu de las mujeres en el deporte. Su capacidad para derribar estereotipos de género y destacar hasta convertirse en parte de la Selección Colombia Femenina de Fútbol Sala la hacen un motivo de orgullo para nuestra institución. Desde la Universidad del Valle celebraremos sus triunfos como un recordatorio de que, con determinación y compromiso, se pueden alcanzar los mayores sueños.
El profesor jubilado e investigador de la Universidad del Valle Luis Carlos Arboleda Aparicio recibió la Medalla Luis Santaló de parte del Comité Interamericano de Educación Matemática (IACME por sus siglas en inglés). Este reconocimiento fue entregado durante la ceremonia de apertura de la XVI conferencia de IACME, desarrollada en Lima, Perú.
La Medalla Luis Santaló se otorga cada cuatro años como reconocimiento oficial a personas que han tenido una importante trayectoria intelectual en la educación matemática internacional y que han tenido vínculos especiales con las Américas. Lleva el nombre de Luis Santaló, quien fue un matemático y pedagogo hispano-argentino, presidente de IACME, quien contribuyó significativamente a la enseñanza y aprendizaje de las Matemáticas en América Latina.
Durante el acto de entrega de la medalla Presidente del CIAEM Ángel Ruíz destacó: "Luis Carlos Arboleda ha sido una referencia y una guía para muchas investigaciones sobre la historia de las matemáticas y la formación de profesores en América Latina; y ha contribuido permanentemente a la visibilización del CIAEM en la comunidad académica internacional. El CIAEM siempre lo ha contado como uno de sus consejeros en la organización científica de sus actividades".
Luis Carlos Arboleda realizó sus estudios de pregrado en Matemáticas y Física en la Universidad del Valle y en la Universidad Santiago de Cali. Realizó una Especialización en Lógica y Epistemología de la Ciencia en el Instituto de Historia de las Ciencias de la Academia de Ciencias de Varsovia, Polonia. Obtuvo su Ph.D. en Historia de las Matemáticas y lo enseñó (topología y análisis funcional) en la École des Hautes Études en Sciences Sociales en París, Francia. Realizó una investigación postdoctoral en el Departamento de Historia de la Ciencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid (CSIC).
Ha sido profesor investigador de la Facultad de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, y actualmente es miembro del Grupo de Historia y Filosofía de la Práctica Matemática para la Formación Docente de dicha institución. También es miembro del Grupo de Historia y Filosofía de la Ciencia de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y Asesor del Grupo de Estudios Internacionales en Historia y Pedagogía de las Matemáticas de la Comisión Internacional de Instrucción Matemática (ICMI).
Sus principales áreas de investigación son Historia y Filosofía de las Matemáticas, Historia y Educación Matemática, Uso de la Historia en la Educación Matemática e Historia Sociocultural de las Matemáticas.
Ha sido profesor visitante de instituciones como la Universidad de Montréal, Universidad de Paris VII, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad de Cádiz, entre muchas otras.
Es editor o autor de 10 libros y ha publicado 58 artículos en revistas colombianas o internacionales, 44 capítulos de libros y 31 capítulos en actas de congresos.
Es miembro fundador (1981) y fue Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Historia de la Ciencia y la Tecnología de 1992 a 1995.
Desde 1997, Luis Carlos es Profesor Emérito de la Universidad del Valle e Investigador Emérito de Minciencias de Colombia desde 2017. También es miembro, Director de Publicaciones y coeditor de la revista de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Ciencias Naturales.
Las normas implícitas de comportamiento de los grupos sociales juegan un papel importante para explicar fenómenos como la informalidad.
“Las normas sociales podrían ser uno de los elementos que explican porqué la informalidad está enquistada en determinados grupos”, afirma el profesor de la Universidad ICESI Enrique Fatás. Según el investigador, la economía del comportamiento no aborda las normas sociales como algo abstracto, sino que caracteriza de manera cuantitativa un fenómeno asociado a la condicionalidad del comportamiento.
Los profesores Lina Restrepo, Enrique Fatás y César Mantilla fueron los panelistas de la primera jornada de la cumbre Alianza EFI, que se llevó a cabo el pasado jueves 10 de agosto en el Banco de la República.
El profesor Fatás explica que las decisiones y las acciones que las personas toman no son iguales si están en un entorno social en el que la mayoría toma y aprueba un tipo de decisión, o al menos hay expectativas a favor de éstas.
“Si un trabajador informal cree que la mayoría de las personas del grupo con el que se relaciona son informales y a ninguno se le ha ocurrido pasar al sector formal de la economía, con sus costos y beneficios, y además, cree que la mayoría de las personas de su grupo de referencia piensan que pasarse al sector formal no tiene sentido, es probable que jamás se plantee dar el salto o empezar adquirir las capacidades, habilidades y hacer la inversión para formalizar su trabajo”, señala Fatás.
Como en el caso expuesto, las normas sociales pueden actuar como una barrera conductual que impide a los trabajadores informales romper con una tradición de informalidad y dar el paso al sector formal.
Fatás reconoce que también existen otros factores estructurales, económicos y educativos que contribuyen a la permanencia en la informalidad, pero la norma social tiene el agravante de que es difícil de cambiar, lo que explicaría la persistencia de la informalidad. Sin embargo, el economista apunta que estas tendencias del comportamiento podrían modificarse a través de intervenciones que permitan cambiar la forma en que los informales ven lo que es apropiado hacer.
Para la profesora del Departamento de Economía de la Universidad del Valle Lina Restrepo, pocas personas tienen la posibilidad de decidir entre ser informales o no, pues el contexto y la estructura económica también condicionan esta posibilidad. Sin embargo, entre las normas sociales que pueden condicionar la existencia de vínculos informales está la confianza:
“En una empresa donde el 65% de las interacciones laborales son informales se están generando vínculos de confianza entre las dos partes de la interacción, que creeríamos que no existen, pero que sí están y permiten jugar a la informalidad”, destaca la investigadora.
La recomendación es un incentivo para que un trabajador informal haga las cosas bien, pues de no hacerlas, los costos sociales para él son muy altos. De esta manera, la confianza se convierte en una norma social.
Otra norma social que se acentúa con la informalidad es que las personas piensen que no vale la pena regularizar sus condiciones de articulación con el mercado por un descreimiento en el futuro. “Entonces se piensa que no vale la pena pagar impuestos, ni ahorrar para el retiro. Esa norma social dicta que no vale la pena hacer nada por la sociedad”, manifiesta la docente.
Por otro lado, aprovecharse de los vacíos institucionales que tiene el país, lo que popularmente se conoce como “ser vivo”, también sería una norma social que aumenta la persistencia de la informalidad, que, si bien tiene algunas causas dentro de las normas sociales, también tiene efectos sobre la persistencia de esas normas. Se cumple un ciclo que puede ser vicioso o virtuoso.
“A falta de contratos, las personas y sectores demográficos que tienen como norma social aprovecharse del otro, lo seguirán haciendo”. Sin embargo, la profesora Restrepo advierte que las personas en la informalidad no siempre se aprovechan “porque tenemos unos instintos prosociales que favorecen que no nos portemos mal con el otro”.
Es posible apalancarse en normas sociales para cambiar la actitud de quienes permanecen en la informalidad, pero con un límite. “Si el empresario percibe que el costo de la formalidad es muy alto tampoco va a hacer la transición. Se pueden alcanzar logros desde las normas sociales, pero tienen que estar acompañadas de políticas duras que fortalezcan la interacción de los agentes económicos con el mercado, no solamente basarnos en el comportamiento”, destaca la profesora Restrepo.
Informalidad y pobreza
Una de las características de la informalidad es la incertidumbre sobre los ingresos a futuro, lo que genera problemas para tomar decisiones de largo plazo.
“La población más vulnerable, que tiene problemas para resolver su supervivencia diaria, tiene una carga cognitiva fuerte. Para ellos, tomar decisiones estratégicas o de largo plazo cuesta mucho, porque no saben si habrá largo plazo”, indica la profesora Restrepo.
Para Enrique Fatás, la llamada “mentalidad de la escasez”, es decir, cuando la escasez genera presión sobre los limitados recursos cognitivos llevando a tomar peores decisiones, aumenta la posibilidad de continuar siendo pobre en el futuro. Aparte de otros factores estructurales, este elemento conductual explica la pobreza por ser pobre.
“Pero también lo que nos dice la literatura, es que a veces quienes viven en escasez son capaces de comprender mejor el coste de oportunidad de los pocos recursos que tienen”, afirma Fatás. Es decir, que quienes menos tienen, piensan con mayor cuidado en qué invierten cada peso.
De los estudios a la aplicabilidad
Entre los retos que tiene la economía del comportamiento frente a la informalidad, el profesora de la Universidad del Rosario César Mantilla señala que aún hace falta explorar cómo las personas informales evalúan los beneficios de informalidad, que a veces no son evidentes en los contratos. “Si hacemos un mejor análisis de la crisis y aprendemos a transmitirlos se puede empezar a generar cambios en esa línea”, apunta.
Es necesario que las personas y las empresas entiendan mejor los beneficios de la formalidad.
Por su parte, el profesor Enrique Fatás sostiene que para abordar la informalidad es necesario comprender el comportamiento de los informales y de los empresarios que a través de la oferta perpetúan esa situación. “Esto requiere una inversión en economía del comportamiento y sobre todo, obtener los datos necesarios para poder diseñar y evaluar políticas públicas”, concluye.
La cumbre Alianza EFI tuvo como propósito visibilizar los impactos, resultados y legado de la Alianza EFI: Economía Formal e Inclusiva, un ecosistema científico financiado por el Banco Mundial a través del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación—MinCiencias, que durante los últimos cinco años contribuyó al diagnóstico y evaluación de las barreras a la inclusión social y productiva de los agentes económicos en Colombia.
Con la conferencia del padre Francisco de Roux Rengifo S.J, ex-presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, se llevará a cabo el lanzamiento del Doctorado en Estudios para la Paz, un programa ofrecido en conjunto entre la Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana.
El lanzamiento tendrá lugar este miércoles 16 de agosto, a las 4:00 p.m., en el Auditorio principal del Centro Cultural de Cali.
El Doctorado en Estudios para la Paz busca, desde la investigación, contribuir a la construcción de alternativas para la consolidación de una paz sostenible, las transformaciones positivas de los conflictos, la reconciliación y la búsqueda de horizontes para la no repetición de las violencias y la convivencia respetuosa y justa desde las diferencias y pluralidades del género, orientación sexual, étnias, culturas y territorios.
El programa posee flexibilidad pedagógica y evaluativa. Además, fomenta las capacidades para producir conocimiento teórico y socialmente relevante, aplicando procesos concretos de resolución de conflictos y construcción de paz, en ámbitos locales, regionales, nacionales e internacionales. Mientras le apuesta a hacer realidad el “giro epistemiológico” que pasa de un énfasis en los estudios del conflicto y la violencia (violentología) a un énfasis en estudios de paz y transformación pacífica de los conflictos (irenología).
Como comentó el profesor Delfín Ignacio Grueso, docente del Departamento de Filosofía y director del Doctorado en la Universidad del Valle: "Se trata de consolidar los estudios para la paz, un campo muy promisorio en el cual la realidad nuestra tiene urgente necesidad, por ser Colombia un país con una historia bastante conflictiva. Realmente hay que recapitular y proyectar los procesos de paz que este país vive; aquí tenemos muy diagnosticado el conflicto, la violencia, la guerra, pero no tenemos aún ese trabajo de sistematizar los estudios para la paz y fortalecer ese campo epistémicamente y de hacer intervención social.”
El Doctor en Estudios para la Paz maneja los conceptos epistemológicos y metodológicos para su aplicación en procesos de investigación, transformación y formación. Tiene la capacidad de liderar procesos de investigación y docencia en problemas relevantes de la paz y el conflicto, para generar nuevo conocimiento con carácter aplicado en contextos diversos. Además, tiene las competencias para liderar la formulación y desarrollo de políticas, programas de intervención, proyectos y planes de vida relacionados con la transformación pacífica de conflictos.
Este Doctorado cuenta con las líneas de investigación: Epistemología, teorías y metodologías para la paz; Métodos de construcción de paz y transformación pacífica de conflictos; Gobernanza para la paz; y Diversidad, género y construcción de paz.
Tomada de Unión Europea
Los próximos 24 y 25 de agosto, en la ciudad de Cali, se realizará la tercera edición de #EurOportunidades 2023, el evento para estudiantes e investigadores/as colombianos/as sobre las oportunidades académicas y de cooperación científica entre Colombia y los países de la Unión Europea.
Luego de dos exitosas ediciones virtuales, esta primera edición presencial de #EurOportunidades es fruto de una cooperación entre la Universidad del Valle, anfitriona y sede oficial, la Asociación Colombiana de Universidades – ASCUN, la iniciativa de la Comisión Europea destinada a reforzar la colaboración científica con Europa, Euraxess, y la Delegación de la Unión Europea en Colombia. Durante dos días, estas instituciones decidieron aliarse para difundir y socializar la oferta académica y de investigación europea con la comunidad académica colombiana, con información precisa para individuos e instituciones de educación superior, casos de éxito regionales y testimonios de estudiantes e investigadores/as que aprovecharon oportunidades de becas y cooperación académica que ofrecen la Unión Europea y sus Estados Miembros.
El evento está dirigido al público colombiano, en especial:
Más de 400 personas asistirán presencialmente a #EurOportunidades 2023, cuyo programa está organizado en bloques que corresponden a cada una de las audiencias específicas. El evento contará con ponentes expertos en cada uno de los temas expuestos, entre ellos personas encargadas de los programas desde Europa o las oficinas regionales, y personas implicadas en proyectos que han ganado las convocatorias, para permitirle al público conocer tanto la parte técnica como práctica de cada programa. Se tendrán igualmente talleres operativos y sesiones de preguntas en cada espacio.
El jueves 24 de agosto estará dirigido a oficinas de internacionalización, así como académicos e investigadores. Las y los asistentes podrán obtener información sobre la diversidad de la oferta europea, entre otros:
En la jornada del viernes 25 de agosto, estudiantes universitarios de pregrado, maestría o doctorado, profesionales universitarios, docentes e investigadores serán los protagonistas. Durante este día, conocerán la oferta académica y de investigación de la mano de representantes de varios Estados Miembros de la Unión Europea, entre ellos Alemania, Austria, España, Francia, Países Bajos y Suecia. También recibirán información sobre las becas de la Unión Europea para realizar Másteres conjuntos Erasmus Mundus (EMJM en inglés), que son becas completas para realizar un programa completo en por lo menos dos países distintos dentro de Europa.
El Embajador de la Unión Europea en Colombia, Gilles Bertrand, comenta: “Nuestra cooperación académica y científica es quizás la mejor expresión de la gran cercanía cultural y humana entre Colombia y la Unión Europea. Pese a la distancia geográfica, Colombia es el séptimo país con más becarios y becarias de maestría estudiando en Europa. También está entre los diez países no europeos que participan en más acciones de cooperación científica. Esta tercera edición de #EurOportunidades 2023 es la primera que organizamos de forma presencial y nos alegra hacerlo en Cali, con participación de universidades y estudiantes de todo el suroccidente colombiano. Las #EurOportunidades son para todas y todos y seguiremos trabajando para hacerlas conocer en todas las regiones del país.”
Por su parte, la Directora de Relaciones Internacionales de la Universidad del Valle, Prof. Adriana Guzmán, comenta: “Para la Universidad del Valle es un honor ser sede de #EurOportunidades. Vemos en este evento una valiosa oportunidad para descentralizar la información de ofertas educativas y de becas en los Estados Miembros de la Unión Europea, y haremos uso de nuestra importante capacidad de convocatoria en la región, para que los próximos 24 y 25 de agosto nos visiten en nuestro campus universitario de Meléndez, todas aquellas personas del sur occidente colombiano, interesadas en vivir este tipo de experiencias educativas e investigativas en la Unión Europea”.
“Aspiramos a que profesores/as, estudiantes, investigadores/as y personas vinculadas al sector de la educación superior de entidades públicas y privadas puedan conocer las enormes oportunidades que hay en la Unión Europea para avanzar en temas de formación, de intercambio interinstitucional universitario para la creación de agendas de investigación”, manifiesta por su parte el Director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), Oscar Domínguez González.
Para acceder al programa detallado de #EurOportunidades 2023: http://bit.ly/3XWxgLd
Para más información sobre las convocatorias de educación, investigación e innovación para el año 2023: https://europa.eu/!7KTfP4
La Universidad del Valle entrega un nuevo espacio que le apuesta al bienestar y calidad de vida de las personas lactantes y sus bebés ubicado en la Facultad de Ingenierías: el lactario.
A partir del 10 de agosto, las madres y sus bebés contarán con un espacio cómodo y seguro para la alimentación de los bebés y cumplir así con el importante acto de lactancia.
Este nuevo espacio responde a una estrategia que se proyectó y materializó mediante un proyecto liderado por el grupo de mujeres STEM de la Facultad de Ingeniería, con el apoyo de la Vicerrectoría de Bienestar Universitario y la Dirección de Infraestructura Universitaria.

“A raíz de la aprobación de la política de género en Univalle, llevamos el lactario como una propuesta de implementación al Consejo de Facultad. Identificamos un espacio en la facultad que pudiera servir para este fin y con el apoyo de la Vicerrectoría de Bienestar y la Dirección de Infraestructura, lo hicimos realidad”, explicó la profesora Laura Rodríguez, líder del grupo de mujeres STEM de la Universidad del Valle.
Ubicado en el segundo piso del Edificio E26, este nuevo lactario ha sido diseñado con la priorización de factores esenciales como la higiene, la privacidad y la comodidad. La sala está equipada con cuna, sillas y mesas ergonómicas, así como con elementos para extracción mecánica y neveras, que aseguran no solo un adecuado almacenamiento y temperatura de la leche materna, sino también la comodidad de la madre y del bebé durante su estancia.

Dentro de los parámetros seguidos para la creación del lactario, se siguieron los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud y Protección Social para las salas amigas de la lactante y, desde esa perspectiva, brindar un lugar óptimo para las madres y sus hijos.
Además del propósito misional de garantizar el éxito académico y evitar la deserción de las estudiantes que son madres, este lugar también responde a la legislación actual, dado que el Código Sustantivo del Trabajo —en su artículo 238, numeral primero— dispone que todas las madres lactantes colombianas tienen derecho a usar 30 minutos de cada jornada laboral —de la mañana y de la tarde— para la lactancia.

“Este es un proyecto con gran impacto para las mujeres lactantes, para los bebés y, en general, para nuestras estudiantes, profesoras y trabajadoras. Detrás de este lactario hay mucha gente involucrada, las profesoras de ingeniería, la Dirección de Infraestructura, Salud Ocupacional y, por supuesto, la Vicerrectoría de Bienestar. Esta es la demostración de que es posible lograr los sueños cuando concertamos ideas y trabajamos en equipo con la comunidad universitaria”, manifestó el profesor Guillermo Murillo Vargas, vicerrector de Bienestar Universitario.
Adicionalmente, el vicerrector señaló que la inversión, totalizada en 65 millones de pesos, implica unos costos moderados en comparación con los beneficios para la calidad de vida de las madres de la comunidad universitaria.
Algunas madres de la comunidad universitaria conocieron la sala acompañadas por sus bebés y abrazaron la iniciativa como un acto de dignificación de la mujer y de su papel de madres, por parte del entorno universitario.

Adriana Patricia López Valencia, profesora de la Escuela de Ingeniería de Recursos Naturales y el Ambiente, visitó uno de los cubículos con Mariana, su hija de 16 meses. La pequeña, abrazada a su madre, disfrutó de la lactancia hasta quedar soñolienta.
“En principio creo que lo más difícil, cuando regresé de la licencia de maternidad, eran los momentos de extracción para mantener la lactancia en casa. Los espacios con buena higiene aquí en la universidad para hacer esa labor son difíciles de encontrar. Afortunadamente, por ser profesora, cuento con mi oficina, pero hay muchas mujeres y otros profesores que no tienen un lugar. Esta sala representa una oportunidad para que la lactancia no sea otra carga adicional a todo lo que se enfrenta con la maternidad” manifestó la profesora Adriana.

Por su parte, Valeria Ospina, estudiante de quinto semestre del programa de Enfermería, llegó con Lucía, también de 16 meses, su fiel compañera de clases y de vida. Ella, hambrienta, se aferraba a la blusa de su madre antes de entrar al cubículo, donde al fin pudo satisfacer sus necesidad de alimento, atención y comodidad.
“Desde que estaba recién nacida, Lucía viene conmigo a la universidad. Vamos a todos lados juntas. Este espacio significa mucho para nosotras. Es una oportunidad gigante para muchos estudiantes como yo, porque es complejo ese sentimiento de que debes elegir entre ser mamá o estudiar y avanzar. Este es un cambio de paradigma, la demostración de que cuentas con el apoyo para hacer las dos cosas. Tener este espacio es vital porque tenemos privacidad para lactar, para cambiar el pañalito. Es un antes y un después, y esperamos que todas podamos vivir esta experiencia”
El lactario, además de proporcionar un lugar seguro para la madre y su bebé, se plantea como un espacio para asesoría y acompañamiento de las mujeres lactantes a través del personal que estará disponible como un apoyo en materia de salud y de cuidado.

Debido a los protocolos de sanidad e higiene, las madres deben llevar consigo bolsas o recipientes para el almacenamiento de la leche. El equipo de la sala proveerá la infraestructura necesaria para garantizar seguridad y comodidad, tales como neveras, sillones y divisiones, así como una cuna para el cuidado de los menores.
Además de los beneficios para el sistema inmunológico del bebé y el bienestar de la madre, la lactancia materna es una acción que tiene un impacto positivo en el medio ambiente y en la economía. Al evitar el uso de fórmulas infantiles cuyos beneficios nutricionales no se equiparan a la leche materna, se contribuye a la reducción del consumo de materiales y plásticos contaminantes.
La Universidad del Valle se enorgullece de ofrecer este espacio dedicado al apoyo y cuidado de las madres lactantes y, a su vez, reafirma su compromiso con la creación de entornos inclusivos y respetuosos con la promesa de que este es solo el primer paso para la generación de otros lactarios en todas las sedes y facultades. La institución tiene la convicción de que estos entornos, sumados a un jardín infantil que asegure la cercanía de madres e hijos en el entorno universitario, serán el camino seguro hacia la dignificación de las mujeres que asumen su maternidad, señalaron profesores y directivos.
La Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle realizá el 5° Encuentro Latinoamericano de Salud Pública "Hambre y soberanía alimentaria”, entre el 16 y el 18 de agosto de 2023.
Este evento tiene como propósito generar un debate académico y político sobre estos temas y dar a conocer estrategias, alternativas o procesos de tipo comunitario o institucional que se llevan a cabo en las zonas rurales y urbanas del sur global en defensa del derecho a la alimentación.
La pandemia de COVID19 aceleró y profundizó crisis globales que se manifiestan en los diferentes contextos locales con incremento en los indicadores de pobreza monetaria y un retroceso en los ya lentos avances por la equidad. Las amenazas de recesión económica mundial y la crisis climática planetaria sugieren, además, un panorama aún más complejo en estos tiempos de post-pandemia donde las disputas y conflictos socioambientales potencian círculos viciosos de mayor deterioro ambiental y afectación económica.
Ejes temáticos del Encuentro
1. Agroindustria, dependencia alimentaria, hambre y salud pública. Los Sistemas Globales Alimentarios no suplen las necesidades dietarias de la mayor parte de la población mundial. En algunos casos porque no se cumplen los requerimientos básicos y hay hambre, y en otros porque son causa de malnutrición con sobrepeso y obesidad. En este sentido, nos interesa en esta línea aproximarnos a la magnitud de estos problemas a nivel regional y local.
2. Las políticas agrarias, las luchas sociales y la producción de alimentos. En esta línea nos interesa indagar cómo está la tenencia de la tierra (en distintas escalas) y su relación con la producción de alimentos; qué tanto se ha avanzado en las reformas agrarias en los países y; el papel que los movimientos sociales han venido jugando en la protección y recuperación de la tierra para la producción de alimentos.
3. El papel de los organismos nacionales e internacionales y el derecho a la alimentación. En este eje se quiere dar a conocer las diferentes estrategias entre organismos de orden nacional e internacional en favor del derecho alimentario de las personas, la erradicación del hambre, la participación interinstitucional e intergremial, el trabajo intersectorial, política alimentaria y la mitigación de indicadores de malnutrición en cada uno de los escenarios establecidos en los países del mundo.
Más información https://encuentrosaludpublica.correounivalle.edu.co/
La Universidad del Valle incorporó 50 profesionales a su cuerpo docente en una ceremonia que celebró el mérito y la calidad académica.
El acto que tuvo lugar el 9 de agosto en el salón Valle del Cauca de la Facultad de Ingeniería congregó a los ganadores de la última convocatoria docente, cuyos méritos sobresalientes los destacaron entre los 790 aspirantes, provenientes de 24 países.
De acuerdo con las palabras de la vicerrectora académica Liliana Arias, “el proceso de selección, estructurado en torno a los principios fundamentales de mérito, publicidad, libre concurrencia, transparencia en la gestión e imparcialidad en la evaluación, fue un testimonio de la dedicación de la Universidad del Valle para asegurar la excelencia en su cuerpo docente”.
En ese sentido, según lo explicado por la vicerrectora en sus palabras de bienvenida, más allá de evaluar únicamente la competencia técnica y profesional de los aspirantes, se enfatizó en su dimensión humana, lo que resultó en la elección de profesores que darán continuidad al lema de nuestra Alma Máter: excelencia académica con compromiso social.
Los resultados de ese proceso se tradujeron en la vinculación de 54 profesionales, con una distribución de géneros de 34 hombres y 20 mujeres que demuestra un avance en la participación de mujeres en la docencia y, a su vez, marca un derrotero en la promoción de las mujeres en la educación y en las ciencias.
Entre los nuevos integrantes, un 58% ostenta el título de doctorado, un 28% cuenta con una maestría y el 14% posee una especialidad clínica. La diversidad en cuanto a edades es igualmente notable, con un 44% de los profesores en el rango de 30 a 39 años, un 46% en el rango de 40 a 49 años, y un 9% en el rango de 50 a 55 años.
Estos nuevos profesores estarán distribuidos en las facultades de la siguiente forma: 1 en Ciencias de la Administración, 3 en Ingenierías, 4 en Ciencias Naturales y Exactas, 2 en Educación, 4 en Humanidades, 2 en Psicología, 2 en Derecho, 7 en Artes Integradas y 24 en Salud.
La Universidad del Valle celebra la incorporación de estos profesionales, cuyo compromiso y experiencia enriquecerán aún más la labor educativa e investigativa de esta institución. Con esta nueva generación de docentes, la universidad sigue avanzando en su búsqueda de la excelencia académica y el compromiso social.