Por: Luis Felipe Gómez Restrepo, rector Universidad Javeriana Cali.
Tomado de El País
El Consejo Superior de la Universidad del Valle acaba de reelegir como Rector a Édgar Varela Barrios para el período 2019-2023. Las condiciones en que se dio esta decisión muestra un reconocimiento a la labor que viene realizando el rector Varela y su equipo de colaboradores en bien de nuestra más importante universidad de la región. La renovación del mandato se caracterizó por la unanimidad en los cuerpos colegiados, y por unas mayorías en los sondeos de profesores y estudiantes, ambos inéditos en un proceso de selección de rector en Univalle. Esto constituye una excelente noticia, pues le da gobernabilidad, estabilidad y viabilidad a los importantes planes de expansión y transformación que vienen implementando.
Univalle es la “madre nutricia” de muchas de nuestras universidades, es un tanque de pensamiento clave para los nuevos desarrollos del sector público. Tiene una inmensa potencialidad para apalancar procesos de desarrollo económico y social en la región. Sus más de 1.000 docentes, de tiempo completo o parcial, con formación doctoral en su gran mayoría, es un tesoro para nuestra región, generando conocimiento que impacta, como lo consagra la misión de la universidad: “… asume compromisos indelegables con el desarrollo de la región, la conservación y el respeto del medio ambiente y la construcción de una sociedad más justa y democrática”. Que lo hace no solo mediante la formación de más de 30 mil estudiantes, sino con la capacidad investigativa de sus más de 230 grupos de investigación.
La presencia de Univalle en las regiones, a través de sus 9 sedes en distintos rincones de nuestro departamento, es de la mayor importancia, para un departamento de ciudades, como bien la señala la narrativa de competitividad: Un Valle que se atreve. En efecto, El Valle es el departamento con mayor número de ciudades (8 con más de 100.000 habitantes). Lo que nos hace un territorio excelente para el crecimiento empresarial y poblacional descentralizado. Y en esto Univalle tiene un dinamizador clave a través de la formación en educación superior. La apuesta de Varela y su equipo de robustecer y elevar la calidad de la presencia en las regiones, es vital para vigorizar esta fortaleza del Valle.
Como departamento debemos, tanto la universidad estatal, como las privadas, responder a profundos retos, que pasan por la mayor inclusión de estudiantes en la educación superior. Recordemos cómo el Valle, en el Índice Departamental de Competitividad tiene un rezago grande, pues en cobertura estamos de 12 en el país, mientras que somos la tercera económica nacional. Por ello bienvenido el anuncio del plan de Varela de llevar a Univalle a 40 mil estudiantes.
En el informe de labores 2018 del rector Varela se subraya cómo se invirtieron más de 60 mil millones de pesos, siendo un año de gran dinamismo en la mejora de instalaciones. Igualmente, gracias al acuerdo alcanzado entre el gobierno y los estudiantes, Univalle ha logrado incorporar recursos frescos, no solamente para fortalecer la operación de la universidad, sino para emprender nuevas inversiones en infraestructura. Para 2019 han recibido nuevos recursos por encima de 25 mil millones.
Con estos resultados, celebramos la acertada decisión de la renovación del rector Varela y su equipo de trabajo, que seguramente podrán consolidar todos los cambios y nuevas dinámicas para el servicio de nuestra región y sus gentes.
El invitado de Viernes de Letras del 1° de noviembre de 2019, José Luis Garcés González, viajó desde Montería, su patria chica, hasta Cali, con motivo del encuentro que aquí se reseña. El conversatorio estuvo coordinado por Fabio Martínez, profesor de la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle.
Garcés González es un exponente de la literatura colombiana circunscrita a la región geohistórica de la costa caribeña. Sobre este particular hizo algunas especificaciones relacionadas con la existencia de, al menos, dos clases de literatura caribeña, definidas en función de sus referentes geográficos fundamentales: una literatura fluvial y una literatura marítima. El periódico cultural El túnel, dirigido por Garcés González, a la fecha con 43 números publicados, ha abundado en los problemas que atañen a la definición de esta literatura.
Fuera de su trayectoria como autor literario, a lo largo de la cual ha obtenido numerosos reconocimientos dentro y fuera del país, Garcés González es recordado por las audiencias populares como el artífice de la telenovela Caballo viejo, emitida por Caracol Televisión en 1988. Dicha obra es un desarrollo narrativo, ambientado en la región caribeña colombiana, de la canción homónima de Simón Díaz.
Texto de presentación - Por: Germán Grajales
Buenas noches a todos, estamos aquí reunidos para oír y hablar con un gran escritor colombiano. Su obra es extensa y en constante producción. Sus formas de estudio del Sinú y su cultura nos han brindado una perspectiva de la población y una vida en torno al agua.
José Luis Garcés González nació el 28 de agosto de 1950 en la ciudad de Montería, Córdoba. Se licenció en Ciencias Sociales, y ha abordado muchos aspectos de la escritura y la gestión cultural. Ha escrito obras literarias dentro de varios géneros: cuento, poesía, novela, ensayo y guión. Es también uno de los fundadores del grupo cultural El Túnel, uno de los grupos literarios y culturales más grandes del Caribe colombiano, del cual José Luis Garcés es hoy en día su representante. En estos momentos es docente de la Universidad de Córdoba, en el Departamento de Español y Literatura.
Además de estos premios, escribió el argumento de las novelas Caballo viejo y Música maestro. Estas novelas muestran una mirada de las costumbres del Caribe, a través de la vida y música.
Lo más importante de su escritura es el concepto de “sinuanología”, el cual se define en relación con la cultura que existe en los alrededores del río Sinú. Garcés ha llegado a decir que lo característico de la literatura del Caribe está en su fortaleza oral, “y su fuerte influencia terrígena, sensual, sexual y brujeril, todo sazonado con diversas expresiones de la cultura popular”. La perspectiva del mundo desde la cultura del Sinú es lo que representa Garcés. Con la fundación del grupo El Túnel se ha logrado proyectar en las instituciones culturales la “sinuanología”. El colectivo opera en la región Caribe desde el año 1975 con talleres, actividades, concursos y lo más importante: su periódico.
Es relevante ver cada parte de nuestro país, no encasillar a las regiones con unas solas costumbres o prácticas. Así, José Luis Garcés pone a la cultura de Sinú, Córdoba y Montería o “San Jerónimo de los Charcos”, como él la llama, dentro de los ejes de su escritura, siendo así no sólo un escritor sino también un gestor cultural y un conservador de la tradición misma, donde la oralidad es fundante en las demás prácticas.
Como dije anteriormente, la cultura y la tradición son exaltantes, pero no podemos dejar por fuera al medio ambiente. El agua y el resto de la naturaleza están presentes en toda la obra del maestro Garcés; son la fuente de donde brota todo aquello que llamamos antepasados y tradición.
Entre sus obras tenemos el cuento: “Ella se sienta desnuda a escribir”. Es un cuento donde el lenguaje es tratado de divina manera, el juego de la sensualidad, la sexualidad y la literatura misma hacen grande este relato. Una mujer que llena de pasión y lujuria escribe en su computador unas líneas desconocidas para nosotros, pero el hombre que con ella está sabe que son todo. Las líneas de una pasión que sienten mutuamente y el deseo se mezcla con este arte llamado literatura, y el estar desnuda se compara con la desnudez del ser al escribir, lo reprimido hace parte de esta escritora. Aquí en su acto creador es libre.
Junto a nuestro invitado tenemos al profesor Darío Henao Restrepo quien dirigirá este conversatorio. El profesor Henao es docente de la Escuela de Estudios Literarios y también es el decano de la Facultad de Humanidades de nuestra Universidad. Posee una trayectoria amplía en el terreno literario y cultural, destacándose como un pilar literario en la región y el país. Sus estudios de ensayo han abarcado una gran cantidad de autores nacionales e internacionales, destacando entre ellos a Manuel Zapata Olivella.
Sin más preámbulos, los dejamos con nuestro invitado, José Luis Garcés.
Para emprender su nuevo período como rector de la Universidad del Valle, correspondiente al cuatrienio 2019-2023, el profesor Edgar Varela Barrios ajustó el equipo directivo con algunas incorporaciones y anunció la ratificación de otros cargos del staff de la Rectoría.
Durante la posesión de los nuevos directivos celebrada en la sede de San Fernando, el profesor Varela señaló varias de las prioridades que impulsará con su equipo de trabajo, entre las cuales figuran: el amento de los programas de posgrados y de los cupos en las distintas disciplinas con énfasis en el sistema de regionalización; la digitalización de los procesos administrativos; la acreditación multicampus; el fortalecimiento de los centros e institutos de investigación y la relación con el sector empresarial, el tercer sector y el Estado y la ampliación de los cupos y carreras de pregrado en temas como bioingeniería, big data y nuevas tecnologías en salud, entre otros.
Como nuevos directivos de Univalle fueron nombrados este lunes 18 de noviembre los profesores, Héctor Cadavid Ramírez, como Vicerrector de Investigaciones; Jaime Humberto Escobar Martínez, Director (e) de Regionalización; José Santiago Arroyo Mina, en la Dirección de Planeación; Liliana Patricia Torres Victoria como Directora de Posgrados y Harold Manzano Sánchez, quien asume como subdirector de Autoevaluación y Calidad Académica –DACA.
Así mismo el abogado Fernando Fierro Pérez es el nuevo Jefe de la Oficina Jurídica; la arquitecta Bibiana Castillo Ruiz asume como Directora (e) de la Dirección de Infraestructura Universitaria y el Administrador de Empresas Martín Emilio Martínez Gutiérrez se encargará de la Sección de Sostenibilidad y Mantenimiento.
En sus cargos fueron ratificados las profesoras Liliana Arias Castillo, Vicerrectora Académica; Inés María Ulloa Villegas, Vicerrectora Administrativa; Claudia Santamaría Gaitán, Vicerrectora de Bienestar; Claudia María Payán Villamizar, directora de la DACA y Gloria Isabel Toro Córdoba, directora de la DINTEV. Así mismo continuarán en sus cargos los profesores Antonio José Echeverry Pérez, Secretario General; Juan Francisco Díaz Frias, director de Relaciones Internacionales; Julien Wiest, director de la OTRI.
También fueron ratificados en sus cargos, el ingeniero Pablo Emilio Astroz Avellaneda, director de la Oficina de Informática y Telecomunicaciones – OITEL; el abogado Carlos Alberto Martínez Cabal, director de Control Interno y el comunicador social Ernesto José Piedrahita, director de Comunicaciones Universitarias.
En la foto aparecen de izquierda a derecha: Harold Manzano, subdirector de la DACA; Fernando Fierro Pérez, director de la Oficina Jurídica; Santiago Arroyo, director de la Oficina de Planeación y Desarrollo Institucional; Martín Emilio Martínez, jefe de la Sección de Sostenibilidad y Mantenimiento; Liliana Patricia Torres Victoria, directora de posgrados; Viviana Castillo como jefe (E) de Infraestructura Universitaria; Héctor Cadavid Ramírez, vicerrector de investigaciones; Jaime Escobar como Director (E) del Sistema de Regionalización; y Andrés Batidas, Secretario General (E).
La estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Valle Lorena Ceballos junto a los egresados del mismo programa Nicole Bravo, Abraham Gutiérrez y Alvaro Coral, ganaron el segundo puesto en la categoría Multimedia del Premio Nacional de Periodismo Digital, otorgado por Kienyke.com
Ellos obtuvieron este reconocimiento con "7A56: Cali renació de las cenizas", trabajo de grado que entregado para obtener el título de comunicador social y que fue laureado por los jurados evaluadores.
‘7A56: Cali renació de las cenizas’ es un espacio web que cuenta detalles de la explosión del 7 de agosto de 1956, en Cali, a través de documentos inéditos, archivos desclasificados por la CIA, voces de expertos y testimonios jamás documentados.
El Premio Nacional de Periodismo Digital se creó para reconocer las distintas formas de comunicación a través del ecosistema digital y el uso de recursos informáticos para diseminar conocimientos e información, a través de trabajos periodísticos que se postulen en 15 categorías y que un jurado, integrado por expertos y personalidades nacionales e internacionales, considere que cumplen con estándares de ética, calidad, responsabilidad, respeto por la audiencia y creatividad, para ser merecedores del galardón: El Xilópalo.
Fueron más de 800 trabajos postulados en todas las categorías, provenientes de todas las regiones del país. Gracias a la calificación del Comité Rector conformado por ocho universidades del país, nueve jurados nacionales y tres internacionales se entregó por primera vez este galardón en el país.
Los trabajos que se postularon en esta categoría debían haber sido publicados originalmente en el ecosistema digital a través de texto, video y/o podcast, o la suma de las tres. Esta categoría está abierta para productos que cuenten historias usando de manera adecuada al menos tres de las cuatro herramientas digitales propias de un especial multimedia de alto impacto (podcast, fotografías, video y texto). Los contenidos multimedia integrales hacen referencia a los especiales que incluyen los medios de comunicación como cubrimiento general de un acontecimiento relevante.
Vea el especial multimedia https://calirenacio.com/
Foto, de izquierda a derecha: Lorena Ceballos, Nicole Bravo, Abraham Gutiérrez
El puerto de Buenaventura es el segundo más importante de Colombia y el principal del pacífico colombiano. Por el puerto circulan más de 21,5 millones de toneladas de carga cada año con un valor superior a $16 mil millones de dólares, sin embargo, hasta tanto no se dé inicio a las obras de dragado en la bahía, el puerto empezará a perder competitividad, constituyendo éste, el principal reto logístico en el Valle del Cauca.
Esa fue la conclusión a la que se llegó en la más reciente sesión de Diálogos Empresariales Retos Logísticos en el Valle del Cauca, realizada el pasado jueves 07 de noviembre en la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle.
En esta oportunidad estuvieron invitados Wilder Quintero Parra, Gerente Corredor Logístico Buga – Buenaventura; José Rafael Daste Marmolejo, Director Administrativo y Comercial del Centro Logístico Industrial del Pacífico y Vivian Katherine Suárez, docente de la Universidad del Valle, quien fue la moderadora.
Para el año 2019, comenzó el funcionamiento de un nuevo puerto de aguas profundas de Posorja en Guayaquil; lo que ha hecho que se estime que para los próximos meses, cargas que pasaban por el puerto de Buenaventura antes de su destino final se realice con menor frecuencia a la que se está acostumbrado.
“Con el puerto de Posorja las navieras ya no paran en Buenaventura. Por eso, las frecuencias de salida de carga volvieron a ser cada 15 días, afectando las exportaciones, y obligando a los empresarios a reprogramar la llegada de sus cargas, con el incremento en los fletes. Se estima que del millón cien mil contenedores que llegaron en 2018, unos 400.000 ya no lo hagan. Una disminución del más del 30 %” explicó el ex – Gerente de la sociedad Portuaría de Buenaventura al Periódico el Espectador.
Según estudios, los puertos deben tener una profundidad de no menor a los 16 metros para la fácil navegación de los barcos, medida que se encuentra muy por debajo en Buenaventura, la cual solo cuenta con un dragado de 12 metros, lo que genera un pérdida de tiempo esperando la marea alta para que estos buques puedan entrar con facilidad a descargar o recoger los contenedores.
Otro de los retos, no menos importantes, que se abordaron en la conversación es el de poder transportar de manera eficiente las mercancías a su lugar de destino reduciendo costos de transporte tanto en tiempo como económicamente, garantizando un óptimo flujo de las mercancías entre las diferentes redes de comercialización, mínimo tiempo de descargue, buenas condiciones de almacenaje y que los productos al llegar a su destino estén en las condiciones deseadas, planteó José Rafael Daste Marmolejo, Director Administrativo y Comercial del Centro Logístico Industrial del Pacífico, quien propone realizar una plataforma logística para ir mejorando el tema de los procesos.
“Se podría pensar en una plataforma de tracto-camiones donde se pueda generar un software de enturnamiento para que antes de llegar a Buenaventura, ella avise si hay tráfico pesado en el puerto y usted espere su turno desde el lugar donde se encuentra, para no contribuir a congestionar la vía”, afirmó el Economista Daste Marmolejo.
A la par con el mejoramiento en el sistema de conectividad, otro de los retos a considerar es el horario de trabajo en el sector logístico “uno de los problemas más grandes que tenemos en nuestro país es el tema del horario laboral, los colombianos solamente trabajamos de 7:00 a.m. a 7:00 p.m. y después de esa hora los procesos logísticos se detienen”, concluyó Wilder Quintero Parra, Gerente Corredor Logístico Buga – Buenaventura.
La ubicación estratégica del Valle de Cauca con la cercanía al puerto de Buenaventura resulta privilegiada para los grandes empresas que le apuestan asentarse en el departamento, tal es el caso de Yara International ASA, una compañía noruega enfocada en la producción y comercialización de fertilizantes nitrogenados, quienes inauguraron en el año 2018 en Yotoco, una terminal de última generación, que según la empresa es la más grande y moderna de Latinoamérica para el almacenamiento, mezcla y despacho de fertilizantes premium.
Los próximos Diálogos Empresariales se realizarán el 10 de diciembre con un sentido homenaje a la vida y obra del empresario vallecaucano Jonás Cardona.
Con motivo del paro nacional convocado por las centrales obreras y otros sectores sociales para el próximo jueves 21 de noviembre, la Rectoría se permite ratificar su compromiso con el derecho ciudadano a la protesta pacífica. En este sentido, y tal como lo he manifestado en diversos medios de comunicación, la Universidad del Valle, en todas sus sedes, permanecerá abierta y funcionando normalmente.
Hemos venido coordinando diversas acciones para garantizar el pacífico transcurrir de la jornada del 21 de noviembre en estrecha coordinación con el Ministerio de Educación, la Gobernación del departamento del Valle del Cauca y las alcaldías de las diversas municipalidades en donde se encuentran ubicadas nuestras sedes.
Esperamos que los estamentos de nuestra Universidad, valga decir, estudiantes, profesores, empleados y trabajadores, así como el conjunto de egresados y personas relacionadas con nuestra institución que quieran manifestarse ese día, lo hagan de manera civilizada honrando la tradición de las movilizaciones universitarias del segundo semestre del año 2018 que condujeron a la firma del acuerdo del 14 de diciembre pasado.En materia financiera el acuerdo ha beneficiado de manera importante a nuestras comunidades universitarias incluida la de Univalle, como he tenido ocasión también de referirlo públicamente.
Se ha honrado el grueso de los acuerdos financieros y le han sido transferidas a nuestra universidad cifras importantes para mejorar su desempeño financiero, prerrequisito para sostener y amplificar nuestra calidad académica, mejorar la cobertura y avanzar en las metas del Plan de Desarrollo de la Universidad en lo que corresponde al período 2019- 2023.
Somos respetuosos de la protesta social y estamos dispuestos a seguir construyendo escenarios de discusión razonada, basados en argumentos democráticos y evidencias científicas y académicas sobre los distintos aspectos de la agenda nacional que son objeto de debate y de movilización en la jornada de protesta prevista.
Lo mínimo que se puede esperar de nuestra comunidad universitaria es que se ilustre con datos y con análisis objetivos, los elementos de discusión que permitan la construcción de políticas públicas concertadas entre todos los actores para que los factores de inconformidad puedan ser recogidos positivamente y sirvan para beneficio del país y de sus comunidades.
Somos, en especial, solidarios con las comunidades indígenas del Cauca afectadas por actores violentos. Igualmente repudiamos y estamos prestos a dar el apoyo necesario frente a las denuncias de amenazas contra líderes sociales incluyendo líderes universitarios y estudiantiles. Necesitamos superar la página de violencia en Colombia y construir una sociedad más abierta, solidaria y con capacidad de concertar y reconocer sus diferencias. Esperamos que la jornada del 21 de noviembre que, insistimos, deberá representar una protesta pacífica, contribuya a cumplir estas metas.
Edgar Varela Barrios
Rector
La Asociación Colombiana de Facultades de Administración ASCOLFA, celebró el pasado 14 de noviembre en la ciudad de Bogotá, el Día del Administrador en una emotiva ceremonia donde se hizo entrega de reconocimientos a profesores, programas e instituciones que por su trayectoria, trabajo y dedicación han hechos valiosos aportes al campo de las Ciencias de la Administración.
El premio en la categoría de profesor Vida y Obra le fue otorgado al profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, Rubén Darío Echeverri Romero, quien ha dedicado buena parte de su vida a promover, impulsar y transmitir el conocimiento en el ámbito académico a nivel nacional e internacional logrando avances significativos en el campo de la Administración.
El premio fue entregado por el vicepresidente nacional de ASCOLFA, en calidad de presidente encargado, Omar de Jesús Montilla Galvis, quien expresó que “es un merecido reconocimiento que se le hace al profesor Rubén Darío Echeverri, y por supuesto, un honor para la Universidad del Valle que nuestro profesor reciba esta distinción”.
“Recibo este premio con humildad, pues durante toda mi trayectoria profesional y académica durante más de 45 años, he hecho las cosas con el mejor espíritu de responsabilidad, transparencia, ética e integridad y por supuesto con mucha calidad y esmero para que todo salga de la mejor manera. Este premio representa a su vez la satisfacción del deber cumplido y me genera mucha alegría porque recibirlo significa el reconocimiento de una institución, de una comunidad tan importante y de un proceso de selección tan riguroso que produce alegría y gratitud”, fue parte del discurso de agradecimiento expresado por el profesor Echeverri durante el acto.
De otra parte, el profesor agradeció a la Universidad del Valle por ser su Alma Máter y expresó su gratitud a sus estudiantes, sin los cuales, no podría haber desempeñado la grata labor de ser maestro y docente, afirmó.
En la ceremonia también fue galardonado Héctor Augusto Rodríguez Orejuela, profesor de la Facultad de Ciencias de la Administración de la Universidad del Valle, con el premio en la categoría de Profesor Investigador, reconocimiento que compartió con la profesora Clara Inés Pardo Martínez de la Universidad del Rosario.
Esta distinción se entrega a los docentes que se han destacado en la labor investigativa teniendo en cuenta los impactos de sus publicaciones e investigaciones en el sector académico y empresarial.
“Este premio resulta muy importante para el trabajo de investigación y formación que hemos venido desarrollando durante los últimos 15 años en el Grupo de Investigación en Marketing. Por tanto, más que un reconocimiento para mi como profesor, es un reconocimiento a colegas profesores(as), estudiantes, asistentes de docencia e investigación, semilleros de investigación de la facultad, jóvenes investigadores de Colciencias, estudiantes de Doctorado, Maestría, Pregrado y Pares Internacionales del Grupo de Investigación en Marketing, que han contribuido con sus investigaciones y publicaciones para este premio. Sea la oportunidad para reconocer también a los funcionarios de La Facultad de Ciencias de la Administración y Vicerrectoría de Investigaciones, que nos apoyan en todas las etapas de la investigación. Indudablemente es un trabajo en equipo”, resaltó el profesor Augusto Rodríguez.
El docente manifestó, además, que el premio los anima a seguir trabajando en ese proceso de construir nuevo conocimiento para el área de marketing y de contribuir a la gestión en las empresas, recalcó.
Intelectuales, académicos e investigadores integrantes de la Red de Doctorados en Administración, Dirección y Gestión de Colombia – REDAC, hicieron parte del comité de selección en un proceso en el que todas las universidades miembros de ASCOLFA tuvieron la posibilidad de postular a sus candidatos para cada una de las categorías.
Otros profesores galardonados fueron: Gustavo Adolfo Jiménez Silva de la Fundación Universitaria San Gil, quien recibió el premio a Docente Revelación; Alejandro Cheyne de la Universidad del Rosario, ganador al premio Profesor Docente y Francisco José Córdoba del Colegio Mayor de Cundinamarca, quien fue premiado como Egresado Destacado.
La Asociación Colombiana de Facultades de Administración impulsa la excelencia académica de sus miembros, respetando su diversidad y facilitando con sus aliados espacios innovadores y retadores de reflexión, para que, a través de un proceso de mejoramiento continuo y con perspectiva internacional, apropien y generen conocimiento relevante en las ciencias administrativas para el desarrollo equitativo del país.
En la actualidad son miembros de ASCOLFA 159 universidades, con facultades, escuelas y programas de administración en todo el país, agrupadas en seis (6) Capítulos Regionales.
El candidato a Doctor en Salud de la Universidad del Valle y docente de la Escuela de Salud Pública de la misma institución Edgar Muñoz Morales obtuvo una beca de financiación para su proyecto de tesis doctoral, otorgada por la Fundación Wenner-Gren de Estados Unidos.
La Fundación Wenner-Gren para la Investigación Antropológica, Inc. es una organización privada, reconocida como una de las fuentes de financiación internacional más importantes para la investigación en esta área del conocimiento, razón por la cual, estudiantes de universidades de todo el mundo compiten para obtener apoyo de dicha entidad en sus proyectos.
La beca obtenida por el profesor Edgar Muñoz financia una investigación más longitudinal, lo cuál la hace aún más competida, pues actualmente no existen muchos apoyos de este tipo en el mundo y son aún más escasos para el caso de propuestas doctorales.
Aunque muchos de los candidatos que aplican a esta beca pertenecen a las universidades más prestigiosas y mejor rankeadas del globo, la política de la Fundación Wenner- Gren es evaluar la calidad de las propuestas y la de Edgar Muñoz consiste en la realización de una etnografía sobre el teatro comunitario en Cali, que se ha desarrollado, desde hace años, en zonas de violencia, pobreza y marginalidad dentro de la ciudad.
El propósito de esta investigación es explorar los cambios que produce el teatro comunitario en los profesores y alumnos vinculados a esta práctica. Este proyecto hace un análisis del teatro, como una intervención que permite afrontar el sufrimiento social y tener un proceso de transformación personal. Está enfocado en niños y adolescentes por ser la población objetivo de los teatros en los que el profesor Edgar Muñoz realiza su estudio: La Fundación Casa Naranja, ubicada en el Barrio El Poblado II y el grupo juvenil que coordina el Teatro Esquina Latina en Terrón Colorado.
Edgar Muñoz es médico de la Universidad Libre, con especialización en psiquiatría y maestría en epidemiología de la Universidad del Valle. Aunque en su trayectoria como docente de la Escuela de Salud Pública e investigador del Instituto Cisalva de Univalle, el profesor Muñoz ya había realizado investigaciones sobre violencia y salud mental, su acercamiento a métodos de investigación como los estudios etnográficos no habían hecho parte de su formación ni de su experiencia; sin embargo, mientras formulaba su proyecto de tesis doctoral encontró en la etnografía el método más adecuado para abordar su tema de interés.
“Cuando empecé a estructurar mi proyecto me di cuenta que requería metodológicamente de la etnografía, que era lo que más se acercaba a lo que necesitaba y en este caso particular creo que cumplo con una premisa muy importante de la investigación y es que los métodos se definen por tu objeto de estudio y no al contrario”, afirmó el futuro doctor en salud.
Sobre su acercamiento a los métodos de investigación en ciencias sociales para abordar temas de salud mental también contó: “Sentí que para investigar violencia, pobreza, marginalidad y las posibilidades de intervención social al respecto requería de otras herramientas. Lo importante aquí es desarrollar una investigación más integral o interdisciplinaria, en un sentido de enriquecer el análisis teóricamente para mostrar desde una perspectiva más humana asuntos como el sufrimiento social, que es el tema que me interesa trabajar.”
La noticia de la aprobación de la financiación de su investigación de tesis doctoral por parte de la Wenner-Gren sorprendió al propio profesor Muñoz. “Esto ha sido muy positivo para mi. No me lo esperaba, pues era muy consciente de la extrema dificultad de este concurso por la beca. Sabía que las personas que se presentan allí son de las grandes universidades, con gran trayectoria, pero también sabía que la Wenner Gren tiene la filosofía de evaluar la propuesta técnicamente, así que lo que hice fue concentrarme en trabajarla mucho y en darle un sentido antropológico, que fue lo más difícil porque no estaba familiarizado con el lenguaje, ni los autores, ni la forma de escribir en antropología”
Edgar Muñoz agradeció por este logro al doctorado en Salud, por ofrecerle un espacio de formación interdisciplinar; a su directora, la profesora Lena Barrera; y a sus tutores, los profesores Jan Grill y María Isabel Gutiérrez.
El profesor Jan Grill, de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas también obtuvo esta beca cuando cursaba su doctorado en antropología social en la University Of St Andrews, Escocia.
“Para el doctorado en salud y para Universidad del Valle este es un logro inmenso, pues no es muy común obtener becas que apoyen este tipo de proyectos, sobretodo en ciencias sociales y humanidades, y que además proviene de una de las organizaciones más reconocidas del mundo en el campo de antropología o ciencias sociales. Creo que es importante porque muestra a otros estudiantes que sí hay posibilidades, que si realmente se trabaja se pueden proponer proyectos que por su calidad y potencial para contribuir al campo de estudio accedan a este tipo de oportunidades”, manifestó el profesor Grill.
Para el profesor Jan Grill también resultó muy interesante para este proyecto y para él, como antropólogo, trabajar con alguien que venía de otra formación y que quería utilizar para su proyecto una metodología que le permitiera explorar el tema con lentes nuevos. Según él, a los evaluadores de la propuesta les llamó la atención la “conversión” en la trayectoria del investigador, pues esto le permitía tener una mirada más rica por su interdisciplinariedad, lo que enriquece no solo la formulación del proyecto, sino también el trabajo del campo y el análisis.
A futuro, el profesor Edgar Muñoz considera importante continuar investigando en salud mental desde esta nueva perspectiva. “Lo que me parece enriquecedor es la posibilidad no solo de entender la enfermedad, sino de entender el sufrimiento que hay detrás de la enfermedad, y con mayor razón si se habla de enfermedad mental. Tendemos a etiquetar al enfermo mental con diagnósticos psiquiátricos y a veces en medio de estos queda de lado el sufrimiento de la persona y conectar eso con una cuestión social. Las posibilidades de trabajo en salud son muy amplias y justamente el país necesita este tipo de investigación; allí tenemos una responsabilidad que va más allá del punto de vista técnico o académico y se convierte en una situación ética de cómo la Universidad se debe plantear estos problemas de investigación alrededor de la salud mental”.
José Esteban Bastidas Zapata, Jeison de Jesús Benavides Luna, Daniel Andrés Crespo Cárdenas, Daniela Castaño Medina y Daniel Stiven Tovar Pastrana hicieron parte del top 10 de medallistas en la segunda edición de las Olimpiadas Matemáticas Universitarias del Suroccidente Colombiano – OMUS, obteniendo para la Universidad del Valle una medalla de oro, dos de plata y dos de bronce, respectivamente. Este certamen se realizó a finales de octubre en la Universidad Autónoma de Occidente.
Las olimpiadas tuvieron un total de 112 participantes de 11 instituciones de los departamentos de Caldas y Valle del Cauca. Por la Universidad del Valle participaron 23 estudiantes pertenecientes a las sedes Cali y Tuluá.
Las OMUS son una iniciativa de un grupo de 5 universidades: la Institución Universitaria Antonio José Camacho, la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, la Universidad Autónoma de Occidente, la Universidad Icesi y la Universidad del Valle, instituciones que trazaron como objetivo principal establecer un evento regional, anual, de Olimpiadas Matemáticas Universitarias que siga los protocolos académicos de las olimpiadas nacionales e internacionales.
Este año a las OMUS se vincularon como organizadores el Instituto GeoGebra Cali (IG Cali) y la Asociación Nacional de Estudiantes de Ingenierías Industrial, Administrativa y de Producción (ANEIAP, capítulo Icesi).
La tercera versión OMUS 2020 se realizará bajo la coordinación del Departamento de Matemáticas de la Universidad del Valle en el mes de octubre.
Como parte de los planes de renovación de la ciudad de Cali, alguna parte de su historia arquitectónica o inmaterial podría esfumarse incluso de la memoria de sus habitantes.
Para evitar que desaparezcan algunos íconos inmateriales de la historia de la ciudad, la Secretaría de Cultura de Cali y la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle realizaron el “Simposio sobre Barrios Obreros”, aprovechando la cercanía con la conmemoración de los 100 años del Barrio Obrero de Cali.
La instalación del evento fue presidida por el decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas Pedro Quintín Racionero; la directora del Laboratorio Urbano y Regional María del Pilar Castillo y la coordinadora del área de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de Cali Mónica Cortez.
Una de las primeras conferencias fue la de la profesora del Departamento de Ciencias Sociales Rosa Emilia Bermúdez Rico, quien disertó sobre los “Aportes de las mujeres obreras en la configuración del espacio social urbano en Cali”
La profesora Bermúdez Rico comentó que el surgimiento de las mujeres obreras en Cali, en la primera mitad del Siglo XX, estuvo relacionado con varios factores, uno de éstos fue la economía cafetera, pues cuando acababa la cosecha del grano en las zonas productoras, muchas familias emigraban a Cali para buscar nuevos recursos de subsistencia.
Como parte de ese ansioso proceso de búsqueda de medios de subsistencia algunos de los hijos -de ambos géneros- de esas familias migrantes terminaban insertándose en las empresas manufactureras recién asentadas en la ciudad.
Otro factor que incidió en la migración e inserción laboral de las mujeres en las empresas de Cali fue la violencia partidista de los años 40 y 50 que obligó a cientos de familias campesinas a desplazarse en busca de seguridad.
Para la Profesora Rosa Emilia, Doctora (Ph.D.) en Estudios de Población del Colegio de México; en las décadas del 30 al 60 del siglo XX la nueva industria, de capital extranjero, especialmente dedicada a textiles, alimentos y farmacéutica, convirtió a Cali en una ciudad industrial.
El Barrio Obrero de Cali que en 2020 cumple 100 años fue fundado justamente en los alrededores del sector industrial, que en el momento estaba instalado en los barrios Sucre y San Nicolas, con el propósito de servir de asentamiento de los asalariados de esas empresas.
Tal vez los primeros registros periodísticos de la participación de mujeres en organizaciones sindicales en la capital del Valle del Cauca, datan de 1925, cuando un periódico reseñó la participación de 14 mujeres de la empresa textil La Garantía, en una marcha por haber sido despedidas luego de participar en protestas para exigir mejoras salariales, explicó la profesora.
En 1925, el grupo de trabajadores asalariados en Cali era de 1.094 y de éstos 600 eran mujeres que constituían más del 50% del total, además incluía un grupo no despreciable de menores de edad, lo que propiciaba el pago de muy bajos salarios.
Algunos de estos menores de edad provenían de orfanatos que salían al cumplir 14 o 15 años de edad y entonces tenían que buscar trabajo para conseguir su propia manutención.
En 1951 el número de asalariados en Cali era de 26 mil personas, de las cuales 4824 eran mujeres que, para el momento, representaban el 17% de la mano de obra trabajadora.
Aunque a principios del siglo pasado las mujeres obreras llegaron a ser un porcentaje importante de los trabajadores de Cali, durante la primera mitad del siglo pasado no ocuparon la dirección o cargos de los cuerpos directivos dentro de las organizaciones sindicales. Usualmente estaban limitadas a hacer parte de la base sindical.
La inserción de las mujeres en el mundo laboral de Cali, y en general en Colombia, no fue nada fácil, pues no era socialmente bien visto que las mujeres anduvieran solas después de las seis de la tarde, por tanto las que vivían con su familia eran acompañadas por el padre, esposo o hermano mayor.
Quienes laboraban hasta las primeras horas de la noche y no podían gozar de tal “compañía” debían arriesgarse al escarnio del vecindario.
Para la primera mitad del siglo XX, la vida de los asalariados transcurría regularmente en torno a sus sitios de trabajo, pero los domingos y festivos, parques como los del Barrio Obrero y San Nicolas reverdecían en su razón de ser y se llenaban con trabajadores de ambos géneros quienes después de ir a misa solían ir a sentarse en las bancas para reencontrarse en condiciones diferentes a las laborales y conversar en algunos casos, estos sitios se volvían escenario de los cortejos sentimentales.
Los parques de ese vecindario eran los sitios de mayores sitios de concentración de los trabajadores, especialmente las mujeres que tenían esos lugares públicos para el esparcimiento matutino.
Con la aparición de las salas de cine, como el Teatro San Nicolás, hoy desaparecido, comenta la profesora Rosa Emilia Bermúdez, esta actividad toma gran importancia para la vida de los asalariados de Cali, especialmente para las mujeres que solían ser muy devotas al cine mejicano.
Era tal la devoción por el cine que no pocas solían ir con otras compañeras de trabajo o alguna familiar, incluso en días de semana y era tal la afición que gastaban lo que ganaban en todo un día de trabajo de 8 horas para ir a disfrutar o simplemente distraerse con una película.
Otro de los espacios de diversión, en la década del 50, eran las terrazas de la música, en la que se reunían personas del barrio, los fines de semana, para escuchar y bailar música Daniel Santos y Celia cruz que en Cali eran parte de los ídolos de la música popular.
Las mujeres obreras Cali de la primera mitad del siglo pasado definitivamente no lideraron sindicatos pero si una gran afinidad por las ideas liberales de la época, como expresión de la sociabilidad política y que favorece su participación en las luchas sindicales en ese momento. Otra de sus características fue el papel protagónico en la promoción de instituciones que podrían aportar a la educación de sus hijos, como la Caja de Compensación Familiar – Comfandi.