John Stiven Díaz, egresado del programa de Ingeniería Eléctrica de la Universidad del Valle, fue seleccionado para hacer parte del programa “O&M Young Talents”, una iniciativa que brindará la oportunidad a 40 jóvenes ingenieros de capacitarse el uso y mantenimiento de sistemas metro ferroviarios en las instalaciones del Instituto de Sistemas Ferroviarios en la ciudad de Xi’An, China.
El programa, cuya convocatoria fue anunciada el pasado junio y contó con la participación de ingenieros de diversa índole como eléctrica, electrónica, mecatrónica, civil, entre otras, y fue anunciada por medios de comunicación a nivel nacional. “Realmente me enteré por mis padres. Estaban viendo las noticias”, cuenta el ingeniero Díaz.
El proceso de selección estuvo dividido en tres etapas. La primera de ellas consistió en el envío de la hoja de vida por parte de los aspirantes, que superaron las 2.000 personas. Más de un mes después, aproximadamente 400 personas fueron notificadas de haber pasado a la segunda etapa, en la que se enfrentaron a una prueba psicotécnica y un examen para determinar sus niveles de inglés, ambos realizados en línea. Los seleccionados fueron llamados a Bogotá, para hacer parte de la tercera etapa del proceso.
En esta ciudad, los cerca de 200 aspirantes que quedaban fueron evaluados en temas relacionados con aspectos técnicos, análisis matemáticos y resolución de operaciones relacionadas con el área de experticia de cada participante. Las 84 personas que superaron esta etapa fueron citados nuevamente a la ciudad de Bogotá, en donde se les realizó una entrevista mucho específica de cara al programa del que harían parte. “La entrevista comenzó con una prueba corta de inglés, una presentación, y te hacían preguntas acerca de tus aspiraciones, qué sabías del proyecto, qué esperabas, cómo podías aportarle a él y a la empresa como tal”, recuerda el ingeniero Díaz.
Luego de realizar los exámenes médicos de rutina, John Stiven Díaz y otros 39 ingenieros del país recibieron con alegría la confirmación de haber sido seleccionados para el programa.
La importancia de ser elegido para un proyecto de esta envergadura
La capacitació brindada como parte del programa “O&M Young Talents” consiste en 15 meses de estancia en China, seis de los cuales están dedicados al estudio de sistemas metro ferroviarios, enfocados a la operación y mantenimiento, y al idioma mandarín. Luego de este periodo, los seleccionados tendrán la oportunidad de realizar nueve meses de prácticas en el metro de la ciudad de Xi’An, ubicada en el centro del país, en las instalaciones del Xi’An Institute. Además de lo anterior, entre los beneficios del programa se encuentra el pago de los viajes, viáticos, transporte e incluso un rubro destinado al turismo.
Una vez concluya este periodo, los seleccionados volverán a Colombia, donde los espera un contrato proyectado por lo menos a cinco años con la empresa Metro Línea 1, con el propósito de que trabajen como ingenieros de operación y mantenimiento del Metro de Bogotá, en su primera línea. “Esa parte de operación y mantenimiento va enfocada desde la instalación de redes eléctricas y telecomunicaciones, la parte de control, de la obra civil, y de los trenes, vías e instalaciones eléctricas”, cuenta el ingeniero Díaz.
Siendo una persona con gusto por los viajes y las nuevas culturas, al ingeniero Díaz le llamó la atención que esta convocatoria le permitiera formarse en un país como China. “Además, me pareció muy interesante el hecho de que sea el proyecto de movilidad más importante del país”, dice, y agrega que este logro fue fruto del esfuerzo con el que ha asumido su formación desde la academia. Piensa que esta es una oportunidad inmejorable para afianzar sus conocimientos, pues actualmente en Colombia no se cuenta con institutos o universidades en los que se traten los sistemas metro ferroviarios. En este sentido, se trata de un hecho que sienta un precedente de cara a lo que pueda ocurrir con el desarrollo del país en las próximas décadas. “La idea es capacitar personas colombianas que conozcan del tema y, a futuro, seamos los colombianos en su totalidad los que estemos construyendo el Metro. Obviamente vamos a tener el apoyo de China, porque allá tienen mucho conocimiento y experiencia en el tema, pero la idea es tener una transferencia tecnológica para que cada vez más ingenieros colombianos estemos involucrados en la línea del Metro de Bogotá”, dice.
Según él, en estos momentos se trata de la primera línea del Metro, pero el conocimiento que espera obtener cuando acabe su estancia de 15 meses en China servirá como base para muchos más proyectos que comiencen en Colombia en adelante.
Por: Alfonso Rubio. Departamento de Historia. Facultad de Humanidades.
Hoy, siete de octubre de 2024, hace justamente un año que comenzó la guerra en curso que mantiene enfrentados a Israel y Gaza. Mientras los israelíes celebraban la fiesta de Simjat Torá y los judíos que viven fueran de Israel festejaban el último día de la fiesta de Sucot, grupos armados palestinos, principalmente de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, lanzaron un ataque aéreo y terrestre denominado Operación Inundación de Al-Agsa que tomó por sorpresa a Israel al día siguiente del cincuenta aniversario de la guerra de Yom Kipur. Israel respondió inmediatamente con la Operación Espadas de Hierro por medio de bombardeo y una posterior invasión a la Franja de Gaza.
Secuestros, torturas y más de mil cuatrocientas muertes por parte de los militantes de Hamás, hicieron que el Gobierno israelí presidido por Benjamin Netanyahu declarara el estado de guerra por primera vez desde 1973. Desde entonces, los bombardeos y las invasiones que Israel ha ejecutado sobre la Franja de Gaza y ahora, con la escalada del conflicto sobre el sur del Líbano, han provocado más de cuarenta y dos mil muertes.
Pero es en la propia Israel donde actualmente se escucha y puede sostenerse un discurso crítico, en particular por los llamados Nuevos Historiadores; un discurso opuesto a los mitos fundadores judíos, a la política, al espíritu y hasta a las ideologías de los dirigentes. Es el caso de Ilán Pappé (Haifa, Israel, 1954), un profesor de historia en la Universidad de Exeter (Reino Unido); codirector del Centro Exeter de Estudios Etno-Políticos y activista político. Autor de obras como Una historia de la Palestina moderna: una tierra, dos pueblos (2003), El Oriente Medio moderno (2005) o La limpieza étnica de Palestina (2006).
Junto a Benny Morris, Tom Segev, o Idit Zertal, Ilán Pappé como decimos, es uno de esos “nuevos historiadores” israelíes que han tratado de revisar la historia moderna del Estado de Israel, criticando el sionismo y adjetivando la acción, condenable, de Hamás del siete de octubre de 2023 como de un “grito” que quiere amplificarse ante la falta de soluciones a la situación colonial de su territorio. Todos estos autores aparecen en el ensayo de la escritora judía Viviane Forrester (París, 1925-2013), titulado El crimen occidental (2004) y es precisamente de este ensayo del que queremos dar cuenta, resumiendo, prácticamente con sus propias palabras, la esencia de lo que fue el proyecto sionista, un proyecto colonialista por el que se creó el Estado de Israel, como también viene a decirnos Pappé, respaldado por las potencias occidentales, que tuvo su origen a fines del siglo XIX y todavía continúa en el siglo XXI.
Un ensayo el de Forrester que creemos ayuda a esclarecer y entender los orígenes imperialistas y coloniales de los que hay que hablar para poder comenzar a discutir, ahora más que nunca, del conflicto que no cesa y sigue, desde hace un largo tiempo, enfrentando a Israel y Palestina y acrecentando su magnitud bélica de exterminio.
Después de la Segunda Guerra Mundial, algunos países siguieron prefiriendo los recursos fáciles del racismo, de las jerarquías, de su altivez; todos en el origen del deseo de poder, del reconocimiento de señas de identidad, de obsesiones todavía imperialistas que alimentaban instintos de dominación y rencores antisemitas y otro tipo de agresividades fueron evitadas y reprimidas después de la Guerra. Sin embargo, el fenómeno (cercano al racismo institucional) no había desparecido y entre sus defensores se encontraban, incluso, judíos. Buena conciencia occidental, el convencimiento de detentar la única verdad amparada por las leyes, la sumisión indígena y la falsa caridad, se encontraban detrás de esa llamada “misión civilizadora” que se consideraba ejemplar.
La derogación del nazismo significó la del racismo clásico. En este contexto, en esos tiempos coloniales, a las Naciones Unidas les pareció natural pensar que una tierra en la que vivían los árabes, a quienes se consideraba subalternos, estaba disponible. El asunto era simple para las naciones dominantes: conceder tierras pobladas de menospreciados a otros menospreciados. No importaba si aparecían las peleas, las grandes naciones ya actuarían como mediadoras. Israel jugaría con ventaja, pues formaba parte (aunque al margen) del club occidental al que serviría de antena en la zona.
Así, para las naciones dirigentes, en 1948, parecía lógico disponer de tierras ocupadas por una población a la que se le consideraba colonizable por naturaleza y adjudicarse sin más el derecho a distribuirlas, a asignar una parte de esas tierras árabes a la voluntad sionista, es decir, a los europeos judíos que se habían sacrificado por Europa y estaban decididos, bajo el mandato británico, a hacer de Palestina, definida como su patria ancestral, un refugio y su propio Estado: “Haremos de Palestina –anunciaron- un país tan judío como Inglaterra es inglesa”(1).
Este reconocimiento del Estado de Israel por parte de las Naciones Unidas intentaba demostrar que Occidente había aprendido de la Guerra y llevaba a cabo un acto de arrepentimiento para liberar su conciencia y, a la vez, liberar sus territorios de inmigrados indeseables y de un desafortunado asunto. Con este reconocimiento se intentaba decir también que se estaban haciendo esfuerzos para querer a los judíos, pero en otra parte: en Palestina.
El Estado de Israel tendría la misión de convertirse en refugio de los judíos, pero los judíos sobrevivientes de los campos de concentración fueron mal acogidos en la nueva nación que, en principio, era suya. Se vieron violentamente despreciados a causa, justamente, por los sionistas israelíes. Para el sionismo, Israel tenía vocación no de refugio, sino de “patria recuperada”, reivindicada inmemorialmente.
La existencia de Eretz Israel (la tierra de Israel) garantizaba ante los sionistas que se había acabado con judíos víctimas pasivos y sufrientes. A estos tópicos ellos contraponían una imagen de orgullo: de una guardia laboriosa, intransigente, agresiva y hasta belicosa, que reprochaba, primero, a los sobrevivientes y, luego, a los exterminados, el no haber combatido con las armas a sus torturadores; un reproche basado en un error político y una falta de comprensión y entendimiento; y que se proponía acabar con la historia funesta de los judíos en Europa.
Muchos sionistas dieron prioridad a la creación del Estado de Israel respecto del salvamento de los europeos judíos. Los que escaparon de los campos fueron tratados como “material humano” inadecuado y se les designó como “el resto”, incluso como “desechos”. Con los nazis en el poder, Ben Gurión (líder sionista que proclamó el Estado de Israel en 1948 y fue presidente de 1948 a 1953; y de 1955 a 1963) esperaba el fortalecimiento del sionismo y la llegada en masa de inmigrados procedentes de Alemania, pero esta no se dio y se vio, además, frustrada por el genocidio nazi.
Con el Estado de Israel de 1948 el sionismo pretendía olvidar el sometimiento a la autoridad del mandato británico en Palestina, vigente desde 1922; y olvidar la amenaza de exterminio de todos los europeos judíos que se había desencadenado en 1939. La inquietud y el rechazo árabes crecían y se manifestaron desde fines del siglo XIX contra el establecimiento estratégico de un número creciente de inmigrados judíos y de tierras compradas, ocupadas por los árabes para hacer de Palestina, como se dijo, “un país tan judío como Inglaterra es inglesa”. Los países árabes corrían el riesgo de alzarse en plena guerra contra nuevas inmigraciones masivas.
Durante cinco años (los de la guerra y el genocidio), frente a la expansión nazi, los sionistas de Palestina siguieron subordinados a la potencia inglesa. Así, Palestina no podría desempeñar un papel salvador, sería para los judíos europeos un país cerrado como los demás. Todas las naciones rechazaban a ese “resto” de los sobrevivientes al final de la guerra e incluso en Israel su acogida (obligatoria) era una de las más reticentes y hasta hostil. No era posible así defenderse para demostrar la legitimidad de su supervivencia y de sus derechos, se les negaba una supuesta “solidaridad democrática”. Los sionistas trataban de borrar el genocidio nazi mediante la dignidad que les confería el combate y las victorias triunfales sobre los árabes. Poseer, en defensa propia, el conocimiento del “dolor judío”, haber enfrentado la destrucción integral concede cierta clase de dignidad, una forma de saber que merece respeto.
El sionismo nace a fines del siglo XIX y, fuera de sus reivindicaciones de orden sagrado, reclama para los judíos, primero una tierra, un “Hogar”; y, luego, un Estado en una Palestina habilitada por otros desde hacía mil quinientos años. Se apoyaba en la lógica colonial del contexto ideológico de entonces, que autorizaba y estimulaba a las grandes potencias a disponer de tierras extranjeras consideradas exóticas y hasta de sus propios habitantes.
Resignado inicialmente a que el antisemitismo (al que nunca combatió políticamente) era un hecho adquirido para siempre, un hecho que llegó, según él mismo, a comprender y hasta “excluirlo en el plano histórico”, el húngaro Theodor Herzl (1860-1904) no fue el iniciador del sionismo, pero sí fue el fundador de un sionismo oficial, activo y estructurado, que se reconoció internacionalmente, sobre todo a partir de su ensayo titulado El Estado judío (1896), que determinó la expansión del sionismo, y del éxito del primer Congreso Mundial Sionista, que organizó en agosto de 1897, valiéndose de sus numerosos partidarios de los círculos más sofisticados de Viena y París y estableciendo, entre otras cosas, una banca, una prensa y un Fondo Nacional Judío financiado mediante una suscripción popular. Herzl luchaba a partir del antisemitismo y no contra él.
Era natural que las poblaciones judías de Europa Oriental quisieran huir del horror de los pogromos, de las hostilidades permanentes que suponía el rechazo, del confinamiento en los guetos y de la miseria y el hambre que las llevaba a la mendicidad. La urgencia por salir de esta situación no concordaba con los ritmos, a menudo perezosos, de la política, con la lentitud de la historia. Viviane Forrester se pregunta si la mayoría de estos judíos no habría preferido seguir viviendo en las tierras europeas donde ya estaban ligados por generaciones, si la situación pasaba forzosamente por el sionismo.
Durante siglos se repetía la promesa de “encontrarse al año siguiente en Jerusalén”, pero no por ello los emigrantes que la habían pronunciado (si podían elegir), dejaban de poner rumbo en masa en dirección a Estados Unidos y, en menor medida, a los países de Europa Occidental y, en contadas ocasiones, a Palestina. Como sucede actualmente, Estados Unidos es el destino preferido de los judíos que abandonan Israel. El problema de los sionistas fue la gran carencia de emigrantes por un “retorno” a las tierras bíblicas, incluso en tiempos de los comienzos del nazismo. El deseo de Israel se alineaba más con lo sagrado y lo folclórico que con la realidad. No obstante, no hay que dejar de tener en cuenta la intensidad del deseo y sus expectativas, ese fervor que los llevó a sostener durante décadas y a hacer realidad la utopía de Theodor Herzl.
Por otro lado, podía considerarse una colonia extraña, sin metrópoli, sin país originario al que los colonizadores podrían regresar, sin que estos buscaran riquezas y expansión, sin que fueran potencia, sino un conjunto de occidentales pobres, aunque financiados. Pero a los ojos de las potencias, los mismos colonizadores judíos, tratados por ellas y en ellas como parias, se convertían, una vez alejados, en occidentales, blancos superiores a los indígenas y, por esta misma razón, pasaban a poseer derechos naturales sobre ellos.
El proyecto sionista de Herzl se sustentaba en una filosofía y unos usos colonialistas; una ideología, en definitiva, que entonces parecía imperecedera. Representaba una adhesión al sistema colonial que inducía al hábito de un racismo generalizado, ligado a las costumbres y mentalidades. No obstante, la concreción del proyecto sionista adquirió inmediatamente un carácter anacrónico que entonces no resultaba perceptible, pero que trajo consigo la soberanía creciente que iban a conseguir los países colonizados por las potencias occidentales.
La independencia de la India el 15 de agosto de 1947 iniciaba el ocaso de la era colonial. Sin ya intereses en la ruta que llevaba a las Indias, Gran Bretaña aceptó la pérdida de su mandato sobre Palestina y el 14 de mayo de 1948 se proclamó el Estado de Israel. Para los árabes de Palestina se acentuaba la paradoja de su nueva situación de carácter intensamente colonial. Sin contar con su opinión ni con su consentimiento, y en virtud de las decisiones tomadas por las potencias occidentales, buena parte de sus territorios, de su patria, pasaba a ser lugar nacional, la patria, el Estado de otra población muy minoritaria que había llegado ahí en razón de un proyecto centrado a la vez en la Biblia y en el rechazo que llegó hasta el genocidio de los judíos.
Síndrome de una exclusión histórica que le ha negado el derecho a pesar de sus atributos nacionales como los de ser una gran potencia militar, pero también gracias a la continua resistencia palestina, a Israel (un Estado tan pequeño e implantado en una región hostil) parece faltarle todavía la certidumbre, el fundamento esencial de ser un país homologado, como si siempre percibiera y permaneciera el judío incriminado de la historia. Víctima de un Europa que hoy se confunde con un Oriente Próximo, es el propio mundo occidental quien lo reconoce como un país de pleno derecho y le confiere el estatus de potencia oficial, de ahí (desde su propia historia y este reconocimiento) que las críticas políticas a Israel se confundan con antisemitismo, cuando su gobierno, en realidad, no representa a los “judíos”, sino a los ciudadanos israelíes judíos y árabes del Estado de Israel, no de ningún otro.
Este, en fin, es el origen del ánimo con que fue creado el Estado de Israel, un origen que debe ser discutido y, ahora más que nunca, tomado en cuenta. El pasado judío y los insultos que durante tanto tiempo se han hecho contra los judíos, vuelve a preguntarse Forrester, ¿es percibido de igual manera ahora por los israelíes y otros judíos naturales de otros países ante las críticas relacionadas con la política de los gobiernos sionistas? O bien, ¿ese pasado y esos insultos son un medio para no responder a esas críticas?
Pareciese que el sentir popular ante la situación Israelí-Palestina fuera por un lado y el sentir de las directrices políticas por otro. Como dice Ilán Pappé, hay una gran brecha entre la forma en que las élites políticas y económicas del norte global entienden el conflicto y entre las formas en que lo entienden sus sociedades o electorados.
Las primeras siguen viendo a Israel como una suerte de activo y no se atreven a cambiar su narrativa ni su actitud ante las políticas sionistas contra los palestinos. Políticas que se ven respaldadas por el AIPAC (American Israel Public Affairs Committe / Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), un grupo de presión cuyo objetivo es mantener el apoyo de Estados Unidos al Estado judío. Es el principal lobby sionista y uno de los más poderosos del país para fortalecer las relaciones entre ambos países, mantener la ayuda en materia de seguridad, fomentar las relaciones de Israel con países vecinos, aumentar la presión económica y diplomática de Estados Unidos sobre Irán, y combatir a las organizaciones islamistas contra la deslegitimación internacional del Estado de Israel.
Las segundas creen cada vez con mayor frecuencia que estas políticas son erróneas. No creen que los Palestinos e Israelíes tengan el mismo grado de responsabilidad en el conflicto y que necesiten a un país externo que les ayude a mantener un diálogo. Entienden que no hay un conflicto entre dos movimientos nacionales, sino un proyecto de colonización que comenzó a fines del siglo XIX y continúa hoy en el siglo XXI, y hay un movimiento anticolonial que trata de descolonizar el país. La primera cuestión para Pappé es entender esta brecha que enfrenta a políticos, academia y medios de comunicación, con los grupos ciudadanos de solidaridad palestina, pues son dos perspectivas completamente distintas. El objetivo que se pretende alcanzar es que las élites políticas acepten el cambio que propone la sociedad civil para ir cerrando esta grandes distancias, un hecho, sin embargo, que no está sucediendo.
Liliana Córdova, de la Red Judía Antisionista Internacional, habla de las contradicciones del proyecto sionista que ya, desde hace algún tiempo, están aflorando, pero que ahora, más que nunca, se están haciendo más evidentes, pues ya no se trata de “algunos crímenes”, sino de un genocidio. Los propios judíos israelíes están abriendo los ojos. Sobre la base de la clasificación que hace Pappé, Córdova distingue tres bloques o facciones dentro de la sociedad israelí. Existe un Proyecto Israel, compuesto de “mesiánicos” que no desean poner límites a sus actuaciones y pretenden crear unas condiciones caóticas para cumplir con sus predicciones fanáticas de acabar con los palestinos y crear colonias y sinagogas en Gaza; y un Proyecto Judea, compuesto por “autoritarios pragmáticos” tratando de buscar una guerra con el Líbano e Irán. Estas dos facciones están en pugna. La ideología de Netanyahu no es mesiánica, pero se alía con ella porque cree que lo va a mantener en el poder.
Y, luego, una tercera, compuesta de un minúsculo grupo de israelíes (un 0´08% de la población judía israelí) que promulga la paz, en el sentido de abandonar los territorios ocupados por Israel en 1967, hacer un canje justo con Hamas en Gaza y negociar con los palestinos. Estas rupturas dentro de la sociedad israelí hacen pensar que tal y como actualmente se desenvuelve, las bases del proyecto sionista no tienen futuro, más si pensamos en las bajas producidas en el ejército israelí, que siempre hacen mella en la mentalidad patria, y si pensamos que la gran mayoría de los sionistas en el mundo no son judíos, sino evangélicos protestantes que apoyan política y financieramente al proyecto sionista más colonizador y agresivo. Quién sabe, quizá sea este el comienzo del fin del sionismo.
La creación del Estado Israelí fue un proyecto colonial europeo que legitimó la socialdemocracia internacional. La solución, como se ha dicho, pasa por poner fin a la colonización, por el desmantelamiento de las estructuras coloniales y por el establecimiento de un Estado laico y democrático en Palestina con igualdad para todos sus habitantes, no por un Estado supremacista etnoreligioso como lo fue Sudáfrica. Parece que lo verdaderamente antisemita es defender la idea de que los judíos vivan en un país aparte. Los judíos son víctimas del sionismo porque no se pensó ni se piensa suficientemente que usurpan la tierra de los palestinos; estos se siguen levantando en combate y los colonos siguen padeciendo esta interminable situación. La esperanza puede venir de cambiar, en la consideración de Pappé, el término “paz” por el de “descolonización” y crear un Estado democrático único en Palestina que reciba a todos los refugiados palestinos.
A ojos de los judíos, Palestina parece ser considerada como una tierra de la que siempre ha parecido que Israel quiere disociarse, como si temiera cualquier confusión posible entre su pueblo y los nativos con los que este pueblo iba, no obstante, a compartir el mismo aire, y los mismos paisajes. La reconciliación entre una sociedad colonizadora y un pueblo colonizado, será un proceso posiblemente complejo y doloroso, pero tal vez el único para evitar un nuevo y enorme derramamiento de sangre. En cualquier caso, tal y como ahora se está desenvolviendo el conflicto, la iniciativa para encontrar posibles soluciones no parece que pueda proceder del mundo judío, sino del palestino. Palestina entonces tendrá que cambiar las dinámicas nacionales e internacionales para comenzar a mirar la situación de otras maneras.
Alfonso Rubio
Cali, a 7 de octubre de 2024
[1] En sus inicios, el sionismo surge como un movimiento laico dentro del pueblo judío, como consecuencia de la influencia de los judíos en Europa a todo lo que tiene que ver con la modernidad y sus valores. Los judíos ultraortodoxos rechazan la modernidad y, en consecuencia, rechazan el sionismo, pero hoy en día, con seguridad, la mayoría de los ultraortodoxos aceptan la existencia del Estado de Israel y no se oponen al sionismo. A ese sionismo laico se irían incorporando judíos religiosos y así surgiría el sionismo religioso.
El 17 de octubre se realizará el Ciclo de conferencias: Ecología y Conservación de Aves, un espacio donde los asistentes podrán conocer sobre la diversidad de especies de aves de nuestro país, su historia, estrategias de sensibilización con la comunidad y acciones de conservación.
El Ciclo de conferencias: Ecología y Conservación de Aves estará abierto para toda la comunidad y se desarrollará en modalidad híbrida (presencial y virtual).
Las conferencias se realizan en el marco de la COP16, como parte de las actividades del Circuito Interactivo de la Biodiversidad y de la Casa Abierta de la Universidad del Valle, organizadas por los miembros del Laboratorio de Ornitología-OYCA del Departamento de Biología de la Universidad del Valle.
Consulte aquí la agenda del evento y el link para la transmisión virtual.
Fecha: octubre 17 de 2024
Lugar: Edificio E18 - CREE - Dintev
Primer piso - Espacio 1001 - Auditorio "Jaime López Collazos".
Hora: 9:30 a.m. a 4:30 p.m.
El pasado miércoles 2 de octubre, la Universidad del Valle realizó el simulacro de evacuación que contó con la participación de alrededor de 1,700 personas de los campus de Meléndez y San Fernando. La jornada fue un ejercicio clave para preparar a la comunidad universitaria ante un posible evento sísmico como parte del Simulacro Nacional de Respuesta ante Emergencias.
En Univalle, el evento liderado desde la Sección de Salud Ocupacional - específicamente por el Programa de Preparación y Atención de Emergencias-, buscó fortalecer la planeación, coordinación y comunicación entre todos los estamentos de la universidad en caso de una eventual situación de emergencia. Al respecto, la jornada se destacó por la coordinación entre el personal de vigilancia, los coordinadores de evacuación y la amplia participación de la comunidad.
La participación activa de funcionarios, docentes, estudiantes, contratistas y visitantes es clave para continuar fortaleciendo la cultura de prevención y respuesta ante eventualidades de riesgo, asegurando que todos debemos estar preparados para actuar de manera eficiente cuando más se necesite.
El Programa de Preparación y Atención de Emergencias de la Universidad del Valle afirmó que “fue un ejercicio en el que juntos nos entrenamos para reaccionar adecuadamente durante emergencias relacionadas con movimientos sísmicos, una amenaza constante en nuestra región, para la cual debemos prepararnos constantemente. La implementación de estos ejercicios es crucial para mejorar la coordinación y garantizar que todos sepan cómo actuar y asuman sus roles en caso de una situación real”.
El equipo organizador agradece a la comunidad universitaria por su valiosa participación en el simulacro de evacuación, por el compromiso y responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Bajo el tema construcción de paz ambiental, la Facultad de Humanidades, en el marco de las actividades conmemorativas por sus 60 años de existencia, invita a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general al Foro Andino Amazónico en la Universidad del Valle.
El Foro Andino Amazónico tiene como propósito destacar la importancia crítica de la Amazonía para la estabilidad climática global y la necesidad urgente de acciones integrales y participativas que reconozcan la interconexión entre las regiones Andina y Amazónica. Esto incluye la protección de la biodiversidad y las comunidades indígenas, el desarrollo de una agenda de investigación y divulgación, y la promoción de un pacto regional que aborde tanto la sostenibilidad ambiental como la gobernabilidad local. Se debe subrayar que salvar la Amazonía es una prioridad global que requiere un cambio de paradigma hacia un enfoque más inclusivo y respetuoso con la naturaleza. El Foro Andino Amazónico es un evento pre-COP16 y contará con la participación de expertos provenientes de Brasil, Ecuador y de la Universidad del Valle.
El foro ha sido organizado desde el Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades y cuenta con el apoyo de la Embajada de Brasil, el Parlamento Andino y el Instituto CINARA de la Facultad de Ingenierías de nuestra Universidad.
El evento se realizará el 7 de octubre en el Auditorio 3 de Ingeniería, desde las 8:00 a.m.
Para más información en: https://humanidades.univalle.edu.co/foro-andino-amazonico
La División de Recursos Humanos de la Universidad del Valle recuerda a todos los funcionarios la obligatoriedad de actualizar su hoja de vida y presentar anualmente la declaración de bienes y rentas a través del sistema de información y gestión del empleo público – SIGEP II. Este requerimiento es de estricto cumplimiento conforme a las normativas del Departamento Administrativo de la Función Pública, y tiene como objetivo asegurar la transparencia en la gestión de los servidores públicos.
Plazos importantes
1. Declaración de bienes y rentas: Para aquellos funcionarios que aún no han cumplido con esta obligación, el plazo para la presentación extemporánea está establecido hasta el 15 de octubre de 2024. No cumplir con este requerimiento dentro del tiempo estipulado puede acarrear sanciones administrativas.
2. Actualización de la hoja de vida: Por su parte, la actualización de la información personal, profesional y laboral deberá realizarse a más tardar el 31 de octubre de 2024. Es fundamental que los datos consignados sean completos y estén actualizados, ya que esto facilita la gestión interna y asegura que la información institucional esté al día.
Apoyo y atención personalizada
Para facilitar el cumplimiento de estos trámites, el equipo del SIGEP está disponible para brindar orientación y resolver cualquier duda que puedan tener los funcionarios. La atención se prestará de manera presencial en la oficina de Recursos Humanos en los siguientes horarios:
- Lunes a jueves: de 9:00 a.m. a 11:30 a.m. y de 2:00 p.m. a 4:00 p.m.
- Viernes: de 9:00 a.m. a 11:30 a.m. y de 2:00 p.m. a 3:30 p.m.
El cumplimiento oportuno de estas obligaciones es un reflejo del compromiso de los funcionarios con los principios de responsabilidad y transparencia que rigen en el servicio público. Se recomienda a todos los empleados realizar estos procesos con antelación para evitar inconvenientes y garantizar el correcto funcionamiento del sistema.
Tomado de El País
La iniciativa se ha desarrollado en 12 municipios y espera tener continuidad en el resto del departamento.
La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, y la Universidad del Valle recibieron el premio Leopoldo Rother, correspondiente a la categoría de Ordenamiento Urbano y Regional de la versión 29 de la Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo, que organiza la Sociedad Colombiana de Arquitectos, por la realización un proyecto en 12 municipios para mejorar los elementos naurales en espacios públicos.
La iniciativa, que tiene continuidad, fue nombrada ‘ReNaturalizaciones Urbanas, Programa para el mejoramiento de los elementos naturales del espacio público de los municipios del Valle del Cauca’ y fue desarrollada en Buga, Calima El-Darién, Cartago, El Cerrito, Florida, Jamundí, Palmira, Pradera, Sevilla, Tuluá, Yumbo y Zarzal, pero espera extenderse al resto de municipios del departamento.
El objetivo del proyecto es ofrecer posibles soluciones ante problemáticas como la pérdida del bosque seco tropical, el déficit de espacio público, la gestión del riesgo y las islas de calor urbano.
“Estamos muy orgullosos del equipo de la CVC que en conjunto con los amigos de la Universidad del Valle han ganado este prestigioso premio de arquitectura y urbanismo que es un reconocimiento al esfuerzo que hace la Corporación por mejorar los elementos naturales de espacio público y urbanístico en nuestros municipios”, dijo Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC.
Explicó que “la renaturalización del urbanismo, es recuperar ese espacio urbano en nuestros municipios que en muchas zonas sienten esas olas de calor que afectan tanto a nuestros habitantes, es enseñarle a nuestros jóvenes y a nuestros niños la importancia de tener infraestructura verde, es reconocerle también a nuestros alcaldes ese gran esfuerzo que han hecho con la Corporación de hacer cada día su municipio más verde, ya se está logrando en estos 12 municipios, ya hemos hecho intervención en cinco de ellos y la idea es continuar haciendo en todo el departamento”.
Asimismo, Kimmel Chamat, director del proyecto, señaló durante la entrega del premio: “Dedico este premio a mis estudiantes de la Universidad del Valle de los cuales aprendemos cada día y especialmente al bosque seco tropical, el cual pretendemos recuperar y restaurar a partir de los centros urbanos”.
Según dice la presentanción de la iniciativa, estos programas de mejoramiento desarrollan una visión integral orientada a transformar los centros urbanos en lugares que fomentan la sostenibilidad ambiental, integran elementos naturales en el espacio público y promueven la armonía con la naturaleza, y previenen la ocupación de áreas potencialmente vulnerables a eventos extremos.
La Universidad del Valle se prepara para celebrar la XIII edición del Festival Universitario de Danzas Folclóricas “Dejando Huella”, un evento que se ha consolidado como un referente cultural en el ámbito nacional e internacional. Organizado por el Área de Cultura de Univalle, el festival se llevará a cabo del 14 al 19 de octubre de 2024, en el campus Meléndez y otros escenarios emblemáticos de Cali.
El Festival "Dejando Huella" se ha convertido en un espacio de intercambio cultural que reúne a agrupaciones de danza folclórica de diversas partes del mundo y Colombia. Este año, el evento contará con la participación de la renombrada agrupación mexicana de Ballet Folklórico Herencia Mestiza de la FyL, perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma.
A nivel nacional, disfrutaremos del talento de grupos como Alma Llanera de la Universidad de los Llanos (Villavicencio), el Grupo de Danza y Música de la Universidad La Gran Colombia (Bogotá) y la agrupación Danzas Yuma de Unipaz (Barrancabermeja). Desde Palmira, Valle del Cauca, contaremos con la Agrupación Folclórica Kacharipari como figura regional.
En la representación local contaremos con la participación de Makondo Corporación Cultural, CORCULGUAPI Corporación Cultural Guapi, Corporación Cultural Bambuco Viejo, MATAMBA de la Pontificia Universidad Javeriana y, por supuesto, el Grupo de Música y Danza Folclórica “Carmen López” de la Universidad del Valle.
La gala de bienvenida tendrá lugar el martes 15 de octubre a las 6:00 p.m. en el Auditorio 5 del Campus Meléndez, donde el público podrá disfrutar de una muestra espectacular de la diversidad y riqueza de la danza folclórica.
Francisco Emerson Castañeda, Coordinador del Área de Cultura de Univalle y director del Grupo de Música y Danza Carmen López, invita a toda la comunidad universitaria y caleña a ser parte de este evento que cada año continúa "Dejando huella" en el corazón de la danza y la cultura.
Conoce aquí toda la programación.
¡No te pierdas esta oportunidad única de disfrutar lo mejor del folclore local, nacional e internacional!
La Universidad del Valle fue la institución más galardonada del país, por sus proyectos sostenibles y sociales.
La Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo reconoce a nivel nacional las obras y trabajos más significativos en cada campo de la arquitectura. En esta versión se presentaron 410 trabajos y solo 40 de ellos clasificaron a la final, en los cuales la Universidad del Valle fue la institución más galardonada del país.
El Premio Leopoldo Rother, máxima distinción en la categoría de ordenamiento urbano y regional, fue otorgado al proyecto “Renaturalizaciones urbanas, programa para el mejoramiento de los elementos naturales del espacio público de los municipios del Valle del Cauca”, realizado por el Centro de Investigaciones Territorio, Construcción y Espacio (CITCE) y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), para los municipios de Buga, Calima El-Darién, Cartago, El Cerrito, Florida, Jamundí, Palmira, Pradera, Sevilla, Tuluá, Yumbo y Zarzal.
Este proyecto fue elegido entre 19 propuestas, y entre sus razones están:
“Consideramos que es un proyecto de espíritu inspirador, que bajo la apuesta por la renaturalización urbana asociada a los procesos de regeneración, permite, de una parte, la protección de los reductos de bosque seco tropical, fomentar la biodiversidad al proporcionar hábitats para la fauna local y promover la conservación de especies nativas y contribuir a mitigar los efectos del cambio climático al absorber el dióxido de carbono”, enuncia el acta de evaluación de jurados.
Además, también fue destacado por el trabajo interinstitucional en el que converge la academia, los entes gubernamentales municipales y entes departamentales.

El proyecto es liderado a nivel departamental por Arelix Ordóñez, Gabriel Fernández, Andrés Trujillo, por parte de la CVC; los profesores Gustavo Salazar Cosme, Kimmel Chamat, Ricardo Hincapié, Robert Tulio González y Luis Euseppe Ortiz. Un grupo interdisciplinar en el que confluyen las áreas de biología, ingeniería forestal, trabajo social y arquitectura. Equipo que da cuenta de la articulación interinstitucional.
Menciones en 4 categorías
En la categoría de misma categoría de ordenamiento urbano y regional, se hizo una mención especial al proyecto “Mejoramiento integral del hábitat con enfoque interseccional, Comuna 18 y sus alrededores, Cali” que tiene como objetivo promover la conexión de áreas de transición, desconectadas de los beneficios de la ciudad formal y la Contaminación Medioambiental para desarrollar estrategias de intervención urbana, mediante estrategias de participación y el empoderamiento comunitario.

Este proyecto hace parte del Laboratorio De Barrios Populares – PopLab, con el liderazgo de la docente y arquitecta Ángela María Franco Calderón, con la dirección General de la ingeniera Jackeline Murillo Hoyos y Ciro Jaramillo Molina. Así como Luis Fernando Marmolejo Rebellón, Diego Valencia García y la Investigadora Postdoctoral: Gynna Millán Franco.
En la categoría Investigación Teoría y Crítica, "Urbaniños: una aproximación interactiva para involucrar a la población infantil en procesos de intervención del espacio urbano", del grupo de investigación Hábitat y Desarrollo Sostenible, fue reconocido por su enfoque participativo y educativo. Allí estuvieron como autores la profesora Adriana López de Eidenar, Oswaldo López y Rodrigo Vargas de la Escuela de Arquitectura, Profesor Pablo Jaramillo de Diseño, Profesora Diana Giraldo de Educación y Pedagogia y Alberto Galvis de CINARA.
En la categoría de Divulgación, dos proyectos obtuvieron mención.
"La Ciudad Fuera del Mapa", desarrollado por los grupos de investigación Observatorio de Arquitectura y Urbanismo Contemporáneos (OAU), Transporte, Tránsito y Vías (GITTV) y Estudio y Control de Contaminación Medioambiental, que explora dimensiones poco conocidas de la urbanización, también liderado por la profesora Ángela Franco.
"Re-Existencia y Re-Habitación Virtual Digital: El espacio doméstico de la Arquitectura Moderna en Cali (1953-1960)" llevado a cabo por el grupo de investigación Representación y Arquitectura, que utiliza tecnologías digitales para revivir y analizar espacios históricos. En el equipo docente están: Liliana Clavijo, Andrés de Los Ríos y Rodrigo Vargas, quienes además incorporaron estudiantes en este proyecto.
Los egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle también fueron reconocidos con menciones especiales por sus destacados trabajos en la Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo 2024.
En la categoría arquitectura de interiores y arquitectura efímera, fue galardonado el proyecto "Muestra de Expresiones Tradicionales del Pacífico Colombiano" de Alcuadrado Arquitectos, conformado por las egresadas Luisa Arango Vásquez, Laura Núñez Rojas, Luisa Aponte Morales y Alexander Espinosa Pai,
Asimismo, en la categoría hábitat social, el proyecto "Edificio Guayaquil" de Diego Ramírez y Jorge Martínez, también recibió mención especial.
Estos proyectos no solo destacan por su excelencia académica y práctica, sino también por su capacidad para influir positivamente en la calidad de vida urbana y la sostenibilidad de nuestra región.
Felicitaciones a todos los equipos por su dedicación y por representar a la Universidad del Valle con tan altos estándares.
Claudia Ximena Calero Cifuentes, egresada de Ingeniería Sanitaria de la Universidad del
Valle , ha sido designada como la nueva representante del sector productivo en el Consejo
Superior de la institución. Además de sus estudios de pregrado, Claudia Ximena Calero
cuenta con una maestría en Administración de Empresas y una amplia trayectoria en el
sector agroindustrial, lo que la posiciona como una líder clave en la articulación entre la
academia y el desarrollo productivo.
Actualmente, Claudia Calero se desempeña como presidenta en propiedad de Asocaña, la
asociación que agrupa al sector agroindustrial de la caña de azúcar. Antes de asumir este
rol de manera oficial, ejerció como presidenta encargada desde febrero de este año. En
Asocaña, ha liderado la Dirección de Gestión Social y Ambiental, donde promovió iniciativas
orientadas al desarrollo sostenible y la conservación de ecosistemas estratégicos.
Con más de 25 años de experiencia en la industria azucarera, ha gestionado proyectos de
alto impacto como el de alcohol carburante -en coordinación con el Gobierno Nacional- y el
programa Agua por la Vida y la Sostenibilidad. Su capacidad para establecer alianzas
estratégicas ha sido fundamental en la ejecución de proyectos productivos, especialmente
en zonas rurales y en áreas afectadas por el conflicto armado, donde el sector cañero tiene
una fuerte presencia.
La trayectoria de Claudia Ximena Calero Cifuentes incluye una amplia trayectoria en el
trabajo con comunidades para el desarrollo de infraestructura y otros proyectos de bienestar
comunitario. Este enfoque, centrado en la sostenibilidad y la proyección social, representa
los valores de nuestro ethos universitario, por lo que será un valioso aporte en la máxima
instancia decisiva de nuestra Alma Máter.
Para la Universidad del Valle, es un motivo de orgullo ver a una egresada con una
trayectoria tan relevante asumir este rol en el Consejo Superior. Su llegada reafirma el
compromiso de la institución con la formación de profesionales de alto impacto para el
desarrollo regional y nacional.